Mostrando entradas con la etiqueta Portugal. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Portugal. Mostrar todas las entradas

sábado, 10 de noviembre de 2018

ESCAPADA DE SAHMAÍN

Que no, que nada de Halloween. Que los americanos tienen un marketing espectacular, hay que reconocerlo, y aunque estemos esperando como locos al "Black Friday" en Galicia celebramos Sahmaín, la noche de los muertos. Esta fiesta se recuperó hace pocos años en muchos lugares de Galicia con la similitud de la decoración con calabazas o "calacús". Y este año, siendo 31 de octubre un miércoles, al día siguiente teníamos festivo nacional y el día 2 era un día (nunca mejor dicho) "muerto" a nivel educativo, así que muchos centros, siguiendo la normativa oficial (no nos inventamos los festivos ni los puentes), solicitaron ese día como no lectivo, por lo cual disfrutamos de unas minivacaciones de 4 días que me recordaban a las "heerfstvakantie" de Holanda, la penúltima semana de octubre.

Así que como ya lo sabíamos con cierta antelación, las webs de vuelos, hoteles y reservas se colapsan buscando las mejores ofertas y posibilidades. Pero los responsables de dichas webs saben de estas cosas, los vuelos se ponen por las nubes metafóricamente hablando y solo tocaba moverse por el entorno cercano. Y como alguien que conozco no conocía un sitio que yo visité hace muchos años, pues me sentí un poco "guía" y para allá nos fuimos. En unas 4 horas y media desde A Coruña en coche se llega a una de las ciudades más monumentales de España: SALAMANCA.

A pesar del frío y de que llevamos un otoño bastante atípico en el que ya ha nevado en Galicia y estos días estamos con un tren de borrascas que hace años no padecemos, allá que al salir los niños del colegio a las 2 de la tarde nos pusimos en camino después de una comida rápida y no muy copiosa. Visitar una ciudad como Salamanca siempre es un lujo: de día, de noche, en primavera u otoño. El ambiente estudiantil, el arte, la historia, la cultura, la gastronomía... son un marco incomparable para muchas historias. Y echando cuentas hacía más de 15 años que no recalaba por allí. 

Plaza Mayor, Universidad, Catedral con una edición más del proyecto de exposición "Las Edades del Hombre", Casa de las Conchas, Río Tormes, Lazarillo, Celestina... Un casco antiguo muy bien conservado. Buen ambiente, una temperatura fría pero soportable, platos típicos y por supuesto, buena compañía. Nada más que añadir. O sí.


4 días para una ciudad mediana es mucho tiempo. Así que la ruta continuó destino a Portugal. Existe una frontera por la que incluso pasa el tren que comunicaba el centro - norte de Portugal con España y constituía la salida de muchos emigrantes portugueses hacia Europa. Esa frontera está en la localidad salmantina de Fuentes de Oñoro y en su vecina portuguesa de Vilar Formoso. Pero 20 km. antes de esas dos poblaciones se encuentra la segunda ciudad de la provincia de Salamanca, sede de diócesis y todo un descubrimiento: Ciudad Rodrigo. 

Se trata de una villa completamente fortificada, con muchas mansiones señoriales y una catedral en la que disfrutamos de una visita guiada gratuita y donde pudimos contemplar una joya para mí desconocida y que nos impresionó. Se trata del Pórtico del Perdón, un conjunto escultórico románico de una hechura similar al Pórtico de la Gloria o al del Paraíso, más pequeño pero con una precisión en las figuras y una idea iconográfica única. Además, dado que fue restaurado, la Junta de Castilla y León creó sobre él un espectáculo de luz y sonido de 6 minutos que solo por eso merece la pena acercarse a esta ciudad y admirarlo. En Ciudad Rodrigo comimos para luego continuar en pocos kilómetros el viaje a Portugal y dormir en nuestro próximo destino: Aveiro


Portugal es hoy un país avanzado, muy europeo y con el que Galicia tiene una relación estrecha lógicamente a causa del idioma. Ir a Portugal es para un gallego como estar en casa. Es curioso que el mismo año que volví a Lisboa con motivo de Eurovisión en mayo, coincida con la visita a otra ciudad portuguesa por primera vez y que desde hace unos años está teniendo un auge espectacular. Aveiro es conocida como "la Venecia portuguesa" por los canales que recorren sus calles y que conforman parte de su ría, en la cual desde tiempos romanos se explotaron salinas. Hoy han aprovechado ese potencial y son sus atractivos turísticos: el paseo en barco tradicional (moliceiros) por los canales y la visita guiada a las salinas. Hicimos las dos actividades, esta última en portugués y fue una explicación precisa, maravillosa, entendible sin problemas y muy instructiva.

