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sábado, 28 de noviembre de 2015

BANCO DE ALIMENTOS

Hoy viví una experiencia nueva en compañía de dos compañeras del Partido Socialista. Cercana ya la Navidad, es ya tradicional una campaña de recogida de productos para los bancos de alimentos, de cara a que ninguna familia quede sin poder celebrar estas fiestas que cada vez son más comerciales. El PSOE de A Coruña lleva años colaborando en esa recogida y como militantes nos ofrecemos voluntarios para ir a un centro comercial o supermercado a recibir las donaciones de cualquier ciudadano.

Allá nos fuimos a las 12 y media de la mañana, nos pusimos el chaleco identificativo y ante 6 carros fuimos recibiendo los productos no perecederos. Yo pensaba que la gente donaría lo típico: un kilo de arroz, una caja de galletas, un brick de leche. Pues no. Todo aquel que se acercaba dejaba más que eso y gente de todo tipo. Nunca me dejará de sorprender el alto grado de solidaridad que existe en España, que nos pone de líderes en Europa. Hemos visto a lo largo de las últimas décadas como los españoles hemos copado el "top" en las listas más variopintas referidas a la solidaridad: el primer país del mundo en donaciones de órganos, nuestras puertas abiertas para acoger a los necesitados, adopciones de animales. Y lo de hoy. Gente de TODAS las condiciones, razas, religiones. Me emocionaba cuando se acercaba una familia musulmana (fácilmente identificables por los "niqab" de las mujeres) y dejaba unos cuantos kilos de comida; una familia de inmigrantes sudamericanos y lo mismo; una mujer que se acercó con dos paquetes, también inmigrante de origen brasileño o portugués (porque habló en su idioma) y nos dijo "siento no poder dejar más, tengo que vivir con 425 euros al mes"... Emoción.

Niños que venían con sus bolsas, gente jubilada que también dejaban sus recuerdos con refranes como "hambre no, pero ganas de...", gente joven con bebés que también dejaban alimentos infantiles. Es difícil describir el cúmulo de emociones que en 2 horas y medio vivimos mis compañeras y yo. Cuando se cargaba un carro con un tipo de comida, lo llevábamos a un pequeño local del centro comercial y allí lo acomodaban en cajas para disponerlas en un palé y llevarlas al almacén central, en uno de los polígonos comerciales de la ciudad.  Muchos carros cargados llevamos, de legumbres, pasta, leche, desayunos, aceite, comida para bebés, conservas. Incluso llevábamos una alegría cuando alguien dejaba alimentos con los que no contamos como un paquete de sal o unas tabletas de turrón. Se espera que en toda España se donen 21 millones de kilos, lo que supone un gran récord. 

Hubo gente que donaba carritos enteros y a punto estuve de ponerme a llorar de emoción. Fijaos que tampoco es que fuese algo que me implicase directamente, pero aflora lo más profundo de los sentimientos. Carros que, a ojo, llevaban mercancía por casi 100 euros y que cuando se lo agradecías a los donantes decían que era poco y que también esa gente lo necesita. En fin, que la experiencia ha sido corta pero intensa.

Seguimos en crisis y pienso que es triste que un estado no ponga los recursos suficientes para que todos sus ciudadanos puedan acceder a un sustento digno. Que haya que recurrir a la solidaridad de la gente para poder pasar una Navidad tendría que hacer bajar la cabeza de vergüenza a la mayoría de los políticos de nuestro país. A pocos días de lo que se espera como cambio, pase lo que pase y sin tener en cuenta ninguna ideología, creo que las prioridades sociales tienen que ir por ahí, por garantizar lo mínimo en vivienda, servicios sociales, alimentación, educación, sanidad. No más recortes ni más sueldos precarios, está claro que España puede, que somos un país con gran riqueza y grandes talentos. El objetivo es que no haya que recurrir de nuevo a una iniciativa como esta, pero me da que tendremos que hacerlo aún algunos años más.

