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jueves, 23 de febrero de 2017

LAS FAMILIAS EN LA ESCUELA

Hace casi un mes que no escribo y es por falta de tiempo. Las tareas familiares y escolares me tienen copado prácticamente desde que me despierto hasta que me acuesto y hay días que solo duermo 6 horas, lo que me supone tener un cansancio acumulado inmenso. También ando vigilante en lo que respecta a la salud porque la pierna derecha en la que tuve la infección sigue a veces dando la lata. Finalmente los médicos dieron con el origen de todo, una incipiente insuficiencia venosa, concretamente en la vena safena, y aunque me han dicho que no me preocupe y que procure moverme, la mosca detrás de la oreja está y camino de los 48 años precauciones hay que tener.

De nuevo, voy a hablar de educación. Parece que cualquier cuestión educativa hoy está en boca de todos y es objeto de debate en tertulias, artículos de prensa, aparecen gurús que se proclaman salvadores en cualquier aula y todos, todos opinan mucha veces sin criterio o con afirmaciones más dignas de un plató de telebasura que de una institución como puede ser un colegio, instituto o centro de educación superior.

Desde siempre el triángulo esencial en el día a día de las aulas está compuesto por el alumnado, el profesorado y las familias. He hablado aquí muchas veces de los dos primeros y casi siempre en primera persona, así que hoy toca al otro vértice del que no he hablado tanto.

Cuando estudiaba Magisterio vi claramente que las familias deberían ser un pilar fundamental en la acción educativa. Imaginaba una participación constante y colaborativa por su parte en los colegios y con una plena confianza en la labor del profesorado. Posteriormente me llevé un gran chasco porque en la inmensa mayoría de los casos no es así, sino todo lo contrario. Hay un gran recelo a todo lo que hacemos en el colegio y sobre todo una despreocupación sobre todo aquello que supone la Educación, teniendo en algún caso experiencias bastante negativas con algunas familias en mis 26 años de docencia. Para muchos padres el horario escolar es una especie de libranza de los hijos mientras ellos trabajan (o no) y su momento de relax de lo duro que significa una crianza responsable y más en estos tiempos.

También, todo hay que decirlo, he visto como muchos compañeros y compañeras han puesto un auténtico muro a la relación con las familias, haciendo de sus aulas un fortín inaccesible y del que tienen que saber lo justo, lo estrictamente académico y poco más. Bien es cierto que los colegios no son iguales ahora que hace 26 años, pero en algunos casos esa relación bidireccional profesorado - familias falla y con ella falla todo el engranaje. Pero vayamos por partes.

Ante todo, no he venido aquí a quejarme de las familias ni mucho menos, dado que yo también soy padre y para más inri de una niña de exactamente el mismo curso que mis alumnos, 5º de Primaria. En mis últimos años ejerciendo he de afirmar con rotundidad que estoy más que satisfecho del trato que he recibido por parte de las madres y los padres de mis alumnos y alumnas y que defiendo que la relación familia - escuela debe mejorar y sobre todo entenderse.

Por norma general, una familia empieza a escolarizar a sus hijos el año que cumplen 3 años, es decir, si los "cuasi bebés" cumplen en octubre, noviembre o diciembre, entran en el colegio con 2 años, lo cual no deja de ser un crimen, a mi modo de ver. Esos primeros días de septiembre la preocupación familiar aumenta al traer a esos retoños al colegio y dejarlos en manos de unos profesionales que, de entrada, tienen la obligación de ganarse su confianza y de organizar un aula con 25 niños y niñas que lloran, se hacen pis y caca por ellos, están enfermos, se juntan con otros niños como ellos y bien podría ser la viva imagen de un caos a los que nosotros, los maestros (y sobre todo las MAESTRAS de Infantil) ponen orden mientras sus papás y mamás vienen diciendo que "es que mi niño es especial", "es que no le gusta comer plátano y le traigo un donuts", "es que ha estado vomitando toda la noche y que le des Dalsy"... ¡¡E-R-R-O-R!! En un colegio TODOS son especiales y dejan de ser "príncipes y princesas" para comenzar a convertirse en pequeños ciudadanos y a adquirir destrezas y competencias.

