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sábado, 5 de octubre de 2019

501... Y FINAL

Hace 9 años empezó esta aventura, con mi adjudicación de una plaza en los Países Bajos de la Acción Educativa Española en el Exterior. ¡Cuántas cosas han sucedido en este tiempo! Tanto a nivel profesional como personal. Una vida cambiada, una vida nueva...

Llevaba unos meses con la idea de terminar el blog. No es porque no me guste escribir, sino por otras razones. Creo que todo tiene un principio y un final. Las nuevas tecnologías con el auge de las redes sociales, avanzan más rápido que nosotros mismos. En 2010 yo no usaba whats app, prácticamente facebook estaba en pañales y ahora solo estas dos aplicaciones nos comen horas de nuestra vida. 

Pero el motivo principal no es ese. A punto de cumplir medio siglo, creo que, como os he dicho, todo tiene un momento. Y el momento de ONDAS ATLÁNTICAS ha llegado hasta aquí. Os aseguro que no es fácil estar escribiendo esto (ya me estoy emocionando). Mucha gente ha leído mis post, mi bitácora, desde amigos hasta personas que llegaron al blog por diversas razones. De muchísimos países del mundo han entrado por aquí, he conocido a dos blogueros que están todavía en Holanda que sé que lo echarán de menos y que siempre agradecieron lo que escribía: Paquito y Pelocha... bufff, nos vimos pocas veces pero fuisteis también un apoyo y una inspiración en momentos duros. Pelocha está a punto de casarse y estoy seguro que será feliz con su "tulipán" (me encantó esa expresión y se la copié, aún sigo usando aquí "Tulipandia"); Paquito seguirá luchando cual quijote contra todos los molinos que se le pongan por delante... como si Holanda tuviese pocos molinos. ¡Qué crack! Y por supuesto, espero que vuelvas aquí, a esta España tan complicada a veces de entender, sobre todo cuando vivimos fuera y cogemos PERSPECTIVA (también se lo he copiado).

Supongo que con todo lo que he escrito habrá que hacer algo. Por lo de pronto, una copia de seguridad. Después, ya se verá. Ha habido personas que me dijeron que resumiese todo y escribiese un libro. Me parece pretencioso, la verdad, solo ha sido una experiencia que tuvo su origen en mis años en aquellas tierras bajas, bajas, bajas y que continuó después en Galicia por otros motivos, entre ellos incluso terapia personal.

Evidentemente, en estos casos, siempre hay que decir GRACIAS. A las más de 200.000 visitas que ha tenido el blog, a los y las seguidores incansables, a los y las que leísteis y os sirvió para entender cosas de aquí y de allá, a los y las que dejasteis comentarios, a los y las que protestasteis. Hemos hablado de cultura, de política, de sucesos, de anécdotas, de viajes, de emociones, de educación, de salud, de música... de todo y lo cierto es que estoy muy orgulloso de escribir todo lo que ha salido de mi "cabeciña", seguramente alguna vez con más o menos acierto, pero es lo que YO quise poner y lo que sentía.

En fin, las despedidas cuanto más cortas, mejor. Os echaré de menos, sin duda. Y, quién sabe, a lo mejor surgen otras ideas mejores o no. Solo comentar que en A Coruña estoy, con las puertas abiertas a quien quiera hacerme una visita o darme una sorpresa. GRACIAS de nuevo a las personas que me apoyasteis estos años, siendo lectores o simplemente hablando del blog, soy yo el que lleva un enriquecimiento único por todo lo vivido y experimentado, aquí y allá. Desde luego, no soy el mismo que se fue en 2010 y espero seguir evolucionando y madurando como persona pero, sobre todo, aprendiendo, que la vida es eso, un continuo aprendizaje. HASTA SIEMPRE.





jueves, 23 de febrero de 2017

LAS FAMILIAS EN LA ESCUELA

Hace casi un mes que no escribo y es por falta de tiempo. Las tareas familiares y escolares me tienen copado prácticamente desde que me despierto hasta que me acuesto y hay días que solo duermo 6 horas, lo que me supone tener un cansancio acumulado inmenso. También ando vigilante en lo que respecta a la salud porque la pierna derecha en la que tuve la infección sigue a veces dando la lata. Finalmente los médicos dieron con el origen de todo, una incipiente insuficiencia venosa, concretamente en la vena safena, y aunque me han dicho que no me preocupe y que procure moverme, la mosca detrás de la oreja está y camino de los 48 años precauciones hay que tener.

