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domingo, 3 de junio de 2018

MOMENTOS HISTÓRICOS

Si hace un mes, fecha del último post antes de ir a Lisboa, hubiese pensado todo lo que he vivido y ha pasado en España me resultaría de ciencia-ficción. Irme a Lisboa estaba previsto, asistir al Festival de Eurovisión también, disfrutar de la capital de Portugal, más. Por cierto, chapó para Portugal y sus gentes, hacía 20 años que no pisaba Lisboa y el cambio que he notado en el país es espectacular, nada que envidiar a muchas capitales europeas. Y sí, ganó Israel como era previsible, aunque la canción de Chipre en los últimos días fue subiendo en las casas de apuestas y nos dio una puesta en escena en directo que puso a todos en pie. Ahora quedará saber si en 2019 se celebrará el Festival en Israel, porque ante su conflictividad política y todos los enemigos que tiene en contra, algunas delegaciones ya están planteando un boicot Ya se hizo dos veces al haber ganado hace 40 y 20 años respectivamente, así que yo creo que al final será que sí.

Después del paréntesis del viaje relámpago a Lisboa, volvimos a la rutina. ¡Quién nos iba a decir que en menos de 15 días la política española daría un vuelco histórico! Pues así ha sido y los que nos sentimos orgullosos de nuestra militancia socialista estamos entre felices y asombrados por cómo se han desarrollado los hechos que han puesto a nuestro Secretario General, Pedro Sánchez, como Presidente del Gobierno de España. Pero vayamos poco a poco.

El martes 22 de mayo una nueva detención de un ex-ministro popular, Eduardo Zaplana, que fue alcalde de Benidorm y presidente de la comunidad autónoma "estrella" de la corrupción, la Comunidad Valenciana, puso de nuevo en cuestionamiento la corrupción dentro del Partido Popular. Del ejecutivo de ministros del gobierno de José María Aznar en 2002, la mayoría han sido encarcelados, procesados o recibieron dinero de dudosa procedencia, según aparece en esta foto que estos días recuerdan las hemerotecas.



Dos días después, el Partido Popular lograba aprobar los Presupuestos Generales del Estado en el Congreso gracias al apoyo del Partido Nacionalista Vasco (PNV). Sí, de los NACIONALISTAS, de aquellos que quieren "romper España" en palabras del propio Rajoy y sus diputados. La legislatura se encaminaba a agotarse completa, quedando aún dos años para unas nuevas elecciones generales, lo cual indignaba, entre otros, al líder de Ciudadanos Albert Rivera, que también apoyó los presupuestos pero no contaba con que el PP fuese apoyado por el PNV.

Pero al día siguiente se conoce la sentencia de la mayor trama de corrupción vinculada al Partido Popular, el "caso Gürtel". En ella se condena al ex-tesorero del partido, Luis Bárcenas y a su mujer, entre otros, a prisión, pero también se acredita fehacientemente que el Partido Popular disponía de una contabilidad paralela, de una "caja B", por lo que se le condena a una multa de más de 200.000 euros, siendo el primer partido europeo que recibe una condena de tal tipo. Es más, dos de los jueces que redactaron la sentencia afirman que tienen las evidencias de que el Presidente del Gobierno, M. Rajoy (que también salía en los famosos "papeles de Bárcenas") mintió en su declaración durante el juicio.

Ante todos estos hechos, el resto de partidos representados en el Parlamento consideraron que la sentencia había sido la gota que colmó el vaso de un partido y de un gobierno que como "modus operandi" se sostenía en la corrupción. En pocas horas, ante la gravedad de los hechos demostrados en la sentencia, el PSOE presentó una moción de censura contra el presidente y el resto de partidos fueron manifestando su apoyo a la misma, excepto Ciudadanos.

Así pues llegamos a la semana actual. El Partido Popular quería que el debate de esa moción fuese lo más rápido posible, muy seguros de que no iba a prosperar una vez que ya tenían aprobados los Presupuestos Generales y que el resto de partidos no sumaban diputados suficientes para que prosperara, aparte de que casi una veintena era nacionalistas, tanto catalanes como vascos, habida cuenta de que en Catalunya aún estaban sin Govern por la aplicación del artículo 155 de la Constitución ante la declaración unilateral de independencia de esa comunidad autónoma, artículo apoyado por tres de los partidos nacionales mayoritarios. El debate se establece por la Presidenta del Congreso para el jueves 31 de mayo y el viernes 1 de junio.

El desarrollo de los hechos y su gravedad hizo que el éxito de la moción dependiese, precisamente, del voto de los diputados del PNV. Los independentistas catalanes del PdeCat y de ERC anunciaron su voto positivo con el efecto de un "NO" a Rajoy, sin que esto supusiera un apoyo explícito al candidato socialista; Podemos desde un primer momento también manifestó su apoyo tanto a la moción como al candidato alternativo Pedro Sánchez, lo cual no dejó de ser algo difícil de creer cuando ya tuvo su voto en contra en su sesión de investidura hace 2 años. Así que llegamos al 31 de mayo pendientes del voto del PNV. Y a media tarde anuncian que SÍ, que por ética e higiene democrática, había que censurar al PP y a Mariano Rajoy, por lo cual la moción de censura contaba con mayoría absoluta en el Congreso, 180 escaños. A media mañana del viernes 1 de junio por primera vez en la reciente democracia española, una moción de censura prosperaba, destituía al Presidente del Gobierno e investía inmediatamente a Pedro Sánchez, con los diputados del "sí" con proclamas de "sí, se puede" y los derrotados sumidos en una profunda crisis y enervados al máximo. La imagen de un escaño ocupado por un bolso en la sesión vespertina del jueves, sustituyendo a Mariano Rajoy que no tuvo la valentía de enfrentarse al debate y recluirse 8 horas en un restaurante cercano al Congreso, es la evidencia de una derrota más que necesaria desde hace ya varios años, por regeneración democrática y por evitar para siempre en la política la corrupción que ha esquilmado las arcas públicas españolas desde mucho antes de llegar la democracia en 1975.

Así pues, el nuevo Presidente de España es Pedro Sánchez Pérez-Castejón... ¡Y qué queréis que os diga de él! He estado con él en muchos encuentros y mítines que vino a dar a Galicia en diversas campañas electorales y en nuestras elecciones primarias. La primera vez que lo oí fue aquí, en Coruña, en el verano de 2014. Y me enganchó. Pasó por momentos difíciles, fue repudiado en nuestro propio partido pero los militantes de base lo hicimos resurgir de las cenizas porque creemos en él. Nunca vi que un aspirante a presidente del Gobierno fuese tan criticado desde que se postuló: que si es un soberbio, que si solo quiere sillón, que le puede su ambición... Yo lo he oído, he estado cerca de él y os aseguro que es una persona bastante humilde y con las ideas muy claras. Eso sí, tendrá una labor titánica porque sus apoyos para echar a Rajoy no serán siempre para gobernar, sobre todo con el tema de la independencia de Cataluña. Simplemente, yo le creo y como yo muchos militantes de base de mi partido y mucha gente que vota. Quedan dos años de legislatura, con unas elecciones europeas, municipales y autonómicas dentro de un año, así que ojalá pueda agotar esta legislatura tan extraña y en cierta medida inestable.

La derecha ya comenzó a atacar en el Parlamento y lo seguirá haciendo sin tregua. Pero la gente de a pie necesitamos "oxígeno" después de casi 7 años de ahogamiento por parte de estas políticas neoliberales del Partido Popular: pensionistas en precario, jóvenes que han emigrado porque no hay trabajo, mujeres que reclaman romper un techo de cristal y ser protegidas ante la violencia machista, sanitarios con jornadas maratonianas y sueldos congelados, autónomos con las cuotas más altas de Europa, maestros que rechazamos la LOMCE y aulas con hasta 38 alumnos en Secundaria, fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado que necesitan ya una equiparación salarial y un reconocimiento ejemplar de su trabajo, dependientes a los que no les llegan las ayudas, familias que no pueden pagar la luz ni mantener a sus hijos porque alquileres, facturas, alimentación está por las nubes, restricción de derechos y libertades fundamentales, etc. El país está peor que hace 7 años y aún por encima, con todos los robos de dinero público que este partido corrupto ha cometido, llevándose el dinero a Suiza, Luxemburgo, Islas Caimán y otros paraísos fiscales. Después de dos años (o antes si no se puede avanzar en medidas progresistas) habrá elecciones y a lo mejor el panorama político se aclara. Son momentos convulsos que, tarde o temprano, deberán concluir en una reforma profunda de la Constitución que dé unas normas de convivencia para, por lo menos, otros 40 años, un nuevo modelo territorial, un referéndum sobre la jefatura del Estado, y llegar a tener una España laica en cualquier celebración o acto público. Poco a poco, con DIÁLOGO y cesiones por todos los lados. Tarea difícil, pero dejará poso en la Historia, sin lugar a dudas.

