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martes, 15 de enero de 2013

ME GUSTA - NO ME GUSTA

A veces me da por pensar en la cantidad de cosas que no soporto de la gente y otras que veo fenomenal en este país.  Mi último post sobre "Ética" en el que hablaba de los animales en el trasnporte y restaurantes creo que generó comentarios interesantes. Peor no cambio de opinión: no soporto a los animales en el restaurante. Eso de que estés comiendo y se suba a un gato a la mesa a olisquear tu comida pues como que es para que cierren de inmediato el local y no le permitan abrir en su vida. Si viene a Amsterdam Chicote con su programa se echa las manos a la cabeza.

Cuando viajo en avión hay varias cosas que me revientan y que por lo general lo hacen los holandeses que van buscando el sol en España. Una es que a pesar de estar advirtiendo que apaguen los móviles y dispositivos electrónicos no lo hacen y más de una vez tiene que pasar la azafata diciéndoles que corten ya. En el vuelo de vuelta de las vacaciones de Navidad a dos niñas que no pasaban de los 10 años se les dijo dos veces, CON SU MADRE AL LADO, que ni se inmutó. Esa es su educación. Otra cosa que no soporto es que el que está sentado delante de ti ni corto ni perezoso eche el asiento para atrás para ir cómodo, dejándote a ti con un espacio mínimo, habida cuenta de que ya no caben casi las piernas. También he tenido que avisar alguna vez que no están en su casa y que en el avión vamos 180 personas. Y luego, lo de embaracar por filas. ¿Cómo es posible que si tengo, por ejemplo, el asiento siete y me dispongo a embarcar en mi turno, estén ya dentro sentados los de las filas anteriores a mí, la gente por el pasillo casi peleándose por poner una maleta en los portaequipajes, los abrigos, las compras del "duty free"... Porque hay gente que no factura pero sube, tranquilamente, tres bultos y nadie dice nada. Eso son los que tendrían que viajar en "Racanair" y que se enteren. No voy a decir que esto lo hagan más los holandeses, porque también en los vuelos domésticos se ve cada hazaña...

Total, que observar es un buen ejercicio para conocer cómo es la gente por dentro. He tratado con gente muy amable en Holanda, no puedo decir lo contrario. Mis vecinos, por ejemplo, son en general muy buenas personas, destacando a mi querida ancianita del 10º que cuando coincidimos en el ascensor me da su pequeña clase de holandés: "Ik ga naar boven - Ik ga naar beneden" (Voy para arriba - voy para abajo), aunque alguno ha sacado su vena holandesa de decirte las cosas directamente, te molesten o no. Por mucho que te integres siempre serás extranjero, al igual que pasa en España, incluso entre comunidades autónomas diferentes: siempre recordaré cuando a mi tío, que lleva más de 45 años en Mallorca, en una conocida fábrica de perlas de Manacor me dijeron que era "peninsular", unas señoras de Manacor "de toda la vida". Luego me enteré de que al que llaman así lo consideran integrado, peor sería si te llamasen "foraster".

Yo he criticado mucho a los holandeses en este blog, aunque creo que en muchas cosas nos superan. Volviendo al título del post, no me gusta que lleven una vida tan organizada de agenda:

- ¡Hombre, hola! ¿Qué tal? ¡Cuánto tiempo sin verte!
- Sí, ya han pasado unos meses, ¿qué cuentas?
- Nada, lo mismo de siempre, sin novedad. Pero mira, hace un poco de frío, ¿por que´no buscamos un sitio para tomar un café?
- ¡Ay, no! Espera que saco la agenda. ¿Qué tal el 23 de mayo alas 15'15 h.?
- ...???!!!

Esta conversación podría ser muy normal un día de enero cuando te encuentras a alguien conocido por una calle de Amsterdam. Café con antelación de 5 meses. Yo no digo que no nos organicemos, pero tanto, tanto... Y a lo mejor para luego romper la cita, porque si la rompes tú eres un desagradecido, pero si la rompen ellos no pasa nada. 

