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domingo, 23 de junio de 2019

DEFENDIENDO LO IRRACIONAL

Han pasado muchas cosas estos días, aunque con la vorágine de final de curso el blog está bastante desangelado. Hoy quería hablar de algunos acontecimientos que han ocurrido tanto a nivel nacional como internacional y que dan que pensar. Lo cierto es que la gente se acostumbra a oír y ver cosas que ya nos parecen normales cuando realmente son de una justificación tan irracional como absurda, incluso diría que delictiva. Intentaré explicarme.

El día a día nos mete en una vorágine de querer hacer cosas en cada momento sin pararnos a pensar unos segundos del beneficio no solo ya para nosotros sino para los demás de lo que estamos haciendo. Y determinados actos que hace unos años nos parecían escandalosos, hoy los avalamos como normales. No solo nosotros, sino también los medios de comunicación y, por ende, la sociedad en general. Por suerte, siempre hay alguien o algo que nos hace plantearnos el dilema y poner los pies en la tierra y decir "NO, ESTO NO ES ASÍ". Aunque a veces surgen personas con comentarios o actitudes que nos lo cuestionan. Empecemos por algún caso concreto.



Niña de 10 años. Como en su colegio se fomenta y se trabaja con las TIC's, el profesorado proyecta vídeos alojados en Youtube como instrumento didáctico o se emplean herramientas digitales para mejorar el aprendizaje, se introduce la robótica, hay un blog de aula, en fin, la tecnología es un recurso de enseñanza más, pues dicha niña llega a su casa y se crea un canal de Youtube. Y desde su habitación muestra a todo el planeta su espacio más íntimo con sus muñecas, sus muebles, sus libros, su ropa... ¿Normal? En teoría sí porque no pasa nada, luego resulta que si a esta niña alguien le sigue por la calle porque le gustan sus vídeos y ella se siente famosa por ello y ese alguien pasa de ser un simple admirador a algo más serio, entonces empezamos a preocuparnos. Y ojo, que no digo que esté bien o mal lo que ha hecho, simplemente que reflexionamos de por qué ocurren determinadas cosas.



Sigo. Pasemos ahora a algo más mediático. Hace más o menos un mes, precisamente en Holanda, una muchacha de 17 años murió porque solicitó la eutanasia debido a que ya con 12 había sido violada en "una fiesta infantil" (???) y posteriormente a los 14 de nuevo abusaron de ella otros varones. Como no ha podido superar el trauma, a los 16 pidió, siguiendo la ley de su país, el derecho a morir, y se le ha concedido. Sin más. Y aquí sí juzgo. Se supone que un país que pretende ser emblema del progreso y bienestar de sus habitantes, debería legislar con ese objetivo. Si su gobierno no es capaz de que, a través de los servicios sociales o del sistema de salud, una adolescente no pueda superar ese trauma (indiscutible), entonces... ¿tiramos la toalla? Sé que esa decisión generó debate en Holanda, pero lo que a mí me alucina es que un hecho así se NORMALICE. 17 años. Nada ni nadie consiguieron que esta muchacha saliese adelante, en uno de los países más avanzados del mundo... o eso nos quieren hacer ver.

Y ahora llegamos a Españistán. No voy a negar que estoy muy contento. Y algunos dirán que es porque comienza el verano y las vacaciones. Pues no. Estoy muy contento (y lo pondré en letra más grande) 

PORQUE 5 CROMAÑONES QUE VIOLARON 10 VECES ANAL, VAGINAL Y BUCALMENTE EN UN PORTAL DE PAMPLONA A UNA MUCHACHA DE 18 AÑOS HAN SIDO CONDENADOS A 15 AÑOS DE CÁRCEL.

Evidentemente no tengo duda de que conocéis el caso del que hablo. Pero aún así, en estos 3 años desde que ocurrieron los hechos durante los Sanfermines de 2016, hemos tenido que ver cómo estos 5 individuos (por llamarles algo) andaban a sus anchas por Sevilla alardeando de lo que habían hecho, por lo que grababan y difundían por redes sociales con la mayor impunidad del mundo. Y lo que es peor aún, que la mayoría de su entorno, su abogado y hasta algún político de ultraderecha del Parlamento andaluz cuestionen estos hechos. Hemos oído de todo, incluso a uno de ellos llorar durante el juicio que "está contra los violadores porque a su novia la violaron con 14 años" y sin embargo él mismo no es capaz de entender que hizo exactamente igual en un portal de Pamplona.
La sentencia del Tribunal Supremo se dictó este pasado viernes, con una orden de detención inmediata de los 5 individuos. En estos tres años hemos salido a la calle para manifestar que aquellos hechos no eran abuso, eran violación; salimos en defensa de una muchacha que podría ser nuestra hermana, nuestra hija, nuestra sobrina... en definitiva, cualquiera mujer de nuestro país. Pero también hemos oído declaraciones vomitivas tanto de su abogado defensor, de su entorno, de parlamentarios de Vox (hay que decir el partido político, evidentemente) en este tono:

- "La relación más segura entre un hombre y una mujer será únicamente a través de la prostitución" (Francisco Serrano, parlamentario de Vox en Andalucía)

- "Seguirá habiendo cinco inocentes en prisión" (Agustín Martínez Becerra, abogado defensor de los 5 condenados).

Y lo que ellos ven NORMAL y transmiten a todos aquellos y aquellas que también lo ven así, es lo que califico como irracional, indefensible, alucinante o simplemente, y en su lenguaje, para darles de comer aparte. Evidentemente los hechos están ahí y cada persona tiene que sacar su conclusión. Se ha recurrido mucho al tema de que ha sido un juicio mediático fomentado y jaleado por la "ideología radical feminista". Y que incluso muchos políticos cuestionaron la primera sentencia de la Audiencia de Navarra y aplaudieron la del Tribunal Supremo. En fin, como para no alegrarse.

El caso es que de entre las miles de respuestas de felicidad que han salido estos días, me quedo con una que encontré en facebook y que publico aquí literalmente. Pertenece a una chica de Burgos llamada Carlota que tiene un blog donde expone, como yo, sus ideas y sus aportaciones desde una óptica personal (corto y pego)

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Les hemos visto drogarse, vacilar con la pistola reglamentaria de uno de ellos, robar gafas en una tienda, sobar entre varios a una chica que está inconsciente y decir en el juicio que la chica de San Fermín seguramente no les habría denunciado "si la hubieran invitado después a una cervecita". Les hemos escuchado hablar de burundaga porque "luego quieren violar todos", llamar "juerga bestial" a la noche de su hazaña y compartir orgullosos su trato habitual a las mujeres. Hemos visto a su abogado llegar a límites vomitivos, repugnantes e inmorales, defendiendo a sus clientes durante horas en televisión. Porque una cosa es hacer tu trabajo y otra cosa es que creer realmente que una violación grupal es "sexo en un ambiente de jolgorio", como defendió uno de los profesionales de la justicia que pedía su absolución. Hemos visto cómo páginas web repletas de machirulos publicaban la identidad de la víctima, riéndose de su físico, insultándola y mofándose de lo ocurrido. Hemos visto cómo los vídeos de la agresión sexual eran los más buscados en páginas porno. Hemos visto cómo gran parte de la sociedad creía su versión y los defendía alegando que son buenos hijos. Alguno de ellos, incluso trabajador. Además de atractivo. "Estos chicos no necesitan violar a nadie". Hemos visto cómo la novia de uno de ellos se quedaba embarazada durante un vis a vis. Hemos visto cómo alguna de esas novias, refiriéndose a la víctima, decía que "a cada cerda le llega su San Martín". Hemos visto cómo la joven era investigada por un detective privado, criminalizándola por llevar una vida "normal". Por seguir estudiando, quedando con sus amigas y publicando fotos en sus redes sociales. Señalándola por no vestirse de luto y no quedarse encerrada en casa. Hemos visto cómo los medios de comunicación ponían el foco en ella, llegando a analizar cuáles pueden ser las diferencias entre hacer una felación obligada y hacerla por gusto. Y lo hemos visto en nuestro país, en pleno siglo XXI.

No olvidemos jamás que estamos contentas, y con razón, porque al fin se ha hecho justicia con estos individuos. Pero ya es triste que aún tengamos que alegrarnos porque a una violación se le llame violación. Valoremos los avances y no decaigamos en una lucha que es diaria. Una lucha que, desgraciadamente, sigue siendo necesaria.


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Así que nada, encantado de la vida de que se haya hecho justicia. Y desde aquí a ver si vamos haciendo las cosas más racionales y dejamos de "normalizar" tanto, que a veces esto empieza por pequeñas cosas a las que no le damos importancia y luego tenemos situaciones como esta. y a los jóvenes que puedan leer este blog... deciros que tener sexo con una mujer es algo más que "echar un polvo" en una noche loca, es sentir, respetar, dialogar, percibir y sobre todo, AMAR. Recordad siempre que #NoEsNo y vividlo con la persona que améis.




sábado, 18 de mayo de 2019

¿VOLVEREMOS A HOLANDA?

La pregunta tiene su miga. Seguramente alguno se pensará que después de todo lo explicado aquí sobre los Países Bajos y mi experiencia de tres años allá, no ha sido suficiente para mí. Tranquilos. No se trata de eso. A estas alturas del año, siendo mediados de mayo y sin escribir en el blog desde hace más de un mes, falta el artículo clásico de todos los años por estas fechas: EUROVISIÓN.

