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viernes, 9 de junio de 2017

LAS DONACIONES DE AMANCIO ORTEGA

Lo más debatido hoy en las redes sociales e informativos ha sido la noticia de que una de las personas más ricas del mundo, el gallego Amancio Ortega, fundador y propietario mayoritario de la multinacional INDITEX ("por 25 pesetas, dígannos empresas comerciales cuya matriz sea Inditex. Un, dos, tres, responda otra vez"), ha donado 320 millones a la Sanidad Pública para comprar equipos de radiodiagnóstico para combatir el cáncer.

Al instante empiezan las redes sociales a arder con todo tipo de comentarios, a favor y en contra. Y yo me postulo, de entrada, a favor, aunque haya gente en las redes que me ponga "a caldo" porque lo que ven aquí es simplemente una operación de marketing del sr. Ortega, empresario que, por otra parte, da trabajo a miles de familias en el área metropolitana de A Coruña.

Me indigna la inquina que muestran algunos en contra de esta medida. Y puede que tengan razón, desde luego hay argumentos que plantean con mucho tino. El principal es que la Sanidad pública debe financiarse con los impuestos de los contribuyentes y no con donaciones que probablemente tengan un cierto halo de "caridad", aparte de suponer un encumbramiento de la figura de Amancio Ortega. Por cierto, me gustaria recordar que este hombre siempre se caracterizó por su discreción en los medios de comunicación, yo creo que nunca lo vi en una entrevista y todo el mundo sabe en A Coruña y su entorno que lo que tiene se lo ha trabajado desde joven, llegando incluso a aparecer por alguna de sus tiendas en horario laboral y sin previo aviso para hablar con sus empleados y comentar incidencias del día a día. Básicamente, humildad.

El argumento principal en contra de su donación lo podéis leer aquí

Ahora pasemos a la parte práctica del asunto. Es cierto que las políticas neoliberales están desmantelando los servicios públicos en especial la Sanidad. Hace poco asistí a una charla de la Plataforma Pola Defensa da Sanidade Pública en la que sus ponentes expusieron claramente que nuestro sistema sanitario no les compensa a las grandes compañías porque no pueden sacar tajada. Y pusieron ejemplos de lo que cuesta, por ejemplo, una operación de apendicitis en España, en Estados Unidos o en Holanda. llegando a haber diferencias de 10 veces más el coste en EE. UU. También de cómo en los últimos años la visibilidad y publicidad de las empresas de seguros médicos privados es más evidente, amparadas por la campaña de aniquilación que el gobierno del Partido Popular lleva a cabo contra la Sanidad pública y que se centra en reducción de personal, cierre de camas en verano, listas de espera más largas, etc. Y es bastante creíble lo que los profesionales dicen, que no es cuestión de materiales, sino de que tienen unas jornadas de trabajo demoledoras, con reducciones de productos consumibles y con una externalización de servicios intolerable. La situación, desde luego, está mal porque ya se han encargado de ponerla mal quienes gobiernan desde hace unos años. Pero llega el sr. Ortega, hace esta donación y lo que estaba estancado o en deterioro, se renueva. Desde luego el momento es más que oportuno y probablemente él no lo haga simplemente por ser un buen filántropo, sino también porque sacará un beneficio de ello, no necesariamente económico, que también es posible.

Pero la consecuencia práctica es que si en un hospital hay una lista de espera de un mes porque solo funciona un aparato radiológico, con la instalación de otro más la reduciríamos a la mitad. Sé que este argumento es muy simplista, pero al enfermo que está en esa lista no creo que le importe el origen del aparato que le hace el diagnóstico, venga de D. Amancio o de nuestros impuestos. Y no le deseo ningún mal a nadie, pero me gustaría saber la reacción de los que tanto critican al empresario si se vieran en la tesitura de tener a un familiar, conocido o ellos mismos en esa lista de espera, ¿preguntarían si el equipo que les hace la prueba es de la donación de Amancio Ortega y, en caso de serlo como son tan coherentes, dirían que NO los diagnostiquen? Han llegado a acusarme de demagogo por defender la labor altruista del dueño de Zara, pero la cuestión es que si informatiza todo el colegio de Arteixo hace unos cuantos años ya, está mal hecho; si construye una residencia para la Fundación Padre Rubinos de acogida a transeúntes, también está mal hecho; si se instalan en la ciudad de A Coruña contenedores para donar ropa usada destinada a esta fundación, también es criticable; y si dona 320 millones para luchar contra el cáncer, más criticable aún.

Así pues, que cada uno saque sus consecuencias. Algunas asociaciones de profesionales médicos han hecho públicos escritos criticando esa donación, pero las redes se han llenado también de comentarios que en algunos casos ya son virales. Me quedo con el que os pongo aquí y por el momento solo me queda decir, GRACIAS, sr. ORTEGA.



martes, 16 de diciembre de 2014

¿ESTAMOS LOCOS O QUÉ?

¡¡PERDÓN!! Casi un mes sin escribir, os debo un post por lo menos, pero es que este curso está cargado de cosas que me llevan tiempo de ordenador y que contarlo aquí puede resultar tedioso para un profano en trabajo educativo, así que hoy, después de exámenes y evaluaciones de alumnos, allá voy.

