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viernes, 17 de agosto de 2018

LONG HOPE

Desde hace ya algunos años he leído sobre la situación de un colectivo de marineros españoles que trabajaron años en barcos de Noruega y que tienen un problema serio debido a que el país nórdico no quiere pagarles la pensión correspondiente por esos años trabajados.

Hoy La Voz de Galicia publica una entrevista al portavoz del colectivo denominado Long Hope  sobre todo este proceso que mantiene en lucha a 12000 marineros españoles, 8000 gallegos. Como bien comenta este hombre, algunos de ellos ya se han muerto sin cobrar lo que en teoría les pertenece pero que Noruega se niega a darles. Realmente no soy un experto jurídico en el caso ni sé si tienen razón o no, pero leyendo la entrevista me llamaron la atención varias cosas que comenta sobre ese país y que para uno que vivió fuera de España tres años como yo no sorprenden y desmitifican un poco el hecho de que en el extranjero "se está mejor".

Hay una frase que resume un poco esa opinión que tanto este señor como yo tenemos y que es opuesta a la que tienen muchas personas aquí. Literalmente dice:

"NORUEGA ES UN PAÍS INDECENTE, NO ES COMO NOS LO PINTAN"

Utilizar el calificativo "indecente" para un país que aquí tenemos como modelo de muchas cosas, entre ellas los servicios que ofrece a sus ciudadanos y ciudadanas como espejo del estado de bienestar, ya es toda una declaración de intenciones. Durante todos estos años en mi blog también he intentado desmitificar todo lo que en España vemos de Holanda (en mi caso concreto) como maravilloso y que en realidad no lo es. No hago una cruzada contra el país en el que viví, pero sí que me gustaría que los lectores que se pasan por aquí no crean que todo es maravilloso y España una auténtica mierda. Pues no, no es así, y muchas discusiones sobre estas cuestiones, alguna un poco agria, he tenido sobre todo con españoles o españolas que viven en Holanda y hacen de su residencia allí el paradigma del bienestar. 

De lo que más he hablado (y criticado), evidentemente, es del sistema educativo. Claro que España tiene cosas que mejorar en este aspecto, pero desde luego Holanda también. Si hay algo que durante los tres años aprendí a valorar es lo positivo que hay en nuestro país y a no caer en esa "indecencia" que relata Alberto Paz en la entrevista que dio al periódico. Aún 5 años después de haber regresado y cuando comento a gente que llega a mi vida que viví allí tres años, algunos lo primero que me dicen es "¡qué maravilla!". Y automáticamente salta en mí un resorte y empiezo mi retahíla de desmitificación de tópicos. En este blog ya he dado cuenta de temas como Educación, Sanidad, inmigración, derechos y libertades de los ciudadanos, etc., y mi argumento es exactamente igual que el del entrevistado y que se resume en la frase que puse antes.

Pero lo que más me dolía cuando estaba allí era oír a españolas y españoles que llevaban ya más años en el país o definitivamente tenían su residencia, hablar con desprecio y rencor hacia España. No quiere decir esto que aquí todo sea perfecto, que evidentemente no lo es, pero tampoco en Holanda, Noruega, Alemania, Dinamarca o cualquier país que pongamos como modelo. Una vez oí a alguien decir en una conversación informal "¡cuánto daño ha hecho Españoles en el Mundo!" y la verdad es que creo que tenía mucha razón. Incluso existía la teoría de que el programa se creó con el ánimo de que, con la crisis, los españoles y españolas se marchasen a cualquier país del mundo porque se viviría mejor en ellos que aquí. 

"Indecente" me parece un calificativo más que adecuado. "Hipócrita" también me parece un adjetivo muy bueno. El entrevistado también cita una palabra que se notaba en el ambiente en algunas conversaciones o titulares periodísticos cuando vivía en Holanda: "DESPRECIO". Noruega les trata con desprecio, como hacen muchos ciudadanos de esos países hacia nosotros, italianos, griegos u oriúndos de países que no son como el suyo. Estos días asistimos también atónitos a la denuncia que puso una ciudadana británica a su agencia de viajes sobre sus vacaciones en Benidorm, alegando que quería que le devolviesen su dinero porque estaba "LLENO DE ESPAÑOLES" o como un matrimonio canadiense dejó como comentario en un alojamiento de O Grove que fue todo diferente a como le habían dicho porque había mucho ruido de "coches y camiones" y no pudieron disfrutar de la terraza de la vivienda que alquilaron, pidiendo una compensación a su propietaria.

Y también me hizo reflexionar otra frase que dice este hombre en su entrevista que transmite a la perfección los hábitos de vida de cualquier ciudadano o ciudadana de esos países: 

"El pueblo noruego es en su gran mayoría adoctrinado. Un noruego solo por el mundo no se desenvuelve sin la protección del «papá Estado», un español sí."

Gran frase. Desde luego que los españoles en general y, si cabe, los gallegos en particular, siempre hemos salido hacia adelante CON NUESTRO ESFUERZO y lo que decimos habitualmente "buscarnos la vida". Sin dudarlo, tenemos más estrategias para enfrentarnos a los sinsabores de la vida que ciudadanos de otros países. Y yo he pensado hoy mucho en esta circunstancia porque incluso dando clase allá notaba que había niños y niñas a los que les faltaban esas estrategias para defenderse solos. Si aquí nos quejamos de que ya vemos a muchos chavales hiperprotegidos, en Holanda esa situación era mucho más clara y de ahí ese carácter tan organizado y previsor que tenían, no sabiendo reaccionar cuando surge algún contratiempo. "Papá Estado" tiene la obligación de resolvernos la vida... y no, no es así.

