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domingo, 5 de abril de 2020

COVID-19. HAY QUE ESCRIBIR

La actualidad obliga y ante un hecho que desde que empezó marcará nuestras vidas para siempre, no puedo dejar de escribir. Estamos viviendo una pandemia, algo que jamás pensábamos que pudiésemos vivir. Un enemigo silencioso e invisible se cuela en nuestros cuerpos y en nuestras almas y pone los cimientos del mundo patas arriba. Este virus con corona reina hoy en todo el planeta y nos ha cambiado no solo la vida sino también nuestra forma de verla. Da igual tu raza, tu religión, tu ideología, tu orientación sexual, tu color de piel o tu profesión. Da igual que seas del "primer mundo" (ahora incluso esto está cuestionado) que de África, del Caribe o del Ártico. Toda la Humanidad está padeciendo en mayor o menor medida la peor crisis sanitaria desde hace más de 100 años, mueren las personas y no hay vacuna. El COVID-19 nos transforma nuestros hábitos, rutinas y valores. Ya nada volverá a ser igual una vez termine todo.

Escribo porque estamos en cuarentena. ¡Cuarentena! Algo que leíamos en los libros de piratas cuando llegaba un barco a puerto con enfermos y lo dejaban a cierta distancia de la costa porque los enfermos   podían contagiar, o los metían en una fortaleza sin que pudiesen salir para evitar la propagación. Hoy la cuarentena significa quedarse en tu casa y salir única y exclusivamente a comprar lo esencial para comer. Y en casa seguimos teniendo los lujos de comunicación, cadenas de televisión, música, Internet, telefonía, información e "intoximación". A veces mata más un bulo, una "fake new" o un vídeo viral que el propio bicho invisible, mata más la ignorancia que la propia pandemia. En realidad, siempre fue así, pero siempre en su contexto histórico.

Los centros educativos están cerrados, los negocios de hostelería, el transporte al mínimo, los centros comerciales sin bullicio. Es todo como una película irreal, una especia de pesadilla "light" porque no estamos privados de nada esencial. Esto originará una gran crisis social, económica, política, cultural. Habrá un antes y un después del coronavirus y realmente tendremos que aprender a vivir con él, como con ese tumor dormido que está en nuestro cuerpo y que un día despertará y nos originará otra pesadilla más macabra y definitiva. Y lógicamente este período de confinamiento está sacando a la luz nuestros valores más solidarios y también nuestras carencias, como individuos y como sociedad.

A las 8 de la tarde salimos a las ventanas a aplaudir a nuestros y nuestras sanitarios y sanitarias, que a veces en condiciones muy precarias están en primera línea de batalla, viendo cómo se muere la gente en soledad (12.000 personas ya en España) o viendo también cómo se recuperan y es un gran triunfo. Es un momento en el que muchas veces me emociono y se me saltan las lágrimas. De fondo, alguien pone desde su windows personal (nunca mejor dicho) el himno de esta batalla: "RESISTIRÉ"





Y las horas pasan con actividades que teníamos olvidadas: las cartas, algún juego, un poco de ejercicio, nuevas recetas de cocina... Y nos aferramos a eso, a lo que nos pueda traer de positivo esta situación: una parada técnica para repensar nuestras prioridades en la vida, nuestros valores y nuestros motores para seguir caminando. Si hay algo de lo que España puede estar orgullosa (eso siempre lo demostró) es de sus ciudadanos y ciudadanas, muchas veces menospreciados en otros países europeos pero, como siempre dije en los anteriores post de este blog, con muchas cosas que enseñar a esa Europa que hasta hoy se está mostrando totalmente insolidaria con los dos países de su "unión" que más están sufriendo la pandemia: Italia y España. Lo triste es que a ellos también les llegará y lo pasarán mal, muy mal, aunque se empeñen en maquillar cifras de contagiados y muertos o expresamente digan que no atenderán a mayores de 65 años. Una vergüenza, vamos. 

No quiero entrar en política con este tema. Es momento de que todas las personas estemos unidas, sin mirarnos el carnet de afiliación. Las redes sociales se han convertido en las verdaderas alcantarillas donde las mentes con más MIERDA (y lo pongo con mayúscula) se dedican a desprestigiar a este o aquel gobierno nacional, regional o local, sea del color que sea. Ahí también se ven los valores degradados de ciertas personas que siguen con rencor, con odio, con ira... todo lo que legisle este o aquel, habida cuenta de que estamos en un Estado de Alarma establecido por ley en nuestra Constitución. ¡Y menos mal! Es un momento muy crítico, calificado ayer mismo por el Presidente del Gobierno "la peor crisis de nuestras vidas". Y tiene razón. Coincide que es el presidente del partido político que defiendo y voto. Da igual. Si lo llega a decir el de otro partido no estaría equivocado. Es realmente una auténtica tragedia, para todos y todas, para el niño o niña que lleva metido en su casa desde el día 13 de marzo hasta el anciano o la anciana que vive sola y que un voluntario de servicios sociales tiene que llevarle la comida a casa; desde el pequeño autónomo que no puede abrir su negocio y tal vez nunca lo vuelva a abrir hasta el empresario que tiene que cerrar su empresa y paralizar su producción y despedir a sus trabajadores hasta nuevo aviso, hasta que las cosas empiecen de nuevo a renacer. Porque sí, cuando esto se suavice (porque no se terminará nunca), comenzará la primavera, el "Renacimiento", muy despacio y poco a poco, ampliando la movilidad, acercándonos más entre unos y otros y eso será lo que realmente empecemos a valorar como importante.

Y ahora os hablo de mí. He vivido fuera tres años, lejos de mi entorno y de los míos. Os puedo asegurar que hay momentos estos días donde me he sentido aún más lejos que a 2.000 km. Llevo sin ver a mis padres casi un mes, sin tocarles y sentirlos al lado; hablo con mis primos por whats app y lo que deseo es ir a verlos y hacer una comida todos juntos; lo mismo con mis tíos, que alguno vive a 10 km de A Coruña y cuando acabe esto necesito abrazarlos; y mi hermano, mis sobrinos, mi cuñada... deseando cargar mi coche con los bártulos de feria e irnos a un campo a vender sus muñecos de crochet. No sé, son momentos muy emocionales. Y yo, que siempre he sido de UNIR, de construir y no de romper, quiero ese contacto con la familia. Hace 12 años se casó un primo mío y en su boda hizo un pequeño discurso diciendo que "si todo el mundo tenía una familia, a él le había tocado la lotería por la familia que tenía" y estábamos todos allí. Mi familia siempre ha estado muy unida en los momentos buenos y en los más duros y realmente son los que al final siempre están. 

