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sábado, 10 de noviembre de 2018

ESCAPADA DE SAHMAÍN

Que no, que nada de Halloween. Que los americanos tienen un marketing espectacular, hay que reconocerlo, y aunque estemos esperando como locos al "Black Friday" en Galicia celebramos Sahmaín, la noche de los muertos. Esta fiesta se recuperó hace pocos años en muchos lugares de Galicia con la similitud de la decoración con calabazas o "calacús". Y este año, siendo 31 de octubre un miércoles, al día siguiente teníamos festivo nacional y el día 2 era un día (nunca mejor dicho) "muerto" a nivel educativo, así que muchos centros, siguiendo la normativa oficial (no nos inventamos los festivos ni los puentes), solicitaron ese día como no lectivo, por lo cual disfrutamos de unas minivacaciones de 4 días que me recordaban a las "heerfstvakantie" de Holanda, la penúltima semana de octubre.

Así que como ya lo sabíamos con cierta antelación, las webs de vuelos, hoteles y reservas se colapsan buscando las mejores ofertas y posibilidades. Pero los responsables de dichas webs saben de estas cosas, los vuelos se ponen por las nubes metafóricamente hablando y solo tocaba moverse por el entorno cercano. Y como alguien que conozco no conocía un sitio que yo visité hace muchos años, pues me sentí un poco "guía" y para allá nos fuimos. En unas 4 horas y media desde A Coruña en coche se llega a una de las ciudades más monumentales de España: SALAMANCA.

A pesar del frío y de que llevamos un otoño bastante atípico en el que ya ha nevado en Galicia y estos días estamos con un tren de borrascas que hace años no padecemos, allá que al salir los niños del colegio a las 2 de la tarde nos pusimos en camino después de una comida rápida y no muy copiosa. Visitar una ciudad como Salamanca siempre es un lujo: de día, de noche, en primavera u otoño. El ambiente estudiantil, el arte, la historia, la cultura, la gastronomía... son un marco incomparable para muchas historias. Y echando cuentas hacía más de 15 años que no recalaba por allí. 

Plaza Mayor, Universidad, Catedral con una edición más del proyecto de exposición "Las Edades del Hombre", Casa de las Conchas, Río Tormes, Lazarillo, Celestina... Un casco antiguo muy bien conservado. Buen ambiente, una temperatura fría pero soportable, platos típicos y por supuesto, buena compañía. Nada más que añadir. O sí.


4 días para una ciudad mediana es mucho tiempo. Así que la ruta continuó destino a Portugal. Existe una frontera por la que incluso pasa el tren que comunicaba el centro - norte de Portugal con España y constituía la salida de muchos emigrantes portugueses hacia Europa. Esa frontera está en la localidad salmantina de Fuentes de Oñoro y en su vecina portuguesa de Vilar Formoso. Pero 20 km. antes de esas dos poblaciones se encuentra la segunda ciudad de la provincia de Salamanca, sede de diócesis y todo un descubrimiento: Ciudad Rodrigo. 

Se trata de una villa completamente fortificada, con muchas mansiones señoriales y una catedral en la que disfrutamos de una visita guiada gratuita y donde pudimos contemplar una joya para mí desconocida y que nos impresionó. Se trata del Pórtico del Perdón, un conjunto escultórico románico de una hechura similar al Pórtico de la Gloria o al del Paraíso, más pequeño pero con una precisión en las figuras y una idea iconográfica única. Además, dado que fue restaurado, la Junta de Castilla y León creó sobre él un espectáculo de luz y sonido de 6 minutos que solo por eso merece la pena acercarse a esta ciudad y admirarlo. En Ciudad Rodrigo comimos para luego continuar en pocos kilómetros el viaje a Portugal y dormir en nuestro próximo destino: Aveiro


Portugal es hoy un país avanzado, muy europeo y con el que Galicia tiene una relación estrecha lógicamente a causa del idioma. Ir a Portugal es para un gallego como estar en casa. Es curioso que el mismo año que volví a Lisboa con motivo de Eurovisión en mayo, coincida con la visita a otra ciudad portuguesa por primera vez y que desde hace unos años está teniendo un auge espectacular. Aveiro es conocida como "la Venecia portuguesa" por los canales que recorren sus calles y que conforman parte de su ría, en la cual desde tiempos romanos se explotaron salinas. Hoy han aprovechado ese potencial y son sus atractivos turísticos: el paseo en barco tradicional (moliceiros) por los canales y la visita guiada a las salinas. Hicimos las dos actividades, esta última en portugués y fue una explicación precisa, maravillosa, entendible sin problemas y muy instructiva.

