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domingo, 5 de abril de 2020

COVID-19. HAY QUE ESCRIBIR

La actualidad obliga y ante un hecho que desde que empezó marcará nuestras vidas para siempre, no puedo dejar de escribir. Estamos viviendo una pandemia, algo que jamás pensábamos que pudiésemos vivir. Un enemigo silencioso e invisible se cuela en nuestros cuerpos y en nuestras almas y pone los cimientos del mundo patas arriba. Este virus con corona reina hoy en todo el planeta y nos ha cambiado no solo la vida sino también nuestra forma de verla. Da igual tu raza, tu religión, tu ideología, tu orientación sexual, tu color de piel o tu profesión. Da igual que seas del "primer mundo" (ahora incluso esto está cuestionado) que de África, del Caribe o del Ártico. Toda la Humanidad está padeciendo en mayor o menor medida la peor crisis sanitaria desde hace más de 100 años, mueren las personas y no hay vacuna. El COVID-19 nos transforma nuestros hábitos, rutinas y valores. Ya nada volverá a ser igual una vez termine todo.

Escribo porque estamos en cuarentena. ¡Cuarentena! Algo que leíamos en los libros de piratas cuando llegaba un barco a puerto con enfermos y lo dejaban a cierta distancia de la costa porque los enfermos   podían contagiar, o los metían en una fortaleza sin que pudiesen salir para evitar la propagación. Hoy la cuarentena significa quedarse en tu casa y salir única y exclusivamente a comprar lo esencial para comer. Y en casa seguimos teniendo los lujos de comunicación, cadenas de televisión, música, Internet, telefonía, información e "intoximación". A veces mata más un bulo, una "fake new" o un vídeo viral que el propio bicho invisible, mata más la ignorancia que la propia pandemia. En realidad, siempre fue así, pero siempre en su contexto histórico.

Los centros educativos están cerrados, los negocios de hostelería, el transporte al mínimo, los centros comerciales sin bullicio. Es todo como una película irreal, una especia de pesadilla "light" porque no estamos privados de nada esencial. Esto originará una gran crisis social, económica, política, cultural. Habrá un antes y un después del coronavirus y realmente tendremos que aprender a vivir con él, como con ese tumor dormido que está en nuestro cuerpo y que un día despertará y nos originará otra pesadilla más macabra y definitiva. Y lógicamente este período de confinamiento está sacando a la luz nuestros valores más solidarios y también nuestras carencias, como individuos y como sociedad.

A las 8 de la tarde salimos a las ventanas a aplaudir a nuestros y nuestras sanitarios y sanitarias, que a veces en condiciones muy precarias están en primera línea de batalla, viendo cómo se muere la gente en soledad (12.000 personas ya en España) o viendo también cómo se recuperan y es un gran triunfo. Es un momento en el que muchas veces me emociono y se me saltan las lágrimas. De fondo, alguien pone desde su windows personal (nunca mejor dicho) el himno de esta batalla: "RESISTIRÉ"





Y las horas pasan con actividades que teníamos olvidadas: las cartas, algún juego, un poco de ejercicio, nuevas recetas de cocina... Y nos aferramos a eso, a lo que nos pueda traer de positivo esta situación: una parada técnica para repensar nuestras prioridades en la vida, nuestros valores y nuestros motores para seguir caminando. Si hay algo de lo que España puede estar orgullosa (eso siempre lo demostró) es de sus ciudadanos y ciudadanas, muchas veces menospreciados en otros países europeos pero, como siempre dije en los anteriores post de este blog, con muchas cosas que enseñar a esa Europa que hasta hoy se está mostrando totalmente insolidaria con los dos países de su "unión" que más están sufriendo la pandemia: Italia y España. Lo triste es que a ellos también les llegará y lo pasarán mal, muy mal, aunque se empeñen en maquillar cifras de contagiados y muertos o expresamente digan que no atenderán a mayores de 65 años. Una vergüenza, vamos. 

No quiero entrar en política con este tema. Es momento de que todas las personas estemos unidas, sin mirarnos el carnet de afiliación. Las redes sociales se han convertido en las verdaderas alcantarillas donde las mentes con más MIERDA (y lo pongo con mayúscula) se dedican a desprestigiar a este o aquel gobierno nacional, regional o local, sea del color que sea. Ahí también se ven los valores degradados de ciertas personas que siguen con rencor, con odio, con ira... todo lo que legisle este o aquel, habida cuenta de que estamos en un Estado de Alarma establecido por ley en nuestra Constitución. ¡Y menos mal! Es un momento muy crítico, calificado ayer mismo por el Presidente del Gobierno "la peor crisis de nuestras vidas". Y tiene razón. Coincide que es el presidente del partido político que defiendo y voto. Da igual. Si lo llega a decir el de otro partido no estaría equivocado. Es realmente una auténtica tragedia, para todos y todas, para el niño o niña que lleva metido en su casa desde el día 13 de marzo hasta el anciano o la anciana que vive sola y que un voluntario de servicios sociales tiene que llevarle la comida a casa; desde el pequeño autónomo que no puede abrir su negocio y tal vez nunca lo vuelva a abrir hasta el empresario que tiene que cerrar su empresa y paralizar su producción y despedir a sus trabajadores hasta nuevo aviso, hasta que las cosas empiecen de nuevo a renacer. Porque sí, cuando esto se suavice (porque no se terminará nunca), comenzará la primavera, el "Renacimiento", muy despacio y poco a poco, ampliando la movilidad, acercándonos más entre unos y otros y eso será lo que realmente empecemos a valorar como importante.

Y ahora os hablo de mí. He vivido fuera tres años, lejos de mi entorno y de los míos. Os puedo asegurar que hay momentos estos días donde me he sentido aún más lejos que a 2.000 km. Llevo sin ver a mis padres casi un mes, sin tocarles y sentirlos al lado; hablo con mis primos por whats app y lo que deseo es ir a verlos y hacer una comida todos juntos; lo mismo con mis tíos, que alguno vive a 10 km de A Coruña y cuando acabe esto necesito abrazarlos; y mi hermano, mis sobrinos, mi cuñada... deseando cargar mi coche con los bártulos de feria e irnos a un campo a vender sus muñecos de crochet. No sé, son momentos muy emocionales. Y yo, que siempre he sido de UNIR, de construir y no de romper, quiero ese contacto con la familia. Hace 12 años se casó un primo mío y en su boda hizo un pequeño discurso diciendo que "si todo el mundo tenía una familia, a él le había tocado la lotería por la familia que tenía" y estábamos todos allí. Mi familia siempre ha estado muy unida en los momentos buenos y en los más duros y realmente son los que al final siempre están. 

Y los amigos y amigas... son innumerables. En Holanda están varios que conocí allí y con los que mantengo un contacto constante por facebook o teléfono; en España, desperdigados por toda la geografía, desde Murcia a Granada, desde Asturias a Madrid, desde León a Alicante, con muchas ganas de compartir vivencias de estos momentos. Y por supuesto, en Galicia: en Padrón, en Sanxenxo, en Lugo, en Monforte, en O Rosal, en Foz, en Milladoiro, en Ourense, en Fene... seguro que os dais por aludidos y aludidas. También personas de mi partido, vecinos, amigos de mi entretenimiento favorito y que por primera vez en su historia se ha cancelado (sí, este año nos quedamos sin Eurovisión), estamos pendientes unos de otros. Mis compañeros y compañeras de trabajo en el colegio, que nos hemos unido como nunca antes y que el día que entre de nuevo por la puerta no podré evitar emocionarme y abrazarme a ellas y a ellos. Y por supuesto, mis alumnos y alumnas... ¡cuánto los echo de menos estos días! Me he comunicado por ellos a través de otro blog para dejarles trabajo porque así nos lo han ordenado desde la Consellería de Educación y algún mensaje que me han dejado me ha emocionado, ¡cómo no! No hay nada que compense más en el mundo que sentir que tu trabajo es valorado no solo por ellos sino también por sus familias. Nunca podré agradecer todo lo que me ha dado mi profesión de maestro, tal vez tendría que crear otro blog para contar todo lo que supone ENSEÑAR y EDUCAR.

En fin, lectores y lectoras, solo me queda dar ALIENTO. Vamos a salir de esta, tarde o temprano, pero lo conseguiremos. Y seremos algo diferentes después, yo quiero ser positivo y pensar que como personas creceremos y maduraremos. Aquel o aquella que siempre fue tóxico, lo seguirá siendo, sin duda, como el virus; pero tengo la esperanza de que alguno o alguna se transforme un poquito, no ya tanto por el bien común sino por su propio bien. Lo que sí me está quedando claro en estos 21 días que llevamos ya confinados es que la gente que pertenece a mi círculo social y familiar vale muchísimo la pena y por eso estoy orgulloso de tenerlas al lado, aunque ahora no nos podamos ver, sentir o tocar, llegará el momento en que sí lo hagamos y seremos todos y todas un poquito mejor. Así que nada, ÁNIMO y recordad que 

#EsteVirusLoParamosJuntos

#QuedateEnCasa

#QuedaNaCasa

#StayAtHome

#BlijftUDanThuis




domingo, 23 de junio de 2019

DEFENDIENDO LO IRRACIONAL

Han pasado muchas cosas estos días, aunque con la vorágine de final de curso el blog está bastante desangelado. Hoy quería hablar de algunos acontecimientos que han ocurrido tanto a nivel nacional como internacional y que dan que pensar. Lo cierto es que la gente se acostumbra a oír y ver cosas que ya nos parecen normales cuando realmente son de una justificación tan irracional como absurda, incluso diría que delictiva. Intentaré explicarme.

