Mostrando entradas con la etiqueta Fiestas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Fiestas. Mostrar todas las entradas

domingo, 26 de julio de 2015

PRIMERA COMUNIÓN

¡Dónde va aquel día que esperábamos en torno a los 8 años en el cual veríamos cumplidas todas nuestras expectativas consumistas! Es curioso, pero recuerdo que yo hice mi Primera Comunión un 25 de mayo, jueves de Corpus Christi, en la capilla de mi colegio (uno de curas, evidentemente). Recuerdo que eran comuniones colectivas y que tocaban en 3º de EGB. Como había tres grupos, el grupo A la hacía el domingo 21, el B el jueves 25 (era festivo) y el C el domingo 28. Durante todo el año preparación de catecismo con el Padre Cano (imagino que ya no estará en este mundo) y todos vestidos iguales. Nos pusieron una cruz muy simple de madera al cuello (nada de joyas estilo "choni" y "cani", como dice mi hijo) y una vestimenta muy simple también, yo no fui de "marinerito", sino con un pantalón azul, un polo subido de cuello vuelto y una americana también azul. Aún está en casa de mis padres puesta en el mueble del salón una de esas fotos. 

Si lo analizo con perspectiva fue una celebración muy austera. Luego se hizo la comida de rigor con los invitados en un restaurante al lado de casa, y recuerdo que asumir aquellos gastos no era algo fácil. Los regalos, sencillos. También recuerdo que recibí de mi tía Anita el Diccionario Enciclopédico Larousse, un tomo que viene dividido en dos partes y al que le saqué mucho partido; el clásico reloj de pulsera, algún juego - juguete de algún amigo y sanseacabó. En los años posteriores y por asistir a clase en un colegio religioso, seguí un poco el tema de confesión - comunión, llegué a hacer la confirmación y me casé por la iglesia, pero lo de comulgar creo que terminó ahí, en el día de mi boda.

Todo esto viene a que ayer tuvimos una Primera Comunión. Fue una celebración familiar, sin grandes fastos, pero el hecho de que tanto la ceremonia como el convite se hizo con otras familias, te da pie a comparar y a reflexionar de adónde se llega con estas historias.

Nuestra comunión fue normal, tal y como debe ser para una niña de 9 años en lo que supone su primer gran día social del cual se entera (evidentemente, descarto el bautizo). Invitados, la familia y unas pocas amigas, no llegábamos a 30 personas. Una celebración sobria, una reunión familiar y todo muy sencillo y discreto, como debe ser. En la iglesia celebraban la comunión 12 niños y niñas más y ahí ya empiezas a ver que lo menos importante es el niño o niña. En algunos casos tanto los padres como los invitados se visten como para una boda, con unos trajes que mejor era que los dejaran en el armario. Zapatos con tacones que provocan en las mujeres un caminar robótico, alturas vertiginosas que no llego a entender qué función tienen en celebraciones de este tipo. La ceremonia había momentos en que parecía un auténtico mercadillo por los murmullos de los invitados, más pendientes de su niño/niña que de lo que el sacerdote decía, por cierto, fue en la iglesia del barrio de mis padres y con nuestro cura, una persona humilde, que lleva años con nosotros y que siempre se preocupó de sus vecinos, todo sea dicho, por lo que también se ha ganado el cariño de mucha gente y es una persona a la que siempre aprecié. El cura tenía todo bien organizado para que los niños fuesen los protagonistas de esa ceremonia y con detalles sencillos hizo que participasen plenamente de la misa. Pero el "efecto mercadillo" de las familias, que en algunos casos rayaba la mala educación, hizo que en algunos momentos quedase la ceremonia deslucida.

Terminada la celebración, sesión de fotos, por número riguroso de sorteo previo, con un fotógrafo común. Se prolonga la estancia en la iglesia más de una hora y algunas familias ves que no tienen mesura, que el niño/niña en cuestión tiene que salir con la abuela, con la madrina, con los amigos, con la prima, con la que vino de no sé donde, sola con su mamá, con la familia de mamá, con la familia de papá... en fin, una parafernalia prescindible.