Es en ese momento cuando las familias deben entender que una vez traspasada la puerta del colegio los y las PROFESIONALES que estamos dentro sabemos lo que tenemos que hacer y que o confían en nosotros o mejor que dejen a su hijo en casa. Puede parecer muy drástico pero un colegio NO ES un lugar donde se "aparca" a un niño en un horario a convenir y según demanda, sino en la mayoría de los casos de 9 a 2 de la tarde, habiendo casos también de niños que son dejados a las 7:30 h. en el programa "Madrugadores", se quedan a comedor escolar y continúan con actividades extraescolares, lo cual implica que pueden recogerlo a las 6 de la tarde: nada menos que 10 horas y media sin ver a nadie de su entorno. Otro auténtico "crimen" que debería estar totalmente prohibido.

Es precisamente en la etapa Infantil donde surgen los mayores malosentendidos entre familias y profesorado, precisamente por ese proteccionismo que tanto invade nuestra sociedad y estilo de vida por el cual se propugna que a ningún niño le daba pasar nada. Pues es otro error. Un niño debe caerse, hacerse una herida, llevar un golpe, aceptar una reprimenda y sobre todo OIR UN ROTUNDO "NO". Es más que evidente que dentro de un colegio los maestros estamos para cuidar de su bienestar y partir de la base por parte de las familias que "allí dentro" van a "reprogramar" a sus vástagos e inculcarles el peor de los males, es un mal principio.

Cuando ya llevan unos años en el colegio la situación se va suavizando, lo cual no impide que de vez en cuando surjan situaciones que puedan constituir una mera anécdota o derivar en un problema más grave que pueda derivar en una denuncia o una agresión por parte de las familias a los docentes. Aquí estaríamos hablando ya de DELITOS claros y hay que partir de la base de que como profesionales tenemos unos deberes para con nuestros alumnos de protección de su privacidad y su integridad, aparte de velar por su bienestar y salud durante el tiempo que estén con nosotros. Si de nuevo una familia duda de estas premisas, entonces seguro a la larga tendremos más problemas y lo que se está viendo es que los medios de comunicación acentúan cada vez más hechos discrepantes cuando se resuelven perfectamente en la convivencia escolar, hay instrumentos más que suficientes para ello.

No voy a salir en una defensa a muerte de nuestras posiciones como profesionales porque soy el primero en reconocer que en ocasiones metemos la pata básicamente porque somos HUMANOS y no tenemos una varita mágica para en momentos de duda tomar la decisión acertada. Pero también decir que, como padres, tampoco la tenemos y nos equivocamos en la crianza de nuestros hijos, solo que aquí NO PASA NADA y nadie nos viene a decir lo que deberíamos hacer (en algunos casos se debería, desde luego, por parte de algún organismo oficial). El caso es que como tutor en los últimos años parto del hecho de que las familias tienen que tener una CONFIANZA ABSOLUTA en lo que yo hago en el aula y así se lo hago saber en las reuniones con ellos. Tal vez sea esa característica la que sirva para decir que estoy más que satisfecho y agradecido del trato que me han dado las familias en estos años. 

En las tutorías individuales que mantengo con ellos no solo este curso, sino también los anteriores, tengo que decir que he tenido que decir varias veces MUCHAS GRACIAS porque las familias me manifiestan su total confianza y su agrado con mi trabajo con sus hijos. Creo que no olvidar eso, que yo ENSEÑO, CUIDO y QUIERO a sus hijos es esencial para que la relación familia - escuela funcione. Puedo presumir, y lo hago, de tener amigos que han sido padres o madres de mis alumnos y con los que sigo manteniendo trato en algunos casos más de 20 años después. Actualmente muchos de los papás y las mamás de mi grupo de alumnos tienen más o menos mi edad y la conexión de intereses es mayor, teniendo en cuenta que ellos también comprenden que yo soy padre de una niña de la misma edad que sus hijos y que en poco más de un año y medio compartirán aula en el instituto del barrio. 