Por si fuera poco, Aveiro tiene en su entorno dos lugares privilegiados de cara al mar: Costa Nova y la Reserva Natural de las Dunas de San Jacinto, a la cual hay que acceder en un transbordador que permite subir el coche. Pues allá nos fuimos y ver toda aquella extensión de arena y el mar, solos en la playa, fue un momento muy especial. Por cuestiones de hora no pudimos disfrutar mucho de la tarde, ya que al ser una hora menos en nuestro país vecino y ya haberse producido el cuestionado cambio de horario de invierno, la noche empezaba a notarse a partir de las 17:30 h. Así que entre el turismo y la gastronomía portuguesa pasamos los otros dos días, para regresar a Coruña con lluvia durante todo el trayecto. A pesar de todo, Portugal NUNCA defrauda.

Algunos os estaréis preguntando por qué hablo en plural: "pudimos, fuimos, visitamos...". Sí, fuimos dos... y me da que no será el último viaje que hagamos juntos. Sencillamente, la vida sigue y los sentimientos vuelven a significar algo, muy bonito. Una nueva etapa. ;)


domingo, 6 de mayo de 2018

EUROVISIÓN 2018: ¡¡ALL ABOARD EN LISBOA!!

Un año más, llega uno de las entradas que es de las más seguidas. Estamos ya en plena semana eurovisiva y la capital de PORTUGAL por primera vez en su historia acoge el espectáculo musical más seguido del mundo, el Festival de Eurovisión. Desde que hace ahora un año la maravillosa canción de Salvador Sobral nos ponía los pelos de punta hasta hoy, los que seguimos este evento en España estábamos radiantes. El hecho de celebrarse a pocos kilómetros de nuestros hogares hacían de esta edición algo muy nuestro, y más siendo gallegos, que sentimos una afinidad cultural con Portugal muy grande, no solo por la lengua sino porque  para nosotros es un país y una cultura tan cercana o más que otras del Estado Español (es así, algunos tendríais que vivir aquí para entederlo, pero nos sentimos más cerca de Portugal y los portugueses que de Andalucía o Canarias, por poner solo dos ejemplos)

Ha sido un año de preparativos que seguimos prácticamente al minuto. A las pocas horas del triunfo de Sobral, las páginas de reserva de hoteles se empezaron a llenar de peticiones de españoles dispuestos a vivir esto a un año vista. Yo también lo hice y, sin saber la fecha exacta en la que se celebraría Eurovisión, reservé dos fines de semana distintos. Hubo gente que llegó a reservar los 4 fines de semana de mayo, aunque como expertos sabíamos que el último no sería porque es la final de la Champions en Kiev y nunca coinciden los dos eventos. Después de varias semanas de espera, la RTP confirmó que la sede sería Lisboa (pocas opciones había más) y las fechas la semana del 7 al 12 de mayo.

Por lo que sé, debido a que ya tengo amigos que están allí, Lisboa está radiante. La oportunidad para Portugal es única y nuestros vecinos parece que nos deleitarán con un festival soberbio. Eso sí, conseguir entradas para la final ha sido imposible porque en 25 minutos se agotaron unas 18000 plazas sentadas a precios que iban hasta 150 euros (de pie se podían conseguir por un precio entre 200 y 300 euros). Yo lo intenté por todos los medios posibles, pero al final nos tuvimos que conformar con entradas para la gala del jurado del viernes. ¡Ah! ¿Es que no sabéis que Eurovisión tiene 9 GALAS? Pues intentaré explicarlo brevemente.

