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jueves, 30 de agosto de 2018

PARQUES TEMÁTICOS

Ha tocado. Después de 6 años he vuelto a un parque temático. Con todo lo que eso conlleva. La publicidad me bombardeaba constantemente para viajar a Disneyland París, Parque Warner o Port Aventura, con "magníficas" ofertas y una diversión para tu familia garantizada. Intentaré describir lo que supuso una escapada a uno de estos parques, siendo la primera vez que lo visitaba y sí, he de confesar que tenía ganas de conocerlo, pero caemos como moscas y o "entras por el aro" o acabas siendo un señalado.

En España hay 4 parques temáticos: Isla Mágica, en Sevilla, tal vez el menos promocionado; Terra Mítica, en Benidorm, a día de hoy esperpéntico por haber sido otro proyecto megalómano más de unos políticos que necesitaban dar al pueblo el "pan y circo" correspondiente mientras ellos esquilmaban las arcas públicas de la Comunidad Valenciana; Parque Warner en Madrid, practicamente lo mismo que lo anterior; y Port Aventura, en Tarragona, con diferencia el mejor de los 4 pero que también tendrá su "lado oscuro". A este destino nos encaminamos mis hijos y yo hace unas dos semanas para pasar 6 días en la Costa Daurada (en realidad 4 porque uno fue de ida y el otro de vuelta), más que suficientes para comprobar varias cosas, entre ellas que el turismo desaforado es el que salva nuestra economía.

Port Aventura fue inaugurado en 1995 por el "muy honorable President de la Generalitat Jordi Pujol", tal y como pone en una placa que está en la entrada del mismo. Estoy por enviar un correo electrónico a la dirección del parque para que la retire, no me explico cómo aún los catalanes y las catalanas no han tenido la ocurrencia después de saber que este señor ya no es "honorable" por los millones que robó en su tierra y que a día de hoy se supone que o están en Andorra o en alguna cuenta en Suiza. Por una "oferta" conseguimos una entrada para ir dos días al parque, con la posibilidad también de entrar al anexo denominado "Ferrari Land"... voy a abstenerme de comentar lo que pienso sobre este nombre y todo lo que conlleva.

Y digo "oferta" porque cada entrada fueron 56 €, así que vayan multiplicando, por 3 (168 €). Las entradas te dan acceso a todas las vertiginosas atracciones del mismo, a sus diferentes secciones muy bien diseñadas y ambientadas y a los espectáculos. Desde las 10 de la mañana a las 12 de la noche circulas libremente por el parque, subiendo, bajando, escuchando, mojándote en las atracciones de agua y, SOBRE TODO, a las colas interminables para subir a las mismas. 

Pero no se piensen que pagando la entrada ya está todo resuelto y ese día maravilloso con la familia que te promete la publicidad está garantizado. NO. A partir de pasar las barreras de acceso prepárense para dejar en las arcas del parque una buena cantidad de euros porque todo, absolutamente TODO lo que quieras a mayores lo podrás tener previo pago por caja. Comida, recuerdos, fotos, bebidas, pases "vip" para las atracciones, etc.

Porque sí. O te armas de paciencia y haces colas que en algunos casos superaron las tres horas y media para una atracción que dura aproximadamente un minuto, o PAGA. Existe un pase llamado "Express", que por la módica cantidad de 33 € cada uno, te hace saltar gran parte de la cola y acceder por otra vía menos masificada, aún así con cola. Y ojo, que dentro de ese pase "express" está la modalidad normal, otra de 55 € que te da acceso ilimitado y otra más de 60 € llamada "GOLD" que te permite ir en cabeza de las montañas rusas más deseables y conocidos por la mayoría de los españoles: el famoso "Dragon Khan", emblema del parque cuando se inauguró, pero que ya ha quedado relegado por otras dos atracciones llamadas "Furius Baco" y "Shambhala", sin contar con las atracciones acuáticas que en días de calor veraniegos son las más deseables: "Tutuki Splash", "Silver River Flume" y "Grand Canyon Rapids". A pesar de que en estas grandes atracciones suele haber unos paneles con los tiempos de espera, ni caso. Algunos ponían 40 minutos, pero las colas, sin tener el pase express, rondaban entre la hora y las tres horas y media. La artimaña de las colas está pensada de una manera tan enrevesada, al estilo "serpiente", dando vueltas y vueltas por un laberinto de barras de metal que una vez metido en él o desistes y das por perdida la batalla o continúas hasta el final. Puedes hacer amigos o incluso hasta echarte novio o novia porque da para todo. Eso sí, si a mitad de recorrido no anuncian que la atracción se cierra por un fallo técnico o se queda fuera de servicio, lo cual te hace sospechar un poquito del grado de seguridad de las mismas, cuando ves que pueden tener una caída de 100 m a más de 100 km/h.

A pesar de todo esto intentamos disfrutarlo rodeados de visitantes que nos hacían creer por un momento que la Torre de Babel había de nuevo surgido después de miles de años. No puedo ser capaz de calcular los cientos de personas que había en el parque los dos días que fuimos, pero que había nacionalidades por doquier sin duda. Hasta llegamos a ver una visita guiada en hebreo con un grupo, imagino, de israelíes, que también subían a las diferentes atracciones. Y vayan sacando la calculadora para multiplicar.