Por si fuera poco, Aveiro tiene en su entorno dos lugares privilegiados de cara al mar: Costa Nova y la Reserva Natural de las Dunas de San Jacinto, a la cual hay que acceder en un transbordador que permite subir el coche. Pues allá nos fuimos y ver toda aquella extensión de arena y el mar, solos en la playa, fue un momento muy especial. Por cuestiones de hora no pudimos disfrutar mucho de la tarde, ya que al ser una hora menos en nuestro país vecino y ya haberse producido el cuestionado cambio de horario de invierno, la noche empezaba a notarse a partir de las 17:30 h. Así que entre el turismo y la gastronomía portuguesa pasamos los otros dos días, para regresar a Coruña con lluvia durante todo el trayecto. A pesar de todo, Portugal NUNCA defrauda.

Algunos os estaréis preguntando por qué hablo en plural: "pudimos, fuimos, visitamos...". Sí, fuimos dos... y me da que no será el último viaje que hagamos juntos. Sencillamente, la vida sigue y los sentimientos vuelven a significar algo, muy bonito. Una nueva etapa. ;)


lunes, 6 de agosto de 2018

VIAJE A POLONIA III: WROCLAW

Antes que nada que nadie se agobie si no es capaz de pronunciar el nombre de esta ciudad. Tal y como nos dijeron en la oficina de turismo se dice algo así como "vrotswaf", pero resulta que siguiendo normas de la RAE si un topónimo puede ser traducido, se hace, así decimos "Londres" y no London o "La Haya" y no Den Haag. Pues bien, Wroclaw es BRESLAVIA. La tercera ciudad de Polonia en población fue el gran descubrimiento del viaje.

Por desgracia solo estuvimos aquí un día, pero la cantidad de cosas que hay que ver y disfrutar en esta ciudad merecería otro día más. Aún así, creo que dimos un buen paseo y disfrutamos de su arte, historia, cultura y su entorno, nos pareció el mejor lugar de los que visitamos en Polonia (sí, más que Cracovia)

Wroclaw perteneció durante mucho tiempo a Alemania. Solo fue después de la II Guerra Mundial cuando quedó integrada en el territorio actual de Polonia, que fue uno de los países que más varió sus fronteras en el s. XX. La visita comenzó, como ya venía siendo habitual, en la Plaza del Mercado o Stari Rynek. Era domingo, muy buen tiempo y sus habitantes y turistas disfrutaban de múltiples actividades en la plaza, conformada por edificios con fachadas de distintos colores y, por supuesto, el ayuntamiento. Su visita interior merece mucho la pena porque las salas que puedes visitar tienen una decoración que va desde el gótico hasta los estilos más modernos, destacando el trabajo de cantería en arcos, dovelas, claves, en las bóvedas, etc. Un ejemplo lo tenéis en una de las caras que conformaban un capitel de un pilar de una bóveda, que seguramente tendrá su leyenda, pero es que parece ser que había en todo el edificio unas 2000.


Wroclaw es una ciudad plagada de historia. Si visitamos su entrada en la Wikipedia fue un importante nudo comercial desde la Edad Media. Y teniendo tanta historia vimos una iniciativa que a mí personalmente me encantó. En una de las calles del casco antiguo se creó el "Paseo de la Historia". A lo largo de la acera y cada pocos metros pusieron una placa de metal en relieve en el suelo con un hecho significativo de la Historia de la ciudad, desde su creación como tal allá por el año 1000 hasta 2017, que fue sede de los World Games, destacando en los últimos años su condición de Capital Europea de la Cultura en 2016 o las inundaciones que provocó el río Oder que atraviesa la ciudad.



La ciudad tiene universidad y de ella han salido 9 Premios Nobel. Cualquier rincón es una delicia, además el río Oder forma una isla en la que se asentaron la catedral y otros edificios de gran interés artístico. La catedral es muy esbelta, reconstruída en su estilo original ya que fue arrasada en un 70% en la II Guerra Mundial. Pero tiene una curiosidad que entretiene bastante y es que se ve una bomba incrustada en una parte exterior de ella (no os voy a decir dónde está, pero sí os pongo una foto).