Y los amigos y amigas... son innumerables. En Holanda están varios que conocí allí y con los que mantengo un contacto constante por facebook o teléfono; en España, desperdigados por toda la geografía, desde Murcia a Granada, desde Asturias a Madrid, desde León a Alicante, con muchas ganas de compartir vivencias de estos momentos. Y por supuesto, en Galicia: en Padrón, en Sanxenxo, en Lugo, en Monforte, en O Rosal, en Foz, en Milladoiro, en Ourense, en Fene... seguro que os dais por aludidos y aludidas. También personas de mi partido, vecinos, amigos de mi entretenimiento favorito y que por primera vez en su historia se ha cancelado (sí, este año nos quedamos sin Eurovisión), estamos pendientes unos de otros. Mis compañeros y compañeras de trabajo en el colegio, que nos hemos unido como nunca antes y que el día que entre de nuevo por la puerta no podré evitar emocionarme y abrazarme a ellas y a ellos. Y por supuesto, mis alumnos y alumnas... ¡cuánto los echo de menos estos días! Me he comunicado por ellos a través de otro blog para dejarles trabajo porque así nos lo han ordenado desde la Consellería de Educación y algún mensaje que me han dejado me ha emocionado, ¡cómo no! No hay nada que compense más en el mundo que sentir que tu trabajo es valorado no solo por ellos sino también por sus familias. Nunca podré agradecer todo lo que me ha dado mi profesión de maestro, tal vez tendría que crear otro blog para contar todo lo que supone ENSEÑAR y EDUCAR.

En fin, lectores y lectoras, solo me queda dar ALIENTO. Vamos a salir de esta, tarde o temprano, pero lo conseguiremos. Y seremos algo diferentes después, yo quiero ser positivo y pensar que como personas creceremos y maduraremos. Aquel o aquella que siempre fue tóxico, lo seguirá siendo, sin duda, como el virus; pero tengo la esperanza de que alguno o alguna se transforme un poquito, no ya tanto por el bien común sino por su propio bien. Lo que sí me está quedando claro en estos 21 días que llevamos ya confinados es que la gente que pertenece a mi círculo social y familiar vale muchísimo la pena y por eso estoy orgulloso de tenerlas al lado, aunque ahora no nos podamos ver, sentir o tocar, llegará el momento en que sí lo hagamos y seremos todos y todas un poquito mejor. Así que nada, ÁNIMO y recordad que 

#EsteVirusLoParamosJuntos

#QuedateEnCasa

#QuedaNaCasa

#StayAtHome

#BlijftUDanThuis




jueves, 21 de febrero de 2019

PRIMAVERA ELECTORAL

Pues nada, que volveremos a tener un período amplio de elecciones. Después de la disolución de las Cortes tendremos en abril elecciones generales en España y después en mayo europeas, locales y en 13 comunidades autónomas, elecciones autonómicas. Y votar nunca debería cansar o hartar a la población, pero a veces oyes comentarios en la calle que te causan cierto abatimiento. Mucha gente no ve el valor de votar en estos tiempos, básicamente por el fin del bipartidismo y por tener muchos partidos políticos donde elegir, aunque se concentren los votos en unos pocos.

Pero básicamente lo que se nota en la calle es que la gente quiere hechos inmediatos. Que no soportan esperar a que legislativamente se aprueben medidas en el Parlamento, con sus trámites y sus alegaciones. Y esto me parece muy peligroso porque es lo que hace surgir los populismos. Aparecen falsos profetas con caretas de políticos diciendo que en poco tiempo van a acabar con los problemas que tiene un país.

No quiero hablar de partidos políticos. Además, los que me leen ya saben de mi preferencia política y puedo entender que aburra. Y no quiero convertir el blog en un blog político. Pero la actualidad está ahí y el 28 de abril, día de las elecciones generales, España se juega mucho. Básicamente, se juega entrar de lleno en el s. XXI y no retroceder décadas y yo espero que de esto se den cuenta las ciudadanas y los ciudadanos que tenemos derecho a votar. Además, serán las primeras elecciones donde votarán personas nacidas ya en este siglo, entre ellas mi hijo mayor, y básicamente hay que pensar en ellos. Y yo me desanimo porque oyes a gente de 70 u 80 años (por suerte no a todos) hablar con frases del tipo "no sirve para nada", "hay que IMPONER mano dura", "España no puede hundirse", "todos son iguales"... Y no, no lo son, pero eso lo tiene que ver cada uno y cada una.

Y nos esperan semanas de campañas electorales. Hasta que acabe el curso y empiece el verano estaremos inmersos en muchos vaivenes políticos. Y pocas personas se aventuran a augurar resultados. Lo más triste es que los radicalismos extremos irrumpen ya en España, copiados de un modo burdo y simplón de la misma ola que recorre Europa, y también es triste que haya gente igual de simple intelectualmente que cree esas proclamas que en la mayor parte de los casos recortan derechos, libertades e imponen una única visión del mundo. Y no. La España del s. XXI es una España diversa, abierta, tolerante, multicultural, FELIZ... y se acercan unas nubes que pueden volverla muy gris. 

Y personalmente, como militante de un partido político, a veces siento vergüenza cuando veo a nuestros representantes en el Parlamento utilizar el insulto y la descalificación del contrario como instrumento de captación de votos. He aprendido no ya como militante sino como persona, a no despreciar ni a humillar. Es verdad que en la arena política se puede atacar con argumentos, pero es que la dialéctica política se ha convertido en una sarta de mentiras que a mí personalmente me ofenden. No quiero entrar en este juego de descalificaciones, tengo mi visión de las cosas y mi opinión sobre esos líderes políticos. Por supuesto, defiendo mi postura muchas veces con vehemencia, sabe alguien bien cómo me expreso..., pero ni de lejos me gustaría insultar a un rival, como tampoco me gustaría que me insultaran a mí, y lo cierto es que las formas se están perdiendo y los actos pueden pasar a ser más graves cuando determinadas fuerzas políticas arengan a hacerlo. 

