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viernes, 26 de agosto de 2016

23 PAÍSES... Y 2 COLONIAS

Después de este viaje y al ver las banderas de la gente que visita el blog, eché cuentas de los países que conozco, teniendo en cuenta que algunos solo los he pisado, no he pasado ni una noche en ellos. De ellos, muchas ciudades, cada una con sus atractivos turísticos. También sus costumbres, sus gentes, sus paisajes. No hay duda que la cultura de viajar la llevo dentro y desde niño siento mucha curiosidad por aprender viajando.

Voy a poneros una lista de los países en los que he estado comentando, si procede, algo de ellos, aunque de muchos ya está el blog con varias reseñas.

- PORTUGAL: Lisboa, Oporto, Faro, Guimarães, Coimbra... nuestros vecinos viven en un país espectacular, hermanos de lengua y con muchas afinidades con España. Siempre es recomendable y cuando llega a Galicia alguna persona de la otra punta de nuestro país o de las islas, entrar en Portugal es para ella toda una novedad. Sin discusiones, Portugal es único.

- FRANCIA: La verdad es que este es uno de los países que he pisado pero en el que nunca llegué a pasar una noche. Si no recuerdo mal, cuatro veces, siempre por los Pirineos, destacando una visita a Perpignan allá por 2007. Y sí, NUNCA estuve en París.

- IRLANDA: Estuve en 2008 haciendo un curso de inglés de la Consellería de Educación en Limerick, aunque también visité Dublín, Galway y alguna pequeña localidad del entorno de Limerick. Llovió TODOS los días y era julio, la verdad es que el clima es como en Galicia y el paisaje muy parecido, pero la gente exquisitamente amable.

- BÉLGICA: Visitado durante mi estancia en Holanda, conociendo Bruselas, Brujas, Lovaina la Nueva y paradas de transbordo en Lieja y Amberes. Es muy latino y más cercano a España que sus vecinos del norte. ¡Y se come mejor!

- LUXEMBURGO: Una estancia de tres días en el pequeño país, visitando la capital (no más grande que Lugo), Vianden, Ettelbruck... No está mal, pero es más interesante a nivel paisajístico.

- PAÍSES BAJOS: lo que no sepáis ya de Holanda es porque no queréis!! Prácticamente TODO el país fue recorrido por mí durante los tres años de estancia, pudiendo afirmar que es el segundo más conocido para mí. Amsterdam, La Haya, Utrecht, Rotterdam, Mastricht, Haarlem, Alkmaar, Groningen,  Hilversum, Arnhem..., en fin, hay donde escoger.

- DINAMARCA: solo conozco Copenhague y es una ciudad muy cómoda para moverse, pero no me sorprendió excesivamente por su atractivo. Seguramente la zona rural de este país es mucho más bella.

- ALEMANIA: la "locomotora" europea rompió mis tópicos. Estuve en Berlín y me fascinó. Me parece una ciudad majestuosa, limpia, moderna, actual, paseable, bien comunicada... Recuerdo aquella escapada desde Amsterdam como muy enriquecedora y desde luego no me importaría volver. También conozco Düsseldorf de cuando fui a ver Eurovisión en 2011. Además, me sorprendieron los alemanes, una gente muy amable pero que al mismo tiempo saben disfrutar de la vida, no me parecieron tan estrictos y rígidos como los vemos aquí. En definitiva, "chapó"

- SUECIA: hace ahora 10 años estaba en Estocolmo visitando a un amigo coruñés que vivía allí y que  además celebraba su cumpleaños. La ciudad es una pasada, tanto por su nivel de vida como por su movilidad. Hicimos una excursión a una isla del archipiélago y fue una gozada. En 2013 también estuve en Malmö, cuando se celebró allí también Eurovisión. Suecia es más que IKEA.

- POLONIA: visita a Cracovia, ciudad espectacular, además de ser la base desde donde se visita Auschwitz, que fue una de las experiencias más impactantes que tuve. Recuerdo a una pareja madrileña que conocí allí y compartí con ellos aquellas visitas. Para volver, sin dudarlo. En Varsovia solo estuve unas horas, pero crucé el país en tren y es un gran desconocido.

- AUSTRIA: dos veces estuve en Viena y desde luego es una ciudad única, sobre todo para aquellos amantes de la música. La noria del Prater es imprescindible, el palacio de Sissi, para gustos. Eso sí, carísima.

