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miércoles, 30 de septiembre de 2015

VOLKSWAGEN Y OTRAS CORRUPTELAS

Fíjate que acostumbrados a que nuestros vecinos europeos nos califiquen de corruptos y derrochadores, nos encontramos acabando este mes de septiembre con la estafa puntera del año (enlace al blog de Paquito que lo explica de cine) en una empresa líder, imagen de transparencia e icono de la economía alemana. La pregunta es clara: ¿qué diferencia hay entre nuestra corrupción y lo ocurrido con Volkswagen? Para mí, poca.

Para un españolito de clase media aspirar a tener un automóvil de la empresa alemana suponía un símbolo de status, de "caché", algo que te ponía entre tu círculo social con una etiqueta de persona con posibles y que automáticamente asimilábamos como indicador de éxito. ¿Y ahora qué? ¿Os llamamos corruptos también, estafadores, sinvergüenzas...?

Quedó dicho muchas veces en esta ventana al mundo que es Ondas Atlánticas, la sensación que me daba cuando vivía en Holanda de que la idea de que los "PIGS" (Portugal, Italia, Grecia y España) eran los que mentían y lastraban la economía europea era la que calaba en el norte, en países considerados la élite económica de nuestro continente. Y resulta que cada cierto tiempo un escándalo económico salpica a algunas empresas consideradas limpias y modelo, como esta marca de coches. Pero no ha sido la única en los últimos años. En Holanda antes de vivir yo allí se rescataron a bancos como ING Direct y aquí poco supimos. Recuerdo esa moral de "tapar nuestras vergüenzas" cuando ocurría algún hecho para nosotros (y para ellos) verdaderamente escandalosos. Barrer para debajo de la alfombra y la filosofía del "que no se sepa fuera de casa".

Este verano yo conduje un Volkswagen. Ni que decir tiene que es una gozada, pero lo que también os digo es que ni me preocupé de las emisiones contaminantes ni de si estaba el coche trucado o no. Ahora la empresa quiere enmendar su traición a los consumidores llamando a revisar millones de coches en un lavado de cara para salvar la buena marcha de la compañía. La imagen está tocada  incluso diría que sería un buen momento para comprarse un Volkswagen, seguro que unos cuantos cientos o miles de euros bajarán en su precio de venta.

Total, que en todos los sitios cuecen habas. Y yo cada día más escéptico con todo lo que implica Europa y su estilo de vida, su visión del mundo, de las relaciones humanas y de la organización de la existencia de cada uno. Tampoco voy a hacerme un defensor acérrimo de mi país, que tiene fallos y que sobre todo tiene unos gestores impresentables, mediocres (salvo honrosas excepciones) y faltos de total credibilidad. Hoy en día tienes que fiarte más de una persona voluntaria en una ONG que de cualquier miembro de un gobierno municipal, autonómico o estatal. Al final, cada vez somos más individualistas, pero nuestra conciencia nos empuja a buscar hacer el bien, en dar un servicio a la sociedad que nos llene emocionalmente. Cientos de casos ocupan nuestras redes sociales demandando ayuda para esta o aquella causa solidaria, para firmar a favor de las más variadas reivindicaciones para que las personas tengan una vida digna. ¿Se atrevería alguien a hacer una campaña que recogiese firmas para que las empresas sean transparentes en sus productos, informen claramente de los componentes de los mismos, sus riesgos, sus beneficios y sobre todo, su contribución al bienestar individual de las personas? Imposible.

No voy ahora a citar casos de corrupción en España, los vemos todos los días en televisión y prensa y ya nos hartan. Me llama la atención un caso que no ha tenido mucho tirón en los medios pero que estuvo vinculado a los famosos "papeles" de Bárcenas, y era el de un empresario de la alimentación, de una conocida y puntera cadena de supermercados, que aparecía como donante de dinero para las campañas del Partido Popular. Pero no seré yo quien cuestione al empresario en cuestión, sino a los usuarios que siguen utilizando sus productos, al margen de tener una política de empresa con sus empleados de alta calidad y envidia del sector, hecho corroborado por personas conocidas empleadas en los establecimientos. La gente común seguirá comprando en esos supermercados, al margen de lo que haga el empresario con los beneficios de su empresa, en lugar de castigar al corrupto. Eso, en pequeña escala, ocurre en cada pequeña (y grande) población de España, no somos plenamente libres para decir NO a una persona o empresa porque nos da un servicio que consideramos necesario.

