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martes, 1 de noviembre de 2016

HILLARY CLINTON VS. DONALD TRUMP

Queda una semana. Y en estos días arderán los sondeos sobre quién ganará las elecciones en Estados Unidos. Me muestro escéptico ante el resultado sobre todo después del "Brexit". Evidentemente por muchas razones es más positivo que gane Hillary, pero viendo que en los países más ¿avanzados? del mundo están ascendiendo políticos tan mediocres como Trump... ¿qué podemos esperar?

Pensamos que de los EE. UU. nos llega lo mejor, que todo lo que suene a América es recomendable para nuestras vidas y positivo para Europa. Y viendo a personajes que representan el sentir de media población de aquel país, pues mejor es construir un búnker con provisiones necesarias ante la posibilidad que gane un degenerado misógino, xenófobo y populista como el Sr. Trump, si es que se le puede calificar de señor.

Y nosotros, los españolitos de andar por la calle, que siempre pensamos que Mr. Marshall es el referente, llegamos a preguntarnos cómo un hombre con esas características puede obtener más de la mitad de los votos en las elecciones de aquel país. Más de 100 millones de personas de la primera potencia mundial son potenciales votantes de un ser que considera a las mujeres inferiores a los hombres, a los latinos una amenaza para su país y que quiere construir un muro en la frontera con México al estilo del Telón de Acero y disparar, sin ningún tipo de cuestionamiento ético ni moral, a todo aquel que se atreva a traspasarlo. ¿De verdad que los electores y las electoras de Estados Unidos prefieren votar a este ser antes que a una MUJER preparada y con mucha experiencia de gobierno en el país, mucho más tolerante y por supuesto, con una perspectiva más conciliadora que este energúmeno?

Cuando miro el listado de visitantes por las banderas de mi blog, veo que Estados Unidos es el segundo o tercer país en visitas. Sé que hay muchos hablantes de español allí y que probablemente alguno lea lo que aquí escribo (y Google me lo controla); pues espero que el próximo 8 de noviembre impere la cordura y los votos vayan para Hillary Clinton. Y no voy a entrar en el tema del simbolismo de que sea por primera vez una mujer la que llegue a la Casa Blanca, igual que en su momento Obama fue el primer hombre negro que llegó a la Presidencia en el país, sino que se trata también de la estabilidad mundial. No me imagino a Trump llegando de visita a España y pidiendo mujeres, toros, sangría, paella y viendo a los gobernantes que tenemos saludándole, no sé qué harían el Rey o Rajoy ante semejante personaje, por protocolo e intereses supongo que "achantar", pero desde luego la papeleta daría más que un quebradero de cabeza a los encargados de la organización de la visita.

La cuestión es que, después de lo visto en el Reino Unido, de lo que vemos con los refugiados en diferentes países de Europa, lo nuestro es una mera anécdota. Y la máxima de que tenemos los políticos que nos merecemos acaba cumpliéndose en la mayoría de países del mundo. Entonces, ¿de verdad que nadie se para a reflexionar un poquito? ¿O es que nos da todo igual y estamos a pocos meses de que el que puede llegar a ser el político más importante del planeta le dé al botón rojo y nos vayamos todos a tomar por saco?

Como yo de la naturaleza humana ya espero cualquier cosa, acabaré poniéndole alguna vela a un santo para que nos libre del demonio de Trump, porque de verdad que estoy intranquilo por la elección. Espero que, como decimos en Galicia, los americanos demuestren un poco de "cabesiña" y el martes que viene no volvamos a llevarnos las manos a la cabeza ante los resultados. Si gana Trump, preparémonos para lo peor a nivel económico y social (sí, más aún); si gana Hillary podremos de momento respirar tranquilos y mantener nuestro "status quo" actual. Así que nada, queda evidente mi elección como imagino de la mayoría de españoles que, por muy recalcitrantes que sean en algunos casos, ven que el histrionismo y el peligro de este señor es más que considerable para la estabilidad mundial. Peeeeeero, mantengámonos alerta, porque algunos aún aquí dirán que una mujer es incapaz de llevar las riendas de un país tan todopoderoso como los EE. UU. Y viendo quién defiende al magnate (Clint Eastwood como representante de la Asociación Nacional del Rifle, por ejemplo) podemos echarnos a temblar. 