Seguiré aportando lo que pueda y esté en mi mano para que mi sociedad sea un poco mejor, de momento desde las aulas es donde veo que más puedo hacer, pero no quiero dejar de ser partícipe de iniciativas como esta que no por excepcional debido a las fechas es la única en el país, teniendo el deber de presumir de ello en Europa y todo el mundo. Es nuestro carácter y del que tenemos que sentirnos más que orgullosos.





martes, 30 de junio de 2015

GREECE, ¿12 POINTS?

La situación creada en Grecia en los últimos meses preocupa. No voy a intentar explicar cómo se ha llegado a esta situación, creo que más o menos lo básico nos lo sabemos todos. Creo que nunca se ha hablado tanto de ese país en los últimos años como se ha hecho desde hace unos meses atrás. Hemos sabido de rescates, hemos sabido de deuda, hemos sabido de corrupción y hemos sabido del triunfo de Syriza originado por el hartazgo de su población ante las exigencias de Europa, o más bien de Alemania y Angela Merkel, habría que decir.

Hemos aprendido nombres griegos impronunciables como Tsipras o Varoufakis, este último convertido más en estrella mediática que en ministro de finanzas. Pero han sido ellos dos los que han estado luchando con uñas y dientes por su país, solos ante el peligro, ante el resto de ministros y presidentes europeos en Bruselas. Lo que ocurre ahora es que se ha llegado a una estación término, al borde del abismo, a un dilema del cual da la impresión que no saben salir y piden una ayuda externa, en este caso el pueblo griego.

En el país de origen de la democracia asistiremos el próximo domingo a una consulta en la cual se deciden muchas cosas, pero no sólo para Grecia, sino para toda Europa o incluso para todo el mundo. En estos días de incertidumbre las bolsas han bajado lo indecible y el mundo está expectante ante lo que pueda ocurrir. En un mundo globalizado como el que vivimos una decisión económica afecta a todo el planeta. Lo que ocurre, por ejemplo, en Tokyo o en Londres afecta inexorablemente a todos, vivan en Europa, en Estados Unidos o en Australia. Así que en mi opinión el pueblo griego tiene una gran responsabilidad, precisamente la que no han tenido sus recién elegidos gobernantes. Que 10 millones de personas puedan decidir, con sólo una semana de plazo y con una información en muchos casos seguramente intuitiva, afectará a corto plazo a todos los ciudadanos europeos y a largo plazo a todos los habitantes del mundo.

Parece catastrófico, pero la cuestión final es esa. Y no culpo de ello a los gobernantes griegos, como tampoco defiendo a los negociadores del otro lado, el llamado "Eurogrupo". Por si fuera poco, parece que volvemos a un juego de fuerzas entre la Europa Occidental capitaneada por Alemania y la Europa Oriental capitaneada por Rusia. Vladimir Putin ha ofrecido ayuda a Grecia en caso de que finalmente no decidan aceptar las condiciones de Europa. Entonces, ¿qué tenemos? Una decisión trascendental para los griegos: o nos quedamos en Europa con el euro como moneda, o nos vamos de la zona euro y tenemos ayuda de Putin (con todo lo que eso conlleva). 

Si yo fuese griego, ninguno de los dos panoramas me parece muy alentador. Quedarse en Europa implicará más sacrificios económicos a un país al borde de la quiebra; si vamos con Rusia podríamos tener dinero, pero ¿a cambio de qué? ¿De menos libertades? ¿De entrar en una órbita de pérdida de derechos, corrupción, mafias...? Yo lo que veo, y esto es solo una opinión, un nuevo episodio de equilibrio de fuerzas como no habíamos visto desde la Guerra Fría: Alemania contra Rusia.