Pero si hay algo que de verdad entretiene y es un reclamo turístico para todas las edades es, sin duda, el motivo por el cual se le conoce hoy en toda Europa. Wroclaw es la Ciudad de los Gnomos. Sí, como lo oís. Todas sus calles están plagadas de estos seres diminutos que tienes que buscar y, lógicamente, fotografiar. Nadie sabe cómo aparecieron, pero parece ser que un comerciante puso uno para decorar su escaparate y fue tan atractiva la idea que hoy muchos organismos, instituciones, negocios, restaurantes... tienen un gnomo de bronce representado en actitudes cotidianas y hay ya más de 300 en toda la ciudad. Os podéis imaginar que para los niños es muy atractivo y los ves buscando gnomos por todo el centro de la ciudad. De hecho hay una ruta planificada con un mapa que te dan en una oficina específica "de los gnomos", pero lo divertido es ir encontrándotelos sacando dinero de un cajero automático, robando helados en una de las heladerías más famosas de la ciudad, viendo la tele con un mando a distancia en la mano en la entrada de un baño público, imitando a la Estatua de la Libertad o recordando el lugar donde estuvo la primera imprenta de Wroclaw. En fin, algo maravilloso.


Cominos y cenamos en la Plaza del Mercado, caminamos por la isla de la catedral a la que se accede a través de un puente lleno de candados de enamorados, fuimos a la búsqueda de los gnomos y además, tuvimos un apartamento espectacular para dormir, por poco dinero. De ahí que esta ciudad merezca una visita más reposada, poder hacer un mini-crucero turístico por el Oder y visitar alguna cosa más en su extrarradio. Como lo pasamos tan bien os voy a dejar un vídeo un tanto divertido que grabé imitando a un conocido programa de televisión que también promociona en cierta medida el turismo, no sin antes recomendaros que si visitáis Polonia, Wroclaw es más que una parada obligada, sin dudarlo.







sábado, 30 de diciembre de 2017

CINE DE NAVIDAD

Pocas veces he hablado de cine en el blog. Y claro, en Navidad toca ir al cine... a pesar de los precios. Cuando era pequeño y adolescente, la asistencia al cine era un hobby normal, incluso llegaba a ir al cine una vez por semana, los domingos a la sesión de las 4. Con 7, 8, 9 años pasaron por mis ojos desde la segunda fila cientos de películas de las que ni recuerdo el nombre. Allí nos poníamos mi hermano y yo mientras la abuela se quedaba varias filas más atrás. Y por eso llevo gafas. Ver desde tan cerca estoy convencido que me fastidió la visión, aparte de la genética, pero contribuir, contribuí de lleno.

En fin, volviendo al caso, en Navidades también tocaba cine, muchos días, y de estreno. Y aquellos cines de una sola sala, algunos de barrio, tenían un encanto único. El Finisterre, el Rex, el Riazor, el Coruña, el Goya, etc., fueron salas donde por dos horas nos evadíamos de los problemas diarios y en cierta manera, aprendíamos cosas. ¡Ah! Y recuerdo en mis primeros años el NO-DO, que luego se cambió por anuncios y tráilers de futuros estrenos. Vamos viejos, vamos.

¡Que me enrollo! El caso es que desde hace más o menos 20 años la asistencia al cine bajó drásticamente. Tener múltiples canales en televisión y los precios prohibitivos hicieron que algo tan instructivo pasase a segundo plano. Además, cuando me fui de Coruña al empezar a trabajar no tenía salas cerca de mis destinos y solo recuerdo ir al cine una vez en León y otra en Ribadeo, algunas veces en Santiago cuando vivíamos en Padrón y así, poco a poco, la asistencia fue cayendo a unas 4 ó 5 veces al año. Pero el día de Navidad  allá fuimos y al día siguiente otra vez. ¿Y qué tocó? Pues el inevitable capítulo 8 de Star Wars y una de animación excepcional. Por partes.