Pues nada, crucemos los dedos, cerremos los ojos y tapemos los oídos a todo lo que llegue de América en esta semana y... que gane LA MEJOR, es decir, Hillary Clinton.



miércoles, 30 de septiembre de 2015

VOLKSWAGEN Y OTRAS CORRUPTELAS

Fíjate que acostumbrados a que nuestros vecinos europeos nos califiquen de corruptos y derrochadores, nos encontramos acabando este mes de septiembre con la estafa puntera del año (enlace al blog de Paquito que lo explica de cine) en una empresa líder, imagen de transparencia e icono de la economía alemana. La pregunta es clara: ¿qué diferencia hay entre nuestra corrupción y lo ocurrido con Volkswagen? Para mí, poca.

Para un españolito de clase media aspirar a tener un automóvil de la empresa alemana suponía un símbolo de status, de "caché", algo que te ponía entre tu círculo social con una etiqueta de persona con posibles y que automáticamente asimilábamos como indicador de éxito. ¿Y ahora qué? ¿Os llamamos corruptos también, estafadores, sinvergüenzas...?

Quedó dicho muchas veces en esta ventana al mundo que es Ondas Atlánticas, la sensación que me daba cuando vivía en Holanda de que la idea de que los "PIGS" (Portugal, Italia, Grecia y España) eran los que mentían y lastraban la economía europea era la que calaba en el norte, en países considerados la élite económica de nuestro continente. Y resulta que cada cierto tiempo un escándalo económico salpica a algunas empresas consideradas limpias y modelo, como esta marca de coches. Pero no ha sido la única en los últimos años. En Holanda antes de vivir yo allí se rescataron a bancos como ING Direct y aquí poco supimos. Recuerdo esa moral de "tapar nuestras vergüenzas" cuando ocurría algún hecho para nosotros (y para ellos) verdaderamente escandalosos. Barrer para debajo de la alfombra y la filosofía del "que no se sepa fuera de casa".

Este verano yo conduje un Volkswagen. Ni que decir tiene que es una gozada, pero lo que también os digo es que ni me preocupé de las emisiones contaminantes ni de si estaba el coche trucado o no. Ahora la empresa quiere enmendar su traición a los consumidores llamando a revisar millones de coches en un lavado de cara para salvar la buena marcha de la compañía. La imagen está tocada  incluso diría que sería un buen momento para comprarse un Volkswagen, seguro que unos cuantos cientos o miles de euros bajarán en su precio de venta.

Total, que en todos los sitios cuecen habas. Y yo cada día más escéptico con todo lo que implica Europa y su estilo de vida, su visión del mundo, de las relaciones humanas y de la organización de la existencia de cada uno. Tampoco voy a hacerme un defensor acérrimo de mi país, que tiene fallos y que sobre todo tiene unos gestores impresentables, mediocres (salvo honrosas excepciones) y faltos de total credibilidad. Hoy en día tienes que fiarte más de una persona voluntaria en una ONG que de cualquier miembro de un gobierno municipal, autonómico o estatal. Al final, cada vez somos más individualistas, pero nuestra conciencia nos empuja a buscar hacer el bien, en dar un servicio a la sociedad que nos llene emocionalmente. Cientos de casos ocupan nuestras redes sociales demandando ayuda para esta o aquella causa solidaria, para firmar a favor de las más variadas reivindicaciones para que las personas tengan una vida digna. ¿Se atrevería alguien a hacer una campaña que recogiese firmas para que las empresas sean transparentes en sus productos, informen claramente de los componentes de los mismos, sus riesgos, sus beneficios y sobre todo, su contribución al bienestar individual de las personas? Imposible.