Eurovisión no es solo lo que vemos en televisión un sábado de mayo por la noche. Desde 2008 existen dos semifinales que también se retransmiten, debido al alto número de países que participan, 43 este año igualando el record de 2008. La primera semifinal se emite el martes 8 y la segunda el jueves 10. De cada semifinal se clasifican 10 países que junto a los llamados BIG 5 (España, Francia, Reino Unido, Italia y Alemania) y el país anfitrión forman los 26 países que se disputarán el triunfo en la final del sábado 12. Pero para cada gala televisada existen dos galas previas que NO se emiten: una gala de jurado que es donde votan desde cada país los jurados respectivos pero sin que se emitan los votos en directo. En esa gala los artistas tienen que interpretar exactamente igual que en la gala televisada su canción, mismo vestuario, puesta en escena, etc., porque esas tres galas se graban por si hubiese algún contratiempo que impidiese emitir la gala en directo. A mayores, existe una gala familiar que sirve como ensayo general y se hace el mismo día de cada gala por la mañana. Ahí los artistas pueden incluso cantar en zapatillas, pero también se venden entradas para esas galas, lógicamente más baratas. Para estas galas aún hay tickets disponibles, así que si os animáis a última hora solo tenéis que entrar en www.blueticket.pt que es la página oficial de venta de entradas y comprarlas. Eso sí, los hoteles están por las nubes, así que a lo mejor no os compensa.

¡Yaaaaa, tranquiloooos! Vamos ahora con las candidaturas favoritas. Empecemos por nuestros representantes Alfred y Amaia. No, no os creáis a TVE, NO SON FAVORITOS. No es porque la canción no sea bonita, sino porque TVE NO QUIERE GANAR desde hace muchos muchos años. Los que seguimos esto como un hobbie y como un proceso histórico, sabemos que cuando TVE puso toda la carne en el asador fue en 1991 con Sergio Dalma. ¿Por qué? Porque al año siguiente en España se celebraban los Juegos Olímpicos de Barcelona y la EXPO de Sevilla y había un claro interés por ganar. A punto estuvimos, quedamos al final en 4ª posición y "Bailar pegados" entró para siempre en nuestras vidas. Desde entonces NUNCA hubo el más mínimo interés, aunque os hayan hecho creer que sí, ni siquiera en la primera edición de Operación Triunfo con Rosa en Tallinn (año 2002), donde gracias a votos que nunca supimos cómo se consiguieron (se sospechan cosas difíciles de demostrar) alcanzamos un 7º puesto con una canción de calidad bajísima.

Sabemos, por declaraciones de algunos participantes recientes sin estar micrófonos de TVE delante, que en muchos casos fueron coaccionados para no hacer determinadas cosas, que se ponían trabas a su puesta en escena, que se les "aconsejaba" no ser perfectos en la interpretación "no vaya a ser..." o que no acudieran a determinados eventos en la semana eurovisiva para no hacerse "demasiada" promoción. Así año tras año. A pesar de todas estas zancadillas, Pastora Soler y Ruth Lorenzo alcanzaron una 10ª posición en sus respectivos años lo que se puede considerar un buen resultado dadas las características que tiene el Festival en la última década.

¡Que síiiii, que ya vamos! Sin más dilación, se habla de varios países favoritos: Estonia, Bulgaria, Noruega. Pero hay dos canciones que están en las quinielas de todos. Una es la canción de FRANCIA, interpretada por un dúo mixto llamado Madame Monsieur y que canta una historia real, la historia de una niña refugiada que nació en medio del Mediterráneo, en una patera, a la que le pusieron de nombre Mercy. La canción se llama así, "Mercy", y nos ha encogido el corazón a todos



Sería maravilloso que ganase Francia después de 41 años sin hacerlo (1977). Además, ¡nos quedaría cerca para el año que viene! (y no conozco ninguna ciudad francesa). Pero lo merecen por dar voz al drama de los últimos años en el Mediterráneo, el mayor cementerio del mundo. 

La siguiente canción arrasa por donde pasa. Se trata de ISRAEL, canción divertida, con mensaje feminista, intérprete extravagante pero que no deja indiferente a nadie. "Toy" fue la revolución desde que se conoció, pasando automáticamente a número uno en todas las casas de apuestas. Dicen que no está haciendo unos buenos ensayos en Lisboa, así que a lo mejor no se lleva Israel su 4º triunfo, pero desde luego bailar, bailaremos.