El día a día nos mete en una vorágine de querer hacer cosas en cada momento sin pararnos a pensar unos segundos del beneficio no solo ya para nosotros sino para los demás de lo que estamos haciendo. Y determinados actos que hace unos años nos parecían escandalosos, hoy los avalamos como normales. No solo nosotros, sino también los medios de comunicación y, por ende, la sociedad en general. Por suerte, siempre hay alguien o algo que nos hace plantearnos el dilema y poner los pies en la tierra y decir "NO, ESTO NO ES ASÍ". Aunque a veces surgen personas con comentarios o actitudes que nos lo cuestionan. Empecemos por algún caso concreto.



Niña de 10 años. Como en su colegio se fomenta y se trabaja con las TIC's, el profesorado proyecta vídeos alojados en Youtube como instrumento didáctico o se emplean herramientas digitales para mejorar el aprendizaje, se introduce la robótica, hay un blog de aula, en fin, la tecnología es un recurso de enseñanza más, pues dicha niña llega a su casa y se crea un canal de Youtube. Y desde su habitación muestra a todo el planeta su espacio más íntimo con sus muñecas, sus muebles, sus libros, su ropa... ¿Normal? En teoría sí porque no pasa nada, luego resulta que si a esta niña alguien le sigue por la calle porque le gustan sus vídeos y ella se siente famosa por ello y ese alguien pasa de ser un simple admirador a algo más serio, entonces empezamos a preocuparnos. Y ojo, que no digo que esté bien o mal lo que ha hecho, simplemente que reflexionamos de por qué ocurren determinadas cosas.



Sigo. Pasemos ahora a algo más mediático. Hace más o menos un mes, precisamente en Holanda, una muchacha de 17 años murió porque solicitó la eutanasia debido a que ya con 12 había sido violada en "una fiesta infantil" (???) y posteriormente a los 14 de nuevo abusaron de ella otros varones. Como no ha podido superar el trauma, a los 16 pidió, siguiendo la ley de su país, el derecho a morir, y se le ha concedido. Sin más. Y aquí sí juzgo. Se supone que un país que pretende ser emblema del progreso y bienestar de sus habitantes, debería legislar con ese objetivo. Si su gobierno no es capaz de que, a través de los servicios sociales o del sistema de salud, una adolescente no pueda superar ese trauma (indiscutible), entonces... ¿tiramos la toalla? Sé que esa decisión generó debate en Holanda, pero lo que a mí me alucina es que un hecho así se NORMALICE. 17 años. Nada ni nadie consiguieron que esta muchacha saliese adelante, en uno de los países más avanzados del mundo... o eso nos quieren hacer ver.

Y ahora llegamos a Españistán. No voy a negar que estoy muy contento. Y algunos dirán que es porque comienza el verano y las vacaciones. Pues no. Estoy muy contento (y lo pondré en letra más grande) 

PORQUE 5 CROMAÑONES QUE VIOLARON 10 VECES ANAL, VAGINAL Y BUCALMENTE EN UN PORTAL DE PAMPLONA A UNA MUCHACHA DE 18 AÑOS HAN SIDO CONDENADOS A 15 AÑOS DE CÁRCEL.

Evidentemente no tengo duda de que conocéis el caso del que hablo. Pero aún así, en estos 3 años desde que ocurrieron los hechos durante los Sanfermines de 2016, hemos tenido que ver cómo estos 5 individuos (por llamarles algo) andaban a sus anchas por Sevilla alardeando de lo que habían hecho, por lo que grababan y difundían por redes sociales con la mayor impunidad del mundo. Y lo que es peor aún, que la mayoría de su entorno, su abogado y hasta algún político de ultraderecha del Parlamento andaluz cuestionen estos hechos. Hemos oído de todo, incluso a uno de ellos llorar durante el juicio que "está contra los violadores porque a su novia la violaron con 14 años" y sin embargo él mismo no es capaz de entender que hizo exactamente igual en un portal de Pamplona.
La sentencia del Tribunal Supremo se dictó este pasado viernes, con una orden de detención inmediata de los 5 individuos. En estos tres años hemos salido a la calle para manifestar que aquellos hechos no eran abuso, eran violación; salimos en defensa de una muchacha que podría ser nuestra hermana, nuestra hija, nuestra sobrina... en definitiva, cualquiera mujer de nuestro país. Pero también hemos oído declaraciones vomitivas tanto de su abogado defensor, de su entorno, de parlamentarios de Vox (hay que decir el partido político, evidentemente) en este tono:

- "La relación más segura entre un hombre y una mujer será únicamente a través de la prostitución" (Francisco Serrano, parlamentario de Vox en Andalucía)

- "Seguirá habiendo cinco inocentes en prisión" (Agustín Martínez Becerra, abogado defensor de los 5 condenados).

Y lo que ellos ven NORMAL y transmiten a todos aquellos y aquellas que también lo ven así, es lo que califico como irracional, indefensible, alucinante o simplemente, y en su lenguaje, para darles de comer aparte. Evidentemente los hechos están ahí y cada persona tiene que sacar su conclusión. Se ha recurrido mucho al tema de que ha sido un juicio mediático fomentado y jaleado por la "ideología radical feminista". Y que incluso muchos políticos cuestionaron la primera sentencia de la Audiencia de Navarra y aplaudieron la del Tribunal Supremo. En fin, como para no alegrarse.

El caso es que de entre las miles de respuestas de felicidad que han salido estos días, me quedo con una que encontré en facebook y que publico aquí literalmente. Pertenece a una chica de Burgos llamada Carlota que tiene un blog donde expone, como yo, sus ideas y sus aportaciones desde una óptica personal (corto y pego)

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Les hemos visto drogarse, vacilar con la pistola reglamentaria de uno de ellos, robar gafas en una tienda, sobar entre varios a una chica que está inconsciente y decir en el juicio que la chica de San Fermín seguramente no les habría denunciado "si la hubieran invitado después a una cervecita". Les hemos escuchado hablar de burundaga porque "luego quieren violar todos", llamar "juerga bestial" a la noche de su hazaña y compartir orgullosos su trato habitual a las mujeres. Hemos visto a su abogado llegar a límites vomitivos, repugnantes e inmorales, defendiendo a sus clientes durante horas en televisión. Porque una cosa es hacer tu trabajo y otra cosa es que creer realmente que una violación grupal es "sexo en un ambiente de jolgorio", como defendió uno de los profesionales de la justicia que pedía su absolución. Hemos visto cómo páginas web repletas de machirulos publicaban la identidad de la víctima, riéndose de su físico, insultándola y mofándose de lo ocurrido. Hemos visto cómo los vídeos de la agresión sexual eran los más buscados en páginas porno. Hemos visto cómo gran parte de la sociedad creía su versión y los defendía alegando que son buenos hijos. Alguno de ellos, incluso trabajador. Además de atractivo. "Estos chicos no necesitan violar a nadie". Hemos visto cómo la novia de uno de ellos se quedaba embarazada durante un vis a vis. Hemos visto cómo alguna de esas novias, refiriéndose a la víctima, decía que "a cada cerda le llega su San Martín". Hemos visto cómo la joven era investigada por un detective privado, criminalizándola por llevar una vida "normal". Por seguir estudiando, quedando con sus amigas y publicando fotos en sus redes sociales. Señalándola por no vestirse de luto y no quedarse encerrada en casa. Hemos visto cómo los medios de comunicación ponían el foco en ella, llegando a analizar cuáles pueden ser las diferencias entre hacer una felación obligada y hacerla por gusto. Y lo hemos visto en nuestro país, en pleno siglo XXI.

No olvidemos jamás que estamos contentas, y con razón, porque al fin se ha hecho justicia con estos individuos. Pero ya es triste que aún tengamos que alegrarnos porque a una violación se le llame violación. Valoremos los avances y no decaigamos en una lucha que es diaria. Una lucha que, desgraciadamente, sigue siendo necesaria.