La actualidad trae noticias sorprendentes. Uno que está empezando a implicarse en la política activa, ve desde una tribuna un tanto privilegiada el terremoto político que está viviendo España. La irrupción de Podemos en la cancha política ha hecho añicos el bipartidismo y la sociedad española ya pide a gritos una reforma profunda de nuestro sistema democrático, partiendo de la base de una reforma constitucional que sirva para unos 30 o 40 años en adelante y que podamos votar los que no lo hicimos allá por 1978. Es otra sociedad y hay que ir adaptando el acuerdo marco. creo que 2015, con elecciones municipales y autonómicas en mayo y generales en noviembre, será un año decisivo para ese relevo. La crisis, la corrupción, la ausencia de transparencia... han acelerado la necesidad de ese cambio que tiene al PSOE en la vanguardia del mismo y al PP frenándolo todo y escondiendo (o más bien intentándolo ya donde no se puede tapar nada) todos sus escándalos políticos, financieros e incluso electorales, según se ha sabido hoy mismo de dirigentes de la Comunidad Valenciana sucios hasta el tuétano. Y mientras Podemos intentando que no minen su proyecto y manteniéndose a flote holgadamente, aunque con ciertos problemas también para consolidarse como fuerza alternativa. Mientras, los nacionalismos muertos, IU bajo mínimos y UPyD buscando ser un partido "bisagra".

Todo esto afecta a situaciones puntuales en el país. Medidas populistas de los gobiernos de turno que no solucionan nada, ya que sigue habiendo paro, no hay creación de empleo, se explota al trabajador y aquel que hace 6 años ganaba 1000 euros hoy se conforma con ganar 500 y haciendo horas extra sin retribuir por miedo a irse a la calle. Nunca en la historia reciente se han perdido tantos derechos laborales y sobre todo, derechos ciudadanos y libertades individuales. Por suerte, nos mantenemos a flote (incluído yo pero por otras circunstancias que bien sabéis deducir los que me leéis habitualmente) sobreviviendo a costa de nuestros padres que alimentan a sus nietos y también a muchos hijos de 40/45/50 años. Recuperar lo perdido costará décadas, no creo que ni mis hijos lleguen a vivir con el bienestar que tuvimos hace 7 o 10 años, y mucho menos si eso que llaman "el pueblo" sigue votando a este partido de derechas neoliberal que es el PP, que nos lleva irremediablemente a la pobreza, a la restricción de derechos y libertades y a que los ricos sean más ricos y los pobres más pobres. Las pensiones bajan, la sanidad y la educación han perdido calidad, no hay prestaciones sociales, la gente pasa HAMBRE o los desahucian por no pagar la hipoteca. Triste panorama.

Pero en medio de este infierno en que parece se ha convertido España, aparece de vez en cuando una noticia que te hace tomar perspectiva, como dice mi buen amigo Paquito. Ayer se publicaba en "La Voz de Galicia" la siguiente noticia:


Al leerla no pude más que acordarme de la idiosincracia de los países centroeuropeos: trabajas - pagas tu seguro médico - si no lo usas, te devolvemos dinero a final de año - si lo usas pero NO has pagado esa cobertura... jódete. Y todo eso con el agravante de pagar 10 € al día por la medicación, sin su esposa que lo acompañe porque no puede pagar su estancia en Alemania y sin derechos laborales porque su empresa no lo readmitirá. Y es una víctima más no sólo de nuestra crisis, ya que emigró ante la falta de empleo en Galicia como muchos otros (lo que los del PP llaman "movilidad geográfica") y el país de acogida también le da la espalda con un simple "lo siento, te tocó". Recordé también una historia trágica sobre la eutanasia en Holanda que vivió una de las españolas que traía a sus hijos a nuestras clases porque la cuestión de fondo es la misma: PAGA y si lo que has pagado te da para tu tratamiento, pues serás bien atendido, si no, reza y que haya suerte. Lo positivo de esta noticia es que la comunidad solidaria, la red social de españoles en Francfort está ayudando a este hombre, es decir, ese sentir español apareció y ninguna crisis nos lo va a quitar. CONCLUSIÓN: mientras tengamos nuestra sanidad y educación públicas, me quedo aquí sin dudarlo, porque tenemos los mejores profesionales (entre los cuales modestamente me incluyo), porque somos más acogedores, más humanos y más solidarios con la gente que lo pasa mal; porque no somos números ni máquinas generadoras de beneficios para las empresas (aunque ya algunos empresarios lo hagan aquí con el beneplácito de estas políticas neoliberales apadrinadas por Angela Merkel y abanderadas por nuestro gobierno).

Algunos dirán que esto realmente es justo, que este señor debe pasar por esa situación porque así son las reglas del juego en Alemania. PUES NO, para mí jamás una persona debe dejar de recibir la asistencia médica correcta y necesaria cuando hay una enfermedad como esta mientras esté en un país de eso que llamamos Europa y posea los medios para hacerlo. La cuestión es que en España ya hay gente que piensa así, que deberíamos tener los servicios por los que pagamos individualmente y no en colectivo... En fin, que cada uno saque sus conclusiones. 

