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miércoles, 8 de abril de 2015

YO NO SOY TRAPACERO

Hace pocos días mi amiga Pelocha publicaba en su blog un post un tanto estremecedor sobre lo que pasó en una de sus clases de holandés sobre el tema de la ablación en África, contado por una de sus compañeras de clase. En muchas sociedades africanas ese momento es una fiesta mientras que a nosotros nos parece una costumbre arcaica y denigrante para la mujer. Ella titulaba su post "Aberraciones" y yo hice una reflexión, a la par que ella, sobre los distintos valores culturales y morales que tenemos en cada cultura, buscando siempre mirar cada hecho de una sociedad con la perspectiva adecuada.

Todo esto viene a cuento de que hoy es el Día Internacional del Pueblo Gitano y voy a dedicar esta entrada a hablar y reflexionar sobre esta cultura tan presente en nuestro país y que ha sido desde siempre completamente marginada por muchos motivos.

Yo no voy a ir de enterado ni de avanzado, ya que sólo fue ayer cuando me enteré que hoy se celebraba este día. Me enteré gracias a una pequeña reunión que se hizo en la sede del PSOE de Coruña con dos miembros de la Fundación Secretariado Gitano y fueron ellos los que nos trasladaron la información. Y como tengo en clase una niña gitana, digamos que es de ley (y no gitana) recordarlos un día como este.

Para empezar, el pueblo gitano tiene bandera, aquí la tenéis:


Y su significado es: el azul de cielo arriba, representando el techo del hogar del pueblo romaní; el verde del campo abajo, representando el mundo por el que transitan y una rueda de 16 radios roja en el centro, variante de la que hay en la bandera de India, que simboliza el derecho a circular libremente sin tener fronteras.

También tienen himno, llamado "Gelem, gelem" ("Anduve, anduve"), establecido en el Primer Congreso Internacional Gitano de Londres de 1971. Su origen se piensa que es popular, con origen en Bulgaria y Rumanía, y que luego se adaptó.

Y de todos son conocidas sus propias leyes, su carácter nómada y, por desgracia, todo ese halo de exclusión al que siempre han estado sometidos en muchas sociedades, España incluída. Si se habla con muchas personas de la calle estoy seguro que hay aún mucho más rechazo a los gitanos que a inmigrantes de tal o cual país y a mucha gente no les hables de tener como vecinos a una familia de gitanos.

Precisamente esa exclusión, como cualquier otra discriminación a un colectivo, se ha intentado reducir y luchar contra ella desde que hay democracia en España. Desde la educación también, por supuesto. Cuando yo era pequeño había un pequeño poblado gitano enfrente de la casa de mis padres, en unas condiciones deplorables: chabolas en un campo con un camino por delante que se convertía en un barrizal muchas veces y por el que evitábamos pasar por miedo, porque había la idea general de que los gitanos eran gente "mala, peligrosa, diferentes". En A Coruña se fueron erradicando los asentamientos chabolistas y realojando a las familias en diferentes edificios, no sin polémicas o manifestaciones en contra en los barrios que los acogían. Pero siempre hubo políticas sociales de integración, de hecho una compañera de candidatura, Silvia Longueira, puso mucho empeño en ello cuando era concejala y es muy querida por el colectivo gitano de la ciudad.

Mi experiencia desde el ámbito educativo es diversa. No tuve mucho alumnado gitano en los colegios en los que estuve, pero a los que di clase eran muy diversos. Recuerdo en Ponferrada que una vez al año venía el Patriarca de allí a preguntar si asistían a clase. Lo hacían, pero las condiciones de estudio y escolarización eran otras, veías mucho rechazo a ellos porque si había un problema siempre implicaban al "gitano" que estuviese en la clase en cuestión. Hoy yo tengo una alumna gitana en mi clase. Sinceramente, está integrada, sus compañeros la tratan como una más y la quieren. Sin embargo, sí que tiene un déficit curricular, a pesar de que su familia se preocupa por su educación y está bien atendida. 

Hoy el suplemento escolar de "La Voz de la Escuela" conmemoró esta fecha en sus páginas y yo aproveché la ocasión para hablar en clase. Dejé libertad a mi alumna, para que nos contara costumbres, anécdotas, palabras del idioma romaní y vi que sabía cosas. Curiosamente lo primero que dijo fue la costumbre de que las niñas se casen jóvenes y de la costumbre de "pedirlas" a su familia por parte del novio y su familia. La verdad es que sus aportaciones fueron muy bien recibidas y escuchadas con interés por el resto de la clase, pero al mismo tiempo todavía hubo comentarios negativos hacia ellos: el tema de implicarlos siempre en actividades delictivas (robos, drogas, trampas...) que evidentemente atajé comentando que también hay payos que roban, venden droga o delinquen.