En el caso de los marineros españoles en Noruega no sé si tienen la razón o no. Me resulta también extraño que el caso esté tan enrevesado si está claro que ellos cotizaron y pagaron sus impuestos en Noruega durante años porque en España todos conocemos a personas que cobran una jubilación, por ejemplo, de Francia o de Alemania por los años que trabajaron allí emigradas. En todo caso, espero que su problema termine de manera satisfactoria para ellos, pero sí me gustaría terminar haciendo ver lo mismo que este señor: no es oro todo lo que reluce allende los Pirineos y si alguien tiene pensado emigrar para establecerse en otro país, que se lo piense mucho y lo valore, a veces se pierde más que se gana, y no lo digo exclusivamente a nivel económico, sino a nivel personal y emocional. Tenemos muchas cosas que merecen la pena y no te das cuenta de que las perdemos hasta que no las tenemos o no las disfrutamos, y eso yo lo viví en primera persona. Aún así, jamás me arrepentí de vivir la experiencia que viví porque desarrollé unos conocimientos y unas aptitudes que quedándome en España hoy no tendría, por todo lo cual también agradezco lo que me dio esa experiencia. En definitiva, aprendizajes que da la vida cuando uno sale de su "zona de confort", muy necesario cada cierto tiempo y recomendable para todo el mundo.



martes, 14 de octubre de 2014

SIEMPRE VUELVE HOLANDA

No voy a negar que vivir tres años en los Países Bajos ha marcado mi existencia. En muchos aspectos para mal, pero en otros para bien, es inevitable que una experiencia de este tipo condicione aspectos de tu vida que, de no haberlo hecho, probablemente ni siquiera te percatarías de que están ahí, de que convives con ellos y que se pueden mejorar.

Si hay algún lector o alguna lectora que ha seguido este blog desde sus inicios (que los hay), habrá podido percibir que he sido muy crítico con determinadas costumbres, creencias y rutinas que marcan el carácter de los holandeses y son la seña de identidad de los Países Bajos. Sigo pensando igual en muchos de ellos, pero también valoro positivamente otras costumbres, creencias y rutinas que yo experimenté y que me encantaría importar a España, aunque por nuestro carácter es posible que no funcionasen en nuestra cultura. El caso es que no echo de menos los días fríos, las esperas de los trenes, los horarios de comidas, comerciales y del quehacer diario... pero sí estoy siempre al tanto de noticias, comentarios, sucesos que ocurren en Holanda. Si este verano me conmocioné con el atentado contra el avión de Malaysian Airlines en el que murieron más de 200 holandeses, también recuerdo y comento en mis conversaciones diarias con amigos, familiares y compañeros de trabajo curiosidades y otros aspectos de la vida holandesa.

Y me gusta. Es una parte de mi vida y no la quiero borrar. No me arrepiento de haberla vivido, aunque la despedida del país fuese traumática, fueron tres años que supusieron un revulsivo a ideas preconcebidas, un cambio de perspectiva con respecto a otras y un crecimiento a nivel personal para afianzar ideas que ya tenía integradas en mi pensamiento o para adoptar otras nuevas, a veces bastante transgresoras con ideas que tenemos aquí.

Holanda es una dualidad, un "ying yang" que necesita de sus polos opuestos para salir adelante y ser la sociedad que es.  Bajo mi punto de vista un modelo de bienestar a nivel social, pero también un modelo de consumismo y capitalismo agresivo que llega a alienar a sus ciudadanos; una sociedad con apariencia de tolerante en su grado máximo pero que en el fondo es extremadamente hipócrita. No todo está permitido pero eso sí, mientras a mí no me hagas daño, haz lo que te dé la gana, sobre todo si aún encima me reporta un beneficio económico.

Cada poco tiempo aparecen en los medios de comunicación noticias sobre el país. En estos días de ébola he descubierto que también Holanda ha repatriado ciudadanos holandeses que padecían la enfermedad para ser tratados en el país. Seguro que los protocolos de seguridad y para prevenir el contagio han funcionado mejor que en España. Leo también noticias educativas, políticas o de cualquier aspecto relacionadas con Amsterdam o ciudades que yo conozco.

Sigo además en las redes sociales a amigos que dejé allí, españoles y holandeses, desde los que tengo enlazados en el blog como Pelocha o Paquito, algunos padres y alumnos de la ALCE en la que di clase, mis compañeros de trabajo que todavía siguen allí o ya han regresado y también gente que llegó a mí en los últimos meses de estancia allí, como mi último casero y su mujer que a veces me animan con un comentario en mi muro de Facebook. Gente en la que confío, que son inolvidables, que en momentos echo de menos porque fueron mi apoyo, mis "traductores" en momentos de apuro y los hombros en los que lloré todas las lágrimas habidas en mis últimas semanas allí por las circunstancias que determinaron mi regreso inesperado. No cito nombres reales porque ellos saben quién son y lo que significan para mí. Y por supuesto que me gustaría volver para saludarlos, verlos a todos y a todas, darles un fuerte abrazo y sentir su cariño y su amistad. No sólo en Amsterdam, también en Heemskerk, Utrecht, La Haya, Veenendaal, Wormerveer, Arnhem, Mijdrecht, Purmerend... El día a día en Coruña, en mis clases, siempre hay un recuerdo a Holanda, diciendo a mis alumnos alguna palabra en holandés o enseñándoles una foto de mi Facebook, hablando con mis compañeros de partido o de trabajo, etc. 