En fin, ALLÁ VAMOS. En la semana que comienza conoceremos el gabinete paritario de ministras y ministros y toca gobernar. Le deseo con toda mi fuerza y mi ánimo toda la suerte y templanza del mundo, la va a necesitar, pero estaremos por detrás los militantes de base remando con Pedro Sánchez por el bien de nuestro país. 




martes, 27 de marzo de 2018

FARIÑA

¡¡Más de un mes sin escribir!! Reconozco que poco hay que contar a no ser que me dedique profesionalmente a tertuliano o articulista, pero no va a ser el caso. Hoy hablamos de nuevo de mi tierra, Galicia, este lugar que gusta a todo el que aquí llega por sus tópicos: gastronomía, naturaleza verde, el mar... Precisamente el mar es el medio en el que empezó a desarrollarse ya en la dictadura una actividad "comercial" sin la que muchos lugares costeros (o no tanto) y sus habitantes no se comprenderían. Sí, amiguitos y amiguitas, el contrabando, tan de actualidad en estos últimos días por el secuestro del libro "Fariña" y la emisión de la serie sobre el mismo en un canal privado español.

Galicia siempre fue tierra de contrabandistas, su cercanía con Portugal favoreció esos intercambios de productos entre los dos países creándose una red de enlaces que posteriormente formarían un entramado por el cual vivimos una situación delictiva que derivó al narcotráfico. Determinadas comarcas de Galicia, en especial el entorno de la ría de Arousa, no se entenderían sin su vinculación primero con el contrabando de tabaco y posteriormente con el tráfico de drogas.

"Fariña" relata la historia de esa actividad, de sus clanes, de las operaciones contra ellos por parte del Estado, de los vínculos de los "capos" con la política gallega, las fuerzas de seguridad, el sistema judicial, etc. Algo que estuvo a punto de convertirse en una especie de Sicilia y que fuera de nuestra región es poco comprensible. Pero algo también que fue tolerado por el entorno social de las villas de la ría de Arousa y por sus vecinos, creándose un silencio cómplice a sabiendas de que todos conocían lo que hacían todos y cada uno de los implicados en las descargas de mercancía en sus costas. Solo un puñado de madres coraje empezaron a hacer frente a esa lacra social de la droga al ver cómo sus hijos iban cayendo uno tras otro por su adicción a la heroína (droga, curiosamente, que no entraba por las rías) y poco a poco algunos jueces valientes plantaron cara a todo y empezaron a combatir una actividad que, sin duda, ha marcado muchas generaciones de familias de las rías y a toda una sociedad que veían cómo llegaba dinero fácil y rápido y daba trabajo, aunque fuese de una manera un tanto ilícita, a muchos jóvenes.

La serie, interpretada excepcionalmente además por muchos actores y actrices gallegos, no hace más que dejar constancia de algo que en Galicia conocemos desde hace muchas décadas. Yo mismo en mi adolescencia compraba Winston "de batea" y recuerdo una vez en Sta. Uxía de Ribeira, alojado en un hotel y desayunando, un chaval de unos 11 años le ofrecía a la dueña con total naturalidad cartones de tabaco, preguntándole ella "¿no estará mojado?", y el muchacho responderle con un "nooo" rotundo y cerrando el trato. Era el día a día. La frase "ghano eu nunha noite de descargha o que ghanas ti nun mes", con la "gheada" característica de la variante lingüística de nuestra lengua en la costa, era más que habitual cuando alguien se picaba con otra persona por cualquier motivo laboral. Miles de historias hay para contar en todas las familias, rara es aquella persona que por medio de algún conocido o familiar no te cuente quien estaba metido en el tema o te cuente un suceso de un alijo, un escondite o alguna conexión con este mundo. Incluso hablar de él hoy en día es en cierta manera tabú, cuando era, repito, algo sabido y tolerado por las más altas esferas políticas y judiciales de la región.

A pesar de haber sido secuestrado el libro por una orden judicial, mucha gente ya lo había leído porque su primera edición fue hace un par de años y lo tenían en casa. Pues bueno, yo también lo he leído porque me lo han prestado (no deja de ser también una actividad de contrabando leer algo "prohibido") y no deja indiferente a nadie. Nombre y apellidos conocidos por todos, desde los propios patriarcas de la red hasta políticos de gran renombre e importancia; operaciones policiales que fueron noticia por su repercusión y su calado ("Nécora", "Tabaiba", "Mito"...), toda una radiografía de una sociedad que también forma parte de nuestra manera de ser y que no se entiende más allá de Pedrafita. Yo también estuve destinado en la comarca unos años y era algo que se palpaba y que marcaba la personalidad de los alumnos y sus familias, mucho más difíciles de manejar porque nunca vieron útil "perder el tiempo" con la educación y la cultura, el dinero fácil llegaba rápido por otros medios. Pero lo que más me sorprende de todo lo que leo (y que engancha, por cierto) es precisamente el convencimiento de todos y cada uno de los protagonistas de este mundillo de que estaban haciendo algo que no era malo y que incluso era bien visto o al menos tolerado por sus convecinos. En el fondo, se creó una "narcocultura", que incluía no solo las conexiones con las redes internacionales de tráfico de drogas sino una manera de afrontar la vida que puede ser muy cuestionada por alguien ajeno a Galicia, pero que existe, estuvo (y está) ahí y que en cierto modo se sigue transmitiendo, con una característica básica que, a la larga, fue la que hizo que se fuese destruyendo poco a poco el entramado: me refiero al hecho de mostrar ante todos que "puedo tener y hacer lo que me apetezca, soy impune ante las leyes". Esa ostentación de coches de alta gama, casas- palacio con la decoración más rococó que puedas imaginar, dinero gastado en casinos, restaurantes de lujo y demás, fue lo que al final constituyó el punto débil de los narcotraficantes, arrogantes y soberbios por creerse intocables, muchos de ellos ahora aún en prisión o bien pendientes de múltiples juicios. Pero que, en el fondo, siguen teniendo la consciencia de que no han hecho nada malo.

Pero también estremece leer cómo tenían "comprados" a guardias civiles, políticos, abogados..., cómo se amañaban las elecciones para que gobernase el partido que tenía que gobernar; cómo dieron el salto mortal de pasar del contrabando de tabaco al de cocaína y conectaron con los cárteles colombianos; cómo Galicia estuvo a punto de convertirse en un lugar dominado por la "narcocultura" si no llega a ser por la actuación de jueces y fuerzas de seguridad del Estado no locales, sino controladas desde Madrid, porque cualquiera aquí podría echar al traste una operación tras meses de investigación y seguimiento; y cómo pudo convertirse la ría de Arousa en un territorio "sin ley", con una sociedad desestructurada y cientos de familias rotas porque, a pesar de todo, estos hechos no dejan de ser un drama. Símbolos como la famosa foto de un equipo de fútbol de drogodependientes que ganaron un torneo comarcal, llamado "Dejadnos Vivir", y del que solo quedan vivos 3 de 10 que aparecen en la foto son vidas rotas, madres que lloran aún a sus hijos y el recuerdo de una lacra que nos marcó y aún nos marca.

En definitiva, espero que algún día podáis leer el libro. Mientras tanto, disfrutad de la serie de televisión porque merece la pena, además como os dije la interpretación del elenco es soberbia. Echo en falta que no fuese en gallego porque, a pesar de que se dicen algunas expresiones, al ser una serie de ámbito nacional en cierta medida es lógico que se emita en castellano, aunque a los gallegos nos choque, máxime cuando sus actores hablan habitualmente en nuestra lengua. Y sí, no dejamos de ver a alguno de los protagonistas como héroe, porque desde luego no queremos que la Guardia Civil o la Policía Nacional llegue a coger a Sito Miñanco, es ese vínculo que se crea con "el malo" a pesar de saber que está delinquiendo. Y además seguro, SEGURO, que quedan muchas cosas por contar y tal vez nunca sepamos todo lo que realmente pasó, pero el primer análisis está hecho.





viernes, 25 de noviembre de 2016

LECCIÓN DE ÉTICA

Se ha muerto Rita Barberá. Así, de repente. Ha sido la muerte más mediática del año en España. Y se ha desatado de nuevo la crispación política. La noticia llegaba ayer a primera hora de la mañana. Un infarto fulminante. Además, el hecho de haber ocurrido en un hotel justo enfrente del Congreso de los Diputados le da más "miga" al asunto. Se muere como haciendo el macabro juego de hacerlo delante de su lugar de trabajo (bueno, más bien cerca porque el Senado no está pegado al Congreso), pero sí donde las cámaras de televisión la habían grabado hacía pocos días completamente abandonada por sus antiguos compañeros de partido. Las últimas 48 horas en España han sido un monográfico sobre este suceso y todo lo que le rodeaba referido a la corrupción y al juicio al que estaba sometida la difunta ex-alcaldesa de Valencia.

Todos, absolutamente todos los españoles juzgamos a Rita Barberá por todo lo que fuimos sabiendo de la trama de corrupción en el Ayuntamiento de Valencia durante sus años de alcaldesa y que os conté aquí hace un par de meses. La cuestión es que ahora el argumento que más parece avalar la causa del infarto es la presión mediática en los últimos años sobre su figura y sus acciones como alcaldesa y por la que esta misma semana la vimos ir a declarar a los juzgados entrando entre una nube de periodistas y gritos de "corruuuuuptaaaa".