Y cambiando radicalmente de tema, decir que al mismo tiempo que vemos unas necesidades de primer orden en muchas familias, también vemos en estas fechas luces de neón de Navidad, centros comerciales con los parkings llenos, pistas de hielo, poblados de Navidad... El consumismo es cada vez mayor en estas fechas y las familias se van disgregando, como dicen mis compadres, se "descentraliza" la Navidad y no se está siempre con los mayores. Yo no dejo de ser clásico en esto, aunque también es verdad que después del divorcio odio más estas fechas y estoy deseando que pasen. Me gustaría que mis hijos y yo, mi hermano y su familia y mis padres estuviéramos juntos en Nochevieja, que es cuando me tocan este año los hijos por convenio (¡qué horroroso es legislar los afectos!). Pero como hay que sacar lo positivo, se acerca el día 22, uno de mis días mágicos del año porque da gotas de felicidad en forma de millones a algunos lugares de España con la lotería, y eso es bonito y provoca felicidad. También se acaba otro año y vamos sumando (o descontando algunos), reflexión, madurez, metas conseguidas... Hay días que siento que vivo inmerso en una completa pesadilla desde abril de 2013 y que algún día tengo que despertar, pero no, esto es real, mis hijos viven en otra casa y yo los veo los miércoles y fines de semana alternos, 10 días en Navidad, etc. Una compañera de partido que está en la misma situación que yo me habló un día de "niños maleta" y eso me genera tristeza, porque las leyes permiten que esto ocurra. Ayer hice de nuevo el "paseíllo" por las aceras del barrio hasta la casa donde viven mis hijos con el ruido de las ruedas de la maleta repicando en las baldosas de la acera, mis hijos con sus mochilas del colegio y sus cosas en la mano. Atroz.

En fin, negar la realidad sería muy alienante, así que hay que vivir con ello aunque no lo desee. Lo que más me hace disfrutar sigue siendo mi trabajo, con nuevos retos que os iré contando, con las emociones de mi "tribu" de (¡ya!) 22 niños y niñas (acaba de incorporarse un niño rumano al que estoy enseñando a leer, a sumar, los colores, las comidas..., pero esa es otra historia que también nos habla de inmigración y de lo bien que estamos en este rincón del mundo), con sus detalles hacia mí y su trabajo. En mayo, un médico al que acudí por una prueba, me vio tan triste que me animó diciéndome, "Alfonso, eres muy importante para mucha gente, para esos niños a los que les das clase". Y es verdad porque en la vida los alumnos que te recuerdan regresan a ti de una u otra forma... ¡¡que se lo digan a Facebook!! Y no hay mayor recompensa.

Pues nada, aunque tarde en escribir, aquí estoy y seguiré escribiendo porque me relaja y me sirve de terapia. Espero hacerlo antes de que acabe el año, pero por si acaso, BÓ NADAL a los de aquí, a los de allá, a los que me leen, a los que no, a los niños, a los grandes... a todos. Seguimos adelante.




martes, 7 de octubre de 2014

TENEMOS UN VIRUS

Y nada menos que uno mortal. El ébola ha llegado a España y empieza a dar signos de voracidad. Después de que nuestro "ingenioso" gobierno tuviera la ocurrencia de traer a dos misioneros españoles infectados desde África, en sendas operaciones que más bien parecían ensayos de la NASA para enviar tripulación a Marte, que los dos muriesen a los pocos días y que nos vendieran que todo estaba bajo control en cuanto a medidas de seguridad... pues ha resultado que no.

Que tenemos el primer contagio en Europa por ébola y lo que parecía algo muy lejano, que sólo ocurría en unos cuantos países de África, lo tenemos ya aquí, en la puerta de casa y con intención de quedarse como "invitado no deseado". Una enfermera que atendió al segundo misionero fallecido está infectada por el virus y la noticia ha causado, aparte de una psicosis colectiva y una conmoción a nivel nacional, de nuevo que España sea el hazmerreír en Europa y medio mundo. desde Bruselas ya han pedido explicaciones al Gobierno sobre lo que ha ocurrido y ya me imagino yo los argumentos para curarse en salud (nunca mejor dicho) que esgrimirá la Ministra de Sanidad o quien se tercie: seguro que responsabilizarán de todo a la enfermera, que no cumplió los protocolos de aislamiento, de manipulación, etc. etc., mientras "los de arriba" se ponen medallas diciendo que todo estaba perfectamente organizado y controlado. Los datos hoy se actualizan cada pocos minutos y seguro que en pocos días tenemos ya tal revuelo nacional que generarán nuevos debates y ocultarán otros (por ejemplo, el tema de las tarjetas "opacas" de Caja Madrid). 

Pregunta nº 1: ¿por qué se empeñan los gobiernos de Europa en repatriar a los misioneros o enfermos de ébola a su país? Porque hoy me he enterado que no sólo España, sino también Reino Unido, Francia, Alemania y Holanda se han traído a sus ciudadanos a ser curados (si se curan) a su territorio, En nuestro caso, con la polémica de que todo esto fue pagado por el Estado cuando hay gente aquí a la que se le niega la asistencia sanitaria (aunque luego dijeron que el coste del traslado lo pagarían las órdenes religiosas de los misioneros). Ante esto una salvedad: ni que decir tiene que es encomiable la labor de los misioneros y que se jugaron la vida por atender a los demás, a realmente quien lo necesitaba y en las condiciones más precarias. Pero de ahí a asumir un riesgo tan elevado como el contagio de un virus sin vacuna ni tratamiento efectivo conocido efectuando los traslados, pues hay una importante diferencia. El riesgo se ha manifestado y ahora ya tenemos el virus en Europa.