De nuevo, voy a hablar de educación. Parece que cualquier cuestión educativa hoy está en boca de todos y es objeto de debate en tertulias, artículos de prensa, aparecen gurús que se proclaman salvadores en cualquier aula y todos, todos opinan mucha veces sin criterio o con afirmaciones más dignas de un plató de telebasura que de una institución como puede ser un colegio, instituto o centro de educación superior.

Desde siempre el triángulo esencial en el día a día de las aulas está compuesto por el alumnado, el profesorado y las familias. He hablado aquí muchas veces de los dos primeros y casi siempre en primera persona, así que hoy toca al otro vértice del que no he hablado tanto.

Cuando estudiaba Magisterio vi claramente que las familias deberían ser un pilar fundamental en la acción educativa. Imaginaba una participación constante y colaborativa por su parte en los colegios y con una plena confianza en la labor del profesorado. Posteriormente me llevé un gran chasco porque en la inmensa mayoría de los casos no es así, sino todo lo contrario. Hay un gran recelo a todo lo que hacemos en el colegio y sobre todo una despreocupación sobre todo aquello que supone la Educación, teniendo en algún caso experiencias bastante negativas con algunas familias en mis 26 años de docencia. Para muchos padres el horario escolar es una especie de libranza de los hijos mientras ellos trabajan (o no) y su momento de relax de lo duro que significa una crianza responsable y más en estos tiempos.

También, todo hay que decirlo, he visto como muchos compañeros y compañeras han puesto un auténtico muro a la relación con las familias, haciendo de sus aulas un fortín inaccesible y del que tienen que saber lo justo, lo estrictamente académico y poco más. Bien es cierto que los colegios no son iguales ahora que hace 26 años, pero en algunos casos esa relación bidireccional profesorado - familias falla y con ella falla todo el engranaje. Pero vayamos por partes.

Ante todo, no he venido aquí a quejarme de las familias ni mucho menos, dado que yo también soy padre y para más inri de una niña de exactamente el mismo curso que mis alumnos, 5º de Primaria. En mis últimos años ejerciendo he de afirmar con rotundidad que estoy más que satisfecho del trato que he recibido por parte de las madres y los padres de mis alumnos y alumnas y que defiendo que la relación familia - escuela debe mejorar y sobre todo entenderse.

Por norma general, una familia empieza a escolarizar a sus hijos el año que cumplen 3 años, es decir, si los "cuasi bebés" cumplen en octubre, noviembre o diciembre, entran en el colegio con 2 años, lo cual no deja de ser un crimen, a mi modo de ver. Esos primeros días de septiembre la preocupación familiar aumenta al traer a esos retoños al colegio y dejarlos en manos de unos profesionales que, de entrada, tienen la obligación de ganarse su confianza y de organizar un aula con 25 niños y niñas que lloran, se hacen pis y caca por ellos, están enfermos, se juntan con otros niños como ellos y bien podría ser la viva imagen de un caos a los que nosotros, los maestros (y sobre todo las MAESTRAS de Infantil) ponen orden mientras sus papás y mamás vienen diciendo que "es que mi niño es especial", "es que no le gusta comer plátano y le traigo un donuts", "es que ha estado vomitando toda la noche y que le des Dalsy"... ¡¡E-R-R-O-R!! En un colegio TODOS son especiales y dejan de ser "príncipes y princesas" para comenzar a convertirse en pequeños ciudadanos y a adquirir destrezas y competencias.

Es en ese momento cuando las familias deben entender que una vez traspasada la puerta del colegio los y las PROFESIONALES que estamos dentro sabemos lo que tenemos que hacer y que o confían en nosotros o mejor que dejen a su hijo en casa. Puede parecer muy drástico pero un colegio NO ES un lugar donde se "aparca" a un niño en un horario a convenir y según demanda, sino en la mayoría de los casos de 9 a 2 de la tarde, habiendo casos también de niños que son dejados a las 7:30 h. en el programa "Madrugadores", se quedan a comedor escolar y continúan con actividades extraescolares, lo cual implica que pueden recogerlo a las 6 de la tarde: nada menos que 10 horas y media sin ver a nadie de su entorno. Otro auténtico "crimen" que debería estar totalmente prohibido.