Así las cosas el "efecto dominó" llega también a nuestro país. Syriza es el equivalente a Podemos en nuestro país. El triunfo del partido ciudadano en Grecia para muchos constituye el augurio del cambio para España en las próximas elecciones generales encabezado por Podemos. Rajoy, que es poco creíble en estos momentos, manifiesta públicamente que la situación de Grecia no es la de España y que aquí estamos "mejor preparados". En fin, poco creíble. La sensación de que la situación económica de Europa pende de unos hilos que pueden ser cortados el domingo por los ciudadanos griegos estremece. Mientras, los dirigentes de Podemos siguen defendiendo las decisiones del gobierno griego y el órdago a las políticas económicas del FMI y del "Eurogrupo". Total que hay lío, mucho lío, pero también tengo la sensación de que si una decisión tan importante va a afectar a mi futuro económico cercano, me gustaría ser partícipe de ella, no que por mí voten los griegos, no sé cómo explicarlo para que se entienda (al margen que yo de economía tengo los conocimientos básicos). Por cierto, en el blog de Paquito del cual tenéis el enlace en la lista a la derecha, la explicación de esta situación está muy bien explicada ;)

Y mira que yo le tengo cariño a Grecia como país. La cuna de nuestra cultura, país cargado de arte, de tradiciones únicas, con un clima mediterráneo como el nuestro, con un idioma peculiar y del que proceden muchas palabras de nuestras lenguas. Grecia celebró los Juegos Olímpicos en 2004, ganó Eurovisión en 2005, lo organizó en 2006 y tuvo su "trienio" de esplendor. Llegó la crisis y todo quedó convertido en un "bluf". Lleva en Europa más tiempo que nuestro país (desde 1981) y ahora está en un momento crucial. Así que mis "12 points" no pueden ir estos días para "Hellas" y espero que el pueblo griego lo tenga claro el domingo, si no surgen nuevos acontecimientos antes. Yo lo tendría claro: me quedo en Europa.




viernes, 18 de abril de 2014

HOMBRE RICO, HOMBRE POBRE

Hace pocos días se publicó en el diario de cabecera líder en Galicia, La Voz de Galicia, un titular para reflexionar. Cada español gana 1900 euros menos por la crisis mientras cada alemán gana 3600 euros más. Esto nos da la idea de cómo fue esto de la crisis de la que no salimos ni a tiros aunque nos hagan creer que sí. Alemania sigue siendo el referente económico europeo, mientras los países "periféricos2 de Europa seguimos en el grupo de los "PIGS = Portugal, Ireland, Greece, Spain" (qué acrónimo tan poco acertado).

En el día a día en España eso se nota. Sin embargo, sigue fluyendo la corrupción, el dinero negro, los desfalcos y demás correrías públicas y privadas, especialmente en la banca. El ciudadano de a pie tiene menos dinero, menos ingresos y con las manos libres los empresarios para hacer de la clase trabajadora una nueva clase social llena de obreros viviendo en circunstancias parecidas a las de la esclavitud. Cuando yo vivía en Holanda comprobaba cómo, pagándome mi sueldo el Estado Español, vivía cómodamente, sin apuros económicos y permitiéndome ciertos caprichos como alguna compra extraordinaria o algún pequeño viaje que fui relatando en este blog. Ahora no es así, y menos desde mi nueva situación de divorciado.

Estamos en el inicio de la campaña de la declaración de la renta en España. Nuestra observadora Agencia Tributaria nos tiene controlados como si viviésemos en un "reality" al estilo de "Gran Hermano" o "El show de Truman". En mi caso, a pesar de ser funcionario, los datos que tienen de nosotros sirven para poco a la hora de declarar. Y si aún por encima cambias tu estado civil, parece como si automáticamente empezases a ser un paria tributario y te vuelvas mico a la hora de hacer la maldita declaración. 

Los datos que he solicitado a Hacienda dicen lo que he ganado en 2013, lo que he aportado de mi hipoteca, las aportaciones en forma de donaciones a ONG's o similares, los intereses bancarios, etc. pero curiosamente desaparecen mis hijos, nada pone del alquiler de mi vivienda de padre divorciado, los pagos al sindicato o partido político, la pensión de alimentos que le paso a mis hijos, etc. En visita a la Delegación de Hacienda poco más que recibes la contestación de "búscate la vida" para tributar. Eso sí, ay de ti como lo hagas mal porque te expones a ser visitado por un inspector y la correspondiente multa. Y mi sentimiento dice: yo siempre he tributado a Hacienda sin margen de maniobra, básicamente por mi condición de funcionario, pero para este ejercicio fiscal hubo un momento en que me entraron ganas de no hacer la declaración y que me visite el temido inspector y decirle "mire, Sr. X, aquí tiene todo lo que ingresé y mi nueva situación personal es esta. Haga usted la declaración, dígame lo que tendré que pagar o lo que me tienen que devolver y tan amigos". Pues no. Si se me ocurre hacer esto, estoy comprando boletos para ser un defraudador fiscal y tener colgado el sambenito de mal ciudadano. Ahí queda eso. Eso sí, mientras, los "blesas, bárcenas" y otros personajes de igual calaña riéndose de todos nosotros y haciendo que este país tenga más ciudadanos por metro cuadrado de toda Europa buscando comida en los contenedores o la segunda tasa más alta de niños en situación de pobreza detrás de Rumanía.