Si gana Israel segurísimo que no voy el año que viene. No sabemos dónde se podría celebrar, se habla de Tel Aviv porque es la única ciudad que tiene un recinto de amplia capacidad, ya que las otras veces que ganó Israel se hizo en Jerusalén, en el mismo espacio, pero solo tiene cabida para 1500 personas y la UER ya no admite recintos tan pequeños. Lo que sí sabemos es que "Toy" ya es un éxito mundial y el mensaje de "no soy un juguete, chico estúpido" es un claro slogan por la igualdad.

¿Y puede haber sorpresa y no ser ninguna de las dos? Por supuesto. Los ensayos son definitivos para que una canción suba o baje en las preferencias de las casas de apuestas. Noruega vuelve con un ganador, Alexander Rybak, y quiere repetir triunfo, aunque a mi modo de ver la canción es trasnochada; Lituania dicen que tiene una puesta en escena íntima y sencilla, como lo hizo Salvador Sobral, pero no creo que un mismo estilo se repita como ganador. Para mí la sorpresa puede venir del Este, de un pequeño país que ya el año pasado acabó 3º y que llevan un trío con una canción muy rítmica y una puesta en escena muy original: MOLDAVIA



En el vídeo oficial no podemos ver la puesta en escena, pero os aseguro que sí es llamativa. Además Moldavia quiere GANAR, cosa que es importantísima en un evento como Eurovisión, porque el marketing también influye. La cuestión es si este pequeño país puede coger un evento de este tipo porque su capital, Chisinau, no parece un lugar muy seguro para acoger a delegaciones de 43 países. Pero sería una aventura visitarlo en 2019, ¿verdad?

En fin, queda menos de una semana para saber el ganador. Mientras, en www.eurovision.tv está toda la información de esta edición, la número 63. Y yo, acompañado de mi hija y otros amigos, intentaremos disfrutarla desde el jueves que llegaremos a Lisboa. Si queréis, aún podréis acercaros, ya sabéis que este año en Portugal... ¡¡¡ALL ABOARD!!!



martes, 20 de junio de 2017

DE NUEVO, PORTUGAL, CON TRISTEZA

En un mes se pasó de la euforia a la tristeza mas infinita. Portugal de nuevo es portada pero esta vez por algo trágico. El pasado sábado un incendio con las características de "explosión ígnea" provoca la muerte de 64 personas, la mayor parte de ellas en una carretera por la que pretendían huir y se convirtió en una trampa mortal. Y el fuego, tres días después, sigue y puede seguir dando disgustos. Esta vez no ha sido un atentado, no ha sido algo provocado, sino de nuevo la naturaleza que no deja de tener su lado más aterrador provocando tanta muerte y destrucción.

Las imágenes que hemos visto estos días utilizando incluso nuevas tecnologías como una cámara en un dron son espeluznantes. Los coches calcinados, con las ruedas enterradas en ceniza en la carretera mortal, encogen el alma. Familias enteras murieron en sus coches y nuestros vecinos están viviendo aún esa pesadilla con una resignación admirable. Una de las características del pueblo portugués es su humildad y su vivir en un estado de cautela y "saudade" permanente ante lo que les da la vida, ese sentir que tan bien recoge la música de los fados, ese hado desgarrador que siempre está en sus vidas. Y siendo gallego su dolor es también el nuestro. Porque España nunca fue justa ni generosa con Portugal, pero Galicia sí. Siempre hubo mucho desprecio a "los portugueses" pero para un gallego es un pueblo hermano, con el que nos sentimos más identificados que con un andaluz, sinceramente. El otro día comentaba a un compañero de partido que yo me siento más unido a Portugal no por ser español, sino por ser gallego y esa unión es más fuerte que la que podamos tener con un habitante de cualquier otra región española, un valenciano o un extremeño, por ejemplo.