A finales de 2016 nos dejó la Princesa Leia inesperadamente. Carrie Fisher aparece en "Los últimos Jedi" mayor pero entrañable. Y aquel Luke Skywalker igual. La verdad es que no pude evitar acordarme de aquella primera parte, "La Guerra de las Galaxias" que marcó una época y con la que empezó la saga. Todos éramos fans de C3PO, R2D2, Chewbacca, el jovencito Harrison Ford, Obi Wan Kenobi, por supuesto Darth Vader... y hoy, llenos de efectos especiales, tenemos todo un patrimonio de seres, personajes e historias que forman parte de mi generación y parece que también de las que nos siguen. La película no estuvo mal, pero yo no pude evitar al final acordarme de Leia y de Luke y de sentir que, efectivamente, los años pasan.

El día 26 volví al cine con mi sobrina, mi hija y una amiga. Querían ver una de animación de la factoría Pixar. Y yo accedí porque esperaba oír una canción que entendía era de su banda sonora, pero no fue así. Sin embargo, me fascinó. "Coco" es una película ambientada en México durante el Día de Muertos, tan importante y tradicional en aquel país. Lógicamente el trasfondo es una historia familiar en el que el recuerdo de las personas fallecidas y la conexión de los mismos con la manera de ser de la familia y el mundo actual es el hilo conductor, teniendo como tema de unión la Música. Realmente me fascinó la manera de tratar un asunto tan complicado como la muerte enfocada a los niños, basada en esa conexión que en muchas culturas se produce el Día de Todos los Santos o en la cultura celta el Sahmaín. Y sí, en el argumento saben explotar las emociones del público de una manera magistral. Ni que decir tiene que lloré lo que me pidió el cuerpo porque muchos recuerdos de gente que no está vienen a la mente. Y todo eso aderezado por momentos cómicos adaptados no solo a los niños sino también a los adultos y también con la aparición de personajes míticos mexicanos como Frida Khalo. El uso del color, de la imaginación, de la ambientación y, en general, de todo el conjunto que forman el guión, la banda sonora, la trama hacen de "Coco" una candidata a una de las mejores películas del año.

Lo único malo es de dos días de cine es el desembolso económico que supone. Porque a pesar de que tratamos de no comprar nada que no sean las entradas, siempre cae algo: que si palomitas, que si algunas chuches. Total, que la broma de dos días de cine supusieron cerca de 70 euros, en la primera sesión 3 personas (una de ellas niña) y en la segunda cuatro (3 de ellas niñas). En definitiva, un auténtico robo. Lo más insólito es que por un cubo de palomitas y una Coca Cola de 75 ml mi hijo pagó 9,70 €. ¿Aún se preguntan por qué no se va más al cine? Porque es una auténtica estafa.

Quedémonos con "Coco" como una película única. La magia del cine, que nos genera emociones y sentimientos, nos evade durante un par de horas del mundo real. A ver si en 2018 podemos ir más al cine y disfrutar del 7º arte.



martes, 29 de agosto de 2017

FIONIA Y JUTLANDIA

Suena guay, ¿eh?, hasta parece que soy un enteradillo total. Lo que molas entre tus compañeros de trabajo cuando vuelves de vacaciones y te preguntan:

- ¿Y tú? ¿Adónde fuiste de vacaciones?

- Pues nada, recorrí Fionia y Jutlandia en un coche de alquiler con unos amigos...

Dinamarca administrativamente se divide en tres regiones: Sjælland, la zona oriental, es la isla donde se encuentra la capital y otras pequeñas islas aledañas; Fionia es la isla central; y Jutlandia la península unida al continente. El país ocupa aproximadamente la misma extensión que mis queridos Países Bajos, unos 43000 km2, un poco más que Galicia y Asturias juntas. En estas dos regiones destacan sus capitales, dos ciudades que visitamos por tener unos atractivos que ahora os iré contando

En primer lugar, Odense, capital de Fionia, una ciudad conocida prácticamente en exclusiva por ser el lugar de nacimiento de uno de los escritores más universales que existen: HANS CHRISTIAN ANDERSEN

Solo con citar su nombre ya se nos vienen a la cabeza infinidad de títulos que acompañaron nuestra infancia y que aún hoy se siguen leyendo en todos los colegios del mundo. La ciudad, lógicamente, tiene a este personaje como atracción turística y en torno a su casa natal se ha construido un museo que recorre su vida, la época en la que vivió y su obra. Andersen fue reconocido en vida por su labor y pasear por el barrio que lo acogió hasta los 14 años, ya que luego se marchó de su ciudad a Copenhague, pues hace que te imagines cómo era aquella Dinamarca pobre que le tocó vivir en pleno s. XIX. El museo merece mucho la pena por cómo está organizado y es una visita muy entretenida. Hay una biblioteca en la que se guardan ejemplares de los cuentos de Andersen traducidos a cuando idiomas del mundo se ha hecho, incluído, por supuesto, o galego. 