A continuación, las distintas opciones de restauración, ambientadas en el Mediterráneo, en China, en Polinesia, en el Far West... La media por menú eran 14 €, lo cual te lleva a que en nuestro caso que éramos tres, la comida nunca bajaba de 40 €. Y si luego tomas un helado o un postre, súmales 3 euros más por cada comensal. De ahí que mucha gente intente "camuflar" en sus mochilas algún bocadillo, tupper con ensalada o la tortilla de rigor porque cualquier producto dirigido a tu boca, fuese comida o bebida, no bajaba de 2 - 3 euros. Y por supuesto, calidad baja, envases no reciclables y prisas y más prisas. Pida, recoja, coma y márchese. En esos momentos de reflexión piensas: ¿por qué los seres humanos somos tan gilipollas de caer en el consumismo desaforado? ¿Por hacer más felices a nuestros hijos que sí o sí tienen que montar en el Dragon Khan y comprar después la foto de rigor gritando en un looping para que los amigos que se quedaron en tu ciudad comprueben que las caries del retoño ocupan más de una muela? Porque la foto de rigor del miedo o la adrenalina estaba en torno a 8,95 €... y claro, muchos la compran. Incluso te la ponen en una taza, gorra o camiseta para seguir luciendo en octubre cuando vas al trabajo o va el niño al colegio lo bien que lo pasó en verano y lo guay que fui como padre que los hice disfrutar a tope. Tontos, si es que somos tontos.

¡Ah! Y el acceso. Si vas en coche, 12 €; si vas en bus, 2 € ida y otros 2 vuelta desde Salou, la localidad más cercana al parque y destino turístico de invasión. Así que seguimos haciendo caja. Pero bueno, pensemos en positivo. ¿Estuvo bien la experiencia? Bueno, sí. Hay que reconocer que subir en esas montañas rusas espectaculares es un entretenimiento salvaje, descargas adrenalina y sinceramente, si no padeces de vértigo o similar, quedas muy bien. A mí me fascinó "Shambhala", una montaña rusa ambientada en el Himalaya y que a día de hoy es la más alta del parque. Es difícil explicar lo que se siente al hacer el viaje en ella, pero al margen de la diversión creo que es una experiencia que hay que vivir. 



Después de dos días intensos en Port Aventura, tuvimos también tiempo de hacer algo de turismo y de disfrutar de sol y piscina en el hotel. Nos alojamos en uno de una cadena francesa, fabuloso, con un trato profesional y amable. Nos bañamos en la piscina, tomamos el sol, nos movimos por el horror saturado de Salou en verano (nada destacable) y visitamos la capital de la provincia, Tarragona, llena de restos romanos. Vimos lazos amarillos, esteladas, escuchamos catalán, español, inglés, francés, árabe, ruso y demás. Es curioso que en un lugar tan centrado en el turismo haya personas que vean que con la independencia vivirían mejor. Yo discrepo, acepto la diferencia de opiniones pero a Cataluña le va muy bien con los guiris. Lo curioso es que paseando por Tarragona oímos a una mujer decir: "es que los turistas extranjeros que vienen aquí dicen venir a España, no a Cataluña". Pues ya está, explicación más que suficiente y no me voy a extender con este tema. ¿Hay banderas en los balcones? Sí. ¿Hay pancartas a favor de la liberación de los políticos presos? También. Pero entre todas ellas nos encontramos con esta:



Por lo demás, poco que decir. Lo de siempre cuando viajas: aprendes a ver el mundo desde otra perspectiva, con otro color, abres la mente y adquieres conocimientos. Por cierto, viajamos en tren, mucho recorrido por líneas de AVE y es una pasada, 250 km/h en un tren tipo TALGO que nos llevó 13 horas. ¡Qué falta hace que a Galicia llegue la alta velocidad enseguida! Porque el tramo más lento fue el que transcurrió entre Ourense y León y es lógico porque por el curso del Sil hasta Ponferrada y para pasar el puerto del Manzanal a día de hoy el AVE es una entelequia. En pocos meses para ir a Barcelona desde Galicia será mejor bajar a Madrid y desde allí a la capital catalana. Un poco sinsentido, pero tendrá que ser así para poder llegar a la otra punta de España en unas 5 o 6 horas.

Y con todo esto se acaban las vacaciones. En pocos días comienza un nuevo curso, vuelta al colegio, caras nuevas y más experiencias, siempre aprendiendo de la vida. Así que en septiembre volveré a escribir algo. Saludos!!





miércoles, 19 de diciembre de 2012

DE NUEVO LOS TRENES

Ya en estos últimos días poco hay que contar: cerrar el trimestre, terminar el papeleo de la ALCE, preparar las cosas para marcharse y coger el avión. Pero aún uso algún tren y hoy, que me volví a  reunir con las acogedoras familias de Veenendaal, hubo problemas en el transporte al volver apra Amsterdam. Mi compañera Raquel y yo fuimos con una de las mamás del aula a la estación de Ede-Wageningen. Al llegar nos encontramos que muchos trenes no circulaban. Automáticamente salta la alerta porque implica más tiempo en nuestros traslados y empezamos a buscar alternativas. Lo normal es que la compañía de los ferrocarriles NS ponga autobuses gratuitos. El caso es que la causa de los retrasos resultó ser trágica. Cuando yo por fin me acomodé en un tren destino a Amsterdam la revisora anunció por megafonía el motivo: atropello de tres adultos. Escalofrío en el cuerpo y pensar que, en estas fechas tan cercanas a la Navidad, es algo que marcará para siempre a las familias de esas personas.

Al llegar a casa me puse a buscar la noticia en internet, a ver qué es lo que realmente había ocurrido, pero nada, no pude averiguar si las tres personas habían muerto o (espero) sólo estaban heridas, aunque después de que te atropelle un tren no hay muchas posibilidades de supervivencia. Ya comenté hace unos meses que aquí son muy frecuentes los atropellos de trenes, aunque la palabra "aanrijding" también significa simplemente un choque, entre otras cosas porque muchas gente se suicida tirándose al tren, algo que de pensarlo estremece. El caso es que en la web de los trenes o por los altavoces de las estaciones anuncian el suceso como si fuese ya algo cotidiano. Yo sinceramente empiezo a odiar la expresión "Er rijden geen treinen voor een aanrijding met een person" ("No circulan trenes por el atropello de una persona"). 