No hay respuestas ante algo que es natural pero claro, los supervivientes buscan ahora responsables de lo sucedido. Salen a la luz comentarios de que los bomberos no llegaron a tiempo, que no había agua suficiente, que los tuvieron aislados... ¿y qué se puede hacer? Tal y como han contado los hechos el fuego fue provocado por un rayo que prendió en un árbol seco. Debido a las altas temperaturas de los últimos días la propagación fue como una bomba y unos vientos que cambiaron de dirección de la forma más inesperada produjeron el cóctel mortal. Y desconsuela ver a mujeres supervivientes, de zonas rurales, decir en voz alta ante las cámaras "isto foi coisa de Deus" con una letanía propia de cualquier sentimiento religioso. 

Galicia está ayudando a Portugal en esta nueva desgracia; España también. Pero el dolor tardará en mitigarse. Mientras, surgen héroes y heroínas, como la chica que salvó a su familia metiéndolos en un tanque de agua sumergidos hasta que pasaron las llamas por encima de ellos; y los bomberos portugueses, que tienen una característica peculiar, son voluntarios que participan en la extinción de incendios y por lo que me han dicho su formación es muy básica y ante un fuego de estas dimensiones sus recursos para atacarlo son limitados. La imagen viral que da la vuelta al mundo es la de su descanso en cualquier sitio tumbados y durmiendo extenuados.


Así que alerta también por aquí. Estamos viviendo estos días previos al verano con un calor inusual para estas fechas. Pasar de 30º en Coruña es algo extraordinario, con un calor pegajoso y extenuante. En los colegios los niños no aguantan estas temperaturas para trabajar y no quiero ni imaginarme como será en lugares como Badajoz o Córdoba. Y dicen que continuará y que el verano será de nuevo asfixiante. Y como somos en cierta manera muy poco cuidadosos con nuestros montes, pues esperemos que tengamos una estación con pocos incendios, aunque todos sabemos que aquí la mayoría son provocados por intereses oscuros y para beneficio de unos pocos.

Solo deseo que Portugal vuelva al camino de la alegría y del éxito, están demostrando mejor que otros países cómo salir de una crisis que los hundió dentro de la UE, con una alianza de izquierdas, combatiendo la corrupción y avanzando desde este extremo de Europa. Y en 2018 tiene una cita importante celebrando Eurovisión que colocará al país en el punto de mira de todos, un examen no oficial de su capacidad de gestión y organización. Desde Galicia estamos siempre con Portugal muy presente y deseando ese progreso porque siempre mejorará nuestra relación económica, social, cultural y afectiva. 


viernes, 19 de mayo de 2017

EL SUEÑO SE HA CUMPLIDO

Noche del pasado sábado 13 de mayo. 6 amigos y amigas en el salón de una casa ante una pantalla de televisión viendo lo que esperábamos desde hace nada más y nada menos que 53 años. ¡Y eso que ninguno de nosotros había nacido! Había muchas esperanzas porque las crónicas que llegaban desde Kiev y apuestas que veíamos en Internet eran totalmente positivas. Y cuando empezamos a oir constantemente el mítico "twelve points" con el nombre de PORTUGAL delante el salón irrumpía en aplausos, vivas, hurras y brazos en señal de fuerza y victoria.

Porque si hay una región no portuguesa a la que el triunfo de la representación lusa en Eurovisión le enorgullece y llega a sentirlo casi suyo, esa sin duda es Galicia. Además, cuando la representación española era tan soberanamente mala que desde hacía semanas muchos seguidores españoles (y gallegos, evidentemente) nos sentíamos más representados por Portugal y su canción que por el truño de España.

Y es que sí, Portugal lo ha logrado. Por primera vez en su historia, después de debutar en 1964, de quedar últimos varias veces, de no haber sobrepasado nunca un 6º puesto ni llegar a 100 puntos, el pasado sábado la canción de Salvador Sobral (desde ya una estrella) "Amar pelos dois" alcanzaba la vertiginosa cifra de 758 puntos y la primera victoria de nuestros vecinos en Eurovisión. Era el único país de los llamados "clásicos" que nunca había ganado y por decirlo de alguna manera, la "cenicienta" que nunca encontraba su zapato en el certamen. Y escuchar la canción, cantada íntegramente en portugués, con la interpretación de Salvador, sin fuegos artificiales ni bailes esperpénticos, solo él, su voz y su sentimiento, llevó a Portugal al limbo.