Pregunta nº 2: ¿es cierto que había medidas de seguridad y prevención claras para los facultativos y personal sanitario? Esa respuesta ya la tenemos y es NO. Durante el día de hoy ha habido cientos de comunicados del personal sanitario diciendo que no fueron eficazmente informados ni instruidos para afrontar esta enfermedad. Que los trajes tiene defectos, que no hay protocolos eficaces... A mí personalmente me parece complicadísimo controlar a alguien que pueda estar infectado por el virus. La enfermera acudió a urgencias cuando vio que tenía fiebre Y LA MANDARON PARA SU CASA, hasta que volvió con fiebre más alta días después, sabiendo desde un principio que ella trató a uno de los misioneros fallecidos. Hoy ya han aislado a su marido, a personal que estaba con ella, etc. Es que la exposición de esa mujer con otras personas desde hace 12 días que murió el religioso ha sido incalculable: desde la frutera de su barrio, hasta la gente que ha ido con ella en un transporte público. hace pocos minutos acabo de leer que el pasado 27 de septiembre se presentó a una oposiciones a enfermería... en fin, sin comentarios.

Pregunta nº 3: si el virus sólo se contagia de una persona ya enferma o fallecida y por contacto con sus fluidos, ¿es necesaria tanta alarma? Porque hoy en todos los medios se dice que no se propaga por el aire, ni por el agua, ni por alimentos. La cuestión es ¿es verdad todo lo que nos informan para no alarmarnos más o, como suele ser habitual en los últimos años, nos ocultan datos? Esto me ha recordado al envenenamiento por el aceite de colza en 1981, que sabíamos a cuentagotas de los enfermos y fallecidos, que hasta que descubrieron que era aceite adulterado pasaron semanas, que hasta dijeron que podía venir de las fresas... ¿Cuántas noticias desesperantes tendremos en los próximos días?

Podría seguir planteando preguntas pero no es el caso. Nos esperan días intranquilos, de bombardeos informativos, de consejos de protección y prevención, espero que no como los que hubo con la gripe A que hasta llegaron a los colegios. Ahora, ante cualquier dolor de garganta o resfriado, vamos a desconfiar del vecino, del compañero de trabajo, del alumno, del carnicero... y empezaremos con los prejuicios: si vemos a alguien de raza negra, desconfiaremos; de alguien que nos contó que estuvo de viaje en tal sitio, también; cualquier mínimo dolor lo asociaremos al puñetero virus. Y es curioso como un ser vivo invisible al ojo humano se convierte, en pocos días, en el protagonista del año por encima de deportistas, cantantes, políticos, actores. Pues intentemos no caer en lo de siempre, en la criminalización de los profesionales, en este caso de la sanidad, que si no es por ellos seguro que tendríamos al virus ya metido en Europa hace tiempo y a lo mejor muchos no estaríais leyendo esto o yo escribiéndolo. Ahora lo que importa es el estado de salud de Teresa, la enfermera gallega que sin quererlo y con su buen hacer, se ha convertido también en protagonista del año. Yo espero que salga adelante, que se recupere, que apruebe la oposición, que siga atendiendo pacientes y que, en definitiva, vuelva a su vida de anonimato en silencio pero ayudando al prójimo. Suerte para ella, suerte para todos.




jueves, 10 de enero de 2013

ÉTICA


Ya inmerso de nuevo en la rutina después de toda la parafernalia navideña, se vuelve a retomar los hábitos de comidas, desplazamientos, horarios... Hoy es miércoles, toca clase en Amsterdam y el viaje en tranvía hasta el nuevo colegio dura unos cuantos minutos. Y me dió de nuevo por comparar y pensar en lo distintos que somos culturalmente. Ayer en un informativo se decía que cada vez era más grande la brecha económica entre el Norte y el Sur de Europa. Pero no sólo económica, también mental.

En España tenemos muy arraigadas situaciones vitales que aquí causan estupor. Para mí es fundamental  el sentimiento de pertenencia familiar, el famoso "nido" en el que están los jóvenes de nuestro país hasta los 30 o incluso ahora hasta los 40 años: las croquetas que sube mamá a casa, el "venid a comer el domingo", los regalos de pijamas, camisetas, calzoncillos y calcetines en Reyes... Sabes que están ahí y que están cerca. Es curioso en mi caso, por ejemplo, que con 20 años anhelaba marcharme pronto de casa para vivir independiente, como acabo comprando un piso a unos 500 metros de donde viven mis padres y me crié. No sólo la familia te da ese sentimiento, también el entorno cercano de vecinos, barrio, algo que aquí echo mucho en falta y que me parece muy necesario para el equilibrio emocional de cualquier persona. Es lo que podemos llamar arraigo. Conozco a muchas personas de mi entorno cercano que se acomodarían perfectamente a este estilo de vida, anónima (aunque no tanto) e individualista.

Pero esto es el carácter latino frente al germánico. Y todo eso se alarga en otras muchas situaciones vitales, colectivas o no. Volviendo a lo de pensar que decía al principio, se me vino a la cabeza los años en que estudié Ética en el instituto. Por aquel entonces (mediados de los 80) era un revulsivo en la educación española, todavía muy anclada a los dogmas católicos que se seguían (y siguen) enseñando en las aulas. Y la imagen que tenemos en España de países como Holanda es que los valores éticos de las personas son muy altos y que los debates éticos van más allá de los que planteamos en España o, simplemente, ni se plantean. Cuando ves que en España temas como las redes clientelares de los políticos (léase caciquismo) empiezan a salir a la palestra ahora, a pesar de que todo el mundo las conoce desde hace décadas, aquí ni se escuchan porque el nivel de indignación social que tendría un asunto de "amiguismo" pondría al político en cuestión a la altura del más miserable. Existe esa concepción de que lo público es de todos y se hace con el esfuerzo de todos (léase impuestos) y por eso se censuran los episodios de malversación de fondos públicos. Por eso, cuando aquí se reciben y se emiten por televisión reportajes sobre la situación económica de España, con despilfarros como el aeropuerto de Castellón, la Ciudad de las Artes de Valencia, los AVE que paran en estaciones desérticas o prebendas a políticos, amigos de turno y demás, poco menos que nos tratan como "europeos de segunda" y se quedan ojipláticos.

