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domingo, 26 de julio de 2015

PRIMERA COMUNIÓN

¡Dónde va aquel día que esperábamos en torno a los 8 años en el cual veríamos cumplidas todas nuestras expectativas consumistas! Es curioso, pero recuerdo que yo hice mi Primera Comunión un 25 de mayo, jueves de Corpus Christi, en la capilla de mi colegio (uno de curas, evidentemente). Recuerdo que eran comuniones colectivas y que tocaban en 3º de EGB. Como había tres grupos, el grupo A la hacía el domingo 21, el B el jueves 25 (era festivo) y el C el domingo 28. Durante todo el año preparación de catecismo con el Padre Cano (imagino que ya no estará en este mundo) y todos vestidos iguales. Nos pusieron una cruz muy simple de madera al cuello (nada de joyas estilo "choni" y "cani", como dice mi hijo) y una vestimenta muy simple también, yo no fui de "marinerito", sino con un pantalón azul, un polo subido de cuello vuelto y una americana también azul. Aún está en casa de mis padres puesta en el mueble del salón una de esas fotos. 

Si lo analizo con perspectiva fue una celebración muy austera. Luego se hizo la comida de rigor con los invitados en un restaurante al lado de casa, y recuerdo que asumir aquellos gastos no era algo fácil. Los regalos, sencillos. También recuerdo que recibí de mi tía Anita el Diccionario Enciclopédico Larousse, un tomo que viene dividido en dos partes y al que le saqué mucho partido; el clásico reloj de pulsera, algún juego - juguete de algún amigo y sanseacabó. En los años posteriores y por asistir a clase en un colegio religioso, seguí un poco el tema de confesión - comunión, llegué a hacer la confirmación y me casé por la iglesia, pero lo de comulgar creo que terminó ahí, en el día de mi boda.

Todo esto viene a que ayer tuvimos una Primera Comunión. Fue una celebración familiar, sin grandes fastos, pero el hecho de que tanto la ceremonia como el convite se hizo con otras familias, te da pie a comparar y a reflexionar de adónde se llega con estas historias.

Nuestra comunión fue normal, tal y como debe ser para una niña de 9 años en lo que supone su primer gran día social del cual se entera (evidentemente, descarto el bautizo). Invitados, la familia y unas pocas amigas, no llegábamos a 30 personas. Una celebración sobria, una reunión familiar y todo muy sencillo y discreto, como debe ser. En la iglesia celebraban la comunión 12 niños y niñas más y ahí ya empiezas a ver que lo menos importante es el niño o niña. En algunos casos tanto los padres como los invitados se visten como para una boda, con unos trajes que mejor era que los dejaran en el armario. Zapatos con tacones que provocan en las mujeres un caminar robótico, alturas vertiginosas que no llego a entender qué función tienen en celebraciones de este tipo. La ceremonia había momentos en que parecía un auténtico mercadillo por los murmullos de los invitados, más pendientes de su niño/niña que de lo que el sacerdote decía, por cierto, fue en la iglesia del barrio de mis padres y con nuestro cura, una persona humilde, que lleva años con nosotros y que siempre se preocupó de sus vecinos, todo sea dicho, por lo que también se ha ganado el cariño de mucha gente y es una persona a la que siempre aprecié. El cura tenía todo bien organizado para que los niños fuesen los protagonistas de esa ceremonia y con detalles sencillos hizo que participasen plenamente de la misa. Pero el "efecto mercadillo" de las familias, que en algunos casos rayaba la mala educación, hizo que en algunos momentos quedase la ceremonia deslucida.

Terminada la celebración, sesión de fotos, por número riguroso de sorteo previo, con un fotógrafo común. Se prolonga la estancia en la iglesia más de una hora y algunas familias ves que no tienen mesura, que el niño/niña en cuestión tiene que salir con la abuela, con la madrina, con los amigos, con la prima, con la que vino de no sé donde, sola con su mamá, con la familia de mamá, con la familia de papá... en fin, una parafernalia prescindible.

Salvado el primer tramo de la celebración, llega el segundo: banquete. En algunos casos con más invitados que una boda, con una decoración que raya también lo antiestético porque en un día como ese para algunos lo que importa no es que su hijo lo tenga todo, sino que los demás vean que tu hijo tenga todo y que tú puedes pagarlo. Además, tampoco creo que sea necesario empoderar tanto al niño, hacerlo el centro del universo, porque acaban convirtiéndose en unos príncipes ficticios pero con poder absoluto. Hace pocos años, cuando mi hijo Martín acudió a comuniones de amigos, en una había 80 invitados y el muchacho que lo invitó lo trató con un desprecio que llegó a decirme a mi y a mi mujer en aquel entonces "yo no lo invité, me da igual que esté aquí, fue cosa de mis padres y a mi no me importa porque no es mi amigo". Recuerdo la cara de pena y frustración de mi hijo y cuando oí al mocoso aquel decirme eso, me entraron ganas de decirle 4 cosas bien dichas (por no decir "una buena o**** a tiempo arregla muchas cosas", con lo cual recibiría la religiosa y la de verdad en el mismo día), así que lo cogimos, lo sacamos de allí y nos vinimos a casa hablando en el coche con él y haciéndole comprender que la relación con el muchacho se terminaba ahí.