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Así que nada, encantado de la vida de que se haya hecho justicia. Y desde aquí a ver si vamos haciendo las cosas más racionales y dejamos de "normalizar" tanto, que a veces esto empieza por pequeñas cosas a las que no le damos importancia y luego tenemos situaciones como esta. y a los jóvenes que puedan leer este blog... deciros que tener sexo con una mujer es algo más que "echar un polvo" en una noche loca, es sentir, respetar, dialogar, percibir y sobre todo, AMAR. Recordad siempre que #NoEsNo y vividlo con la persona que améis.




viernes, 12 de octubre de 2018

RELIGIÓN, POLÍTICA Y TRAGEDIA

Han pasado unos días de octubre más que revueltos. En A Coruña hay un clima de crispación a nivel municipal que, acabando la legislatura, se ha calentado más con un incidente más parecido a una película de Berlanga que a una ciudad moderna del s. XXI. Pongámonos en situación:

A Coruña es una de las ciudades más pobladas del Noroeste de España, referente en toda Galicia y, junto con Vigo, los núcleos comerciales e industriales de la región. Eso no quita que mantenga sus tradiciones religiosas. El pasado domingo día 7 fue el día de la patrona de la ciudad, la Virgen del Rosario. Tradicionalmente se hace una pequeña procesión en la Ciudad Vieja y desde hace pocos años se confecciona una alfombra floral de madrugada para que cuando salga la imagen del templo esté la calle adornada con dicha alfombra. Pues bien, este año dos horas después de acabar de confeccionarse a las 3 de la madrugada, aparecen unos operarios del servicio de limpieza con la orden  de que tenían que barrerla y retirarla. Llegaron a salir a la calle hasta los sacerdotes dominicos que viven la lado del templo donde está guardada la imagen de la Virgen, pero no hubo marcha atrás. La asociación que hizo la alfombra durante 14 horas, indignada, los vecinos que acuden anualmente a la misa y a la procesión, igual. Y la ciudad, conmocionada. 

Las redes sociales ardían esa mañana y cuando el Concello emitió un comunicado diciendo que todo se produjo por un "lamentable error que intentarían subsanar de alguna manera", nadie creyó las declaraciones de la concejala y posteriormente del alcalde. Para más inri al día siguiente había pleno municipal y a las puertas del ayuntamiento se congregaron muchos vecinos indignados para protestar y llenar la puerta de claveles. Algunos accedieron al salón de plenos, el alcalde (yo creo que sinceramente) pidió perdón y que "de corazón" sentía lo ocurrido, pero ahí explotó todo. Los vecinos empezaron a interrumpir el pleno, a increparle, a tirar flores desde la grada al salón e incluso a decir una mujer "estas flores son para tu tumba porque nadie te las va a llevar" (ver vídeos)

Sinceramente, a pesar de que la gestión municipal por parte del equipo de gobierno de Marea Atlántica es nefasta en muchos ámbitos sociales, creo que el acto no fue intencionado y creo las palabras del alcalde pidiendo perdón. Pero la reacción de la gente me pareció un vodevil, al más puro estilo Berlanga, como dije antes. No deja de ser una alfombra de una celebración religiosa. Entiendo que duela tras 14 horas de trabajo duro, pero... ¡señores y señoras! ¡Es una alfombra! Comentaban en redes que a muchos y muchas que fueron a increpar al alcalde habría que verlos también en una manifestación cuando matan a una mujer o a favor de la Educación, la Sanidad o las pensiones. Pero seguro que no, que no van.

Total, que la reflexión es que todavía persistimos con eventos religiosos a cuestas. Es muy difícil acabar con este poder de la Iglesia, es como tener algo imbuído en la sangre del que no te puedes desprender y habrá que hacerlo algún día, dirigirnos a una sociedad LAICA en el que la Religión solo forme parte de la vida privada de las personas. Fíjense si el incidente ha sido importante que muchos ya lo han calificado como la posible pérdida de la alcaldía para las elecciones de mayo del 2019. Al tiempo.

Esa crispación ciudadana está en la calle. Los políticos de derechas buscan y rebuscan en currículums de ministros y altos cargos socialistas, fincas y casas puestas a nombres de sociedades para incendiar el ambiente. Y mientras, resurge la ultraderecha. El mismo día de la festividad en Coruña, un partido llamado VOX junta en un pabellón de deportes en Madrid a más de 5000 personas con proclamas a favor de echar a los inmigrantes, derogar la Ley de Violencia de Género, cadena perpetua, eliminación de las autonomías y, por si fuera poco, vivas a Franco. Terrorífico y estremecedor, sobre todo cuando te enteras que su líder hace pocos años manifestaba que en la Guerra Civil hubo "fusilamientos con mucho amor". Sin palabras. Algunos politólogos dan a este partido en futuras convocatorias electorales la posibilidad de llegar al Parlamento. Retrocedemos y nos hundimos, volvemos a tropezar en la misma piedra. En fin...

Pero todo esto pasó a un segundo plano cuando el martes tuvimos una enorme tragedia en Mallorca, además en la zona donde vive mi familia y que tanto conozco. Una riada por unas lluvias torrenciales en pocas horas arrasó la localidad de Sant Llorenç des Cardassar, dejando 12 muertos, 1 niño desparecido y muchos destrozos. Imágenes apocalípticas, como si apareciese un tsunami. Barro, ramas, coches apilados, casas destrozadas y las víctimas. Aún a estas horas siguen limpiando las calles, buscando al niño y valorando los daños. Es en estas situaciones cuando los ciudadanos olvidamos las ideologías y nos volvemos solidarios, ayudando a los que perdieron todo, llorando a las víctimas y poniendo lazos negros. Nadie puede dar una explicación del por qué, pero han dicho meteorólogos que un fenómeno así solo ocurre una vez cada 1000 años y da igual que esté el cauce del torrente más estrecho y urbanizado, porque daría lo mismo. Destrucción y muerte ha traído el agua a Mallorca. Por suerte, mi familia está bien aunque pasaron algún momento angustioso. Es una tragedia que recordaremos años, sobre todo los que tenemos un vínculo con la zona concreta donde ocurrió.


Pues así estamos en los primeros días de octubre. Esperemos que no haya más disgustos y que poco a poco vayamos acercándonos a 2019 tranquilitos, sin sobresaltos y claro, un poco más viejos. Hasta pronto.








viernes, 17 de agosto de 2018

LONG HOPE

Desde hace ya algunos años he leído sobre la situación de un colectivo de marineros españoles que trabajaron años en barcos de Noruega y que tienen un problema serio debido a que el país nórdico no quiere pagarles la pensión correspondiente por esos años trabajados.

Hoy La Voz de Galicia publica una entrevista al portavoz del colectivo denominado Long Hope  sobre todo este proceso que mantiene en lucha a 12000 marineros españoles, 8000 gallegos. Como bien comenta este hombre, algunos de ellos ya se han muerto sin cobrar lo que en teoría les pertenece pero que Noruega se niega a darles. Realmente no soy un experto jurídico en el caso ni sé si tienen razón o no, pero leyendo la entrevista me llamaron la atención varias cosas que comenta sobre ese país y que para uno que vivió fuera de España tres años como yo no sorprenden y desmitifican un poco el hecho de que en el extranjero "se está mejor".

Hay una frase que resume un poco esa opinión que tanto este señor como yo tenemos y que es opuesta a la que tienen muchas personas aquí. Literalmente dice:

"NORUEGA ES UN PAÍS INDECENTE, NO ES COMO NOS LO PINTAN"

Utilizar el calificativo "indecente" para un país que aquí tenemos como modelo de muchas cosas, entre ellas los servicios que ofrece a sus ciudadanos y ciudadanas como espejo del estado de bienestar, ya es toda una declaración de intenciones. Durante todos estos años en mi blog también he intentado desmitificar todo lo que en España vemos de Holanda (en mi caso concreto) como maravilloso y que en realidad no lo es. No hago una cruzada contra el país en el que viví, pero sí que me gustaría que los lectores que se pasan por aquí no crean que todo es maravilloso y España una auténtica mierda. Pues no, no es así, y muchas discusiones sobre estas cuestiones, alguna un poco agria, he tenido sobre todo con españoles o españolas que viven en Holanda y hacen de su residencia allí el paradigma del bienestar. 

De lo que más he hablado (y criticado), evidentemente, es del sistema educativo. Claro que España tiene cosas que mejorar en este aspecto, pero desde luego Holanda también. Si hay algo que durante los tres años aprendí a valorar es lo positivo que hay en nuestro país y a no caer en esa "indecencia" que relata Alberto Paz en la entrevista que dio al periódico. Aún 5 años después de haber regresado y cuando comento a gente que llega a mi vida que viví allí tres años, algunos lo primero que me dicen es "¡qué maravilla!". Y automáticamente salta en mí un resorte y empiezo mi retahíla de desmitificación de tópicos. En este blog ya he dado cuenta de temas como Educación, Sanidad, inmigración, derechos y libertades de los ciudadanos, etc., y mi argumento es exactamente igual que el del entrevistado y que se resume en la frase que puse antes.

Pero lo que más me dolía cuando estaba allí era oír a españolas y españoles que llevaban ya más años en el país o definitivamente tenían su residencia, hablar con desprecio y rencor hacia España. No quiere decir esto que aquí todo sea perfecto, que evidentemente no lo es, pero tampoco en Holanda, Noruega, Alemania, Dinamarca o cualquier país que pongamos como modelo. Una vez oí a alguien decir en una conversación informal "¡cuánto daño ha hecho Españoles en el Mundo!" y la verdad es que creo que tenía mucha razón. Incluso existía la teoría de que el programa se creó con el ánimo de que, con la crisis, los españoles y españolas se marchasen a cualquier país del mundo porque se viviría mejor en ellos que aquí. 