- REP. CHECA: Praga fue mi primera visita fuera de la Península, recién casado, hace ahora 20 años. Estoy convencido que ahora estará muy cambiada, pero lógicamente guardo muy buen recuerdo de aquella visita.

- HUNGRÍA: me fascinó este país, además pasé allí 15 días también en un curso de música y conocí a gente con la que aún tengo amistad y alguna lee este blog!!! El curso lo hicimos en Esztergom, al norte del país, a orillas del Danubio haciendo frontera con Eslovaquia. Allí pasamos momentos únicos, llegando a cantar en la basílica más grande de Hungría, que está en esa localidad. Pero Budapest es fascinante, tengo muchas ganas de volver allí porque es otra de mis ciudades favoritas.

- FINLANDIA: el año pasado volamos a Helsinki, ciudad bastante prescindible. Tengo entendido que lo mejor de este país son sus lagos, así que habrá que plantearse un año hacer turismo fuera de las grandes ciudades.

- ESTONIA: ¿cómo es posible que un país de poco más de un millón de habitantes esté tan bien gestionado y haya pasado a ser plenamente europeo en tan poco tiempo? Otro de los recomendables al 100 %, no solo por Tallinn, la capital, que es un cuento de hadas, sino también por su paisaje y por otras pequeñas localidades como Tartu, donde también estuvimos.

- LETONIA: sin embargo, a pocos kilómetros la cosa cambia. El grado de desarrollo del vecino del sur es menor y desde luego tiene mucho que avanzar aún. Riga es una ciudad muy extensa pero poco cuidada, habrá mucho que invertir. Eso sí, Jurmala tuvo el honor de acogernos para darnos un baño en el Báltico y cenar en un restaurante georgiano!!! Estuvimos también en Turaida, en el interior, y esta zona sí merecía la pena.

- LITUANIA: otro de los países que solo pisé para visitar la conocida "Colina de las Cruces". Fueron solo unas horas, pero nos dio también la impresión de ser un país que necesita mucho desarrollo.

- MONTENEGRO: esta ex-república yugoslava la visité en 2014, concretamente en una excursión de un día en la que vimos Kotor, Budva y pequeñas localidades costeras. Curiosamente usan el euro como moneda, pero su nivel de vida es bajo, amparándose en el turismo como fuente de ingresos. Las comunicaciones, malas.

- CROACIA: estoy totalmente ENAMORADO de este país, ¿se me nota, no? Todo lo que vimos este año ya quedó escrito estos días, pero si hay una ciudad que me fascinó y emocionó cuando la vi fue sin duda Dubrovnik. Pero es una ciudad de escenario, no creo que fuese muy cómoda para vivir precisamente por los millones de turistas que recibe cada año. Aquel baño en el Adriático en la isla de Lokrum no lo olvidaré jamás. Y este año los lagos de Plitviče, Zadar, Split, Zagreb, Vukovar. Como os dije, el paraíso en la Tierra, lo tiene TODO.

- SERBIA: ¡¡mucho tiene que avanzar para ser Europa!! Belgrado es una capital agobiante, no llegamos a encontrarle ese punto de admiración. Igualmente sus pequeños pueblos que veíamos desde el coche durante estas vacaciones. Y los serbios..., en fin, hay que mejorar el trato con los demás.

- BOSNIA-HERZEGOVINA: el "puzzle" de Europa. Ya comenté todo lo que supone visitar Sarajevo o Mostar (hace dos años). Por desgracia la guerra siempre será un referente, aún tienen que pasar muchos años para cerrar las heridas, pero yo desde luego espero volver a esta peculiar "Galicia" musulmana en el corazón de Europa. No tiene buenas comunicaciones, pero hay que hacer el esfuerzo de superar este handicap y aventurarse a conocer sus ciudades y sus gentes, humildes y tolerantes. Lección de modestia y tesón por salir adelante para toda Europa.

- ESLOVENIA: Ljulbjana sorprendió y como dije ahí atrás estamos en Europa, con todas las letras. Nivel de vida elevado, paisaje único, gente muy cercana y cálida. Como Estonia, un gran descubrimiento.

- TÚNEZ: el único país no europeo que visité allá por 2009 en unas vacaciones de "todo incluído". Visitamos Hammamet y Túnez capital; es una pena que hoy sea un país vedado por los riesgos del terrorismo. Por aquel entonces aún no había sido su revolución y el turista era tratado como un rey, pero no llegabas a empaparte de la vida real de sus gentes. Era una paz ficticia, algo irreal y como "enlatado" para el visitante, sin libertad y en cierta medida un poco atrasado. 