No voy ahora a citar casos de corrupción en España, los vemos todos los días en televisión y prensa y ya nos hartan. Me llama la atención un caso que no ha tenido mucho tirón en los medios pero que estuvo vinculado a los famosos "papeles" de Bárcenas, y era el de un empresario de la alimentación, de una conocida y puntera cadena de supermercados, que aparecía como donante de dinero para las campañas del Partido Popular. Pero no seré yo quien cuestione al empresario en cuestión, sino a los usuarios que siguen utilizando sus productos, al margen de tener una política de empresa con sus empleados de alta calidad y envidia del sector, hecho corroborado por personas conocidas empleadas en los establecimientos. La gente común seguirá comprando en esos supermercados, al margen de lo que haga el empresario con los beneficios de su empresa, en lugar de castigar al corrupto. Eso, en pequeña escala, ocurre en cada pequeña (y grande) población de España, no somos plenamente libres para decir NO a una persona o empresa porque nos da un servicio que consideramos necesario.

Así que tampoco me extrañaría que las ventas de Volkswagen aumentasen, que las acciones de la compañía que cayeron estrepitosamente las últimas semanas vuelvan a subir. Ante un caso como este, en vez de un castigo de los consumidores, se puede producir el efecto contrario y lo que es un escándalo empresarial convertirse en una buena campaña de marketing. No creo que pase en este caso, pero ya ha habido otras ocasiones en que sí ha ocurrido.

Total, que el que esté libre de pecado que tire la primera piedra. Yo siempre dije que la corrupción es inherente al ser humano, que si podemos "birlar" una prenda de ropa en una tienda o cuando nos dan mal la vuelta en una compra no volvemos para atrás y lo decimos. Recuerdo una vez, en el año 2001 o 2002, al poco de habernos comprado nuestro piso de casados en Padrón mi ex-mujer y yo, que buscando accesorios de decoración, acudimos a una tienda de lámparas buscando una con fluorescentes para la cocina. Había cientos de ellas, teníamos al niño pequeño y la dependienta nos advirtió que tuviéramos cuidado con el niño, no fuera a ser que rompiese algo, de muy malas formas. Al final, decidimos comprar una que costaba unos 60 euros, pagamos con tarjeta y nos fuimos. Al llegar a casa, mirando el ticket de compra, me fije en que el resguardo ponía "operación no realizada, imposible conexión con el servidor", con lo que el cobro no se había realizado. No que decir tiene que ni fuimos a decírselo a la tienda ni ellos nos llamaron para enmendarlo, así que la lámpara nos salió gratis. ¿No se puede llamar eso también corrupción, a pequeña escala? La decisión, en este caso, se tomó en base al trato que nos dieron en la tienda, así que lo primero que pensamos fue, "le estuvo bien, por desagradable". Y todos lo haríamos, así que la moraleja es que dependiendo de la circunstancia, actuamos de manera corrupta o no (me refiero a pequeña escala, claro está). El caso es que cuando eso se institucionaliza, como ocurre con los casos graves que conocemos y perjudican a millones de personas, entonces incurrimos en un delito grave y lo que es peor, en una bajeza moral de la que llegamos a sentirnos culpables nosotros mismos y no el delincuente que la realiza. Estoy convencido que los directivos de Volkswagen en ningún momento pensaron en las consecuencias de su acción, que lo hicieron por lucro por algún motivo, y ahora tienen los resultados.

Veremos en qué acaba todo y qué otras corruptelas nos esperan. Mientras, octubre a las puertas, el último trimestre de un 2015 que viviremos en España en plena carrera electoral. Apasionantes 90 días que nos quedan. Apertiñas!!!!




martes, 30 de junio de 2015

GREECE, ¿12 POINTS?

La situación creada en Grecia en los últimos meses preocupa. No voy a intentar explicar cómo se ha llegado a esta situación, creo que más o menos lo básico nos lo sabemos todos. Creo que nunca se ha hablado tanto de ese país en los últimos años como se ha hecho desde hace unos meses atrás. Hemos sabido de rescates, hemos sabido de deuda, hemos sabido de corrupción y hemos sabido del triunfo de Syriza originado por el hartazgo de su población ante las exigencias de Europa, o más bien de Alemania y Angela Merkel, habría que decir.