He notado odio, entre amigos, entre vecinos, entre compañeros... Y los españoles estamos muy por encima de todo eso, fomentado desde la clase política. Oír que a una mujer que se presenta a una alcaldía le llaman "piojosa" por su opción política, comentarios denigrantes también hacia las mujeres que rezuman un machismo asqueroso, seguir insultando a gente que tiene una orientación sexual no heterosexual, etc., me parece que nos hace retroceder como sociedad varias décadas. Hemos avanzado mucho, pero tenemos que seguir haciéndolo no ya por nosotros, sino por los jóvenes del s. XXI, que nos tienen como modelos y tenemos que ser ejemplo a seguir. Ojalá decidamos bien y no nos lo echen en cara cuando pasen 20 o 30 años, es su futuro.



domingo, 17 de junio de 2018

PALABRAS ÚNICAS EN FIN DE CURSO

De nuevo, fin de curso. Y este año con despedida de alumnos al instituto. Ser tutor de 6º de Primaria implica despedir a una promoción que en la mayoría de los casos pasaron 9 años en el colegio. Una de las actividades que les propongo en estos días tontos cuando ya está todo decidido y poco hay que hacer es que escriban qué les pareció lo que aprendieron conmigo, que me valoren como maestro (para bien o para mal, sin censura), sus dos años conmigo, los 9 en el colegio... Y ahí es cuando te das cuenta que lo que haces sirve para algo. Voy a intentar resumir 24 redacciones con expresiones escritas por ellos y ellas. Espero que os gusten

- "Alfonso, si te soy sincero han sido dos años que han marcado mi vida. Me has cambiado mucho la forma de ver la vida, me he dado cuenta de que la vida no es solo color de rosa, también está el negro de la sombra (...) Esta carta no va solo para ti, también va para tu corazón que espero la sienta como yo te he sentido en estos dos años. Mi corazón está dividido en varios trozos y uno de ellos eres tú. Como yo digo, cada victoria tiene su derrota, aunque ahora nos graduemos, allí arriba (se refiere al instituto) me faltarás tú" (Alex)

- "Eres un profesor diferente a los demás, por tu alegría y la que nos transmites. Nos enseñas mucho sobre el mundo y lo más importante, a ser personas" (María)

- "Nos enseñó cómo ser mejores personas, aprender a levantarnos con más fuerza cada vez que caíamos y que todo con esfuerzo se puede lograr (...) Desde que viniste a darnos clase me cambiaste como persona. Y así como lo estoy yo, mis padres también están orgullosos de ti" (Ágatha)

- "Solo quería agradecerte todo lo que has hecho por mí. Me has ayudado a comportarme, me has ayudado en los momentos difíciles como en Matemáticas... Pero yo creo que nos vamos sintiendo como que fuiste un padre para todos nosotros. Me encanta cuando me llamas "ratón" y cuando lo escuche pensaré lo feliz que fui contigo. ¡Muchísimas gracias!" (Martín R.)

- "Alfonso, me he divertido mucho con los proyectos; pero me queda una duda: ¿cómo lograste tener tanta paciencia con nosotros? Como quiero ser profesor, quiero encontrar la manera de tener la paciencia que tienes tú" (Brais F.)

- "Hemos aprendido muchos valores que nos servirán para toda la vida, hemos aprendido ante todo, a ser como somos, a expresarnos como queramos y a ser las mejores personas posibles (...) Y debo admitir que, aunque hemos vivido algunos momentos más tristes que otros, hemos sido y espero que siempre seamos una familia. Por todo esto muchísimas gracias por regalarnos tantos momentos y experiencias" (Agustina)

- "Bueno, esto la verdad es que nunca se lo he contado a nadie, pero... siempre quise mucho a mis profesores, a todos, nunca hubo ninguna preferencia, hasta que conocí a Alfonso, él también me ayudó bastante, me llevé una gran sorpresa cuando lo vi en el hospital (esta niña tuvo una pequeña operación el curso pasado), es un gran profesor, se preocupa por ti todo lo que puede y más, es encantador y te da toda la confianza del mundo, para mí es el mejor profesor que tuve con diferencia, y eso solo lo sabía mi madre" (Antía)

- "Para mí los dos últimos años significan mucho valor y aprendizaje, pero sobre todo el amor que sentiste por todos nosotros, la acogida que nos diste y todo lo demás. (...) Tú eres una persona con pelo de plata y oro en el corazón" (Lorena)

- "He aprendido a que yo tengo muchas cosas buenas y tú me has ayudado a sacarlas fuera (...) Una persona como tú me ha enseñado que se puede aprender de una y millón formas. No me imagino sin un profesor como tú, ya que he establecido confianza, valor, expresividad... y cosas que soy incapaz  de expresar. Cuando sea mayor igual no soy policía, igual trabajo en la radio, y ten en cuenta que tú serás el primero en venir y hablar sobre tus historias holandesas. Espero que nunca te olvides de mí y de los momentos que hemos pasado todos juntos como si fuésemos una familia" (Julieta)

- "Cuando dijeron que Alfonso será el profesor de 5º me alegré mucho ya que me habían hablado bien de ti; sí, de ti. Al cabo de unas pocas semanas cada vez iba observando cómo eras y te admiraba ya que no nos tratabas como los demás, nos tratabas de una manera especial donde me sentía mucho más cómoda que con los demás" (Sandra)

- "Contigo como tutor las cosas cambiaron, las clases no eran tan serias y cada día de clase era como ir a la Warner, super guay; las cosas para ti no eran todo libro, exámenes, más libro y más exámenes; era APRENDER CÓMO ES LA VIDA, a veces era muy dura y otras te lo podías pasar muy bien. Siempre tienes que intentar llevar impregnada una sonrisa en la cara" (Ángel)

- "Creo que ha bajado mi nivel respecto a cuando iba en 4º porque tú eres como más cercano y ameno, entonces me relajaba más y me concentraba menos. También cabe destacar que contigo hemos aprendido otras cosas que no aparecen en los libros, como por ejemplo, a afrontar nuestros problemas. Gracias por todas las cosas buenas que nos has dado y por darnos confianza para hacer cosas que antes no hacíamos" (Martín V.)