- GIBRALTAR y CEUTA: dos colonias muy cercanas una de otra. Porque si colonia es una del Reino Unido también lo es la otra de España. Gibraltar me dio la impresión de ser un Londres en miniatura (no, ¡tampoco he estado nunca en Londres!) y Ceuta no deja de ser un lugar que, a mi entender, debería ser de Marruecos, aunque en mi familia haya una relación sanguínea con esta ciudad por vía materna (allí tenemos familiares, sí, y mi bisabuela murió allí, estuvo enterrada allí muchos años). Son eso, colonias, con todo lo que económica y geográficamente implica. La sensación de "cárcel" al no poder salir de aquellos límites sería para mí muy agobiante.

- Y ESPAÑA... ¡qué poco valoramos nuestro país! Conozco prácticamente todas sus regiones, visité muchas ciudades y pueblos, la atravesé andando por el Camino de Santiago allá por 1993. Arte, lenguas, cultura, gastronomía, estilo de vida, paisajes. Aquí sí que lo tenemos TODO y no hacemos más que quejarnos. No tenemos nada que envidiar a Europa, más bien son ellos los que deberían tomar ejemplo en muchas cosas (nosotros evidentemente en temas de corrupción y gestión tenemos mucho que mejorar). Pero hoy en día somos la envidia de muchos países y eso deberíamos rentabilizarlo huyendo de extremismos y sacudiéndonos complejos. De todas las ciudades que conozco de nuestro país, tengo debilidad por Granada, creo que La Alhambra es el monumento más hermoso que tenemos, pero no me gustaría que otras ciudades y pueblos que me parecen espectaculares se queden en el tintero: León, Barcelona, Mallorca, Mérida, los Pirineos, Toledo, Lanzarote, los Parques Nacionales... Y cómo no, GALICIA, donde también tenemos de todo y o bien no lo valoramos o bien lo destruimos (véanse incendios intencionados, por ejemplo).

Así pues, ya hay aquí una buena colección de países. Ojalá el año que viene puedan ser más. Si me tocase la lotería en mayo seguro habría que sumar Ucrania, ya os imagináis por qué, pero si se puede el verano que viene tocará "norte", ideas ya tenemos en la cabeza y hay que ahorrar. ¡¡Gracias a todos y a todas por leerme!!




miércoles, 11 de septiembre de 2013

PRIMEIRO DÍA DE CLASE

Hoxe comezou a rutina. O primeiro día de clase sempre supón sentir esas bolboretas no estómago, aínda despois de 22 anos, para 23. No colexio estaba todo organizado para a benvida aos nenos e nenas. Mais este curso, polo feito de estares no colexio do lado da casa, un pouquiño máis de expectación.

Toca a música, collemos a ringleira de nenos no patio e subimos as escaleiras cara a aula. 28 cativos (3 por encima da "ratio" oficial) nun espazo pequeno. Mochilas, libros, cadernos, lapis e bolígrafos novos ou reciclados. E a sensación de saber que estás sendo observado e "escaneado" por 56 ollos que buscan en ti de todo: os defectos, as virtudes, un modelo de conduta e, en definitiva, aquela persoa que os ampara durante 175 días que ten o calendario escolar en Galicia. 

Primeira pregunta: "¿Quen de vós xa me coñece?" Unhas 5 mans saen disparadas cara arriba e lles pregunto de que. Un deles contesta en castelán "Tú eres el padre de G." Efectivamente, axiña te identifican coa miña filla, escolarizada no centro.  "Yo te veo en el parque, mi abuela es vecina tuya, tú eres amigo de mis padres..." O microcosmos que implica vivir e traballar no mesmo barrio ten estas cousas, pero non son o único entre os meus compañeiros. Cóntolles que vivín en Holanda os tres últimos anos e deseguido a pregunta de rigor: "¿Y sabes hablar holandés?". E eu, para causar boa impresión, digo unha frase feita que me encanta repetir sempre que xorde a mesma pregunta: "Ik spreek een beetje Nederland, maar niet genoeg om te pratten". Flipan.

E a continuación falamos do normal no primeiro día de clase: as vacacións. Uns que viaxan, outros que non, as aldeas dos avós, a praia... Novos destinos familiares como parques acuáticos e temáticos aparecen na conversa. Destinos internacionais como Uruguai, Colombia, Andorra, Carcassone ou París tamén aparecen. Pero todos queren xa estrear cadernos e pinturas. Difícil aguantar tanta excitación.