Me he retrasado, lo sé. Pero llego a tiempo. Esta noche se celebra la 63ª edición del Festival de la Canción de Eurovisión en Tel Aviv (Israel), país que siempre que celebra algo se convierte en polémica política por el conflicto palestino (ha habido intentos de boicot pero la música y el espectáculo prevalece). Por tanto, estamos inmersos en la semana eurovisiva y los pasados martes y jueves se han celebrado las dos semifinales previas. La primera, muy mala, dicen que la peor de la historia, donde han pasado canciones que no merecen estar en la final y probablemente se hayan quedado sin su billete a la final de hoy canciones muy extravagantes como la de Portugal; y la segunda, una semifinal donde prácticamente todas las canciones deberían estar en la final y la competencia fue durísima. El sentido común se impuso y pasaron las 10 canciones que yo deseaba y entre las cuales probablemente está la ganadora esta noche. Vamos a analizarlas un poco.

En los últimos años estamos viendo que las votaciones del público son las que suelen decidir la canción ganadora del Festival. Desde la implantación del nuevo sistema de votación en 2016 hemos tenido tres vencedoras muy diferentes: Ucrania con Jamala y "1944", una canción con un claro contenido político pero muy emotiva; Portugal con la joya "Amar pelos dois", que tuvo un reconocimiento unánime de jurados profesionales y público; e Israel con "Toy" de Netta, aupada al primer puesto por el voto del público ya que el jurado se lo había otorgado a Austria y al cantante Cesar Sampson. Este año es la edición más abierta de los últimos tiempos y nadie se atreve a predecir qué va a ocurrir esta noche, aunque lógicamente hay serias favoritas. Dependerá todo de esa actuación de tres minutos y de cómo los y las votantes marquen en su móvil por la canción que elijan.

Comencemos por SUIZA, un país que ha ganado dos veces, la última con Celine Dión allá por 1988. Los helvéticos han traído el ritmo a Tel Aviv de la mano de un muchacho llamado Luca Hänni que nos pone a bailar a todos con una rítmica canción llamada "She got me".


A continuación tenemos la sorprendente puesta en escena de AUSTRALIA, que actuará en el puesto 25 y si los televidentes no están muy cansados serán la canción que más recuerden a la hora de votar. La canción se llama "Zero gravity" y su cantante Kate Miller-Heidke, con voz de soprano y dos coristas parecen literalmente suspendidas en el aire. Sin duda, la más espectacular. ¿Qué ocurriría si ganase Australia? Existe una norma que, de ocurrir, el festival del año siguiente debe celebrarse en Europa y hay dos ciudades que parece ser tendrían interés en organizarlo, Berlín y...¡¡¡BARCELONA!!! Veremos a ver qué ocurre.


RUSIA siempre está ahí y, a pesar de las sospechas de cierta "mafia" que compra votos o tiene actuaciones oscuras tras bambalinas, lo cierto es que este año uno de sus cantantes más renombrados, Sergey Lazarev, que ya representó al país en 2016 y quedó a las puertas de ganar, se la juega de nuevo con "Scream", otra puesta en escena y otra voz que son soberbias.


Nos quedamos aún por el Este y tenemos a AZERBAIYÁN que no ha dejado indiferente a nadie. La presencia en escena de dos brazos robóticos que complementan la actuación de Chingiz y su canción "Truth" es también muy llamativa. Él, además, canta bien, es un tema moderno que tal vez nos suene por su ritmo y su dinámica, pero ya hace 8 años este país caucásico sorprendió llevándose el triunfo con una canción mucho más mediocre, así que podría ser que de nuevo gane en 2019.


Y llegamos a la propuesta más controvertida de este año, ISLANDIA, "Hatrid mun sigra" del grupo Hatari. Literalmente la traducción del título es "El odio prevalecerá" y es una crítica al capitalismo y al ascenso de las ideologías totalitarias en Europa. Se les quería prohibir la entrada en Israel por su estética bondage y satánica y la puesta en escena es de lo más transgresor de los últimos años. Yo no creo que gane porque no pienso que los jurados nacionales le hayan puntuano excesivamente alto, pero el público suele votar a lo que realmente es diferente y este año los islandeses se llevan la palma.


Y nos queda una, la que justifica todo este post. La que hasta estos momentos ha estado siempre en los primeros puestos de las apuestas de pago. Es precisamente PAÍSES BAJOS, con el tema "Arcade" de Duncan Laurence. Y es la más discreta con respecto a todas las anteriores. Duncan está solo en el escenario con un teclado y canta una canción sobria que habla de un amor fracasado ("Loving you is a losing game"). Holanda ha ganado 4 veces Eurovisión pero no lo hace desde 1975. Hace 5 años rozó el triunfo por detrás de Conchita Wurst con "Calm after the storm", una de mis canciones favoritas de Eurovisión, y este año muchos están esperando que termine la edición de hoy para buscar hoteles en Amsterdam o Rotterdam, porque no creo que el festival de 2020 se celebrase en otra ciudad diferente en caso de ganar Holanda. Y bueno, me imagino los precios que supondría para un eurofán viajar a los Países Bajos en plena semana eurovisiva, habrá que ahorrar más de la cuenta porque sería un motivo más que suficiente para volver en plan turista por allí.


Cualquier país que pueda alcanzar el triunfo y no sean estos sería una auténtica sorpresa. Pero Suecia, Noruega, Dinamarca, Albania, Italia y Macedonia del Norte llevan también unas propuestas estupendas por voz, puesta en escena, interpretación. De estos seis al que más veo con posibilidades es al representante italiano Mahmood con "Soldi" que incluso tiene un fragmento de la canción cantado en árabe porque él es de familia inmigrante y de origen musulmán

¿Y qué decir de España? Pues que Miki actuará de último y no lo hace mal, desde luego mejor que en los últimos dos años quedaremos, la puesta en escena es fresca, él canta bien y moverá a todo el estadio como cierre del Festival. ¿Ganar? Vamos, imposible. No porque no lo merezca, pero es que las propuestas que he explicado aquí son más que todo lo que puede aportar "La Venda", que seguramente ya se ha ganado el título de Canción del Verano en España y ya suena en muchas verbenas interpretada por diferentes orquestas. TVE parece que empieza a poner algo de empeño e interés por hacer bien las cosas, pero costará volver a ver un triunfo de España a corto plazo. Os dejo un vídeo de uno de los ensayos en Tel Aviv donde el público se vuelca con Miki y los bailarines, no cabe duda que el trabajo ha sido bueno y solo queda esperar a esta noche.


En fin, otro año más, y van 9 desde 2011 en el que pude contaros mi primera experiencia en directo en Düsseldorf hasta hoy. De nuevo todo el planeta estará pendiente de Eurovisión, será trending topic en las redes esta noche y seguiremos disfrutando con amigos, con familia y con quien queramos del mayor espectáculo musical del mundo. ¡¡LET THE EUROVISION SONG CONTEST 2019 BEGIN!!



lunes, 17 de diciembre de 2018

CÍRCULOS

La vida son círculos. Círculos que se abren y un buen día los cierras, y es necesario cerrarlos porque si no tienes la sensación de que tienes una tarea por finalizar. Lógicamente, estas ideas tan trascendentales no aparecen así como así, sino que es resultado de la madurez, de las experiencias que te va dando la vida. En los últimos meses noto que necesito cerrar círculos, muchos de ellos relacionados con mi estancia en Holanda. Crece día tras día la inquietud de volver a Amsterdam, acompañado esta vez, porque ya han pasado 5 años, no he regresado allí y siempre he tenido la sensación de haberme marchado sin "cerrar la puerta", aunque curiosamente recuerdo perfectamente esos momentos de cerrarla antes de encaminarme al aeropuerto aquel triste 29 de junio de 2013.

Hoy he vivido esa sensación de que un círculo se cierra, por algo banal y rutinario que tuvo que ver con mi hija de 12 años. No voy a extenderme en la explicación, pero el puzzle está acabando de encajar todas las piezas. 5 años son 1825 días, teniendo en cuenta que llegué aquel 29 de junio estaríamos hablando de un puzzle de 2000 piezas, una por día. Curiosa metáfora, pero bastante aplicable a la vida real. Mi hija tiene una madurez extraordinaria para una adolescente de esa edad aunque tenga su edad difícil y que durará aún unos 5, 6 o quizás algún año más. A veces ha visto cosas en minutos que yo he sido incapaz de ver en todo este puzzle y te las expone con una racionalidad aplastante. Llegará lejos, además tendrá un padre que la apoye en lo que haga, así que eso a veces da más fuerza que la disponibilidad económica, aparte de otros apoyos en el entorno cercano que la empujarán a conseguir sus metas, no lo dudo que las alcanzará.

Cierro círculos también a nivel laboral. Estas últimas semanas he recibido un par de llamadas preguntándome por la convocatoria de plazas docentes en el exterior. Y es curioso porque a una de esas personas le dije que "adelante" y a otra le dije que se olvidara. No todo el mundo sabe realmente lo que significa marcharse unos años de tu país e intentar integrarte (imposible) en otro. Lo que sí tengo claro es que yo no volvería a hacerlo voluntariamente, a lo mejor hay que hacerlo por necesidad pero no puedo predecir el futuro. La verdad es que conseguir una plaza de la Acción Educativa Española en el Exterior es todo un privilegio que ningún docente debería rechazar. Y cambias, mucho. Eso es lo que saco en limpio. Pero hoy por hoy, en Coruña, en Primaria y feliz.

