Así, sin planificarlo, tenemos un gobierno socialista, feminista y que recibe elogios no solo desde dentro de España sino desde organismos como la ONU. A día de hoy España es el país nº 1 del mundo con mayor porcentaje de mujeres en su gobierno, en este caso más del 61%, 11 de 17. Y en cuanto a los nombramientos los perfiles son de gente muy formada, de amplio reconocimiento en sus ámbitos en diversos organismos, desde la Unión Europea hasta la judicatura o la ciencia. Sin duda, ha habido dos nombramientos mediáticos, el del Ministro de Ciencia, el astronauta Pedro Duque; y el del Ministro de Cultura, el periodista y escritor Màxim Huerta.
De entrada ya hubo gestos simbólicos en la toma de posesión: sin símbolos religiosos, sin jurar y especificando precisamente ese hecho de mayoría femenina, consejo de "ministras y ministros". Llegar a una España laica está también en la mente de todos, lo cual no significa que la gente tenga que renunciar a sus creencias religiosas ni mucho menos, simplemente que eso forma parte de su vida privada y jamás debe interferir en cualquier decisión pública. Y una cercanía con el ciudadano de a pie más que visible, sobre todo con nombramientos como el del Ministro de Cultura, pero no exclusivamente.
De entrada ya hubo gestos simbólicos en la toma de posesión: sin símbolos religiosos, sin jurar y especificando precisamente ese hecho de mayoría femenina, consejo de "ministras y ministros". Llegar a una España laica está también en la mente de todos, lo cual no significa que la gente tenga que renunciar a sus creencias religiosas ni mucho menos, simplemente que eso forma parte de su vida privada y jamás debe interferir en cualquier decisión pública. Y una cercanía con el ciudadano de a pie más que visible, sobre todo con nombramientos como el del Ministro de Cultura, pero no exclusivamente.
Y ya aparecen también las primeras encuestas de estimación de voto. Después de una semana, el PSOE es ya el primero en intención de voto alcanzando 117 diputados, en segundo lugar el Partido Popular y en tercer lugar Ciudadanos. Evidentemente esto es totalmente irrelevante ya que no habrá elecciones a corto plazo, básicamente porque si las hubiera el país estaría paralizado al menos hasta Navidad porque hay unos plazos entre la disolución del Parlamento, la convocatoria de las elecciones, su celebración y la formación de un nuevo gobierno. Además, en 2019 habrá elecciones europeas, municipales y autonómicas, por lo que ya está más que asumido que mejor gobernar e intentar aprobar decretos y leyes hasta esa fecha más o menos y después ya se verá.
Salvo los perfiles más conservadores de la derecha, en general la sensación en la calle es de ilusión, de que algo empieza a cambiar y que hay aire fresco, como titulaba este post. Como ya comenté en el post anterior, la tarea de gobernar es dificilísima porque los retos de los independentistas catalanes y otras situaciones sociales están ahí y a pesar de que las ideas del nuevo gobierno es utilizar el diálogo, habrá que ver cómo se desarrollan los hechos.
Y mientras, el Partido Popular buscando sucesor. Se abren las apuestas. Y el candidato con más apoyos parece nuestro presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo. Él manifiesta que no, pero todos en Galicia sabemos que SÍ, que optará a ese relevo que esperemos no solo sea generacional sino también de ideas, hace falta una derecha más moderna y tolerante que dé a España las oportunidades de ocupar su puesto en cabeza en Europa.
Poco más que decir, de momento, a la espera de las primeras decisiones de gobierno y sus trámites parlamentarios. Ojalá las diputadas y los diputados, del color que sean, incluso el naranja y el azul, se den cuenta de que hace falta oxígeno, que los pensionistas necesitan más que un 0'25% de subida en sus pensiones; que la educación no necesita la LOMCE; que las mujeres necesitan romper los techos de cristal en las empresas; que los trabajadores necesitan que el salario mínimo aumente para poder vivir con dignidad; que no se rescatan autopistas, sino personas; que la sanidad necesita reconocimiento y unas condiciones de trabajo dignas de sus excelentes profesionales; que no es necesario un copago de las medicinas... Sí, ya sé que me repito mucho, que lo puse en el post anterior, pero es que estábamos en una situación tan crítica que es necesario repetirlo hasta la saciedad porque se necesita oxígeno para este país y, sobre todo, para sus habitantes. Son muchas cosas las que nos han quitado 7 años de gobierno "de rodillo" conservador y que es más difícil ahora construir que destruir lo que costó tanto alcanzar.
Evidentemente, suerte al nuevo gobierno y a Pedro Sánchez, a ver si en un par de meses puedo volver a escribir que la gente de la calle se ha oxigenado y en España se respira mejor y hay visos de progreso y de bienestar para todos.