"Indecente" me parece un calificativo más que adecuado. "Hipócrita" también me parece un adjetivo muy bueno. El entrevistado también cita una palabra que se notaba en el ambiente en algunas conversaciones o titulares periodísticos cuando vivía en Holanda: "DESPRECIO". Noruega les trata con desprecio, como hacen muchos ciudadanos de esos países hacia nosotros, italianos, griegos u oriúndos de países que no son como el suyo. Estos días asistimos también atónitos a la denuncia que puso una ciudadana británica a su agencia de viajes sobre sus vacaciones en Benidorm, alegando que quería que le devolviesen su dinero porque estaba "LLENO DE ESPAÑOLES" o como un matrimonio canadiense dejó como comentario en un alojamiento de O Grove que fue todo diferente a como le habían dicho porque había mucho ruido de "coches y camiones" y no pudieron disfrutar de la terraza de la vivienda que alquilaron, pidiendo una compensación a su propietaria.

Y también me hizo reflexionar otra frase que dice este hombre en su entrevista que transmite a la perfección los hábitos de vida de cualquier ciudadano o ciudadana de esos países: 

"El pueblo noruego es en su gran mayoría adoctrinado. Un noruego solo por el mundo no se desenvuelve sin la protección del «papá Estado», un español sí."

Gran frase. Desde luego que los españoles en general y, si cabe, los gallegos en particular, siempre hemos salido hacia adelante CON NUESTRO ESFUERZO y lo que decimos habitualmente "buscarnos la vida". Sin dudarlo, tenemos más estrategias para enfrentarnos a los sinsabores de la vida que ciudadanos de otros países. Y yo he pensado hoy mucho en esta circunstancia porque incluso dando clase allá notaba que había niños y niñas a los que les faltaban esas estrategias para defenderse solos. Si aquí nos quejamos de que ya vemos a muchos chavales hiperprotegidos, en Holanda esa situación era mucho más clara y de ahí ese carácter tan organizado y previsor que tenían, no sabiendo reaccionar cuando surge algún contratiempo. "Papá Estado" tiene la obligación de resolvernos la vida... y no, no es así.

En el caso de los marineros españoles en Noruega no sé si tienen la razón o no. Me resulta también extraño que el caso esté tan enrevesado si está claro que ellos cotizaron y pagaron sus impuestos en Noruega durante años porque en España todos conocemos a personas que cobran una jubilación, por ejemplo, de Francia o de Alemania por los años que trabajaron allí emigradas. En todo caso, espero que su problema termine de manera satisfactoria para ellos, pero sí me gustaría terminar haciendo ver lo mismo que este señor: no es oro todo lo que reluce allende los Pirineos y si alguien tiene pensado emigrar para establecerse en otro país, que se lo piense mucho y lo valore, a veces se pierde más que se gana, y no lo digo exclusivamente a nivel económico, sino a nivel personal y emocional. Tenemos muchas cosas que merecen la pena y no te das cuenta de que las perdemos hasta que no las tenemos o no las disfrutamos, y eso yo lo viví en primera persona. Aún así, jamás me arrepentí de vivir la experiencia que viví porque desarrollé unos conocimientos y unas aptitudes que quedándome en España hoy no tendría, por todo lo cual también agradezco lo que me dio esa experiencia. En definitiva, aprendizajes que da la vida cuando uno sale de su "zona de confort", muy necesario cada cierto tiempo y recomendable para todo el mundo.



jueves, 2 de agosto de 2018

VIAJE A POLONIA II: LUBLIN Y CRACOVIA

Después de dos noches en Varsovia, empezamos a recorrer las carreteras polacas. Nuestro primer destino fue la ciudad de Lublin, de unos 340.000 habitantes. Durante el recorrido pudimos comprobar que los fondos europeos llegan a los países incorporados ya en el s. XXI a la Unión Europea, ya que gran parte del camino estaba en obras por la construcción de una autopista, así que el viaje fue un tanto lento pero sin contratiempos. Llegamos a Lublin poco antes de comer, después de recorrer unos 180 km. 

Lo cierto es que nuestra idea inicial era cruzar la frontera de Ucrania y visitar Lvov, pero las compañías de alquiler de coches no permiten salir de la UE, así que tuvimos que cancelar nuestra noche en Ucrania y cambiarla por otro destino en Polonia pocos días antes de nuestra salida. Una pena porque Lvov también era una ciudad muy deseable para visitar, pero el cambio nos dejó un buen sabor de boca.

Lublin tiene un ciudad vieja maravillosa. Considerada un eje comercial entre el Este y el Oeste de Europa, posee dos universidades y durante siglos fue ejemplo de convivencia de culturas y religiones. Recorrer las calles del casco antiguo es trasladarse en la Historia. Dos puertas majestuosas lo cierran, una da paso a la ciudad nueva y otra al antiguo castillo desde el que se divisa una panorámica fantástica. En ese castillo existe una joya artística que es una capilla totalmente decorada con frescos bizantinos a la que solo se puede acceder cada 15 minutos en una hora, con unas condiciones de preservación exquisitas, debido a los años que tienen esas pinturas. No dejan ni hacer fotos porque los frescos también tuvieron su deterioro en momentos de guerra y en las dependencias del castillo los nazis también hicieron gala de su terror. El día nos acompañó con tormenta y no pudimos hacer muchas fotos desde lo alto de la torre del castillo, pero os aseguro que pasarse unas horas en la ciudad merece mucho la pena. Cerca, por desgracia, también puedes visitar otro de los campos de exterminio que se instalaron en tierras polacas, el de Majdanek, pero como posteriormente iríamos a Auschwitz y solo pasamos una noche en esta ciudad, no lo visitamos.


Durante el callejeo por la ciudad vieja llegamos a encontrarnos con flechas del Camino de Santiago, así que si alguien se anima, pues tranquilamente puede empezar a recorrerlo aquí. Gente muy amable, una ciudad que aquí llamaríamos "de provincias" pero maravillosa. Y por cierto, en esta ciudad surgió el famoso movimiento "Solidaridad", aunque luego el protagonismo con Lech Walesa se lo llevó Gdansk porque era en sus astilleros donde él trabajaba, pero el germen fue aquí y sacamos una foto en el local donde se inició todo.


Y, en definitiva, lo más bonito fue callejear desde la Plaza del Mercado con sus sólidas casas de colores hasta el castillo, en un tranquilo y cómodo paseo que nos imaginábamos en invierno, con frío y nieve, enriqueciendo ese aspecto de ciudad de cuento de hadas. Existe también una ruta subterránea que tampoco pudimos hacer, parte de los sótanos del ayuntamiento y parece ser que eran los antiguos almacenes de los mercaderes, imagino que también supondría un importante escondite en épocas trágicas. No dejéis de visitarla si algún día vais a Polonia.


Al día siguiente nos encaminamos a la ciudad que todo el mundo visita en Polonia, primer destino turístico del país: CRACOVIA. En mayo de 2012 ya conté en este blog mi visita de 4 días a esta fantástica ciudad y a su vez, la puerta de entrada al horror del nazismo porque aquí están muchos escenarios de la famosa película "La lista de Schindler" y es de donde parten la mayoría de las visitas guiadas a Auschwitz. Os dejo los enlaces de lo que comenté en aquel viaje y a continuación os cuento lo que visitamos por primera vez, ya que Cracovia es de esas ciudades a las que siempre hay que volver.

Cracovia 2012

Cracovia 2012 2ª parte.

Decir que durante el trayecto visitamos también una de las iglesias de madera que son Patrimonio de la Humanidad y que se encuentran diseminadas por el sur de Polonia, (aquí el GPS nos sirvió de gran ayuda) y que podéis ver en ese enlace que os dejo de otro blog. Y aprovechamos para ver también las minas de sal de Wielizcka, aunque yo ya las había visto hace 6 años, mis compañeros de viaje bajaron a visitarlas, yo me quedé en el exterior y pude disfrutar de un paseo por la ciudad y de la experiencia de subir a la lalmada Torre de Graduación que se construyó en 2014 y es una idea muy curiosa. Resulta que la ciudad, al estar sobre un terreno con tanta sal y en un entorno natural privilegiado, a alguien se le ocurrió intentar recrear un microclima como si estuvieses al lado del mar. Pues bien, han hecho una construcción completamente cubierta de ramas de árboles sobre las que caen permanentemente gotas de agua que, lógicamente, llevan sal. Eso genera que al introducirte en el recinto y subir a la torre, respires un aire totalmente libre de impurezas y similar al que respirarías en un lugar costero. Es una sensación maravillosa porque esa humedad salina impregnada en la madera es como un "spa" muy recomendable para las personas con afecciones del aparato respiratorio. Merece la pena pagar 9 zlotys (poco más de 2 euros) y pasearte por allí una media hora, ¡¡sales como nuevo!!


En Cracovia la primera decepción fue nuestro apartamento: pequeño, incómodo y son solo una estancia y un baño. Eso sí, en pleno centro, entre el barrio judío y la ciudad vieja. Una ciudad tan turística estaba, siendo verano, atestada de gente. El casco viejo y el castillo eran un hervidero de gente, pero la visita era obligada. Sin embargo, yo tenía más interés en profundizar en la visita a Kasimiercz, el núcleo principal de la Cracovia judía, en donde visitamos tres sinagogas de las siete que hay y el barrio comunista de Nowa Huta, un auténtico descubrimiento.