Por todo ello quería escribir este post. Es necesario y urgente que las familias ENTREN en los colegios. No se trata de que haya representantes en los Consejos Escolares o en las ANPAS, sino de que participen activamente de lo que allí hacemos, lógicamente sin cuestionar lo que por nuestra capacitación profesional hacemos. Para mí sería un auténtico lujo poder contar en las aulas con los padres y las madres, pero también sé que en el momento en que entrasen en mi clase la "magia" que tengo con mis alumnos desaparecería, y eso lo comprenden perfectamente. Aún así, a los que me lean, a lo largo de estos años he podido comprobar una cosa: que sé que mis alumnos me quieren por cómo los trato y por lo que les enseño, pero también que para ellos sois sus modelos y que os quieren mucho, mucho más que a mí y que os respetan más que a nadie, os lo garantizo. Y así debe ser. Y para mí es un lujo recibir halagos, cómo no, pero también es un lujo comprobar el amor que os profesan en las cosas que cuentan, en cómo hablan de vosotros y lo mucho que significáis para ellos. Pero ese es el regalo que solo yo vivo allí dentro durante 5 horas todos los días (jejeje) y es un placer compartirlo con vosotros, papás y mamás, a los que os pido que sigáis confiando en los maestros y maestras que os aseguro que solo queremos LO MEJOR para nuestros alumnos y alumnas, aunque a veces podamos equivocarnos. Así que GRACIAS de nuevo y a continuar mejorando, todos, por el bien de los futuros ciudadanos de este país, por su EDUCACIÓN.




miércoles, 11 de septiembre de 2013

PRIMEIRO DÍA DE CLASE

Hoxe comezou a rutina. O primeiro día de clase sempre supón sentir esas bolboretas no estómago, aínda despois de 22 anos, para 23. No colexio estaba todo organizado para a benvida aos nenos e nenas. Mais este curso, polo feito de estares no colexio do lado da casa, un pouquiño máis de expectación.

Toca a música, collemos a ringleira de nenos no patio e subimos as escaleiras cara a aula. 28 cativos (3 por encima da "ratio" oficial) nun espazo pequeno. Mochilas, libros, cadernos, lapis e bolígrafos novos ou reciclados. E a sensación de saber que estás sendo observado e "escaneado" por 56 ollos que buscan en ti de todo: os defectos, as virtudes, un modelo de conduta e, en definitiva, aquela persoa que os ampara durante 175 días que ten o calendario escolar en Galicia. 

Primeira pregunta: "¿Quen de vós xa me coñece?" Unhas 5 mans saen disparadas cara arriba e lles pregunto de que. Un deles contesta en castelán "Tú eres el padre de G." Efectivamente, axiña te identifican coa miña filla, escolarizada no centro.  "Yo te veo en el parque, mi abuela es vecina tuya, tú eres amigo de mis padres..." O microcosmos que implica vivir e traballar no mesmo barrio ten estas cousas, pero non son o único entre os meus compañeiros. Cóntolles que vivín en Holanda os tres últimos anos e deseguido a pregunta de rigor: "¿Y sabes hablar holandés?". E eu, para causar boa impresión, digo unha frase feita que me encanta repetir sempre que xorde a mesma pregunta: "Ik spreek een beetje Nederland, maar niet genoeg om te pratten". Flipan.

E a continuación falamos do normal no primeiro día de clase: as vacacións. Uns que viaxan, outros que non, as aldeas dos avós, a praia... Novos destinos familiares como parques acuáticos e temáticos aparecen na conversa. Destinos internacionais como Uruguai, Colombia, Andorra, Carcassone ou París tamén aparecen. Pero todos queren xa estrear cadernos e pinturas. Difícil aguantar tanta excitación.