Salvado el primer tramo de la celebración, llega el segundo: banquete. En algunos casos con más invitados que una boda, con una decoración que raya también lo antiestético porque en un día como ese para algunos lo que importa no es que su hijo lo tenga todo, sino que los demás vean que tu hijo tenga todo y que tú puedes pagarlo. Además, tampoco creo que sea necesario empoderar tanto al niño, hacerlo el centro del universo, porque acaban convirtiéndose en unos príncipes ficticios pero con poder absoluto. Hace pocos años, cuando mi hijo Martín acudió a comuniones de amigos, en una había 80 invitados y el muchacho que lo invitó lo trató con un desprecio que llegó a decirme a mi y a mi mujer en aquel entonces "yo no lo invité, me da igual que esté aquí, fue cosa de mis padres y a mi no me importa porque no es mi amigo". Recuerdo la cara de pena y frustración de mi hijo y cuando oí al mocoso aquel decirme eso, me entraron ganas de decirle 4 cosas bien dichas (por no decir "una buena o**** a tiempo arregla muchas cosas", con lo cual recibiría la religiosa y la de verdad en el mismo día), así que lo cogimos, lo sacamos de allí y nos vinimos a casa hablando en el coche con él y haciéndole comprender que la relación con el muchacho se terminaba ahí.

Volviendo entonces al banquete en cuestión, la gente no tiene medida. No sólo por la comida, hecha para deleite de los mayores porque los niños con unas croquetas, tortilla y calamares ya iban listos, sino por el tema regalos, que hay que exponer allí como si fuese la coronación de un rey. Joyas de todo tipo que no pondrá el niño o niña en su vida, a no ser que se pase al mundo "choni" o las revenda para comprar ropa de moda o piezas para tunear su coche; regalos tecnológicos que en algunos casos superan varios cientos de euros; en algunos casos a continuación se marchan de viaje con sus papás a Eurodisney o lugares similares "porque la felicidad de mi hija/hijo es lo más importante"... Ojiplático me quedo. Y lo peor, en el momento de los cafés empieza la música, al más puro estilo reggaeton, con unas letras de lo más adecuado para un día como ese ("esta noche te doy serrucho porque soy carpintero" se oía ayer por todo el salón de la celebración) y los mayores haciendo conga, bailando al más puro estilo verbenero. Mientras, los niños en otra estancia, saltando en hinchables exteriores pero ajenos totalmente a toda la celebración de sus padres y familiares. Conclusión: de llorar; negocio para el establecimiento hostelero que tenía como 9 ó 10 comuniones y que tenías que dejarlo a las 8 de la tarde para prepararlo para bodas posteriores; un ego subido a los homenajeados que durará unos cuantos días para pesar de sus padres, gasto, gasto y más gasto. Pero el hecho religioso, al final, lo que menos cuenta. Es una convención social de poderío, de demostrar que "yo puedo hacer esto y mucho más por mi hijo, mira qué buen padre/madre soy".

Yo bauticé a mis hijos. Algunos me critican que no les haga la Primera Comunión. No van a clases de  religión y tienen asumido que el tema este es un auténtico rollo. Ojo, sí les hablo con respeto de todo lo que significa la cultura religiosa de nuestra sociedad (y de otras sociedades también) pero no la entienden. En el futuro ellos decidirán si quieren profesar una fé o no, si quieren cambiar de religión o no tener ninguna. Tal y como veo la sociedad, me da que la gran parte de ell@s acabarán casándose por lo civil o no casándose y conviviendo con sus parejas, lo cual para poco les ha valido esa "profesión de fé" a los 8-9 años que significa la Primera Comunión.