Yo no voy a extenderme mucho porque ya conté en el enlace que os puse antes lo que opinaba de su acción política. Para mí, tener un colegio en barracones prefabricados y entrándoles el agua aún esta misma semana a pocos metros de la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia, ya me hacen tener clara mi opinión sobre lo que debe ser prioritario y lo que no. Eso, sumado al famoso tema del blanqueo de dinero (los famosos 1000 euros del "pitufeo") que muchos ciudadanos hicieron ingresándolo en las cuentas del Partido Popular valenciano y recibiendo luego dos billetes de 500 euros, me parece más que suficiente para sonrojarse y no alardear de buena gestión.

Pero ayer todo explotó. A los pocos minutos de morir, los grupos políticos del Congreso de los Diputados acuerdan guardar un minuto de silencio en su memoria. Podemos se va del Congreso en lo que ha sido una muestra más de chabacanería y mal gusto, buscando justificaciones sin sentido a esa acción, criticada por todos, incluído los periodistas. El señor Pablo Iglesias trata de justificar lo injustificable alegando que no se puede hacer un homenaje político al símbolo de la corrupción en la sede del Parlamento cuando simplemente se trataba de un recuerdo a una persona que, nos gustase o no, era senadora, es decir, trabajaba allí. Paradójicamente, el grupo de Podemos en el Senado SÍ guarda el minuto de silencio, igual que representantes políticos de partidos tan radicales como Esquerra Republicana de Catalunya. Evidentemente, creo que ante la muerte de un ser humano hay que dejar de lado las rivalidades, políticas o personales, y mostrar un mínimo de respeto al dolor de sus familiares y amigos, algunos de los cuales estaban, por supuesto, entre los parlamentarios del Partido Popular allí presentes, entre ellos el Presidente del Gobierno Mariano Rajoy.

Durante las 4 horas de los programas de tertulia de la mañana de ayer y en las redes sociales, la acción de Podemos fue la más comentada, llegando a la conclusión de que se volvió a hablar de ellos por el circo que montan y que probablemente les causara un penalización electoral. El caso es que sus seguidores llegaron a postear comentarios que rayaban con el delito respecto a la muerte de Barberá, cosas tales como "que la quemen para que caliente a familias que sufren la pobreza energética". En fin, sin comentarios.

A continuación, las manifestaciones de pesar delante de su casa en Valencia, en el Ayuntamiento de la ciudad y en las Cortes valencianas. Como instituciones veo lógicas esas acciones, lo que ya no comprendo tanto es la reacción de la gente por una persona que, efectivamente, no se puede decir que haya sido transparente en su acción política. Nunca sabremos qué habría sentenciado el juez ante las acusaciones a las que se enfrentaba, pero desde luego todo hacía presagiar algo bastante oscuro referente al dinero público. Y ahí es donde de nuevo corroboro mi pensamiento de que en España gobiernan los políticos que son como la inmensa mayoría de nosotros: gente que no se plantea éticamente que lo que hacen no se debe hacer. Y por más que se les demuestra, lo siguen negando.

También asistimos a la visceralidad latina de muchos diputados y diputadas populares. A los pocos minutos de conocerse la noticia, muchas figuras importantes del Partido Popular empezaron a culpar a la prensa y a los canales de televisión del linchamiento al que había sido sometida la ex-alcaldesa en los últimos años y que lo ponían como origen del infarto que le causó el fallecimiento. Y aquí es donde uno no puede callarse porque es evidente que siguen sin ver la realidad del país en el que vivimos y que su mensaje cala en mucha gente. Desde el indignante comentario en directo de Celia Villalobos diciendo que "entre todos vosotros la habéis matado" hasta declaraciones de que fue "tirada a las hienas" hechas por el portavoz popular Miguel Hernando, se puede uno hacer un mapa de lo que ha significado todo este proceso. El problema es que esta gente realmente piensa así, que los medios sólo tienen que informar de lo positivo, lo bonito y lo bien que lo hacen los suyos, pero cuando hacen lo contrario son malos y buscan hacer daño. Lógicamente, si los medios descubren ilegalidades en otros partidos, como ocurrió en el PSOE de Andalucía con sus ex-presidentes o el caso reciente (que no por ser legal podemos decir que sea ético), de la venta del piso de protección oficial del senador de Podemos Ramón Espinar obteniendo un beneficio de 30000 euros cuando ni siquiera vivió en él y o obtuvo de manera poco transparente, los partidos contrarios se suman al carro del escarnio público de los afectados.

En el Partido Popular, ante la gravedad de lo que empezaba a descubrirse en Valencia, apartaron a Rita Barberá del mismo, dándole de lado muchos de sus compañeros, como bien se apreció en la apertura de la Legislatura por los Reyes el sábado pasado. Era un mujer que estuvo en lo más alto de la popularidad y se le puso el sobrenombre de "la alcaldesa de España". Y murió ignorada por sus compañeros políticos en la habitación de un hotel de Madrid, acompañada de su hermana y sobrino a los que había llamado el día anterior porque no se encontraba bien anímicamente (al parecer estaba sometida a una medicación fuertísima ante el grado de depresión que tenía por todo lo que estaba padeciendo). Las declaraciones públicas de muchos de ellos en los meses previos no dejan lugar a dudas: Rita Barberá era un problema serio para la credibilidad de los argumentos del Partido Popular y convenía desmarcarse de ella.

Y en estas horas se le ha recordado todo. Hoy la han despedido en Valencia sus compañeros más íntimos acompañando a sus familiares. Y la crispación política ha hecho que ya se empiece a plantear qué hacer con aquéllos dirigentes que estén bajo actuaciones judiciales para que no tengan que soportar toda esa presión mediática y pública. Desde luego, no tiene que ser agradable oir que te llamen "ladrón, corrupto" a grito pelado cuando entras a un juzgado a declarar o que en la pared del portal de tu vivienda escriban "Rita corrupta" como se vio ayer en los informativos. Pero he aquí la cuestión de fondo: ¿qué valores éticos tienen los que ocupan un cargo público y que actuaciones ejecutan para que el pueblo les juzgue? Sinceramente, estoy convencido que en España hay miles de "Ritas" o de "Bárcenas" que no se plantean que lo que estaban haciendo estaba MAL, sino todo lo contrario, que es lo correcto, porque además se lo avalan en las urnas cada cuatro años. Rita Barberá fue alcaldesa de Valencia con mayorías absolutas durante 24 años, de 1991 a 2015 y los argumentos que hoy oías a sus habitantes eran "puso a Valencia en el mapa del mundo", aun a costa de que los alumnos del Colegio 103 no tuviesen un lugar digno para recibir sus clases. Pero eso sí, podían ir a la Fórmula 1, visitar la Ciudad de las Artes, recibir al Papa Benedicto XVI o ver salir la Copa América. ¿Cuáles son las prioridades?

En fin, este país no cambiará por mucho que haya un cambio de partido de gobierno, los cambios son más profundos, son más de interior de cada uno. En un día que recordamos, además, a las víctimas de la violencia de género, asistimos estupefactos a ver morir niños, hombres y mujeres en el ámbito familiar víctimas de maltrato con unas cifras escalofriantes año tras año; como también los adolescentes se convierten en férreos guardianes de sus chicas, controlándolas en redes sociales, vestimenta, salidas... Asistimos como si de una macabra obra de teatro se tratase a ver vivir en bajos y soportales a ancianos que no tienen un hogar o a suicidios por desahucios. Y si en 40 años de democracia no hemos sido capaces de crear un mínimo de conciencia ciudadana, entonces no nos alarmemos de que gane Trump, de que haya Brexit, de que suba la extrema derecha en Europa. Ojalá la muerte de Rita Barberá no haya sido en vano y sea un revulsivo para cambiar determinadas cosas, pero me da que no, que hemos retrocedido de nuevo y que yo no llegaré a verlo, se necesitarán otros 40 o 50 años más para que las nuevas generaciones reaccionen. Y no, sinceramente lo creo, no es Podemos la solución, por mucho que sus proclamas y su circo gusten a muchos y estemos de acuerdo en gran parte de su diagnóstico, las soluciones las tendremos que buscar de otro modo, si no, mala herencia le dejamos a nuestros hijos y nietos. 

En fin, DEP Rita Barberá y empecemos a buscar el remedio a esta sociedad insolidaria, individualista, ciega y coja de muchos valores éticos. Más nos vale.



sábado, 15 de octubre de 2016

PORQUE LO DIGO YO

No sé si es la edad o las experiencias que uno va acumulando en su interior, que desde hace ya unos años observo más las conductas de las personas y trato de entenderlas. También es verdad que algunas ni me molesto en hacerlo porque representan el culmen de la mala educación y de la mediocridad de quien las realiza y de éstas algunas van en aumento.