O ruido ía "in crescendo" pouco a pouco. 28 (29 comigo) besbellando ou falando produce un aumento de decibelios importante. A norma de falar moi baixiño será a que marque o curso escolar. Non sei como acabaremos pero xa no primeiro día houbo que avisar máis dunha vez para falaren baixo. 

Pero entre tanto libro novo e forrado e tanto saber "embotellado" recoméndolles tres cousas. A primeira, a que nos dá moita sabedoría polos contrastes culturais: VIAXAR; a segunda, APRENDER todos os días por iniciativa propia e a terceira, para saír do "embotellamento" (a palabra me vén como anel ao dedo), SABER IDIOMAS para non seguir facendo ridículos innecesarios polo mundo, non vaia ser que algún deles chegue a ser membro do COI, da ONU ou do acrónimo que toque e non saiba falar das virtudes do seu lugar de orixe, e non se volva a oir "a relaxing cup of café con leche in Plaza Mayor".

Será o meu obxectivo do ano, sempre tendo en conta que para todo isto o máis importante é LER. Así que alá imos, quedan moitas horas con estes nenos e nenas do barrio do Castrillón e agardo que o 20 de xuño de 2014 as súas familias mo agradezan. ¡¡Bó curso a tod@s e GOOD LUCK!!


miércoles, 6 de febrero de 2013

FINLANDIA

Sería un buen destino para una escapada, pero no en estas fechas que deben estar congelados. Este país nórdico lleva varios años en boca de muchos españoles vinculados a mi sector, la educación. Parece ser que es el país del mundo con la mejor educación y así se dejó entrever en el reportaje que emitió La Sexta el pasado domingo en el retorno del transgresivo programa de Jordi Évole "Salvados". Fué líder de audiencia y tuvo a más de 4 millones de espectadores ante sus televisiones o pantallas de ordenador para verlo por Internet, como fue mi caso. El anuncio del programa fue muy divulgado en las redes sociales y enseguida se sucedieron las opiniones sobre el mismo.

Pero yo, tan crítico como de costumbre, lo vi con otros ojos. Paquito me ha recomendado que escriba las cosas buenas que tiene la educación en nuestro país, que son muchas mientras la proyectada ¿reforma? educativa del más impopular ministro del gobierno popular, el sr. Wert, no nos las hunda. Hay cosas que cambiar, por supuesto, en la educación en España, pero desde luego no como propone el ministro; sí podríamos tomar ejemplo de muchas cosas en Finlandia, pero ¡cuidado!, es un reportaje que seguro te muestra lo mejor de la educación del país, de hecho estaban en un colegio bilingüe finés-español, y supongo que no habrá muchos. Vamos poco a poco.

A todos nos dio un respingo cuando el director del colegio catalán donde empezó el programa advierte que ha visto niños buscar comida en las papeleras de su centro porque pasan HAMBRE. No había muchos casos, pero yo también estoy convencido que los hay y cada vez más. Sé que muchos niños sólo comen caliente en los comedores escolares, algunos llegan (a mí me han llegado) sin desayunar al colegio y después de la comida en el comedor ya no podemos decir qué se llevaban a la boca. Al haber recortes en las becas de comedor desde luego que creo lo de las papeleras. Sinceramente, es atroz.

Habló también de los recortes en el personal de apoyo a necesidades educativas específicas. Si de algo nos tenemos que enorgullecer en nuestro sistema educativo es de la integración en aulas ordinarias de niños con estas características. No volveré a recordar lo que yo viví con niños de estas características en mis aulas, pero SIEMPRE es positivo y de eso tienen que aprender por allá (y por aquí) arriba. He tenido alumnos con enfermedades raras, de carácter regresivo y diagnóstico fatal, se trabaja con ellos de manera coordinada entre sus tutores, los profesionales de apoyo, el Departamento de Orientación, las familias... Y de quién más se aprende en estos casos es, sin duda, de los compañeros de esos niños, que serán un modelo de solidaridad, respeto, tolerancia y ayuda al prójimo. Evidentemente, esto SÓLO SE PUEDE VER EN LA ESCUELA PÚBLICA, ya que la concertada acabaría por decirles "no" a esos alumnos, a pesar de estar financiados esos centros con el dinero que tú, yo y todos los españoles pagamos.