Luego vimos un par de vídeos en los que se mostraba a gente famosa de todos los ámbitos que fueron (o son) gitanos y he de decir que fui el primer asombrado al ver que Charlot, Michael Caine, Elvis Presley, mi admirada eurovisiva Edyta Gorniak o Ibrahimovic (futbolista) eran de origen gitano, a mayores de los grandes artistas que conocemos en España gracias al flamenco, por ejemplo.

Y por último, como eje de las conmemoraciones del día de hoy, se ha difundido un vídeo pidiendo a la Real Academia Española que suprima del diccionario de la Lengua una acepción de la palabra "gitana/o" que lo define como "trapacera/o". El vídeo también lo difundo porque creo que conseguirlo será un paso más para la igualdad y para la inclusión. Hay todavía mucho camino que recorrer y muchas acciones por hacer para conseguir que nuestra sociedad sea modelo de integración con este colectivo al que, si nos fijamos bien, le debemos tanto.

#YoNoSoyTrapacero


martes, 15 de enero de 2013

ME GUSTA - NO ME GUSTA

A veces me da por pensar en la cantidad de cosas que no soporto de la gente y otras que veo fenomenal en este país.  Mi último post sobre "Ética" en el que hablaba de los animales en el trasnporte y restaurantes creo que generó comentarios interesantes. Peor no cambio de opinión: no soporto a los animales en el restaurante. Eso de que estés comiendo y se suba a un gato a la mesa a olisquear tu comida pues como que es para que cierren de inmediato el local y no le permitan abrir en su vida. Si viene a Amsterdam Chicote con su programa se echa las manos a la cabeza.

Cuando viajo en avión hay varias cosas que me revientan y que por lo general lo hacen los holandeses que van buscando el sol en España. Una es que a pesar de estar advirtiendo que apaguen los móviles y dispositivos electrónicos no lo hacen y más de una vez tiene que pasar la azafata diciéndoles que corten ya. En el vuelo de vuelta de las vacaciones de Navidad a dos niñas que no pasaban de los 10 años se les dijo dos veces, CON SU MADRE AL LADO, que ni se inmutó. Esa es su educación. Otra cosa que no soporto es que el que está sentado delante de ti ni corto ni perezoso eche el asiento para atrás para ir cómodo, dejándote a ti con un espacio mínimo, habida cuenta de que ya no caben casi las piernas. También he tenido que avisar alguna vez que no están en su casa y que en el avión vamos 180 personas. Y luego, lo de embaracar por filas. ¿Cómo es posible que si tengo, por ejemplo, el asiento siete y me dispongo a embarcar en mi turno, estén ya dentro sentados los de las filas anteriores a mí, la gente por el pasillo casi peleándose por poner una maleta en los portaequipajes, los abrigos, las compras del "duty free"... Porque hay gente que no factura pero sube, tranquilamente, tres bultos y nadie dice nada. Eso son los que tendrían que viajar en "Racanair" y que se enteren. No voy a decir que esto lo hagan más los holandeses, porque también en los vuelos domésticos se ve cada hazaña...

Total, que observar es un buen ejercicio para conocer cómo es la gente por dentro. He tratado con gente muy amable en Holanda, no puedo decir lo contrario. Mis vecinos, por ejemplo, son en general muy buenas personas, destacando a mi querida ancianita del 10º que cuando coincidimos en el ascensor me da su pequeña clase de holandés: "Ik ga naar boven - Ik ga naar beneden" (Voy para arriba - voy para abajo), aunque alguno ha sacado su vena holandesa de decirte las cosas directamente, te molesten o no. Por mucho que te integres siempre serás extranjero, al igual que pasa en España, incluso entre comunidades autónomas diferentes: siempre recordaré cuando a mi tío, que lleva más de 45 años en Mallorca, en una conocida fábrica de perlas de Manacor me dijeron que era "peninsular", unas señoras de Manacor "de toda la vida". Luego me enteré de que al que llaman así lo consideran integrado, peor sería si te llamasen "foraster".