En Odense ya nos empezamos a dar cuenta de que los precios habían subido un poco más con respecto a Suecia y que cualquier cosa que compráramos o usáramos iba a ser bastante cara. Pero había que aguantarse, no quedaba otra. 

A continuación seguimos viaje hasta la segunda ciudad del país, convertida este 2017 en Capital Europea de la Cultura: ÅRHUS. Esta ciudad tiene muchas similitudes con A Coruña y ha sufrido un "lavado de cara" en su zona portuaria que ha reutilizado espacios y les ha dado un uso más cultural y lúdico. Artísticamente tampoco es una ciudad en la que haya mucho que ver, aunque su barrio latino y la plaza en la que están su catedral y teatro son lo más salientable. En Århus pasamos tres noches y desde allí hicimos dos excursiones que podríamos decir son obligadas dentro de Jutlandia,

La primera de ellas nos llevó a la punta más septentrional de la península, al pueblo de Skagen (por cierto, con reminiscencias eurovisivas). Este pueblecito se caracteriza porque sus casas están pintadas de un amarillo tan peculiar que se le conoce como "amarillo Skagen". Es un pueblo de pescadores a orillas del Mar Báltico que también aprovecha su posición estratégica para sacar tajada del turismo. Es el destino turístico por excelencia de los daneses en época veraniega porque está enclavado en un espectacular paraje natural, con una gran extensión de dunas a su alrededor, playas, bosques, lugares de acampada... un entorno idílico, vamos.


Pero Skagen no es solo eso. Es el lugar desde el cual puedes llegar andando a uno de esos parajes de la Tierra a los que hay que ir porque suponen un hito geográfico. Sería como pisar el Ecuador o la unión de dos continentes. Pues bien, en la punta más al norte y adentrándose en el mar se llega a Grenen, que viene a ser el lugar donde se unen el mar Báltico con el mar del Norte. Un lugar que emociona y al que se llega andando por la playa durante un kilómetro y medio y que se agradece con buen tiempo. Además, a las costas de la playa llegan crías de foca que pudimos ver y fotografiarnos, pero lo mítico es hacerse la foto donde los dos mares confluyen, y evidentemente está a tope de gente, pero merece la pena.


El segundo día de excursión desde Århus tenía como destino el pueblo más antiguo de Dinamarca, Ribe, y del que había leído que era punto de partida de las rutas de peregrinación nórdicas que llegaban a Compostela. En el pueblecito hay incluso un museo vikingo que certifica esa antigüedad por los restos hallados en su subsuelo. Ribe es bonito, acogedor... y turístico, evidentemente. Impresiona su catedral en el centro del pueblo y lo más recomendable es pasear por sus callejuelas, hacer algunas compras y poco más. Desde ahí nos dirigimos al escondido Jelling y ese sí que fue un descubrimiento. Resulta que en esta pequeña aldea del interior de la campiña danesa se encontraron las tumbas de dos legendarios reyes vikingos y las piedras rúnicas de los mismos que hoy están catalogadas como Patrimonio de la Humanidad y se conservan en dos inmensas vitrinas en el atrio de la iglesia, preservándolas de las inclemencias climatológicas. Pero en torno a los dos inmensos túmulos de los reyes se ha hecho un museo interactivo de la historia vikinga, GRATUITO, que es una auténtica pasada, recomendable para niños, adultos y cualquiera que pase por allí. Muy bien ambientado en épocas medievales, con actividades interactivas y con sorpresas: resulta que el símbolo del Bluetooth de los teléfonos móviles y otras tecnologías proviene de la unión de dos caracteres rúnicos y el nombre de un legendario rey que se llamaba Harald Diente Azul ("Blue Tooth"). Curioso, ¿verdad?