Hemos aprendido nombres griegos impronunciables como Tsipras o Varoufakis, este último convertido más en estrella mediática que en ministro de finanzas. Pero han sido ellos dos los que han estado luchando con uñas y dientes por su país, solos ante el peligro, ante el resto de ministros y presidentes europeos en Bruselas. Lo que ocurre ahora es que se ha llegado a una estación término, al borde del abismo, a un dilema del cual da la impresión que no saben salir y piden una ayuda externa, en este caso el pueblo griego.

En el país de origen de la democracia asistiremos el próximo domingo a una consulta en la cual se deciden muchas cosas, pero no sólo para Grecia, sino para toda Europa o incluso para todo el mundo. En estos días de incertidumbre las bolsas han bajado lo indecible y el mundo está expectante ante lo que pueda ocurrir. En un mundo globalizado como el que vivimos una decisión económica afecta a todo el planeta. Lo que ocurre, por ejemplo, en Tokyo o en Londres afecta inexorablemente a todos, vivan en Europa, en Estados Unidos o en Australia. Así que en mi opinión el pueblo griego tiene una gran responsabilidad, precisamente la que no han tenido sus recién elegidos gobernantes. Que 10 millones de personas puedan decidir, con sólo una semana de plazo y con una información en muchos casos seguramente intuitiva, afectará a corto plazo a todos los ciudadanos europeos y a largo plazo a todos los habitantes del mundo.

Parece catastrófico, pero la cuestión final es esa. Y no culpo de ello a los gobernantes griegos, como tampoco defiendo a los negociadores del otro lado, el llamado "Eurogrupo". Por si fuera poco, parece que volvemos a un juego de fuerzas entre la Europa Occidental capitaneada por Alemania y la Europa Oriental capitaneada por Rusia. Vladimir Putin ha ofrecido ayuda a Grecia en caso de que finalmente no decidan aceptar las condiciones de Europa. Entonces, ¿qué tenemos? Una decisión trascendental para los griegos: o nos quedamos en Europa con el euro como moneda, o nos vamos de la zona euro y tenemos ayuda de Putin (con todo lo que eso conlleva). 

Si yo fuese griego, ninguno de los dos panoramas me parece muy alentador. Quedarse en Europa implicará más sacrificios económicos a un país al borde de la quiebra; si vamos con Rusia podríamos tener dinero, pero ¿a cambio de qué? ¿De menos libertades? ¿De entrar en una órbita de pérdida de derechos, corrupción, mafias...? Yo lo que veo, y esto es solo una opinión, un nuevo episodio de equilibrio de fuerzas como no habíamos visto desde la Guerra Fría: Alemania contra Rusia.

Así las cosas el "efecto dominó" llega también a nuestro país. Syriza es el equivalente a Podemos en nuestro país. El triunfo del partido ciudadano en Grecia para muchos constituye el augurio del cambio para España en las próximas elecciones generales encabezado por Podemos. Rajoy, que es poco creíble en estos momentos, manifiesta públicamente que la situación de Grecia no es la de España y que aquí estamos "mejor preparados". En fin, poco creíble. La sensación de que la situación económica de Europa pende de unos hilos que pueden ser cortados el domingo por los ciudadanos griegos estremece. Mientras, los dirigentes de Podemos siguen defendiendo las decisiones del gobierno griego y el órdago a las políticas económicas del FMI y del "Eurogrupo". Total que hay lío, mucho lío, pero también tengo la sensación de que si una decisión tan importante va a afectar a mi futuro económico cercano, me gustaría ser partícipe de ella, no que por mí voten los griegos, no sé cómo explicarlo para que se entienda (al margen que yo de economía tengo los conocimientos básicos). Por cierto, en el blog de Paquito del cual tenéis el enlace en la lista a la derecha, la explicación de esta situación está muy bien explicada ;)