Yo he criticado mucho a los holandeses en este blog, aunque creo que en muchas cosas nos superan. Volviendo al título del post, no me gusta que lleven una vida tan organizada de agenda:

- ¡Hombre, hola! ¿Qué tal? ¡Cuánto tiempo sin verte!
- Sí, ya han pasado unos meses, ¿qué cuentas?
- Nada, lo mismo de siempre, sin novedad. Pero mira, hace un poco de frío, ¿por que´no buscamos un sitio para tomar un café?
- ¡Ay, no! Espera que saco la agenda. ¿Qué tal el 23 de mayo alas 15'15 h.?
- ...???!!!

Esta conversación podría ser muy normal un día de enero cuando te encuentras a alguien conocido por una calle de Amsterdam. Café con antelación de 5 meses. Yo no digo que no nos organicemos, pero tanto, tanto... Y a lo mejor para luego romper la cita, porque si la rompes tú eres un desagradecido, pero si la rompen ellos no pasa nada. 

La organización de las pequeñas cosas de la vida se nota en todos los aspectos. Te das cuenta que detrás de todo lo que ocurre hay una gestión importante detrás. Y se preocupan para que lo planificado se cumpla. Estos días de frío y heladas echan sal en las calles, los carriles-bici, hay horario especial de ferrocarriles, las tiendas planifican sus rebajas para la liquidación de stocks. La verdad es que el contraste es notable; esa imagen de improvisación que tenemos en España, de que todo está hecho "con hilos", es incomprensible aquí. La verdad es que muchas veces es así y recuerdo lo que me decía una conocida hace ya unos meses de que los holandeses son como su relieve (planos) y los españoles le damos muchas vueltas a las cosas porque nuestro relieve es más accidentado. Estoy convencidísmo de que así es.

¿Qué más? Me gustan la "chipkaart", los parques, la organización de los museos, el acceso a la información de cualquier tema (eso sí, en holandés e inglés)..; no me gusta la sanidad, la educación, el consumismo de esta sociedad, el individualismo despersonalizado. ¿Qué os voy a contar que no hayáis leído ya? No desprecio a Holanda ni mucho menos, pero desde que estoy fuera os aseguro que el sentimiento de valorar más lo que tenemos y hacemos en España cada día es mayor en mí. Estado de bienestar frente a calidad de vida. Tu estado de confort lo pones tú. Si para ti es básico poder salir a cenar algún día todas las semanas, ir al cine, tener el último móvil, llevar ropa de marca, conducir el mejor coche o vivir en un gran chalet, actualmente en España lo pasarías mal; ahora bien, si te conformas con disfrutar de lo que el día a día te ofrece, aunque seas mileurista o menos, seguro que serás feliz.

Y poco más. Que estar a 6 bajo cero no tiene por qué ser un desastre, todo tiene su lado bonito. Además, este frío es más sano. Así, una semana por lo menos. Luego ya se verá. Besos.



jueves, 11 de octubre de 2012

HOY TOCA REFLEXIONAR

Hay días que no sé qué contaros. Una vez establecido en la rutina y este curso viajando menos por el país, llevando un trabajo mayormente administrativo además de las pocas clases que me quedan, la vida ha dado un pequeño giro en lo que a mi trabajo se refiere. Si antes mayoritariamente estaba rodeado de libros y fotocopias con actividades para los niños, ahora también tengo documentos con cifras económicas, facturas, cartas de diferentes instituciones holandesas o españolas, correos electrónicos con instrucciones de gestión. El puesto de director me absorbe horas de mi tiempo libre y, aunque me han reducido el número de horas de clase, me doy cuenta que paso más en la oficina y luego en casa aún hago alguna cosilla más. En Bruselas están tres administrativas que me ayudan mucho en la gestión, sin ellas no hubiese sacado adelante muchos papeleos, son una grandes trabajadoras y siempre pendientes del mi trabajo aquí para que todo llegue en plazo. Aún así, la sensación de responsabilidad que se tiene es muy alta y cuando crees que has solucionado un asunto surgen otros dos más que urge resolver.

Y todavía soportamos el relativo buen tiempo. Esta semana ha hecho una temperatura agradable por el día, aunque por la noche ya bajamos de 5º. Poco a poco el otoño nos traerá lluvias y frío que siempre deseo que no llegue a los extremos insoportables de los 20 bajo cero. Por las calles y comercios ves al personal holandés comprando todo tipo de ropa y complementos para las bajas temperaturas, aunque aún también ves al típico que va en chanclas y en pantalón corto. Otra cultura, otras costumbres, otros hábitos de vida, incomprensibles para muchos de nosotros pero igual de incomprensibles que ver en pleno junio y con 25º a una mujer musulmana completamente cubierta con un vestido negro que le tapa el pelo y todo el cuerpo hasta las piernas, por poner un ejemplo.