Volviendo entonces al banquete en cuestión, la gente no tiene medida. No sólo por la comida, hecha para deleite de los mayores porque los niños con unas croquetas, tortilla y calamares ya iban listos, sino por el tema regalos, que hay que exponer allí como si fuese la coronación de un rey. Joyas de todo tipo que no pondrá el niño o niña en su vida, a no ser que se pase al mundo "choni" o las revenda para comprar ropa de moda o piezas para tunear su coche; regalos tecnológicos que en algunos casos superan varios cientos de euros; en algunos casos a continuación se marchan de viaje con sus papás a Eurodisney o lugares similares "porque la felicidad de mi hija/hijo es lo más importante"... Ojiplático me quedo. Y lo peor, en el momento de los cafés empieza la música, al más puro estilo reggaeton, con unas letras de lo más adecuado para un día como ese ("esta noche te doy serrucho porque soy carpintero" se oía ayer por todo el salón de la celebración) y los mayores haciendo conga, bailando al más puro estilo verbenero. Mientras, los niños en otra estancia, saltando en hinchables exteriores pero ajenos totalmente a toda la celebración de sus padres y familiares. Conclusión: de llorar; negocio para el establecimiento hostelero que tenía como 9 ó 10 comuniones y que tenías que dejarlo a las 8 de la tarde para prepararlo para bodas posteriores; un ego subido a los homenajeados que durará unos cuantos días para pesar de sus padres, gasto, gasto y más gasto. Pero el hecho religioso, al final, lo que menos cuenta. Es una convención social de poderío, de demostrar que "yo puedo hacer esto y mucho más por mi hijo, mira qué buen padre/madre soy".

Yo bauticé a mis hijos. Algunos me critican que no les haga la Primera Comunión. No van a clases de  religión y tienen asumido que el tema este es un auténtico rollo. Ojo, sí les hablo con respeto de todo lo que significa la cultura religiosa de nuestra sociedad (y de otras sociedades también) pero no la entienden. En el futuro ellos decidirán si quieren profesar una fé o no, si quieren cambiar de religión o no tener ninguna. Tal y como veo la sociedad, me da que la gran parte de ell@s acabarán casándose por lo civil o no casándose y conviviendo con sus parejas, lo cual para poco les ha valido esa "profesión de fé" a los 8-9 años que significa la Primera Comunión.

Aspiro a vivir en una sociedad laica, con el máximo respeto a las creencias de cada uno, pero como opción personal y no impuesta por ningún poder fáctico ni convención social. Eso sí, la desbandada que se produce en los colegios de la asignatura de Religión Católica a las de Valores Cívicos y Sociales una vez los niños han hecho la Primera Comunión es enorme. Parece ser que si nuestros pequeños no escogen la asignatura de religión en los primeros años de Primaria, la Iglesia no les deja hacer la Comunión, así que quien hace la ley hace la trampa y una vez logrado el objetivo, adiós muy buenas.  Si es que al final lo importante para la familia no es que su niño/niña haga la Comunión, sino que vean que sus papás tienen "poderío" económico. Si ayer nos vieran ciudadanos de algún país europeo, simplemente estarían tan ojipláticos como yo porque hubo detalles dignos de salir en un reportaje de "Callejeros", pero bueno, será que tendremos que ir evolucionando más. 


martes, 14 de octubre de 2014

SIEMPRE VUELVE HOLANDA

No voy a negar que vivir tres años en los Países Bajos ha marcado mi existencia. En muchos aspectos para mal, pero en otros para bien, es inevitable que una experiencia de este tipo condicione aspectos de tu vida que, de no haberlo hecho, probablemente ni siquiera te percatarías de que están ahí, de que convives con ellos y que se pueden mejorar.

Si hay algún lector o alguna lectora que ha seguido este blog desde sus inicios (que los hay), habrá podido percibir que he sido muy crítico con determinadas costumbres, creencias y rutinas que marcan el carácter de los holandeses y son la seña de identidad de los Países Bajos. Sigo pensando igual en muchos de ellos, pero también valoro positivamente otras costumbres, creencias y rutinas que yo experimenté y que me encantaría importar a España, aunque por nuestro carácter es posible que no funcionasen en nuestra cultura. El caso es que no echo de menos los días fríos, las esperas de los trenes, los horarios de comidas, comerciales y del quehacer diario... pero sí estoy siempre al tanto de noticias, comentarios, sucesos que ocurren en Holanda. Si este verano me conmocioné con el atentado contra el avión de Malaysian Airlines en el que murieron más de 200 holandeses, también recuerdo y comento en mis conversaciones diarias con amigos, familiares y compañeros de trabajo curiosidades y otros aspectos de la vida holandesa.

Y me gusta. Es una parte de mi vida y no la quiero borrar. No me arrepiento de haberla vivido, aunque la despedida del país fuese traumática, fueron tres años que supusieron un revulsivo a ideas preconcebidas, un cambio de perspectiva con respecto a otras y un crecimiento a nivel personal para afianzar ideas que ya tenía integradas en mi pensamiento o para adoptar otras nuevas, a veces bastante transgresoras con ideas que tenemos aquí.

Holanda es una dualidad, un "ying yang" que necesita de sus polos opuestos para salir adelante y ser la sociedad que es.  Bajo mi punto de vista un modelo de bienestar a nivel social, pero también un modelo de consumismo y capitalismo agresivo que llega a alienar a sus ciudadanos; una sociedad con apariencia de tolerante en su grado máximo pero que en el fondo es extremadamente hipócrita. No todo está permitido pero eso sí, mientras a mí no me hagas daño, haz lo que te dé la gana, sobre todo si aún encima me reporta un beneficio económico.

Cada poco tiempo aparecen en los medios de comunicación noticias sobre el país. En estos días de ébola he descubierto que también Holanda ha repatriado ciudadanos holandeses que padecían la enfermedad para ser tratados en el país. Seguro que los protocolos de seguridad y para prevenir el contagio han funcionado mejor que en España. Leo también noticias educativas, políticas o de cualquier aspecto relacionadas con Amsterdam o ciudades que yo conozco.