Es precisamente en la etapa Infantil donde surgen los mayores malosentendidos entre familias y profesorado, precisamente por ese proteccionismo que tanto invade nuestra sociedad y estilo de vida por el cual se propugna que a ningún niño le daba pasar nada. Pues es otro error. Un niño debe caerse, hacerse una herida, llevar un golpe, aceptar una reprimenda y sobre todo OIR UN ROTUNDO "NO". Es más que evidente que dentro de un colegio los maestros estamos para cuidar de su bienestar y partir de la base por parte de las familias que "allí dentro" van a "reprogramar" a sus vástagos e inculcarles el peor de los males, es un mal principio.

Cuando ya llevan unos años en el colegio la situación se va suavizando, lo cual no impide que de vez en cuando surjan situaciones que puedan constituir una mera anécdota o derivar en un problema más grave que pueda derivar en una denuncia o una agresión por parte de las familias a los docentes. Aquí estaríamos hablando ya de DELITOS claros y hay que partir de la base de que como profesionales tenemos unos deberes para con nuestros alumnos de protección de su privacidad y su integridad, aparte de velar por su bienestar y salud durante el tiempo que estén con nosotros. Si de nuevo una familia duda de estas premisas, entonces seguro a la larga tendremos más problemas y lo que se está viendo es que los medios de comunicación acentúan cada vez más hechos discrepantes cuando se resuelven perfectamente en la convivencia escolar, hay instrumentos más que suficientes para ello.

No voy a salir en una defensa a muerte de nuestras posiciones como profesionales porque soy el primero en reconocer que en ocasiones metemos la pata básicamente porque somos HUMANOS y no tenemos una varita mágica para en momentos de duda tomar la decisión acertada. Pero también decir que, como padres, tampoco la tenemos y nos equivocamos en la crianza de nuestros hijos, solo que aquí NO PASA NADA y nadie nos viene a decir lo que deberíamos hacer (en algunos casos se debería, desde luego, por parte de algún organismo oficial). El caso es que como tutor en los últimos años parto del hecho de que las familias tienen que tener una CONFIANZA ABSOLUTA en lo que yo hago en el aula y así se lo hago saber en las reuniones con ellos. Tal vez sea esa característica la que sirva para decir que estoy más que satisfecho y agradecido del trato que me han dado las familias en estos años. 

En las tutorías individuales que mantengo con ellos no solo este curso, sino también los anteriores, tengo que decir que he tenido que decir varias veces MUCHAS GRACIAS porque las familias me manifiestan su total confianza y su agrado con mi trabajo con sus hijos. Creo que no olvidar eso, que yo ENSEÑO, CUIDO y QUIERO a sus hijos es esencial para que la relación familia - escuela funcione. Puedo presumir, y lo hago, de tener amigos que han sido padres o madres de mis alumnos y con los que sigo manteniendo trato en algunos casos más de 20 años después. Actualmente muchos de los papás y las mamás de mi grupo de alumnos tienen más o menos mi edad y la conexión de intereses es mayor, teniendo en cuenta que ellos también comprenden que yo soy padre de una niña de la misma edad que sus hijos y que en poco más de un año y medio compartirán aula en el instituto del barrio. 

Por todo ello quería escribir este post. Es necesario y urgente que las familias ENTREN en los colegios. No se trata de que haya representantes en los Consejos Escolares o en las ANPAS, sino de que participen activamente de lo que allí hacemos, lógicamente sin cuestionar lo que por nuestra capacitación profesional hacemos. Para mí sería un auténtico lujo poder contar en las aulas con los padres y las madres, pero también sé que en el momento en que entrasen en mi clase la "magia" que tengo con mis alumnos desaparecería, y eso lo comprenden perfectamente. Aún así, a los que me lean, a lo largo de estos años he podido comprobar una cosa: que sé que mis alumnos me quieren por cómo los trato y por lo que les enseño, pero también que para ellos sois sus modelos y que os quieren mucho, mucho más que a mí y que os respetan más que a nadie, os lo garantizo. Y así debe ser. Y para mí es un lujo recibir halagos, cómo no, pero también es un lujo comprobar el amor que os profesan en las cosas que cuentan, en cómo hablan de vosotros y lo mucho que significáis para ellos. Pero ese es el regalo que solo yo vivo allí dentro durante 5 horas todos los días (jejeje) y es un placer compartirlo con vosotros, papás y mamás, a los que os pido que sigáis confiando en los maestros y maestras que os aseguro que solo queremos LO MEJOR para nuestros alumnos y alumnas, aunque a veces podamos equivocarnos. Así que GRACIAS de nuevo y a continuar mejorando, todos, por el bien de los futuros ciudadanos de este país, por su EDUCACIÓN.