Hoy me di un pequeño paseo, hace unos minutos, por los alrededores de casa. Me fijo mucho en los edificios y en cómo están distribuidos los espacios en su interior. Por un portal sencillo se accede a 9 viviendas, lo sabes por los buzones que están en la misma puerta, pero luego miras el edificio y te preguntas ¿pero dónde están las 9 viviendas? porque contando las ventanas e imaginando los espacios interiores no me salen las cuentas. Luego entiendes que gente que conoces te diga que viven en 29 m2 o menos, en una especie de "todo en uno" al que nos resultaría difícil adaptarnos en una ciudad como Coruña. Además, el acondicionamiento interior de muchas de esas viviendas deja mucho que desear, pero tranquilamente te pueden pedir por su alquiler 500 euros, a veces sin suelo (sí, el suelo lo tienes que poner tú y cuando te vas lo puedes quitar; me gustaría saber qué origen tiene esto porque para mí es incomprensible que te alquilen una casa sin suelo).

En poco más de una semana voy a casa de vacaciones. Este año me apetece más, veo crecer a los niños y me entra la sensación de estar perdiendo muchos momentos importantes de su vida, especialmente con Martín. Pero sigo pensando, aunque a veces me lo cuestione, que la decisión de venirme solo y no traer a la familia fue acertada. Nunca sabré lo que hubiese pasado con ellos, pero creo que no sería fácil que se adaptasen a este país. No sólo el clima, las comidas, las costumbres, el estilo de vida y sobre todo, las relaciones sociales, son tan distintas a lo que vivimos en Galicia que pensar en que se quedarían sin esa vida familiar que tenemos tanto en el barrio como en la propia familia sería un delito. Y ya he hablado que no es un país que lo ponga fácil, y menos ahora. Seguimos notando hostilidad hacia lo español y la marca "España", en cierta parte es normal, pero, como dice Paquito, en el fondo tenemos lo que nos merecemos.

Y poco más hay que contar. Que yo como "a la española" (mamá, hago pollo asado, bacalao en salsa verde, lentejas...) aunque a veces también como fuera por motivos de trabajo. Mañana, por ejemplo, que no voy a la oficina porque al estar en el Consulado y ser fiesta en España éste no abre, por la tarde voy con una compañera a visitar un aula que está casi en la frontera con Alemania. Es un aula que tiene unas condiciones un tanto precarias y tenemos que buscar una alternativa para poder impartir las clases con un mínimo de calidad. Esta compañera me contó que ayer mismo, en la conocida localidad de Eindhoven, llegó al colegio donde impartimos clase, se encontró el aula cerrada y sin acceso a ella, sin pizarra, sin mesas y sin sillas donde acoger a los alumnos, así que en unos taburetes y mesas redondas tuvo que improvisar su clase. A veces pensamos que esa hostilidad se traduce en una situación de "mobbing" que padecemos los maestros por parte de los profesores de los colegios holandeses, es decir, la crisis afecta al currante de a pie y no a quien realmente la ha generado. Son situaciones que nos generan frustración y desánimo, pero por las que no podemos dejarnos llevar porque entonces entramos en colapso. Yo no he tenido este tipo de situaciones en los dos años que llevo aquí, pero estas situaciones te hacen valorar mucho más lo bueno que tenemos en España y por la situación actual nos lo estamos cargando.