Y mira que yo le tengo cariño a Grecia como país. La cuna de nuestra cultura, país cargado de arte, de tradiciones únicas, con un clima mediterráneo como el nuestro, con un idioma peculiar y del que proceden muchas palabras de nuestras lenguas. Grecia celebró los Juegos Olímpicos en 2004, ganó Eurovisión en 2005, lo organizó en 2006 y tuvo su "trienio" de esplendor. Llegó la crisis y todo quedó convertido en un "bluf". Lleva en Europa más tiempo que nuestro país (desde 1981) y ahora está en un momento crucial. Así que mis "12 points" no pueden ir estos días para "Hellas" y espero que el pueblo griego lo tenga claro el domingo, si no surgen nuevos acontecimientos antes. Yo lo tendría claro: me quedo en Europa.




viernes, 18 de abril de 2014

HOMBRE RICO, HOMBRE POBRE

Hace pocos días se publicó en el diario de cabecera líder en Galicia, La Voz de Galicia, un titular para reflexionar. Cada español gana 1900 euros menos por la crisis mientras cada alemán gana 3600 euros más. Esto nos da la idea de cómo fue esto de la crisis de la que no salimos ni a tiros aunque nos hagan creer que sí. Alemania sigue siendo el referente económico europeo, mientras los países "periféricos2 de Europa seguimos en el grupo de los "PIGS = Portugal, Ireland, Greece, Spain" (qué acrónimo tan poco acertado).

En el día a día en España eso se nota. Sin embargo, sigue fluyendo la corrupción, el dinero negro, los desfalcos y demás correrías públicas y privadas, especialmente en la banca. El ciudadano de a pie tiene menos dinero, menos ingresos y con las manos libres los empresarios para hacer de la clase trabajadora una nueva clase social llena de obreros viviendo en circunstancias parecidas a las de la esclavitud. Cuando yo vivía en Holanda comprobaba cómo, pagándome mi sueldo el Estado Español, vivía cómodamente, sin apuros económicos y permitiéndome ciertos caprichos como alguna compra extraordinaria o algún pequeño viaje que fui relatando en este blog. Ahora no es así, y menos desde mi nueva situación de divorciado.

Estamos en el inicio de la campaña de la declaración de la renta en España. Nuestra observadora Agencia Tributaria nos tiene controlados como si viviésemos en un "reality" al estilo de "Gran Hermano" o "El show de Truman". En mi caso, a pesar de ser funcionario, los datos que tienen de nosotros sirven para poco a la hora de declarar. Y si aún por encima cambias tu estado civil, parece como si automáticamente empezases a ser un paria tributario y te vuelvas mico a la hora de hacer la maldita declaración. 

Los datos que he solicitado a Hacienda dicen lo que he ganado en 2013, lo que he aportado de mi hipoteca, las aportaciones en forma de donaciones a ONG's o similares, los intereses bancarios, etc. pero curiosamente desaparecen mis hijos, nada pone del alquiler de mi vivienda de padre divorciado, los pagos al sindicato o partido político, la pensión de alimentos que le paso a mis hijos, etc. En visita a la Delegación de Hacienda poco más que recibes la contestación de "búscate la vida" para tributar. Eso sí, ay de ti como lo hagas mal porque te expones a ser visitado por un inspector y la correspondiente multa. Y mi sentimiento dice: yo siempre he tributado a Hacienda sin margen de maniobra, básicamente por mi condición de funcionario, pero para este ejercicio fiscal hubo un momento en que me entraron ganas de no hacer la declaración y que me visite el temido inspector y decirle "mire, Sr. X, aquí tiene todo lo que ingresé y mi nueva situación personal es esta. Haga usted la declaración, dígame lo que tendré que pagar o lo que me tienen que devolver y tan amigos". Pues no. Si se me ocurre hacer esto, estoy comprando boletos para ser un defraudador fiscal y tener colgado el sambenito de mal ciudadano. Ahí queda eso. Eso sí, mientras, los "blesas, bárcenas" y otros personajes de igual calaña riéndose de todos nosotros y haciendo que este país tenga más ciudadanos por metro cuadrado de toda Europa buscando comida en los contenedores o la segunda tasa más alta de niños en situación de pobreza detrás de Rumanía.