Así que tampoco me extrañaría que las ventas de Volkswagen aumentasen, que las acciones de la compañía que cayeron estrepitosamente las últimas semanas vuelvan a subir. Ante un caso como este, en vez de un castigo de los consumidores, se puede producir el efecto contrario y lo que es un escándalo empresarial convertirse en una buena campaña de marketing. No creo que pase en este caso, pero ya ha habido otras ocasiones en que sí ha ocurrido.

Total, que el que esté libre de pecado que tire la primera piedra. Yo siempre dije que la corrupción es inherente al ser humano, que si podemos "birlar" una prenda de ropa en una tienda o cuando nos dan mal la vuelta en una compra no volvemos para atrás y lo decimos. Recuerdo una vez, en el año 2001 o 2002, al poco de habernos comprado nuestro piso de casados en Padrón mi ex-mujer y yo, que buscando accesorios de decoración, acudimos a una tienda de lámparas buscando una con fluorescentes para la cocina. Había cientos de ellas, teníamos al niño pequeño y la dependienta nos advirtió que tuviéramos cuidado con el niño, no fuera a ser que rompiese algo, de muy malas formas. Al final, decidimos comprar una que costaba unos 60 euros, pagamos con tarjeta y nos fuimos. Al llegar a casa, mirando el ticket de compra, me fije en que el resguardo ponía "operación no realizada, imposible conexión con el servidor", con lo que el cobro no se había realizado. No que decir tiene que ni fuimos a decírselo a la tienda ni ellos nos llamaron para enmendarlo, así que la lámpara nos salió gratis. ¿No se puede llamar eso también corrupción, a pequeña escala? La decisión, en este caso, se tomó en base al trato que nos dieron en la tienda, así que lo primero que pensamos fue, "le estuvo bien, por desagradable". Y todos lo haríamos, así que la moraleja es que dependiendo de la circunstancia, actuamos de manera corrupta o no (me refiero a pequeña escala, claro está). El caso es que cuando eso se institucionaliza, como ocurre con los casos graves que conocemos y perjudican a millones de personas, entonces incurrimos en un delito grave y lo que es peor, en una bajeza moral de la que llegamos a sentirnos culpables nosotros mismos y no el delincuente que la realiza. Estoy convencido que los directivos de Volkswagen en ningún momento pensaron en las consecuencias de su acción, que lo hicieron por lucro por algún motivo, y ahora tienen los resultados.

Veremos en qué acaba todo y qué otras corruptelas nos esperan. Mientras, octubre a las puertas, el último trimestre de un 2015 que viviremos en España en plena carrera electoral. Apasionantes 90 días que nos quedan. Apertiñas!!!!




martes, 30 de junio de 2015

GREECE, ¿12 POINTS?

La situación creada en Grecia en los últimos meses preocupa. No voy a intentar explicar cómo se ha llegado a esta situación, creo que más o menos lo básico nos lo sabemos todos. Creo que nunca se ha hablado tanto de ese país en los últimos años como se ha hecho desde hace unos meses atrás. Hemos sabido de rescates, hemos sabido de deuda, hemos sabido de corrupción y hemos sabido del triunfo de Syriza originado por el hartazgo de su población ante las exigencias de Europa, o más bien de Alemania y Angela Merkel, habría que decir.