O ruido ía "in crescendo" pouco a pouco. 28 (29 comigo) besbellando ou falando produce un aumento de decibelios importante. A norma de falar moi baixiño será a que marque o curso escolar. Non sei como acabaremos pero xa no primeiro día houbo que avisar máis dunha vez para falaren baixo. 

Pero entre tanto libro novo e forrado e tanto saber "embotellado" recoméndolles tres cousas. A primeira, a que nos dá moita sabedoría polos contrastes culturais: VIAXAR; a segunda, APRENDER todos os días por iniciativa propia e a terceira, para saír do "embotellamento" (a palabra me vén como anel ao dedo), SABER IDIOMAS para non seguir facendo ridículos innecesarios polo mundo, non vaia ser que algún deles chegue a ser membro do COI, da ONU ou do acrónimo que toque e non saiba falar das virtudes do seu lugar de orixe, e non se volva a oir "a relaxing cup of café con leche in Plaza Mayor".

Será o meu obxectivo do ano, sempre tendo en conta que para todo isto o máis importante é LER. Así que alá imos, quedan moitas horas con estes nenos e nenas do barrio do Castrillón e agardo que o 20 de xuño de 2014 as súas familias mo agradezan. ¡¡Bó curso a tod@s e GOOD LUCK!!


jueves, 13 de junio de 2013

RENOVACIÓN

Es difícil sacar fuerzas para mantener el blog cuando estás bajo, muy bajo, tanto como estos "Países Bajos" que me han acogido casi tres años. Estoy intentando cerrar el curso con dignidad, dejar todo el papeleo y burocracia listo para la persona que me suceda y cerrar un capítulo de mi vida, un capítulo que termina de manera muy amarga.

Cuento los días del calendario hasta el día 29, que es cuando regreso. "San Vueling" directo a Alvedro ya opera para esas fechas y visualizo el momento de cerrar la puerta de casa con mis maletas y encaminarme a Schiphol para facturar, embarcar y en poco más de dos horas volver a ver el Faro, el que siempre alumbra y que espero lo siga haciendo conmigo en esta etapa que empiezo a vivir.

Tengo momentos de racionalidad, de pensar que el futuro es positivo y que traerá cosas buenas, pero también es necesario dejar el pasado y ahí surge lo emocional. Cuando tu vida da un giro inesperado de 180º y no puedes agarrarte a lo vivido en los últimos más o menos 20 años, la mitad de tu vida, te sientes fracasado. La sensación de fracaso personal es enorme, planteándote realmente cómo eres como persona y sobre todo POR QUÉ eres así. Todo eso que llevamos dentro y que no nos gusta sale a flote para intentar una renovación como ser humano que, a día de hoy, no la veo cercana por lo difícil que se presenta.

También siento que el fracaso es con los demás, con las personas que te quieren, que te han querido y a las que no les has sabido dar lo que demandaban. El fracaso social, en las relaciones con los otros, también me hace sentir muy mal, sin ver la luz al final del túnel, aunque muchos me dicen que sí la hay y que todo se cura. Seguro, pero yo aún no lo veo, y pasará tiempo hasta que lo encaje todo me encaje todo.

Durante estos dos últimos meses también he tenido momentos de sensación de fracaso en lo laboral. De no haber sabido llevar a cabo mi profesión como debería. Sé que hay personas que me leen que no están en absoluto de acuerdo con esto que digo, pero de verdad os digo que también me he planteado si mi trabajo como maestro ha sido fructífero. Tanto en España como aquí. He dado clase en muchos lugares distintos y he dejado huella en muchos alumnos, lo sé, para bien y para mal. Es evidente que nunca puedo agradar a todos pero hay momentos en que yo mismo soy tan autocrítico que llego a plantearme si realmente esta es la profesión que deseo. Siempre quise ser maestro, siempre quise enseñar lo que sé, pero también siento que muchas veces no he sabido hacerlo. Es muy triste y doloroso darse cuenta también que he tenido éxito con mis alumnos pero no con los que están más cerca de mí. 