En el barrio judío hoy hay vida, con todo lo que eso implica después de saber todo lo que ocurrió en toda la región con el horror nazi. Además, muchos restaurante son judíos y pudimos comer en ellos platos que nunca habíamos probado. En las sinagogas pudimos ver cómo se conforma un templo judío, lo que significan sus muros, el "arón ha-kodesh" o lugar sagrado donde se guarda el Talmud, el púlpito central donde se lee, etc., pero también la separación en el templo de los bancos y zonas destinadas a hombres y a mujeres. Uno llega a la conclusión de que las religiones occidentales tienen unos ritos y dogmas comunes, aunque luego se diferencien en sus liturgias, pero características comunes tienen. En la Sinagoga Remuh impresiona ver en su patio muchas placas puestas en sus muros recordando a familias exterminadas por el Holocausto, en una de ellas en inglés se recordaba a 80 personas exterminadas por los nazis en los campos de exterminio. Reflexión obligada para todos.


Son templos bastante austeros, al contrario de lo que estamos acostumbrados en la religión católica, pero también es interesante intentar comprender lo que implica toda la cultura judía porque, a pesar de los siglos, los integrantes de esta religión siempre fueron denostados y observados con lupa, expulsados de muchos territorios, exterminados... y aún así sigue habiendo cierto odio hacia ellos. No voy a valorar ni a entrar en la situación actual del estado de Israel referida a su conflicto con el mundo árabe, pero lo que está claro es que a día de hoy (y lo he preguntado incluso en Polonia a algún guía) nadie puede darme una explicación clara de por qué han generado siempre tanto odio y por qué en muchos aspectos del lenguaje todavía existen expresiones xenófobas hacia los judíos. Y creo que ese estigma les acompañará siempre, así que depende de cada uno de nosotros no entrar en debates intolerantes y respetar, sin más, las peculiaridades de cada uno.

Pero la visita que más me gustó en Cracovia esta vez fue la del barrio de Nowa Huta. Se trata de un barrio periférico al que tienes que llegar en tranvía y que fue diseñado después de la II Guerra Mundial bajo los parámetros de la nueva arquitectura comunista soviética. Era un barrio obrero, con una fábrica siderúrgica en su centro, diseñado al más puro estilo racionalista: bloques de viviendas iguales, grandes avenidas, calles y plazas siguiendo una estructura cuadriculada. Los habitantes del barrio tendrían todos los servicios de primera necesidad así como de ocio: teatros, parques, jardines... Pero claro, no contaron las autoridades comunistas (como era lógico según sus ideales) con un aspecto fundamental en la manera de ser de los polacos: la religión católica. Y allá por los años 70 era arzobispo de Cracovia un tal Karol Wojtyla. Por todo ello, los habitantes de Nowa Huta habían empezado a construir en su tiempo libre un templo que hoy es una visita más que obligada no solo del barrio, sino de toda la ciudad: la Iglesia de Arka Pana, diseñada al estilo de Le Corbusier como un templo totalmente racionalista y funcional y que es, sencillamente, espectacular si te gusta la arquitectura del s. XX. La historia de esta iglesia y la lucha que mantuvieron los obreros polacos contra el régimen comunista para levantarla la podéis leer en el enlace que os he puesto antes, merece la pena saber realmente qué pasó, al margen de que seas creyente o no.


El interior impresiona por su disposición, toda la iglesia es una simbología y se recuerda el periplo que pasaron para levantarla desde los años 50. Pero si hay una imagen que te deja impactado es, sin dudarlo, la del Cristo crucificado, que simboliza al Cristo que acoge a la Humanidad. Recomiendo totalmente un paseo por este barrio y llegar a la iglesia, siempre abierta y con gente orando. Una visita con el máximo respeto a sus creencias de verdad que os sobrecogerá. En esta segunda visita a Cracovia ha sido lo que más me ha gustado.


Y quedaba una última visita desde Cracovia: el regreso al horror y a la infamia. Auschwitz será siempre el lugar que nunca debió existir. No pudimos conseguir una visita guiada en español, así que solo hicimos una visita rápida con una mini guía impresa y pagamos los traslados, ya que la afluencia de personas allí es inmensa y está a unos 70 km. de Cracovia. De nuevo, como en 2012, hacía calor y sentir esa humedad pegajosa de los barracones, ese olor a madera que ha sido testigo del genocidio más cruento de la Historia, ver los lugares que tantas veces vimos en las películas e imaginarse, solo imaginarse por unos minutos lo que era aquel infierno en vida, no es apto para todos los públicos, aunque a más de un político xenófobo llevaría yo por allí a darse una vuelta. Y sí, vuelves a emocionarte, vuelves a llorar porque en mi segunda visita ves otros detalles, haces otras reflexiones y... en fin, es muy difícil expresar emocionalmente lo que sientes al volver a pisar aquellas estancias. Me derrumbé viendo las fotos de los niños con "el pijama de rayas", me quedé un par de minutos solo dentro de la cámara de gas del crematorio 1 observando las paredes escarbadas con las uñas de los que buscaban aire para salvarse. No se encuentran calificativos ni palabras para definir todo lo que sientes en dos o tres horas de visita, simplemente hay que sentir y reflexionar. Yo creo que nadie es la misma persona una vez que visita Auschwitz, algo se remueve en tu ser, en tu conciencia de ser humano ante todo lo que pasó allí y que al 100 % nunca llegaremos a saber y difícilmente a comprender. Y tienes incluso que llegar a mirarlo con los ojos de la "no emoción" para tratar de comprender algo. Los nazis concibieron los campos de exterminio como un proceso industrial de la muerte del cual tendrían que sacar un beneficio porque ni yo mismo creo que ningún ser humano pudiese actuar siendo consciente de lo que realmente estaban haciendo. La rampa de descarga, los trenes, la selección, las condiciones de hacinamiento, las comidas, la higiene, la ropa, las pertenencias, las torturas, los experimentos humanos, el proceso de "solución final", las cámaras de gas, los crematorios. No se puede describir el horror, el infierno, pero es necesario hacerlo y en Auschwitz se hace sin morbo y contando las cosas como realmente ocurrieron. Negarlo es negarse a uno mismo como individuo de la especie humana, no creo que haya animales que llegasen a actuar con tanto terror y crueldad como lo hicieron los nazis.




En fin, volvimos a Cracovia a pasar la última noche para salir al día siguiente hacia otra ciudad que fue el gran descubrimiento del viaje, pero eso será otro día. ¡¡Gracias por leerme!!

domingo, 17 de diciembre de 2017

LITERATURA DE 2017

El que haya seguido este blog desde sus comienzos allá por junio de 2010, más de 450 post atrás, puede pensar que me gusta escribir. Sí, me gusta contar lo que siento, aunque muchas veces no sea políticamente correcto o escueza, pero si todo lo que está aquí expresado lo hubiese hecho un escritor de renombre o mediático, valdría millones. 

Siempre hago algún resumen a final de cada año de lo que he leído durante el mismo. Tener a escasos 100 metros de casa una fantástica biblioteca pública de barrio da ideas y juego para escoger cualquier tipo de género o temática. Hay temas a los que "recunco" cada cierto tiempo, como los conflictos políticos europeos, en especial en los territorios de la antigua Yugoslavia; el holocausto y exterminio de los judíos por los nazis; "thrillers" ambientados en la sociedad actual, como los que escribe mi paisana Nieves Abarca y que tienen a Coruña como epicentro de sus novelas... Y después busco recomendaciones en blogs, en comentarios de amigos, en la propia biblioteca. Curiosamente el libro que más me gustó de los leídos este año ha sido uno que encontré en una página web de cuyo nombre no puedo acordarme (...)

Se trata de la única novela de la escritora americana Jetta Carleton. Una novela ambientada en los Estados Unidos de los años 50 que tiene como protagonistas a los miembros de la familia de un maestro rural, especialmente sus hijas. Es curiosa esta novela porque me enganchó con una ambientación que de entrada parece muy pobre y previsible, pero que enseguida te envuelve, tal vez por la propia profesión del padre de familia, maestro como yo, y sobre todo porque yo encontraba muchas similitudes con maneras de pensar de hoy en día por parte de una familia que, además, estaba muy condicionada por sus creencias metodistas.

CUATRO HERMANAS tiene algo de autobiográfico pero su trama coral, reflejando muy bien la personalidad de las mujeres de esa familia y que en cierta manera reivindican el papel femenino en una sociedad aún muy patriarcal, es un ir y venir de situaciones vitales y emocionales del padre, de la madre y de cada una de las hijas del matrimonio. Lo recomiendo con creces porque seguro que os sorprenderán determinadas anécdotas, algún drama que ocurre en el transcurso de la novela y sobre todo, el final. Es el reflejo de una vida, con sus triunfos y sus amarguras, de un camino que hay que recorrer y que en cualquier momento aparecen obstáculos que nos lo dificultan, pero del cual siempre sacamos algo en limpio.