¡Ay, la concertada! ¿Cuándo se terminará esa desigualdad? Si de algo nos podemos quejar en España es de la existencia de estos centros, segregadores, confesionales en su mayor parte y que sólo buscan el negocio, en muchos casos saltándose la ley sin que ninguna autoridad educativa les diga nada. Por supuesto, aquí la igualdad de oportunidades no existe, por mucho que se cacaree que sí. Esto es muy sencillo: el que quiera una educación privada que la pague, ¡¡enterita!! El dinero público para la escuela pública, no para empresas ni para congregaciones religiosas. Ahí sí que hay que aprender de Finlandia: 98 % de escuela pública. Sencillo, ¿no?

Una cosa importante que no debemos olvidar al ver un programa de este tipo: el contexto. Finlandia no es España. No sólo hay diferencias geográficas, climáticas, horarias, demográficas, etc., sino también de cultura y sobre todo de mentalidad y estructura social. La escuela es un reflejo de la sociedad en la que está inmersa. Si para ellos es normal que su hijo salga del colegio, vaya solo a casa y pueda estar 2 ó 3 horas esperando al regreso de sus padres, perfecto; en España esto sería impensable. Pero eso es secundario. Lo importante son dos cosas:

- A) La implicación de las familias en el proceso educativo. No es sólo venir a las reuniones (los que vienen), firmar las notas y punto. Implicar a las familias es abrir las aulas a ellas. En el reportaje la maestra finlandesa lo explicaba muy bien: "la escuela se paga con los impuestos de todos, por lo que yo quiero ver cómo se trabaja con los niños, quiero comprobar si mis impuestos están bien invertidos". En España nos sentiríamos muy observados los docentes, pero hay que ir rompiendo poco a poco este aislamiento y que los padres entren, vean y colaboren. ¡Ojo! Pero cada uno en su sitio, la formación pedagógica la tiene el docente, no la mamá o el papá de turno que sólo va a juzgar. Además, el prestigio social que tienen los docentes es algo en lo que hay que avanzar mucho en España.

- B) La no burocratización del trabajo escolar. Hay momentos en que un maestro parece más un agente de la Administración que un profesor. Los "papeles" restan tiempo al trabajo escolar, a la creación de actividades, a la evaluación del alumnado. Yo me he preguntado en 22 años que llevo trabajando para qué se hace a veces una programación que luego NUNCA usas (y lo siento si me lee un inspector, pero es así). Somos capaces de tener las mejores programaciones para un día, una semana, un mes, un curso escolar. Llegas un día con tus actividades preparadas y al ver cómo están tus alumnos ese día tienes que cambiarlo todo, o surgen cosas en el aula que hay que aprovechar para hacer un aprendizaje significativo que seguro el niño interioriza mejor que todos los objetivos que has propuesto en tu programación.

Asignaturas pendientes en el sistema educativo español hay muchas, pero hay otras más que aprobadas. La garantía de tener un sistema de igualdad de oportunidades es casi completa (digo "casi" por lo de la concertada). Y también recalco que no es lo mismo igualdad de oportunidades que igualdad de capacidades. Cada niño aprende a su ritmo y con los apoyos necesarios si hacen falta. ¿En qué suspendemos? Por supuesto, en idiomas; en la excesiva "funcionarización" del trabajo docente, incluido  el acceso al mismo; en la formación inicial y permanente del profesorado; en la parcialización del currículo, especialmente en Secundaria (aunque no más que en Holanda, por ejemplo). Y ganamos en lo ya dicho de la integración, en lo vocacional de la profesión, en la igualdad, en la educación en valores... 