El caso es que hay que decir que los trenes aquí funcionan bastante bien y con una buena planificación. El pasado día 9 abrieron una línea nueva en la provincia de Flevoland para comunicar mejor el "Randstad" (cuadrilátero formado por Amsterdam, La Haya, Rotterdam y Utrecht, la zona de mayor densidad de población de Europa) y el norte del país (Zwolle, Groningen, Leeuwarden). La mayoría de las horas del día no tienes que preocuparte de mirar los horarios entre las 4 grandes ciudades porque cada 15 minutos tendrás un tren Intercity; luego existen otros trenes que comunican apeaderos y localidades importantes cabeceras de comarca (los "Sprinter") y finalmente los trenes internacionales que comunican con Bélgica (el "Fyra" o el "Thalys" que llega a París y necesitan reserva), Alemania (los ICE que también son con reserva y los Intercity internacionales) y los que van a países más alejados y que sólo circulan de noche (Polonia, Dinamarca e incluso creo que se puede llegar a Bielorrusia desde Amsterdam). Mi vida en Holanda está muy marcada por el transporte público y en especial por el tren, lo cual ha conseguido que cuando piso la Estación Central de Amsterdam diga que es "mi segunda casa" porque habré pasado por ella cientos de días desde que llegué al país en septiembre de 2010.

Y en los trenes pasan muchas cosas buenas. Ahora es gratuito conectarte a Internet, así que ves a todo el mundo con sus móviles "whatsapeando" (yo también) o viendo alguna película en sus portátiles o simplemente trabajando. Suelen ser puntuales salvo contingencias como la descrita u otras referidas a infraestructura ferroviaria ("wisselstoring", que viene siendo un problema de agujas, problemas de catenaria...). El caso es que todo esto lo anuncian e informan al ciudadano, que no suele protestar (ya sólo faltaría que protestasen por un atropello), sino esperar y tomárselo con calma. Hay veces que esa "pasividad" me sorprende, aunque también entiendo que poco puedes hacer ante una circunstancia así. Parece ser que hay una ley que dice que la NS nunca te puede dejar en una estación sin servicio mientras estés dentro del horario de circulación de los trenes, que suele ser entre las 5 de la mañana y la 1 de le madrugada (20 horas al día), es decir, que te tienen que poner un transporte alternativo. No sé yo cómo se enteran si, en invierno y con frío, hay una persona a las 10 de la noche esperando un tren en algún apeadero solitario de la provincia de Gelderland, por poner un ejemplo.

A mí siempre me apasionó el mundo de los ferrocarriles, hace años hacía fotos de trenes, iba a museos ferroviarios y me encanta viajar en tren, creo que es el transporte más eficaz para territorios de mucha población. En un país como Holanda es una gozada y ver cómo el transporte público está interconectado es magnífico. Ya sólo ver que la puerta de entrada al país, el aeropuerto de Schiphol, tiene en su subsuelo una inmensa estación de tren, de las más importantes del país, lo dice todo. Y la red está muy bien planificada, aparte de ser un mercado liberalizado, es decir, no sólo hay una única compañía de ferrocarriles, sino que hay ¡¡6!!, que comunican localidades menos importantes pero que son vitales para la movilidad de una determinada provincia o comarca. ¿Os suena "Arriva"? Pues aquí hay trenes de esa compañía.

Así que lo que voy a decir a lo mejor sorprende a muchos. Holanda tiene cosas muy buenas y creo que está mucho más desarrollada que España en muchas cosas. El grado de eficiencia que tienen determinados servicios es envidiable porque ves que hay una organización y planificación detrás, que puede fallar en un momento puntual, pero no porque no se haya pensado para que funcione adecuadamente. Fallos siempre los habrá... ¿o no se hundió el "Titanic", que era indestructible, o explotó el "Challenger"? Pues eso es lo que a España le falta: una eficiencia en todos los aspectos de su vida diaria, especialmente en aquello que tiene el apellido "público". La gente está harta en nuestro país porque hay la sensación de que muchas consecuencias de la crisis no son económicas, sino el resultado de una gestión nefasta en todos los aspectos: el sanitario (¿quién no tiene una pequeña "farmacia" en su casa?; en Holanda es impensable porque el mercado farmacéutico con receta está muy controlado); el judicial; el administrativo ("vuelva usted mañana"), el de transporte y un poco también el educativo. Ahora que estamos en contra de la LOMCE (por supuesto, eso sí, y por muchos motivos) sabemos también que las anteriores leyes de educación tuvieron sus rasgos de fracaso y la gente pide a gritos un consenso, una ley definitiva bien hecha, al margen de ideologías políticas. Hay muchas características de la educación de Holanda que jamás aceptaré, pero otras sí básicamente porque son más eficaces para el trabajo docente y el aprendizaje del alumno que, al fin y al cabo es lo que importa.

En fin, ya véis que me ha salido un post muy positivo, será que ya se acerca el día de la vuelta a España y me encanta el momento en que subo al tren con mis maletas rumbo al aeropuerto. Ya parece que respiras tu país y sientes el calor de los tuyos cerca. Queda poco. Besos




martes, 15 de mayo de 2012

¿Qué harías con 100 euros?

Nunca en la vida me pasó lo que hoy me ha ocurrido. Una de esas situaciones que se pueden complicar sin buscarlo en pocos minutos pero que al final todo salió bien... o eso espero.