En contrapartida, el rubicundo alemán puede coger un vuelo de Air Berlin por poco menos de 100 euros y posarse al sol de Mallorca en dos horitas desde Düsseldorf, Hamburgo, Munich o Frankfurt, aprovechando además para invertir en una casita, ahora que los precios han bajado, de cara a vivir medio año en nuestro país pero tributando en Alemania porque le sale más rentable y censado aquí para poder acceder a nuestro sistema sanitario y operarse sin coste alguno. Vamos, un chollo. Eso sí, nada de sanidad al inmigrante que queda clavado en las vallas de Ceuta o Melilla, no vaya a ser que nos invadan y perdamos nuestra "identidad" cultural, al margen de prevenirnos de infinidad de virus que puedan traer desde lo más profundo de África y nos alteren nuestra salud y modo de vida. 

Eso sí, Alemania dice que "por favor, no más españoles a trabajar aquí, y si vienen en seis meses curando, si no, de vuelta a casita" ¿Es eso el "espacio común" e-u-r-o-p-e-o de trabajo, la libre circulación de trabajadores dentro de las fronteras europeas? No sé, o yo no entiendo o algo falla. recuerdo hace unos cuatro años, antes de irme yo a Holanda, un comerciante del barrio donde vivo  me dijo hablando de la crisis la siguiente sentencia: "Alemania perdió una guerra y ahora quiere ganarla con otros métodos". Pues me da que se está cumpliendo su contundente afirmación. Y que conste, no tengo nada en contra de los alemanes ni mucho menos, pero si hay más poder adquisitivo en cualquier alemán de clase media, ¿a costa de quién es? Creo que la respuesta os la tenéis que dar vosotros mismos.

En cuanto a mí, haré todo lo posible para que Hacienda me devuelva como todos los años o, en el peor de los casos, que tenga que pagar lo menos posible. Haciendo cálculos en el programa informático que te descargas a tu ordenador pero que falla a cada momento (claro, los buenos informáticos se han tenido que ir del país y trabajan en Alemania, Holanda, Suecia o Australia y aquí están los parientes más cercanos de los jefecillos de turno) me sale a pagar casi 1100 euros, nada para una economía de un divorciado que según ellos no tiene hijos, no pasa pensión de alimentos y vive en casa de alguien porque no paga alquiler, al margen de los gastos que tenga para comer, vestirse, echar gasolina al coche o pagar otros impuestos municipales. Un auténtico sinvivir.

¿Cómo no vamos a crear la cultura del fraude, de la picaresca, del todo para mí y nada para el Estado? He escuchado que gente que ganaba 900 euros al mes con dos pagadores, han tenido que pagar más de 1000 euros anuales a Hacienda y sin margen de degradación. También me han contado de nóminas falsas, con una cantidad neta a cobrar pero que el empresario le descuenta 25 ó 50 euros porque "todos tenemos que hacer esfuerzos con la crisis". ¿Se puede llegar a ser tan miserable?

Y el 25 de mayo, elecciones europeas. La verdad, tal y como están las cosas y lo tontos que somos en este país, somos capaces de refrendar estas políticas económicas. Yo espero que aparezca un político que nos garantice una buena gestión, respete los derechos ciudadanos y nos vuelva a poner en el tren de los ganadores porque así vamos de mal en peor, pero visto lo visto, espero cualquier cosa. ¡¡Espabilemos, que nos comen!! Ojalá haya alguien que movilice a la ciudadanía, llegásemos a paralizar el país y echásemos a toda esta calaña de delincuentes de corbata, al estilo Islandia. En el fondo, tenemos lo que nos merecemos, pero no podemos perder la esperanza de que llegue algún día un cambio que nos haga decir definitivamente que como en España en ningún sitio.




domingo, 2 de marzo de 2014

PIRATAS, PIRATAS

Es tiempo de "Entroido" o Carnaval en toda España. Días de lluvia aún en Galicia, con celebración en el colegio y disfraz mío, de los niños, de otros compañeros... Para pasar una tarde de sábado desapacible, vamos al cine mi hijo y yo. "Robocop" es la opción elegida, aparte de recordar al policía mitad hombre - mitad robot de los 80, vemos cómo evoluciona el diseño y la historia. Si ya en aquella época pensábamos que tal vez en un futuro patrullasen "robocops" por nuestras calles en un futuro más o menos cercano, hoy creo que seguiremos sin verlo. Muy futurista, algunos efectos y de fondo la hipocresía americana de toda la vida. En fin, película para entretenerse una tarde.