Además, esta mañana oía en la radio un debate sobre movilidad en mi ciudad, A Coruña, algunos tertulianos (entre ellos el concejal encargado de este tema en el gobierno municipal) hablando con tan poca altura de miras que entraban ganas de decirle "vete a Europa y luego hablamos". Yo vivía en una ciudad de 750.000 habitantes con un área metropolitana que superaba el 1.500.000, que era además la capital de un país conectada con las otras 4 grandes ciudades del mismo (La Haya, Rotterdam y Utrecht) formando un cuadrilátero en el que hay la mayor densidad de población del continente, en un área conocida como "Randstad". Así que en movilidad hice un máster sin quererlo, pero es que además es un tema que me apasiona. Y en el debate oía cosas tan absurdas como no entender que A Coruña SOLA no es nada y que nuestros 250.000 habitantes tienen que duplicarse si entendemos que la movilidad sale de nuestra frontera natural y llega a la otra ciudad de las rías, Ferrol. Y me veía en los trenes holandeses que hacían en 40 minutos la distancia entre Amsterdam y Rotterdam cuando entre A Coruña y Ferrol (55 km de tren) tarda hora y media. ¿Movilidad? Por favor, no me hagan reír y pregunten. Claro que Holanda no es Galicia (por suerte), pero es que cuando yo andaba en bici allí y aquí ni se me ocurriría, es cuando me doy cuenta de que los que nos gobiernan ahora en la ciudad no tienen ni idea de lo que significa el término "movilidad" en una dimensión europea. La cuestión: los círculos me vuelven a llevar a Holanda.

Sabéis también, cambiando un poco el tercio, que acercándose el final de cada año suelo hacer un repaso de los libros que han caído en mis manos desde enero. Lo haré, sin duda. Pero acabo de terminar uno que también ha cerrado otro círculo. En los últimos años ha estado muy de moda lo que han llamado "novela negra nórdica" y todos sabemos quién es Stig Larsson o Åsa Larsson. Pues creo que cierro el círculo de este estilo porque el último libro que leí, ambientado en Noruega, me ha parecido mediocre y pasará tiempo hasta que vuelva a la literatura del frío, aunque siempre es un tema que me atrae.

Y hoy también he tenido contacto con otra persona residente en Holanda y que conocí dando clase en Veenendaal. Me preguntaba por mi compañera Raquel, fallecida este pasado verano, porque acababa de enterarse de la noticia. No sé si llegué a contar algo en el blog sobre esta pérdida que me rompió por dentro, ya que Raquel era la alegría, la sonrisa, la facilidad en las cosas, la bondad. Si este 2018 tuviese que recordar a alguien que perdí es sin duda ella, que aguantó los 6 aos allá y cuando regresó en pocos meses se nos fue, dejando a su familia desolada y a los que la conocimos un dolor inmenso. Por facebook esa persona de la que hablaba al principio quería confirmar la noticia y me preguntó. Lógicamente se quedó impactada por lo que le conté, al igual que quedé yo cuando me contó su hija cómo había sido todo. Con esto quiero decir que estamos en este mundo por un tiempo impredecible y que, aunque parezca un tópico, la vida hay que aprovecharla y vivirla disfrutando de lo que nos da y de lo que podemos robarle nosotros.

De aquí a final de año seguro que algún círculo más se cierra. Mientras, nos queda una semana para las vacaciones, fijaos que hoy mismo he estado evaluando a mis alumnos de 5º en su primera evaluación de este curso, otro círculo que se cierra terminando un proceso. No sé si son señales de algo, pero lo bonito es que soy consciente de que ocurre. Lo que sí no me cabe duda es que Holanda marcó mi vida y que para lo bueno y para lo malo es, y seguirá siendo, un referente en mi manera de ver el mundo, curiosamente mucha gente no puede entenderme en determinadas cuestiones, pero es que mi perspectiva de las cosas ha cambiado, también por mi circunstancia personal y supongo que por la madurez que te dan las experiencias de la vida. 

Pues nada, en 15 días otro año más, 2019, el blog espero que continúe, aunque cada vez escribo menos y las estadísticas anuales decrecen. Ya veremos lo que nos depara la vida, espero que no haya sustos y que continuemos aprendiendo.




domingo, 30 de septiembre de 2018

UNA MUJER VA AL MÉDICO (KOMT EEN VROUW BIJ DE DOKTER)

Tranquilos. Es sólo el título del último libro que leí. Más bien devoré porque la historia de tan triste pero real que es te atrapa. Además, como habréis deducido, el original del libro está escrito en neerlandés, ya que toda la historia está ambientada principalmente en Amsterdam, citando calles y lugares de ocio o esparcimiento reales, lo cual me incitó más a leerla. 

El caso es que cuando voy a la biblioteca del barrio (gran red de bibliotecas públicas las del Concello de A Coruña, por cierto), llevo una lista con posibles lecturas. Entro en el catálogo pero la mayoría están prestadas, así que rebusco entre el enorme estante de "novela" alguna que me llame la atención. Así descubrí algunos libros y autores que ahora recomiendo, como esta lectura. 

La historia es simple, pero está basada en la vida real de sus protagonistas, Carmen y Stan. Ambos trabajan en empresas dedicadas al márketing (muy holandés todo) en Amsterdam, son un matrimonio joven que acaban de tener una niña, Luna, que al inicio de la historia tiene solo un año. Carmen acude al médico porque tiene un enrojecimiento en uno de sus pechos y después de una serie de pruebas le diagnostican un cáncer de mama. Su vida gira de golpe 180º y el libro cuenta en primera persona todo el proceso de la enfermedad. Ya sé que puede ser un tema muy recurrente y que hay literatura sobre el mismo en abundancia, basada también en casos reales. Pero esta vez se añaden otros ingredientes. Stan es un hombre que, a pesar de estar casado con Carmen, siempre tuvo debilidad por el sexo con otras mujeres, con lo que la novela acaba convirtiéndose también en una confesión de sus aventuras, incluso a su propia mujer durante el desarrollo de la enfermedad, y de su propias acciones como padre, marido y persona. 

En torno a ellos dos aparecen otros personajes vinculados a sus vidas: sus compañeros de trabajo, la madre de Stan, sus amigos de siempre y Roos, la amante que Stan tiene en las fases más duras de la enfermedad de su mujer. Entre términos médicos, viajes, relaciones personales, lugares de ocio nocturno en la capital holandesa, sexo, se va desarrollando la historia de la que no quiero desvelar el final, aunque aparece en la contraportada del libro si alguien se decide a leerlo. Creo que después de haberlo hecho jamás olvidaré lo que es una medicina llamada taxotere y que está relacionada con la quimioterapia.

Os puedo asegurar que me ventilé las más de 300 páginas del libro en poco más de una semana porque es uno de esos libros que no puedes parar de leer. Refleja además otros aspectos de los que he hablado a veces en el blog, como el sistema sanitario holandés o esa característica de vida entre despreocupada y resignada que tienen los holandeses, caracterizada por disfrutar de ella a cada momento con viajes, salidas nocturnas, cenas de amigos en casa y demás. Pero al mismo tiempo es también un retrato crudo de ese sistema que a ojos de un español puede resultar chocante, a mí ya no me choca. 

He visto en Internet que también hay una película sobre el libro. No sé si está doblada al español, pero intentaré verla, si aguanto porque imagino que será dura. También me enteré que el autor del libro llegó a crear una página web donde se recaudaban fondos para la lucha contra el cáncer. Teniendo en cuenta que la historia acontece allá por el año 2000 (porque por ejemplo, aún habla de florines), no sé yo si sigue operativa. Y con respecto a la lectura, ya van más de una docena de libros este año, teniendo en cuenta que si leemos uno por mes, paso de la media, pero me gusta poder disponer de oferta en la biblioteca del barrio y descubrir nuevos autores e historias. En definitiva, si tenéis ganas y valor de saber cómo es el cáncer por dentro y sus consecuencias, esta novela es imprescindible... si aguantáis la emoción.



viernes, 17 de agosto de 2018

LONG HOPE

Desde hace ya algunos años he leído sobre la situación de un colectivo de marineros españoles que trabajaron años en barcos de Noruega y que tienen un problema serio debido a que el país nórdico no quiere pagarles la pensión correspondiente por esos años trabajados.

Hoy La Voz de Galicia publica una entrevista al portavoz del colectivo denominado Long Hope  sobre todo este proceso que mantiene en lucha a 12000 marineros españoles, 8000 gallegos. Como bien comenta este hombre, algunos de ellos ya se han muerto sin cobrar lo que en teoría les pertenece pero que Noruega se niega a darles. Realmente no soy un experto jurídico en el caso ni sé si tienen razón o no, pero leyendo la entrevista me llamaron la atención varias cosas que comenta sobre ese país y que para uno que vivió fuera de España tres años como yo no sorprenden y desmitifican un poco el hecho de que en el extranjero "se está mejor".

Hay una frase que resume un poco esa opinión que tanto este señor como yo tenemos y que es opuesta a la que tienen muchas personas aquí. Literalmente dice:

"NORUEGA ES UN PAÍS INDECENTE, NO ES COMO NOS LO PINTAN"

Utilizar el calificativo "indecente" para un país que aquí tenemos como modelo de muchas cosas, entre ellas los servicios que ofrece a sus ciudadanos y ciudadanas como espejo del estado de bienestar, ya es toda una declaración de intenciones. Durante todos estos años en mi blog también he intentado desmitificar todo lo que en España vemos de Holanda (en mi caso concreto) como maravilloso y que en realidad no lo es. No hago una cruzada contra el país en el que viví, pero sí que me gustaría que los lectores que se pasan por aquí no crean que todo es maravilloso y España una auténtica mierda. Pues no, no es así, y muchas discusiones sobre estas cuestiones, alguna un poco agria, he tenido sobre todo con españoles o españolas que viven en Holanda y hacen de su residencia allí el paradigma del bienestar. 