Hemos aprendido nombres griegos impronunciables como Tsipras o Varoufakis, este último convertido más en estrella mediática que en ministro de finanzas. Pero han sido ellos dos los que han estado luchando con uñas y dientes por su país, solos ante el peligro, ante el resto de ministros y presidentes europeos en Bruselas. Lo que ocurre ahora es que se ha llegado a una estación término, al borde del abismo, a un dilema del cual da la impresión que no saben salir y piden una ayuda externa, en este caso el pueblo griego.

En el país de origen de la democracia asistiremos el próximo domingo a una consulta en la cual se deciden muchas cosas, pero no sólo para Grecia, sino para toda Europa o incluso para todo el mundo. En estos días de incertidumbre las bolsas han bajado lo indecible y el mundo está expectante ante lo que pueda ocurrir. En un mundo globalizado como el que vivimos una decisión económica afecta a todo el planeta. Lo que ocurre, por ejemplo, en Tokyo o en Londres afecta inexorablemente a todos, vivan en Europa, en Estados Unidos o en Australia. Así que en mi opinión el pueblo griego tiene una gran responsabilidad, precisamente la que no han tenido sus recién elegidos gobernantes. Que 10 millones de personas puedan decidir, con sólo una semana de plazo y con una información en muchos casos seguramente intuitiva, afectará a corto plazo a todos los ciudadanos europeos y a largo plazo a todos los habitantes del mundo.

Parece catastrófico, pero la cuestión final es esa. Y no culpo de ello a los gobernantes griegos, como tampoco defiendo a los negociadores del otro lado, el llamado "Eurogrupo". Por si fuera poco, parece que volvemos a un juego de fuerzas entre la Europa Occidental capitaneada por Alemania y la Europa Oriental capitaneada por Rusia. Vladimir Putin ha ofrecido ayuda a Grecia en caso de que finalmente no decidan aceptar las condiciones de Europa. Entonces, ¿qué tenemos? Una decisión trascendental para los griegos: o nos quedamos en Europa con el euro como moneda, o nos vamos de la zona euro y tenemos ayuda de Putin (con todo lo que eso conlleva). 

Si yo fuese griego, ninguno de los dos panoramas me parece muy alentador. Quedarse en Europa implicará más sacrificios económicos a un país al borde de la quiebra; si vamos con Rusia podríamos tener dinero, pero ¿a cambio de qué? ¿De menos libertades? ¿De entrar en una órbita de pérdida de derechos, corrupción, mafias...? Yo lo que veo, y esto es solo una opinión, un nuevo episodio de equilibrio de fuerzas como no habíamos visto desde la Guerra Fría: Alemania contra Rusia.

Así las cosas el "efecto dominó" llega también a nuestro país. Syriza es el equivalente a Podemos en nuestro país. El triunfo del partido ciudadano en Grecia para muchos constituye el augurio del cambio para España en las próximas elecciones generales encabezado por Podemos. Rajoy, que es poco creíble en estos momentos, manifiesta públicamente que la situación de Grecia no es la de España y que aquí estamos "mejor preparados". En fin, poco creíble. La sensación de que la situación económica de Europa pende de unos hilos que pueden ser cortados el domingo por los ciudadanos griegos estremece. Mientras, los dirigentes de Podemos siguen defendiendo las decisiones del gobierno griego y el órdago a las políticas económicas del FMI y del "Eurogrupo". Total que hay lío, mucho lío, pero también tengo la sensación de que si una decisión tan importante va a afectar a mi futuro económico cercano, me gustaría ser partícipe de ella, no que por mí voten los griegos, no sé cómo explicarlo para que se entienda (al margen que yo de economía tengo los conocimientos básicos). Por cierto, en el blog de Paquito del cual tenéis el enlace en la lista a la derecha, la explicación de esta situación está muy bien explicada ;)

Y mira que yo le tengo cariño a Grecia como país. La cuna de nuestra cultura, país cargado de arte, de tradiciones únicas, con un clima mediterráneo como el nuestro, con un idioma peculiar y del que proceden muchas palabras de nuestras lenguas. Grecia celebró los Juegos Olímpicos en 2004, ganó Eurovisión en 2005, lo organizó en 2006 y tuvo su "trienio" de esplendor. Llegó la crisis y todo quedó convertido en un "bluf". Lleva en Europa más tiempo que nuestro país (desde 1981) y ahora está en un momento crucial. Así que mis "12 points" no pueden ir estos días para "Hellas" y espero que el pueblo griego lo tenga claro el domingo, si no surgen nuevos acontecimientos antes. Yo lo tendría claro: me quedo en Europa.




martes, 16 de diciembre de 2014

¿ESTAMOS LOCOS O QUÉ?