¿Qué significa este triunfo para Portugal? Pues en estos momentos muchas cosas. Nuestros vecinos, agobiados por la crisis más que en cualquier país de Europa, en este extremo de Europa tantas veces olvidados, y con esa sensación perpetua de "saudade" que solo entendemos aquí, son ahora el ejemplo a seguir. Durante el domingo y algunos días más de esta semana he seguido retransmisiones de la RTP (Radio Televisión Portuguesa) sobre esta hazaña, la llegada de Salvador y su hermana Luísa de vuelta a Lisboa, declaraciones de él, especiales... El país está tan orgulloso como si hubiesen ganado el Mundial de Fútbol o una competición de calado internacional, que en el fondo sí lo han hecho porque, que todos los países de Europa hayan puesto a Portugal entre las canciones favoritas y haya conseguido la victoria es el reconocimiento explícito de calidad y aplauso a la representación de este país y, por analogía, al país entero.

Portugal se ha puesto en el mapa de Europa por algo positivo y no por problemas económicos, por corrupción, por tragedias, etc. Y esto durará un año por lo menos, hasta que en 2018 Lisboa organice la 63ª edición del Festival, al que por supuesto acudiremos oleadas de seguidores españoles.

Pero lo que más me ha sorprendido como ciudadano de esta región del extremo europeo llamada Galicia, con "lingua de seu" es que no he conocido a nadie, y recalco, A NADIE, que no se haya sentido identificado aquí con la victoria de Portugal. Galicia y Portugal siempre han estado muy unidos, de hecho tener lenguas con raíz común y que fueron un único idioma allá por la Edad Media es una de las características básicas de ese hermanamiento e identidad comunes. Particularmente he visitado Portugal incontables veces, si no recuerdo mal la primera allá por 1985. Conozco Lisboa, Porto, Faro, Coimbra, Guimarães, Setúbal, Póvoa de Varzim y otras localidades más pequeñitas pero cercanas a Galicia como Valença do Minho, Monção, Vilanova da Cerveira. Y para un gallego estar en Portugal es estar como en casa, en algunos aspectos mucho más cercano que ir a otros lugares de España. Tenemos muchas tradiciones comunes, nos sentimos muy identificados con esa "saudade" tan nostálgica e intimista de la música de los fados, tenemos un patrimonio cultural común en muchos aspectos y, en definitiva, ese triunfo portugués es también un poco nuestro, sin lógicamente haber participado ni lo más mínimo en él... bueno sí, votando masivamente por la canción portuguesa el pasado sábado y también en la semifinal del martes.

Así pues viviremos un año muy intenso a la espera de Lisboa 2018. Las reservas de hoteles para los fines de semana de mayo han volado y cualquier noticia que nos llega de nuestros hermanos o de la actividad musical de Salvador nos alegra y la sentimos como nuestra. Y como efecto colateral podemos reprocharle a TVE su desidia, sus mentiras y desarticular sus argumentos con respecto al Festival de Eurovisión: ni se votan siempre los vecinos (Portugal solo nos tiene a nosotros), ni solo ganan canciones en inglés, ni es necesaria una inversión astronómica en puestas en escenas. Solo se necesita una buena canción, un buen intérprete y sobre todo INTERÉS por ganar, cosa que TVE no tiene, por mucho que cada año digan en programas previos. A ver si con esta victoria toman nota. 

Celebrar Eurovisión en Portugal será una oportunidad única para mostrar el país al mundo y para recibir una cantidad ingente de turistas que dejarán muchos beneficios no solo en la capital sino en otras ciudades del país. Eurovisión solo genera beneficios si se sabe gestionar bien y en eso los portugueses no van a desaprovechar la ocasión, ya han demostrado otras veces que eventos de este tipo les son muy rentables (véase EXPO 98 en Lisboa o Eurocopa de 2004).