Al margen de este libro ha caído en mis manos algo de Dan Brown; también un libro de una escritora japonesa, el best seller "La chica del tren", del que esperaba más, también es cierto y, cómo no, mucha pequeña oferta para valorar de cara a mis alumnos o breves artículos de revista o prensa. La verdad es que no puedo decir cuántos libros acabo leyendo al año, yo creo que no muchos porque la vida diaria me quita horas para hacerlo y además cuando me conecto a Internet puedo pasar un par de horas o tres entre correos electrónicos, redes sociales y demás. Tengo pendiente volver al maestro Pérez-Reverte con su espía "Falcó", aunque últimamente es más ameno leerlo en twitter por sus comentarios tan corrosivos como certeros a determinados nuevos políticos que van de gurús. Maestro D. Arturo: a sus pies, es un placer leerle y escucharle a usted.

Si alguno de los lectores del blog quiere recomendar algo para leer, encantado, acepto propuestas y enlaces que podéis dejar en las respuestas. Algún amigo ha creado incluso un blog de lecturas que creo que ya tengo enlazado en el menú de la derecha. A ver si para 2018 puedo seguir recomendando alguna lectura que haya caído en mis manos, eso significará, entre otras cosas, que sigo vivo y activo escribiendo, cosa que da mucha satisfacción. Saludos.



domingo, 5 de noviembre de 2017

LO IMPORTANTE DE LA VIDA

Parece que han pasado años. Las noticias de los informativos te bombardean con los mismos temas día tras día. En España llevamos dos, tres, cuatro meses con la palabra CATALUÑA metida hasta la médula: aparece en las comidas familiares, en las reuniones de trabajo, en las conversaciones de autobús, en los bancos llenos de jubilados tomando los últimos rayos del sol de este "veroño" cada vez más largo, en las aulas de Universidad, Secundaria y sí, también Primaria. Hay un sobreexceso de información, el 90% sesgada según quién te la cuente. Y uno se satura. Contertulios y columnistas intentan demostrar que saben la historia de este territorio de pe a pa y nos quieren hacer creer que tienen razón en según qué cosas. Yo estoy cansado ya de exponer mi postura sobre este tema y no voy a seguir. Y todo este circo tapa los verdaderos problemas que tenemos en España: continúa la corrupción, continúan las consecuencias de los recortes, sigue la economía subiendo muy poco a poco, sigue habiendo gente en paro y vemos que el país no avanza, que no remontamos.

La rutina de los meses finales del año con el curso iniciado te envuelve en tu trabajo, en atender a tus hijos, en ESTAR, atendiendo a lo que depara la vida, positiva o negativamente. Compra cotidiana, una llamada para ir a algún evento cercano, una cita médica y pocos, muy pocos ratos de ocio. Ese día a día es el que en realidad nos da las satisfacciones más intensas, lo que se suele decir "ser feliz", ya que esa meta de felicidad no existe sino en las cosas que vivimos a cada momento, con tu vecina, con los empleados del supermercado, con tus alumnos, con el repartidor de correos, etc.

Y en ese devenir planificas a corto plazo que hay una reunión en el colegio de tu hija, que tienes que acudir a la ITV del coche, que mamá tiene que llevar flores al cementerio para el 1 de noviembre o que tienes que acudir a una cita importante. Y por cualquier circunstancia tu vida puede cambiar en pocos segundos para siempre por un suceso afortunado o por una desgracia. Y pones los pies en la tierra comenzando a reflexionar qué es lo importante de la vida.

Hoy me ha pasado algo así. En realidad, no me ha pasado nada. Simplemente ocurrió. Una tarde de sábado normal, con mi hijo fuera de casa con sus amigos y mi hija en Padrón en compañía de la familia de allí. Yo en casa, haciendo cosas pendientes, y pasando el tiempo en el ordenador. Y de repente... ¡¡PLOF!! Una sensación de vulnerabilidad, de que no controlas nada de lo que te ocurre, de que todo puede dar un giro de 180º y a replantearse todo de nuevo. Hace pocos días a una compañera de afiliación política le sucede una alteración inesperada en su salud, con ingreso hospitalario incluído y de carácter grave. Y tal vez fue eso realmente lo que estaba ahí, en lo profundo de tu inconsciente, lo que generó esa sensación de no ser nadie, de estar a merced de lo que te marca el destino, a veces por actuar con dejadez o con cierto desdén, otras veces por todo lo contrario, porque no puedes controlar todo lo que ocurre a tu alrededor.

Y esa sensación me agobia y me da un bajón tremendo. Es un síntoma de inseguridad. Estuve unas horas un poco preocupado y no muy receptivo. Además, no tenía a mis hijos cerca y el deseo de tenerlos en el "nido" hizo mella en mí. Supongo que será algo atávico, pero más cerca de los 50 que de los 40 el ser humano creo que empieza a valorar lo que pongo en el título, lo importante de la vida. Que básicamente consiste en que tengas la certeza de que a tus descendientes los has educado como mejor has sabido, que les has dado la educación en la que crees, pero sobre todo, que les has hecho sentirse seguros y queridos, que tienen en ti un referente y un modelo y que tengan la certeza de que nunca, nunca, se ha tomado una decisión para perjudicarles o hacerles daño, aunque a veces el efecto haya sido ese en momentos de riña, discusión o disparidad de criterios... ¡¡sobre todo cuando tienes ya dos adolescentes en casa!!

Ahora entiendo a los padres y a las madres que dicen que solo desean lo mejor para sus vástagos y que si tiene que pasar algo que les pase a ellos mismos. Yo también he tenido hoy ese sentimiento, pero mezclado con la sensación antagónica y el dilema de "¿lo estaré haciendo bien? ¿Hay algo que me puedan reprochar en el futuro emocional o moralmente?" Seguramente sí y sinceramente eso duele mucho. Duele porque no es intención de un padre que eso ocurra, pero a veces actuamos o tomamos decisiones sin sopesar el efecto que pueden tener en nuestros hijos. Cuando salen noticias de menores en situaciones graves o incluso asesinados, intentas entender o empatizar y resulta completamente imposible. Yo sé que cometo errores en la crianza y en mi vida diaria y espero no me pasen factura porque cuando actúo, lo hago siempre por un objetivo positivo. Hay gente que dice que tengo una estrella y yo creo que no es así, simplemente actúo según lo que me dice mi instinto, mi razón y mi experiencia. A veces debería reflexionar un poco más en determinadas situaciones, pero tengo la sensación de que el tiempo pasa y tengo muchas cosas por hacer.  Ojalá pueda seguir así, con momentos duros de los que hay que aprender con resiliencia  y con momentos felices que me den plenitud. Desde luego lo intento día a día y por supuesto, lo primero ellos, qué duda cabe. Y no lo digo yo, también lo dice Mafalda ;)




miércoles, 27 de septiembre de 2017

CUATRO NIÑOS... Y UNA TRAGEDIA

A veces me pregunto cómo es posible que en un país que se supone avanzado como España ocurran cosas más propias del Tercer Mundo o de una película al estilo de "Los Santos Inocentes". No sería un mal título para comentar la noticia que a más de uno y a más de una nos ha revuelto, a pesar de que los medios no han querido esta vez buscar carroña, imagino porque no vende.

Situémonos en una pequeña población de la provincia de Huelva llamada La Zarza- Perrunal, en una comarca un tanto olvidada llamada el Andévalo. Lo que solemos llamar "España profunda". Hasta allí llegan, hace poco más de un mes, una pareja con 4 niños, tres de un matrimonio anterior de ella. Por lo que cuentan las noticias, su situación personal es lamentable: la mujer y el hombre con problemas de toxicomanía y alcoholismo, sin recursos económicos y los niños en una situación que se podría considerar poco digna para cualquier menor. Ella es originaria de allí y vuelve a una antigua casa familiar, medio en ruinas, sin luz ni agua, en la que tienen que entrar forzando la entrada y una ventana. Los vecinos la reconocen y los ayudan en primera instancia, pero no tienen donde quedarse ni cobijar a los niños. Recurren a los servicios sociales del Ayuntamiento que les concede otra vivienda con un alquiler bajo en donde se instalan hace unos días. 

Los niños acuden al colegio, uno de ellos parece que además tiene una disfuncionalidad. Y la tragedia aparece en los medios el pasado sábado. Uno de los hijos entra en la habitación de su madre y su pareja, la toca a ella y dice que está dormida y muy fría, por lo que sale a avisar al casero. Al entrar se encuentran la macabra escena de la pareja muerta y la crudeza de saber que los niños llevaban 4 días conviviendo con ellos muertos y haciéndose cargo unos de otros, lavándose, haciendo la comida, poniéndose la ropa y yendo al colegio. Parece ser que tenían orden de su madre de no entrar bajo ningún concepto en la habitación y que como ya otras veces había pasado, los niños declaran que se pasaban encerrados ella y su pareja horas "jugando a la Play". Al hacer la autopsia a los cadáveres el resultado es suicidio por sobredosis.