Jelling merece una visita sí o sí. Porque los enormes túmulos donde estaban enterrados los reyes forman parte de un auténtico mausoleo en forma de barco (por aquello del viaje al Valhalla) y que estaba rodeado de una empalizada para prevenir los ataques enemigos (hoy reconvertida en un precioso paseo con unos postes que la recuerdan). Y esto solo lo ves si subes a uno de los túmulos o desde la terraza del museo, pero desde luego hay que decir que el empeño por preservar y dar a conocer su historia y sus raíces es de matrícula de honor en este lugar para los daneses.


En esta foto sacada desde la cima de uno de los túmulos podéis apreciar al fondo lo que era la empalizada con unos postes blancos; luego unas losetas que formaban el casco del barco para el viaje al Valhalla y en primer plano está el cementerio actual del pueblo, que rodea también la iglesia que se construyó entre los dos túmulos y que lógicamente tiene que ver con el proceso de cristianización de Dinamarca empezado ya en época vikinga, como han descifrado los arqueólogos estudiando las piedras rúnicas. Aquí os dejo un vídeo en 3D de las mismas que grabé con mi móvil en el museo (ya os dije que era una pasada).




Queda la última etapa del viaje, así que después de 5 días entre Skane, Fionia y Jutlandia (suena tan "hipster"...) llegaremos de nuevo a Copenhague y algo habrá que contar, aunque no sea una de mis capitales europeas preferidas, pero en fin, toca.

sábado, 16 de agosto de 2014

VIAJANDO EN VACACIONES

Estas vacaciones de verano están siendo un poco extrañas. No se trata del tiempo, que en Galicia siempre te puede dar sorpresas, buenas o malas, sino de todo un conjunto de factores que las hacen diferentes. Para empezar, muchos docentes gallegos hemos pasado el mes de julio pendientes de una resolución judicial que afecta a nuestro destino docente y que no tiene visos de arreglarse en varios meses. No voy a relatarlo aquí porque para los que nos son del gremio es un proceso un poco difícil de entender, pero está generando mucha inseguridad personal en mucha gente básicamente porque no es lo mismo dar clase al lado de tu casa que a 200 km. A mí también me afecta, no tanto como a otros compañeros, pero cuando te juntas con amigos y conocidos profesores sale siempre este tema y a veces con cierto enfrentamiento, todo por la ineptitud de los políticos de la Xunta de Galicia que no saben legislar y gobernar como es debido. Los perjuicios que se crean se aumentan por el llamado "efecto dominó", es decir, gente que no está afectada directamente este año, lo estará en cursos sucesivos cuanto más se alargue en el tiempo este proceso administrativo. Así que el día 1 de septiembre me incorporaré a un centro que es muy probable que tenga que dejar de nuevo a final de curso o, lo que sería peor, a MITAD de curso porque alguien, para favorecer a otro alguien u otros "alguienes" no está capacitado para tomar decisiones a pesar de ocupar un puesto de alto funcionario. Es decir, la Consellería de Educación debería llamarse literalmente "Chapuzas S. A." porque parchean y no arreglan. En fin, pasemos a otra cosa.

Julio ha pasado con algún día de playa y con la quincena preceptiva de padre divorciado con mis hijos. Alguna visita de amigos, alguna salida cercana de ida y vuelta en el día, pero nada más, todo muy rutinario. Agosto empezó con otra quincena con niños y el esperado viaje con ellos. Este año decidí cambiar la tradición de ir a la costa mediterránea o islas y proponer montaña. Dentro de España hay mucho donde elegir, pero a mí siempre me fascinaron los Pirineos. Así que busqué algún lugar donde alojarme con los niños y encontré un centro de vacaciones creado en un pueblo abandonado y restaurado por los sindicatos. Está en Morillo de Tou, a 4 kilómetros de la localidad de Aínsa, en Huesca, y para allá nos fuimos en compañía de un buen amigo de muchos años que fue un perfecto compañero de viaje. La idea era caminar por la montaña, disfrutar de la naturaleza y sobre todo cambiar el agobio de las playas por la tranquilidad del campo. Conseguimos todo eso y más, ya que conocimos lugares sorprendentes, nos salió con una buena relación calidad/precio y comprobamos de nuevo que España tiene mucho, mucho que ofrecer al turista y con calidad.