Fue precisamente el sábado cuando disfruté mucho recordando mis días allí. Conocí al director de una prestigiosa orquesta sinfónica que pasó dos años en Amsterdam, estudiando en el Conservatorio y tocando en el Concertgebouw. Compartir con él las vivencias tan genuinas holandesas y charlar de calles, establecimientos comerciales, el horror de la gastronomía holandesa, las bicis, el transporte, el Rijksmuseum... Era revivir mis andanzas, mis vivencias, mis emociones. Curiosamente tiene apreciaciones similares a las mías y que ya reflejé en el blog, lo cual reafirma que siempre un buen marketing es esencial para generar en la gente la necesidad de tener un producto o hablar bien de algo. Es un poco lo que pasa en Holanda. Son los genios del comercio y "venden" muy bien su producto en el exterior. A ver si aprendemos en España esas "técnicas de mercado" para que nuestra imagen en el mundo se revalorice como merece porque tenemos muchas cosas y buenas, pero somos tan ineptos que nosotros mismos nos inmolamos en los foros internacionales. Si por mi fuese, me negaría a dejar esa "marca España" por el mundo y en cierta parte he contribuido a ello en mis tres años allá, así que a ver si entre todos lo vamos logrando, poco a poco y de manera eficaz, que en eso sí nos ganan por goleada los "tercios de Flandes".

Y supongo que los ciudadanos de otros países que llegan a España también son embajadores de sus costumbres y su cultura y tienen la responsabilidad muchas veces impuesta de dejar "en buen lugar" a su patria. Hace poco tiempo ha conocido a una persona de uno de los países cuyos ciudadanos son considerados en España prácticamente como gente pobre, ladrona, peligrosa... Nada más lejos de la realidad. Son personas que dejaron su país en momentos duros y se embarcaron en la incertidumbre de iniciar una nueva vida en un país desconocido para ellos, al igual que hicieron los españoles que emigraron a Holanda hace 50 años. Gracias a estos nuevos inmigrantes nuestro país avanza, a pesar de que muchos políticos se empeñen en estigmatizarlos, en hacerlos responsables de problemas como el aumento de la delincuencia, las redes de prostitución, el narcotráfico o los homicidios más crueles. Por supuesto que gente deshonesta o malas personas las hay en todas las culturas y países, pero desde aquí rompo una lanza por la interculturalidad, por el intercambio entre los ciudadanos de diferentes naciones, al fin y al cabo todos somos personas a las que en cualquier momento nos "liquidan" con un virus sin tener en cuenta raza, religión, color o especie (que se lo digan a Excalibur). Ahí queda eso, y PAZ para todos.


domingo, 5 de enero de 2014

¡YA VIENEN LOS REYES!

En un momento como el actual en que la monarquía pasa por sus peores momentos, España es hoy y mañana la protagonista de una de nuestras mayores tradiciones: la llegada de los Reyes Magos cargados con sus regalos para niños… y no tan niños. Es curioso observar esta paradoja: hasta los más republicanos seguro que llevan hoy a sus hijos a las más variopintas cabalgata y mañana se despiertan para disfrutar con ellos sus ilusiones cumplidas o frustradas. País peculiar el nuestro y de tremendas antítesis.

Es curioso como todas las culturas tienen a sus personajes particulares para traer los regalos a los más pequeños. Ya comenté aquí toda la parafernalia que se monta en Holanda desde mediados de noviembre hasta el 5 de diciembre con la llegada de "Sinterklaas", el peculiar obispo y sus ayudantes los "Zwarte Pieten". Les conté esta tradición a mis alumnos del colegio y alucinaban cuando les puse el video del recibimiento por las calles de Amsterdam y de cómo los "Pedritos" se descolgaban por la fachada del Bijenkorf en Damrak. Fue gracioso porque no se creían que Sinterklaas llegase a Holanda desde Madrid… ¡¡en barco!! Pero esa ilusión y esos ojos de asombro y de ganas de aprender lo compensaron todo.

Y claro, al venir los Reyes, todo el mundo hace sus peticiones de regalos, más o menos materiales. Se les pregunta a famosos, a políticos, a deportistas, y todos acaban haciendo unas peticiones que sorprenden. Hoy se publicaba en "La Voz de Galicia" que lo que más se pide es EMPLEO: un puesto de trabajo, que se acabe la crisis y que empecemos de nuevo a crecer. Curiosamente hoy también venía un "ránking" de productividad por trabajador y hora entre los países de la Unión Europea y EE.UU. Me llamó la atención que el país más productivo de Europa es, precisamente, HOLANDA y sin embargo, tras mis vivencias allí y las noticias comparadas creo que cada día más nos falsean los datos. No voy a volver a entrar en las comparaciones entre los dos países, ya hay muchas entradas en el blog sobre estas cuestiones y mi querido Paquito, también en su blog, nos quita la venda de los ojos cada dos por tres sobre la situación en aquella tierras. Para colmo, y siguiendo con las noticias del periódico, un grupo de nuevos emigrantes gallegos en Suiza denuncia las abusivas condiciones de sus contratos en el país alpino y de una presunta estafa en la contratación de servicios de asesoramiento y gestión a su llegada al país, llegando a pedir la ayuda de un sindicato del país para solventar el problema. Dicen que tienen que pagar hasta 6000 euros por trámites sencillos como abrir una cuenta bancaria o la gestión del alquiler de una vivienda, etc. De nuevo, Europa aprovechándose con usura de la desgracia del trabajador "del Sur".