A pesar de todo, hay gente que está ahí, muy pendientes de mí. Papá, mamá están demostrando que, a pesar de sus años, lo que más quieren es el bienestar de sus hijos y sé que nunca me dejarán. La entereza y elegancia con la que están llevando todo lo que ocurre es merecedora de admiración y respeto, existe muy poca gente de su generación que pueda asumirlo así. También están otros, ya saben quienes son y no hace falta que los nombre, sobre todo por no dar datos innecesarios; es en momentos así cuando sabes realmente quién te quiere y quién no. Y eso, saber que simplemente ESTÁS, es lo que te hace seguir adelante, esperando que haya un "renacimiento" que me mejore como persona, precisamente por todos esos que me quieren y también por aquellos que no. En nuestro camino vital todos deseamos mejorar como personas y sólo espero que todo este duro proceso que estoy viviendo lo haga, conmigo y con algunas personas cercanas más.

Así que espero que en pocas semanas esa renovación también llegue al blog. "Ondas Atlánticas" ha sido un escaparate de mí mismo y mis vivencias desde hace ya tres años. He contado todo tipo de anécdotas, sentimientos, reflexiones, viajes, risas, llantos, penas y alegrías. Quiero seguir haciéndolo y me gustaría que me siguiesen leyendo. Cuando veo las banderitas a la derecha de la página principal, siempre pienso qué podrá ver en este blog alguien, por ejemplo, de Bulgaria o Nigeria. Seguro que a muchos les gusta lo que escribo, otros llegarán de rebote y pasarán a otra página, pero para mí la experiencia de escribirlo ha sido excepcional. Os prometo que continuaré.

Por lo demás, en Holanda poco de que hablar. Tampoco estoy muy pendiente de lo que pasa en el país o de contaros viajes y anécdotas. Estoy cerrando una etapa y empezará otra nueva, así que aguardo que, una vez retornado al terruño, sigáis ahí. No sé si antes del 29 volveré a escribir porque en 6 días llega el camión para la mudanza y se lleva el ordenador, así que dependeré de un portátil prestado por la ALCE y con todo el ajetreo, el blog puede que quede paralizado, pero seguirá, seguro que seguirá. Gracias a todos los que estáis ahí y besos.



domingo, 26 de mayo de 2013

FECHAS

Siempre hubo fechas que se me quedaron grabadas en la mente por una u otra razón. Unas veces, por obligación escolar (¿quién no se acuerda, por ejemplo, del 12 de octubre de 1492?), otras porque son importantes para tu comunidad o país (11 de marzo de 2004, in memoriam), pero las más importantes son aquellas fechas que significan algo en tu vida personal.

El 24 de mayo de 1883 se inauguraba el puente de Brooklyn en Nueva York. Esto no sería nada significativo si el mismo día, 130 años después, no lo hubiese oído en los titulares de los informativos españoles. Y probablemente jamás me acordaría de esa fecha porque no supone nada para mí. Pero sí ese día, el viernes 24 de mayo de 2013, quedará grabado para siempre en mi memoria porque supone un fin y un principio en mi vida. 

Hubo fechas mejores en toda mi historia: el 16 de julio de 1991, el 9 de agosto de 1993, el 18 de noviembre de 2000 y el 9 de febrero de 2006. Sin embargo, el 14 de septiembre de 1996 también supuso una fecha importante en mi vida y lo seguirá siendo. Casi 17 años después recordaré esa fecha  y la seguiré recordando hasta que me muera, pero en una batalla constante con la del 24 de mayo. No quiero expresar aquí abiertamente lo que significa cada una, los que me conocéis ya sabéis lo que pasó y pasa. Tampoco quiero preocupar a nadie ni alarmar. Pero ojalá en un futuro, por ahora muy remoto, lejano y prácticamente improbable, pueda contar que la primera de esas fechas venció a la segunda. Mientras, sólo me queda pensar que el 24 de mayo es como ese puente de Brooklyn hacia algo nuevo, diferente, desconocido y, por el momento, muy poco alentador y motivador. Ese "puente" que me tienden por el momento está muy inestable, necesitará mucho tiempo para fraguar los cimientos y sea consistente. A lo peor, quiebra y se cae, pero a lo mejor hay alguien, una persona concreta a mi lado que me ayude a cruzarlo. Considero que será muy necesaria esa ayuda porque detrás tenemos otras personas especiales que estarán muy pendientes de los pasos que demos y del camino que (les) tracemos. No podemos defraudarles.