El día de hoy amaneció muy gris, frío, y para ser 15 de mayo en Amsterdam parece que estamos en noviembre. Tampoco tuvimos muy buenas noticias desde la sede de la Agrupación, pero eso ya os lo contaré otro día, hace referencia al calendario escolar. El caso es que los martes como hoy toca el desplazamiento más largo de la semana, a Veenendaal. Acostumbro a ir en bici hasta la estación de Amstel y allí cojo un tren a Utrecht y luego un "sprinter" a Veenendaal. Cuando llego al bajo me encuentro que llueve, así que paso de la bici y a coger el tranvía primero y luego el metro hasta Amstel. Todo bien. De hecho, pude coger un tren anterior para poder disfrutar del café en la estación de Utrecht con más calma.

Al llegar necesitaba sacar dinero, me acerco a un cajero y veo que está pitando. Pero lo que me alucina es que el pitido se emitía porque alguien había dejado olvidado el dinero en la rendija, nada menos que 100 euros. Los cogí porque si no yo no podía utilizar mi tarjeta. El caso es que el chico que estaba en el cajero de al lado me dice que eran de una chica que salió corriendo (en holandés, claro). El caso es que a esas horas la estación es Utrecht es un hervidero y ni la vimos. Total, que me veo con 100 euros en la mano que no son míos. ¿Qué hacer? No os niego que la primera tentación fue quedármelos porque tu mente se da cuenta que es imposible ya encontrar a su dueña; es cuestión de segundos, pero verte con 100 euros caídos del cielo es una pequeña lotería.

Pero al mismo tiempo algo se activa en tu cerebro, no sé si el remordimiento o el miedo (no me imagino si llegan a ser 500 o 1000 euros), además te das cuenta que estás en una zona hipervigilada con cámaras y guardias de seguridad, así que salí al vestíbulo de la estación y vi a 4 policías. Ahora tocaba entenderse con ellos y allá me fui, la verdad es que bastante nervioso. El caso es que me hice entender como pude en una mezcla de "nederenglish" diciéndoles que había encontrado 100 euros en el cajero. Lo primero que me dicen es que si no aparece su dueño en un año, el dinero es mío!!!! Me pidieron mi identificación, les dije que era español pero que vivía en Holanda, tomaron nota y me cogieron el dinero.

Pero ahí no acabó la cosa. Aún un tanto desconcertado me dirijo a sacar mi dinero y luego a tomar mi café de rigor de los martes. En ese corto camino se me acerca un hombre y me dice en holandés que "si había encontrado dinero" le dije que sí y él me preguntó cuánto. En ese momento fui tan incauto que le contesté: "100 euros", y el hombre se alejó, o eso creía. Mientras pedía mi café aparecen de nuevo los policías y ya me empecé a poner más nervioso. Me preguntaron algo que tardé en descifrar, llegándoles a decir, "I can't understand you". Al final, me di cuenta que me preguntaban por el hombre y querían saber qué me había preguntado. Les dije lo que ya os conté y me volvieron a preguntar "¿Y le dijo usted la cantidad?" En ese momento quería que me tragase la tierra porque me di cuenta del peligro. "Sí", les contesté. Y me advirtieron, "no vuelva a decírselo a nadie si le preguntan, ¿me entiende?" "Yes, of course, I'm sorry".

Nervioso, cogí mi café y busqué un sitio para tomarlo tranquilamente, pero mirando para todos los lados y hacia atrás. Tuve por unos minutos una sensación de terror, de que me iban a asaltar que me causó mucho desasosiego. En poco menos de 5 minutos veo que se acercan los policías hacia donde yo estaba, pero no a buscarme a mi, sino a pedir la identificación a dos hombres, uno de ellos sentado a escasos 5 metros de mí y que era el que me había preguntado. En cuanto acabé el café y el hombre no me vió, me largué al andén a esperar el "sprinter" y aún así estaba con una mosca detrás de la oreja, hasta que llegué a Veenedaal no me tranquilicé.

El caso es que, a pesar de las miles de personas que pasan por la estación de Utrecht todos los días en un ir y venir constante y anónimo, te das cuenta del control que hay en este país. Me sentí seguro por la labor de la policía, pero al mismo tiempo muy vigilado. ¿Que pasaría si encontrase el dinero en un cajero solitario de una calle de Amsterdam o de otra ciudad, sin gente alrededor?

El caso es que se lo comenté a mis alumnos mayores y sin dudarlo me dijeron "Yo me los quedaba". Por lo menos tengo la sensación de haber hecho bien las cosas y, a lo mejor, para el 15 de mayo de 2013 me caen 100 euros llovidos del cielo. No cuento con ellos y ojalá su dueña los recupere.



lunes, 23 de abril de 2012

HOLANDA SE ECHA A TEMBLAR

Hay mucho que contar y no sé cómo abordarlo. Esta "disneylandia" particular adornada con tulipanes pasa malos momentos. Este fin de semana, y a 7 días de la fiesta más multitudinaria del país, el destino les tuerce su fortuna y les hace poner, nuevamente, los pies en la tierra, explotando su particular burbuja. Vayamos por partes.

Un fin de semana normal en mi vida aquí pasa por el descanso después de toda una semana de viajes patrocinados por NS (Nationale Spoorwegen, o lo que es lo mismo, la RENFE holandesa), algún paseíllo con visita a un museo o atracción de importancia en Amsterdam u otras ciudades, algún café con amigos, adelantar trabajo o terminar lo pendiente y alguna compra, entre ellas la de nuestro periódico "El País" que venden en varios puntos de la ciudad. Hoy venía cargadito de noticias de aquí.