- "Me has hecho cambiar la forma de pensar y poderme abrir más en clase, a mis compañeros. Lo que sobre todo destaco es que he aprendido que las opiniones de los demás no importan a la hora de que tú quieras cumplir un objetivo o un sueño. Mi manera de ver las cosas, antes era cómo que si alguien te decía que lo hacías mal o que no lo ibas a conseguir, ya había que renunciar. Pues no, porque si de verdad tú quieres hacer una cosa o quieres cumplir tus sueños, que nadie te lo impida (...) Conocerte a ti y todas las cosas que has compartido con nosotros ha sido maravilloso. Aprecio que tú como profesor también te has abierto muchas veces a nosotros" (Isabel)

- "Hoy vengo a hablarte de estos dos años que me regaló la vida. Quería agradecerte todas las veces que me has apoyado, siempre estabas para aconsejarme. Lo que me has enseñado es a valorarme más, a sacar todo el jugo que llevo dentro aunque a veces la naranja es demasiado dura y cabezona y no se deja exprimir (...) Gracias por haberme enseñado a quererme y a respetarme a mí mismo, gracias de verdad, siempre te estaré agradecido" (Brais L.)

- "Siempre me acuerdo que un día me dijiste que era una de las únicas que digo gracias, de nada, por favor... y me encanta porque es una cosa que mi madre y mi padre me enseñaron desde pequeña (...) Contigo he aprendido a valorar lo que tengo, a SENTIRME LIBRE DE OPINAR, A RESPETAR A LOS DEMÁS y sobre todo, a ser una buena persona, feliz, soñadora... Quería darte las gracias por tu tiempo libre perdido por nosotros, como cuando un sábado te fuiste a comer con algunos de nosotros a Santiago o como cuando trajiste a tu hija para ayudarnos a ganar dinero para la excursión. También quería darte las gracias por levantarte todos los días por la mañana y llegases de buen humor al cole aunque tuvieses que aguantar a unos pesados como nosotros. Gracias por respetar nuestra opinión aunque no estuvieses de acuerdo. Gracias por ser tan divertido, de hacer trabajar y de enseñarnos a tu manera las cosas para que fuesen más divertidas. GRACIAS POR SER TÚ MISMO" (Xiana)

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A ver, también hay cosas negativas. El mayor defecto es que grito mucho y me lo escriben. Lo sé, lo asumo y no puedo asegurar que sea capaz de dejar de hacerlo, lo intento pero al final caigo siempre en el mismo error. También que me enrollo hablando de Holanda o de Eurovisión, pero que les gusta porque así "perdemos clase", jajaja.

Y hubo más, incluso de mi alumno con TEA que cada viernes a las dos se acercaba a mi para pedirme un beso de despedida de fin de semana. No intento con esto parecer soberbio, sino ver cómo unos preadolescentes tienen su visión de la persona que les da clase durante 4 o 5 horas al día 175 días al año. Me encantaría ilustrar este post con una foto con ellos, pero por la protección de imagen del menor no lo hago, pero pensad que tenemos "selfies" de 18 personas, fotos de grupo en el cole, en salidas culturales y que, en definitiva, soy MAESTRO porque me hace feliz, porque despiertas algo en las cabecitas de muchos niños y no hay mejor recompensa que esta. Quedan 4 días con muchas emociones, así que espero contároslas pronto.



(Imagen sacada de www.guiainfantil.com)

martes, 13 de febrero de 2018

Y HOY... VA DE SEXO (O MÁS BIEN DE SEXUALIDAD)

Más bien de diversidad sexual. Lo cierto es que en los últimos dos o tres años una de mis fuentes de información suele ser lo que se publica en facebook, sabiendo muy bien de quién viene o de si es noticias falsas o no. Y parece que las cosas ocurren por ciclos. Gente que vas conociendo y agregando a tu red social te aportan opiniones y puntos de vista que solo no llegarías a ellos.

Se da la circunstancia paradójica que la temática del vídeo que voy a publicar hoy en esta entrada tuvo su primera parte en un conocido programa de televisión que podríamos calificar de "reality show" y que este año se ha recuperado con un éxito como el de su primera edición. Me refiero a "Operación Triunfo", el famoso programa de descubrimiento de talentos musicales que en 2001-2002 nos dio a conocer a aquellos "triunfitos" que hoy todos recordamos: Rosa, David Bisbal, Chenoa, Nuria Fergó..., que supuso una revolución en la televisión en España y de donde salieron en tres ediciones los representantes españoles en el Festival de Eurovisión. El programa tuvo luego un bajón, cambió de cadena, hubo alguna edición que se canceló...; pero este año volvió a su "casa", TVE y en las primeras semanas empezó a resurgir no solo por la calidad de los intérpretes que eligieron en el cásting, sino (y sobre todo) por su espontaneidad.

El programa empezó a tener su "alter ego" en las redes sociales y en el canal 24 horas de Youtube y a ahí los concursantes se expresaban realmente como son, chavales y chavalas etiquetados como "millenials" porque aunque nacieron a finales del s.XX y del milenio, su educación ya ocurrió en el s.XXI. Y jóvenes educados ya en unos valores de tolerancia y diversidad nunca vistos hasta ahora en televisión. El caso es que hablaban de sexo y de diversidad sexual con total naturalidad, ayudados también por dos de los profesores que les daban sesiones de educación emocional, conocidos como "Los Javis", uno de ellos director de la recién premiada película "La llamada"

Una de las concursantes en una de esas sesiones, relató quién era su pareja y la definió con un término referido a la diversidad sexual que dejó a todos con cientos de preguntas. El día que acabó su tiempo en el concurso su pareja (no quiero decir "chico" porque no tengo claro exactamente cómo lo definió) fue a darle la sorpresa en la gala en directo de los lunes. A partir de ahí ella explicó en las redes sociales con un vídeo algunos conceptos que hasta aquel momento para mí eran totalmente desconocidos.

Pues bien, hoy ha llegado a mí a través de facebook otro vídeo educativo con una explicación muy bien hecha de los conceptos de sexo biológico, orientación sexual, expresión de género, etc., que no dejará indiferente a nadie. Definiciones que había escuchado como "pansexual", "intersexual", "género binario", empiezan a tener hueco en mi mente que hasta ahora, confieso, estaba en pañales en este tema.