El enlace a las noticias de este caso los podéis leer aquí

Ni por un momento me he podido imaginar lo que habrán vivido esos niños en su vida. Por lo que dicen la prensa, había una situación de desamparo y dejadez por parte de su madre y su actual pareja, de hecho no era la primera vez que los niños se ocupaban de sí mismos porque los adultos o no estaban o estaban en unas condiciones lamentables. El padre biológico de tres de los niños había pedido ya hace tiempo la custodia de los menores, pero por lo que se ve NADIE hizo caso de esta petición y los niños vivían como vivían. Y mi reflexión es: ¿cómo es posible que en pleno s. XXI, en un país occidental, todavía haya niños que tengan una infancia como esta? Y lo que me parece más grave: ¿ninguna institución, ayuntamiento, servicios sociales de la Junta de Andalucía hizo un seguimiento de la situación de los niños? Según se sabe, venían de la capital de la provincia y ya arrastraban la situación desde hacía tiempo. 

La cuestión de fondo es que las prioridades en nuestro país no están claras. Por supuesto, en primer lugar, el BIENESTAR DE LOS NIÑOS. Dado que por medio había un caso de separación de pareja, la CUSTODIA COMPARTIDA que yo tanto reclamo a nivel nacional como punto de partida en los casos de separación y divorcio arreglarían y sacarían a la luz muchas de estas historias. En cualquier caso, es totalmente alucinante que una madre con toxicomanías y alcoholismo tenga la custodia exclusiva de sus hijos (tirón de orejas al juez o a la jueza de turno). Por otra parte, es realmente inaudito que no haya protocolos rápidos de actuación entre las instituciones escolares y los servicios sociales cuando se detectan casos como este. No es la primera vez que en colegios en los que he dado clase mis compañeros y yo hemos detectado casos similares. Recuerdo hace tres cursos tener a un niño procedente de Rumanía matriculado en mi clase y no apareció al inicio de curso. Como no estaban tampoco en el domicilio de empadronamiento, ni las fuerzas de seguridad ni los servicios sociales pudieron localizar a su familia. Pues bien, apareció después de tres meses un día de diciembre y yo no daba crédito. Me cansé de llamar a dos asistentes sociales y la respuesta final fue que como su familia era de temporeros, no podía haber un control de sus movimientos dentro del país, ya que hoy estaban recogiendo ajos en Cuenca y mañana uvas en Extremadura. Es decir, un niño de 10 años sin escolarizar tres meses, con un idioma que no es el suyo y acompañando a sus padres al campo para ganar 4 duros. ¡Un desastre de Administración!

Y mientras los balones se echan fuera de los tejados: NADIE es culpable de nada, pero 4 menores han estado viviendo en una situación de claro riesgo. Ahora el padre se ha hecho cargo de los cuatro y aún la Junta de Andalucía tiene que decidir si quedan a su cargo o en un centro de acogida... ¿desvaríamos o qué? ¿Entonces cuando su madre se metía de todo no tenían que valorar la acogida o es que primaba más favorecer a la mujer que a los niños?

En resumidas cuentas, una tragedia. Me gustaría saber qué pasará en el futuro con estos niños. Sobre todo si vivirán con afecto, con cariño, con comprensión, si llegarán a olvidar estos días y si saldrán adelante. Estoy convencido que sí porque la necesidad les ha hecho aprender cosas que a otros niños de su edad que tienen todo les hubiese pasado. Suerte para ellos y para los que ostentan puestos de decisión en estos asuntos, una llamada de atención para que no vuelva a haber ni un caso más en el que los menores sean perjudicados por las malas decisiones de sus padres (madre en este caso y q.e.p.d.)



lunes, 18 de septiembre de 2017

SOLO POR UN CAFÉ

Cada vez escribo menos en el blog. Bien es cierto que las redes sociales han acaparado gran parte del tiempo que paso delante del ordenador, junto con todo lo que tengo que hacer del trabajo que cada vez más es a través de esta maquinita. Hay días que tengo la sensación de estar hiperconectado y eso que mi móvil no es de los más avanzados. Chateo por whats app, hago alguna foto, muy pocas llamadas y unas cuantas aplicaciones. En el móvil no uso facebook ni suelo entrar en internet y hay veces que las personas de mi entorno están más pendientes de su smartphone que del que tiene al lado en ese momento.

¡Cómo hemos cambiado nuestras costumbres en pocos años! Últimamente me doy cuenta que paso más horas en casa y que no me importa. Hoy, por ejemplo, comí con mis padres, me fui a andar más de una hora por el paseo marítimo de A Coruña, volví a casa y a las 17:40 entré y ya no salí. Tomé un café, planché, organicé la habitación de G., cené, planifiqué la semana de clases y aquí, pegado a esta pantalla, curioseando. En el fondo me da rabia, me gustaría que ese café fuese con alguien, pero es que también noto que para quedar con alguien parece que tienes que realizar una instancia por triplicado y que incluso puede molestarle... supongo que los otros también dirán lo mismo de mí y cuando se supone que estamos hiperconectados, pues no lo estamos, porque no hacemos por quedar y tomar ese café. Paradojas de la vida.

Pero una vez metido en faena en las redes, trato de sacarles provecho. Leo, me informo, contrasto la información, opino. Y noto que la gente hace igual pero llega un momento en que muchos pierden las formas y se creen poseedores de la verdad absoluta o se comportan cual contertulios de cualquier programa de debate de tercera división. Es decir, lees insultos, descalificaciones, incluso amenazas y uno se pregunta: ¿en serio somos así?

Los últimos días en España han sido de bastante alarma por el "monotema" con el que llevamos semanas o meses: EL REFERÉNDUM DE CATALUÑA. Y uno que ya está un poco harto y curtido llega a cansarse tanto de esto que está deseando que llegue el 2 de octubre y que veamos qué pasó. Hace pocos días, hablando del tema en una cena con amigos, una persona llegó a llamarme ignorante por decir que mi vida seguirá siendo igual el día 2 pase lo que pase en Cataluña. En el momento me ofendió un poco sobre todo por el tono, pero después reflexionando llegué a pensar: "esto no es más que una muestra de ese estado de crispación general que ves en la calle con todo". No sólo es Cataluña. Es CUALQUIER COSA que signifique que la zona de confort de un / una individuo / individua se ponga en peligro. Y en cuanto salta cualquier alarma, la gente explota. He visto verdaderas discusiones de tráfico, por ejemplo, amenazándose con partirse la cara; enfrentamientos entre dos personas por intentar "colarse" en la cola del supermercado, gente que va por la calle no hablando, discutiendo... Y pones la televisión y los modelos de comportamiento son exactamente iguales: la locura de Kim Jong-Un (o como se llame), la desfachatez de Trump, la intolerancia de Rajoy, la actitud retadora de los políticos catalanes, la exasperación de Iglesias, los desafíos de Maduro, el sadismo de los yihadistas. Los modelos que tenemos son todo menos eso, modelos. Nos haría falta en este s. XXI hipercomunicado que apareciese un Gandhi, una madre Teresa, un Olof Palme o alguien que pusiese un poco de cordura en todo esto.

La gente está en un estado exaltado constante. No hay mesura, todo es blanco o negro sin escala de grises. Y yo, como profesor, y muchos compañeros y compañeras más, vivimos una sensación de desprotección absoluta en nuestro trabajo. Aumentan las agresiones de pacientes y familiares a médicos, aumentan las denuncias a docentes, aumenta el "bullying" entre el alumnado, aumentan las agresiones machistas. Todo se hace viral, lo que pasa en Nueva Zelanda llega a tu móvil en pocos minutos. Y enseguida empieza el bucle, se sube a las redes y cualquier hecho dramático o terrorífico hace que esa crispación aumente y se refleje en los comentarios de la gente en twitter, facebook y demás. ¡Y ojo! A veces yo también caigo en ello y me expreso de una forma vehemente porque me creo en posesión de la verdad. 

Habría que, como decía Groucho Marx, parar el mundo aunque fuesen 5 minutos y sentarse a pensar, mirar al de al lado, ofrecerle una sonrisa, hablar con esa persona... Hace pocos días entré a tomar café en la cafetería más cercana a mi casa, más que nada por leer el periódico. Una de las camareras dijo "buenas tardes Alfonso" y yo me sorprendí que conociese mi nombre porque nunca se lo había dicho.  Lo cierto es que estaba saludando a un señor mayor que acababa de entrar y que es cliente habitual y también se llamaba Alfonso, así que en ese momento también le dije que yo me llamaba así y me puse a hablar con el señor. Y me encantó, porque empezó a hablarme de su vida, de lo que cambiaron las cosas, de cómo se ganaba la vida, ¡de Foucellas! (fue un maquis que vivía escondido en los montes durante la dictadura y que acabó siendo detenido y ajusticiado a garrote vil), de un montón de cosas de hace 60 o 70 años, en su gallego más genuino y con una nostalgia y gratitud por oirle inmensa. Le invité al café y me despedí de él hasta otro día. Y en los pocos metros que separan la cafetería del portal de mi casa pensé: "Si todos viviéramos cosas así todos los días, Trump no hubiese ganado, Rajoy no gobernaría en España, Cataluña no buscaría un referéndum el 1 de octubre y, en definitiva, seríamos todos mucho más felices, sin crispación, sin amenzas, sin agresiones a médicos y sin denuncias a profesores". Solo por un café, por 1'10 €. 





domingo, 3 de septiembre de 2017

VOLVER... ¿A EMPEZAR?