Aspiro a vivir en una sociedad laica, con el máximo respeto a las creencias de cada uno, pero como opción personal y no impuesta por ningún poder fáctico ni convención social. Eso sí, la desbandada que se produce en los colegios de la asignatura de Religión Católica a las de Valores Cívicos y Sociales una vez los niños han hecho la Primera Comunión es enorme. Parece ser que si nuestros pequeños no escogen la asignatura de religión en los primeros años de Primaria, la Iglesia no les deja hacer la Comunión, así que quien hace la ley hace la trampa y una vez logrado el objetivo, adiós muy buenas.  Si es que al final lo importante para la familia no es que su niño/niña haga la Comunión, sino que vean que sus papás tienen "poderío" económico. Si ayer nos vieran ciudadanos de algún país europeo, simplemente estarían tan ojipláticos como yo porque hubo detalles dignos de salir en un reportaje de "Callejeros", pero bueno, será que tendremos que ir evolucionando más. 


domingo, 12 de julio de 2015

TRASNOCHAR

Tengo un buen amigo que pasa muchas horas de la noche en vela por problemas para dormir. Como yo, pasó por un momento trágico en su vida y a día de hoy, después de 27 años de amistad, nos hacemos bastante compañía. La pasada noche hicimos algo voluntariamente que hacía mucho tiempo que no hacía, por lo menos yo: TRASNOCHAR.

No recuerdo cuando fue la última vez que vi amanecer en Coruña pasando toda la noche despierto y en la calle. Estuvimos con otros amigos cenando, luego de fiesta en un pub y luego en otro, para acabar tomando el tradicional chocolate con churros (por cierto yo tomé café con leche y los churros estaban regular). Éramos una pandilla de unos 8 ó 9, aunque al final acabamos 5. Cuando estaba soltero y con otra pandilla, era frecuente, sobre todo en verano, trasnochar más a menudo. Los años pasan pero curiosamente ayer ni me sentí cansado y, sobre todo, me lo pasé en grande. Sobre todo por la compañía. Recuerdo a mis "20's" beber, fumar, bailar, reirnos, cambiar de un sitio para otro, disfrutar de la juventud. Fueron buenos años. Luego, al casarme, la vida empieza a tranquilizarse, nacen los hijos y las responsabilidades te impiden seguir ese ritmo.

Ahora que vuelvo a estar soltero por obligación, creo que en dos años no había salido tanto tiempo seguido en una noche y mucho menos ver amanecer. Ni que decir tiene que no es para hacerlo todos los fines de semana, entre otras cosas porque también supone un importante presupuesto económico del que no dispongo y porque si no hay un evento o algo por lo que merezca salir ya es que ni aguanto los ruidos de la música alta ni determinadas actitudes de la gente. Sin embargo, ayer parece que hubo una buena conjunción entre el factor humano (la gente con la que estaba), el clima y el evento en sí, que tenía que ver con esa "fiebre" de la que llevo enganchado desde mi niñez, Eurovisión.

Diréis que a qué viene todo esto. Pues que a pesar de los años que pasan hacer alguna cosa fuera de la rutina te pone los pies en la tierra. Existo, disfruto y rejuvenezco. Había mucha gente más joven que yo, por supuesto, de fiesta en la noche coruñesa, pero nadie nos miraba con cara de "qué hacen estos aquí" sino más bien todo lo contrario. Cada grupo a lo suyo, divirtiéndose y sin hacer daño a nadie. La zona del Orzán sigue siendo un poco el epicentro del ambiente a partir de la 1:30 - 2:00 de la madrugada y hasta las 4:30 - 5:00. Luego la gente se desplaza a otras zonas de la ciudad y como el tiempo acompañaba había gente en muchos lugares de la ciudad. Lo bonito de vivir una noche así es ver a los que se recogen mezclados con los que madrugan. Me acosté a las 8:00 de la mañana, con un sol radiante que apetecía a continuar con el día, pero no sería físicamente aguantable. Así que me acosté y pude dormir medianamente bien hasta la 1 de la tarde porque a las 2 habíamos quedado de nuevo la misma pandilla para comer.