Con esto no quiero decir que todo este sistema sea mejor, en general, que el nuestro. Ya comenté aquí que hay cosas de todo esto que no me convencen; no cuestiono que sean mejor o peor que lo que conocemos en España, pero sí éticamente cuestionable. Y a lo mejor ese debate ético no se podría dar en España porque no estamos suficientemente preparados para ello. Aquí, ante un tema que en España provocaría un enfrentamiento político y social, simplemente ni se o cuestionan, se actúa y listo, muchas veces a mi modo de ver sin valorar realmente las consecuencias. Por ejemplo, un tema que puede ser banal, pero a mi no me convencerán jamás de ello. Ya comenté que en el transporte público de este país  los animales de compañía pueden acceder sin problemas, en el tren pagando pero en el tranvía no; o poder estar dentro de un restaurante pululando por el salón de comidas. Sinceramente, hay momentos en que creo que se cuida más a los animales que a los niños, por ejemplo, y eso es algo que no voy a aceptar nunca. Tal vez de ahí venga también esa cultura del "desarraigo" que se inculca a los niños. Da la impresión de que hay que llenarles de objetos tecnológicos, moda, caprichos para que estén tranquilos, lleguen pronto a los 18 años y se vayan de casa, mientras se quedan con su perro o gato porque no da problemas ni estorba. ¿Qué tal un beso, un abrazo, un arrumaco a tus hijos de vez en cuando, sugiero?

Pero valoro mucho ese tema de saber qué se hace con el dinero que pago en mis impuestos, y no se puede malgastar en cosas como hacen "los del Sur". Entonces cuantas más cosas podamos mercantilizar, mejor, porque habrá una mejor gestión de los recursos económicos públicos: sanidad mercantilizada, educación mercantilizada... Entonces, ahí es donde nos surge a nosotros el debate ético, a ellos no. Hoy he visto un video, con mucho humor pero basado en la realidad, de dos hispanas que viven aquí y escenificaban cómo hay que hacer cuando tienes que acudir a un médico. Por cierto, he puesto enlace a su página web en los links de la derecha, no la dejéis de visitar.



Entonces cuando vemos nuestro sistema público de salud (que nos quieren mercantilizar) tenemos que congratularnos. El caso es que hay situaciones de abuso del mismo, cuando colapsamos Urgencias porque "me duele un dedo" y ahí es donde sale a la luz nuestro carácter latino. Como pagamos por él con lo que se cotiza a la Seguridad Social, nos creemos con el derecho a usarlo con abuso y así hemos llegado a donde hemos llegado, a punto de que todo quiebre... o se mercantilice.

No sé si con este "post" se me ha ido la olla, pero yo me quedo con la posibilidad, al menos, de cuestionar éticamente lo que veo aquí y lo que veo en España y emitir mi juicio sobre un hecho. Y hay hechos de aquí que no me gustan, al igual que en España, y espero que haya alguien que se mueva y provoque cambios para bien y por el bien de todos.

sábado, 8 de diciembre de 2012

LOS SEGUROS DE SALUD

"Zorgverzekering" es la palabra que define a los seguros de salud en Holanda. Y como ya comenté alguna vez aquí es obligatorio contratar uno cuando tienes un trabajo o eres residente en el país. No existe la Seguridad Social pública tal y como la entendemos en España. Yo sigo sin aceptar esto, por principios, aunque se supone que todo tiene sus ventajas... e inconvenientes.

Hoy en el tren encontramos un folleto de una aseguradora en el que se nos explica que son los mejores y que te ofrecen el seguro más económico del país: 107'95 € al mes con un descuento de 10 euros, lo que te queda en 97'15, 1166 € al año frente a los 1317 del más caro. Te ofrecen además cambiar el descuento por un regalo, una tableta Samsung Galaxy o un despertador de colores Philips. Luego explica que puedes escoger 3 opciones de seguro adicional: el más económico, el mediano y el más caro, aparte la asistencia dental. Todo esto implica aumentar la cuota por mes.

La última hoja explica lo que incluye cada tipo de seguro o hasta donde incluye el gasto que tú pagas; es decir, actúa como una franquicia. Por ejemplo: un parto en casa está asegurado, pero si la mamá acude al hospital sin que le haga falta tiene que pagar; evidentemente si acude al hospital porque necesita asistencia médica no paga. Los cuidados de la madre y del recién nacido los pagas aparte y según lo que pagues tienes derecho a más cuidados durante más días. Y con el resto de especialidades o tratamientos, igual, tú decides lo que quieres pagar y para qué (por ejemplo: esterilización, cirugía ocular por láser, fisioterapia, terapias alternativas, etc.).