De lo que más he hablado (y criticado), evidentemente, es del sistema educativo. Claro que España tiene cosas que mejorar en este aspecto, pero desde luego Holanda también. Si hay algo que durante los tres años aprendí a valorar es lo positivo que hay en nuestro país y a no caer en esa "indecencia" que relata Alberto Paz en la entrevista que dio al periódico. Aún 5 años después de haber regresado y cuando comento a gente que llega a mi vida que viví allí tres años, algunos lo primero que me dicen es "¡qué maravilla!". Y automáticamente salta en mí un resorte y empiezo mi retahíla de desmitificación de tópicos. En este blog ya he dado cuenta de temas como Educación, Sanidad, inmigración, derechos y libertades de los ciudadanos, etc., y mi argumento es exactamente igual que el del entrevistado y que se resume en la frase que puse antes.

Pero lo que más me dolía cuando estaba allí era oír a españolas y españoles que llevaban ya más años en el país o definitivamente tenían su residencia, hablar con desprecio y rencor hacia España. No quiere decir esto que aquí todo sea perfecto, que evidentemente no lo es, pero tampoco en Holanda, Noruega, Alemania, Dinamarca o cualquier país que pongamos como modelo. Una vez oí a alguien decir en una conversación informal "¡cuánto daño ha hecho Españoles en el Mundo!" y la verdad es que creo que tenía mucha razón. Incluso existía la teoría de que el programa se creó con el ánimo de que, con la crisis, los españoles y españolas se marchasen a cualquier país del mundo porque se viviría mejor en ellos que aquí. 

"Indecente" me parece un calificativo más que adecuado. "Hipócrita" también me parece un adjetivo muy bueno. El entrevistado también cita una palabra que se notaba en el ambiente en algunas conversaciones o titulares periodísticos cuando vivía en Holanda: "DESPRECIO". Noruega les trata con desprecio, como hacen muchos ciudadanos de esos países hacia nosotros, italianos, griegos u oriúndos de países que no son como el suyo. Estos días asistimos también atónitos a la denuncia que puso una ciudadana británica a su agencia de viajes sobre sus vacaciones en Benidorm, alegando que quería que le devolviesen su dinero porque estaba "LLENO DE ESPAÑOLES" o como un matrimonio canadiense dejó como comentario en un alojamiento de O Grove que fue todo diferente a como le habían dicho porque había mucho ruido de "coches y camiones" y no pudieron disfrutar de la terraza de la vivienda que alquilaron, pidiendo una compensación a su propietaria.

Y también me hizo reflexionar otra frase que dice este hombre en su entrevista que transmite a la perfección los hábitos de vida de cualquier ciudadano o ciudadana de esos países: 

"El pueblo noruego es en su gran mayoría adoctrinado. Un noruego solo por el mundo no se desenvuelve sin la protección del «papá Estado», un español sí."

Gran frase. Desde luego que los españoles en general y, si cabe, los gallegos en particular, siempre hemos salido hacia adelante CON NUESTRO ESFUERZO y lo que decimos habitualmente "buscarnos la vida". Sin dudarlo, tenemos más estrategias para enfrentarnos a los sinsabores de la vida que ciudadanos de otros países. Y yo he pensado hoy mucho en esta circunstancia porque incluso dando clase allá notaba que había niños y niñas a los que les faltaban esas estrategias para defenderse solos. Si aquí nos quejamos de que ya vemos a muchos chavales hiperprotegidos, en Holanda esa situación era mucho más clara y de ahí ese carácter tan organizado y previsor que tenían, no sabiendo reaccionar cuando surge algún contratiempo. "Papá Estado" tiene la obligación de resolvernos la vida... y no, no es así.

En el caso de los marineros españoles en Noruega no sé si tienen la razón o no. Me resulta también extraño que el caso esté tan enrevesado si está claro que ellos cotizaron y pagaron sus impuestos en Noruega durante años porque en España todos conocemos a personas que cobran una jubilación, por ejemplo, de Francia o de Alemania por los años que trabajaron allí emigradas. En todo caso, espero que su problema termine de manera satisfactoria para ellos, pero sí me gustaría terminar haciendo ver lo mismo que este señor: no es oro todo lo que reluce allende los Pirineos y si alguien tiene pensado emigrar para establecerse en otro país, que se lo piense mucho y lo valore, a veces se pierde más que se gana, y no lo digo exclusivamente a nivel económico, sino a nivel personal y emocional. Tenemos muchas cosas que merecen la pena y no te das cuenta de que las perdemos hasta que no las tenemos o no las disfrutamos, y eso yo lo viví en primera persona. Aún así, jamás me arrepentí de vivir la experiencia que viví porque desarrollé unos conocimientos y unas aptitudes que quedándome en España hoy no tendría, por todo lo cual también agradezco lo que me dio esa experiencia. En definitiva, aprendizajes que da la vida cuando uno sale de su "zona de confort", muy necesario cada cierto tiempo y recomendable para todo el mundo.



sábado, 19 de marzo de 2016

EDUCACIÓN VS. HUMILLACIÓN

Hace pocos días unas imágenes dieron la vuelta al mundo por algo que consideramos denigrante. Y no deja de ser habitual ver situaciones como la ocurrida en las distintas redes sociales o informativos de televisión cuando el fútbol está por medio. Me refiero a la actitud de unos hinchas del equipo holandés del PSV Eindhoven que en pleno centro de Madrid y en las horas previas al partido, tuvieron la brillante idea de, tomando unas cervezas en una terraza, lanzar unas monedas a unas mendigas que andaban pidiendo limosna, aparte de humillarlas haciéndoles realizar una serie de ejercicios para obtener más dinero como flexiones o quemando billetes delante de sus ojos mientras ellas se desesperaban por cogerlos.



Los comentarios en todos los medios fueron de censura ante semejantes hechos y de perplejidad ante una actitud de prepotencia por parte de los hinchas holandeses. Y yo, como habitante durante tres años del país de las bicis y pudiendo opinar un poco sobre el carácter de sus habitantes, el hecho me sorprendió por denigrante, vergonzoso y hasta diría obsceno, pero no por quién lo realiza. Intentaré explicarme, aunque mi amiga Pelocha luego me dé brasa, pero es mi visión de lo que vi allí y de este hecho en particular.

Cuando yo me fui a Holanda fui con una imagen del país creada por esa visión que nos dan los medios y la información que obtienes de leer, reportajes, etc. Holanda, país con un estado de bienestar elevado, con un desarrollo de los derechos y libertades individuales muy elevado, tolerante, pionero en legislar temas polémicos como la eutanasia, la venta de marihuana en los "coffee shops", el matrimonio homosexual, etc. Y con un sistema educativo que supones mejor que el nuestro. Pues bien, en poco más de un año esos mitos se vinieron abajo porque los motivos que llevan a legislar esos temas no son ni altruistas ni mucho menos por una causa social. Porque, si así fuera, no veríamos estos hechos en su población.

Desde que empecé a escribir este blog siempre he dicho que Holanda tiene muchas cosas buenas... pero también tengo cierto empeño en desmitificar todo aquéllo que nos transmiten sobre el país como que es "más de lo más". Y vista la actitud de los hinchas de Eindhoven cada vez se me confirman más mis teorías y el resultado de mi observación durante los tres años de residencia en los Países Bajos.

No voy a decir que un hecho como este no pueda estar protagonizado por gente española aquí o en otro país porque gente gilipollas (y no me corto en calificarlos así) la hay en todos los países y culturas. Pero creo que esto va más allá. Resulta si cabe más grave cuando Holanda "vende" al exterior el grado de educación alta que tienen sus habitantes, su estado de bienestar, etc. Es esa soberbia que emanan por todos los poros de su piel y que en el día a día también manifiestan en pequeños detalles, no solo con el extranjero o el considerado por ellos "inferior", sino también con aquellos de su país a los que consideran de menor cultura, clase social o nivel económico. Holanda es una sociedad muy clasista, individualista y segregadora, y estos "valores" se van inculcando desde la más pequeña infancia a través del sistema educativo que efectivamente es clasista, individualizada y segregadora, obsesionada por el resultado final y por la competitividad, la rentabilidad y el mercantilismo, como buenos comerciantes que fueron siempre.

Y los que no estén dentro de ese sistema o no lo acepten, son simplemente diferentes y no merecen ni atención ni respeto, porque es ir contra el ADN común holandés desde tiempos inmemoriales. Por supuesto, cuando ese sistema además se va limitando por factores externos, tales como una crisis económica que les ha recortado calidad de vida y sobre todo, potencial económico, van a por ellos "a saco". Yo recuerdo que una persona llegó a decirme estando allí que los culpables de que ellos estén mal eran los miles de funcionarios de los países "del Sur", como yo, razonamiento que no dejaba de tener ciertos tintes de xenofobia al asociar su descenso en bienestar con españoles, portugueses, griegos, rumanos, etc.