Sigo además en las redes sociales a amigos que dejé allí, españoles y holandeses, desde los que tengo enlazados en el blog como Pelocha o Paquito, algunos padres y alumnos de la ALCE en la que di clase, mis compañeros de trabajo que todavía siguen allí o ya han regresado y también gente que llegó a mí en los últimos meses de estancia allí, como mi último casero y su mujer que a veces me animan con un comentario en mi muro de Facebook. Gente en la que confío, que son inolvidables, que en momentos echo de menos porque fueron mi apoyo, mis "traductores" en momentos de apuro y los hombros en los que lloré todas las lágrimas habidas en mis últimas semanas allí por las circunstancias que determinaron mi regreso inesperado. No cito nombres reales porque ellos saben quién son y lo que significan para mí. Y por supuesto que me gustaría volver para saludarlos, verlos a todos y a todas, darles un fuerte abrazo y sentir su cariño y su amistad. No sólo en Amsterdam, también en Heemskerk, Utrecht, La Haya, Veenendaal, Wormerveer, Arnhem, Mijdrecht, Purmerend... El día a día en Coruña, en mis clases, siempre hay un recuerdo a Holanda, diciendo a mis alumnos alguna palabra en holandés o enseñándoles una foto de mi Facebook, hablando con mis compañeros de partido o de trabajo, etc. 

Fue precisamente el sábado cuando disfruté mucho recordando mis días allí. Conocí al director de una prestigiosa orquesta sinfónica que pasó dos años en Amsterdam, estudiando en el Conservatorio y tocando en el Concertgebouw. Compartir con él las vivencias tan genuinas holandesas y charlar de calles, establecimientos comerciales, el horror de la gastronomía holandesa, las bicis, el transporte, el Rijksmuseum... Era revivir mis andanzas, mis vivencias, mis emociones. Curiosamente tiene apreciaciones similares a las mías y que ya reflejé en el blog, lo cual reafirma que siempre un buen marketing es esencial para generar en la gente la necesidad de tener un producto o hablar bien de algo. Es un poco lo que pasa en Holanda. Son los genios del comercio y "venden" muy bien su producto en el exterior. A ver si aprendemos en España esas "técnicas de mercado" para que nuestra imagen en el mundo se revalorice como merece porque tenemos muchas cosas y buenas, pero somos tan ineptos que nosotros mismos nos inmolamos en los foros internacionales. Si por mi fuese, me negaría a dejar esa "marca España" por el mundo y en cierta parte he contribuido a ello en mis tres años allá, así que a ver si entre todos lo vamos logrando, poco a poco y de manera eficaz, que en eso sí nos ganan por goleada los "tercios de Flandes".

Y supongo que los ciudadanos de otros países que llegan a España también son embajadores de sus costumbres y su cultura y tienen la responsabilidad muchas veces impuesta de dejar "en buen lugar" a su patria. Hace poco tiempo ha conocido a una persona de uno de los países cuyos ciudadanos son considerados en España prácticamente como gente pobre, ladrona, peligrosa... Nada más lejos de la realidad. Son personas que dejaron su país en momentos duros y se embarcaron en la incertidumbre de iniciar una nueva vida en un país desconocido para ellos, al igual que hicieron los españoles que emigraron a Holanda hace 50 años. Gracias a estos nuevos inmigrantes nuestro país avanza, a pesar de que muchos políticos se empeñen en estigmatizarlos, en hacerlos responsables de problemas como el aumento de la delincuencia, las redes de prostitución, el narcotráfico o los homicidios más crueles. Por supuesto que gente deshonesta o malas personas las hay en todas las culturas y países, pero desde aquí rompo una lanza por la interculturalidad, por el intercambio entre los ciudadanos de diferentes naciones, al fin y al cabo todos somos personas a las que en cualquier momento nos "liquidan" con un virus sin tener en cuenta raza, religión, color o especie (que se lo digan a Excalibur). Ahí queda eso, y PAZ para todos.


lunes, 25 de marzo de 2013

Primero, yo; y después, yo también

Fin de semana de turismo para acompañar a una amiga de una compañera que ha venido a visitarla y enseñarle los lugares más importantes del país, comer los típicos platos de la mediocre y monótona gastronomía holandesa y seguir pasando mucho frío. Viento del norte que trae unas temperaturas gélidas con un par de grados por encima de 0, aunque la sensación térmica es de -Xº. Mejor no pensarlo.

Mientras seguir observando. El que viene a hacer turismo se sorprende de muchas cosas y te pregunta. Y uno que lleva aquí ya más de dos años y medio no puede reprimir su vena crítica con Tulipandia (gracias por el nombre, Pelocha) y sacarle punta a todo. Esta semana he vivido situaciones de lo que podemos llamar "choque cultural" aunque yo ya comenté alguna vez que para mí es auténtica hipocresía y mala educación. Por ejemplo, comprobar el carácter tan individualista y competitivo que tiene esta sociedad, inculcado desde niños en las aulas. Nunca verá a un niño defender a otro en el aula, sino acusarlo, y además con saña y para obtener un beneficio. Ver esas actitudes ya en niños de 9 años me parece de lo más inmoral; no se aprenden valores, no se enseña a colaborar y cooperar, se enseña a ser el mejor a costa de lo que sea, incluso del vilipendio al otro y del escarnio, de ahí que el problema del acoso escolar sea en este país muy preocupante. No voy a entrar en mucho detalle porque vivimos en las aulas situaciones en las que ves estas actitudes y sientes cierta repulsión a ellas y a cómo se educa aquí a los niños, deduciendo que todo es una farsa, una pantalla de cara a la galería, porque un niño puede estar dándote la mano al entrar o al salir como signo de respeto, pero en realidad "te la clava" por  detrás y se queda tan ancho porque además le aplaude el sistema.