Y ahora es cuando nos abordan los dilemas, lógicamente porque no podemos dejar de comparar con nuestro sistema de salud, uno de los más valorados del mundo, a pesar de que en los últimos años se cuestiona su sostenibilidad. Bien es verdad que hay gente que abusa de él, acudiendo a Urgencias o al médico cuando no es necesario, pero luego cuando se trata de patologías graves damos las gracias por cómo nos atienden los profesionales médicos. Cuando vemos que la tendencia es privatizar los servicios sanitarios, con medidas como "el euro por receta" o los "5 € por ir a Urgencias", te planteas si no sería más efectivo un sistema como el de aquí. Yo, personalmente, lo tengo claro: NO Y MIL VECES NO. La salud NO ES un negocio. No podemos consentir que la Sanidad se privatice y se convierta en algo tan mercantilista como es aquí. Porque luego está la práctica. Cuando te comentan personas conocidas sus experiencias con el sistema médico holandés. Y por lo general son críticas. Yo no puedo entender cómo, después de una operación de espalda de más de 7 horas te pueden dar el alta en menos de 48 horas y mandarte a casa en tu propio vehículo, sin opción a que te lleve una ambulancia, esto vivido por un amigo mío al que le pasó en el mes de octubre. 

¿Dónde está el término medio entre determinados abusos que hacemos los usuarios en España de nuestros servicios médicos al excesivo mercantilismo que se vive aquí? Hace unos meses comenté en el blog una carta que salió en "El País" de una española residente aquí que por unos segundos se cuestionó su economía ante unas pruebas médicas que no le cubría su seguro de salud y que podrían diagnosticarle algo tan grave como un cáncer. ¿Hay que jugar con eso? Supone desde luego un cambio de mentalidad con respecto a lo que hacemos en España, asegurados "mentalmente", para que me entendáis, con nuestro sistema de Seguridad Social, que sabemos que está ahí y que nos van a atender sin preguntas económicas.

Sé que mucha gente no estará de acuerdo con mi opinión. Pues bueno, me da igual, es mi opinión, más que reflexionada sobre el tema de la Sanidad. Yo me quedo con la nuestra, eso sí, intentando atajar los abusos. No sé cómo se podría hacer para que no se acudiese a Urgencias porque "me duele la cabeza", tal vez informando de lo que realmente cuesta cada vez que pisamos un hospital. Hubo un intento de informar a los pacientes con aquellas "facturas" que enviaban a casa por un tratamiento o estancia en el hospital, recuerdo que cuando nació uno de mis hijos nos la mandaron y los dos días de estancia con toda la asistencia del parto estaba cerca de los 3000 euros. Lo que sí está claro es que tenemos que cambiar cosas, pero sin olvidarnos de que la sanidad debe ser universal y justa, no se puede mercantilizar y mucho menos llegar a plantearse si recibo o no un tratamiento según mis intereses económicos... ¿o sí? ¿Qué harían ustedes, queridos lectores?




miércoles, 28 de noviembre de 2012

PRAGMATISMO

Dice Paquito que en este país son pragmáticos. Y la verdad es que ha dado en el clavo.  Dejaos de darle vueltas al carácter "tulipán" con palabras como "liberales", "permisivos", "tolerantes, etc., la palabra que define al 100% el carácter de este pueblo y de esta cultura es su pragmatismo. Y eso se traduce en cualquier asunto de su día a día, tomando a veces decisiones que, en muchos casos, nos sorprenden porque tenemos un bagaje adquirido de valores éticos o morales que nos frenan en muchos casos a la hora de hacer lo mismo en países como el nuestro, influenciados desde hace décadas por nuestro devenir histórico y las normas predominantes.

Ejemplos: ya he comentado muchas anécdotas en este blog, llegando incluso a asumir que el "choque cultural" es lo que nos genera esa sorpresa ante determinadas conductas; pero sigamos exponiendo más casos. El sábado pasado nos invitaron a una merienda-cena en casa de una buena amiga en Purmerend, una reunión de españoles que formamos una pandilla muy bien avenida, matrimonios jóvenes en mucho caso mixtos pero con sus parejas holandesas muy "españolizadas" por decirlo de una manera que todos entenderéis. Curiosamente, he retomado mis clases de holandés de una manera más informal, y ayer teníamos que hablar de lo que habíamos hecho el fin de semana (uso del pasado en tiempo perfecto, pero eso es otra cuestión). Yo comenté que había estado en una fiesta y a raíz de eso el "profe" nos enseñó el protocolo "pre" y "post" al evento. Es de rigor avisar a los vecinos que vas a hacer una fiesta, no vaya a ser que con la música o simplemente el ruido de las conversaciones te avisen a la policía y te encuentres en un problema. Pero también es procedente al día siguiente a la fiesta ofrecer a tus vecinos algo de lo que haya sobrado de comer (dulces, algún plato típico, etc.). Si por el hecho de no ser holandés y no avisar te encuentras con la mala cara de tus vecinos o una denuncia, no te sorprendas. Ellos pueden hacer el ruido que quieran durante sus fiestas, sus vecinos estarán avisados, y tú no vas a llamar a la policía a no ser que haya ya un escándalo total, que no suele pasar. 

La cuestión es que la anfitriona de la fiesta hizo el aviso previo y hoy, que nos volvimos a encontrar porque trajo al niño a las clases en Amsterdam, nos contó que les ofreció el domingo pastelitos que sobraron y trozos de empanada, así que todo el proceso quedó corroborado.