¡¡PERDÓN!! Casi un mes sin escribir, os debo un post por lo menos, pero es que este curso está cargado de cosas que me llevan tiempo de ordenador y que contarlo aquí puede resultar tedioso para un profano en trabajo educativo, así que hoy, después de exámenes y evaluaciones de alumnos, allá voy.

La actualidad trae noticias sorprendentes. Uno que está empezando a implicarse en la política activa, ve desde una tribuna un tanto privilegiada el terremoto político que está viviendo España. La irrupción de Podemos en la cancha política ha hecho añicos el bipartidismo y la sociedad española ya pide a gritos una reforma profunda de nuestro sistema democrático, partiendo de la base de una reforma constitucional que sirva para unos 30 o 40 años en adelante y que podamos votar los que no lo hicimos allá por 1978. Es otra sociedad y hay que ir adaptando el acuerdo marco. creo que 2015, con elecciones municipales y autonómicas en mayo y generales en noviembre, será un año decisivo para ese relevo. La crisis, la corrupción, la ausencia de transparencia... han acelerado la necesidad de ese cambio que tiene al PSOE en la vanguardia del mismo y al PP frenándolo todo y escondiendo (o más bien intentándolo ya donde no se puede tapar nada) todos sus escándalos políticos, financieros e incluso electorales, según se ha sabido hoy mismo de dirigentes de la Comunidad Valenciana sucios hasta el tuétano. Y mientras Podemos intentando que no minen su proyecto y manteniéndose a flote holgadamente, aunque con ciertos problemas también para consolidarse como fuerza alternativa. Mientras, los nacionalismos muertos, IU bajo mínimos y UPyD buscando ser un partido "bisagra".

Todo esto afecta a situaciones puntuales en el país. Medidas populistas de los gobiernos de turno que no solucionan nada, ya que sigue habiendo paro, no hay creación de empleo, se explota al trabajador y aquel que hace 6 años ganaba 1000 euros hoy se conforma con ganar 500 y haciendo horas extra sin retribuir por miedo a irse a la calle. Nunca en la historia reciente se han perdido tantos derechos laborales y sobre todo, derechos ciudadanos y libertades individuales. Por suerte, nos mantenemos a flote (incluído yo pero por otras circunstancias que bien sabéis deducir los que me leéis habitualmente) sobreviviendo a costa de nuestros padres que alimentan a sus nietos y también a muchos hijos de 40/45/50 años. Recuperar lo perdido costará décadas, no creo que ni mis hijos lleguen a vivir con el bienestar que tuvimos hace 7 o 10 años, y mucho menos si eso que llaman "el pueblo" sigue votando a este partido de derechas neoliberal que es el PP, que nos lleva irremediablemente a la pobreza, a la restricción de derechos y libertades y a que los ricos sean más ricos y los pobres más pobres. Las pensiones bajan, la sanidad y la educación han perdido calidad, no hay prestaciones sociales, la gente pasa HAMBRE o los desahucian por no pagar la hipoteca. Triste panorama.