La cuestión es que desde hace años los actores suelen protestar en sus actos públicos por sus derechos como artistas, siguiendo la normativa de la Ley de Propiedad Intelectual. Y desde que hay Internet todos sabemos cómo la piratería de música, películas, libros, etc. ha asaltado la red, con programas de intercambio de archivos y demás. 

Sé que lo que voy a decir causará ampollas en muchos artistas o escritores, pero es que o se espabila uno o te dejas el sueldo en una tarde de cine. Yo aún recuerdo cuando el cine costaba 25 pesetas e íbamos mi hermano, mi abuela y yo al cine "Rex" todas las tardes de domingo. Probablemente allí nació mi miopía porque siempre, siempre, nuestro sitio era la fila 1 (no la "0") en los dos asientos más pegados al pasillo. Comprábamos unas chuches que valían 1 peseta la unidad en el bar del propio cine y pasábamos felices las dos horas de la tarde. De aquello al "sablazo" de ahora han pasado casi 35 años, pero es que no me extraña que se pirateen las películas o se descarguen ante lo que es una gran estafa. Vamos a los precios.

- Dos entradas, sacadas por Internet y que tenían un descuento de 30 céntimos cada una: 16'60 euros
- Un cucurucho de palomitas mediano y otro pequeño, SIN BEBIDA (agárrense): 9'10 euros!!!

TOTAL: 25'70, o lo que es lo mismo 4276 pesetas. Suponiendo que cada año subiese un poco el precio del cine, estamos hablando que ha subido un 6000 % en esos años. Por mucho que lo quieran maquillar el cine es un artículo hoy en día de LUJO.

Os puedo asegurar que cuando pedí las palomitas estaba sacando un billete de 5 euros para pagar y cuando me dice la chica "9'10" mi primera reacción fue preguntarle si con bebida había alguna oferta. Pues me dice que sí, que un vaso gigante de palomitas y una bebida cuesta 9 euros. Me pareció una auténtica estafa, además porque nosotros llevábamos la bebida de casa y aquel macro-vaso me pareció exagerado, como para coger un gran empacho de palomitas y salir del cine para Urgencias. Así que no me lo compré y tiramos para la sala.

Y que nadie se piense que el cine estaba a rebosar, noooooooo. Si conté bien creo que estábamos 10 personas, en una sala en la que tranquilamente caben casi 200. Si el cine y las salas están en crisis, que nadie se rasgue las vestiduras porque ya tienen la explicación.

Total, que aparte de los socorridos piratas que siempre aparecen en cualquier desfile de Carnaval, muchos no deberían disfrazarse nunca porque van de ellos todo el año. Yo no sé a dónde van a parar los beneficios del cine, pero desde luego que algunos se están enriqueciendo a base de bien. Así que al ciudadano de a pie NADIE tiene la desfachatez de llamarle "pirata" por descargar música o cine de internet, en tal caso "buscavidas" que por lo menos es más honrado.

Y que conste, no suelo descargar películas de internet, si bien es cierto que algún título antiguo sí lo he hecho para "consumo propio", pero cuando veo a los subsaharianos con su "top manta" preparado para escapar del acoso policial, se me ocurre la paradoja de que vienen de un país "pirata" a otro país "pirata" y que lo que venden ellos no es piratería, es subsistencia. La industria del cine no la fulmina el consumidor, la fulmina el intermediario, el "pirata" que se queda con los beneficios de todo este gran negocio.


domingo, 5 de enero de 2014

¡YA VIENEN LOS REYES!