Sé que la mayoría de los últimos "post" tienen más dosis de pesimismo que los de los primeros tiempos de este blog.  Busco romper ese círculo vicioso y ver lo bueno de esta experiencia con una sonrisa. Pero la conclusión final es que cada individuo vive su situación personal en un país ajeno según sus experiencias vitales. El martes asistí a la inauguración de una exposición sobre los 50 años de emigración española en Holanda que complementaba a la presentación de un libro sobre el mismo tema, con los testimonios de 7 emigrantes que llegaron desde los años 60. El libro lo estoy leyendo y me parece un documento único: algunos estuvieron muchos años y se quedaron aquí, otros retornaron a España porque no les fue bien en estas tierras. Es decir, como decimos en Galicia, "cada un fala da feira segundo nela lle vai". Lo que sí es cierto es que vivir en otro país, aunque sea poco tiempo, te cambia la manera de ver y hacer las cosas, te hace reflexionar, madurar, coger perspectiva como muchas veces relata Paquito (de nuevo citado), ser más crítico y más objetivo. Es necesario y recomendable para todos, sobre todo para aquellos que no vieron más allá de lo que les alcanza la vista. Porque una cosa es salir de España como turista y empaparte de cultura y otra muy diferente conocer y vivir en un país distinto al tuyo, intentando comprender los porqués de sus acciones en la vida cotidiana y que tanto yo como los que están en mi círculo de blogs, intentamos responder con nuestras opiniones. Y sí, os garantizo que, por lo menos, seréis más tolerantes con lo diferente, pero también más críticos con lo establecido, en definitiva, más personas y, a la larga, más felices, que de eso se trata. Estoy convencido.

Saludos a todos


viernes, 8 de junio de 2012

SIEMPRE CON EDUCACIÓN

Ya quedan pocos días para el inicio de la Eurocopa y también para el inicio de las vacaciones de verano. Entre los preparativos del campeonato y el papeleo de fin de curso (más esto que lo primero) van pasando los días y las horas con un tiempo atmosférico extraño. Hace dos semanas estábamos a más de 25º. Estos días la mínima fácilmente es menos de 5º y algún día la máxima no ha sobrepasado los 11º. Llueve con frecuencia y hay esa sensación de pesadez y agotamiento, no sé bien si por todo el cansancio acumulado del curso o por las circunstancias meteorológicas.

Los holandeses siguen adornando sus calles de naranja, banderines con la enseña nacional y hasta en la prensa el "orgullo naranja" se expresa con innumerables reclamos. Los supermercados, bazares y todo tipo de tiendas hacen sus ofertas "naranja" y los jugadores de su selección son los grandes héroes nacionales. Curiosamente hoy los vi visitando Auschwitz en los mismos escenarios en los que estuve yo hace menos de un mes. Sneijder, Robben, Affelay y demás alineación son sus héroes. Yo, de verdad, cada día me preocupa más un nuevo cruce con nuestra "Roja", flota en el ambiente esa sensación de que todas las selecciones irán a por España, ya no parece que Alemania dé tanto miedo. Y la verdad es que yo no soy un gran amante del fútbol, como sabéis, pero en estos casos el patriotismo me puede, es inevitable. Así que ya me veo con nuestra bandera en algún local donde se vean los partidos de la selección para animar como el que más y poder pasear por las calles de Amsterdam con ella restregándosela (es un decir) a los holandeses en sus narices. 

Y no lo digo por fastidiar, pero es que en este país que se cree el ombligo del mundo, a veces es necesario decirles: "¡Eh! Que aquí también estamos nosotros, que somos visibles". Porque una de las cosas que más me molesta es que presuman de educados y cuando creen que nadie los ve, cometan los más insospechados actos de lo que consideramos mala educación, en España y en Zimbabwe, por ejemplo.

Las dos últimas que viví son de libro. El domingo hacía un día de perros, de esos con mantita en frente del sofá. Pero yo necesito airearme un par de horas y con la excusa de comprar "El País" me voy andando hasta el centro, me tomo un café, leo el periódico y observo. Volvía andando ya para casa cuando en uno de los múltiples aparcamientos de bicicletas estaba una chica joven con su móvil oyendo música dispuesta a coger su bici y una señora de unos 55-60 años también dispuesta a arrancar con la suya después de salir de un supermercado de hacer unas compras. Yo sólo oí un "crash" y vi a la señora caída en el suelo con su bici, creo que resbaló al subir o algo así. La chica no estaba ni a un metro de distancia, miró para ella pero no hizo el más mínimo gesto de ayudarla, sólo un señor que la vió bajó las tres escaleras del supermercado y la ayudó. Es el claro ejemplo de la desnaturalización de esta sociedad y de lo individualista que es.