(NOTA: he buscado la noticia en la edición digital del periódico, pero para leerla hay que pagar!!!, no está en la portada como la gran mayoría, pero doy fe de que yo la he leído en la edición impresa)

Y muchos os preguntaréis qué le pido yo a los Reyes. Bueno, eso es un pequeño secreto que yo escribí en mi carta a Melchor, Gaspar y Baltasar y que espero se cumpla. No pido nada material, pero cuando lo tenga, lo sabréis, y espero que sea pronto. Ilusión mucha, como la de un niño pequeño esperando por su bicicleta, su nuevo videojuego o la muñeca más "fashion" del momento. Y la verdad, creo que me merezco el regalo porque después de la mierda da año que fue para mí 2013, me siento con mucha energía y preparado para conseguir lo que realmente quiero. Ahí queda, ya lo sabréis ;)

Así que nada, en pocos minutos bajaré a ver la cabalgata de Sus Majestades y ver la ilusión de los niños en sus ojos. También veré cómo los mayores casi se van a pegar por coger caramelos que lanzan desde las carrozas, en el fondo no podemos evitar esa vena española del "todo para mí", aunque luego seamos los más solidarios de Europa, sin duda. Pero eso dará para otro post. ¡¡Felices Reyes!!


martes, 24 de diciembre de 2013

LA GRAN FAMILIA

Es tiempo de reuniones familiares, lógicamente relacionadas con la Navidad. Sin embargo, en nuestra familia hemos celebrado una reunión digamos que atípica a la vez que entrañable y que esperemos se repita. Fue el pasado sábado en Monforte de Lemos y os voy a contar lo que pasó, anécdotas, curiosidades, etc.

Mi familia paterna procede del municipio gallego de A Pobra de Brollón (provincia de Lugo), de dos pequeñas aldeas muy cercanas entre sí: Ferreiros y Veiga. De Ferreiros era mi abuela materna Elisa. Allí vivían sus padres que tuvieron nada más y nada menos que 14 hijos. Hoy nos parece algo imposible y que seguramente estarían en la portada de numerosos periódicos. Sin embargo, era una situación normal a principios del s. XX. Pues bien, de los 14 hijos, 2 murieron jóvenes y los otros 12 fueron creciendo y formando sus familias. A muchos les tocó vivir la crueldad de la Guerra Civil, entre ellos mi abuela (uno de los hermanos muertos fue debido a esa contienda). Luego vino la emigración de muchos de ellos, algunos dentro de España y otros a Europa y América.

Una hermana decidió un buen día dejar la pequeña aldea y marcharse, primero a Barcelona, luego a Londres y de ahí a Canadá. Se casó con un canadiense y no tuvieron hijos. El marido murió hace pocos años, pero ella aún vive, siendo una de los tres hermanos vivos que aún quedan de los 14. Son mis tíos-abuelos y sólo me quedan ellos más uno por rama materna.

Pues bien, esa asombrosa mujer por muchos motivos, viaja todos los años de Canadá a Galicia para pasar una temporada entre nosotros. Y el motivo de la celebración familiar fue, precisamente, su invitación por cumplir nada más y nada menos que 90 años. Y ella quiso juntar a muchos de sus sobrinos y descendientes para una comida, así que allá fuimos. 

A la celebración acudieron familias de 6 de los 14 hermanos más la homenajeada. Conocimos a gente de la que habíamos oído hablar pero no le poníamos cara, así como otras familias que sólo veíamos por entierros y situaciones similares. Y yo, que siempre fui un poco el "registro civil" de la familia, estuve feliz de poder compartir con ellos momentos muy especiales. Conocía a muchos porque suelo interesarme por la historia familiar, además que con algunos tengo lazos especiales por determinadas circunstancias de mi vida, especialmente con la rama familiar que se asentó en Torre del Bierzo y que es una auténtica saga, ya que el hermano de los 14 que se asentó en esta pequeña población minera a pocos kilómetros del puerto del Manzanal tuvo 7 hijos, que a su vez tuvieron también una importante descendencia. Mi vinculación con dos de esos hijos, ya fallecidos y a los que recuerdo con mucha emoción (Raimundo y Pacita), y sus descendientes es debida a que fueron partícipes de mi oposición para maestro y de mi segundo año de trabajo en Ponferrada. ¡Qué vivencias pasé con ellos en Valladolid (donde obtuve mi plaza de profesor) y Torre! De hecho, cuando me casé, los invité a mi boda precisamente para que nos pudiésemos juntar por un motivo festivo, tal y como hicimos el sábado.

La comida se celebró en un restaurante en el que estábamos aproximadamente 55 personas. Fotos, vídeos, y apuntes porque claro, muchos queríamos tener un árbol genealógico de la gran familia de los Arias, así que a raíz de esa comida surgió la idea de crear un grupo familiar en facebook que en dos días ya ha alcanzado 48 miembros. ¡Para que luego digan que Internet no tiene cosas buenas! Además, descubrí que mi hija tiene una prima tercera que se llama igual que ella, así que dos en la familia extensa con el mismo nombre, que no es muy común pero sí muy bonito y original (¡ahí queda eso!)

También, gracias a las nuevas tecnologías, empecé a elaborar lo que hasta ahora teníamos en papel: el ansiado árbol genealógico. A pesar de que la web que encontré me permite introducir gratuitamente los datos de 250 personas, ya se me está quedando pequeño porque en dos días llevo 240, incluídos algunos familiares por parte de mi madre que, lógicamente, tendré que poner en otro "árbol" paralelo para llegar a tener toda mi historia y la de mi familia. La idea ha calado y muchos de los que antes no nos conocíamos nos empezamos a relacionar. Sé que es imposible tener contacto cercano con todos y cada uno de los parientes vivos, pero el vínculo se crea y por lo menos el valor pedagógico para las generaciones futuras de nuestra familia ahí quedará. Por ejemplo, a mis hijos les puedo contar el nombre de sus bistatarabuelos, nacidos más o menos en la primera mitad del s. XIX… ¡casi nada!