Este caso no deja de ser una anécdota alegre, pero hay cosas que ya nos pueden remover los principios éticos de cada uno. En todo caso, después de la reflexión que hagas y la opción por la que optes en el dilema, sin entrar a valorar que sea bueno o malo, siempre sacarás en conclusión que vivir una realidad muy diferente a la tuya te da perspectiva (esto también se lo he copiado a Paquito) y puede cambiar la manera de afrontar las situaciones que te surjan. Vamos a ver si soy capaz de revolveros un poquito la conciencia.

Hoy ha aparecido en "La Voz de Galicia" que Holanda tiene uno de los 10 mejores sistemas educativos del mundo mientras España se sitúa en el puesto 29. Automáticamente empiezo a cuestionar este ránking por todo lo que os he expuesto sobre lo que pienso de este sistema educativo. ¿Qué parámetros se tienen en cuenta? Si sólo son los resultados académicos es evidente que un sistema que selecciona a sus alumnos a loas 11-12 años lógicamente debe tener unos resultados excelentes. Pero, ¿qué hay del horario de trabajo del profesorado, que es mayor que en España? ¿Qué hay de la integración de niños con necesidades educativas específicas, circunstancia inexistente en este sistema educativo y de la que en España nos tenemos que sentir más que orgullosos? ¿Qué hay de las ratios de alumnos por aula/profesor? ¿Qué hay del concepto de enseñanza pública tal y como se entiende en España? ¿O qué hay de la igualdad de oportunidades? Bien es cierto que nuestro sistema educativo está sufriendo muchos recortes y se está minando la calidad educativa, pero ¿qué pasaría si de repente nos dijeran que los niños discapacitados van a ir a centros especiales y separados del resto de los niños? ¿O que al grupo de tu hijo/a pase de 25 a 30 alumnos bajo un solo profesor, sin ningún tipo de educación por parte de un especialista (Música, Ed. Física, Inglés...)? Yo espero que no lleguemos a esa situación. Nuestro sistema educativo puede tener muchas cosas que mejorar, pero desde luego es un sistema igualitario y universal para todos los niños entre 3 y 16 años, sea cual sea su capacidad de aprendizaje, algo de lo que no pueden presumir por ejemplo aquí.

Pasemos a la salud: usted pague 100 euros de seguro básico y luego nosotros decidiremos si le atendemos o no. Si se quiere automedicar, puede comprar jarabes para la tos, analgésicos, antiinflamatorios, diuréticos, etc. ¡¡en el supermercado!! ¡Y no se le ocurra venir a urgencias con su hijo por una fiebre de 39º! Por cierto, si usted recibe asistencia de especialista, a final de año no le reembolsaremos el dinero que le corresponde por no hacer uso del sistema sanitario (??!!) Seguro que más de uno piensa en estos momentos que en España se abusa del sistema, en algunos casos sí, por supuesto, pero ningún profesional de la medicina te crea el dilema de que estás gastando y de que no te van a curar o atender, te tratan en tu dolencia de la manera más humana y profesional posible. Sólo hay una palabra para definir esto: calidad.

El lunes en Wormerveer encontré un gran cartel dentro del colegio con fotos de niños (9, 10, 11 años) usando el móvil y unos consejos en holandés sobre su uso cuando estás en clase. Se da por hecho que a esa edad los niños tienen móvil (léase Blackberry, lo mínimo) así que hay que educarles en su uso responsable, eso sí, con carteles patrocinados por una de los operadores móviles del país. Esto vendría a ser "si no puedes con el enemigo, únete a él".

Podría seguir, pero no se trata de aburrir. Pero para que el título de esta entrada tenga sentido, os invito a que echéis un vistazo a otra noticia referida a Holanda  (¡PINCHAD EN EL ENLACE, POR FAVOR!) que salió hace un par de semanas también en el periódico y que yo ni me atreví a relatar aquí. Prefiero que la leáis y que cada uno se plantee su dilema. Como veréis, pragmatismo llevado al extremo, aunque en este caso más que cuestionable.




lunes, 23 de abril de 2012

HOLANDA SE ECHA A TEMBLAR

Hay mucho que contar y no sé cómo abordarlo. Esta "disneylandia" particular adornada con tulipanes pasa malos momentos. Este fin de semana, y a 7 días de la fiesta más multitudinaria del país, el destino les tuerce su fortuna y les hace poner, nuevamente, los pies en la tierra, explotando su particular burbuja. Vayamos por partes.

Un fin de semana normal en mi vida aquí pasa por el descanso después de toda una semana de viajes patrocinados por NS (Nationale Spoorwegen, o lo que es lo mismo, la RENFE holandesa), algún paseíllo con visita a un museo o atracción de importancia en Amsterdam u otras ciudades, algún café con amigos, adelantar trabajo o terminar lo pendiente y alguna compra, entre ellas la de nuestro periódico "El País" que venden en varios puntos de la ciudad. Hoy venía cargadito de noticias de aquí.

Como ya sabréis, ayer hubo un accidente ferroviario en Amsterdam: 125 heridos, 13 de ellos críticos. Ya tenemos al país en estado de "esto no puede pasar aquí y menos en Amsterdam". El caso es que un Intercity y un Sprinter (palabras más que habituales en mis conversaciones en holandés con los trabajadores de la NS) chocaron frontalmente entre la Estación Central y la de Sloterdijk, de la que ya hablé aquí alguna vez. Si el choque llega a ser en una de las rectas de este país en su inmensa campiña o en una hora punta, no lo cuentan. Consecuencias: todas las comunicaciones desde Amsterdam en estado de caos y curiosamente existe la sensación de que "se veía venir" porque últimamente las quejas de los usuarios en el entorno de Amsterdam, Schiphol, Zaandam... eran constantes y se publicaban en los periódicos. De trasfondo, parece ser, los recortes. ¡Sí, sí, han oído bien: AQUÍ TAMBIÉN HAY CRISIS!