Como ya sabréis, ayer hubo un accidente ferroviario en Amsterdam: 125 heridos, 13 de ellos críticos. Ya tenemos al país en estado de "esto no puede pasar aquí y menos en Amsterdam". El caso es que un Intercity y un Sprinter (palabras más que habituales en mis conversaciones en holandés con los trabajadores de la NS) chocaron frontalmente entre la Estación Central y la de Sloterdijk, de la que ya hablé aquí alguna vez. Si el choque llega a ser en una de las rectas de este país en su inmensa campiña o en una hora punta, no lo cuentan. Consecuencias: todas las comunicaciones desde Amsterdam en estado de caos y curiosamente existe la sensación de que "se veía venir" porque últimamente las quejas de los usuarios en el entorno de Amsterdam, Schiphol, Zaandam... eran constantes y se publicaban en los periódicos. De trasfondo, parece ser, los recortes. ¡Sí, sí, han oído bien: AQUÍ TAMBIÉN HAY CRISIS!

El caso es que yo soy usuario de esa linea tres veces a la semana: en los famosos Sprinter viajo lunes, jueves y viernes en la misma ruta que el tren accidentado (Amsterdam - Uitgeest), así que uno de los heridos podría ser yo. Mejor no pensarlo.

Segunda noticia publicada en "El País": "El Gobierno holandés cae al perder el apoyo de la extrema derecha". Porque sí, queridos lectores, la llave de la gobernabilidad del considerado paraíso europeo la tiene la extrema derecha, el llamado "Partido de la Libertad" de Geert Wilders (del que no pienso poner ni una foto para no darle más protagonismo), un político que piensa como muchos de los nuestros pero que además lo dice públicamente: "soy xenófobo y quiero que los musulmanes se vayan de Holanda". No se lo pierdan, es la segunda fuerza nacional. Pues bien, Wilders se ha negado a apoyar las medidas impuestas por la UE de reducir el déficit al 3% con expresiones como "las exigencias de Bruselas son una tontería. Al cuerno con ellas. El paro solo subiría y no puedo defender ante mis votantes que los pensionistas perderán poder adquisitivo", eso, justo los pensionistas que se van a operar al sistema de salud español. El Primer Ministro Mark Rutte parece que ya ha informado a la reina Beatriz de la situación, así que a ver cómo se llega al día 30, el "Koninginendag"

Y hoy nuestro periódico nos deleita con una carta al director de una española residente en Amsterdam que  se ceba con su país de acogida y critica las medidas de Rajoy. No sé si se podrá enlazar de alguna manera,  pero intentaré explicároslo porque me puso una sonrisa de oreja a oreja mientras degustaba un delicioso "koffie verkeerd met een cheesecake". Dice esta mujer que en Holanda "se pagan un 40 % de impuestos pero que te tienes que contratar un seguro de salud obligatorio en el momento en que empiezas a trabajar de un mínimo de 100 euros mensuales. Si quieres mayor cobertura, pagas más. Si no eres de la UE o no tienes seguro y vas a urgencias pagas 400 euros". Continúa explicando que quien tiene más dinero tiene mejor asistencia sanitaria, lo que le parece totalmente injusto, "ya que la salud es un derecho humano universal sin condición alguna" (¡¡BRAVO, Marta del Campo, a ver si se enteran por aquí!!).

Marta sigue su relato hablando de una experiencia personal. Comenta que ha ido al médico para saber si se tiene que operar y lo primero que le preguntan es sobre su cuenta bancaria y cito textualmente la respuesta del doctor: "Puedes ir al especialista pero al final de año no se te devolverán los 200 euros que se devuelven cuando no vas. Tú decides, pero el fisio también hay que pagarlo". Así es, señores, el "bienestar" de este país.

La carta remata de manera magistral cuando Marta dice: "En un buen sistema sanitario aquellos que tengan más deben financiar a aquellos que tienen menos. Y no se trata de bondad ni caridad, se trata de justicia. Porque no olvidemos nunca que vivimos en sociedad, en comunidad, sin la cual el desarrollo y la calidad de vida de cada individuo serían inviables. Es decir, que el que tiene mucho tiene mucho no solo por sí mismo, SINO PORQUE EL RESTO DE LA SOCIEDAD LE HA AYUDADO A ELLO" (¡¡Nuevamente, bravo!!)

El colofón es magistral, de los de enmarcar: "El sistema sanitario español es (mejor dicho, era) envidiable, con muchísimas cosas que mejorar, pero al menos JUSTO. Un sistema donde cualquier SER HUMANO (...) podía ser atendido sin temor alguno. Yo esta tarde por un momento he pensado en el dinero más que en mi salud". (Marta del Campo Milan, Amsterdam - Países Bajos)

Creo que el contenido de esta carta resume muy bien lo que es este país y lo que yo llevo diciendo desde pocos meses después de llegar aquí. Me entran ganas de decirle a todos "¡Españoles, luchad por lo vuestro y por lo de todos, pero no dejéis el país en manos de ineptos que quieren copiar a Europa cuando Europa lo que quiere es beneficiarse de nosotros y exprimirnos!"

Aquí os dejo el enlace, lo he encontrado: Carta del Marta del Campo

Y mientras, hay que darle algún gustillo al cuerpo. Este sábado se celebró en Amsterdam la 4ª edición del "Eurovision in Concert" y allí estaba yo, claro, con mi compañera de trabajo Mª José para ver de cerca y apoyar a nuestra representante de este año, Pastora Soler. Gran voz, gran intérprete, buena canción y una sala con más de 1300 personas que la aplaudieron a rabiar, más que a muchos de otros 22 artistas de otros países que irán este año al Festival a Bakú (Azerbaiyán). Al salir tuvimos la suerte de encontrarnos con ella y de hacernos una foto. Lo pasamos muy bien y es una pena que Bakú esté tan lejos porque recordando el año pasado en Düsseldorf... Si este año bajamos del Top 10 será una gran injusticia, pero siempre hay que pensar en ganar, claro, con el permiso de TVE, que para nuestro país es la que corta el bacalao. Seguiremos informando desde las planicies tulipaneras.





viernes, 13 de abril de 2012

VIAJE A LUXEMBURGO (I)

Bueno, ha llegado la hora de irse de nuevo de viaje. Con motivo de las fiestas de Pascua aquí no se trabaja el Viernes Santo ("Goede Vrijdag") ni el Lunes de Pascua ("Tweede Paasdag"), así que 4 días para conocer mundo. El destino elegido fue Luxemburgo, me habían recomendado ir porque era muy bonito, así que como el avión salía caro y dentro de Hoalnda tengo descuento en el tren, por 76  tuve un viaje de ida y vuelta, eso sí, con peripecias.