El otro caso fue esperando el tren en la estación de Amstel. Era martes alrededor de las 2 y cuarto de la tarde. En el andén suele haber gente de toda edad esperando los trenes para ir hacia el este del país, especialmente al entorno de Utrecht. La imagen es típica: jóvenes con móvil escuchando música aislados del mundo real, ejecutivos de portátil, gente de mediana edad que vuelve a casa tras el trabajo, otros leyendo la prensa gratuita... y por supuesto el holandés de barriga cervecera con su pequeña mochila a la espalda que está de espaldas a ti, tú vas caminando hacia un sitio despejado del andén o buscando un banco, el tío echa un sonoro eructo se para y ve que estás a dos metros de él y ni se inmuta, mira para ti como diciendo "es algo natural" y tú le devuelves la mirada como diciéndole "pero mira que eres CERDO". Esa hipocresía, esa dualidad es que no la soporto en este país. El comentario de mi amigo bloguero Paquito en el post de Bankia de hace unos días lo dice todo. Cuando te sueltan esos puñales para herirte es cuando deseas que la "Roja" (o cualquier otra selección) les dé otro gran bofetón que los ponga en la tierra.

La EDUCACIÓN (con mayúsculas) empieza con los hábitos sencillos de los buenos modales. Subir al tranvía o al autobús y decir "goedemorgen, goedemiddag", despedirse con un "tot ziens, dag" y un "dank u wel" ó "alsublieft" me parece lo más sencillo y básico de las buenas formas. Después, una sonrisa en la cara ayuda mucho, pero sobre todo reconocer que te equivocas y que has metido la pata es ya de nota. El día que encontré los 100 euros lo primero que me sorprendió fue que la policía me dijo que "si no aparece su dueño en un año, el dinero es suyo", yo creo que les di la impresión de ser un bicho raro por devolverlo, pero me quedé muy a gusto y con la conciencia tranquila.

En la Agrupación hemos vivido situaciones con empresas de aquí de querer literalmente estafarnos, supongo que por el desconocimiento del idioma. No hay nada más rastrero. El día que el banco nos cobró más de 200 euros por pedirles un saldo de cuenta a día 31 de agosto de 2011 y que aún encima lo hicieron mal por hacérnoslo al mismo día del año 2010, fue algo más que denunciable. Pues como esas varias de otras empresas de las que tenemos que echar mano, lo cual no dice mucho de los valores morales de esta gente. Pero yo tengo un principio: no te hacen daño si tú no quieres que te lo hagan. Si alguien saca un beneficio utilizando a los demás y abusando de ellos es que no merece la pena relacionarte con esa persona. Podrán ganar, pero lo harán de una manera sucia, así que veremos qué ocurre este mes con el fútbol. Saludos.





sábado, 11 de febrero de 2012

Mis blogs

Como véis, tengo enlaces a otros blogs que sigo en mi menú de la derecha. La verdad es que leer las opiniones de los demás siempre te hace ver las cosas desde diferentes puntos de vista y, básicamente, APRENDER, que para eso estamos en este mundo. Estamos en un aprendizaje constante y aquél que piense que con acabar la ESO y ponerse a trabajar (si encuentra donde) tiene suficiente, me da pena. Gente de este tipo he conocido cientos a lo largo de mi vida y siendo profesor te fijas más en estas personas porque en una conversación con cierto grado de complejidad llegan a un punto y no son capaces de seguir un razonamiento.

Pero volvamos a los blogs. Hay dos que sigo siempre, el de Paquito y el de Roland. La manera de ver el mundo de estos dos grandes blogueros es excepcional, creo que sus comentarios y sus aportaciones son de una gran riqueza y apertura mental, ¡por algo tenemos un blog!, y quieren compartir con todo el mundo sus pensamientos. Roland es un holandés que vive en Ponferrada y llegué a su blog gracias al programa "Destino España: Castilla y León" que emitió TVE el año pasado. Como yo, busca puntos de encuentro entre los dos países, cosa que no siempre es fácil. Lógicamente él siempre estará más cerca de su país y yo del mío, lo cual no indica que estemos "en guerra", pero eso es el debate y el intercambio de opiniones. 

Paquito, que no es su verdadero nombre, es un joven español que trabaja en Amsterdam desde hace unos años. He tenido una conversación telefónica con él y quedaremos algún día para conocernos (¡eso espero!). Disfruto de la lectura de su blog porque es un auténtico escritor, una persona que trabaja en el campo científico (informática) pero que emplea el lenguaje de una manera magistral. En sus entradas hace una perfecta radiografía de este país y de sus gentes, que supongo que en muchas ocasiones no será del agrado de Roland porque Paquito aún es más crítico que yo. Utiliza tan bien los recursos lingüísticos que sus crónicas enganchan hasta el final y siempre es capaz de sacar una sonrisa al lector y finalmente conseguir el objetico que os decía el principio: APRENDER.