No es fácil hacer una comparación, pero hay una cosa que nunca se debería hacer por parte de los medios de comunicación: ponernos como los "malos" mientras los otros son los "buenos". España está metida en una importante crisis, pero más que económica yo la veo una crisis de valores, una crisis moral. Hay talento, hay recursos, pero no hay políticos que sepan gestionarlos adecuadamente. Cuando salen a la luz las noticias de corrupción y oyes hablar de cuentas en Suiza, de pagos en sobres con billetes de 500 euros, de amiguismos para acceder a un puesto de trabajo en tal o cual organismo público, te planteas la herencia que dejamos a nuestros hijos. Mientras no haya la conciencia social de que lo público es de todos y hay que cuidarlo y vigilarlo, no saldremos adelante. Para el que quiera hacerse rico, que se monte su negocio.

En definitiva, envidio a Finlandia en muchas cosas pero también hubo cosas que no me gustaron. Por ejemplo, el director elige en su centro a su profesorado, si le gustas adentro, si no, búscate otro centro pero, ¿quién elige al director? ¿No hay amiguismos aquí? ¿No escoges al hijo de tu amigo que acaba de terminar Magisterio? De eso no se ha hablado y me parece un paso atrás. Sólo me gustaría que, cuando se plantee una reforma educativa, se tomase en cuenta la opinión de los que estamos al pie del cañón, de los MAESTROS, porque tenemos mucho que decir, que aportar y que solucionar de este sistema educativo que tiene pequeñas fracturas fácilmente solucionables y que nos dejarán llegar al "Top 10" en pocos años. Volveremos al tema, seguro. Besos.

   


jueves, 20 de enero de 2011

LA EDUCACIÓN EN HOLANDA

¡Vaya título! Palabras mayores. Siendo profesor creo que aún no hablé mucho de este tema. Después de 5 meses va siendo hora de hacer una valoración de un sistema educativo que tiene similitudes y diferencias con el nuestro, buenas y malas.

¡¡Que nadie se ofenda, ni en España ni en Holanda!! Son sólo reflexiones que hago de lo que veo y de lo que me cuentan, pero desde el punto de vista de España es para decir "no estamos tan mal"

Yo suelo dar mis clases en colegios e institutos públicos del país. Comparas materiales, medios, profesorado, sistema de estudios... En Ed. Infantil y Ed. Primaria las cosas son muy parecidas, sólo que el gran cambio está en la METODOLOGÍA. La distribución por niveles es similar, sólo que no hay la Ed. Infantil como etapa, sino que se numeran desde el grupo 1 (Infantil de 4 años) hasta el grupo 8 (6º de Primaria). TODO el material escolar es gratuito, así como los libros, pero los grandes cambios están en la distribución del tiempo escolar y el profesorado. Digamos que no son funcionarios porque no pasan una oposición como nosotros, se pide directamente trabajo en la escuela en la que quieres estar, pero tienes que integrarte plenamente en el ENFOQUE METODOLÓGICO QUE LA ESCUELA TENGA. Eso lo veo muy positivo. Las escuelas tienen varios métodos, he oído hablar del "Jenaplan", del Montessori, la "Vrij School" y supongo que alguna más. Cada grupo de alumnos tiene su tutor/a y no interviene demasiados especialistas, básicamente porque Inglés, Música y Ed. Física está muy integrado en el resto de las áreas, fundamentalmente tres: Lengua Holandesa, Matemáticas y Proyectos (Conocimiento del Medio).

El aprendizaje de la lengua es fundamental, tanto a nivel oral como escrito. La pronunciación del holandés es difícil, por lo que hay lecciones específicas para ello. También la escritura se trabaja e incluso la caligrafía con pluma!!! Son muchas horas las que se dedican a lenguaje, también es verdad que sólo hay una lengua oficial. Y sí, el inglés NO SE DA DESDE PEQUEÑOS, se empieza a impartir en nuestro 5º de Primaria y por el propio tutor, ya que, evidentemente, saben inglés.