Después de muchos años me gustó una cosa y me disgustó otra. Me gustó lo tolerante que se ha hecho la sociedad con los estilos, las formas, las maneras e incluso la orientación sexual de los que salen a divertirse. Sin tabúes y sin tapujos. Nadie ya se espanta de unas "pintas raras" o de que una pareja de hombres o mujeres se besen en un local. Se nota una sociedad más libre para expresar las inquietudes personales, las diferentes tendencias, reflejadas sobre todo en la expresión pública de los afectos o en el aspecto externo y vestimenta de cada individuo. Sin embargo, me disgustó el "después de", la suciedad que se genera en las calles después de las noches de ocio. El coche lo teníamos aparcado cerca de la zona del Orzán y cuando nos recogimos pasamos por allí y el suelo estaba lleno de cristales de vasos, botellas, vasos de plástico, restos de bebidas, olor a orines en las esquinas, colillas... No sé si esto es fácilmente solucionable, pero es la realidad que queda para los servicios de limpieza.

Hay mucho ambiente en Coruña en verano. Las calles del centro están repletas de gente para visitar los negocios de hostelería para tapear, tomarse unas cañas con los amigos, alternar en definitiva. Negocios que aparecen como setas, había locales que se nota que son nuevos porque hace pocas semanas pasabas por allí y ni existían. Y repletos, así que se supone que dan dinero. Y tampoco muy caros a la hora de pagar. No creo que toque trasnochar de nuevo este verano porque en pocos días tendré a mis hijos y ahí las responsabilidades (y el dinero) no me permiten poder disponer de mi tiempo libre. Es su tiempo y yo el que me adapto a ellos, no ellos a mí. Si viene buen tiempo, tocará playa, hay algún evento familiar también al que acudir y M. tendrá que estudiar, que tiene pendientes para septiembre. 

En conclusión, me ha sentado bien la experiencia de trasnochar. Sobre todo para valorar y sentir que sigo vivo, a pesar de los pesares. Esta semana además había sido dura porque nuestra querida Agencia Tributaria me dio un pequeño disgusto que hubo que arreglar a tiempo, toca pagar un poco más, así que a pesar de que mi economía no está para grandes proyectos, creo que la actitud optimista en la vida (con sus altos y sus bajos) es lo que termina por enriquecer a las personas y no enrocarse en  otras disquisiciones que acaban perjudicándote. Así que nada, ya volverá la siguiente. ¡¡Disfrutad del verano!!


sábado, 19 de enero de 2013

CICLOGÉNESIS EXPLOSIVA

¡Uffff! ¡Cómo viene hoy el día! Mucho, mucho que contar en un día de enero frío en Holanda, muy lluvioso en Galicia y "tormentoso" en la vida política española. La verdad es que el nombre que le han dado al fenómeno meteorológico que está transcurriendo en Galicia estas horas no le puede ir mejor al pelo por analogía a los "problemillas" que parece tener el PP en España. Si es que al final el dicho de que todo lo malo entra por Galicia va a ser verdad, pero a lo mejor entra por un buen motivo.

Hablemos primero del tiempo. Aquí seguimos bajo 0. Vuelven a dar nieve mañana y el lunes, ya sabéis que cuando esto ocurre es habitual las famosas palabritas de la compañía de ferrocarriles. A ver, repaso de holandés... Ummmm, parece que no, que no leéis el blog, ¡Ay, ay, ay! ¿que a nadie se le olvide desde ya, cuando se viene a Holanda en invierno y se viaja en tren es muy importante conocer el significado de "aangepaste dienstregeling", es decir, horario modificado en las conexiones ferroviarias. Pero, al margen de esto, una buena amiga me informó por facebook de lo siguiente:

http://www.iamsterdam.com/en-GB/experience/what-to-do/whats-on/event-guide/january/national-tulip-day