Estando en Holanda en 2012 vivimos una anécdota en Rotterdam que os conté aquí. En España no he llegado a ver aún tanto descaro, sinceramente, pero no digo que no lo haya. Lo que sí veo es una falta de civismo y de poco respeto por lo común que hay momentos que, con mi "vena" de docente, me entran ganas de dar el consabido sermón o reproche al hombre o a la mujer que realiza este tipo de conductas incívicas y me como las ganas porque puedo salir mal parado.

Y se me ocurrió escribir este post porque el otro día en el colegio un compañero en una reunión sacó el tema de saludar. Se quejaba de que los niños pasan al lado de un o una "profe" o vienen éstos a clase y no dicen "buenos días" o se despiden, no piden las cosas "por favor" o dan las "gracias". Yo no soy el que más se quejó de ese tema porque yo sí percibo que lo hacen, bien es verdad que pocos de forma espontánea y la mayoría más bien si tú has saludado previamente. No voy a entrar en el debate de que "se están perdiendo las formas, la sociedad ha cambiado mucho..." porque tenemos lo que tenemos y hay cosas contra las que no puedes competir, pero sí hacer ver al otro que su actitud es, cuanto menos, contestable.

No voy por los niños, que generalmente acaban siendo más educados que los adultos, sino precisamente por nosotros, los "mayores", los que se supone que tenemos que servir de modelo para las generaciones más jóvenes y en muchos ocasiones no lo hacemos. Y ahora os cuento el caso concreto.

A las 2 de la tarde salen cientos de niños de los dos colegios y los dos institutos que hay en el barrio. Las calles son un hervidero de chavalada, de papás, mamás, abuelos y familiares variopintos, etc. Pero también de muchos coches que aparecen como setas. Y no me refiero a coches tipo "Seat Ibiza" o similares, no, me refiero a COCHES. La siguiente foto es cualquier colegio de cualquier ciudad de España a esa hora crítica, da igual A Coruña que Valladolid o Córdoba.



El barrio en el que vivimos es un barrio en la zona alta de la ciudad, con muchas calles en cuesta. Pues bien, yo a esa hora subo andando hasta mi casa desde el colegio y allí suelo coger mi coche para ir a comer con mis padres. Al bajar por una calle que pasa por un lateral de uno de los institutos y pocos metros antes hay un supermercado, la foto del incivismo está ahí. Ni cortos ni perezosos los y las conductores tienen el coche aparcado en segunda y hasta en tercera fila mientras compran el pan en el super y pocos metros más adelante esperan a que el muchacho o muchacha salga del centro educativo y lo embarquen. Y es una calle ancha, en la que se puede aparcar en los lados y hay perfectamente dos carriles, uno de subida y otro de bajada, por el que además suele subir unbus articulado haciendo una curva imposible. Pues da igual. Ya puede subir el bus, o pasar tú con tu humilde Toyota Corolla que los (y las) que están en los coches MAL aparcados ni se inmutan, sus luces de emergencia les da venia para todo y que nadie les pite.

Os prometo que un día de estos reviento y llamo directamente a la Policía Municipal y que se harte de poner multas. Porque tener uno de esos mastodontes como el de la fotografía parece que empodera al que va dentro. La pose típica un día que no llueve es la de ventanilla bajada, antebrazo sobre la ranura de la ventanilla, gafas de sol y en muchos casos cigarrillo al canto. Y si te paras al lado de ellos (o ellas) y les haces un gesto del tipo "¿QUÉ, NOS MOVEMOS?", te miran con cara de  "¿Este gilipollas que me dice?" y con un gesto de la mano te indican que continúes o, en el peor de los casos, una buena "peineta". Es decir, que "¡De aquí no me mueve nadie!", aunque no suba el bus ni tú puedas pasar. Y ya puede tardar el muchachito o muchachita en cuestión 10 minutos porque está tonteando con el noviete o novieta de turno a escondidas de su papá o mamá, ajenos a sus flirteos pero también a los demás ciudadanos conductores a los que ni respetan y aún encima te hacen sentir culpable.

Esa filosofía del "¡pero si no pasa nada, es solo un momentito!" termina desquiciándome. Pero no ya por la acción en sí, sino por la impunidad y por el empoderamiento que se le da a la gente al no ver el "castigo" ante la conducta insolidaria. Son tantos los días que lo veo que uno ya se llega a cuestionar si realmente la gente evoluciona mentalmente en este país y sinceramente en los últimos años veo que no, que las personas acaban teniendo una mentalidad de extremos: te encuentras a los que son educados y cívicos al 100 % (o más incluso), los menos, todo hay que decirlo; y te encuentras a los que la educación y el civismo no va con ellos, que sus derechos son más importantes que los derechos de todos y que "quién eres tú para decirme a mí que quite el coche". Y no sólo con el tema coches, sino en otras circunstancias de la rutina de la vida.

Comentaba hoy con una compañera socialista los avatares del juicio de la trama Gürtel, en el que no me voy a extender. Pero ves que en el fondo de la mente, en los atavismos que todo grupo humano tiene, los españoles debemos de tener muy interiorizado el tema de arreglar los problemas por la vía "clientelar", como indiqué hace unos días. Pues todo ese entramado de pensamientos y hábitos de conducta cobran sentido luego con los casos de corrupción y cuando se dice "tenemos los políticos que nos merecemos" es totalmente cierto pero lo más grave, consentido por una mayoría de la población que no se manifiesta cuando puede hacerlo sencillamente con su voto. Oí esta misma noche en las noticias que la salida a bolsa de Bankia en 2011 fue una auténtica estafa de la que advirtieron desde el Banco de España. En 2012 la entidad fue rescatada y los españoles estamos pagando 22.000 MILLONES DE EUROS de nuestros impuestos para sanearla. Rato fue detenido, será juzgado pero la gente no reacciona, CONSIENTE que las cosas sean así y manifiestan en las redes sociales su rabia, enfado y agresividad ante la noticia falsa de que Gerard Piqué cortó las mangas de la camiseta de la selección española de fútbol ante la intuición que, con ello, cortaba también la bandera de España, dado el sentir catalanista que tiene este jugador. Se comprobó que la camiseta no llevaba bandera alguna, pero la gente ya solo por la posibilidad de que hubiese ocurrido se indignó de tal forma como no lo hacen con Bankia, Gürtel, recortes en Sanidad y Educación, pensiones... ¿De verdad que alguien entiende algo? ¿Realmente en nuestras conductas tenemos interiorizado que las cosas "tienen que ser así" y no habrá campaña ni acción educativa que pueda modificar esos hábitos y hacer que las personas sean más críticas con todo?

Pues sinceramente a estas alturas yo creo que no lo veré. Que tendrán que pasar algunas generaciones más para que los ciudadanos del futuro cuestionen al vecino y le afeen aquellas conductas que son contrarias a la convivencia, desde aparcar el coche en triple fila, apoyar gobiernos corruptos o defraudar al fisco. Yo trabajo día a día para ello y a veces me pregunto si algo consigo cuando la mayor preocupación de un niño de 10-11-12 años cuando salimos de excursión o hacemos una actividad complementaria en el colegio es "si podemos llevar el móvil". Da igual adónde los lleves o la actividad que hagas, lo "vital" es el móvil. Pero bueno, no desespero ni tiro la toalla, seguiré empecinado en mis principios y luchando contra lo que considero incivismo total y falta de educación, para eso me pagan.



domingo, 18 de septiembre de 2016

SANTA RITA, RITA...

Ha comenzado septiembre, un nuevo curso, una vuelta a la rutina que es como una especie de "año nuevo" con novedades en muchas familias, gastos si cabe más abundantes que en vacaciones y los niños un añito más crecidos. Y también es la fecha para empezar el curso político, aunque con la dinámica que llevamos desde hace casi un año pues nos estamos todos haciendo un poco expertos en investiduras, plazos, elecciones, etc. Lo cierto es que el común de los mortales está bastante harto de la situación en el Parlamento, casi un año de un gobierno interino y mucha incertidumbre, no sólo a nivel político, sino también económico o social.

La situación que ya imagino todos sabéis es que el pasado día 2 el candidato del partido más votado en las elecciones del 26 de junio, Mariano Rajoy (PP), se presenta a la investidura y no consigue los votos necesarios para ser presidente, a pesar de haber alcanzado el apoyo de Ciudadanos y quedarse a tan solo 6 votos de la mayoría simple. Así que desde esa fecha tienen que pasar 60 días para que haya una nueva sesión de investidura, con el mismo u otro candidato, y si no se logra se disuelven las Cortes y se convocan de nuevo elecciones, que serían las terceras en un año. Es una situación insólita no solo en España, sino también en Europa, no por el tiempo sin gobierno (Bélgica todavía nos gana), sino por las convocatorias electorales, que se acogen lógicamente a lo escrito en la Constitución. Aquí ya vemos uno de los motivos por los que es necesaria una reforma de la misma, no podemos estar en este bucle indefinidamente, y con la existencia de 4 partidos mayoritarios se hace obligatorio alcanzar acuerdos.