Y esa actitud de "yo por encima de todas las cosas" es lo que impera en esta sociedad. De ahí que planteamientos éticos ante determinadas conductas, dilemas o situaciones ni se plantean porque es mejor que no se vean. Hoy con esta amiga que vino a visitar a mi compañera hablábamos de cómo este país funciona, y realmente a mí me cuesta creer que vaya hacia adelante porque, o bien se aprovechan de ti sin que te enteres, o bien son muy listos; y lo segundo no, así que se aprovechan de ti y de todo aquel que pisa estas tierras. El ejemplo más claro: los "coffee-shops". Una artimaña legal que pernite vender la mercancía, pero no comprarla. Entonces, ¿por dónde entra? Por lo que ellos llaman "zwarte door". Fuera del país la imagen es de que existe una tolerancia total y Holanda es el modelo a seguir para la legalización del "cannabis". Cuando hace poco más de un año se empezó a oir que se prohibía la venta a ciudadanos no holandeses y que se pediría identificación en los "coffee" saltaron las alarmas porque se acababan los ingresos del "turismo de la marihuana". Al final la ley entró en vigor en todo el país EXCEPTO en Amsterdam, porque si lo hubiesen hecho la economía del país vinculada a este sector, bajaría en ingresos. Es decir: se ilegaliza en ciudades más pequeñas y sin casi turismo, pero en la capital ni de coña, no vaya a ser que entremos en crisis ante la falta de este turismo que nos da tantos "euritos".

Siempre he dicho en este blog que Holanda tiene muchas cosas buenas, pero hay algo general que para mí la hunde: el "todo vale" con tal de obtener dinero. El carácter comerciante que siempre distinguió a este pueblo es algo que ni se cuestiona y que creo que ya lo llevan en los genes. En los otros blogs que tengo enlazados os han contado cómo en la vida diaria la "cultura de emprendedor" te empapa, desde las promociones para niños del Albert Heijn (la gran cadena de supermercados holandeses) hasta el "sableo" que supone la tarjeta de transporte, la tan conocida por vosotros (eso espero) "ov-chipkaart". La mecánica es simple: subes al transporte púbico urbano y te quito de la tarjetita 4 euros. Y si no te acuerdas de hacer "check-out" al salir, me he quedado con tus 4 euros. Si lo haces correctamente, te cobraré el importe necesario. Son millones de euros al día los que se marcan en los lectores de tarjetas de toda Holanda, de los que un tanto por ciento fijo quedarán automáticamente "robados" de los bolsillos de todos. 

El comercio es lo que da beneficio, lo que echa al país a andar. Y eso se mama desde pequeños, inculcando valores de "lucha por ser el mejor a costa de lo que sea", así que la solidaridad, el compañerismo, la cooperación, la ética, quedan a un lado si voy a obtener dinero. Verdaderamente da un poco de miedo vivir en una sociedad así. Se están llevando al extremo temas muy delicados referidos incluso a la vida de las personas y el problema es que la gente no se los cuestiona, les parece normal. Hace pocos días acabé de leer un libro ambientado en los Balcanes (¡cómo no!) en el que había referencias a la matanza de Srebrenica, cuyo máximo responsable, el general serbio Mladic, está bajo la custodia del Tribunal Internacional de La Haya, acusado del mayor genocidio cometido en Europa desde la II Guerra Mundial. Curiosamente al frente del destacamento de Naciones Unidas en Bosnia aquellos días estaba un militar holandés y se dice que los soldados de este país allí destinados aquel verano de 1995 poco hicieron por evitar la masacre, "no iba con ellos". Prefiero no pensarlo mucho porque esa indiferencia ante el sufrimiento del otro, la falta de empatía ante la desgracia del que está enfrente de ti la ves día a día en las calles, oficinas, comercios, de las ciudades de Holanda. 

Y esto me hace ver que, para estas cosas, "los del Sur" como a veces nos tratan con cierto desprecio, tenemos más valores morales que aquí. Para acabar el post de manera positiva comentaré un detalle que viví el otro día en el tranvía al volver de Inglés para casa. Me senté en la parte de atrás y a mi lado y delante de mí iban una pandilla de jóvenes italianos (lo sé por el idioma que hablaban) que parecían recién llegados porque iban con maletas. Se subió una pareja de ancianos y automáticamente dos de ellos, un chico y una chica, les cedieron el asiento. Los ancianos se quedaron muy sorprendidos y les dijeron que, de verdad, no hacía falta. Pero ellos insistieron que, por favor, se sentaran, que por cortesía y EDUCACIÓN les cedían el asiento. Los ancianos terminaron accediendo, no sin cierta perplejidad porque yo estoy seguro que muy pocos holandeses tendrían ese gesto con ellos. La cara de sorpresa que se les quedó fue muy reveladora, y parecía como que estaban muy azorados por lo que los jóvenes les propusieron. Simplemente es, repito, EDUCACIÓN y buenos modales, algo de lo que suelen carecer en general por estas latitudes, llamándole a esa costumbre tan poco cortés como es el decir las cosas directamente (o a veces no tanto, eso dará para otro post), "carácter holandés". No es carácter, es mala educación, simplemente.


domingo, 17 de marzo de 2013

Las vacaciones en Holanda

Cuando voy a España y me ven por la calle en período lectivo, la pregunta es típica. "¿Es que estás de vacaciones?" "Pues sí, en Holanda hay una semana de vacaciones cada 7 u 8". El caso es que como ya he comentado de palabra muchas veces este tema, voy a intentar explciarlo aquí porque realmente es un lío, sobre todo en un programa educativo como el nuestro, veréis por qué.