Mucha coordinación del profesorado, pero muy efectiva, mucho trabajo en equipo y sobre todo, mucho respeto por el trabajo mutuo. Para aquellos que vengáis a verme de la profesión me gustaría llevaros un día a una de las aulas, aquí en Heemskerk. Es un colegio muy acogedor y lo más curioso es que en todas las salas de profesores hay una cocina totalmente equipada en la que te puedes preparar tu comida o tomar un café, ya que el sistema de comidas aquí es muy diferente al español (pero todo encaja).

La integración de los niños que no saben holandés es ejemplar. Están desde que llegan en un aula especial de enlace y un día a la semana van a su aula de referencia, que no tiene por qué ser en el mismo centro, puede ser en otro. En pocas semanas se manejan perfectamente para mantener una conversación y entender un texto.

Sólo hay una pega: no existe el trabajo extraescolar, es decir, jamás hay deberes. Yo considero importante el hábito de trabajo, la rutina. No se trata de cargar a los niños con múltiples sumas y restas o ejercicios de lengua, pero sí hacer algo en casa o en las vacaciones. Esto no sería mayor problema si luego en Secundaria no pasase lo que contaré ahora.

En Grupo 8 (6º de Primaria) a los niños se les hacen unas pruebas de orientación para enfocarlos de cara a sus estudios de Secundaria . Y en esa etapa comienza el lío. Ni yo mismo acabo de enterarme bien cómo está estructurada, pero más o menos es así:

No hay una Secundaria común para todos, sino tres itinerarios según la capacidad de cada alumno (VWO, HAVO, MAVO) Los que están en el nivel superior, de cara a la universidad, hacen Atheneum y Gymnasium; también existe un nivel inferior para aquellos alumnos con necesidades educativas específicas (Iwoo-speciaal), de cara a su integración laboral en trabajos sencillos. Si un alumno de un nivel inferior se le ven capacidades para "ascender", hay puentes entre los niveles. Esto está muy bien estructurado, pero para mi hay una pega: la carga de asignaturas que tienen es enorme. Son muchas horas al día las que están en el instituto, de hecho algún alumno mío de Secundaria sale de su casa a las 7 de la mañana y si tiene clases de español puede llegar sobre las 8 y media de la tarde. Entonces, la reflexión es sencilla: ¿aceptaríamos en España que a nuestro hijo le dijeran con 11 o 12 años que tiene que hacer un determinado nivel en Secundaria? ¿Aceptaríamos también como profesionales el trabajo en equipo (cosa en la que estamos muy verdes? ¿Tendríamos la misma forma de enfocar nuestro trabajo si no fuéramos funcionarios por oposición? Porque aquí un maestro no oposita, está cuatro años estudiando, uno de prácticas tuteladas en un colegio y a partir de ahí empiezas a labrarte tu futuro profesional.

Conclusiones: en Primaria creo que los niños necesitan más hábito de trabajo, más esfuerzo. Está bien esa filosofía de que el niño tiene que jugar, pero no se le puede dar todo hecho, están demasiado protegidos por el sistema; sin embargo en Secundaria el cambio es brutal, exige mucha responsabilidad por parte de los niños y a esa edad aún no la tienen, sobre todo si no tiene ninguna en los años previos. Por otra parte la diversificación en Secundaria creo que es un acierto, pero no tan rígida. Y otra cosa en la que creo que estamos mejor es en la integración de alumnos con necesidades específicas. No he visto en las aulas alumnos con necesidades graves, de hecho hay centros especiales, entonces valores como la solidaridad y la empatía son difíciles de asimilar por los niños, que en algún momento se vuelven demasiado egoístas, demasiado centrados en su propio ego.

En fin, hoy el tema ha sido serio, a estas alturas del "post" os habréis aburrido bastante. Os voy a poner un enlace de un centro de secundaria que está en Beverwijk, al que van algunos alumnos míos para que os enteréis bien de los itinerarios y admito, más que nunca, comentarios.

El próximo prometo que sea de turismo, a ver si el fin de semana se presenta con sol para poder viajar un poquito