El caso es que yo soy usuario de esa linea tres veces a la semana: en los famosos Sprinter viajo lunes, jueves y viernes en la misma ruta que el tren accidentado (Amsterdam - Uitgeest), así que uno de los heridos podría ser yo. Mejor no pensarlo.

Segunda noticia publicada en "El País": "El Gobierno holandés cae al perder el apoyo de la extrema derecha". Porque sí, queridos lectores, la llave de la gobernabilidad del considerado paraíso europeo la tiene la extrema derecha, el llamado "Partido de la Libertad" de Geert Wilders (del que no pienso poner ni una foto para no darle más protagonismo), un político que piensa como muchos de los nuestros pero que además lo dice públicamente: "soy xenófobo y quiero que los musulmanes se vayan de Holanda". No se lo pierdan, es la segunda fuerza nacional. Pues bien, Wilders se ha negado a apoyar las medidas impuestas por la UE de reducir el déficit al 3% con expresiones como "las exigencias de Bruselas son una tontería. Al cuerno con ellas. El paro solo subiría y no puedo defender ante mis votantes que los pensionistas perderán poder adquisitivo", eso, justo los pensionistas que se van a operar al sistema de salud español. El Primer Ministro Mark Rutte parece que ya ha informado a la reina Beatriz de la situación, así que a ver cómo se llega al día 30, el "Koninginendag"

Y hoy nuestro periódico nos deleita con una carta al director de una española residente en Amsterdam que  se ceba con su país de acogida y critica las medidas de Rajoy. No sé si se podrá enlazar de alguna manera,  pero intentaré explicároslo porque me puso una sonrisa de oreja a oreja mientras degustaba un delicioso "koffie verkeerd met een cheesecake". Dice esta mujer que en Holanda "se pagan un 40 % de impuestos pero que te tienes que contratar un seguro de salud obligatorio en el momento en que empiezas a trabajar de un mínimo de 100 euros mensuales. Si quieres mayor cobertura, pagas más. Si no eres de la UE o no tienes seguro y vas a urgencias pagas 400 euros". Continúa explicando que quien tiene más dinero tiene mejor asistencia sanitaria, lo que le parece totalmente injusto, "ya que la salud es un derecho humano universal sin condición alguna" (¡¡BRAVO, Marta del Campo, a ver si se enteran por aquí!!).

Marta sigue su relato hablando de una experiencia personal. Comenta que ha ido al médico para saber si se tiene que operar y lo primero que le preguntan es sobre su cuenta bancaria y cito textualmente la respuesta del doctor: "Puedes ir al especialista pero al final de año no se te devolverán los 200 euros que se devuelven cuando no vas. Tú decides, pero el fisio también hay que pagarlo". Así es, señores, el "bienestar" de este país.

La carta remata de manera magistral cuando Marta dice: "En un buen sistema sanitario aquellos que tengan más deben financiar a aquellos que tienen menos. Y no se trata de bondad ni caridad, se trata de justicia. Porque no olvidemos nunca que vivimos en sociedad, en comunidad, sin la cual el desarrollo y la calidad de vida de cada individuo serían inviables. Es decir, que el que tiene mucho tiene mucho no solo por sí mismo, SINO PORQUE EL RESTO DE LA SOCIEDAD LE HA AYUDADO A ELLO" (¡¡Nuevamente, bravo!!)

El colofón es magistral, de los de enmarcar: "El sistema sanitario español es (mejor dicho, era) envidiable, con muchísimas cosas que mejorar, pero al menos JUSTO. Un sistema donde cualquier SER HUMANO (...) podía ser atendido sin temor alguno. Yo esta tarde por un momento he pensado en el dinero más que en mi salud". (Marta del Campo Milan, Amsterdam - Países Bajos)

Creo que el contenido de esta carta resume muy bien lo que es este país y lo que yo llevo diciendo desde pocos meses después de llegar aquí. Me entran ganas de decirle a todos "¡Españoles, luchad por lo vuestro y por lo de todos, pero no dejéis el país en manos de ineptos que quieren copiar a Europa cuando Europa lo que quiere es beneficiarse de nosotros y exprimirnos!"

Aquí os dejo el enlace, lo he encontrado: Carta del Marta del Campo

Y mientras, hay que darle algún gustillo al cuerpo. Este sábado se celebró en Amsterdam la 4ª edición del "Eurovision in Concert" y allí estaba yo, claro, con mi compañera de trabajo Mª José para ver de cerca y apoyar a nuestra representante de este año, Pastora Soler. Gran voz, gran intérprete, buena canción y una sala con más de 1300 personas que la aplaudieron a rabiar, más que a muchos de otros 22 artistas de otros países que irán este año al Festival a Bakú (Azerbaiyán). Al salir tuvimos la suerte de encontrarnos con ella y de hacernos una foto. Lo pasamos muy bien y es una pena que Bakú esté tan lejos porque recordando el año pasado en Düsseldorf... Si este año bajamos del Top 10 será una gran injusticia, pero siempre hay que pensar en ganar, claro, con el permiso de TVE, que para nuestro país es la que corta el bacalao. Seguiremos informando desde las planicies tulipaneras.