Para empezar hay que saber que educativamente los Países Bajos se dividen en tres regiones: Norte, Centro y Sur. Dentro de cada región hay un calendario escolar diferente y cada curso escolar hay una rotación entre las regiones apra que no siempre coincidan sus días de vacaciones. Por lo que me han contado esto lo hacen para no colapsar el país ni paralizarlo y, lógicamente, que siga produciendo. Y también hay una pequeña diferencia entre el calendario escolar de Ed. Primaria y el de Secundaria, pero no muy significativa.

El curso escolar comienza entre el 12 de agosto y el 1 de septiembre. Todo depende de la región. Consecuentemente, si empiezas antes, terminas antes, así que algunos acaban en torno al 30 de junio y otros se alargan incluso hasta el 15 de julio. En verano los alumnos tienen 6 (Primaria) ó 7 (Secundaria) semanas de vacaciones. Eso hace que durante el curso escolar haya más semanas de vacaciones, siendo en resumidas cuentas como sigue:

- 1 semana en octubre (Herfstvakantie)
- 2 semanas en Navidad (Kerksvakantie)
- 1 semana en febrero (Voorjaarsvakantie)
- 1 ó 2 semanas en mayo (Meivakantie)

Pero atención, esas semanas también van rotando en cada región y, exceptuando las semans de Navidad y una en mayo, el resto son variables. Esto hace que en nuestras aulas, situadas en las tres regiones educativas de Holanda, tengamos serios problemas a la hora de elaborar nuestro calendario escolar, dándose la circunstancia de que, de 6 maestros que estamos en Holanda dando clase en la ALCE, nunca coincidimos en las vacaciones excepto en Navidad. Se da la circunstancia de que yo puedo estar en España en mi semana de vacaciones y alguna compañera dando clase aquí y viceversa.

Pero atención, que nadie piense que en España tenemos más vacaciones porque echando cuentas de los días efectivos de clase, salen prácticamente los mismos: entre 175 y 180 por curso escolar. Aquí también hay durante el curso escolar algún día festivo, además cada centro tiene la potestad de elegir días de vacaciones y agruparlos a períodos más largos, lo que complica más nuestro trabajo porque, por ejemplo, cercana ya la Semana Santa algunos centros tienen como festivo el Viernes Santo pero otros no. Y también los profesores de cada centro pueden disponer de unos determinados días de "Studie Dag", es decir, de reuniones para la organización del curso escolar y de sus actividades docentes evidentemente sin niños.

Así pues, un completo lío que por lo que oí el gobierno holandés quiere solventar. En nuestro programa, además, se da la circunstancia de que tenemos alumnos en algún aula que, estando situada ese aula en una región, por ejemplo Norte, ellos van a su colegio holandés a un centro que está en la región Centro, por lo que su calendario escolar nunca coincidirá con el de las clases de español. El niño puede tener vacaciones en su colegio holandés una semana, marcharse incluso de viaje, pero resulta que tiene las clases de español esa semana; a la semana siguiente son las vacaciones del aula donde está la clase de español, no hay clase y él sí tiene clase en su colegio holandés. Como podréis comprobar un auténtico galimatías.

Ahora yo tengo que esperar 9 semanas para tener la de mayo. De Navidad a febrero sólo fueron 6, pero por estas características tan peculiares hasta el 26 de abril tengo un período de 9 semanas, sólo han pasado tres y prefiero no contar porque agobia, aunque también es verdad que hay un pequeño "puente" de cuatro días coincidiendo con el Viernes Santo y el Lunes de Pascua.

Y por último una cosa curiosa respecto a su horario escolar. Prácticamente todos los colegios tienen horario partido, pero no tan exagerado como los nuestros. Suelen entrar (en Primaria) a las 8:30 h de la mañana y terminar a las 15:30, con una pausa para comer su pequeño bocadillo de una hora en torno a las 12:00-12:30 y otra pausa pequeñita en las primeras horas del día. Los niños no van a comer a casa porque aquí se cena en torno a las 6 de la tarde, sólo comen ese pequeño "lunch" que llevan de casa. Pero esto no ocurre los miércoles, ya que ese día la jornada escolar termina al mediodía, es decir, a las 12:00 o 12:30, lo que nos permite a nosotros empezar en muchas aulas entre las 2 y las 3 de la tarde.

En este enlace tenéis los calendarios de vacaciones hasta 2016 para todo aquel que tenga curiosidad.


Yo me quedo con lo nuestro, a pesar de que digan que los tres meses del verano son interminables para los padres (nunca son tres meses, pero bueno). Pero es que sería impensable tener niños en las aulas en España a 30-40º en julio o agosto. Al final, los días lectivos son los mismos y el número de horas que reciben de clase similar; tal vez sería mejor hacerlo flexible durante el desarrollo del curso, pudiendo agrupar días y favorecer el trabajo de coordinación de los maestros, lo que daría lugar a que los descansos intermedios fuesen más efectivos para todos. Ahí queda la idea.


sábado, 19 de enero de 2013

CICLOGÉNESIS EXPLOSIVA

¡Uffff! ¡Cómo viene hoy el día! Mucho, mucho que contar en un día de enero frío en Holanda, muy lluvioso en Galicia y "tormentoso" en la vida política española. La verdad es que el nombre que le han dado al fenómeno meteorológico que está transcurriendo en Galicia estas horas no le puede ir mejor al pelo por analogía a los "problemillas" que parece tener el PP en España. Si es que al final el dicho de que todo lo malo entra por Galicia va a ser verdad, pero a lo mejor entra por un buen motivo.