Salí el viernes a las 7'45 h. con previsión de dos transbordos, en Maastricht y en Lieja. Nada más salir de Amsterdam anuncian por la megafonía del tren que ese convoy se quedaría en Utrecht porque había fuego en un aseo. El caso es que de nuevo otro "capullo" de esos que florecen en primavera le dio por fumar en el baño y saltó la alarma de fuego. Así que todos abajo y a esperar media hora por el siguiente tren. Consecuencia: pérdida de los enlaces y alargamiento del viaje en 2 horas más. En fin, es lo que tienen las vacaciones. Llegué a Maastricht y tenía espera de 50 minutos por el tren fronterizo a Lieja, muy similar al que cruzaba a Portugal desde Vigo, un pequeño automotor de los ferrocarriles belgas atestado de gente. Pero la llegada a Lieja fue de lo más espectacular por el edificio de su estación, una obra impresionante de arquitectura moderna, aquí os dejo una foto.


El tren directo a Luxemburgo tardaba una hora y poco más en salir. Un tren cómodo pero que fue invadido por una horda de chavales en torno a los 20 años que por lo que deduje iban a un festival de música tipo Ortigueira pero creo que de música tecno, cargados con mochilas, tiendas de campaña, bebida, comida. Pensar que iríamos como sardinas hasta Luxemburgo me agobió un poco, pero el caso es que su destino era Gouvy, el último pueblo belga en la montaña de las Ardenas. El paisaje hasta allí era precioso, un trayecto muy recomendable sobre todo viendo todos los días el terreno llano holandés, entre montañas, bosques, valles y ríos. En Gouvy el tren quedó aliviado y en pocos minutos entramos en el Gran Ducado de Luxemburgo. La belleza del paisaje continuó durante varios kilómetros y en apenas una hora entramos en la capital del país, la ciudad de Luxemburgo.

Pues bien, imaginaos una ciudad poco más grande que Lugo u Ourense, una estación internacional y grandes avenidas hasta el centro histórico. Enseguida me acerqué al hotel, al lado de la estación y empecé la ruta. Toda la tarde estuve paseando por el centro viendo los monumentos y atracciones principales. Al regresar al hotel tuve la sensación de que tres días en esa ciudad eran demasiados... y no me equivoqué. Tuve tiempo de tomarme las cosas con mucha calma y de descansar lo suficiente.

El atractivo de la ciudad es ver su centro histórico y el peñón y las casamatas del Bock, origen de la ciudad y declaradas Patrimonio de la Humanidad. Servían de defensa ante los ataques enemigos y hoy se pueden visitar por su interior en un laberinto de galerías no apto para claustrofóbicos. Desde el exterior las vistas son espectaculares sobre el valle de Luxemburgo, pero es una visita que en poco menos de dos horas está terminada. Esa fue la ruta del segundo día, y a la hora de comer de nuevo la sensación de ¿y ahora qué?


Por la tarde me acerqué en tren a la segunda ciudad del país, pero no penséis en Barcelona, sino en una localidad como Vilagarcía o algo así. Esch-sur-Alzette está unos pocos kilómetros al sur y era un centro siderúrgico que acogió a cientos de inmigrantes portugueses, de hecho escuchar nuestra lengua hermana por las calles te hacía sentir como en casa. Visité un museo, tomé un café atendido por una agradable portuguesa y despidiéndome con un "boa tarde e obrigado" y vuelta a Luxemburgo. El tiempo tampoco acompañaba mucho, no llovía pero hacía frío, así que en torno a las 7 de la tarde ya estaba de vuelta en el hotel, esperando una horita para cenar y más o menos a las 10 a dormir. El domingo ya tenía planificado lo que iba a hacer, pero eso irá en otro post. 

miércoles, 10 de noviembre de 2010

EL TREN DE BREDA

El nombre de una ciudad puede estar metido en tu vida inconscientemente desde que empiezas a estudiar. Breda es una de ellas. Todos conocemos el cuadro "La rendición de Breda" de Velázquez; pero también hay un libro de Pérez-Reverte, de la saga del capitán Alatriste, "El sol de Breda". Y ahora yo dependo mucho del tren de Breda.

Todavía no he visitado esta ciudad histórica de los Países Bajos, de casi 170.000 habitantes. Su famosa "rendición" fue en beneficio de España, después de una defensa heroica de los holandeses. Poco duró la alegría porque 12 años después la ciudad volvió a manos holandesas.

Hoy en día hay muchos enlaces de tren desde Amsterdam a esta ciudad. Mi lucha contra el reloj para llegar a casa depende de que pueda coger "El tren de Breda" a las 20:16 en la estación de Sloterdijk. Si cojo ese tren llego seguro 20 minutos antes a mi casa y en estos días de frío se agradece.