Uno de los objetivos específicos de ese árbol es encontrar los descendientes de aquel hermano que un buen (¿o mal?) día emigró a Cuba y nunca regresó, aunque sabemos que tuvo descendencia allí y que tuvo contacto con otro de los hermanos que también pasó una larga etapa de su vida en la isla. Esperemos lograrlo entre todos. Y sobre todo, que lo que aprendamos de esta experiencia nos sirva para valorar el gran esfuerzo que hicieron nuestros antepasados para sacar adelante a los suyos en unas épocas difíciles, así como los valores que poco a poco fueron inculcando a todos y cada uno de nosotros, los integrantes de ese árbol al que ya le podríamos llamar "bosque" por la cantidad de integrantes que hay en él. Para todos, un abrazo enorme y espero que lo que hagamos entre todos nos satisfaga.


jueves, 25 de abril de 2013

MAG IK IETS VRAGEN?

Esta sencilla frase en holandés significa "¿Puedo preguntarle una cosa?" y es una de esas frases de supervivencia básica cuando aprendes cualquier idioma. Ayer me hicieron a mí esa pregunta, pero claro, cuando después siguieron hablando en holandés, les dije. "Sorry, I can't speak in Dutch", aunque también podría haberles dicho "Ik spreek een beetje Nederlands, maar niet genoeg om te pratten", pero no me salió.

Vayamos poco a poco. Ayer fue un día un tanto peculiar. Visité nuestra aula de Eindhoven por un asunto de trabajo y allí conocía a muchos padres de nuestros alumnos, pero hubo dos personas que tenían un contacto previo conmigo y yo no lo sabía. Una de ellas cuando llegó al colegio y me presenté, me dijo "Tú eres el que escribe el blog Ondas Atlánticas, ¿no?". Primero la sensación de alegría por conocer a una lectora de mi blog que, además, conocía a Pelocha; luego empezamos a debatir sobre el contenido del blog y en concreto, las características de la escuela holandesa versus la escuela española, aunque lógicamente no estábamos allí por ese motivo. Me pareció una experiencia especial porque fue una prueba de lo que significa hoy el acceso a la información a través de Internet, te pueden leer en la otra parte del mundo y, por circunstancias de la vida, un día te encuentran. 

Un poco más tarde, entre el grupo de padres del aula de Eindhoven, conocí a un hombre que se había puesto en contacto conmigo telefónicamente días atrás. El caso es que durante el encuentro con las familias de esa aula yo tenía en mi cabeza una idea de que a esa persona la había visto antes, pero era imposible. Pues no, no lo era. Atando cabos, ya de vuelta en el tren para Amsterdam, me di cuenta de quién era: uno de los protagonistas del libro "Mi casa, su casa" del que ya hablé aquí y que se publicó con motivo de los 50 años de la emigración española en Holanda. Me hubiese gustado haberme dado cuenta antes y poder hablar con él sobre su experiencia en la emigración y sobre el libro. Posiblemente en otra ocasión.

El día ya acababa y ya en Amsterdam, de camino andando a casa, una pareja de chicos jóvenes me hicieron la pregunta que titula esta entrada. Después del diálogo inicial me fijé que uno de ellos llevaba una mini cámara de video y el otro preguntaba. La preguntas en inglés fueron simples: 

- ¿Tienes novia?
- Bueno, estoy casado
- ¿Con una mujer, con un hombre...?
- Con una mujer
- ¿Crees que la mujer habla más que el hombre?
- (!!!???)
- Pues en mi caso ¡no! Hablo más yo que mi mujer
- ¿De verdad?
- Sí, de verdad.
- Ok, muchas gracias

La verdad es que me quedé con una sonrisa en la boca y pensando que a lo mejor, en pocas horas, anda mi imagen en un video de Youtube o en algún trabajo de universidad o programa de televisión. De nuevo te das cuenta de cómo Internet está ya integrado en la vida de cada uno y de la sociedad en general, en algunos casos a lo mejor para mal, pero sabiendo usarlo correctamente es un buen invento para comunicarse, conocer y llegar a vivir experiencias como esta.




jueves, 4 de octubre de 2012

EMIGRACIÓN

El otro día vi un reportaje en internet de un programa de la cadena Cuatro que me gusta mucho. Se trata de "21 días" y es uno de esos documentales a medio camino entre el "reality" y la información pero que suele impactar. La dinámica del programa es siempre la misma: una reportera adopta durante 21 días un rol y nos muestra como es su vida con ese rol. En la primera temporada de este programa había temas más impactantes: "21 días viviendo en la calle", "21 días como inmigrante ilegal", "21 días viviendo en una chabola" y el que más me emocionó fue "21 días ciega", reportaje que les puse a mis alumnos mayores y en el que la reportera fue a un oculista para que le tapasen los ojos durante 21 días y empezar a vivir como una persona ciega. Me impactó y aprendí mucho.

Ahora es otra reportera quien hace los programas y el otro día vi el titulado "21 días buscando trabajo en el extranjero", en el cual la muchacha se va a Noruega a buscar trabajo y allí contacta con ciudadanos españoles que acaban de llegar o llevan poco tiempo en el país y han llegado con lo puesto. Esa situación sabemos que está ocurriendo con mucha gente en España, aquí se nota la llegada masiva de gente joven buscando oportunidades laborales. Pero el reportaje, a pesar de la actualidad, te lleva a 50 años atrás, cuando la gente salía de España con lo puesto, sin saber idiomas y sin formación. Los casos que salieron en Noruega eran similares, destacando el de una pareja gallega con dos hijos pequeños que tenían que recurrir a la ayuda social para comer, para vestir y para todo, esperando a que al cabeza de familia le hiciesen un contrato de trabajo por el cual accederían a ser ciudadanos de pleno derecho. Por suerte a esa familia le llegó el contrato de trabajo y la emoción que tenían era como si les tocase la lotería.