La organización de las pequeñas cosas de la vida se nota en todos los aspectos. Te das cuenta que detrás de todo lo que ocurre hay una gestión importante detrás. Y se preocupan para que lo planificado se cumpla. Estos días de frío y heladas echan sal en las calles, los carriles-bici, hay horario especial de ferrocarriles, las tiendas planifican sus rebajas para la liquidación de stocks. La verdad es que el contraste es notable; esa imagen de improvisación que tenemos en España, de que todo está hecho "con hilos", es incomprensible aquí. La verdad es que muchas veces es así y recuerdo lo que me decía una conocida hace ya unos meses de que los holandeses son como su relieve (planos) y los españoles le damos muchas vueltas a las cosas porque nuestro relieve es más accidentado. Estoy convencidísmo de que así es.

¿Qué más? Me gustan la "chipkaart", los parques, la organización de los museos, el acceso a la información de cualquier tema (eso sí, en holandés e inglés)..; no me gusta la sanidad, la educación, el consumismo de esta sociedad, el individualismo despersonalizado. ¿Qué os voy a contar que no hayáis leído ya? No desprecio a Holanda ni mucho menos, pero desde que estoy fuera os aseguro que el sentimiento de valorar más lo que tenemos y hacemos en España cada día es mayor en mí. Estado de bienestar frente a calidad de vida. Tu estado de confort lo pones tú. Si para ti es básico poder salir a cenar algún día todas las semanas, ir al cine, tener el último móvil, llevar ropa de marca, conducir el mejor coche o vivir en un gran chalet, actualmente en España lo pasarías mal; ahora bien, si te conformas con disfrutar de lo que el día a día te ofrece, aunque seas mileurista o menos, seguro que serás feliz.

Y poco más. Que estar a 6 bajo cero no tiene por qué ser un desastre, todo tiene su lado bonito. Además, este frío es más sano. Así, una semana por lo menos. Luego ya se verá. Besos.



jueves, 20 de enero de 2011

LA EDUCACIÓN EN HOLANDA

¡Vaya título! Palabras mayores. Siendo profesor creo que aún no hablé mucho de este tema. Después de 5 meses va siendo hora de hacer una valoración de un sistema educativo que tiene similitudes y diferencias con el nuestro, buenas y malas.

¡¡Que nadie se ofenda, ni en España ni en Holanda!! Son sólo reflexiones que hago de lo que veo y de lo que me cuentan, pero desde el punto de vista de España es para decir "no estamos tan mal"

Yo suelo dar mis clases en colegios e institutos públicos del país. Comparas materiales, medios, profesorado, sistema de estudios... En Ed. Infantil y Ed. Primaria las cosas son muy parecidas, sólo que el gran cambio está en la METODOLOGÍA. La distribución por niveles es similar, sólo que no hay la Ed. Infantil como etapa, sino que se numeran desde el grupo 1 (Infantil de 4 años) hasta el grupo 8 (6º de Primaria). TODO el material escolar es gratuito, así como los libros, pero los grandes cambios están en la distribución del tiempo escolar y el profesorado. Digamos que no son funcionarios porque no pasan una oposición como nosotros, se pide directamente trabajo en la escuela en la que quieres estar, pero tienes que integrarte plenamente en el ENFOQUE METODOLÓGICO QUE LA ESCUELA TENGA. Eso lo veo muy positivo. Las escuelas tienen varios métodos, he oído hablar del "Jenaplan", del Montessori, la "Vrij School" y supongo que alguna más. Cada grupo de alumnos tiene su tutor/a y no interviene demasiados especialistas, básicamente porque Inglés, Música y Ed. Física está muy integrado en el resto de las áreas, fundamentalmente tres: Lengua Holandesa, Matemáticas y Proyectos (Conocimiento del Medio).

El aprendizaje de la lengua es fundamental, tanto a nivel oral como escrito. La pronunciación del holandés es difícil, por lo que hay lecciones específicas para ello. También la escritura se trabaja e incluso la caligrafía con pluma!!! Son muchas horas las que se dedican a lenguaje, también es verdad que sólo hay una lengua oficial. Y sí, el inglés NO SE DA DESDE PEQUEÑOS, se empieza a impartir en nuestro 5º de Primaria y por el propio tutor, ya que, evidentemente, saben inglés.