¿Qué es exactamente lo que me indigna de esas imágenes? Que se sienten invencibles y con poder para humillar a quién sea, sin plantearse éticamente lo que están haciendo ni cuestionando  si está bien o mal. En los primeros segundos se ve en una de las mesas de la terraza a un adolescente, casi un niño, que imagino habrá venido con su padre y ni se inmutan y mucho menos el padre saca de allí al hijo ni se cuestiona el ejemplo que está viendo. Y repito, no digo que algo así no pueda ocurrir aquí, también se ven situaciones en estadios de fútbol que son prácticamente un delito, como agresiones a árbitros en partidos de niños, insultos, etc. ¿Realmente es el fútbol el que genera esto o es la educación de cada uno? Me resisto a creer que un deporte genere esto, aunque si detesto el fútbol es precisamente por esa hipocresía en la que también se sustenta, gracias a patrocinadores, presidentes instigadores de la violencia o, simplemente, el dinero, que al final es el que manda en estas cosas. Ese endiosamiento de los jugadores estrella por parte de toda la sociedad, a los que los niños ven como verdaderos ídolos, contribuye después a que pasen estas cosas.

En definitiva, más xenofobia que sigue invadiendo Europa a pasos agigantados. En Holanda, el partido de extrema derecha de Wilders lidera las encuestas de intención de voto; en Francia ya vemos el avance de Marine Le Pen; en Alemania también ha crecido abrumadoramente la extrema derecha; tenemos a Amanecer Dorado en Grecia, a Orban en Hungría... Y vemos cómo a los que huyen de las guerras en Oriente Medio les cerramos las puertas en Grecia y Macedonia, dejándolos a su suerte entre el barro y el frío, en campos de refugiados sin lo más elemental para una vida digna. Siguen ahogándose en el Mediterráneo, siguen recibiendo palizas en las fronteras, clavándose los alambres de espino, pariendo las mujeres en tiendas de campaña de veraneo y en condiciones insalubres, muriendo de hambre y frío... A mí me sigue hirviendo la sangre porque EUROPA NO HACE NADA, solo empeora la situación.

Yo no quiero esta Europa. Ni la que vi en Holanda ni la que veo en los caminos de Centroeuropa en busca de un futuro mejor. Sé que la educación es lo único que puede hacer que las generaciones futuras sean aún más solidarias que nosotros (los que lo somos). Y también sé que nuestro sistema educativo está por encima de otros en esto, en la educación en valores, en la solidaridad, en la integración, en la aceptación de las diferencias. Y yo lo que veo es que en Lesbos quién está ayudando a rescatar de las aguas a los refugiados son españoles y ciudadanos de la isla, no veo precisamente a muchos holandeses que estarán más preocupados de sus próximas vacaciones en Grecia, para mas inri, o de alcanzar la excelencia académica de sus vástagos. 

En fin, que hay que criticar, y mucho, estas actitudes, incansablemente, ocurran en la Plaza Mayor de Madrid o en el más pequeño de los pueblos de cualquier país europeo. ¿Quemaríamos adrede en España un refugio de personas inmigrantes? ¿Marcaríamos sus puertas de rojo? ¿Lanzaríamos monedas a unas mendigas burlándonos de ellas? Sinceramente no lo creo, como tampoco dejaríamos sin atender a aquel que lo necesite por urgencia vital o que llegue a nuestras costas en una patera. Esa solidaridad sí va en nuestros genes, y muchos hechos así lo demuestran, por algo somos de los primeros países en voluntariado o, por ejemplo, el líder en transplantes a nivel mundial.

Y para terminar, entre 1943 y 2016 han pasado muchas cosas para aprender que la exclusión y el desprecio no tienen lugar en nuestra sociedad, pero hay colectivos o países que parece lo han olvidado. Fijaos en la imagen y reflexionad un poco, arriba 1943 con los nazis deteniendo a los judíos y exterminándolos en los campos de concentración; a bajo 2016, en cualquier campo de refugiados en Grecia o los Balcanes. Aquí lo dejo.






lunes, 21 de septiembre de 2015

UN NUEVO CURSO: VUELTA A LA RUTINA

Ya hace tiempo que no escribo. La verdad es que el inicio del curso, a pesar de que mucha gente no lo entienda, consume mucho tiempo para planificarlo, teniendo en cuenta además que cada año que pasa el trabajo exigido desde la administración es mayor, el inicio de las clases se anticipa y la sociedad te exige, indirectamente, una planificación controlada para los 10 meses que van de septiembre a junio.

Un ejemplo de esa estricta planificación es sobre la responsabilidad que delegan en los maestros ante determinadas situaciones de salud de los niños que podrían originar un serio problema en caso de urgencia. Cuando yo era pequeño recuerdo que los maestros fumaban en las clases. Hoy, lógicamente, sería impensable, pero aún recuerdo cuando había sala de fumadores en los colegios y hasta algún compañero que fumaba de manera un tanto "ilegal". El caso es que también ocurrían cosas que hoy serían impensables. Siempre comento a compañeros que cuando en 8º de EGB nos llevaron 5 días de viaje de estudios a Salamanca y Madrid, fuimos 50 niños en un autobús con un solo maestro, un cura, y que yo particularmente en Madrid me perdí en el metro y me quedé SOLO. Salí del embrollo sin problemas, porque el cura en cuestión nos dio una instrucción clara: "a las 2 de la tarde delante del Palacio Real" y desde que desayunábamos hasta la hora de comer andábamos SOLOS por Madrid, en grupos de 5 o 6 chavales que nos movíamos en el metro porque nos hacía gracia. Os hablo de 1983.

Pues bien, hoy desde que un niño se matricula en un centro tiene que quedar estrictamente controlado en todo lo que se refiere a su salud. Y tenemos casos que generan verdadera angustia, sobre todo aquellos referidos a alergias de todo tipo. Te encuentras a niños con alergias a alimentos (kiwi, lactosa, avellanas...), a nutrientes (proteínas), a componentes del aire que generan dermatitis o eccemas... y esto lleva a tener un estricto protocolo de atención en caso de que un niño ingiera en clase algún alimento con esos principios, ya que muchas veces los taren de casa o los pequeñitos aceptan alimentos de sus amiguitos. Tenemos dos casos en mi centro en los que hasta tenemos la medicación a administrar en caso de emergencia, habida cuenta que después de consultar a inspección educativa cuál es nuestra responsabilidad en ello, nos han dicho que se trata de un deber de socorro ineludible, agravado por el hecho de ser un menor que, durante el período escolar, está bajo nuestra protección y custodia. Han surgido debates en los claustros de hasta qué punto debemos nosotros hacer eso porque no tenemos ni un curso de primeros auxilios, pero hay que reaccionar ante una emergencia, igual que si hubiese un incendio o a alguien le da un infarto. 

Eso por un lado; por otro, la LOMCE se aplica este curso en los cursos pares de Primaria, por lo que nuevos libros, nuevas programaciones, nueva organización... y frente a nosotros las familias, que a veces exigen cosas que trascienden nuestras funciones. Si retrocediéramos 30 años, no sé yo hasta dónde se les permitiría entrar en determinados asuntos de organización escolar. El caso es que cuestionan nuestro trabajo, pero yo soy de la opinión de que, ante todo, ellos deben confiar en el maestro de sus hijos. Yo se lo digo siempre a las familias y que cuando tengan la más mínima sospecha de que algo no funciona bien, vengan al centro, lo hablemos, lo aclaremos y solucionemos discrepancias si se puede, que a veces no es posible. Y siempre pido que vengan con el niño o la niña a hablar y es algo que muchos no entienden, pero es más distendido y si hay que hablar de algo serio, el niño o niña sale de la reunión y hablamos los adultos.

Total, que llevamos ya 7 días de clase y el curso empieza a encarrilarse. Los primeros días fueron de contar nuestro verano, nuestras nuevas experiencias, descubrimientos... Y (creo que esto ya lo dije alguna vez) si esta profesión tiene algo de mágico es la conexión que puedes tener con tus alumnos, al margen de lo meramente curricular. Me ha ocurrido una anécdota con uno de mi clase que nos lleva a Holanda. Resulta que uno de mis chavales me dijo en junio que iba a ir a Amsterdam este verano. Le di algunos folletos para que se los diera a su madre, los consejos típicos y recomendaciones. Cuando nos vimos en septiembre me dice:

- "Vimos tu casa" (aunque en realidad lo que vieron fue la sede del Consulado de España donde estaba la oficina de la ALCE)

Pero lo que me dejó alucinado fue la siguiente afirmación:

- "Y vimos tu firma en Utrecht"

Ahí sí que ya me descolocó. "¿Mi firma?", le pregunté. "Sí, porque fuimos a ver la casa que nos dijiste y tu firma estaba en el libro de visitas".

Al momento no caía y mi cara de sorpresa aumentaba, pero en pocos segundos, até cabos. Resulta que su madre es arquitecta y yo le había recomendado que visitasen la "Casa Rietveld". Allá fueron y al sagaz del crío no se le ocurre mejor idea que empezar a pasar hojas para atrás en el libro de visitas hasta que vio en español y "desde Galicia, Alfonso González López". ¿Merece o no merece la pena contar las cosas en clase y vivir de esta profesión? Desde luego, estos 10 meses prometen.

Y fuera del ámbito profesional muchas cosas. Se me parte el alma ver las imágenes de los refugiados en Europa. Se ponen alambradas, los tratan como ganado y Europa sigue sin reaccionar a esa primera ayuda. Los políticos tienen miedo a una desestabilización económica y social por esta oleada, aparte del riesgo terrorista, ya que se dice que camuflados entre ellos están entrando yihadistas para atentar en cualquier país. Hay cierto grado de psicosis ya que el viernes en la estación de Rotterdam detuvieron a un hombre que se metió en un "Thalys", se encerró en el baño con una mochila y generó momentos de tensión; hoy han desalojado también la Torre Eiffel por lo mismo. Y bueno, el riesgo está ahí, entiendo que no tiene que ser fácil para las fuerzas de seguridad de cada país controlar esta masa de gente. Pero creo que tenemos que dejar de ver ya imágenes de niños ahogados en las playas de Grecia, Turquía o Libia. La imagen de Aylan supone un puñetazo en las conciencias de todos. Es ya un icono y pasará a la historia, triste historia para él, para su padre y para todos (su madre y su hermano de 5 años también murieron ahogados por intentar ser libres). La realidad es esta y sigo convencido de que Europa no puede hacer caso omiso a esta llamada de socorro de ciudadanos sirios, afganos, iraquíes...