Después de un año y medio aquí mi concepto general de este país ya está formado. Para no aburriros siempre con lo mismo, este concepto se basa en varias cosas:

1º) No se puede juzgar un país bajo la óptica del turista: la mayoría de los españoles es lo que hacemos con los Países Bajos cuando estamos aquí 4 días o una semana y volvemos a España diciendo maravillas del estado de bienestar que aquí tienen (cuestionable, ya sabéis, educación y sanidad para mi como en España, nada).

2º) Gente buena y gente mala (inclúyanse educada y maleducada, "borde" y amigable, etc.) las hay en todos los países, es el mismo concepto que a veces tenemos sobre personas de otros orígenes, razas o incluso ciudades dentro del mismo país. Quiero decir, no por ser holandés o español vas a ser mejor o más bueno que chino, ruso o senegalés, por ejemplo. Fuera prejuicios por razón de raza, religión u origen, aunque los medios de comunicación se empeñen en fomentarlos. 

3º) Dominar el idioma del país es factor esencial para entender más ese país e integrarse más (aunque siempre serás "no holandés"). Creo que en esto Holanda es un país en el que es muy difícil integrarse, por mucho que aprendas su idioma, en España para esto somos más acogedores.

4º) El clima y el relieve influyen en el carácter de la gente. Para que lo entendáis fácilmente, siento que a mi como gallego no me costaría tanto como a un andaluz entender determinadas costumbres y, en definitiva, integrarse.

5º) Y por último, aunque no creo que sea definitivo, todo depende de tu grado de asertividad, es decir, de hasta donde estás dispuesto a ceder. Yo creo que tengo un grado alto de asertividad porque soy bastante condescendiente, no sólo aquí, también en España, y esto es consecuencia de todo lo que he absorbido desde pequeño pero básicamente de la educación que he recibido EN MI CASA y con mis padres, de la cual me siento muy orgulloso. He comprobado que gente con los mismos estudios que yo y muy válidas como profesionales, no son tan tolerantes ni asertivos, sino más bien exigentes con cosas que no son vitales. las cosas tienen la importancia que tú les quieras dar y al final, como dice mi padre, "si tiene remedio, para qué preocuparse; y si no tiene remedio, para qué preocuparse". Es un buen consejo.

Cambiando de tema radicalmente, al final no se celebra la "Elfstedentocht" pero sí hay hoy en Amsterdam la "Kaisergracht race", una competición en pleno corazón de Amsterdam por uno de sus canales más emblemáticos, Kaisergracht. Iré a dar una vuelta por allí a ver qué ambiente hay y ya os contaré. Saludos aún fríos desde A'dam. 


sábado, 4 de febrero de 2012

Amsterdam a -18º

Ayer nevó. Sirvió, entre otras cosas, para que de nuevo se formase el caos en el transporte público. Los trenes se vuelven locos y la gente se queda en las estaciones esperando soluciones. Lo único positivo es que precisamente por eso, no pude ir a trabajar. Aproveché la tarde para acabar trabajo administrativo pendiente y cuando dejó de nevar, salí a dar un pequeño paseo y pisar la nieve aún blanda. Ver Amsterdam nevado fue toda una experiencia, aunque sólo fuera en el entorno de casa.

Por la noche dejé un termómetro en el alféizar de la ventana. Parece ser que la temperatura llegó a 18 grados bajo cero. Cuando me levanté, a eso de las 9 y media, ya había sol y ese termómetro marcaba -4º. Salí a comprar provisiones, por si las moscas, a un mercado cercano, Dappermarkt. Ya me conoce el pescadero que me saludó cuando pasé por delante de su puesto y también en la carnicería. Me gusta ese ambiente de barrio en el que te reconocen como cliente. Por la tarde quedé con una amiga, profesora también, que iba a enseñarle un poco la ciudad a otra chica de Madrid que llevaba tres días aquí haciendo un curso. Los canales estaban helados, y el hielo en algunos lugares estaba resquebrajado como un enorme cristal. La ciudad hoy estaba preciosa, ya que lucía el sol y la nieve caída era la justa para disfrutar de ella, había muchas familias con sus niños jugando con trineos o haciendo muñecos de nieve.