Y se supone que el vídeo está pensado para las escuelas y aunque en mi clase hay términos ya conocidos y hoy en día nadie se escandaliza por hablar de sexualidad, de homosexualidad, de transexualidad, de RESPETO a la individualidad de cada persona, hay términos y conceptos que para la etapa de Primaria son muy avanzados, pero en Secundaria deberían trabajarse. Os dejo el vídeo, indicando que pertenece a CARKI PRODUCTIONS, por aquello de los derechos de autor, pero anda circulando por las redes sociales y yo lo quise compartir y difundir aquí sobre todo para informarnos y para que opinéis. Decid la verdad... ¿a qué desconocíais muchos términos? Pues ya sabéis, a RESPETAR :)



miércoles, 25 de enero de 2017

LO QUE DEJAMOS A NUESTROS HIJOS

En los últimos días he leído en los "muros" de varios amigos y amigas de facebook noticias y comentarios como los siguientes:

- "Voy a hacer un ingreso en efectivo en Bankia y me cobran 5'50 €!!"

- "Mi madre está en lista de espera para una operación desde hace tres años. Me encadeno a las puertas del centro de salud porque esto es inasumible" (el bueno del hombre consigue en poco más de dos días que su madre tenga la cita el día 31 de este mes)

- "En la fábrica están echando a gente con muchos años de experiencia y sustituyéndola por gente más joven porque les sale más económico a la empresa pagarles a los recién llegados y tienen más ayudas y beneficios"

- "Las compañías eléctricas, en plena ola de frío, aumentan el precio de la luz a máximos históricos en enero"

- "Los refugiados en Belgrado viviendo en barracones abandonados a -14º, con mucho frío y nieve, aseándose con agua caliente calentada en bidones de hierro al aire libre"

etc., etc.

Todo esto con las primeras medidas del sr. Trump (por llamarlo de alguna manera) al que todo el mundo define como "un presidente salido de Gran Hermano": fuera la reforma sanitaria de Obama, oculta a la prensa, empiezan las gestiones para construir el muro en la frontera de México.

Todo esto sumado a actuaciones individuales de famosos y otros elementos que se dedican a insultar y denigrar, incluso en los momentos más tristes para una familia, a personas que se mueren y se identifican con una determinada ideología o modo de ver la vida. Estos días ha muerto una mujer joven, conocida y admirada en muchas facetas, como era Bimba Bosé, sobrina de Miguel Bosé. Comentarios de twiteer denigrándola y festejando su muerte por un cáncer malvado están siendo investigados por la Fiscalía por si constituyen delito de odio o faltas, entre ellos alguno realizado por alguien que se hace llamar periodista.

Las redes sociales se han convertido en muchos casos en el escaparate "low cost" de las pasiones y pensamientos más primarios de las personas. Desde fotos de torturadores de animales hasta el youtuber con coeficiente intelectual bajo mínimos que le proponen dar unas galletas rellenas con pasta de dientes a un sin techo y él, por aceptar el reto, lo hace, lo cuelga en su canal, recibe críticas y luego se disculpa dándose cuenta de que "me pasé". No, bonito, no te pasaste, fuiste muy consciente de lo que hacías y sabías que estaba mal, así que ahora no vale el "perdón" por figurar y preservar los ingresos por las visitas a tu canal. 

Es evidente que no todo vale y que, si hay delito, la Justicia tiene que intervenir con contundencia. Pero lo realmente preocupante es lo que dejamos para los que vienen detrás. Creo que ya lo comenté una vez, parece que me hago viejo porque cada año que pasa veo que tenemos a los jóvenes metidos en una burbuja en la que no permitimos que les pase nada. Si dicen "me duele..." automáticamente tienen a 4 ó 5 adultos a su disposición para médicos, urgencias, medicinas...; si dicen "quiero" o "tengo que..." otros 5 están cumpliendo sus deseos y rompiéndose la cabeza por satisfacerlos. Hoy me he encontrado a un niño de 2º de Primaria (7 años) diciéndome que tenía 3 móviles, uno ya roto. Sí, habéis leído bien: 7 AÑOS y 3 MÓVILES, con los que hacía fotos "y las mando a mi familia". Pero si no es el móvil es una "tablet", una consola, un casco de realidad virtual o el no sé qué. Entiendo que estamos en la era digital y que son nativos digitales, pero ¿de verdad que las familias de estos menores son conscientes de lo que están haciendo?

Hace unos meses una buena amiga me decía que a algunas familias habría que prohibirles criar hijos porque son monstruos para mañana. Supongo que exageraba su afirmación pero el contenido de la misma está claro. Los niños campan a sus anchas en territorios de adultos y éstos lo ven NORMAL. Hacer un par de días también, en mi clase, estaba advirtiendo a un alumno de lo que estaba haciendo mal y tenía una sonrisa en la cara, lo cambio de sitio y sigue con la sonrisa... la verdad es que llego a pensar si es una burla o si realmente es "me da igual lo que me digas porque yo voy a seguir haciendo y pensando lo mismo porque mis padres me protegen".

Por todo esto, no puedo estar más de acuerdo con una carta que una profesora andaluza leyó en el claustro de su instituto y se ha hecho viral porque es la pura realidad de lo que nos encontramos en el aula. Y con esto no quiero decir que TODOS sean así ni mucho menos, yo estoy encantado con los de mi clase y con sus familias, pero también reflexiono sobre determinadas conductas que implican a terceros y que ni los tienen en cuenta: son el "primero yo" y si me sale bien, después "los demás", pero SIEMPRE "primero yo". ¿Y luego nos extrañamos de que gane Trump?

La carta de la profesora la podéis leer AQUÍ

Yo espero que mis hijos y algunos de mis alumnos y alumnas lleguen, ante todo, a ser personas con criterio para elegir y decidir su futuro, comprometidos con la sociedad y con las otras personas, y después desarrollen su felicidad con un trabajo que les satisfaga, una pareja / familia que les quiera y un entorno que sea, al menos, más humano que el que estamos a vivir en estos últimos años. No dejaré de empeñarme tanto en mi casa como en el aula para conseguirlo.



sábado, 19 de marzo de 2016

EDUCACIÓN VS. HUMILLACIÓN

Hace pocos días unas imágenes dieron la vuelta al mundo por algo que consideramos denigrante. Y no deja de ser habitual ver situaciones como la ocurrida en las distintas redes sociales o informativos de televisión cuando el fútbol está por medio. Me refiero a la actitud de unos hinchas del equipo holandés del PSV Eindhoven que en pleno centro de Madrid y en las horas previas al partido, tuvieron la brillante idea de, tomando unas cervezas en una terraza, lanzar unas monedas a unas mendigas que andaban pidiendo limosna, aparte de humillarlas haciéndoles realizar una serie de ejercicios para obtener más dinero como flexiones o quemando billetes delante de sus ojos mientras ellas se desesperaban por cogerlos.