En España, pendientes de Cataluña y sus elecciones secesionistas. Queda una semana para ver qué ocurre, pero yo cada vez más pienso que es un error. Tendría que estar allí, vivirlo y escuchar de primera mano a ciudadanos catalanes, pero viendo lo que expresan algunos conocidos en las redes sociales y lo que nos ofrecen los medios de comunicación, no lo veo como una salida a los problemas que plantean. No seré yo siendo gallego el que cuestione la singularidad de Cataluña y su hecho diferencial, pero de ahí a ser otro país, poner una frontera en Aragón, otra en Francia, salir del euro y de la UE o tener que viajar con pasaporte a Barcelona, aunque solo fuera por poco tiempo, no acabo de ver su rentabilidad. Que conste que yo defiendo el derecho de los pueblos a expresar sus deseos de independencia o secesión, lo hizo Escocia el año pasado, pero cuando en el s. XXI estamos hablando de unir no entiendo esas ansias de separación, suena más a rencor y venganza contra España que a verdaderos deseos de vivir independientes.

En definitiva, de lleno sin quererlo en una necesaria rutina, acercándonos ya al otoño y despidiendo un verano mediocre en Galicia climatológicamente hablando. Salvo julio, no hubo buenos días de playa, si no recuerdo mal me bañé sólo dos días en el mar en julio y agosto, con esperanzas de hacerlo en septiembre pero a estas alturas ya creo que habrá que dejarlo para 2016.

Pues nada, que de nuevo hago llamamientos a comentar, que sólo Paquito y Pelocha dejan sus comentarios regularmente y del resto de lectores, nada de nada. Y el blog nació con el objetivo de comentar los temas que propongo en cada entrada, así que anímense, alsjeblieft - please - por favor!!!






martes, 14 de julio de 2015

LA CENA

Alguno de los lectores que por aquí se asoman, especialmente los holandeses, se darán cuenta enseguida de lo que voy a hablar. El verano es una época de lectura y dado que en A Coruña tenemos una espectacular red de bibliotecas municipales, últimamente he decidido casi no comprar libros e ir a menos de 50 metros de casa y usar más la biblioteca del barrio, buscando libros que recomiendan diversas personas de mis círculos. Hace pocos días, en Facebook, una escritora coruñesa que está teniendo mucho éxito con tres novelas negras ambientadas aquí y en otros lugares de Europa (Nieves Abarca), publicaba un enlace con una lista de 10 lecturas para el verano en la que se incluía una de esas novelas, que yo ya leí y que empieza con el descubrimiento del cadáver de una chica brutalmente asesinada en el estanque de los patos del parque del barrio. Ni que decir tiene que esa novela ya la he leído hace un par de años y la recomiendo a todo el mundo porque te envuelve en una trama de corrupción, crímenes, trata de blancas, drogas, sexo... entre A Coruña y Londres. "Crímenes exquisitos" ha roto moldes y ha creado un fenómeno "fan" de la trilogía, estando sus seguidores esperando nuevas entregas. 

Pero me estoy enrollando, ya que volviendo a la lista de las 10 novelas, aparecía una que tenía un interés especial para mí ya que estaba ambientada en Amsterdam porque era de un escritor holandés, Herman Koch. La novela se titula "La cena" y como no es de recibo contar aquí de qué va, sólo os daré algunas pistas. Trata del encuentro de dos parejas en las que los hombres son hermanos, que quedan a cenar en un restaurante de primera calidad en Amsterdam. Fueron convocados por uno de ellos, político que aspira a ser el próximo primer ministro del país, para hablar de un problema serio que concierne a dos jóvenes, cada uno de ellos hijo de una de las parejas. El relato de lo que acontece esa noche te engancha, además de introducir elementos de la vida del hermano que no es político y de los 4 en general, además de ser muy mordaz con los valores morales holandeses y la crianza de los hijos. 

El argumento está escrito de manera impecable, con toques de humor que tal vez no se entiendan si no has vivido allí, pero que retratan perfectamente el modo de ser y de vivir de los habitantes del país, especialmente de los de clase acomodada, recalcando especialmente aspectos de la manera de enseñar en Holanda que yo he vivido y que en muchas ocasiones he cuestionado en este blog. La novela ha obtenido premios en su país, es bastante reciente (2009) y notas el trasfondo crítico que el autor hace de muchas convenciones sociales y del "estado de bienestar" holandés.

El tratamiento de las emociones de los personajes me parece extraordinario, retratándolos a la perfección. Como está muy de moda tratar asuntos emocionales en la escuela y mucha gente acude a "terapias" de este tipo, a mí me ha enganchado más. A pesar de que gran parte de sus páginas desmenuza casi al minuto todo lo que acontece cuando quedamos para cenar en un restaurante, no se hace tediosa porque anticipa que algo más va a ocurrir. Es una de mis lecturas del año y la recomiendo. A ver si algún lector holandés-español de mi blog puede darme su opinión si la ha leído (Roland, ¿tal vez tú?), incluso si la ha leído en el idioma original, ya que algunas expresiones sencillas podía fácilmente traducirlas al neerlandés y la historia para mí cobraba más sentido. Fijaos si me enganchó que en un capítulo cita el nombre de dos estaciones de metro de Amsterdam (Slotervaart y Zuidoost) y automáticamente intenté exactamente situarlas, tanto que estaba en cama leyendo y me levanté a buscar en un plano para ubicarlas correctamente. Curiosamente, las estaciones no existen como aparecen citadas, pero sí los barrios y lo que se describía en esa escena concuerda perfectamente con ese entorno que coincide (casualidades de la vida) con la zona en la que me alojé en los primeros días de mi estancia allí en septiembre de 2010.

Promete ser un verano de lectura interesante, entre "Una casa en Amargura" y alguna que otra novela más llegaremos a septiembre con más masa gris y, en definitiva, con más perspectiva de las cosas. Como siempre, la lectura te abre puertas, te abre mundos y sobre todo te hace más sabio. Y asumo mi compromiso de dedicar de vez en cuando una entrada en el blog que fomente la lectura, porque simplemente no es necesario, es vital.


                    

martes, 14 de octubre de 2014

SIEMPRE VUELVE HOLANDA

No voy a negar que vivir tres años en los Países Bajos ha marcado mi existencia. En muchos aspectos para mal, pero en otros para bien, es inevitable que una experiencia de este tipo condicione aspectos de tu vida que, de no haberlo hecho, probablemente ni siquiera te percatarías de que están ahí, de que convives con ellos y que se pueden mejorar.

Si hay algún lector o alguna lectora que ha seguido este blog desde sus inicios (que los hay), habrá podido percibir que he sido muy crítico con determinadas costumbres, creencias y rutinas que marcan el carácter de los holandeses y son la seña de identidad de los Países Bajos. Sigo pensando igual en muchos de ellos, pero también valoro positivamente otras costumbres, creencias y rutinas que yo experimenté y que me encantaría importar a España, aunque por nuestro carácter es posible que no funcionasen en nuestra cultura. El caso es que no echo de menos los días fríos, las esperas de los trenes, los horarios de comidas, comerciales y del quehacer diario... pero sí estoy siempre al tanto de noticias, comentarios, sucesos que ocurren en Holanda. Si este verano me conmocioné con el atentado contra el avión de Malaysian Airlines en el que murieron más de 200 holandeses, también recuerdo y comento en mis conversaciones diarias con amigos, familiares y compañeros de trabajo curiosidades y otros aspectos de la vida holandesa.

Y me gusta. Es una parte de mi vida y no la quiero borrar. No me arrepiento de haberla vivido, aunque la despedida del país fuese traumática, fueron tres años que supusieron un revulsivo a ideas preconcebidas, un cambio de perspectiva con respecto a otras y un crecimiento a nivel personal para afianzar ideas que ya tenía integradas en mi pensamiento o para adoptar otras nuevas, a veces bastante transgresoras con ideas que tenemos aquí.

Holanda es una dualidad, un "ying yang" que necesita de sus polos opuestos para salir adelante y ser la sociedad que es.  Bajo mi punto de vista un modelo de bienestar a nivel social, pero también un modelo de consumismo y capitalismo agresivo que llega a alienar a sus ciudadanos; una sociedad con apariencia de tolerante en su grado máximo pero que en el fondo es extremadamente hipócrita. No todo está permitido pero eso sí, mientras a mí no me hagas daño, haz lo que te dé la gana, sobre todo si aún encima me reporta un beneficio económico.

Cada poco tiempo aparecen en los medios de comunicación noticias sobre el país. En estos días de ébola he descubierto que también Holanda ha repatriado ciudadanos holandeses que padecían la enfermedad para ser tratados en el país. Seguro que los protocolos de seguridad y para prevenir el contagio han funcionado mejor que en España. Leo también noticias educativas, políticas o de cualquier aspecto relacionadas con Amsterdam o ciudades que yo conozco.