Fuimos hasta la Biblioteca Central, cerca de la estación, un lugar para visitar (Paquito, como estuvieses hoy por allí...). 7 pisos dedicados a la cultura en un entorno cómodo, cualquiera podría quedarse a vivir alli, ya que incluso tiene un pequeño restaurante en la última planta con una terraza desde la que se ve todo Amsterdam (hoy no, "gesloten" por la nieve). Allí disfrutamos de un calentito café con leche y un dulce y hablamos de España, claro. La chica que vino al curso nos comentó que las cosas en España estaban muy mal en el ámbito laboral. Gente en el paro, familias enteras, y nadie ve una solución a corto plazo. Hablamos de las diferencias interculturales entre uno y otro país y de nuevo surgen las comparaciones entre aquí y allá. A nivel laboral se está mejor aquí que en España, sólo que la gestión laboral es distinta porque culturalmente somos distintos. No es rápido ni fácil explicar las diferencias entre uno y otro sistema porque siempre está el factor mental individual, que en el caso español es más complicado. Y acabas concluyendo que todo depende del afán de cada uno y de su apertura mental. Se oye en España que habrá una reforma laboral y dentro de ella se habla de prestaciones por desempleo, como si eso fuese lo prioritario. Lo que hay que cambiar es la concepción de nuestra vida laboral y de cómo la organizamos. No se puede pensar en un puesto "fijo" con una misma rutina de por vida, y no lo digo por los funcionarios, sino en cualquier empresa. La movilidad del trabajador es fundamental para la riqueza de un país, sin tener que renunciar a un buen salario o una buena calidad de vida. Pero romper esa mentalidad española de "casa para toda la vida, trabajo para toda la vida, rutina para toda la vida" también es un lastre. Y yo soy el primero en participar de esa mentalidad, de alguna forma entré en ese juego de trabajo fijo, hipoteca, rutina laboral, vacaciones en verano..., aunque ahora estoy en Holanda, no en un colegio al lado de mi casa y al que podría ir andando, meta a la que muchos profesores aspiran desde el momento en que aprueban sus oposiciones.

Mientras tanto, Rubalcaba salía elegido Secretario General del PSOE por muy poco margen con Carmen Chacón. Dos grandes políticos para un gran partido. Pero a pesar de ser una batalla interna no hay perdedores (perdedora, en este caso). El hecho que supone elegir a un líder democráticamente no es algo que se prodigue en otros partidos españoles, principalmente en el PP. Es un ejercicio de democracia válido y de progreso que también debería hacer el PP. A Rajoy lo puso Aznar y a Aznar lo puso Fraga, y todos sabemos que, como es normal, también en la derecha hay corrientes. El caso es que esa mentalidad lastra también al país, porque no es fácil cambiar la manera de pensar de las personas. Todos vemos normal que la gente disfrute de servicios públicos, pero también tenemos que saber hacer un buen uso de ellos como ciudadanos. Aquí no existe esa manera de ver las cosas. El ciudadano holandés vive inmerso en un sistema extremadamente mercantilista, consumista y comercial, que a veces los lleva a comportamientos radicales. Me contaban el otro día que hay gente que guarda en clasificadores los folletos de ofertas de las tiendas de ropa o bazares, los clasifica por fechas y los estudia para, al año siguiente, saber cuándo es mejor comprar un determinado producto porque es más barato. ¡Esto sí que es ahorro! Pero claro, cuando ves que en España se despilfarra el dinero en aeropuertos peatonales (léase Castellón), estaciones fantasma de AVE, "Cidades da Cultura" y demás, no tenemos de que protestar si además vivimos en su sistema.

Eso sí, nuestra sanidad (y nuestra educación) que no nos la toquen y a nuestros profesionales sanitarios (y educativos) tampoco. El jueves, una madre de una alumna mía y también compañera de profesión, me llamó muy afectada porque no podían ir los niños a las clases ya que su marido había tenido un accidente en Sierra Nevada y había roto los tendones y articulaciones de una mano. Hoy la llamé para interesarme por él y me dijo: "ya está en casa, lo operaron esa misma tarde, ayer pudo volar y ya está aquí, le queda la recuperación. En este país primero pagas y después te curan, así que nadie hable mal de la seguridad social de nuestro país". Así que ya véis, tenemos que saber valorar lo bueno que tenemos y lo bueno que vemos aquí, lo malo de ambos países es mejor no retenerlo para que no influya en nuestras vidas y, si se puede, intentar cambiarlo.

Espero que con este frío no se me congelen las ideas, mientras tanto, a seguir, ya ha pasado medio curso. Saludos a todos.





(Foto sacada de www.terra.es/noticias)