Así que... ¡¡¡PARABÉNS PORTUGAL!!! Nos veremos en Lisboa en mayo de 2018, si no hay inconvenientes que nos lo impidan.


jueves, 4 de mayo de 2017

YA LLEGA, YA LLEGA...¡¡¡EUROVISIÓN!!!

Otro año más. Y van 7 que comento el Festival de canciones más importante del mundo. Desde que en 2011, año especial para mí en lo que se refiere a este evento (podéis leerlo aquí y en otros post de la época), es ya una tradición comentar en el blog la edición de cada año. Y vamos ya por la 62ª, que este año nos lleva por tierras de Ucrania, concretamente a Kiev, su capital, que acoge las galas por segunda vez en su historia.

Una edición difícil, marcada por muchas polémicas y que en las últimas semanas ha traído de cabeza a los responsables de la Unión Europea de Radiodifusión (UER) por el enfrentamiento no solo político sino también bélico en la zona este del país entre Rusia y Ucrania. Por desgracia, las tensiones entre los dos países se han trasladado al festival y el gobierno de Ucrania prohibió la entrada en el país de la representante rusa por haber apoyado la incorporación de la peninsula de Crimea a Rusia en 2014. Pero los rusos fueron muy listos quedando como víctimas de esta situación cuando lo que hicieron fue provocar bastante durante todo el año por el despecho ante la victoria ucraniana en 2016 frente a su estrella Sergey Lazarev, quedando éste 3º por detrás de Australia. Además, los rusos quisieron enviar a una intérprete disfuncional, Yulia Samoylova, para que en caso de veto los ucranianos quedasen más en evidencia, pero éstos fueron tajantes y ni con la intervención de los responsables de la UER de permitir que no acudiese a Kiev y actuase desde un plató de la televisión estatal rusa dieron el brazo a torcer. Así las cosas, Rusia acabó retirándose del certamen hace unas pocas semanas amenazando incluso con no acudir en otras ediciones. Es su primera ausencia desde el año 2000 y se notará en el reparto de votos final por el peso que este país tiene entre sus antiguos países satélites.

Polémicas aparte, la edición de este año se caracteriza por ser de bastantes baladas. No hay grandes novedades en cuanto a los estilos musicales y por zonas geográficas las canciones suelen seguir sus cánones. Para mí hay una clara favorita a ganar y estoy convencido que así será, pero ya sabemos que Eurovisión es una caja de sorpresas y con el cambio de sistema de votación el año pasado que le dio el triunfo a Ucrania todo puede pasar. Además los directos a veces difieren bastante de los que llevamos oyendo varios meses desde que se escogió la primera canción allá por diciembre y que tradicionalmente corresponde a Albania, por lo que eso hace que la intriga y la emoción duren hasta el último minuto de programa.

Ante todo diré que para mí este año ESPAÑA no participa. Después del "tongo" que vivimos con la elección del representante español en una gala llamada "Objetivo Eurovisión" allá por febrero y que debido a la repercusión que tuvo semejante fraude llegó incluso hasta el Parlamento para esclarecer los hechos, mi desprecio hacia los responsables de esa elección, los directivos de RTVE y en consecuencia a nuestro representante, es total. De todos es sabido que todo el proceso llevado a cabo por RTVE es un paripé, que no les interesa ganar por no tener que celebrarlo al año siguiente y que para muchos altos cargos estos días de mayo suponen unas vacaciones pagadas por todos en la ciudad de Europa que alberga el Festival, sin importarles NADA quien represente a nuestro país y la calidad de la canción. Así que, bye España, hasta 2018.

Por suerte hacia el Oeste tenemos un país maravilloso que ha tenido muy mala suerte en Eurovisión. PORTUGAL nunca ha pasado de un sexto puesto, siendo un país que ha llevado canciones extraordinarias que a los gallegos nos "entran" más por aquello de la afinidad lingüística y cultural pero en Europa no son apreciadas. Sin embargo, este año nuestros vecinos podrían sorprender y llevarse su primer triunfo con una de las canciones más bellas de toda la historia del Festival, por supuesto cantada en portugués con una sensibilidad enternecedora. Su cantante, Salvador Sobral, es un joven intérprete que ganó la preselección en su país, el tradicional Festival da Canção, a pesar de padecer una enfermedad complicada y de tener problemas graves tanto físicos como psíquicos. Sabemos que Salvador está a la espera de un transplante de corazón y que llegará a Kiev solo para las galas, haciendo los ensayos previos su hermana, compositora de la canción.