Sigo además en las redes sociales a amigos que dejé allí, españoles y holandeses, desde los que tengo enlazados en el blog como Pelocha o Paquito, algunos padres y alumnos de la ALCE en la que di clase, mis compañeros de trabajo que todavía siguen allí o ya han regresado y también gente que llegó a mí en los últimos meses de estancia allí, como mi último casero y su mujer que a veces me animan con un comentario en mi muro de Facebook. Gente en la que confío, que son inolvidables, que en momentos echo de menos porque fueron mi apoyo, mis "traductores" en momentos de apuro y los hombros en los que lloré todas las lágrimas habidas en mis últimas semanas allí por las circunstancias que determinaron mi regreso inesperado. No cito nombres reales porque ellos saben quién son y lo que significan para mí. Y por supuesto que me gustaría volver para saludarlos, verlos a todos y a todas, darles un fuerte abrazo y sentir su cariño y su amistad. No sólo en Amsterdam, también en Heemskerk, Utrecht, La Haya, Veenendaal, Wormerveer, Arnhem, Mijdrecht, Purmerend... El día a día en Coruña, en mis clases, siempre hay un recuerdo a Holanda, diciendo a mis alumnos alguna palabra en holandés o enseñándoles una foto de mi Facebook, hablando con mis compañeros de partido o de trabajo, etc. 

Fue precisamente el sábado cuando disfruté mucho recordando mis días allí. Conocí al director de una prestigiosa orquesta sinfónica que pasó dos años en Amsterdam, estudiando en el Conservatorio y tocando en el Concertgebouw. Compartir con él las vivencias tan genuinas holandesas y charlar de calles, establecimientos comerciales, el horror de la gastronomía holandesa, las bicis, el transporte, el Rijksmuseum... Era revivir mis andanzas, mis vivencias, mis emociones. Curiosamente tiene apreciaciones similares a las mías y que ya reflejé en el blog, lo cual reafirma que siempre un buen marketing es esencial para generar en la gente la necesidad de tener un producto o hablar bien de algo. Es un poco lo que pasa en Holanda. Son los genios del comercio y "venden" muy bien su producto en el exterior. A ver si aprendemos en España esas "técnicas de mercado" para que nuestra imagen en el mundo se revalorice como merece porque tenemos muchas cosas y buenas, pero somos tan ineptos que nosotros mismos nos inmolamos en los foros internacionales. Si por mi fuese, me negaría a dejar esa "marca España" por el mundo y en cierta parte he contribuido a ello en mis tres años allá, así que a ver si entre todos lo vamos logrando, poco a poco y de manera eficaz, que en eso sí nos ganan por goleada los "tercios de Flandes".

Y supongo que los ciudadanos de otros países que llegan a España también son embajadores de sus costumbres y su cultura y tienen la responsabilidad muchas veces impuesta de dejar "en buen lugar" a su patria. Hace poco tiempo ha conocido a una persona de uno de los países cuyos ciudadanos son considerados en España prácticamente como gente pobre, ladrona, peligrosa... Nada más lejos de la realidad. Son personas que dejaron su país en momentos duros y se embarcaron en la incertidumbre de iniciar una nueva vida en un país desconocido para ellos, al igual que hicieron los españoles que emigraron a Holanda hace 50 años. Gracias a estos nuevos inmigrantes nuestro país avanza, a pesar de que muchos políticos se empeñen en estigmatizarlos, en hacerlos responsables de problemas como el aumento de la delincuencia, las redes de prostitución, el narcotráfico o los homicidios más crueles. Por supuesto que gente deshonesta o malas personas las hay en todas las culturas y países, pero desde aquí rompo una lanza por la interculturalidad, por el intercambio entre los ciudadanos de diferentes naciones, al fin y al cabo todos somos personas a las que en cualquier momento nos "liquidan" con un virus sin tener en cuenta raza, religión, color o especie (que se lo digan a Excalibur). Ahí queda eso, y PAZ para todos.


lunes, 21 de julio de 2014

DE POBREZA, HIPOCRESÍA Y OTROS MALES

Queridos lectores, el verano no acaba de llegar a Coruña y hoy me he propuesto escribir. Hay muchas cosas, a ver si me salen ordenadas. Lo primero, esta semana me he acordado mucho de Holanda por la desgracia del vuelo abatido en Ucrania por Putin y sus acólitos. Porque está claro que Rusia tiene mucha responsabilidad en esto y mi admiración por el Primer Ministro holandés Mark Rutte al dejarle claro hoy al "pseudozar" que el responsable final de 300 muertos, la mayoría holandeses, es él. Aún recuerdo el día que viviendo en Amsterdam visitó Putin la ciudad y que ya os conté aquí. Es repugnante que nadie ponga freno a este elemento de la política internacional, pero claro, está la hipocresía de este sistema pseudodemocrático en el que vivimos: como en Rusia hay muchos intereses económicos, mejor hacer el menor ruido posible, aunque esto creo que no se va a frenar.

Holanda está conmocionada y no es para menos. Velas en Schiphol, oraciones en Dam, la carta de un padre a Putin culpándole de la muerte de su única hija. Incluso he oído que, además de la metedura de pata de los rusos, los prorrusos de la región de Donestk o lo que sean, que el hecho de que en el avión viajasen varios científicos expertos en SIDA haya una confabulación oscura precisamente para hacerlos desaparecer. Yo es que no puedo pensar tan retorcido, lo siento.

Pero, al mismo tiempo, nos encontramos con otros 300 muertos o más en Oriente Próximo. ¿Qué decir del Estado de Israel masacrando a la población civil de Gaza? Fotos y fotos de niños muertos estos días inundan periódicos, telediarios, webs... pero a los judíos NADIE les chista. Doble rasero. Ayer me contaron cómo vive la población de Israel este conflicto y la verdad, no me lo creo. Me llegaron a decir que Israel "avisa" de los bombardeos para que los palestinos se puedan refugiar o poner a salvo; sin embargo, (y todo esto según ciudadanos israelíes como tú y como yo) muchas familias palestinas prefieren sacrificarse como mártires para estar más cerca de Alá y dejar una imagen para el mundo de que son víctimas totales, que son adoctrinados por Hamás en esa cruzada ultrarradical del islamismo. De verdad, me parece ya volver la espalda a un problema serio porque a día de hoy 300 muertos palestinos, civiles y muchos niños frente a 13 israelíes, militares, creo que no tiene ya justificación ni defensa por ningún lado.

Y mientras, durante esta quincena en la que no tengo a mis hijos, paso las horas saliendo un poco con algun@s amiga@s, dando largas caminatas, leyendo en Internet... Disfrutando de la vida de mi ciudad en verano, que tiene su aquel. En esas caminatas a veces no puedo evitarlo, me fijo en la gente que pide en cualquier lugar que pueda ser rentable. He visto ya bastantes, aparte de los que rebuscan en contenedores a cualquier hora del día. En la cadena de supermercados más popular en Galicia suele haber su "pobre" con plaza fija en las puertas. Aquí en mi barrio, los conocemos y la gente suele ofrecerles alguna ayuda y ellos también te acercan las bolsas a casa si se lo pides. Curiosa "oposición" la que han pasado para obtener la "plaza fija". Sin embargo, hace dos días en la puerta de uno de estos supermercados en pleno centro de A Coruña, el "pobre" de turno estaba con su gorra pidiendo cuando lo veo sacar su móvil táctil y separarse de la puerta para contestar al Whats App. Pobres sí, pero modernizados. Aún así, hay pobreza. Te das cuenta de los que son de la misma familia y se establecen en un entorno de 500 metros. El cartel que ponen tiene el mismo estilo de letra y las faltas de ortografía típicas. Así que hasta para dar una limosna tienes casi que hacer un estudio a ver quién la merece más. Sí que me impactó ver a un señor de mediana edad sentado en una acera, con americana raída, pantalón gastado, una pequeña maleta tipo "trolley" y un cartel que ponía. "Tengo 55 años, estoy sin trabajo y ya no sé qué hacer. Pido una ayuda para comer". No había faltas de ortografía, de verdad.

Por si esto fuera poco, se ha hablado de la pobreza infantil, ya que al estar de vacaciones muchos niños que comían en los comedores escolares parece ser que no tienen acceso a una comida decente a lo largo del día. Leía ayer en Facebook que los diferentes gobiernos del PP van a paliar esto aportando ayudas a las familias cuando, al mismo tiempo, el presupuesto educativo se ha reducido en más de 500 euros por niño en España. ¡Sí señor! Eso es política educativa. Os quitamos para luego daros limosna. ¡¡VERGONZOSO!!

En fin, que aún así ves las terrazas de los bares y cafeterías de la zona de los vinos a tope de gente a eso de las 8-9 de la tarde de cualquier día de semana, ves turismo, ves que la gente habla que se van a las islas o al Mediterráneo... Yo debo vivir en un país de ciencia-ficción, en el que los políticos viven aislados de la realidad social, de la gente que a duras penas puede pagar su hipoteca (entre las cuales me incluyo), su alquiler, sus facturas, sus gastos, etc. Por cierto, a ver si os cuento una de facturas algún día, ya que nuestra querida compañía eléctrica me ha pasado una factura de 285 € que por supuesto reclamé pero que fue desestimada, a pesar de que correspondía a meses sin calefacción. He llamado 7 veces a tres teléfonos distintos y lo que me han dicho al final es que espere a la próxima factura a ver si se "ajusta". ¡¡Tócatelos!! Si por lo menos el excedente de lo que pago sirviese para la comida de alguno de esos niños que no pueden comer, vale, pero como vaya para el sueldo del ex-político os juro que montaré el pollo y os lo contaré, no lo dudéis.