Hablemos primero del tiempo. Aquí seguimos bajo 0. Vuelven a dar nieve mañana y el lunes, ya sabéis que cuando esto ocurre es habitual las famosas palabritas de la compañía de ferrocarriles. A ver, repaso de holandés... Ummmm, parece que no, que no leéis el blog, ¡Ay, ay, ay! ¿que a nadie se le olvide desde ya, cuando se viene a Holanda en invierno y se viaja en tren es muy importante conocer el significado de "aangepaste dienstregeling", es decir, horario modificado en las conexiones ferroviarias. Pero, al margen de esto, una buena amiga me informó por facebook de lo siguiente:

http://www.iamsterdam.com/en-GB/experience/what-to-do/whats-on/event-guide/january/national-tulip-day

Sí, señoras y señores. La flor nacional de Holanda celebra hoy su día. Y claro, no iba a aser menos, hay que festejarlo por todo lo alto. Se inaugura la temporada de tulipanes y en la Plaza Dam montan un jardín que, en pocas horas, todo aquel que quiera agenciarse un ramito, allá va. Pues eso, allá fuimos y a pesar de estar a -3 y aguardar un poco de "cola" (los holandeses también se la saltan si pueden) te daban una bolsa y podías coger nada menos que ¡¡20 tulipanes!! Y ahí me tenéis, parezco un ruso con ese gorro, pero es que el frío es tremendo y mis orejas lo demandan.



Después de la recolección nos fuimos (una compañera de la ALCE y yo) a comer y a tomar un café, charla, pasar el tiempo y para casa.

Mientras, en Galicia, lluvia, lluvia y más lluvia. Caída de árboles, inundaciones, vientos que sirven para destrozar paraguas y también metidos en casa. Alerta naranja por la "ciclogénesis explosiva" y las fotos de los radares muestran a Galicia como tachada con un gran borrón en el mapa. Si es que hasta el Meteosat se da cuenta de que las cosas no van bien y hay que cambiar, hay que cambiar


¿Será todo fruto de mi imaginación o esto es una premonición de lo que está por venir? Descubrimos hace un par de días que el ex-tesorero del PP, Luis Bárcenas, se llevó millones de euros para blanquear y pagó con sobres sospechosos a cargos del partido. Parece "la tormenta perfecta". En palabras de los medios de prensa, "El Gobierno de España y el PP es un polvorín que puede estallar en cualquier momento". Y yo me pregunto, ¿pero es que nos toman por tontos o qué? ¿quién no sabe de casos de pagos en negro, de enchufes, de amiguismo...? Manifestaciones de ciudadanos hartos de cabreo delante de la sede "pepera" en Génova con sobres en la mano para que también alguien se lo llene de billetes de 500 euros. Yo ya me cuestiono hasta cuándo duraremos y el famoso mote de "Españistán" cada vez hace más honor a su nombre. Pero mi reflexión es la siguiente: ¿por qué todo esto no salió a la luz antes si todos saben que el país funciona así desde hace décadas? Porque mientras tenemos nuestro estado de confort y las necesidades más que básicas cubiertas, pues "a mí me da igual". ¡Ay, amigo! Pero es que resulta que ahora hay 6 millones de parados, desahucios, urgencias y hospitales cerrados, aulas masificadas, etc., etc, y claro, la gente está cabreada y quiere acabar, de golpe y porrazo con los corruptos. Lo curioso del caso es que los corruptos los conocemos todos desde hace años y NADIE les puso una denuncia, ni se caceroleaba ni nada de eso. Es más, muchos seguro que pensarían en hacer lo mismo si tuviesen la oportunidad. A mí, personalmente, me parece moralmente reprobable las actuaciones de todos los "bárcenas, baltares" y los que salgan, de izquierdas, de derechas, nacionalistas o independientes, pero el caso es que si están ahí es porque en las urnas han salido elegidos y esto ocurre porque hay mucha gente que ve como algo normal que las cosas se tenían que hacer así, porque un amigo tiene una empresa de no sé que, lo contratamos y te ganas una "gratificación". Eso de llevar las adjudicaciones a concurso público es un rollo, es largo, costoso, así que si la ex-novia del amigo del hijo del concejal de "x" del ayuntamiento de "Fresnedoso de la Ribera" nos lo hace por 200.000 euros cuando vale todo 50.000, el resto lo mandamos a una cuenta a Suiza. ¿No salimos todos ganando así?

Permitidme la ironía del párrafo anterior, pero es que cada vez me acerco más a pensar lo que dice Paquito en su blog: que no aprenderemos, que saldremos de la crisis, cambiaremos a los corruptos pero seguiremos haciendo lo mismo. Yo creo que es atávico de los españoles y luchar contra un atavismo lleva generaciones. Dentro de poco nos pedirán a los maestros que enseñemos a los niños a no defraudar, que nada de pedirle al fontanero, al mecánico o a la empresa de la limpieza la factura sin IVA... ¿no lo hemos hecho todos alguna vez?

En fin, que a ver que sale de todo este polvorín. Como puse en mi facebook, habría que recordar a los políticos de España la siguiente máxima:


miércoles, 12 de diciembre de 2012

CUENTA ATRÁS

Navidad. Navidad por todas partes. En las calles, en las casas, en los colegios, en las tiendas, en las estaciones, aeropuertos y demás lugares de trasiego de viajeros. Y en nuestras mentes. Estamos ya de cuenta atrás, esperando la llegada del día señalado para salir de casa con las maletas rumbo al aeropuerto. 

Y toda esta parafernalia navideña también llega con las tarjetas que llegan a la oficina, las que mandamos vía internet o en nuestras redes sociales. A veces también llegan regalos o detalles en forma de dulces como el que llegó ayer al Consulado. La verdad es que hay que contarlo porque es otra muestra más de la concepción de comercio que existe en Holanda. 