Para un docente podemos decir que hay dos inicios de año: el que vive cualquier mortal el 1 de enero más "nuestro" inicio de curso escolar que empieza el 1 de septiembre. Después de 2 meses de vacaciones de verano (porque son dos meses, julio y agosto y no tres o cuatro como dicen algunos, aparte de que en julio estás a disposición de la Administración para cualquier asunto por el que te puedan llamar, por ejemplo, ser tribunal de oposición), toca incorporarse al trabajo.

En los últimos años siento que es como un gran parón y que ni me hace falta adaptación ni me entra depresión ni cosas por el estilo. Hombre, si pudiéramos vivir sin trabajar pues supongo que lo desearíamos todos, pero como no es así pues empieza el curso y aparecer en tu colegio el 1 de septiembre debería ser motivo de satisfacción, de reencuentro, etc. En muchos casos ves caras de compañeros nuevos, puede que cambie el alumnado si terminas el ciclo con un grupo o que haya alguna novedad que nuestras ínclita Consellería de Educación nos quiera imponer sin la más mínima lógica. Después de 26 años de docente parece que ya tienes una especie de coraza que te hace inmune a muchas cosas y acabas siendo un "resabiado" que sigue haciendo más o menos las mismas cosas introduciendo innovaciones educativas y actividades que sirvan para motivar y llevar adelante un nuevo curso.

Este curso 2017/18 seré tutor de 6º de Primaria. Continuaré con el mismo grupo de alumnos que el curso pasado, a los que adoro. Es un grupo muy bueno y ya tenemos proyectos pensados entre varios profesores que esperemos se hagan realidad. Un trabajo que les puse en verano fue que, si iban de viaje, aunque fuera al pueblo de al lado, mandaran una postal al colegio. Han llegado unas 14 de un grupo de 25, desde destinos tan variopintos como diferentes localidades de Portugal, Galicia, Almería, Tenerife, Salamanca, La Rioja y Barcelona, aparte de las que mandé yo desde Suecia y Dinamarca. Sin duda viajar es la actividad humana que más riqueza nos da para entender y empatizar con otras culturas y formas de pensar y es un valor que siempre está presente en mis clases, fomentar la cultura de los viajes. Seguro que en una semana cuando empiecen las clases tendrán mucho que contar de su verano, visto desde la mente de un niño o una niña de 10-11 años.

Y por supuesto, mis hijos también empiezan su rutina. Mañana es un día crucial para el mayor porque se enfrenta a dos exámenes de septiembre que pueden marcar su futuro más inmediato. He de decir que estoy yo más nervioso que él porque sé la trascendencia que tiene conseguir superar una etapa educativa o no y eso ocurrirá en unas pocas horas. Y mi hija terminará este año Educación Primaria y será también el fin de una etapa encarando ya el instituto donde se encontrará, por cierto, con mi grupo de alumnos.

Recuerdo con cierta nostalgia mis primeros años de profesión, donde estos primeros días eran para elegir tu destino, instalarse e ir con los bártulos de un lugar a otro. Ese "gusanillo" de empezar el curso en una localidad que nada tenía que ver contigo te generaba cierta curiosidad y ansiedad por que todo saliese como tú esperabas. En Ciñera de Gordón, en Ponferrada, en Tapia de Casariego... fueron unos años inolvidables, cuando un casi adolescente de 21, 22, 23 años se hacía cargo de toda una vida: alquilar un piso, organizar tus clases, conocer gente nueva, adaptarse a una nueva situación, etc. Aquellos inicios han hecho que hoy no sea un "volver a empezar" sino una continuidad de lo que llevas haciendo los últimos años, con la excepción lógica de cuando hubo un cambio de centro o el gran traslado que supuso irse a vivir a Holanda en 2010 y que dio un giro radical a mi vida en muchos aspectos: personal, educativo, emocional. Sé que no soy el mismo en 2017 que en 2010, veo las cosas desde perspectivas muy distintas y noto también que esa transformación, que a grandes rasgos ha sido muy positiva, choca con pensamientos y decisiones que tienen otras personas que no han pasado por el experiencia de vivir en otro país. Yo me noto más tolerante en muchas cosas, más intransigente en otras, más asertivo, más empático y curiosamente también expresar lo que siento y discrepar de lo políticamente correcto me genera pequeños problemas de convivencia con gente que sigue viviendo en este "curruncho" de Europa y que no tiene más altura de miras que su ego.

Tal vez no entendáis nada de lo que quiero expresar. Normal, no pongo muchos nombres ni ejemplos, pero en estas semanas que, por ejemplo, estamos saturados de un tema crucial en la política española como es el referéndum para la independencia de Catalunya convocado por la Generalitat para el próximo 1 de octubre, está generando unas tensiones en las conversaciones cotidianas de la gente que en cierta manera asusta un poco. A menos de un mes de la fecha en cuestión no sabemos que ocurrirá ese día, si habrá votación o no, qué hará el Gobierno de España, qué consecuencias traería si gana el SÍ o si gana el NO, tanto para españoles como para catalanes... Y el españolito de a pie, acostrumbrado a las tertulias de barra de bar, opina con estereotipos, llega incluso a insultar, se enerva hasta el punto de llegar casi a las manos con el que no piense como él y, también aupados por las redes sociales, el nivel de tensión es extremo.

Así que ante todo este panorama yo voy a dar mi opinión. Como ciudadano de una región de España y de Europa, de partida estoy a favor de que los pueblos tengan derecho a manifestar lo que quieren. Esto es, si los catalanes quieren votar si son independientes o no, que voten. Ahora bien, yo no quiero que Catalunya se independice, pero tampoco quiero que lo haga Silesia, Frisia, Transilvania o Cornualles. No creo que la llegada de un nuevo país a Europa sea positiva ni para ese país ni para el país del cual se escinde, en este caso nos ha tocado a España. Lo que sí me gustaría es que tanto los que defienden la independencia como los que no, expusieran claramente a los ciudadanos catalanes los pros y los contras de la misma, factor que creo, desde que empezó todo este reto por parte del gobierno catalán, nunca se ha hecho en un medio público. Porque, básicamente, ¿un ciudadano residente en Catalunya (no necesariamente catalán) tendrá mejores servicios y más calidad de vida por ser independiente de España? Sinceramente creo que no. Y lo mismo al revés, ¿un ciudadano de cualquier otra región de España tendrá un cambio significativo en su vida si Catalunya se independiza? Pues creo que tampoco, porque yo el día 2 de octubre, pase lo que pase en las urnas, iré a trabajar exactamente igual y me pagarán lo mismo. Tal vez, si tuviese que viajar a una Catalunya independiente, tendría que hacerlo con pasaporte, pasar unos controles de frontera al llegar al aeropuerto de Barcelona, Reus o Girona, igualmente en las carreteras y autopistas que se comunican con Aragón y la Comunitat Valenciana tendrían que enseñar mi identificación e imagino que pequeños transtornos más derivados de esa posible escisión, pero más o menos igual que si voy a un Londres "brexitado" o a un país que no sea del Espacio Schengen o cruzo el Estrecho de Gibraltar y llego a Tánger. Y viceversa, claro, porque cuando aterricen los aviones procedentes de Barcelona en Alvedro, todos aquellos ciudadanos catalanes que quieran entrar en Galicia tendrán también que identificarse, a pesar de conservar aún la nacionalidad española (ya que han nacido en España pero no serían miembros de la Unión Europea).

Me parece que las cosas se han sacado un poco de quicio por ambas partes, el gobierno catalán y el gobierno español. Los primeros porque no son creíbles, generan esa animadversión a todo lo que implique "Catalunya" y están en la perrencha de niños de primaria de "nos queremos ir"; y los segundos porque no han sabido manejar ese desafío independentista en los seis años que llevan gobernando por no querer dialogar y sobre todo, por no querer entender lo que significa un sentimiento de nación. Tengo una buena amiga, profesora, de Castellón, que ahora está dando clase en Olot y ella me dijo una vez que se sentía catalana, que su manera de vivir y de enfocar las cosas era desde una perspectiva diferente a la que podía tener yo como gallego, un madrileño o un andaluz y que lo único que pedía era respeto por esa manera de sentir y ver el mundo. Y yo le creo. Con lo cual la cuestión es, ¿quiénes somos nosotros para impedir que alguien SIENTA que su mundo es Catalunya como estado independiente, sin vínculos de dependencia con España e integrados en una Europa global, en un mundo global? Lo que ocurre es que un proceso como este implica mucha altura de miras por parte de ambos lados y ninguno de los dos gobiernos en cuestión la han tenido. 

En conclusión, no solo se vuelve a empezar un curso escolar, tal vez haya que volver a empezar a DIALOGAR, a pactar, a entenderse unos con otros. Y sinceramente creo que de eso falta mucha cultura en nuestro país, aún después de los 40 años de democracia infantil que llevamos. A veces siento que se ríen de nosotros en Europa y no es de extrañar porque damos cada espectáculo que mejor esconderse debajo de una manta. Así que a ver qué ocurre y cómo encaramos este curso escolar, por mi parte intentaré que mis alumnos, cuando sean adultos, puedan tener más capacidad de diálogo que muchos de los gobernantes que tenemos. Ojalá lo consiga.