Hace pocos días me emocionó ver a una pareja ir juntos en ese tren de regreso a casa después de su trabajo. Ella ya venía en el tren y él se subía en la misma estación que yo. Casi le robo el sitio, pero al ver que se sentaba al lado de su esposa, yo me senté en el asiento de enfrente que estaba libre. No sé que hablaban, pero ella le enseñaba un libro de arquitectura precioso sobre un proyecto medioambiental en unas viviendas de Zaandam. La dulzura con que se hablaban y las miradas que se enviaban, atentos cada cual a los comentarios del otro, eran la viva imagen de la felicidad. Ella con su sonrisa siempre en la boca, él con un pelo de melena corta y con una mirada de enamorado que me encantaría poder retratar en aquel momento. Y los dos viajando en un tren de cercanías de vuelta a su hogar. Y seguro que pensáis en la edad de ambos: pasaban de los 50, incluso podrían ser ya abuelos, pero para mi representaban muy bien el estilo de vida holandés: la paz, la tranquilidad, el DISFRUTAR EL MOMENTO (¿Recordáis el famoso "Carpe Diem" de "El club de los poetas muertos"?). Yo estoy aprovechando mi momento, pero me encantaría compartirlo con todos; ya lo hago en este blog, pero no podéis imaginaros lo que deseo ejercer de guía por estas tierras.

Por eso, cada miércoles, cuando salgo de trabajar y después de coger el metro, corro para poder coger el tren de Breda. Algún día lo perdí, lo vi salir del andén justo cuando bajaba yo las escaleras para el mismo. En 17 minutos pasa otro, pero parece como si la oportunidad de vivir algo bello se marchase en ese tren.

Prometo ir a Breda. Véis que hoy me ha salido un "post" bastante literario, pero es que me acuerdo mucho de aquella pareja, especialmente los miércoles. ¡Qué fácil es ser feliz y no crear conflictos!

Pues nada más por hoy. De regalo, "La rendición de Breda" que, por cierto, está en el Prado.

domingo, 7 de noviembre de 2010

ROTTERDAM

No sé qué tiene esta ciudad, pero en el tiempo que llevo aquí ya he ido dos veces. Ayer os comentaba que todo estudiante de Arquitectura debe visitarla porque sus edificios levantados después de la II Guerra Mundial son auténticas obras de arte. La estación central está en obras y hay un poco de caos, pero se intuye que el nuevo edificio no desentonará con los de su entorno.

Hoy en día el emblema de Rotterdam es el Puente de Erasmo. Ayer lo crucé a pie y tuve la suerte de que en el momento que yo pasaba sonó la sirena que indicaba que el puente se levantaba. Barreras, coches, tranvías y bicis parados y la gente a esperar. Más de uno sacamos fotos y videos, os dejo uno a ver si se ve bien



Luego seguí andando hasta la estación por una gran avenida comercial: muchas tiendas de moda, el Ayuntamiento, la Bolsa y el Paseo de la Fama. En el suelo encontrabas baldosas con las manos o los pies de grandes artistas, su firma y algún dibujo, entre ellos un famoso ogro.


Desde Roxette hasta Eric Clapton o Laura Pausini, así como artistas holandeses desconocidos para nosotros (¿o no tanto? Seguro que alguno que lea esto sabe quién es Gerard Joling) allí estaban para la posteridad. Y sólo vi un español: Julio Iglesias, ¡¡ueeyyy!!

Este paseo se encuentra pegado al Museo Marítimo y en un muelle que sirve de sala de museo. Se pueden ver barcos antiguos en el agua o las antiguas grúas del puerto. Bien sabemos que Rotterdam es el mayor puerto comercial de Europa y uno de los primeros del Mundo. Ese condición hace que la ciudad mueva mucho dinero, de hecho me da la impresión de que es aquí donde se "corta el bacalao" económicamente hablando.

Es, en definitiva, una ciudad para visitar porque te llama mucho la atención. Me faltan muchas cosas por ver de ella, las Casas Cúbicas, por ejemplo, o la visita guiada al Europoort, pero mejor cuando haga mejor tiempo porque ayer ya hacía frío. Dan para el martes nieve a 0 metros, a ver si tengo suerte y no cae, que es cuando voy a Utrecht y prefiero que caiga jueves o viernes que estoy en casita.
Regresé pronto a Amsterdam y de allí a casa. Están reparando la vía entre Haarlem y Sloterdijk, así que los ferrocarriles te ponen un bus o bien vas por Uitgeest. El caso es que el tren desde Amsterdam iba a tope, pero en torno a las 6 ya estaba en casita, noche cerrada.

Os dejo aquí otra foto de Rotterdam y las demás en facebook. Buena semana a todos.


sábado, 30 de octubre de 2010

ONDAS ATLANTICAS

Ya estoy de vuelta en Beverwijk. El último vuelo A Coruña-Amsterdam de esta temporada fue de cine: 1 hora y 55 minutos. Tenía tres asientos para mi solo, iba como un rey. Cuando llegué a la cinta de equipajes estaba pasando mi maleta, así que no esperé nada. Salí del aeropuerto porque quería ir en bus hasta Haarlem para calcular el tiempo que le lleva. No compensa, mejor el tren. Me acerco a la estación del tren y... ¡¡¡NOOOOO!!! La vía está cortada hasta Beverwijk por obras el fin de semana, la compañía NS ofrece un servicio de autobús alternativo, así que vamos a buscarlo justo a pocos metros de donde me dejó el bus del aeropuerto. Llego a mi casa dos horas y media después de aterrizar, es decir, más que el vuelo (???!!!) Gajes del fin de temporada.

Tuve una sensación extraña, incluso un poco triste: nadie te espera, no es como cuando llegas a Coruña que estáis todos pendientes de mi. Abrí la puerta y el silencio del piso, todo recogido, la calma de los vecinos... Tuve un momento de bajón, pero como no tenía que comer me fui al supermercado a comprar lo básico.