La foto de hoy, ante tanto tema que hay el post, será para Gaza. Desde luego que quiero que se sancione a Rusia y se sepa la verdad del vuelo MH17 y mi recuerdo con emoción a los ciudadanos holandeses (espero que no hubiese nadie conocido o que haya sufrido por alguna pérdida); y también quiero que no haya tanta brecha social en España, pero creo que más importante a día de hoy es parar de una vez por todas la irracionalidad de Israel y que Palestina pueda ser libre de una vez por todas.



ACTUALIZACIÓN: En el blog de "Como llegar a Holanda" que tenéis en el menú de la derecha, mi amiga G. colgó este vídeo que tiene mucho que ver con lo que hablo aquí. Desde luego la campaña es única

Vídeo Campaña "Sin Techo" en Amsterdam



domingo, 8 de diciembre de 2013

FIRST

Primera entrada de diciembre y no creo que haya muchas más antes de que acabe el año. Y la primera, dedicada al FIRST, ese renombrado examen de inglés de la Universidad de Cambridge del que ya llevo dos convocatorias. Hoy ha sido el examen aquí en Coruña, 5 horas por la mñana y 20 minutos por la tarde de expresión oral, al más puro estilo de lo que eran las pruebas que hacíamos en la ALCE.

Para aquellos no versados en la materia, decir que tener el diploma del FIRST equivale a un niel B2 del  Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas. En las Escuelas de Idiomas es el último nivel que puedes alcanzar después de 6 años de estudio y es el que abre las puertas a los docentes para que opten a plazas bilingües en sus colegios o institutos.

¡Ay, el bilingüismo, esa quimera! Pasarán años, generaciones, hasta que podamos decir que la juventud española es bilingüe español-inglés. Después de los tres años en Holanda y estar inmerso en la dinámica de las enseñanzas de idiomas, uno se da cuenta de que las instituciones académicas británicas tienen en nuestro país el filón. Las editoriales, academias, chiringuitos de clases particulares y demás taxonomía que se quiera hacer de todo aquel lugar en el que se enseñe la lengua de Edgard Allan poe (por no decir el tan manido Shakespeare) se nutren de la "burramia" en la que estamos inmersos desde tiempos inmemoriales por aquello de que el español es un idioma "imperial". No somos el ombligo del mundo y hoy en día o sabes inglés para mantener una conversación básica fluida u olvídate.

Yo empecé a estudiar inglés en 2º de EGB, nos lo daba nuestro propio profesor, fichas muy básicas de vocabulario y algún verbo. En 5º ya tuvimos nuestro primer especialista de inglés que se pasaba las clases fumando en pipa al más puro estilo "gentleman" y paseando entre los pasillos mientras nosotros no parábamos de tener a Peggy, Peter y no sé qué personajes más como hilo conductor. Pero lo único que hacíamos era gramática y conjugar verbos sin parar, nada de comunicarse y rara vez escuchar.

Llega el BUP y una chica mona nos da "English for teenagers", un libro penoso que mejor olvidar. Pero en 2º de BUP, que fue cuando yo entré en el instituto, una buena profesora, Amalia, dijo que ella siempre iba a hablar en inglés en las clases. Por lo menos lo intentó. No había nada que hacer: no entendíamos ni papa. 3º de BUP más de lo mismo, es que casi ni me acuerdo del "teacher" y en COU yo sacaba "10" en los exámenes y la profesora Lola llegó a felicitarme delante de toda la clase por el examen final. Selectividad, un 8; Magisterio, otro horror, con un profesor que se esforzaba para hacernos entender unos vídeos pésimos y poco más. Llevamos 14 años estudiando inglés y si nos ponen en el centro de Londres nos sentiríamos como Paco Martínez Soria cuando llegaban las suecas a las costas de Benidorm.

Los primeros años de trabajo el inglés quedó aparcado. Me di cuenta que el profesorado de inglés en los colegios, generalmente mujeres, tenía buena preparación (salvo excepciones sonadas que mi compadre sabrá deducir), una compañera en Ponferrada acababa de llegar de Estados Unidos después de dos años en un colegio bilingüe. Allí tuve la osadía, animado por ella, de presentarme por libre al examen de nivel elemental de la Escuela de Idiomas. Fracaso absoluto.

Me fui a Asturias. Allí mis compañeras de inglés eran de la pandilla que salíamos los jueves de sidras por el pueblo y recorriendo los garitos gastronómicos del Occidente Asturiano. ¡Qué bien comíamos! Pero de inglés, nada. Regreso a Galicia en 1997 y allá por el año 2001 retomo las clases en serio, esta vez de forma oficial en la Escuela de Idiomas. En 2004 saco el diploma elemental en Santiago, medio punto más para el concurso de traslados. Por esas fechas mi relación con el idioma se acrecentó al trabajar mi, por aquel entonces, mujer en una editorial inglesa de libros de texto. Robbie Rabbit, Bugs y otras mascotas poblaban las estanterías de nuestra casa, jugando con ellas mi hijo mayor. Algo vamos aprendiendo, pero no es suficiente.

La competencia del profesorado de inglés aumenta, "slowly". Lógicamente, el negocio está abierto y todo lo relacionado con ese idioma crece. Cada año la gente se propone "aprender inglés". Cursos por fascículos, estancias en el extranjero, clases de conversación con nativos ... Por esas fechas sale el portafolio Europeo de las Lenguas y en toda España se empieza a vislumbrar que hay que hacer algo, que no se puede tener un nivel de inglés de vergüenza en el españolito medio.

Algunos colectivos empiezan a solicitar el no doblaje de las películas extranjeras para fomentar el aprendizaje. Creo recordar que TVE tenía una opción para ver las películas en versión original, pero no sé si esto continúa aún. El boca a boca lo que recomienda es comprarte un DVD y ver la película en inglés con ayuda de una guía con diálogos, etc. ¡Nada! Seguimos al mismo nivel que antes. Llega 2008 y la Xunta me concede una estancia de 15 días en la Universidad de Limerick (Irlanda) para un curso de inglés para profesores. Me sitúan en un nivel "Upper-Intermediate" y a pesar de que la recomendación era "Talk, talk, talk in English", las tortillas de la cena las hacía yo para una banda de 10-12 personas, todas gallegas, que dormíamos en apartamentos individuales con derecho a cocina. De ahí a 2010, que me voy a Holanda no queda nada. Y llego y compruebo que allí se habla holandés, que de bilingüismo nada, pero que cualquier persona, repito, CUALQUIER PERSONA puede tener una conversación media y/o avanzada sin ningún tipo de dificultad. ¿Dónde está el truco? ¿Sólo en el doblaje de las películas? No. Está en lo que vas recibiendo desde pequeño. 

En Holanda no hay carteles en inglés por las calles, pero tienes mucho "input" en inglés. El no doblar las películas, determinada información de multinacionales, la música, los videojuegos… Es decir, un niño no aprende sólo holandés, también escucha inglés en muchos momentos de su rutina diaria. En España, no. Yo comprobé cómo, alumnos de 5º de Primaria holandeses cantaban canciones en inglés con una pronunciación perfecta, ¡¡¡teniendo en cuenta que era en 5º cuando empezaban a estudiar inglés en su colegios!!! Y por supuesto, impartido por su propio tutor (¡qué bien hablaba Rob en Heemskerk!).

Mi aspiración es esa, poder hablar yo en inglés con el grupo de alumnos que tenga asignado cada curso. Algunos "pinitos" hago con mi "tribu" de 4º de este año y los chavales se enrollan, pero eso, mientras los que están ahí arriba en Educación, que nunca se enteran de nada, no se den cuenta y dejen de ver que el español es el centro del mundo, mal vamos. Y no digamos aquí o en Cataluña con nuestra lengua cooficial: plurilingüismo. Pues yo no me quedo atrás: a mi 4º le meto holandés y ya saben decir "Enjoy your meal, eets makelijk, bó proveito y que aproveche", entre otras cosas. Y lo pillan, ¿eh? No se les olvida.

Pues resulta que para poder dar las clases oficialmente en inglés tienes que tener el FIRST. Y me parece bien, ya que es un examen de cierta dificultad. Yo me presento a él con carencias, inseguro en determinados aspectos; ahí es donde te das cuenta que después de pasar más de 20 años de mi vida dando inglés, ha servido para algo pero se ha perdido muuuuuuucho tiempo. Como siempre, la eficiencia española sale a relucir. Y mientras los "cuartos" para el United Kingdom: 175 euros por cada matrícula del examen y hoy éramos en Coruña más de 100 (en Madrid en julio pasábamos de 800). Eso sin contar lo que se llevan las editoriales y academias por los libros, clases, etc. ¿Se puede ser más inepto para permitir esta "fuga" de capitales? Bien es verdad que el Instituto Cervantes está en medio mundo y el español está de moda en muchos sitios, pero, ¿adónde llega todo ese dinero del Cervantes y en qué se invierte?

En fin, que el examen siempre es una pequeña lotería. Algunas cosas salieron mejor que en julio, otras no tanto, pero siempre se confía en aprobar. Lo que pasa es que tenemos una espera de mes y medio hasta que sepamos las notas. Si suspendo, seguiré, pero desde luego la estrategia tendrá que cambiar. Llevo en año y medio tres tipos de clases distintas: profesora nativa para conversación, curso en Amsterdam de más de 50 horas y academia en Coruña 2 días por semana. Y a veces tengo la sensación de que no avanzo, de que estoy anclado en lo que aprendí de pequeño y que no doy para más, que ya no adquiero más "input". A ver qué pasa, porque ya son horas de salir a flote con otro idioma.