domingo, 7 de junio de 2015

NO VOY A HABLAR DE POLÍTICA

Seguro que muchos esperábais que lo hiciera. Lo haré (a pesar de las recomendaciones de Paquito), pero brevemente. En A Coruña, después de una semana de recuentos y vueltas a recontar, el partido más votado ha sido el PP por 28 votos. Es decir, empate, entre los populares y los nuevos de Marea Atlántica, 10 concejales cada uno; nosotros nos quedamos con 6 y el BNG con 1. El gobierno será para la Marea, con apoyos puntuales por parte del PSOE, pero sin pacto escrito. Uno de los objetivos de las fuerzas de izquierda era destronar a la derecha corrupta no sólo en A Coruña, también en aquellos emblemas de la corrupción como la Comunidad Valenciana o Madrid. Estos días después de las elecciones, las programas de debate se llenan de tertulianos de todos los colores con argumentos que van desde el catastrofismo absoluto hasta la esperanza en una nueva forma de gobernar. Yo confío en que estos movimientos aglutinadores de propuestas ciudadanas que tienen como emblema a Podemos gobiernen "con sentidiño" (en palabras de nuestro futuro alcalde, Xulio Ferreiro) y den un aire nuevo en ayuntamientos y comunidades autónomas. Mientras, desde el PSOE, consideramos que los resultados podían haber sido mejores pero no ha ocurrido el batacazo que algunos auguraban. En Coruña no hemos conseguido que Mar Barcón sea alcaldesa, pero vamos a ser decisivos en muchos acuerdos de gobierno para los ciudadanos. Próximo objetivo: las elecciones generales de fin de año para que Pedro Sánchez sea el presidente de España. Algunos pensaréis que aspiramos alto, pero vemos las posibilidades con objetividad y lo que todo el mundo tiene claro es que a la derecha le hace falta un buen lavado de cara y sobre todo, de formas. El PSOE ya ha iniciado ese proceso y poco a poco iremos viendo los resultados.

Fin, Paquito. Ya no hablo más de política. Solo comentar que para mí ha sido una experiencia única. No me arrepiento de nada, he vivido momentos muy intensos, he pertenecido sin duda a la mejor candidatura porque desde la nº 1 al último suplente hemos trabajado en un ambiente de cordialidad, optimismo, amistad y compañerismo como hace tiempo no vivo. Como puse en el muro de mi Facebook, solo puedo dar las GRACIAS a quien me propuso participar en ella, Mar Barcón, por muchos motivos, pero sobre todo porque en los días de precampaña y campaña electoral fui plenamente feliz. Ha sido un HONOR formar parte de ese grupo, con el cual sé que me quedan vínculos y en el que se están forjando amistades duraderas. Nombrar a los 31 sería larguísimo y tedioso, pero como ellos y ellas ya saben lo que sentimos y hemos vivido, pues prescindo de hacerlo. Es posible que mucha gente no entienda este sentimiento, lo comprendo, sobre todo en estos momentos tan convulsos con la política. Tal vez fue eso lo que nos unió, el hecho de saber que no teníamos nada que perder y sí mucho que ganar, sobre todo a nivel humano. Y ver también la implicación en la medida de sus posibilidades de la gente de mi entorno, de la gente que me quiere, desde mi familia hasta los niños de mi clase, ha sido un auténtico regalo. Como anécdota deciros que tres de mis alumnos aparecieron con una pancarta de apoyo en un mítin (acompañados de sus padres) y que esa pancarta recogía el cariño de todos ellos. Os pongo la foto porque fue de lo más bonito que viví estos días.