Los comentarios en todos los medios fueron de censura ante semejantes hechos y de perplejidad ante una actitud de prepotencia por parte de los hinchas holandeses. Y yo, como habitante durante tres años del país de las bicis y pudiendo opinar un poco sobre el carácter de sus habitantes, el hecho me sorprendió por denigrante, vergonzoso y hasta diría obsceno, pero no por quién lo realiza. Intentaré explicarme, aunque mi amiga Pelocha luego me dé brasa, pero es mi visión de lo que vi allí y de este hecho en particular.

Cuando yo me fui a Holanda fui con una imagen del país creada por esa visión que nos dan los medios y la información que obtienes de leer, reportajes, etc. Holanda, país con un estado de bienestar elevado, con un desarrollo de los derechos y libertades individuales muy elevado, tolerante, pionero en legislar temas polémicos como la eutanasia, la venta de marihuana en los "coffee shops", el matrimonio homosexual, etc. Y con un sistema educativo que supones mejor que el nuestro. Pues bien, en poco más de un año esos mitos se vinieron abajo porque los motivos que llevan a legislar esos temas no son ni altruistas ni mucho menos por una causa social. Porque, si así fuera, no veríamos estos hechos en su población.

Desde que empecé a escribir este blog siempre he dicho que Holanda tiene muchas cosas buenas... pero también tengo cierto empeño en desmitificar todo aquéllo que nos transmiten sobre el país como que es "más de lo más". Y vista la actitud de los hinchas de Eindhoven cada vez se me confirman más mis teorías y el resultado de mi observación durante los tres años de residencia en los Países Bajos.

No voy a decir que un hecho como este no pueda estar protagonizado por gente española aquí o en otro país porque gente gilipollas (y no me corto en calificarlos así) la hay en todos los países y culturas. Pero creo que esto va más allá. Resulta si cabe más grave cuando Holanda "vende" al exterior el grado de educación alta que tienen sus habitantes, su estado de bienestar, etc. Es esa soberbia que emanan por todos los poros de su piel y que en el día a día también manifiestan en pequeños detalles, no solo con el extranjero o el considerado por ellos "inferior", sino también con aquellos de su país a los que consideran de menor cultura, clase social o nivel económico. Holanda es una sociedad muy clasista, individualista y segregadora, y estos "valores" se van inculcando desde la más pequeña infancia a través del sistema educativo que efectivamente es clasista, individualizada y segregadora, obsesionada por el resultado final y por la competitividad, la rentabilidad y el mercantilismo, como buenos comerciantes que fueron siempre.

Y los que no estén dentro de ese sistema o no lo acepten, son simplemente diferentes y no merecen ni atención ni respeto, porque es ir contra el ADN común holandés desde tiempos inmemoriales. Por supuesto, cuando ese sistema además se va limitando por factores externos, tales como una crisis económica que les ha recortado calidad de vida y sobre todo, potencial económico, van a por ellos "a saco". Yo recuerdo que una persona llegó a decirme estando allí que los culpables de que ellos estén mal eran los miles de funcionarios de los países "del Sur", como yo, razonamiento que no dejaba de tener ciertos tintes de xenofobia al asociar su descenso en bienestar con españoles, portugueses, griegos, rumanos, etc.

¿Qué es exactamente lo que me indigna de esas imágenes? Que se sienten invencibles y con poder para humillar a quién sea, sin plantearse éticamente lo que están haciendo ni cuestionando  si está bien o mal. En los primeros segundos se ve en una de las mesas de la terraza a un adolescente, casi un niño, que imagino habrá venido con su padre y ni se inmutan y mucho menos el padre saca de allí al hijo ni se cuestiona el ejemplo que está viendo. Y repito, no digo que algo así no pueda ocurrir aquí, también se ven situaciones en estadios de fútbol que son prácticamente un delito, como agresiones a árbitros en partidos de niños, insultos, etc. ¿Realmente es el fútbol el que genera esto o es la educación de cada uno? Me resisto a creer que un deporte genere esto, aunque si detesto el fútbol es precisamente por esa hipocresía en la que también se sustenta, gracias a patrocinadores, presidentes instigadores de la violencia o, simplemente, el dinero, que al final es el que manda en estas cosas. Ese endiosamiento de los jugadores estrella por parte de toda la sociedad, a los que los niños ven como verdaderos ídolos, contribuye después a que pasen estas cosas.

En definitiva, más xenofobia que sigue invadiendo Europa a pasos agigantados. En Holanda, el partido de extrema derecha de Wilders lidera las encuestas de intención de voto; en Francia ya vemos el avance de Marine Le Pen; en Alemania también ha crecido abrumadoramente la extrema derecha; tenemos a Amanecer Dorado en Grecia, a Orban en Hungría... Y vemos cómo a los que huyen de las guerras en Oriente Medio les cerramos las puertas en Grecia y Macedonia, dejándolos a su suerte entre el barro y el frío, en campos de refugiados sin lo más elemental para una vida digna. Siguen ahogándose en el Mediterráneo, siguen recibiendo palizas en las fronteras, clavándose los alambres de espino, pariendo las mujeres en tiendas de campaña de veraneo y en condiciones insalubres, muriendo de hambre y frío... A mí me sigue hirviendo la sangre porque EUROPA NO HACE NADA, solo empeora la situación.

Yo no quiero esta Europa. Ni la que vi en Holanda ni la que veo en los caminos de Centroeuropa en busca de un futuro mejor. Sé que la educación es lo único que puede hacer que las generaciones futuras sean aún más solidarias que nosotros (los que lo somos). Y también sé que nuestro sistema educativo está por encima de otros en esto, en la educación en valores, en la solidaridad, en la integración, en la aceptación de las diferencias. Y yo lo que veo es que en Lesbos quién está ayudando a rescatar de las aguas a los refugiados son españoles y ciudadanos de la isla, no veo precisamente a muchos holandeses que estarán más preocupados de sus próximas vacaciones en Grecia, para mas inri, o de alcanzar la excelencia académica de sus vástagos. 