Y la dinámica política desde entonces está llena de acusaciones cruzadas de culpabilidad, de guiños para alcanzar un acuerdo de izquierdas, de tripartitos del cambio, de pactos con partidos nacionalistas e independentistas. Además en una semana hay elecciones en dos comunidades autónomas de las llamadas "históricas": Euskadi y nosotros, Galicia. Y la estrategia de los partidos es ver qué pasa el próximo domingo día 25. Creo que una vez se conozcan los resultados en ambas la situación en el gobierno del país puede solucionarse, lo que no se sabe es si será a favor de unos o de otros porque las urnas suelen ser muy caprichosas.

Pero entremedias tenemos también el inicio del año judicial, y se presenta interesante, sobre todo para el PP que tendrá que soportar varias causas por corrupción de los últimos años. A cualquier español nombres como "Gürtel", "Púnica", "Bankia" o personalidades como Bárcenas, Rato, Rus, Granados,, Fabra, no les resultan desconocidos. Sin embargo, esta semana esa ignominiosa lista ha tenido el "ingreso" de uno de los nombres que representa el número que faltaba para el bingo: la ex-alcaldesa de Valencia y actual senadora autonómica, Rita Barberá.




Estos días las cadenas de televisión se están poniendo las botas desgranando el auge y caída de esta mujer por lo que supone para su partido y como símbolo de lo que ha sido (y sigue siendo en muchos lugares) la corrupción en España. Si hay una región en nuestro país que escenifica la bacanal de corrupción que asola todo el territorio, esa es la Comunidad Valenciana. En los últimos años hemos visto como personalidades políticas del Partido Popular de las tres provincias han sido investigados, detenidos, encarcelados por sus prácticas de gestión, llegando en algunos puntos a considerarse muy parecidas a una "mafia". Hemos escuchado grabaciones en las que se hablaba abiertamente de blanqueo de dinero, de donaciones opacas, de "mordidas" por adjudicar tal o cual construcción, todas ellas conseguidas por un "arrepentido" que hasta hace poco vestía trajes de marca y se autodefinió como un "yonqui del dinero", pero llegó a un punto que dijo "basta" y empezó a destapar toda la trama de corruptelas y entramado que tanto regalaba bolsos de marca de 800 € como colocaba a un familiar de tal o cual político en un puesto de por vida, blanqueaban billetes de 500 € por donaciones fraudulentas o se contaban 12000 € de comisión por una obra adjudicada. Este hombre, Marcos Benavent, que hoy viste con un estilo completamente alternativo, está siendo el clarificador de todo este negocio que malgastaba dinero en edificios como la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia mientras a pocos metros los niños y niñas acudían a un colegio en barracones y en unas condiciones que rayan la insalubridad y el riesgo.




(Foto de los barracones del CEIP 103 de Valencia con la Ciudad de las Artes y las Ciencias al fondo. Por desgracia no es el único, en toda la Comunidad Valenciana hay innumerables colegios e institutos con estas caracterícticas).

Durante los últimos meses fuimos viendo como iban cayendo uno tras otro los pequeños "reyezuelos" vinculados al Ayuntamiento de Valencia: concejales y concejalas, asesoras y asesores... pero faltaba la "reina" de esta partida de ajedrez, la mujer a la que su partido intentó proteger en el Senado sin ser elegida por los ciudadanos, sino designada por las Cortes de la Comunidad Valenciana. Pero esta semana el juzgado le comunica que va a ser investigada, a pesar del aforamiento que supone ser senadora, porque hay indicios más que claros de que es imposible que ese entramado fraudulento no podía hacerse a sus espaldas y sin que ella supiera nada.

Rita Barberá fue alcaldesa de Valencia nada más y nada menos que 24 años, encadenando mayorías absolutas en la tercera ciudad de España. Era un icono para su partido y acto al que acudía ella en cualquier campaña electoral la asistencia era a rebosar. La plaza de toros de Valencia se llenaba hasta la bandera en los tiempos de Aznar, después con Rajoy, en los mítines autonómicos... porque su poder era inmenso. Valencia acogió durante su mandato grandes eventos y se realizaron obras faraónicas que la pusieron en el mapa de España y del mundo: la copa América de vela, una prueba de Fórmula 1 puntuable, la visita del Papa Benedicto XVI, la construcción de la faraónica Ciudad de las Artes y las Ciencias, la proyección de la fiesta de las Fallas. Pero todo esto se hizo a costa de despilfarrar, de beneficiar con dinero a los amigos y dejando en muchos casos los servicios fundamentales de bienestar para los ciudadanos bajo mínimos: copago sanitario, escuelas tercermundistas, precariedad laboral... Era una situación insostenible, no sólo en la ciudad, sino en toda la región, en la que incluso se llegó a construir el primer aeropuerto del mundo sin aviones, el de Castellón, con una pompa en su inauguración cuestionable en cuanto a su consideración moral o ética. A ese aeropuerto llegan hoy pocos vuelos semanales y por lo que pone en su página web se puede volar a Londres, Bristol, Sofía y Bucarest, después de estar más de dos años sin ningún tipo de operación desde que se inauguró.

Pero a pesar de saberse todo este proceder de estos políticos, lo asombroso es que los votantes siguen dándoles mayorías sin hacer el más mínimo ejercicio de reflexión sobre su voto. Como os dije, en una semana votamos en Galicia. Situaciones como las de Valencia también se viven aquí y las encuestas siguen dando como ganador de las elecciones al Partido Popular, incluso con mayoría absoluta. Y en Galicia arden los montes y no hay suficientes medios para combatir el fuego, viendo en televisón cómo llegan los camiones de bomberos al frente del incendio y entrando las brigadas en las casas cercanas a pedir mangueras para poder lanzar el agua o utilizando ramas de árboles para golpear en la primera línea de fuego; también en Galicia abundan los meses de espera para una operación en la sanidad pública, aparte de padecer el copago farmacéutico; muchas escuelas están sin mantenimiento, cerrando aulas para mezclar niños, con falta de profesorado o con rutas de transporte kilométricas que  hacen que los niños pasen una o dos horas en un autobús escolar cada día; la población joven ha tenido que emigrar porque no se fomenta el empleo y no hay sueldos dignos y somos la región de Europa más envejecida. Es decir, la política neoliberal da de lleno también en nuestra región, mientras seguimos viendo como nuestros particulares "reyezuelos" de pequeños ayuntamientos o diputaciones son denunciados incluso por acoso sexual y ni se inmutan.

Y yo me he preguntado muchas veces el trasfondo de todo esto. Es decir: ¿por qué, a pesar del robo y del desfalco, un colectivo de personas de un ayuntamiento o comunidad autónoma, vota irremediablemente a los mismos? Es triste llegar a estas conclusiones, pero cada día me convenzo más de que mucha gente cuando va a votar echa en la urna la papeleta de aquellos que, al menos una vez en la vida, han resuelto o beneficiado personalmente al votante y representan el mismo modo de actuación que ellos tienen en su vida. En conclusión, es indignante ver el desfalco de Rita Barberá y sus concejales en Valencia, pero más indignante es oír decir a ministros en los canales de televisión que saben que "ella lo está pasando mal y que seguramente no sabía que estaba haciendo algo incorrecto". ¿¿¿PERDÓN???

Realmente se piensa así. Mucha gente en España, después de 40 años de democracia, piensan que la gestión debe hacerse sin unas normas legales, es decir, "libre". Si me puedo saltar el trámite burocrático, los "papeles" para pedir una ayuda, subvención, un trámite... porque el "político amigo" me lo arregla por el "atajo" de la corrupción, pues adelante. Y si ese trámite me reporta un trabajo de por vida, colocar a mi hija en tal puesto, conseguir no pagar a Hacienda por unas tierras que tengo abandonadas en el pueblo o la construcción de mi casa al margen de la Ley de Costas, pues mi voto será cautivo de por vida. Se trata del "yo" sin importar el otro, la colectividad, el bien común. Toda esa trama de favores, beneficios, prebendas, se traduce en un sistema podre que es necesario de una vez por todas acabar con él, sobre todo cuando la gestión implica un importe económico de millones de euros, como pasó en Valencia.

Y este modo de actuar es muy rentable para la derecha española, que además hay que reconocerles la segunda parte del entramado: la propaganda, el márketing que hacen de todo lo que logran. Y claro, la gente quiere estar al lado del ganador, del lujo, del que tiene el cochazo, la ropa de marca o la mansión al lado del mar. Y sí, a los partidos de izquierda les cuesta combatir esto, ya que sus votantes son más reflexivos a la hora de elegir su voto y sus prácticas menos llamativas, aunque tampoco están exentos de escándalos porque gente corrupta hay en todas las formaciones políticas y en todos los colectivos. Además ante cualquier fallo son más duramente criticados por los ciudadanos porque presuponen que deben tener más ejemplaridad que los integrantes de la derecha; que su misión es demostrar con total limpieza alcanzar lo propuesto en su programa porque si no lo hacen, se lo demandarán con creces, mientras que a la derecha no le exigen nada. Sin embargo, el caso de Rita Barberá ha levantado voces incluso dentro de su propio partido, donde los miembros más jóvenes piden abiertamente y sin tapujos que deje su escaño en el Senado y que se retire para que pueda actuar la Justicia. 