La cuestión es que salir de España, algo que mucha gente se plantea como alternativa a la crisis, es un proceso complicado al llegar al país elegido. Aquí en Holanda también vivimos situaciones bastante frustrantes con la organización de este país incluso entre los profesores que llegan a la ALCE. Los trámites nos los hacen complicados y desde los últimos meses notamos incluso recelo y precaución ante todo lo que significa "España". Un proceso sencillo como sería poder abrir una cuenta corriente o alquilar un piso se convierte en una odisea.

Pero volvamos al reportaje. Quien lo vea se queda en España y no sale. No es "Españoles en el Mundo" donde todo es guay y la gente vive feliz con actividades en la naturaleza o comiendo los platos típicos del país en cuestión. En Noruega se ve un "piso patera" donde duerme uno de los españoles a los que la periodista sigue y al que llegan dos traficantes de droga y que abandonan ante el peligro que supondría compartir con ellos un habitáculo donde dormirían 5 personas; también el idioma. Da igual que sepas inglés, francés o alemán, Noruega tiene su idioma y te piden saber noruego. La imagen de la mujer gallega yendo a por ropa para sus hijos a una institución tipo Cáritas y haciéndose entender por señas es la misma que hace 50 años. Lágrimas y desesperanza. Su marido trabajando en una empresa de limpieza hasta las 10 de la noche, pagándole no se sabe bien cómo y esperando el ansiado contrato que les hace "legales" en el país, con acceso a escuela para sus hijos, a un salario digno, a derechos laborales. Y las escenas de otra emigrante que acude a una entrevista de trabajo presuntamente en una empresa relacionada con salones de belleza y lo que le ofrecen es un empleo de tipo piramidal en donde tiene que conseguir clientas que se quiten las arrugas, en un país que no es el tuyo y en el que no tienes tu red de contactos sociales.

No todo fue negativo, se habla también una chica que era la viva imagen de lo que implica ser emigrante: introducirte en el sistema del país en el que te asientas. Una joven de 23 años que trabajaba en una zapatería y que llevaba un año y medio en el país y ya se defendía mínimamente en noruego, pudiéndose comprar una prenda cara y plantearse ser madre porque el estado noruego te facilita todo. El caso es que no pude evitar comparar lo que veía con Holanda y aquí ocurre algo similar. Aquellos que se han introducido en el sistema sólo le ven ventajas, aunque para ello el primer paso, sin duda, pasa por saber holandés. 

El caso es que, como os he comentado, estos últimos meses la riada de españoles hasta se nota en el Consulado, esperando para que nuestras dos compañeras de la sección laboral les faciliten la obtención del BSN (ex Sofi Nummer) y a partir de ahí, cuenta corriente, alquiler, registro..., proceso que puede llevar a más de alguno a coger de nuevo el billete de vuelta y regresar a casa. Lo triste es que se vengan con ilusiones de mejorar en la vida y al mes estés deseando volver a casa porque un país no te acoge como esperabas.

Conclusión: es muy triste comprobar que la historia se repite, que lo que pasaba hace 50 años vuelve a ocurrir ahora; que puedes tener skype, iPhone y estar plenamente conectado con el mundo, pero hay que pensar en los que llegaron en trenes por aquellas fechas con una maleta de cartón y sin contacto directo con España. Yo mientras os escribo esto veo TVE Internacional, pero hace 50 años... Aún así, para los que salgan de España, mucho ánimo, paciencia, ilusión, sonrisa, ganas y los problemas colgados en el perchero de casa. Siempre se tiene que sacar algo positivo de lo que puedas vivir en otro país, aunque en pocas semanas vuelvas a casa habrá siempre un aprendizaje que te haga reflexionar, madurar y avanzar en la vida.




miércoles, 19 de septiembre de 2012

¿Europa?

En España aún se disfruta del verano. Oigo en las noticias fiestas en tal o cual sitio. En Holanda la rutina ya se ha asentado y yo con ella. Casa-oficina-clases-casa. El tiempo acompaña a esa rutina. Hoy ya se ha notado frío y, salvo la primera semana de calor asfixiante y manga corta, septiembre está siendo un mes lluvioso y de tormentas. Hay momentos en que necesito más tiempo para adaptarme de nuevo a esta rutina, sobre todo cuando veo que en casa están de manga corta, van a la playa o siguen con sus juegos y fiestas. 

Holanda ha celebrado elecciones. A mí el otro día en el mercado el partido socialista me regaló una rosa que aún tengo en casa. La jornada electoral se celebró un miércoles, sin más. La gente podía votar en en las estaciones de tren o de metro, en tiendas y en casas particulares. Muy poca ostentación en la campaña electoral. Los resultados avalaron a los partidos europeízas, más o menos nuestro PP y nuestro PSOE. Ganó el centro derecha por sólo tres escaños y la extrema derecha del xenófobo de Wilders se descalabró, siendo el artífice de que estas elecciones fuesen anticipadas. Ahora toca pactar y lo sorprendente es que aquí probablemente pacten el VVD (centro derecha) con el PVdA (centro izquierda), es decir, un pacto PP-PSOE: impensable en España.

Pero a pesar del triunfo europeísta, cada día se nota más la desconfianza hacia todo lo que signifique "España". Más trabas para alquilar una vivienda, más pegas para obtener una cuenta corriente... La llegada de españoles es arrolladora este mes y la sensación general de un holandés medio es que a ellos les reducen el sueldo para salvar a los países del Sur que han despilfarrado, entre ellos España. Se nota esa hostilidad en pequeños detalles de la vida cotidiana. Ya no sonríe tanto la gente cuando les dices que eres "spaniard" o que hablas "spaans", notas a veces una mirada desconfiada.