A la hora de nuestro café sube uno de los compañeros del Consulado con una tarta para ofrecernos un trocito a las dos personas que estamos en la oficina de Educación. La tarta trae una de esas láminas comestibles con el nombre de la empresa que la manda. Es nada menos que "Uitvaartcentrum Zuid". No lo pongáis en Google Translator, os lo digo yo:

FUNERARIA-TANATORIO SUR



Me quede ojiplático y no sabía siquiera si probarla. Le pregunté a mi compañero si es que el Consulado les daba clientes o algo así y parece ser que algunos ciudadanos españoles sí que han recurrido a sus servicios, así que en agradecimiento... ¡Esto es marketing, señores! Al final la probé y la tarta estaba buena, era de moka, aunque no sabía muy bien a la salud de quién celebrarlo. Bueno, no pongamos pegas y no valoremos el morbo. Aquí cualquier negocio es eso, negocio, y como tal tienen sus estrategias de mercado. Después de lo de las jornadas de puertas abiertas que os conté el otro día ya hay cosas que no me sorprenden.

Volviendo al tema de la Navidad, he visto que hay colegios que ponen el Nacimiento y otros que no, que sólo se centran en Santa Claus, el reno y poco más. Árboles de Navidad por todos los lados, hoy he visto como una horda de holandeses se acercaban en masa a un hiper de jardinería a la caza del árbol más impresionante para poner en sus casas. ¿De dónde sale tanto árbol? También he visto luces que rodean el perfil de las casas, en Wormerveer se crea una bonita postal con las que están pegadas al canal. Es otro calendario festivo; después de la llegada de Sinterklaas estos días de Navidad son de celebraciones en el trabajo, cenas en los colegios, más compras para los días de remate del año. Porque después del 31 todo vuelve a ser como antes, el día 2 de enero ya pasó todo y empieza un año nuevo.

Y eso, lógicamente, es muy distinto a todos nuestros rituales navideños. Desde que el día 22 empezamos a oír a los niños de San Ildefonso cantar la lotería hasta que el día 6 por la mañana los críos rompen el papel de sus regalos de Reyes, nuestra sucesión de imágenes y costumbres es muy distinta: el turrón, las uvas, los villancicos, la cabalgata, son imágenes de España irrepetibles en otros países. Estamos ya en la cuenta atrás y deseando que lleguen los buenos momentos. El día 22 (si nos deja Iberia y la nieve) nos veremos en ESPAÑA





jueves, 11 de octubre de 2012

HOY TOCA REFLEXIONAR

Hay días que no sé qué contaros. Una vez establecido en la rutina y este curso viajando menos por el país, llevando un trabajo mayormente administrativo además de las pocas clases que me quedan, la vida ha dado un pequeño giro en lo que a mi trabajo se refiere. Si antes mayoritariamente estaba rodeado de libros y fotocopias con actividades para los niños, ahora también tengo documentos con cifras económicas, facturas, cartas de diferentes instituciones holandesas o españolas, correos electrónicos con instrucciones de gestión. El puesto de director me absorbe horas de mi tiempo libre y, aunque me han reducido el número de horas de clase, me doy cuenta que paso más en la oficina y luego en casa aún hago alguna cosilla más. En Bruselas están tres administrativas que me ayudan mucho en la gestión, sin ellas no hubiese sacado adelante muchos papeleos, son una grandes trabajadoras y siempre pendientes del mi trabajo aquí para que todo llegue en plazo. Aún así, la sensación de responsabilidad que se tiene es muy alta y cuando crees que has solucionado un asunto surgen otros dos más que urge resolver.

Y todavía soportamos el relativo buen tiempo. Esta semana ha hecho una temperatura agradable por el día, aunque por la noche ya bajamos de 5º. Poco a poco el otoño nos traerá lluvias y frío que siempre deseo que no llegue a los extremos insoportables de los 20 bajo cero. Por las calles y comercios ves al personal holandés comprando todo tipo de ropa y complementos para las bajas temperaturas, aunque aún también ves al típico que va en chanclas y en pantalón corto. Otra cultura, otras costumbres, otros hábitos de vida, incomprensibles para muchos de nosotros pero igual de incomprensibles que ver en pleno junio y con 25º a una mujer musulmana completamente cubierta con un vestido negro que le tapa el pelo y todo el cuerpo hasta las piernas, por poner un ejemplo.

Hoy me di un pequeño paseo, hace unos minutos, por los alrededores de casa. Me fijo mucho en los edificios y en cómo están distribuidos los espacios en su interior. Por un portal sencillo se accede a 9 viviendas, lo sabes por los buzones que están en la misma puerta, pero luego miras el edificio y te preguntas ¿pero dónde están las 9 viviendas? porque contando las ventanas e imaginando los espacios interiores no me salen las cuentas. Luego entiendes que gente que conoces te diga que viven en 29 m2 o menos, en una especie de "todo en uno" al que nos resultaría difícil adaptarnos en una ciudad como Coruña. Además, el acondicionamiento interior de muchas de esas viviendas deja mucho que desear, pero tranquilamente te pueden pedir por su alquiler 500 euros, a veces sin suelo (sí, el suelo lo tienes que poner tú y cuando te vas lo puedes quitar; me gustaría saber qué origen tiene esto porque para mí es incomprensible que te alquilen una casa sin suelo).

En poco más de una semana voy a casa de vacaciones. Este año me apetece más, veo crecer a los niños y me entra la sensación de estar perdiendo muchos momentos importantes de su vida, especialmente con Martín. Pero sigo pensando, aunque a veces me lo cuestione, que la decisión de venirme solo y no traer a la familia fue acertada. Nunca sabré lo que hubiese pasado con ellos, pero creo que no sería fácil que se adaptasen a este país. No sólo el clima, las comidas, las costumbres, el estilo de vida y sobre todo, las relaciones sociales, son tan distintas a lo que vivimos en Galicia que pensar en que se quedarían sin esa vida familiar que tenemos tanto en el barrio como en la propia familia sería un delito. Y ya he hablado que no es un país que lo ponga fácil, y menos ahora. Seguimos notando hostilidad hacia lo español y la marca "España", en cierta parte es normal, pero, como dice Paquito, en el fondo tenemos lo que nos merecemos.