Sí, señoras y señores. La flor nacional de Holanda celebra hoy su día. Y claro, no iba a aser menos, hay que festejarlo por todo lo alto. Se inaugura la temporada de tulipanes y en la Plaza Dam montan un jardín que, en pocas horas, todo aquel que quiera agenciarse un ramito, allá va. Pues eso, allá fuimos y a pesar de estar a -3 y aguardar un poco de "cola" (los holandeses también se la saltan si pueden) te daban una bolsa y podías coger nada menos que ¡¡20 tulipanes!! Y ahí me tenéis, parezco un ruso con ese gorro, pero es que el frío es tremendo y mis orejas lo demandan.



Después de la recolección nos fuimos (una compañera de la ALCE y yo) a comer y a tomar un café, charla, pasar el tiempo y para casa.

Mientras, en Galicia, lluvia, lluvia y más lluvia. Caída de árboles, inundaciones, vientos que sirven para destrozar paraguas y también metidos en casa. Alerta naranja por la "ciclogénesis explosiva" y las fotos de los radares muestran a Galicia como tachada con un gran borrón en el mapa. Si es que hasta el Meteosat se da cuenta de que las cosas no van bien y hay que cambiar, hay que cambiar


¿Será todo fruto de mi imaginación o esto es una premonición de lo que está por venir? Descubrimos hace un par de días que el ex-tesorero del PP, Luis Bárcenas, se llevó millones de euros para blanquear y pagó con sobres sospechosos a cargos del partido. Parece "la tormenta perfecta". En palabras de los medios de prensa, "El Gobierno de España y el PP es un polvorín que puede estallar en cualquier momento". Y yo me pregunto, ¿pero es que nos toman por tontos o qué? ¿quién no sabe de casos de pagos en negro, de enchufes, de amiguismo...? Manifestaciones de ciudadanos hartos de cabreo delante de la sede "pepera" en Génova con sobres en la mano para que también alguien se lo llene de billetes de 500 euros. Yo ya me cuestiono hasta cuándo duraremos y el famoso mote de "Españistán" cada vez hace más honor a su nombre. Pero mi reflexión es la siguiente: ¿por qué todo esto no salió a la luz antes si todos saben que el país funciona así desde hace décadas? Porque mientras tenemos nuestro estado de confort y las necesidades más que básicas cubiertas, pues "a mí me da igual". ¡Ay, amigo! Pero es que resulta que ahora hay 6 millones de parados, desahucios, urgencias y hospitales cerrados, aulas masificadas, etc., etc, y claro, la gente está cabreada y quiere acabar, de golpe y porrazo con los corruptos. Lo curioso del caso es que los corruptos los conocemos todos desde hace años y NADIE les puso una denuncia, ni se caceroleaba ni nada de eso. Es más, muchos seguro que pensarían en hacer lo mismo si tuviesen la oportunidad. A mí, personalmente, me parece moralmente reprobable las actuaciones de todos los "bárcenas, baltares" y los que salgan, de izquierdas, de derechas, nacionalistas o independientes, pero el caso es que si están ahí es porque en las urnas han salido elegidos y esto ocurre porque hay mucha gente que ve como algo normal que las cosas se tenían que hacer así, porque un amigo tiene una empresa de no sé que, lo contratamos y te ganas una "gratificación". Eso de llevar las adjudicaciones a concurso público es un rollo, es largo, costoso, así que si la ex-novia del amigo del hijo del concejal de "x" del ayuntamiento de "Fresnedoso de la Ribera" nos lo hace por 200.000 euros cuando vale todo 50.000, el resto lo mandamos a una cuenta a Suiza. ¿No salimos todos ganando así?