En fin, que hay que criticar, y mucho, estas actitudes, incansablemente, ocurran en la Plaza Mayor de Madrid o en el más pequeño de los pueblos de cualquier país europeo. ¿Quemaríamos adrede en España un refugio de personas inmigrantes? ¿Marcaríamos sus puertas de rojo? ¿Lanzaríamos monedas a unas mendigas burlándonos de ellas? Sinceramente no lo creo, como tampoco dejaríamos sin atender a aquel que lo necesite por urgencia vital o que llegue a nuestras costas en una patera. Esa solidaridad sí va en nuestros genes, y muchos hechos así lo demuestran, por algo somos de los primeros países en voluntariado o, por ejemplo, el líder en transplantes a nivel mundial.

Y para terminar, entre 1943 y 2016 han pasado muchas cosas para aprender que la exclusión y el desprecio no tienen lugar en nuestra sociedad, pero hay colectivos o países que parece lo han olvidado. Fijaos en la imagen y reflexionad un poco, arriba 1943 con los nazis deteniendo a los judíos y exterminándolos en los campos de concentración; a bajo 2016, en cualquier campo de refugiados en Grecia o los Balcanes. Aquí lo dejo.






jueves, 19 de noviembre de 2015

MIEDO

Llevamos casi una semana pendientes de París, de Bruselas y en definitiva de cualquier gran urbe europea debido a la amenaza terrorista del Estado Islámico, ISIS o DAESH o como se quieran llamar. Hay una tensión similar a la vivida en Madrid en 2004 cuando los trenes explotaron matando a casi 200 personas. Se ha hablado del tema en los colegios, en cafeterías, en tertulias, en familia. Nos estamos acostumbrando a terminología como "yihad" o similares y toda la escenografía de estos individuos es salvaje, tétrica, atroz e incomprensible.

Francia está en estado de guerra, ha cerrado fronteras e intensificado los controles de entrada en el país y extremado la seguridad. Se han suspendido partidos de fútbol en Bruselas y Hannover y se viven situaciones de película de cine, con la triste característica de que es real. Las redes sociales arden en opiniones y comentarios, políticos, famosos y ciertos "pícaros" (que siempre surgen en situaciones así) se ponen a comentar la situación cuando mi impresión es que estamos ante un fenómeno que no podemos controlar y del que poco sabemos aún. Hemos visto cómo estos fanáticos degollaban periodistas sin ningún tipo de arrepentimiento, fusilaban niños, despeñaban homosexuales destruían obras artísticas y, en definitiva, sometían brutalmente a su población. Ahora el terror está a la puerta de casa y crece la sensación de inseguridad en todo el Mundo.

Pero el dilema ético también ha surgido precisamente por la localización del último atentado en París. Acciones similares a las del viernes en la capital francesa han ocurrido en Kenia, Iraq, Túnez, Turquía y más recientemente con la explosión de un avión de pasajeros ruso en el Sinaí. Los medios se han hecho eco de estas acciones pero no con la intensidad de París ni han tenido la misma reacción. ¿Importan menos unas víctimas que otras?

Y lo peor de todo es que si te posicionas criticando la hipocresía de Occidente con estas otras víctimas, hay gente que te cuestiona tu decisión, sospechando incluso que los atentados de París de importan poco. Nada más lejos de la realidad. Todos hemos llorado ante determinadas imágenes, igual que hicimos cuando ocurrió en Madrid, Londres o Nueva York, pero no nos podemos olvidar del resto de víctimas en países africanos o asiáticos. Ver en Youtube cómo fusilan a 200 niños sin piedad o las imágenes de cuerpos destrozados tras los bombardeos en Siria, de uno y otro bando, nos hace sentir lo reprobables que somos: personas matando a personas, destrozando familias y pueblos enteros. Es atroz.

No sabremos qué ocurrirá en los próximos días. Hay expertos que nos hablan de estar encaminados a una III Guerra Mundial, a un nuevo orden mundial. Lo que está claro es que de nuevo estamos ante una guerra originada por un dogma religioso, en este caso el Islam. Pero lo terrible es demonizar a sus creyentes, pensar que todos los musulmanes son terroristas en potencia; no podemos entender el mundo sin tener en cuenta a más de 1000 millones de creyentes de esta religión y, si no recuerdo mal, 22 países donde se profesa oficialmente. Hoy existen comunidades musulmanas en todos los continentes y tienen mucho que aportar. Mientras, ¿qué actitud tomar ante las atrocidades de los terroristas de ISIS? Creo que el asunto es más profundo como para opinar en una red social sin caer en comentarios xenófobos. Lo que sí tengo claro es que a mí me duelen todas las víctimas, es verdad que París está a 1500 km de nosotros, que somos culturalmente más parecidos y que ver a 70000 personas cantando en un estadio inglés "La Marsellesa" (insisto, estadio INGLÉS) es la muestra más clara de que Europa está unida ante este horror, haya pasado ahora en París como si hubiera sido en Copenhague, Barcelona o Viena, pero en Oriente Próximo se está matando a niños o, en otra acción desesperada, se lanzan en balsas al Mediterráneo y aparecen ahogados en las playas griegas o zancadilleados en Hungría. Difícil momento estamos pasando.

España también está en alerta. En un mes son las elecciones y ya vivimos en 2004 el terror a tres días de otra convocatoria electoral. No podríamos soportar emocionalmente algo similar a lo ocurrido por entonces o ahora en París. Pero la vida sigue, si cabe con más miedo o tensión y generando sospechas sobre el diferente. ¡Cómo se puede hundir en unos segundos todo un trabajo previo de interculturalidad por culpa de unos fanáticos! Solo nos queda confiar en el buen hacer de nuestros diplomáticos porque de los políticos poco podemos esperar, pero tendrán que estar a la altura, pero mientras, por si sirve de algo... NO A LA GUERRA


(y Turquía, Kenia, Túnez, Sudán del Sur, Afganistán...)

viernes, 27 de marzo de 2015

LO QUE NUESTRA SOCIEDAD PROVOCA

Escribo poco, me doy cuenta. El ritmo frenético de la pre-campaña electoral continúa. Noto que cada vez hay menos tiempo libre y que las mañanas están dedicadas al trabajo en el colegio y algunas tardes entre las actividades cotidianas de intendencia casera, los miércoles con mis hijos y algún acto que otro del partido. Hoy, por ejemplo, presentamos las propuestas de educación y bueno, entre escuchar a mis compañeros y a Mar, y comentar las noticias de todo tipo en corrillos después del mítin, pues te dan las 9 y media de la noche o las 10 y aún no estoy en casa. pero como dice un gran amigo mío, "sarna con gusto no pica", así que de esto no me arrepiento, pero la realidad es que el tiempo vuela. Estoy, además, yendo a unas sesiones de fisioterapia para una rodilla en la que llevo con dolor desde diciembre, así que también mi actividad gimnástica ha quedado un poco paralizada.