Echamos cuentas de las provincias que atravesamos y nada más y nada menos que fueron 13, a saber: A Coruña, Lugo, León, Palencia, Burgos, La Rioja, Navarra, Zaragoza, Huesca, Teruel, Guadalajara, Soria y Valladolid, porque al regreso pasamos por Dinópolis, uno de los mejores parques temáticos que tenemos en España. ¡¡Y también estuvimos una tarde en Francia!! Pero vamos poco a poco

De A Coruña a Morillo de Tou tardamos 12 horas, con paradas a comer en Burgos, merendar, repostar, etc. Una vez allí cada día hicimos una ruta por el monte, pero lo sorprendente de todo fue que cada ruta que hacíamos era cada vez más espectacular: de Morillo a Aínsa por el monte; el cañón de Añisclo, la Garganta de Escuaín (estas dos en el Parque Nacional de Ordesa) y la espectacular ruta de las Pasarelas del río Vero en Alquézar, un lugar que nos sorprendió porque todavía no puedo comprender cómo la naturaleza puede hacer cosas como esta


Lo que veis es una cueva formada por el curso de un río y está en el fondo de un cañón rodeado de una vegetación exuberante. El río Vero forma ahí un meandro y dentro de la cueva te bañas en el río, estando el agua a una temperatura ideal. Para llegar hasta ahí bajas desde el pueblo de Alquézar, conjunto histórico-artístico, por unas pasarelas integradas en el paisaje y cuando te vas las pasarelas están colgadas en la misma roca con el río bajo tus pies pero a poca altura (la veis a la izquierda en la siguiente foto). El río forma pocos metros después unas pozas donde también te bañas debido a la existencia de una pequeña presa para el aprovechamiento hidroeléctrico.


Ni que decir tiene que el paisaje es único, así que si alguna vez visitáis Huesca, no dejéis de pasaros por aquí. Cerca, además, existen abrigos en las rocas que fueron aprovechados por el hombre primitivo y en los cuales hay muestras de arte rupestre levantino, con lo cual naturaleza e historia se funden en una lección inigualable.

Las otras rutas que os mencioné también fueron espectaculares: Añisclo con sus cascadas, Escuaín con sus refugios de los quebrantahuesos... Tuvimos también la oportunidad de pasar unas horas en Francia, en la localidad de Saint-Lary, donde además de disfrutar del paisaje pude beber uno de los "capuchinos" más sabrosos que tomé en mi vida. Villas pirenaicas del Sobrarbe, con muestras del primer románico, como Aínsa, Boltaña, Bielsa, Tella... completaban el día, junto con el baño en la piscina de Morillo que hizo las delicias de los niños.

Y como colofón a la semana, Teruel y su mudéjar con la visita a Dinópolis, el mejor parque temático de dinosaurios de España y yo diría que de Europa. Bien diseñado, nada agobiante, familiar, con atracciones para niños y adultos y con un claro objetivo no sólo lúdico sino también divulgativo. Desde luego, Teruel existe y es muy recomendable. Y también, al regreso, una visita a Berlanga de Duero y Aguilera (Soria) donde comimos con una compañera que estuvo en Holanda y su marido, que fueron perfectos anfitriones  y donde pudimos comprobar que los girasoles no son sólo un cuadro de Van Gogh.


Entramos en Galicia lloviendo y esto también resulta extraño, salir de una ciudad por la mañana a casi 30º y llegar a tu casa y ponerte un jersey. En los próximos días parece que volvemos al verano, pero entramos ya en la recta final de las vacaciones y con la cabeza ya en el curso escolar 14-15. Mientras, a descansar y a disfrutar de los amigos, de la familia y de aquell@s que siempre, a pesar de cualquier circunstancia, están ahí.


domingo, 6 de octubre de 2013

MARINA Y ULAY

Lo he visto hoy en el suplemento de "La Voz de Galicia" y no he podido aguantarme. De nuevo, algo referido a los Balcanes vuelve a mi. Y en este caso, de la manera más emotiva.



Para el que quiera saber más, aquí os dejo un enlace. También Amsterdam está presente en sus biografías.

La historia de Marina Abramovic y Ulay

¿Hay algo más que merezca la pena en esta vida que el AMOR...?