Pero en medio de este infierno en que parece se ha convertido España, aparece de vez en cuando una noticia que te hace tomar perspectiva, como dice mi buen amigo Paquito. Ayer se publicaba en "La Voz de Galicia" la siguiente noticia:


Al leerla no pude más que acordarme de la idiosincracia de los países centroeuropeos: trabajas - pagas tu seguro médico - si no lo usas, te devolvemos dinero a final de año - si lo usas pero NO has pagado esa cobertura... jódete. Y todo eso con el agravante de pagar 10 € al día por la medicación, sin su esposa que lo acompañe porque no puede pagar su estancia en Alemania y sin derechos laborales porque su empresa no lo readmitirá. Y es una víctima más no sólo de nuestra crisis, ya que emigró ante la falta de empleo en Galicia como muchos otros (lo que los del PP llaman "movilidad geográfica") y el país de acogida también le da la espalda con un simple "lo siento, te tocó". Recordé también una historia trágica sobre la eutanasia en Holanda que vivió una de las españolas que traía a sus hijos a nuestras clases porque la cuestión de fondo es la misma: PAGA y si lo que has pagado te da para tu tratamiento, pues serás bien atendido, si no, reza y que haya suerte. Lo positivo de esta noticia es que la comunidad solidaria, la red social de españoles en Francfort está ayudando a este hombre, es decir, ese sentir español apareció y ninguna crisis nos lo va a quitar. CONCLUSIÓN: mientras tengamos nuestra sanidad y educación públicas, me quedo aquí sin dudarlo, porque tenemos los mejores profesionales (entre los cuales modestamente me incluyo), porque somos más acogedores, más humanos y más solidarios con la gente que lo pasa mal; porque no somos números ni máquinas generadoras de beneficios para las empresas (aunque ya algunos empresarios lo hagan aquí con el beneplácito de estas políticas neoliberales apadrinadas por Angela Merkel y abanderadas por nuestro gobierno).

Algunos dirán que esto realmente es justo, que este señor debe pasar por esa situación porque así son las reglas del juego en Alemania. PUES NO, para mí jamás una persona debe dejar de recibir la asistencia médica correcta y necesaria cuando hay una enfermedad como esta mientras esté en un país de eso que llamamos Europa y posea los medios para hacerlo. La cuestión es que en España ya hay gente que piensa así, que deberíamos tener los servicios por los que pagamos individualmente y no en colectivo... En fin, que cada uno saque sus conclusiones. 

Y cambiando radicalmente de tema, decir que al mismo tiempo que vemos unas necesidades de primer orden en muchas familias, también vemos en estas fechas luces de neón de Navidad, centros comerciales con los parkings llenos, pistas de hielo, poblados de Navidad... El consumismo es cada vez mayor en estas fechas y las familias se van disgregando, como dicen mis compadres, se "descentraliza" la Navidad y no se está siempre con los mayores. Yo no dejo de ser clásico en esto, aunque también es verdad que después del divorcio odio más estas fechas y estoy deseando que pasen. Me gustaría que mis hijos y yo, mi hermano y su familia y mis padres estuviéramos juntos en Nochevieja, que es cuando me tocan este año los hijos por convenio (¡qué horroroso es legislar los afectos!). Pero como hay que sacar lo positivo, se acerca el día 22, uno de mis días mágicos del año porque da gotas de felicidad en forma de millones a algunos lugares de España con la lotería, y eso es bonito y provoca felicidad. También se acaba otro año y vamos sumando (o descontando algunos), reflexión, madurez, metas conseguidas... Hay días que siento que vivo inmerso en una completa pesadilla desde abril de 2013 y que algún día tengo que despertar, pero no, esto es real, mis hijos viven en otra casa y yo los veo los miércoles y fines de semana alternos, 10 días en Navidad, etc. Una compañera de partido que está en la misma situación que yo me habló un día de "niños maleta" y eso me genera tristeza, porque las leyes permiten que esto ocurra. Ayer hice de nuevo el "paseíllo" por las aceras del barrio hasta la casa donde viven mis hijos con el ruido de las ruedas de la maleta repicando en las baldosas de la acera, mis hijos con sus mochilas del colegio y sus cosas en la mano. Atroz.