En un momento como el actual en que la monarquía pasa por sus peores momentos, España es hoy y mañana la protagonista de una de nuestras mayores tradiciones: la llegada de los Reyes Magos cargados con sus regalos para niños… y no tan niños. Es curioso observar esta paradoja: hasta los más republicanos seguro que llevan hoy a sus hijos a las más variopintas cabalgata y mañana se despiertan para disfrutar con ellos sus ilusiones cumplidas o frustradas. País peculiar el nuestro y de tremendas antítesis.

Es curioso como todas las culturas tienen a sus personajes particulares para traer los regalos a los más pequeños. Ya comenté aquí toda la parafernalia que se monta en Holanda desde mediados de noviembre hasta el 5 de diciembre con la llegada de "Sinterklaas", el peculiar obispo y sus ayudantes los "Zwarte Pieten". Les conté esta tradición a mis alumnos del colegio y alucinaban cuando les puse el video del recibimiento por las calles de Amsterdam y de cómo los "Pedritos" se descolgaban por la fachada del Bijenkorf en Damrak. Fue gracioso porque no se creían que Sinterklaas llegase a Holanda desde Madrid… ¡¡en barco!! Pero esa ilusión y esos ojos de asombro y de ganas de aprender lo compensaron todo.

Y claro, al venir los Reyes, todo el mundo hace sus peticiones de regalos, más o menos materiales. Se les pregunta a famosos, a políticos, a deportistas, y todos acaban haciendo unas peticiones que sorprenden. Hoy se publicaba en "La Voz de Galicia" que lo que más se pide es EMPLEO: un puesto de trabajo, que se acabe la crisis y que empecemos de nuevo a crecer. Curiosamente hoy también venía un "ránking" de productividad por trabajador y hora entre los países de la Unión Europea y EE.UU. Me llamó la atención que el país más productivo de Europa es, precisamente, HOLANDA y sin embargo, tras mis vivencias allí y las noticias comparadas creo que cada día más nos falsean los datos. No voy a volver a entrar en las comparaciones entre los dos países, ya hay muchas entradas en el blog sobre estas cuestiones y mi querido Paquito, también en su blog, nos quita la venda de los ojos cada dos por tres sobre la situación en aquella tierras. Para colmo, y siguiendo con las noticias del periódico, un grupo de nuevos emigrantes gallegos en Suiza denuncia las abusivas condiciones de sus contratos en el país alpino y de una presunta estafa en la contratación de servicios de asesoramiento y gestión a su llegada al país, llegando a pedir la ayuda de un sindicato del país para solventar el problema. Dicen que tienen que pagar hasta 6000 euros por trámites sencillos como abrir una cuenta bancaria o la gestión del alquiler de una vivienda, etc. De nuevo, Europa aprovechándose con usura de la desgracia del trabajador "del Sur".

(NOTA: he buscado la noticia en la edición digital del periódico, pero para leerla hay que pagar!!!, no está en la portada como la gran mayoría, pero doy fe de que yo la he leído en la edición impresa)

Y muchos os preguntaréis qué le pido yo a los Reyes. Bueno, eso es un pequeño secreto que yo escribí en mi carta a Melchor, Gaspar y Baltasar y que espero se cumpla. No pido nada material, pero cuando lo tenga, lo sabréis, y espero que sea pronto. Ilusión mucha, como la de un niño pequeño esperando por su bicicleta, su nuevo videojuego o la muñeca más "fashion" del momento. Y la verdad, creo que me merezco el regalo porque después de la mierda da año que fue para mí 2013, me siento con mucha energía y preparado para conseguir lo que realmente quiero. Ahí queda, ya lo sabréis ;)

Así que nada, en pocos minutos bajaré a ver la cabalgata de Sus Majestades y ver la ilusión de los niños en sus ojos. También veré cómo los mayores casi se van a pegar por coger caramelos que lanzan desde las carrozas, en el fondo no podemos evitar esa vena española del "todo para mí", aunque luego seamos los más solidarios de Europa, sin duda. Pero eso dará para otro post. ¡¡Felices Reyes!!