En definitiva, se presenta un otoño jugoso en lo que se refiere a política en España. Yo creo que no se llegará a unas terceras elecciones porque nadie las quiere y la cordura de los políticos se impondrá de una forma u otra. Han salido voces que, en caso de haberlas, ninguno de los 4 cabezas de los partidos principales deberían presentarse, pero insisto en que no creo que eso ocurra. Seguramente después del próximo domingo habrá algo más de luz para llegar a tener un presidente en España (yo evidentemente espero que sea Pedro Sánchez). Lo que sí tengo claro es que el cambio generacional después de 40 años es necesario y personas de más de 60 años deberían dar un paso atrás de las primeras filas y dejar que las personas de mi generación y más jóvenes se hagan cargo del país, igual que lo hizo Adolfo Suárez en la transición o posteriormente Felipe González. Preparación tenemos, sea cual sea nuestro color político, y gente muy válida la hay en todos los partidos, con otras formas de entender la gestión alejadas de esa corrupción tan enraizada. El cambio, poco a poco, tendrá que llegar a España y a cada rincón de nuestro país, ojalá sea en pocas semanas y lo pueda contar por aquí.







miércoles, 30 de septiembre de 2015

VOLKSWAGEN Y OTRAS CORRUPTELAS

Fíjate que acostumbrados a que nuestros vecinos europeos nos califiquen de corruptos y derrochadores, nos encontramos acabando este mes de septiembre con la estafa puntera del año (enlace al blog de Paquito que lo explica de cine) en una empresa líder, imagen de transparencia e icono de la economía alemana. La pregunta es clara: ¿qué diferencia hay entre nuestra corrupción y lo ocurrido con Volkswagen? Para mí, poca.

Para un españolito de clase media aspirar a tener un automóvil de la empresa alemana suponía un símbolo de status, de "caché", algo que te ponía entre tu círculo social con una etiqueta de persona con posibles y que automáticamente asimilábamos como indicador de éxito. ¿Y ahora qué? ¿Os llamamos corruptos también, estafadores, sinvergüenzas...?

Quedó dicho muchas veces en esta ventana al mundo que es Ondas Atlánticas, la sensación que me daba cuando vivía en Holanda de que la idea de que los "PIGS" (Portugal, Italia, Grecia y España) eran los que mentían y lastraban la economía europea era la que calaba en el norte, en países considerados la élite económica de nuestro continente. Y resulta que cada cierto tiempo un escándalo económico salpica a algunas empresas consideradas limpias y modelo, como esta marca de coches. Pero no ha sido la única en los últimos años. En Holanda antes de vivir yo allí se rescataron a bancos como ING Direct y aquí poco supimos. Recuerdo esa moral de "tapar nuestras vergüenzas" cuando ocurría algún hecho para nosotros (y para ellos) verdaderamente escandalosos. Barrer para debajo de la alfombra y la filosofía del "que no se sepa fuera de casa".

Este verano yo conduje un Volkswagen. Ni que decir tiene que es una gozada, pero lo que también os digo es que ni me preocupé de las emisiones contaminantes ni de si estaba el coche trucado o no. Ahora la empresa quiere enmendar su traición a los consumidores llamando a revisar millones de coches en un lavado de cara para salvar la buena marcha de la compañía. La imagen está tocada  incluso diría que sería un buen momento para comprarse un Volkswagen, seguro que unos cuantos cientos o miles de euros bajarán en su precio de venta.

Total, que en todos los sitios cuecen habas. Y yo cada día más escéptico con todo lo que implica Europa y su estilo de vida, su visión del mundo, de las relaciones humanas y de la organización de la existencia de cada uno. Tampoco voy a hacerme un defensor acérrimo de mi país, que tiene fallos y que sobre todo tiene unos gestores impresentables, mediocres (salvo honrosas excepciones) y faltos de total credibilidad. Hoy en día tienes que fiarte más de una persona voluntaria en una ONG que de cualquier miembro de un gobierno municipal, autonómico o estatal. Al final, cada vez somos más individualistas, pero nuestra conciencia nos empuja a buscar hacer el bien, en dar un servicio a la sociedad que nos llene emocionalmente. Cientos de casos ocupan nuestras redes sociales demandando ayuda para esta o aquella causa solidaria, para firmar a favor de las más variadas reivindicaciones para que las personas tengan una vida digna. ¿Se atrevería alguien a hacer una campaña que recogiese firmas para que las empresas sean transparentes en sus productos, informen claramente de los componentes de los mismos, sus riesgos, sus beneficios y sobre todo, su contribución al bienestar individual de las personas? Imposible.

No voy ahora a citar casos de corrupción en España, los vemos todos los días en televisión y prensa y ya nos hartan. Me llama la atención un caso que no ha tenido mucho tirón en los medios pero que estuvo vinculado a los famosos "papeles" de Bárcenas, y era el de un empresario de la alimentación, de una conocida y puntera cadena de supermercados, que aparecía como donante de dinero para las campañas del Partido Popular. Pero no seré yo quien cuestione al empresario en cuestión, sino a los usuarios que siguen utilizando sus productos, al margen de tener una política de empresa con sus empleados de alta calidad y envidia del sector, hecho corroborado por personas conocidas empleadas en los establecimientos. La gente común seguirá comprando en esos supermercados, al margen de lo que haga el empresario con los beneficios de su empresa, en lugar de castigar al corrupto. Eso, en pequeña escala, ocurre en cada pequeña (y grande) población de España, no somos plenamente libres para decir NO a una persona o empresa porque nos da un servicio que consideramos necesario.

Así que tampoco me extrañaría que las ventas de Volkswagen aumentasen, que las acciones de la compañía que cayeron estrepitosamente las últimas semanas vuelvan a subir. Ante un caso como este, en vez de un castigo de los consumidores, se puede producir el efecto contrario y lo que es un escándalo empresarial convertirse en una buena campaña de marketing. No creo que pase en este caso, pero ya ha habido otras ocasiones en que sí ha ocurrido.

Total, que el que esté libre de pecado que tire la primera piedra. Yo siempre dije que la corrupción es inherente al ser humano, que si podemos "birlar" una prenda de ropa en una tienda o cuando nos dan mal la vuelta en una compra no volvemos para atrás y lo decimos. Recuerdo una vez, en el año 2001 o 2002, al poco de habernos comprado nuestro piso de casados en Padrón mi ex-mujer y yo, que buscando accesorios de decoración, acudimos a una tienda de lámparas buscando una con fluorescentes para la cocina. Había cientos de ellas, teníamos al niño pequeño y la dependienta nos advirtió que tuviéramos cuidado con el niño, no fuera a ser que rompiese algo, de muy malas formas. Al final, decidimos comprar una que costaba unos 60 euros, pagamos con tarjeta y nos fuimos. Al llegar a casa, mirando el ticket de compra, me fije en que el resguardo ponía "operación no realizada, imposible conexión con el servidor", con lo que el cobro no se había realizado. No que decir tiene que ni fuimos a decírselo a la tienda ni ellos nos llamaron para enmendarlo, así que la lámpara nos salió gratis. ¿No se puede llamar eso también corrupción, a pequeña escala? La decisión, en este caso, se tomó en base al trato que nos dieron en la tienda, así que lo primero que pensamos fue, "le estuvo bien, por desagradable". Y todos lo haríamos, así que la moraleja es que dependiendo de la circunstancia, actuamos de manera corrupta o no (me refiero a pequeña escala, claro está). El caso es que cuando eso se institucionaliza, como ocurre con los casos graves que conocemos y perjudican a millones de personas, entonces incurrimos en un delito grave y lo que es peor, en una bajeza moral de la que llegamos a sentirnos culpables nosotros mismos y no el delincuente que la realiza. Estoy convencido que los directivos de Volkswagen en ningún momento pensaron en las consecuencias de su acción, que lo hicieron por lucro por algún motivo, y ahora tienen los resultados.

Veremos en qué acaba todo y qué otras corruptelas nos esperan. Mientras, octubre a las puertas, el último trimestre de un 2015 que viviremos en España en plena carrera electoral. Apasionantes 90 días que nos quedan. Apertiñas!!!!




lunes, 29 de diciembre de 2014

12 UVAS Y COMENZAMOS DE NUEVO

Tres días quedan para finalizar 2014. No soy de los que hacen balance, y menos desde abril de 2013. Pero desde luego este año ha sido cuanto menos, un tanto peculiar. No voy a hablar a nivel personal porque entiendo que a mucha gente le harte ya y además aspectos de mi vida privada los cuento si quiero. Para eso está el Facebook y aún así no cuelgo todo lo que hago ni lo que siento, sino solo lo que realmente me da la gana de publicar y lo que quiero que la gente sepa. Puede que a algunos les parezca demasiada transparencia en lo que respecta a mi vida, pero os aseguro que dejo muchas cosas sin poner porque me las quedo para mí.