En fin, negar la realidad sería muy alienante, así que hay que vivir con ello aunque no lo desee. Lo que más me hace disfrutar sigue siendo mi trabajo, con nuevos retos que os iré contando, con las emociones de mi "tribu" de (¡ya!) 22 niños y niñas (acaba de incorporarse un niño rumano al que estoy enseñando a leer, a sumar, los colores, las comidas..., pero esa es otra historia que también nos habla de inmigración y de lo bien que estamos en este rincón del mundo), con sus detalles hacia mí y su trabajo. En mayo, un médico al que acudí por una prueba, me vio tan triste que me animó diciéndome, "Alfonso, eres muy importante para mucha gente, para esos niños a los que les das clase". Y es verdad porque en la vida los alumnos que te recuerdan regresan a ti de una u otra forma... ¡¡que se lo digan a Facebook!! Y no hay mayor recompensa.

Pues nada, aunque tarde en escribir, aquí estoy y seguiré escribiendo porque me relaja y me sirve de terapia. Espero hacerlo antes de que acabe el año, pero por si acaso, BÓ NADAL a los de aquí, a los de allá, a los que me leen, a los que no, a los niños, a los grandes... a todos. Seguimos adelante.




viernes, 18 de abril de 2014

HOMBRE RICO, HOMBRE POBRE

Hace pocos días se publicó en el diario de cabecera líder en Galicia, La Voz de Galicia, un titular para reflexionar. Cada español gana 1900 euros menos por la crisis mientras cada alemán gana 3600 euros más. Esto nos da la idea de cómo fue esto de la crisis de la que no salimos ni a tiros aunque nos hagan creer que sí. Alemania sigue siendo el referente económico europeo, mientras los países "periféricos2 de Europa seguimos en el grupo de los "PIGS = Portugal, Ireland, Greece, Spain" (qué acrónimo tan poco acertado).

En el día a día en España eso se nota. Sin embargo, sigue fluyendo la corrupción, el dinero negro, los desfalcos y demás correrías públicas y privadas, especialmente en la banca. El ciudadano de a pie tiene menos dinero, menos ingresos y con las manos libres los empresarios para hacer de la clase trabajadora una nueva clase social llena de obreros viviendo en circunstancias parecidas a las de la esclavitud. Cuando yo vivía en Holanda comprobaba cómo, pagándome mi sueldo el Estado Español, vivía cómodamente, sin apuros económicos y permitiéndome ciertos caprichos como alguna compra extraordinaria o algún pequeño viaje que fui relatando en este blog. Ahora no es así, y menos desde mi nueva situación de divorciado.

Estamos en el inicio de la campaña de la declaración de la renta en España. Nuestra observadora Agencia Tributaria nos tiene controlados como si viviésemos en un "reality" al estilo de "Gran Hermano" o "El show de Truman". En mi caso, a pesar de ser funcionario, los datos que tienen de nosotros sirven para poco a la hora de declarar. Y si aún por encima cambias tu estado civil, parece como si automáticamente empezases a ser un paria tributario y te vuelvas mico a la hora de hacer la maldita declaración. 

Los datos que he solicitado a Hacienda dicen lo que he ganado en 2013, lo que he aportado de mi hipoteca, las aportaciones en forma de donaciones a ONG's o similares, los intereses bancarios, etc. pero curiosamente desaparecen mis hijos, nada pone del alquiler de mi vivienda de padre divorciado, los pagos al sindicato o partido político, la pensión de alimentos que le paso a mis hijos, etc. En visita a la Delegación de Hacienda poco más que recibes la contestación de "búscate la vida" para tributar. Eso sí, ay de ti como lo hagas mal porque te expones a ser visitado por un inspector y la correspondiente multa. Y mi sentimiento dice: yo siempre he tributado a Hacienda sin margen de maniobra, básicamente por mi condición de funcionario, pero para este ejercicio fiscal hubo un momento en que me entraron ganas de no hacer la declaración y que me visite el temido inspector y decirle "mire, Sr. X, aquí tiene todo lo que ingresé y mi nueva situación personal es esta. Haga usted la declaración, dígame lo que tendré que pagar o lo que me tienen que devolver y tan amigos". Pues no. Si se me ocurre hacer esto, estoy comprando boletos para ser un defraudador fiscal y tener colgado el sambenito de mal ciudadano. Ahí queda eso. Eso sí, mientras, los "blesas, bárcenas" y otros personajes de igual calaña riéndose de todos nosotros y haciendo que este país tenga más ciudadanos por metro cuadrado de toda Europa buscando comida en los contenedores o la segunda tasa más alta de niños en situación de pobreza detrás de Rumanía.