Y poco más hay que contar. Que yo como "a la española" (mamá, hago pollo asado, bacalao en salsa verde, lentejas...) aunque a veces también como fuera por motivos de trabajo. Mañana, por ejemplo, que no voy a la oficina porque al estar en el Consulado y ser fiesta en España éste no abre, por la tarde voy con una compañera a visitar un aula que está casi en la frontera con Alemania. Es un aula que tiene unas condiciones un tanto precarias y tenemos que buscar una alternativa para poder impartir las clases con un mínimo de calidad. Esta compañera me contó que ayer mismo, en la conocida localidad de Eindhoven, llegó al colegio donde impartimos clase, se encontró el aula cerrada y sin acceso a ella, sin pizarra, sin mesas y sin sillas donde acoger a los alumnos, así que en unos taburetes y mesas redondas tuvo que improvisar su clase. A veces pensamos que esa hostilidad se traduce en una situación de "mobbing" que padecemos los maestros por parte de los profesores de los colegios holandeses, es decir, la crisis afecta al currante de a pie y no a quien realmente la ha generado. Son situaciones que nos generan frustración y desánimo, pero por las que no podemos dejarnos llevar porque entonces entramos en colapso. Yo no he tenido este tipo de situaciones en los dos años que llevo aquí, pero estas situaciones te hacen valorar mucho más lo bueno que tenemos en España y por la situación actual nos lo estamos cargando.

Sé que la mayoría de los últimos "post" tienen más dosis de pesimismo que los de los primeros tiempos de este blog.  Busco romper ese círculo vicioso y ver lo bueno de esta experiencia con una sonrisa. Pero la conclusión final es que cada individuo vive su situación personal en un país ajeno según sus experiencias vitales. El martes asistí a la inauguración de una exposición sobre los 50 años de emigración española en Holanda que complementaba a la presentación de un libro sobre el mismo tema, con los testimonios de 7 emigrantes que llegaron desde los años 60. El libro lo estoy leyendo y me parece un documento único: algunos estuvieron muchos años y se quedaron aquí, otros retornaron a España porque no les fue bien en estas tierras. Es decir, como decimos en Galicia, "cada un fala da feira segundo nela lle vai". Lo que sí es cierto es que vivir en otro país, aunque sea poco tiempo, te cambia la manera de ver y hacer las cosas, te hace reflexionar, madurar, coger perspectiva como muchas veces relata Paquito (de nuevo citado), ser más crítico y más objetivo. Es necesario y recomendable para todos, sobre todo para aquellos que no vieron más allá de lo que les alcanza la vista. Porque una cosa es salir de España como turista y empaparte de cultura y otra muy diferente conocer y vivir en un país distinto al tuyo, intentando comprender los porqués de sus acciones en la vida cotidiana y que tanto yo como los que están en mi círculo de blogs, intentamos responder con nuestras opiniones. Y sí, os garantizo que, por lo menos, seréis más tolerantes con lo diferente, pero también más críticos con lo establecido, en definitiva, más personas y, a la larga, más felices, que de eso se trata. Estoy convencido.

Saludos a todos


domingo, 30 de septiembre de 2012

OPEN DAG

En Holanda es muy normal celebrar en organismos, instituciones, colegios, etc. el llamado "open dag", es decir, jornada de puertas abiertas. Incluso para comprar un piso o alquilarlo también hay unos determinados días en los que los propietarios o inmobiliarias abren las puertas de sus casas para enseñártelas, inquilinos por medio.

Pero hoy la situación ha llegado a lo más sorprendente y surrealista. Fui a pasar la tarde con unos amigos en Heemskerk y nos acercamos la supermercado. De camino había un "open dag"... ¡¡en el tanatorio!! Parece ser que hoy el tranquilo y apacible espacio para velar a los difuntos se convirtió en una exhibición de coches fúnebres de antaño y carrozas mortuorias, por lo menos por fuera porque, evidentemente, no entramos. El caso es que pasamos cuando salían los coches antiguos, a cada cual con su estilo, como el más hortera todo de azul celeste (sí, sí, azul celeste) y con dos banderines al frente como si fuera un coche del cuerpo diplomático pero con una cruz en cada bandera.

Mi amiga que iba conduciendo me contó algunas costumbres funerarias del país, las empresas de decesos se encargan de que al difunto se le cumplan todas sus voluntades: que si me quiero enterrar en un campo de fútbol, que si me tienen que llevar en carroza de época... En fin, bastante diferente a nuestros ritos funerarios, sobre todo en el tiempo, ya que aquí tranquilamente pueden pasar dos semanas desde que te mueres hasta que se celebra el funeral, en su mayor medida después de la cremación. Y con respecto a esto también hay el "honor" de que puedas meter en el horno el ataúd de tu ser querido, cosa que me da tanto repelús que ni pensar en ello me apetece.

Pues eso, que cuando veáis "open dag", entrad, pero antes aseguraos bien de la empresa que lo organiza porque no será lo mismo un gimnasio que un tanatorio. Ver para creer. No me imagino yo a Pompas Fúnebres o a Servisa en Coruña, haciendo una "jornada de puertas abiertas" y con cola para entrar, seguro que más bien para salir. Y esto lo cuento en un día en que gente cercana a mí ha perdido a seres queridos hace poco tiempo y están pasando momentos duros, mi recuerdo para ellos y mucho ánimo.