De nuevo la conmoción llega a este "país-burbuja" que cierra los ojos y se esconde ante los verdaderos problemas de la vida. Nadie sabe en España quien era Tim Ribberink. Yo tampoco lo supe hasta hace apenas un par de horas que me contaron el caso volviendo en tranvía del colegio de Amsterdam. Y ahora el país se echa las manos a la cabeza con la excusa de siempre: "¿cómo nos puede pasar esto a nosotros, que tenemos una sociedad perfecta?". Pues sencillamente por eso, porque no es perfecta, porque es como un queso "gruyere" lleno de agujeros por los que se esconden las ideas y acciones más crueles que a uno se le puedan pasar por la cabeza.
Tim era un estudiante que se suicidó con 20 años, víctima de acoso. Dejó una nota a sus padres diciéndoles que eran fantásticos, pero que desde la escuela había sufrido acoso y que nunca lo exteriorizó. El acoso continuó incluso por Internet hasta que Tim no aguanto más y se quitó la vida. Para mí ya es un héroe, pero espero que también sea el/la último/última que haga una cosa así. Este año me contaron de otro caso en Beverwijk de una adolescente que se quitó la vida porque parece ser que empezaba a gustarle una chica, sus compañeros se dieron cuenta y empezaron a insultarla llamándole "lesbiana" en tono despectivo. Era una alumna brillante.
Y luego llegan las velas a las puertas de los institutos, las cartitas con frases como "eras el mejor, siempre te recordaremos", pero el daño ya está hecho y a veces, como en el caso de Tim, irreversible. Los padres del muchacho han querido que se hiciese público en prensa la pesadilla que estuvo sufriendo su hijo para que esta sociedad despierte y se replantee ciertas cosas. Rechazan, separan, acosan y torturan a todo aquel que es diferente y nadie pone remedio. Sé que en España también sufrimos el "bullying" en los centros educativos, pero creo que estamos más alerta de estos casos, básicamente porque nuestra educación es integradora y no selectiva. La verdad, me da asco pensar que esta gente no reaccione y que no aprendan.
Yo reconozco que solventar estas situaciones en el entorno escolar en muchos casos no es fácil, los maestros muchas veces no tenemos estrategias para frenar un acoso, aunque sí intervenimos y nos damos cuenta de cuando ocurre, buscamos soluciones e identificamos las causas. Pero el problema es más profundo, es un tema de respeto, es un tema de señalar al diferente, al distinto. Y no se trata de tolerancia, como decía hoy hablando de este caso una buena amiga mía holandesa. Se trata de respetar, que no es lo mismo. Yo no quiero que me toleren, quiero que me respeten, y debemos hacerlo. Ayer, el Tribunal Constitucional de España desestimó el recurso que puso el PP contra el matrimonio homosexual, legalizando ya definitivamente los matrimonios entre personas del mismo sexo y sin volver a debatir el término "matrimonio". Y el caso es ese, que no se trata de tolerar a una persona que sea gay, sino respetarla. Mientras no admitamos que somos todos diferentes y distintos, nunca podremos vivir en una sociedad de iguales. No voy a volver a incidir en el tema de que esta sociedad holandesa no lo es, por mucho que se tenga una imagen en España de mucho más respeto por el otro y por lo distinto: MEN-TI-RA. En España estaremos en crisis económica, pero desde luego ganamos por goleada en muchos aspectos de igualdad social, a pesar de sucesos esporádicos que demuestran lo contrario o del empeño del gobierno actual en crear más diferencias y acentuarlas.
Pues hoy espero que aquellos que martirizaron a Tim no puedan ya dormir tranquilos el resto de sus días y desde aquí mostrar mi apoyo a su familia, sé que ni me conocen ni leerán nunca este blog, pero sabrán que, a pesar del dolor que están pasando, les llegan mensajes de ánimo desde todas las partes del mundo, aunque sea en unas simples palabras en español. Espero que la muerte de Tim Ribberink remueva conciencias no sólo en Holanda, también en cualquier ciudad, pueblo o aldea donde vivan elementos que acosan, maltratan y torturan al diferente, que su castigo sea el vivir para siempre con la muerte de Tim a sus espaldas.