Y como la vida vuelve a su ritmo, el lunes siguiente a la jornada electoral, a las 9 de la mañana, volvía al cole. Tenía ganas de ver a mis chicos y sabía que ellos a mí. Quedaban 4 semanas para acabar el curso y había que centrarse e ir rematando objetivos, aunque con la prácticamente segura garantía de continuar con ellos en 6º. A los pocos días tuvimos el mejor regalo de fin de curso: nos comunican desde el Servicio Municipal de Educación que mi clase gana el PRIMER PREMIO del Concurso de Blogs Escolares con nuestro blog "TRAVELANDIA", centrado en viajes y lugares que hemos visitado o que nos despiertan curiosidad. Fue espectacular ver la reacción de mis alumnos cuando se lo dije en el patio al día siguiente al entrar al colegio: saltos, risa, gritos de alegría y de premio, tres tablets para el aula. Lo mejor vendría esta semana, el miércoles 3, cuando se hizo la entrega de premios en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de A Coruña y estábamos todos invitados: profes, niños y niñas, papás y mamás. Nos pusimos guapos y allá nos fuimos a las 5 de la tarde a recibir el premio, discurso incluído. ¡¡Qué orgullo!! Sus caras, la sonrisa de las familias, conocer a los otros premiados y sobre todo, ver recompensado un esfuerzo que hacíamos en ratos libres, en la hora de lectura, en nuestras casas... Fue un auténtico subidón y aunque no haces estas cosas por los premios, porque cualquiera de las aulas participantes lo podría haber conseguido, es motivar a que los chavales aprendan porque les gusta, porque tienen curiosidad por saber algo nuevo, por investigar y preocuparse del mundo que les rodea. Y hubo cientos de flashes, parecía que nos daban un "Oscar" porque los padres con los móviles, la prensa, hicieron que por una hora los protagonistas fuéramos la clase de 5º de Ed. Primaria del CEIP "Anxo da Garda" de A Coruña. ¿Hay mejor recompensa para un maestro que ver a sus alumnos felices y orgullosos por el trabajo bien hecho? Yo creo que no.


Otro curso acaba... ¡y van 24! La administración sigue en las nubes en lo que respecta a la Educación, con mayúsculas, de este país. De nuevo tendremos un fin de curso "caliente" por diversas decisiones desafortunadas de los políticos. Pero yo cada día lo veo más claro. Sólo los docentes sabemos lo que tenemos en las aulas, la dinámica que se genera y lo que se puede sacar de cada alumno, sus fobias y sus filias, sus temores, sus capacidades y limitaciones, sus emociones. Cada vez más somos psicólogos, educadores, canguros, monitores, enfermeros, médicos... a veces hasta padres y madres "postizos" o sustitutorios porque para muchos niños hay un padre o una madre ausente. Tarea difícil pero con una carga emocional inmensa y decisoria en sus vidas. Tengo claro que en 24 años habrá personas que me hayan odiado y que si me viesen por la calle a lo mejor oía algún improperio; pero también sé que otros (espero que la mayoría) guarden buen recuerdo de mí. Algunos me leen y están ya cerca de los 40 años, con hijos en colegios e institutos. Sólo les pido que traten bien a los maestros y maestras de sus pequeños y que se acuerden de que algún día, alguien también creyó en ell@s y en sus posibilidades. Continuaremos, continuará...

miércoles, 20 de agosto de 2014

NOVEDADES CON ARTURO

Lo prometido es deuda. Hace pocos días os hablé de Arturo, el conductor de autobús más sociable que tenemos en A Coruña. Pues casualidades de la vida, hoy he vivido uno de esos momentos que hacen a uno que el día se acabe con una buena sonrisa. Estuve por la tarde en casa, haciendo tareas domésticas, y allá por las 8 salí a tomarme un café y leer el periódico. Al ir a cruzar un paso de peatones, veo que está un autobús parado. El caso es que le digo al conductor que pase él y en ese momento abre la ventanilla, saca la cabeza y me dice:

- ¡Tú eres Alfonso!
- ¡Y tú eres Arturo!

Saca la mano, me acerco y me da un apretón noble, con agradecimiento y con mucho cariño:

- Muchas gracias, de verdad, por lo que escribiste. Muchas gracias de corazón. Me daba un poco de vergüenza contestarte allí, pero ahora que te he visto...

Me quedé muy, muy ilusionado y agradecido. Le deseé suerte, nos sonreímos, el siguió conduciendo su autobús y yo me fui con una sonrisa en la cara a tomar mi café. Creo que he ganado un amigo... ¡¡y  un nuevo lector para el blog!!

Reincido en que si muchos profesionales fuesen como Arturo, el mundo sería mejor, sin dudarlo. Y estoy contento porque seguro que algún día vuelvo a subir al bus de Arturo. Nadie puede negar que tener esa cercanía con ciudadanos como él, sólo puede ocurrir en ciudades como la nuestra, más humanas y menos despersonalizadas. Calidad de vida, señores.