Y a pesar de lo desconocido e inestable que se presenta el camino, del miedo que me provoca en estos días, hay que confiar en que el tiempo mejorará las cosas, pondrá cada pieza en su sitio y que, después de mucho esfuerzo por ambas partes, llegaremos a la otra orilla. Es un camino duro, muy duro, pero hay que afrontarlo, con todas las estrategias de las que puede disponer un ser humano, analizando, reflexionando, reestructurando... para que haya un aprendizaje significativo y nos mejore como personas. Empezamos a caminar de nuevo.


viernes, 8 de marzo de 2013

Aprendiendo

Viernes, por fin el fin de semana. Dos semanas que han sido de mucha carga de trabajo y sientes que llega la hora del descanso del guerrero. La vida continúa a su ritmo, con los primeros rayos de sol que vienen anunciando la primavera, qué esperada es. Cuando estás en una situación un tanto excepcional en tu vida, por todo lo que rodea mi experiencia en el exterior, aprendes mucho. Vives solo, en un país diferente, a veces hostil, otras veces muy "friendly", en una capital europea con un idioma que suena distinto al tuyo pero que tiene su punto, o eso al menos creo yo. Las situaciones de la vida cotidiana te dan experiencia, se crean pequeños problemas que vas superando con múltiples estrategias, momentos en los que lo pasas mal y momentos que recordarás siempre. Pero lo que siempre quedará es el aprendizaje, lo que lleva tu espíritu y lo que te llevas como persona.

Esta peculiar situación, separado de las personas que más quieres y de las que te acuerdas todos los días, te hacen conocerte más a ti mismo, para lo bueno y para lo malo. En los últimos días me he dado cuenta de que los vecinos de mi edificio te aprecian y en cierta manera están pendientes de uno. A nivel mental valoras muchísimo más lo que tienes en España y lo que has alcanzado y relativizas mucho tus metas, tanto personales como profesionales. Acabas dándote cuenta de lo que de verdad importa. Económicamente es una experiencia que me da beneficios, me permite ahorrar en estos tiempos de crisis, pero creo que está más que justificado porque tienes que cambiar tu estado de confort mental que tienes en España y conseguir mínimamente para sobrevivir el estado de confort mental que existe aquí. 

Todas las anécdotas que os cuento no son resultado más que del choque entre dos culturas. Mucha gente cercana piensa que aborrezco Holanda porque los critico mucho. Realmente no es así. Lo que pasa es que el estado de confort español empiezas a valorarlo cuando lo comparas con otro. Y los dos tienen muchas cosas que mejorar, en España sobre todo a nivel de bienestar social (leyes laborales, protección social, etc.) y en Holanda sobre todo a nivel afectivo, eso de que los holandeses (al igual que los alemanes o los nórdicos) no demuestran sus sentimientos es bastante real, no son latinos, no son tan cariñosos ni lo demuestran en público. Es cuestión cultural, nada más. Pero ni una de la otra son mejor o peor, simplemente son distintas, y la diferencia es enriquecimiento, aunque haya momentos malos también sales enriquecido, es decir aprendiendo.

Luego, el aprendizaje de contenidos es otra cosa. Ahora que estoy metido de lleno en conseguir el First Certificate en inglés, noto que tengo más fluidez verbal en este idioma, aunque también meto "la zueca" hasta el fondo y luego hasta me abochorno de como hablo, pero sí noto que me suelto más. Eso me servirá a nivel profesional, pero también a comprender al otro y a mí mismo, que a fin de cuentas para eso estamos en este mundo, para conocer, tolerar y respetar al que es diferente a ti. Y el que no lo haga, allá él. Os garantizo que conozco gente muy cercana, aquí y allí, que sería muy difícil para ellos hacer un cambio tan brutal en sus vidas, aunque fuese temporal, no podrían salir de ese estado de confort en el que están situados y que muchas veces lastra, ¡aunque otras veces hay que reconocer que se está muy bien en él!

Y nunca dejaré de hacer algo, aunque pueda parecer que pierdo con ello. Siempre me gustó aconsejar a la gente, orientarle, aunque no me lo pidan y en algunas ocasiones haya tenido alguna respuesta cortante o incluso perder algo material. Pero gano, para mí hay una ganancia personal en esa ayuda al otro, en ese consejo, sí al otro le sienta mal el que tiene el problema es él o ella.

En fin, que comienza el fin de semana y hay que buscar alternativas de ocio, pronto empezará otra semana que habrá que afrontar como venga, en el fondo es el transcurrir normal de la vida y mientras la salud no aparezca afectada, no podemos decir que nos vaya mal. Así, que a disfrutarla, que ya habrá momentos para pasarlo mal. Besos a todos