Así que las vacaciones de Semana Santa que empiezan mañana las voy a dedicar a relajarme, tomar energías porque la recta final hasta las elecciones de mayo está ahí, menos de dos meses para el día D, el 24 de mayo. Nunca pensé que una experiencia política me hiciese ilusión, pero sobre todo es la gente que rodea esta candidatura, mis compañeros y compañeras de equipo que son gente tan ilusionada como yo, trabajadora, entusiasta, comprometida. Hace pocos días se lanzó la web de la candidatura, www.marbarcon.es, y ahí nos podéis conocer a todos así como las propuestas en todos los ámbitos y en cada barrio de la ciudad. ¡¡Vamos a por todas!!

Y todo esto combinado con el discurrir de las alegrías y desgracias ajenas del devenir diario. Hoy toda Europa y medio mundo está consternado por la noticia trágica acaecida el martes y que cada día acumula más estupor. Un avión de la compañía Germanwings se estrelló en los Alpes hace dos días. En él iban 150 personas, que han muerto. Las investigaciones, después de encontrar la caja negra y analizarla, dan un giro a las causas del siniestro, que ya nadie se explicaba desde el mismo momento del accidente. Hoy se supo que el copiloto de la nave lo provocó, estrellando el avión contra una montaña.

Ya es duro hacerte a la idea de que una tragedia así ocurra y más aún enterarte de que fue provocada por un hombre joven al que a día de hoy se le consideraba perfectamente normal. No puedo ponerme en la piel de algún familiar cualquiera de las víctimas porque dejas a un padre, a un hijo, a una hermana, a una abuela en el aeropuerto y antes de que llegues de vuelta a tu casa se ha muerto, desaparecido de tu mapa vital. Las televisiones emiten programas especiales sobre el siniestro, pero he notado una humanización mayor de las noticias sobre ello que en tragedias similares anteriores. Te enteras de protocolos de seguridad de las aerolíneas, de estadísticas de siniestralidad (1 de cada 4.400.000 vuelos tiene un siniestro, lo que certifica que sigue siendo el medio de transporte más seguro),  de pruebas y exámenes de idoneidad que pasan los pilotos, de las pautas a seguir por controladores y personal en tierra cuando un avión tiene problemas en ruta... Pero lo que la mente de cualquier ser humano no puede llegar a entender es qué motivos tiene un joven de 28 años para autoinmolarse y llevarse con él 150 personas de la manera más trágica que te puedes imaginar.

En los últimos meses hemos visto escenas en informativos que demuestran lo más atroz de un ser humano contra otro. Es como si reviviesen aquellos fanatismos de culturas pasadas que hacían sacrificios humanos porque realmente creían que había que contentar a los dioses o purgar una afrenta y cosas similares. Después de 4000 ó 5000 años parece que volvemos a hechos similares, pero en un mundo tecnológicamente globalizado, con educación e información al segundo de cualquier cosa, un hecho así se hace incomprensible. Yo, que tantas veces reivindico el desarrollo de la empatía para mejorar la vida de todos, resulta en un caso así prácticamente imposible. Y no me quiero ni imaginar el estado emocional de cualquiera de los padres de uno de los alumnos de secundaria alemanes que volvían de un intercambio en Cataluña. ¿Qué le pasa a nuestra sociedad, a esto que llamamos "mundo civilizado"? Y claro, pregunta obligada: ¿qué generaciones estamos educando? 

Este suceso traerá nuevas informaciones, habrá nuevos planteamientos, nos hará revolvernos un poco la conciencia. ¿Servirá para conseguir un mundo mejor? A veces, estando en clase con mis alumnos, veo actitudes o respuestas que vienen completamente cargadas de ningún valor moral. También es verdad que sí encuentro cosas positivas, pero actitudes de deshumanización entre las personas aumentan, siendo sustituídas por la banalización hacia otras cosas. Veo que se quiere más y se tiene más aprecio a un objeto (no siempre, cuidado) que a una persona; que es más importante lo material que lo emocional y lo humano. Porque también los medios se encargan de ello. Noticias políticas derivadas de la crisis, la publicidad que nos mete por los ojos marcas de moda, la vida ficticia de personajes famosos, ya sea deportistas encumbrados a la gloria, gente de la calle en el famoso, etc. Precisamente, a raíz del accidente de avión, una serie de personajes sin materia gris empezaron a publicar "tuits" ofensivos hacia la gente muerta en el siniestro, referidos a su origen territorial, o también reclamando la emisión de un programa "basura" del que se nutre nuestra televisión más chabacana. Y no es de extrañar. Yo tengo niños y niñas así en clase, que son granero de "grandes hermanos", "tronistas" o incluso "hermanos mayores".  No sólo yo, sino más compañeros de profesión vemos casos en que a unos padres hay que decirles: "o le ponéis límites y valores a vuestro/a hijo/a o cuando tenga 14 años os echa de casa".

En fin, la vida sigue y continúa a pesar de desgracias y dolores ajenos. Se crea como una zona de confort exclusiva en la que cada uno se va aislando más de su entorno, se aparenta vivir feliz alternando con amigos que no lo son, se compran cosas que son totalmente innecesarias porque las campañas de marketing nos hacen creer que son imprescindibles, cuando lo que realmente importa es sentir el calor de los que quieres a tu lado, los arrumacos de mis hijos, un paseo por un entorno natural, una buena lectura o una charla pausada tomando un café con un amigo. Es una filosofía de vida, un cambio de conceptos y que me gustaría transmitir a los que me rodean: hijos, alumnos, compañeros, familiares. Esto sí que es una tarea quijotesca, pero ¿quién dijo que la vida no son retos?