Y sin embargo aquí yo sigo viendo crisis: locales cerrados que se alquilan, comerciales que quieren ofrecerte sus productos o servicios negociando contigo, etc. Hoy me ha visitado un muchacho de la compañía de transporte TNT para ofrecerme sus ofertas y servicios. El chico, de origen marroquí, nacido en Holanda, pero con un dominio del español más que aceptable, tuvo una conversación muy agradable conmigo en la oficina, llegando al final a intercambiarnos ciertos detalles de nuestra vida privada. Es el carácter del Sur, que te quiere implicar también emocionalmente. Llegó a pedirme una tarjeta para poder invitarme a algún partido del Ajax porque consigue entradas gratis mientras yo le ofrecí un folleto del Instituto Cervantes para que se animara y sacara un diploma de español, que leyó con interés y preguntó sobre el aprendizaje del español y las puertas que le podía abrir en países americanos. Me pareció un muchacho trabajador y responsable, con ganas de salir adelante y prosperar. La viva imagen de lo que han sido las políticas de integración en este país con los ciudadanos inmigrantes: un auténtico holandés con rasgos magrebíes, elegantemente vestido y que, al menos, domina 4 idiomas (holandés, árabe, inglés y español).

Ahora llega una nueva emigración, una oleada de gente joven preparada que no tiene posibilidades en España. Pero con una gran diferencia respecto a aquellos que llegaron en los 60 con una maleta de cartón: son ciudadanos europeos a los que este país les tiene que acoger y posibilitar el trabajo. Se da la circunstancia que viven más holandeses en España que españoles en Holanda, así que espero que esta nueva acogida no venga acompañada de esa desconfianza que estamos notando. Si ganan los europeístas, tendrán que demostrarlo.





viernes, 22 de junio de 2012

Veenendaal

Veenendaal es una ciudad del interior de los Países Bajos, en la provincia de Utrecht, que cuenta con algo más de 60000 habitantes. A esta ciudad llegaron muchos emigrantes españoles en las décadas de los 60 y 70 del siglo XX para trabajar. Por eso aquí tenemos un aula de español en la cual yo he dado clase este año.

Los martes, a pesar de que era el lugar más lejano al que acudía desde Amsterdam, me subía a dos trenes y marchaba para allí con mi mochila a cuestas con ganas de hacer muchas cosas. Al principio  algunos chavales tuvieron el choque habitual ante un nuevo profesor, pero poco a poco fuimos congeniando e hicimos muchas cosas. Sus familias son un grupo humano de españoles muy unido y con mucho cariño hacia España y con un trato hacia mí de mucho respeto al mismo tiempo que cordialidad.

El pasado martes fue el último día que fui allí ya que el año que viene no daré clase en esta localidad. Las familias tienen por costumbre celebrar una pequeña merienda con platos preparados por ellas en el que cada cual aporta algo y lo comparte con los demás. La sorpresa me la llevé yo cuando empezaron a llover regalos y felicitaciones de agradecimiento por el trabajo realizado. La verdad es que uno nunca se acostumbra a estas cosas, pero os garantizo que me hicieron sentir muy valorado y querido por todos. Los padres y madres siempre fueron muy cercanos a mí y los niños también notaba que tenían mucha curiosidad por aprender y con alguno de los mayores había mucha empatía y complicidad, al mismo tiempo que lo que solemos llamar "buen rollo".

Un cuadro, un dossier con escritos, dibujos y postales de los niños, bombones, objetos de porcelana de Delft... y me confesaron que estuvieron investigando para regalarme un viaje en globo ya que una vez al salir de la escuela vimos sobrevolando varios globos y comenté que sería algo que alguna vez me gustaría hacer. Pero sobre todo, muchos abrazos, besos, felicitaciones y desde luego cariño, mucho cariño. No puedo nombrar aquí a todos porque seguro que me olvido de gente, pero os aseguro que recuerdo los nombres de todos los niños y tampoco se trata de hacer una lista. A todos de corazón MUCHAS GRACIAS por los buenos momentos vividos en Veenendaal, por vuestra ayuda con las gestiones en el colegio, por las buenas charlas que hemos tenido, por preocuparos por el progreso de vuestros hijos en el estudio del español, por vuestra comprensión... POR TODO!!! Es que podría seguir y seguir porque con gente como ellos merece la pena vivir esta experiencia en el exterior.

Y por supuesto, a mis alumnos, tanto los pequeños como los mayores, por los debates en clase, por vuestro trabajo y esfuerzo, por soportarme hablándoos de Historia de España, por mis correcciones, por mi insistencia para que trabajaséis. Son unos chicos fabulosos y tengo muy claro que tendrán un futuro prometedor. Los echaré de menos, no creáis, y esto lo saben muy bien los que me conocen en mi profesión, no tenéis más que mirar las primeras entradas de este blog hace ya dos años cuando me despedía de mis alumnos de 6º en Ordes. ¡Qué recuerdos! Desde luego que no los olvido, como tampoco a muchos que pasaron por mis aulas, en estos días especialmente a los que están sufriendo los recortes en la minería leonesa, allá en mi primer destino en Ciñera de Gordón, ya son hombres (¡y mujeres!) mineros de más de 30 años que están luchando por el futuro de sus familias y de su comarca y que merecen, cuando menos, un respeto y admiración por parte de todos.

Desde este humilde blog, suerte en la vida a todos, bien en Veenendaal, Ciñera, Ponferrada u Ordes, el mundo cada vez se está poniendo más difícil pero con EDUCACIÓN y respeto se sale adelante, que nunca se olvide, y GRACIAS a todos por haber formado (o algunos seguís formando) parte de mi vida.




sábado, 9 de junio de 2012

¡¡¡AL RESCATEEEE...!!!