Permitidme la ironía del párrafo anterior, pero es que cada vez me acerco más a pensar lo que dice Paquito en su blog: que no aprenderemos, que saldremos de la crisis, cambiaremos a los corruptos pero seguiremos haciendo lo mismo. Yo creo que es atávico de los españoles y luchar contra un atavismo lleva generaciones. Dentro de poco nos pedirán a los maestros que enseñemos a los niños a no defraudar, que nada de pedirle al fontanero, al mecánico o a la empresa de la limpieza la factura sin IVA... ¿no lo hemos hecho todos alguna vez?

En fin, que a ver que sale de todo este polvorín. Como puse en mi facebook, habría que recordar a los políticos de España la siguiente máxima:


lunes, 30 de julio de 2012

Vivir na Coruña qué bonito é...

Ya tocaba de nuevo hablar de mi ciudad, A Coruña (para mí siempre sin la "L" porque hay que normativizar los topónimos). Acabo de leer el post de Paquito sobre la luz en Holanda y desde luego tiene la razón al 100%. Y en A Coruña esa luminosidad si cabe es aún más bonita. Hoy está el día radiante y es una delicia vivir la ciudad desde primeras horas de la mañana, pasear por el entorno de la Plaza de Lugo, acercarse al Paseo Marítimo o tomarse el cafecito de media mañana en una terraza leyendo el periódico. Como diría un buen holandés, "gezellig!"

En pocos días comenzarán las fiestas de verano, atípicas en lo que respecta a las de otras localidades gallegas o españolas. No tenemos un recinto ferial por excelencia, sino que los diferentes actos se desarrollan en los barrios, aunque en el centro de la ciudad encontramos las tradicionales ferias de artesanía (con una gran vinculación familiar para mí), del libro, del cómic... Ese ambiente de paseo por Los Cantones, escuchando a lo mejor música de fondo del Festival Internacional de Folklore o de la banda municipal, hojear los libros en las casetas de la feria, comprarte un buen producto de Artesanía de Galicia, saborear un buen helado de cucurucho y para aquellos más comilones aprovechar las viandas que ofrecen en el certamen de casas regionales, aunque a veces el olor a fritura te sature un poco.

Conciertos en la playa, en la plaza de María Pita, artistas callejeros, batalla de flores, feria medieval, etc., componen la estampa más festiva del verano coruñés. Lo tradicional y lo contemporáneo se juntan en el mes de agosto para que los de aquí y los que llegan se lo pasen en grande. Este año vuelve la Regata de Grandes Veleros (ex-Cutty Sark) que creo que también pasará por Amsterdam. A Coruña se convierte en una ciudad cosmopolita en la que se encuentran personas hablando diferentes lenguas, como en aquellos puertos de antaño que nos describían en los libros y veíamos en las películas entre brumas nocturnas. Sin embargo, la luz que ofrece la ciudad estos días es única y te recarga las pilas totalmente de cara al oscuro invierno, aunque aquí oscurezca por esas fechas más tarde que en Holanda.

Pero también hay lugar a la crítica. Desde hace unos años un grupo de personas convoca una manifestación antitaurina los días que se celebran las corridas de toros. No se puede decir que A Coruña sea La Maestranza o Las Ventas, pero una pequeña afición sí que la hay. Sin embargo a mí personalmente me parece un evento fuera de lugar, así que me parece bien la lucha contra el maltrato animal que suponen las corridas. Culturalmente poco tenemos que ver con el sur de España o el centro, en donde la tauromaquia tiene más arraigo. Aunque, como la mayoría de las cosas, no es más que un negocio, cuestionable éticamente por el sufrimiento y el maltrato, pero con un entramado de empresas que dan de comer a muchas familias en este país. No es comparable, pero en caso de una prohibición de los festejos taurinos (como ya ocurre en Cataluña y Canarias), pasaríamos a un debate similar al de la prohibición de los "coffee-shops" en Holanda, un icono del turismo para el país y que también da de comer a muchas otras familias neerlandesas. La diferencia es que el toro no elige y el individuo que se fuma un porro sí.