Por la tarde y para aprovechar el último día de luz del verano, paseo en bicicleta. Y ahí sí que disfruté. Llegué a un parque natural, nada que ver con lo que nosotros llamamos Parque Natural (y lo ponemos con mayúsculas). Gente paseando por los senderos, animales en libertad, bicis por su camino, niños jugando, hasta un restaurante ambientado como una granja típica que estaba a tope, un lugar muy acogedor. El parque natural llega hasta el MAR, hasta el océano, de ahí que el post se llame adrede como el blog: ONDAS ATLÁNTICAS. Como diría Jesulín "Im-presionante". Una playa casi desierta, cuidada, entre dunas y bañada por esas ondas; las que dejé en Coruña y que llegaron aquí hoy también. No pude evitar sentirme como en casa, a no ser porque no había ninguna edificación a 100 metros.. a 500,... a 1000... tranquilamente hasta los 2000 metros de la costa no hay NADA humano, sólo Naturaleza con mayúsculas, y sin grandes derroches de dinero. Unos pocos paneles explicativos, señales muy discretas de indicación para las bicis y se acabó. Atravesar aquí un bosque te encanta porque huele a bosque, a verde fresco. Es una maravilla.

Y además, hacía sol, nada de lluvia como ahí. Ahora ya es de noche y sí, pongo la calefacción porque se nota el frío afuera. Dentro de poco habrá que retrasar una hora el reloj y comenzará la penumbra, calculo que en pocos días a las 4 de la tarde será de noche. A ver cómo se lleva eso aquí.

Y cambiando de tema, a ver quién se viene en en Puente de la Constitución, que tenéis cinco días y es una oportunidad para darse una vuelta por Amsterdam, yo creo que compensa. Y si podéis coger los vuelos de sábado a martes, por ejemplo, os saldrá más rentable. ¡¡Quiero visitas, que el invierno es largo!!

Besos a tod@s, me siento muy querido por l@s que me leéis, pero tenéis que visitar esto y opinar, tenéis que verlo desde vuestra perspectiva para luego intercambiar opiniones.

Hasta pronto, "tot ziens"

lunes, 19 de julio de 2010

AMSTERDAM, AMSTERDAM, IS VAN ALLES AAN DE GANG...

Esta es la letra de una canción muy conocida en Holanda que habla sobre la capital (en el reportaje de "Callejeros Viajeros" dedicado a Amsterdam sale). El estribillo viene a decir algo así como "Amsterdam, Amsterdam / la ciudad donde todo es posible / todo el mundo lo sabe / existe desde hace siglos..." Si puedo, os pongo un audio.

AMSTERDAM es una maravilla. Una ciudad muy manejable. La primera carta de presentación es su aeropuerto, Schiphol, (léase "esjipol"). Enorme pero muy práctico. Justo en su vestíbulo de llegadas encontramos los mostradores para el tren, al que se accede por escaleras mecánicas en la estación del subsuelo del aeropuerto. Desde allí y PUNTUALÍSIMOS los trenes te llevan a cualquier lugar de Holanda.

Una vez en la ciudad, la Estación Central es su nudo de comunicaciones: tren, bus, tranvía y metro paran allí y puedes obtener los billetes para el transporte conjunto (3 días, 15'50 euros para los de la ciudad). Estuvimos casi más en ella que en el hotel. El metro estaba en obras, pero existía una linea de autobús que hacía su recorrido sin esperas.

Nuestro hotel estaba al lado de otra estación de tren, Amstel, y era un hotel de diseño, barato y funcional, pero de gran calidad. Ya fuimos viendo que la bicicleta es la reina de las calles y avenidas de la ciudad. Impresiona ver los aparcamientos para ellas porque de coches NO HAY!!! Cruzar una calle es cruzar cuatro calzadas: bicicletas, tranvía, carril bus y coches. Eso sí, no hay ruidos, hasta los sonidos de los semáforos para ciegos son muy suaves.

Los tópicos que conocemos se cumplen: coffee-shops, canales, Barrio Rojo, bicicletas... Pero es alucinante ver el RESPETO de sus ciudadanos por todo y hacia todos y cómo conviven sin tabúes cientos de nacionalidades y personajes curiosos. Es decir, el famoso "vive y deja vivir" llevado hasta el final. Yo quedé asombrado por el sistema de transportes y por el hecho de que Amsterdam está edificada sobre ARENA. ¡¡Es lógico!! Pero nunca te lo paras a pensar cuando estas aquí.

El nivel de vida no nos pareció demasiado elevado teniendo en cuenta que es la capital. Por ejemplo: dos cafés de desayuno y dos "croissants" en una cafetería al lado del Consulado de España, 9'20 €. Puedes comer la gastronomía de cualquier país porque la oferta es variada. Nos llamó la atención que había muchos asadores de carne argentinos y uruguayos, compartiendo calle con pizzerías, kebabs, bares de tapas, autoservicios, McDonalds... ¡¡hasta vimos un restaurante tibetano!!

TODO EL MUNDO (y cuando digo todo el mundo hablo de los ancianos de 80 años hasta los adolescentes de 20) HABLA INGLÉS, aunque ellos se expresan inicialmente en su idioma y todo está en neerlandés, pero nadie nos dio una mala contestación ni nos exigió hablar en su idioma, más bien lo contrario. Y nos enteramos que los niños NO APRENDEN INGLÉS en la escuela primaria, sino que empiezan en ¡¡SECUNDARIA!! ¿Qué pasa en España si emepiezan en Ed. Infantil de 3 y después de 13 años un adolescente de 16 al acabar 4º de ESO no sabe ni pedir una información en inglés? Definitivamente, algo se está haciendo mal en España.

No voy a extenderme demasiado en esta ciudad, pero las páginas web de turismo están muy claritas. Aquí os dejo unos enlaces importantes para aquel que quiera pasarse unos días por allí. Por cierto, el vuelo A Coruña-Amsterdam (felicito a VUELING y prometí su enlace en la columna del blog) iba LLENO y llegamos en 1 hora y 50 minutos... antes que a Canarias. Sin comentarios.