Pues ¡hala!, ya está. Se acabaron las especulaciones. A los bancos españoles les va a dar Europa 100.000 millones de euros. Eso sí, todos tranquilos que aquí no pasa nada, no somos Grecia ni Irlanda ni Portugal, ¡faltaría más! Al final los que han robado el dinero obtienen una recompensa y los que estamos currando nos quedamos viendo a "la Roja" que esperemos nos dé alegrías.

Echemos la vista atrás. Hace 7 meses hubo elecciones generales y el PP obtuvo la mayoría absoluta porque prometían salvar al país. Toda la culpa era de Zapatero y del PSOE. Para el ciudadano de a pie la idea es que aquellos que manejan el dinero, los grandes banqueros y las grandes fortunas, se van de rositas mientras los demás tenemos que sufrir las penalidades de reducción de sueldo, paro, penurias y en casos muy extremos escasez. Me comentaba hace unos días un papá de unos alumnos que en su pueblo de Cataluña los niños en los colegios dejaban de asistir al comedor porque no había abundancia de comidas y se llevaban su fiambrera de casa para no pasar hambre. Sí, sí, HAMBRE. En las redes sociales empiezan a circular algunos dibujos y parodias con el título "apadrine a un español" y yo no sé si tendrá que ver, pero este año hemos tenido un aumento de alumnos de cara al curso que viene y uno de los motivos es que la gente vuelve a emigrar, con sus hijos. También se ha abierto una convocatoria de profesorado interino en nuestra Agrupación y hemos recibido 4 cajas con más de 50 solicitudes llenas de méritos, currículos y diplomas que tenemos que baremar. Son pequeños datos, pero significativos.

Por otra parte, estoy oyendo que los países europeos que más condiciones querían imponer a España por ese préstamo a la banca eran Finlandia y Holanda. ¡Cómo no, si para este país todo lo que signifique dar sin pedir nada a cambio debe ser pecado! Esa consideración de que somos de segunda para ellos se acentuará más, como si a ellos les hayan ido bien las cosas. No digo que en muchos aspectos de gestión son fenomenales, pero yo creo que no hay que traspasar determinados límites, ya que mercantilizarlo todo me parece extremo, como siempre he mantenido aquí, especialmente la Sanidad y la Educación. Lo que más valoro de nuestro país es esa red que formamos con nuestros vecinos cercanos, en el edificio, en el barrio, aún perviven muchos aspectos de ayuda mutua y solidaridad. Yo eso aquí no lo veo, o por lo menos no de una manera altruista. Y España tendrá un 25 % de paro y habrá gente que lo esté pasando muy mal, pero seguro que tienen cerca a alguien que les ayude. Esa red de solidaridad y protección es algo de lo que nos tenemos que sentir orgullosos.

Pero claro, puedo entender que un europeo típico piense: "es que los españoles siempre están de fiesta,¿dónde están sus problemas?", ya que al mismo tiempo que nos rescatan sale en el Telediario que más de 8000 españoles se han desplazado a Polonia para los partidos de la Eurocopa, nadie se priva de las vacaciones y si a nosotros nos propusiesen un referéndum como en Suiza para aprobar si queremos 6 semanas de vacaciones tengo clarísimo el resultado de la votación, un "sí" abrumador.

En fin, a ver qué sale entonces de ese rescate y veremos si dentro de un año nuestra economía está mejor, esperemos que los bancos y aquellos que se han quedado con el dinero del ladrillo no vuelvan a enriquecerse y procuren que el a prado tenga trabajo y las familias puedan vivir con los mínimos de dignidad, pero que también aprendan a no vivir por encima de sus posibilidades, no volvamos a tropezar dos veces en la misma piedra.





domingo, 20 de junio de 2010

Pero... ¿Qué es una ALCE?

No, no es ese animal que aparecía en "Doctor en Alaska" porque estamos hablando en femenino.

ALCE es una sigla que corresponde a las iniciales de "Agrupación de Lengua y Cultura Españolas". Es una de las modalidades de la Acción Educativa en el Exterior del Estado Español. Existen en aquellos países donde la emigración española es importante y la finalidad es enseñar español a los hijos de los emigrantes para que no pierdan el vínculo con nuestro país de cara a su regreso.

El paso del tiempo ha cambiado los destinatarios de este programa, ya que en un primer momento eran los hijos de los emigrantes que fueron a buscar mejor vida allá por los años 60 y 70 del s. XX. hoy en día se trata de niños de 2ª o 3ª generación, generalmente con uno sólo de los progenitores español.

Las clases a este alumnado se imparten fuera del sistema educativo del país en que se encuentran, es decir, como una actividad extraescolar voluntaria y en locales alquilados al gobierno del país correspondiente. Los alumnos van de los 7 a los 18 años organizados en 4 niveles.

En los Países Bajos hay 18 aulas en localidades tan conocidas como Amsterdam, Rotterdam, Utrecht, La Haya, Eindhoven... y en otras no tan conocidas como Dordrect, Enschede, Heemskerk, Veenendaal... Yo todavía no sé qué aulas me corresponden, pero ya me puedo acostumbrar a esos nombres que imagino no serán fáciles de pronunciar. De lo que sí me he enterado es que en Países Bajos el número de alumnos de español está aumentando. Buena señal, a ver si nuestro Ministerio manda más profesores para esta tarea.

En la barra de la derecha os dejo un enlace a la página web del Ministerio de Educación en la que podéis enteraros de este tipo de acciones educativas, a ver si el año que viene alguien se anima y se viene a comer queso de Gouda, jejeje.