Mucha coordinación del profesorado, pero muy efectiva, mucho trabajo en equipo y sobre todo, mucho respeto por el trabajo mutuo. Para aquellos que vengáis a verme de la profesión me gustaría llevaros un día a una de las aulas, aquí en Heemskerk. Es un colegio muy acogedor y lo más curioso es que en todas las salas de profesores hay una cocina totalmente equipada en la que te puedes preparar tu comida o tomar un café, ya que el sistema de comidas aquí es muy diferente al español (pero todo encaja).

La integración de los niños que no saben holandés es ejemplar. Están desde que llegan en un aula especial de enlace y un día a la semana van a su aula de referencia, que no tiene por qué ser en el mismo centro, puede ser en otro. En pocas semanas se manejan perfectamente para mantener una conversación y entender un texto.

Sólo hay una pega: no existe el trabajo extraescolar, es decir, jamás hay deberes. Yo considero importante el hábito de trabajo, la rutina. No se trata de cargar a los niños con múltiples sumas y restas o ejercicios de lengua, pero sí hacer algo en casa o en las vacaciones. Esto no sería mayor problema si luego en Secundaria no pasase lo que contaré ahora.

En Grupo 8 (6º de Primaria) a los niños se les hacen unas pruebas de orientación para enfocarlos de cara a sus estudios de Secundaria . Y en esa etapa comienza el lío. Ni yo mismo acabo de enterarme bien cómo está estructurada, pero más o menos es así:

No hay una Secundaria común para todos, sino tres itinerarios según la capacidad de cada alumno (VWO, HAVO, MAVO) Los que están en el nivel superior, de cara a la universidad, hacen Atheneum y Gymnasium; también existe un nivel inferior para aquellos alumnos con necesidades educativas específicas (Iwoo-speciaal), de cara a su integración laboral en trabajos sencillos. Si un alumno de un nivel inferior se le ven capacidades para "ascender", hay puentes entre los niveles. Esto está muy bien estructurado, pero para mi hay una pega: la carga de asignaturas que tienen es enorme. Son muchas horas al día las que están en el instituto, de hecho algún alumno mío de Secundaria sale de su casa a las 7 de la mañana y si tiene clases de español puede llegar sobre las 8 y media de la tarde. Entonces, la reflexión es sencilla: ¿aceptaríamos en España que a nuestro hijo le dijeran con 11 o 12 años que tiene que hacer un determinado nivel en Secundaria? ¿Aceptaríamos también como profesionales el trabajo en equipo (cosa en la que estamos muy verdes? ¿Tendríamos la misma forma de enfocar nuestro trabajo si no fuéramos funcionarios por oposición? Porque aquí un maestro no oposita, está cuatro años estudiando, uno de prácticas tuteladas en un colegio y a partir de ahí empiezas a labrarte tu futuro profesional.

Conclusiones: en Primaria creo que los niños necesitan más hábito de trabajo, más esfuerzo. Está bien esa filosofía de que el niño tiene que jugar, pero no se le puede dar todo hecho, están demasiado protegidos por el sistema; sin embargo en Secundaria el cambio es brutal, exige mucha responsabilidad por parte de los niños y a esa edad aún no la tienen, sobre todo si no tiene ninguna en los años previos. Por otra parte la diversificación en Secundaria creo que es un acierto, pero no tan rígida. Y otra cosa en la que creo que estamos mejor es en la integración de alumnos con necesidades específicas. No he visto en las aulas alumnos con necesidades graves, de hecho hay centros especiales, entonces valores como la solidaridad y la empatía son difíciles de asimilar por los niños, que en algún momento se vuelven demasiado egoístas, demasiado centrados en su propio ego.

En fin, hoy el tema ha sido serio, a estas alturas del "post" os habréis aburrido bastante. Os voy a poner un enlace de un centro de secundaria que está en Beverwijk, al que van algunos alumnos míos para que os enteréis bien de los itinerarios y admito, más que nunca, comentarios.

El próximo prometo que sea de turismo, a ver si el fin de semana se presenta con sol para poder viajar un poquito