¿Y qué decir de esta balada? Pues hay que oirla y sentirla, y si los jurados y el público logran enamorarse de esta melodía y de la interpretación de Salvador, en 2018 estaré contándoos todo esto desde Lisboa. Os dejo aquí el vídeo de "Amar pelos dois" para que opinéis y juzguéis. Por cierto, supongo que será fácilmente entendible, pero si no es así pedid ayuda!!!



De los países nórdicos yo me quedo con la balada de FINLANDIA, "Blackbird" cantada por Norma John, aunque ya sabemos que Suecia en esto de Eurovisión son los subcampeones y cada año se trabajan su participación al máximo, así que Robin Bengtsson con su "I can't go on" al más puro estilo sueco quiere llevarse de nuevo el triunfo y empatar a victorias con Irlanda (7 veces).

En los países de la antigua órbita rusa destacan ARMENIA con su "Fly with me" cantada por Artsvik y ESTONIA, que podía ser la sorpresa escondida y conseguir su segundo triunfo con "Verona" de Kooit Toome (repetidor en Eurovisión ya que acudió en 1998 a Birminghan, cuando ganó Dana International) y Laura, integrante del grupo Vanilla Ninja que representó a Suiza en 2005 precisamente en Kiev, aunque es del país báltico.

En los Balcanes, nada destacable, a no ser la extravagancia del representante de Montenegro, Slavko Kalezic que cantará sin dejar indiferente a nadie una canción discotequera llamada "Space". Australia, en su tercera participación y después de quedar 2ª el año pasada, siendo la más votada del jurado, no parece que vaya a sorprender, pero seguro que garantizará una actuación de calidad porque el interés por demostrar su potencial está ahí. Y de los países llamados clásicos se le está dando mucho bombo a Bélgica con una joven de 17 años llamada Blanche que canta una canción muy moderna llamada "City lights" pero que puede ser el "bluf" de este año.

Pero la gran favorita y que está arrasando en apuestas, visionados de youtube, merchandising, redes sociales, etc., y que tiene a su país totalmente volcado con su representante y su canción, es ITALIA. No ha dejado indiferente a nadie y prácticamente todos los clubes de fans europeos le dan su "12 points". La verdad es que FRANCESCO GABBANI y su "Occidentali's Karma" puede convertirse el próximo sábado 13 en un auténtico bombazo a nivel internacional.

El vídeo lleva más de 107 millones de reproducciones en youtube y ya es la canción más oída de Eurovisión de la historia en esa web de vídeos (bien es verdad que hablamos desde hace unos 20 años que existirá youtube). La RAI se ha volcado con la promoción de la canción y país que pisa Francesco para cantar y bailar con su "mono" es una locura. Lo cierto es que tanto él como la canción crean un buen rollo que no es difícil decir que es la ganadora a priori. Hay ya parodias, bailes de grupo, actuaciones escolares, cambios de letra... "Occidentali's Karma" es una crítica al modo de vida occidental, pendiente de las nuevas tecnologías, de la banalidad, pero con un toque de humor extraordinario y eso, un buen rollo total. Ya ganó el conocidísimo Festival de San Remo, así que un triunfo en Eurovisión convertirán a esta canción en un himno y un éxito mundial. Os dejo el vídeo y ya me diréis también vuestra opinión.



En poco más de una semana tendremos un nuevo ganador o una nueva ganadora para el palmarés. Y lo que digo siempre. Cualquier canción que no esté aquí citada y llegue a puestos altos será una auténtica sorpresa. Mis votos, por supuesto, salvo desastres de última hora, irán para Italia y Portugal, deseando que sea uno de los dos países quien gane esta edición. Además, tendríamos cerca el destino de la sede de 2018, por lo que tendríamos que empezar a ahorrar para poder volver a vivir las emociones que genera este evento. Así que nada, hagan sus apuestas y ya nos veremos por aquí después del 13. ¡¡A DISFRUTAR!!