Nuestro país sigue en crisis, a pesar de lo que diga el Presidente del Gobierno. Pero cada vez me convenzo más de que lo que aquí tenemos es una crisis moral. La gente está HARTA de aguantar robos y corrupción en la escena política. Los escándalos de Bárcenas, tarjetas "black", Gürtel, Pujol y otros han tenido una repercusión en las últimas elecciones celebradas, las europeas: la irrupción de un nuevo partido político que podríamos definir de izquierda radical y encabezado por un joven de coleta que enamora a las cámaras y que está diciendo lo que la gente quiere oír para acabar con una serie de años de penurias. "Podemos" parece que se convertirá en la panacea en ayuntamientos y comunidades autónomas en las que se presente en 2015, pero tendrá difícil gobernar.

Siguiendo en política el otro acontecimiento que supuso un revulsivo fue la abdicación del rey Juan Carlos I y la proclamación de Felipe VI. 6 meses que dieron para evaluar las intenciones del nuevo rey, muy pendientes de él en su primer mensaje de Navidad sobre todo en su posición sobre la corrupción en la que están implicados su hermana y su cuñado. La verdad, yo lo que veo es un cambio de época. Desde la transición hasta hoy hemos pasado por un bipartidismo que satisfacía a las generaciones de los 30 a los 70 años, anclado por la Constitución de 1978. Pues toca cambiar. La Constitución se hizo en una época que tenía sus circunstancias económicas, sociales, políticas y sobre todo, mentales. Los jóvenes que tenían 30-40 años en 1978 no somos los jóvenes que tenemos 30-40 años en 2015 y mucho menos tenemos los mismos intereses. Las familias han cambiado, la población ha variado en cuanto a su configuración y España necesita un nuevo anclaje, una Constitución reformada que se consiga también por consenso pero que guíe toda acción política, social y económica para los próximos 40 años. En pocas palabras, es NUESTRO momento, el momento de la gente que estudió EGB, que salió de su pueblo para estudiar una carrera universitaria, que pudo viajar a Europa y ver mundo, otras culturas, otras formas de vida, otras ideas. Y en una sociedad donde las nuevas tecnologías suponen un nuevo gobierno, un nuevo orden que no existía hace 40 años, pues necesita una nueva guía. El hecho es claro: yo estoy escribiendo un blog y dando mi opinión; en 1978 esto era imposible.

Pero la cuestión no es satisfacernos a mi generación, sino dejar un legado a las generaciones futuras, a nuestros hijos y nietos que serán los que cuando tengan 30-40 años y nosotros dependamos de ellos los que tomen las riendas del país. Puede que esto suene un poco épico, pero es así. En Europa, tras la II Guerra Mundial, hubo que hacer una reconstrucción que llevó desde 1945 hasta finales de los 60, tal vez el punto de inflexión fue mayo del 68; en España ese período supuso la etapa de la dictadura. De los 70 hasta la entrada del s. XXI supuso para los países avanzados el fortalecimiento del llamado "estado del bienestar" que empezó a quebrarse en muchos países con la crisis en la que estamos inmersos y en un nuevo orden político a nivel mundial. Ya no hay capitalistas y comunistas, ahora hay que pensar con otra perspectiva, pensando en Latinoamérica, en el mundo árabe y en los llamados "BRIC" (Brasil, Rusia, India y China), países donde viven casi la mitad de la población de este planeta.

2015 será para España un año importante. Elecciones municipales y autonómicas en mayo y generales en noviembre. La perspectiva de formar gobierno para los ya tres grandes partidos no es clara, así que la gobernabilidad del país dependerá de unos cuantos votos de partidos minoritarios, en su mayoría nacionalistas o regionalismos pero más radicales que los que había hasta ahora. En mi humilde opinión, lo que se debería hacer es esa Asamblea Constituyente que reforme una Constitución y blinde derechos, libertades y deberes del estado de bienestar; garantice una financiación económica para no volver a caer en una crisis; organice el estado territorialmente de forma que se avance en el respeto a la diversidad de los pueblos y culturas de España; defina definitivamente la forma de estado (monarquía o república, y en caso de la primera, la sucesión); y, en definitiva, desarrolle las bases de convivencia de una sociedad del s. XXI, basada sobre todo en la transparencia política. No es tarea fácil, pero si se hizo en 1978, se podrá hacer en los próximos años.

Por lo demás, la vida sigue, con sus altos y sus bajos, disfrutando cuando se puede y cuando no pues pidiendo ayuda o viviendo discretamente sin molestar a nadie. No tengo propósitos para el nuevo año básicamente porque es la vida la que te pone los retos. Yo ya estudié inglés, ya voy al gimnasio, no fumo (porque tuve unos mese al volver de Amsterdam que sí lo hice) y lo que venga, habrá que aceptarlo tanto si es bueno como si es malo. Es curioso porque hace unos años a nivel profesional me quejaba más. Ahora, con más recortes y la educación en una situación penosa, disfruto más de mi trabajo y del alumnado que me toca, cada vez más variado y con más situaciones nuevas. En eso puedo decir que me siento, después de 24 años trabajando, profundamente realizado y sé que muchos niños y niñas me recordarán, para bien o para mal, por todos los lugares en donde di clase.

Y curiosamente la sabiduría popular dice lo que hay que pedir siempre en el nuevo año y que ya se pide el 22 de diciembre, como dije en el post anterior: SALUD. Sin ella, no hacemos nada, aunque incluso gente privada de ella es capaz de aportar a sus iguales una visión positiva de las cosas. Un ejemplo de ello es este blog en donde un periodista al que conocí en una charla en Ordes, relata su lucha contra un cáncer que apareció sin avisar, sigilosamente, y al que le está ganando la batalla. Gente como Nacho Mirás merece un puesto y un recordatorio en nuestra memoria.

Pues nada, lectores y amigos. FELIZ AÑO NUEVO y que disfrutéis de los últimos días de este 2014 sin sobresaltos.


viernes, 18 de abril de 2014

HOMBRE RICO, HOMBRE POBRE

Hace pocos días se publicó en el diario de cabecera líder en Galicia, La Voz de Galicia, un titular para reflexionar. Cada español gana 1900 euros menos por la crisis mientras cada alemán gana 3600 euros más. Esto nos da la idea de cómo fue esto de la crisis de la que no salimos ni a tiros aunque nos hagan creer que sí. Alemania sigue siendo el referente económico europeo, mientras los países "periféricos2 de Europa seguimos en el grupo de los "PIGS = Portugal, Ireland, Greece, Spain" (qué acrónimo tan poco acertado).

En el día a día en España eso se nota. Sin embargo, sigue fluyendo la corrupción, el dinero negro, los desfalcos y demás correrías públicas y privadas, especialmente en la banca. El ciudadano de a pie tiene menos dinero, menos ingresos y con las manos libres los empresarios para hacer de la clase trabajadora una nueva clase social llena de obreros viviendo en circunstancias parecidas a las de la esclavitud. Cuando yo vivía en Holanda comprobaba cómo, pagándome mi sueldo el Estado Español, vivía cómodamente, sin apuros económicos y permitiéndome ciertos caprichos como alguna compra extraordinaria o algún pequeño viaje que fui relatando en este blog. Ahora no es así, y menos desde mi nueva situación de divorciado.

Estamos en el inicio de la campaña de la declaración de la renta en España. Nuestra observadora Agencia Tributaria nos tiene controlados como si viviésemos en un "reality" al estilo de "Gran Hermano" o "El show de Truman". En mi caso, a pesar de ser funcionario, los datos que tienen de nosotros sirven para poco a la hora de declarar. Y si aún por encima cambias tu estado civil, parece como si automáticamente empezases a ser un paria tributario y te vuelvas mico a la hora de hacer la maldita declaración. 

Los datos que he solicitado a Hacienda dicen lo que he ganado en 2013, lo que he aportado de mi hipoteca, las aportaciones en forma de donaciones a ONG's o similares, los intereses bancarios, etc. pero curiosamente desaparecen mis hijos, nada pone del alquiler de mi vivienda de padre divorciado, los pagos al sindicato o partido político, la pensión de alimentos que le paso a mis hijos, etc. En visita a la Delegación de Hacienda poco más que recibes la contestación de "búscate la vida" para tributar. Eso sí, ay de ti como lo hagas mal porque te expones a ser visitado por un inspector y la correspondiente multa. Y mi sentimiento dice: yo siempre he tributado a Hacienda sin margen de maniobra, básicamente por mi condición de funcionario, pero para este ejercicio fiscal hubo un momento en que me entraron ganas de no hacer la declaración y que me visite el temido inspector y decirle "mire, Sr. X, aquí tiene todo lo que ingresé y mi nueva situación personal es esta. Haga usted la declaración, dígame lo que tendré que pagar o lo que me tienen que devolver y tan amigos". Pues no. Si se me ocurre hacer esto, estoy comprando boletos para ser un defraudador fiscal y tener colgado el sambenito de mal ciudadano. Ahí queda eso. Eso sí, mientras, los "blesas, bárcenas" y otros personajes de igual calaña riéndose de todos nosotros y haciendo que este país tenga más ciudadanos por metro cuadrado de toda Europa buscando comida en los contenedores o la segunda tasa más alta de niños en situación de pobreza detrás de Rumanía.