Por lo demás, la vida veraniega continúa en nuestra familia, los niños disfrutando de sus días libres y nosotros aprovechando el calorcito para volver, en poco menos de un mes a Amsterdam, con más responsabilidades por mi parte y con la expectativa de un nuevo curso. Pero de eso toca hablar otro día.


sábado, 28 de abril de 2012

ALLES IS ORANJE

El que aterrice estos días en los Países Bajos se encontrará por todos los lugares los colores de su bandera, azul, blanco y rojo, pero especialmente y con más profusión el naranja. El motivo es que ha llegado el momento de la fiesta nacional, el "KONINGINNEDAG" o más conocido por "Día de la Reina".

Horarios especiales de transporte, calles y plazas cortadas, todo un "merchandising" con el susodicho color que no deja indiferente y en el que acabas picando algo, música, desmadre, locura... El 30 de abril es el día señalado, comienza una semana de vacaciones para los holandeses que la mayoría aprovechan para marchar al sol (Canarias, Baleares, islas griegas, Crocia e incluso sus colonias en el Caribe, Aruba, Curaçao, St. Marteen...). ¿Por qué ese día? Porque era el cumpleaños de la anterior reina de Holanda, la reina Juliana, y la reina Beatriz no quiso cambiar la fecha por estar ya muy arraigada en el población. La verdad es que yo tengo ganas de verlo un año porque hay una cosa en la que me gustaría participar, el mercado libre. Por todas las ciudades de Holanda y sin ningún tipo de permiso se puede vender en la calle los objetos que ya no quieras, en un gran mercado de segunda mano en el que seguro encontraría cosas curiosas. Eso mezclado con las miles de personas borrachas que andan dando tumbos por las calles y que supongo que más de una se caerá a los canales. Vamos, digno de ver.

Después llegan otros dos días de celebraciones, el 4 y el 5 de mayo se celebran el día de recuerdo a los caídos en las guerras mundiales y a continuación el día de la liberación. En los últimos años han ocurrido ciertos percances en estas celebraciones, no sé si os acordáis de un loco que atropelló con su coche a gente que estaba esperando a ver a la Familia Real y mató a 5 personas hace 3 años, y algún que otro susto por griteríos de la gente y cosas así. La verdad es que este año la Reina Beatriz no tiene mucho que celebrar después del accidente de su hijo, quedando en coma, y de la caída del gobierno la semana pasada, pero seguro que todo el país será una gran fiesta. Tal vez necesiten olvidar.

Lo curioso del caso es que no me imagino yo en España, y menos ahora, celebrando el "Día del Rey". Ni tampoco una celebración que una a todos los españoles con banderas y sombreros, guirnaldas, cintas de color rojo y amarillo (por cierto, mezclando los dos da naranja). Sólo nos une si la "Roja" gana el Mundial o la Eurocopa y aún así...

El caso es que hay vacaciones, mañana vuelo a Coruña con una secuencia de vuelos digna del mejor buscador de chollos aéreos en Internet. En pleno debate sobre los aeropuertos en España yo tengo que salir de Eindhoven destino Madrid con una compañía de bajo coste y allí cambiar de terminal para coger el avión de mi querida Iberia (y lo digo sin reproches) para aterrizar de noche viendo nuestro faro. La vuelta, algo parecido, saliendo de Santiago porque a ningún político se le ocurre que el aeropuerto de Alvedro debe mejorar sus conexiones, pero aterrizando esta vez en Schiphol de nuevo vía Madrid.

Así que nada, estaré por Coruña hasta el día 6, si puedo entraré y dejaré algún post nuevo, mientras tanto a los que os quedáis en "Tulipandia" (Pelocha, Paquito, Gloria, Nabelsha y demás "blogueros reunidos") y a mis amigos holandeses... "Fijne vakantie!" y disfrutad de estos días. Besos