En contrapartida, el rubicundo alemán puede coger un vuelo de Air Berlin por poco menos de 100 euros y posarse al sol de Mallorca en dos horitas desde Düsseldorf, Hamburgo, Munich o Frankfurt, aprovechando además para invertir en una casita, ahora que los precios han bajado, de cara a vivir medio año en nuestro país pero tributando en Alemania porque le sale más rentable y censado aquí para poder acceder a nuestro sistema sanitario y operarse sin coste alguno. Vamos, un chollo. Eso sí, nada de sanidad al inmigrante que queda clavado en las vallas de Ceuta o Melilla, no vaya a ser que nos invadan y perdamos nuestra "identidad" cultural, al margen de prevenirnos de infinidad de virus que puedan traer desde lo más profundo de África y nos alteren nuestra salud y modo de vida. 

Eso sí, Alemania dice que "por favor, no más españoles a trabajar aquí, y si vienen en seis meses curando, si no, de vuelta a casita" ¿Es eso el "espacio común" e-u-r-o-p-e-o de trabajo, la libre circulación de trabajadores dentro de las fronteras europeas? No sé, o yo no entiendo o algo falla. recuerdo hace unos cuatro años, antes de irme yo a Holanda, un comerciante del barrio donde vivo  me dijo hablando de la crisis la siguiente sentencia: "Alemania perdió una guerra y ahora quiere ganarla con otros métodos". Pues me da que se está cumpliendo su contundente afirmación. Y que conste, no tengo nada en contra de los alemanes ni mucho menos, pero si hay más poder adquisitivo en cualquier alemán de clase media, ¿a costa de quién es? Creo que la respuesta os la tenéis que dar vosotros mismos.

En cuanto a mí, haré todo lo posible para que Hacienda me devuelva como todos los años o, en el peor de los casos, que tenga que pagar lo menos posible. Haciendo cálculos en el programa informático que te descargas a tu ordenador pero que falla a cada momento (claro, los buenos informáticos se han tenido que ir del país y trabajan en Alemania, Holanda, Suecia o Australia y aquí están los parientes más cercanos de los jefecillos de turno) me sale a pagar casi 1100 euros, nada para una economía de un divorciado que según ellos no tiene hijos, no pasa pensión de alimentos y vive en casa de alguien porque no paga alquiler, al margen de los gastos que tenga para comer, vestirse, echar gasolina al coche o pagar otros impuestos municipales. Un auténtico sinvivir.

¿Cómo no vamos a crear la cultura del fraude, de la picaresca, del todo para mí y nada para el Estado? He escuchado que gente que ganaba 900 euros al mes con dos pagadores, han tenido que pagar más de 1000 euros anuales a Hacienda y sin margen de degradación. También me han contado de nóminas falsas, con una cantidad neta a cobrar pero que el empresario le descuenta 25 ó 50 euros porque "todos tenemos que hacer esfuerzos con la crisis". ¿Se puede llegar a ser tan miserable?

Y el 25 de mayo, elecciones europeas. La verdad, tal y como están las cosas y lo tontos que somos en este país, somos capaces de refrendar estas políticas económicas. Yo espero que aparezca un político que nos garantice una buena gestión, respete los derechos ciudadanos y nos vuelva a poner en el tren de los ganadores porque así vamos de mal en peor, pero visto lo visto, espero cualquier cosa. ¡¡Espabilemos, que nos comen!! Ojalá haya alguien que movilice a la ciudadanía, llegásemos a paralizar el país y echásemos a toda esta calaña de delincuentes de corbata, al estilo Islandia. En el fondo, tenemos lo que nos merecemos, pero no podemos perder la esperanza de que llegue algún día un cambio que nos haga decir definitivamente que como en España en ningún sitio.




lunes, 16 de mayo de 2011

¿QUÉ SABEMOS DE AZERBAIYÁN?