En contrapartida, el rubicundo alemán puede coger un vuelo de Air Berlin por poco menos de 100 euros y posarse al sol de Mallorca en dos horitas desde Düsseldorf, Hamburgo, Munich o Frankfurt, aprovechando además para invertir en una casita, ahora que los precios han bajado, de cara a vivir medio año en nuestro país pero tributando en Alemania porque le sale más rentable y censado aquí para poder acceder a nuestro sistema sanitario y operarse sin coste alguno. Vamos, un chollo. Eso sí, nada de sanidad al inmigrante que queda clavado en las vallas de Ceuta o Melilla, no vaya a ser que nos invadan y perdamos nuestra "identidad" cultural, al margen de prevenirnos de infinidad de virus que puedan traer desde lo más profundo de África y nos alteren nuestra salud y modo de vida. 

Eso sí, Alemania dice que "por favor, no más españoles a trabajar aquí, y si vienen en seis meses curando, si no, de vuelta a casita" ¿Es eso el "espacio común" e-u-r-o-p-e-o de trabajo, la libre circulación de trabajadores dentro de las fronteras europeas? No sé, o yo no entiendo o algo falla. recuerdo hace unos cuatro años, antes de irme yo a Holanda, un comerciante del barrio donde vivo  me dijo hablando de la crisis la siguiente sentencia: "Alemania perdió una guerra y ahora quiere ganarla con otros métodos". Pues me da que se está cumpliendo su contundente afirmación. Y que conste, no tengo nada en contra de los alemanes ni mucho menos, pero si hay más poder adquisitivo en cualquier alemán de clase media, ¿a costa de quién es? Creo que la respuesta os la tenéis que dar vosotros mismos.

En cuanto a mí, haré todo lo posible para que Hacienda me devuelva como todos los años o, en el peor de los casos, que tenga que pagar lo menos posible. Haciendo cálculos en el programa informático que te descargas a tu ordenador pero que falla a cada momento (claro, los buenos informáticos se han tenido que ir del país y trabajan en Alemania, Holanda, Suecia o Australia y aquí están los parientes más cercanos de los jefecillos de turno) me sale a pagar casi 1100 euros, nada para una economía de un divorciado que según ellos no tiene hijos, no pasa pensión de alimentos y vive en casa de alguien porque no paga alquiler, al margen de los gastos que tenga para comer, vestirse, echar gasolina al coche o pagar otros impuestos municipales. Un auténtico sinvivir.

¿Cómo no vamos a crear la cultura del fraude, de la picaresca, del todo para mí y nada para el Estado? He escuchado que gente que ganaba 900 euros al mes con dos pagadores, han tenido que pagar más de 1000 euros anuales a Hacienda y sin margen de degradación. También me han contado de nóminas falsas, con una cantidad neta a cobrar pero que el empresario le descuenta 25 ó 50 euros porque "todos tenemos que hacer esfuerzos con la crisis". ¿Se puede llegar a ser tan miserable?

Y el 25 de mayo, elecciones europeas. La verdad, tal y como están las cosas y lo tontos que somos en este país, somos capaces de refrendar estas políticas económicas. Yo espero que aparezca un político que nos garantice una buena gestión, respete los derechos ciudadanos y nos vuelva a poner en el tren de los ganadores porque así vamos de mal en peor, pero visto lo visto, espero cualquier cosa. ¡¡Espabilemos, que nos comen!! Ojalá haya alguien que movilice a la ciudadanía, llegásemos a paralizar el país y echásemos a toda esta calaña de delincuentes de corbata, al estilo Islandia. En el fondo, tenemos lo que nos merecemos, pero no podemos perder la esperanza de que llegue algún día un cambio que nos haga decir definitivamente que como en España en ningún sitio.




viernes, 27 de julio de 2012

PODEMOS (eso espero)

Hemos estado 10 días fuera de casa, de vacaciones con los niños en la playa, en el Mediterráneo. Este año visitamos la costa de Murcia, con base en San Pedro del Pinatar, localidad en donde vive una buena amiga que nos cuidó y nos trató como huéspedes de honor (¡¡¡besos, Esther!!!). Paseamos también por Cartagena, por Murcia capital y por los pueblos turísticos del Mar Menor. Calor a tope pero noches de verano con esa brisa que añoras en Galicia y que te permite estar a la orilla del mar a las 12 de la noche sin ningún tipo de chaqueta. En fin, una gozada, la postal típica del verano. Desde luego que le debemos mucho al turismo para que nuestro país vaya adelante, aunque ahora estemos como estamos, lo notábamos incluso en el hotel que nos alojamos, un 4 estrellas de lo mejorcito pero con personal escaso que hacía que sus servicios no fueran en algunos casos de la calidad esperada en un hotel de esa categoría. 

El caso es que cuando visitas estos lugares del Mediterráneo ves más palpable la situación de crisis que estamos viviendo. Los carteles de "se vende" o "se alquila" a pie de playa proliferaban en todos los paseos marítimos. Pero es que esa especulación creada por los avariciosos políticos y empresarios de turno es la que nos ha hecho llegar a donde estamos. Los precios seguirán bajando, pero a día de hoy es posible comprar por menos de 100.000 euros un apartamento de dos habitaciones pegado al mar. Impensable hace más o menos 3 años.

Y en esas nos enteramos que los gobiernos de la Comunidad Valenciana y de la Región de Murcia piden "rescate" al gobierno de España. Y el ciudadano de a pie se queda con cara de "póker" cuando sabe que esos gobiernos regionales son los que nos han llevado a la situación actual, haciendo promociones inmobiliarias imposibles, vergonzosas y aberrantes. Aprovechando la distancia, fuimos a Valencia, a visitar el famoso Oceanográfico. Desde luego que la visita merece la pena, aún pagando precios que se pueden considerar elevados para una familia de tipo medio español. El caso es que cuando entras en la tercera ciudad de España y llegas al complejo de la Ciudad de las Artes y las Ciencias te asombran las dimensiones. Los edificios son espectaculares pero claro, te surge de inmediato la pregunta: ¿es necesario semejante proyecto en una ciudad de este tamaño? Desde luego que a nivel turístico atrae gente, pero se necesitarán vender muchas entradas para rentabilizarlo. La visita fue cómoda, sin agobios, muy entretenida y hay que decir que el proyecto es espectacular por su contenido, pero claro, ¿era necesario hacerlo así? Porque la otra cara de la moneda es que, si se puede visitar sin agobios un domingo de julio, implica que no va tanta gente como se esperaba. Algo no encaja en todo esto.

En otro orden de cosas, los próximos días volveremos a olvidarnos un poco de la crisis con una nueva ración de "pan y circo". Hoy comienzan los Juegos Olímpicos de Londres y todos estaremos pendientes de nuestros atletas y de las grandes estrellas del deporte mundial, esperando records y actuaciones estelares. Dada la cercanía de Londres con Amsterdam estuve mirando la posibilidad de coger un vuelo y plantarnos en el anillo olímpico. Mi gozo en un pozo: los precios son desorbitados en las entradas deportivas y alojamiento, por lo que pasar 3 días en estas fechas 4 personas en la capital británica tranquilamente te puedes gastar unos 4000 o 5000 euros. Seguro que en algunas competiciones no habrá entradas y veremos mucha gente de todos los países, y de España también... ¿quién dijo crisis?

Buscamos ser positivos para ir recuperando poco a poco. Se oyen augurios catastróficos: que España volverá a la peseta, que perderemos nuestros ahorros, que habrá más pobreza, que Europa se acaba... Sigo pensando que los políticos de un país son el reflejo de la gente que lo habita (o lo que es lo mismo, tenemos lo que nos merecemos). El pueblo es soberano y puede cambiar la situación. Lo han hecho en los países árabes con regímenes dictatoriales, ¿cómo no lo vamos a hacer en democracia? Así que espero que la gente reaccione, que salga a la calle y que sea capaz de acabar con este sistema putrefacto. Si no lo logramos significará que le damos la razón a los que nos gobiernan, es decir, que nuestros políticos no son más que un reflejo de lo que cada uno de nosotros es en su vida diaria pero multiplicado por 100 o por 1000. Y éticamente es tan deplorable el hecho de despilfarrar millones de euros en "ciudades de..." como en facturar la chapuza de turno sin IVA con el fontanero del barrio o pagarle al constructor de tu piso dinero "B" para no declarar a Hacienda. Cuando votamos y echamos la papeleta en la urna eligiendo al político de turno que sabemos que es corrupto, ¿no somos nosotros un poco también corruptos por hacerlo? Hay alternativas y tenemos que buscarlas para salir adelante, seguro que lo haremos porque España (los españoles) tiene (tenemos) potencial, creatividad y capacidad para hacerlo, sin depender de toda esta estirpe de corruptos y buscando alternativas. Como nuestra "Roja"... ¡¡PO-DE-MOS!!

Bueno, y os dejo con una foto personal de las vacaciones sacada en el paseo marítimo de Valencia, en plena playa de la Malvarrosa; no todo van a ser fotos negativas. Besos a tod@s (Pelocha, espero que estés ya recuperada, ¡¡ánimo!!)