Vayamos por partes. No es posible narrar en un post lo vivido en las 20 horas y media que estuve en Düsseldorf. Prefiero hacerlo en persona. Si antes defendía a muerte el FESTIVAL DE EUROVISIÓN (con mayúsculas) ahora no es que lo defienda, es que como decía una mujer muy popular en España, por el Festival MA-TO. Han pasado 48 horas y todavía no me creo al 100% que haya estado allí porque todo fue perfecto: el despliegue técnico de Alemania, la ciudad volcada, el sonido, los efectos... ¡¡¡TODO!!! Conocí a gente nueva, vi algunos lugares de la ciudad y sobre todo DISFRUTÉ del Festival como nunca. Música, color, emociones... difícil de explicar, comparable a quien vive unos Juegos Olímpicos o una gala de los Oscar, la final de la Champions o Wimbledon... ¡¡¡Alucinante!!!


Así que toca clase de Geografía. Como todos sabéis ha ganado AZERBAIYÁN, país que lleva 4 años participando y que nunca ha bajado del puesto 8. Pero las reacciones de todos los que allí estábamos al ver que el Festival se lo llevaba este país nos preguntábamos:

A) Pero, ¿quién va a ir a Bakú?
B) ¿Está el país preparado para organizar un evento como este?

DATOS: Azerbaiyán tiene una extensión de 86.000 km2 (más o menos como Andalucía) y una población de 9 millones. Su capital es Bakú, a orillas del Mar Caspio. Tiene cerca de 3 millones de habitantes, así que seguramente será donde se celebre el Festival en 2012. Viendo el mapa... ¡qué lejos está!



La mayoría de la población es musulmana chií y su economía se basa en el petróleo, de hecho Bakú fue el mayor complejo petrolífero de la antigua URSS. Sus habitantes se llaman azeríes y algunos ilustres fueron, por ejemplo, Rostropovich y Kasparov.

Así, de entrada, parece que la ciudad tiene posibilidades e infraestructura de organizar Eurovisión 2012, de hecho fueron ciudad pre-olímpica para 2016. El problema surge cuando ves que está enclavado en una región (el Cáucaso) que ha tenido cierta inestabilidad politica y que donde aún hay tensiones. Y lo que puede costar desplazarse hasta allí. Creo que en 2012 no toca, aunque ya hubo eurofáns que decían según terminó el Festival que había vuelos Madrid-Bakú por 350 euros.


Se dio la casualidad que momentos antes de entrar al Düsseldorf Arena nos hicimos unas fotos con unos seguidores de Azerbaiyán. En menos de tres horas fueron los ganadores y lo celebraban por todas las calles de la ciudad, incluso al día siguiente en la estación vi a un señor mayor con su bandera en los hombros, lo felicité y me sonrió.


La clasificación final de Eurovisión os la pongo aquí. Ganó un país "del este", segundo un país "del sur" (Italia, qué fantástico regreso) y 3º un país "del norte" (Suecia, que cantó horrible). La distribución geográfica ha estado repartida y no hablemos de política: TODOS somos Europa, nos guste o no. Yo tengo que volver a la rutina para encarar el final de curso, pero quiero desde aquí (ojalá me lea) felicitar a Lucía Pérez porque lo hizo GENIAL en directo, es una gran artista que seguirá con su carrera y desde la opinión de este pariente lejano que siga con esa sonrisa y con esa valía personal que muchos no tienen. Su puesto 23 es una anécdota dentro de la enorme calidad que tuvo este año el concurso. Y el que no lo crea, que se vaya a Bakú y lo difrute en directo en 2012.