En contrapartida, el rubicundo alemán puede coger un vuelo de Air Berlin por poco menos de 100 euros y posarse al sol de Mallorca en dos horitas desde Düsseldorf, Hamburgo, Munich o Frankfurt, aprovechando además para invertir en una casita, ahora que los precios han bajado, de cara a vivir medio año en nuestro país pero tributando en Alemania porque le sale más rentable y censado aquí para poder acceder a nuestro sistema sanitario y operarse sin coste alguno. Vamos, un chollo. Eso sí, nada de sanidad al inmigrante que queda clavado en las vallas de Ceuta o Melilla, no vaya a ser que nos invadan y perdamos nuestra "identidad" cultural, al margen de prevenirnos de infinidad de virus que puedan traer desde lo más profundo de África y nos alteren nuestra salud y modo de vida. 

Eso sí, Alemania dice que "por favor, no más españoles a trabajar aquí, y si vienen en seis meses curando, si no, de vuelta a casita" ¿Es eso el "espacio común" e-u-r-o-p-e-o de trabajo, la libre circulación de trabajadores dentro de las fronteras europeas? No sé, o yo no entiendo o algo falla. recuerdo hace unos cuatro años, antes de irme yo a Holanda, un comerciante del barrio donde vivo  me dijo hablando de la crisis la siguiente sentencia: "Alemania perdió una guerra y ahora quiere ganarla con otros métodos". Pues me da que se está cumpliendo su contundente afirmación. Y que conste, no tengo nada en contra de los alemanes ni mucho menos, pero si hay más poder adquisitivo en cualquier alemán de clase media, ¿a costa de quién es? Creo que la respuesta os la tenéis que dar vosotros mismos.

En cuanto a mí, haré todo lo posible para que Hacienda me devuelva como todos los años o, en el peor de los casos, que tenga que pagar lo menos posible. Haciendo cálculos en el programa informático que te descargas a tu ordenador pero que falla a cada momento (claro, los buenos informáticos se han tenido que ir del país y trabajan en Alemania, Holanda, Suecia o Australia y aquí están los parientes más cercanos de los jefecillos de turno) me sale a pagar casi 1100 euros, nada para una economía de un divorciado que según ellos no tiene hijos, no pasa pensión de alimentos y vive en casa de alguien porque no paga alquiler, al margen de los gastos que tenga para comer, vestirse, echar gasolina al coche o pagar otros impuestos municipales. Un auténtico sinvivir.

¿Cómo no vamos a crear la cultura del fraude, de la picaresca, del todo para mí y nada para el Estado? He escuchado que gente que ganaba 900 euros al mes con dos pagadores, han tenido que pagar más de 1000 euros anuales a Hacienda y sin margen de degradación. También me han contado de nóminas falsas, con una cantidad neta a cobrar pero que el empresario le descuenta 25 ó 50 euros porque "todos tenemos que hacer esfuerzos con la crisis". ¿Se puede llegar a ser tan miserable?

Y el 25 de mayo, elecciones europeas. La verdad, tal y como están las cosas y lo tontos que somos en este país, somos capaces de refrendar estas políticas económicas. Yo espero que aparezca un político que nos garantice una buena gestión, respete los derechos ciudadanos y nos vuelva a poner en el tren de los ganadores porque así vamos de mal en peor, pero visto lo visto, espero cualquier cosa. ¡¡Espabilemos, que nos comen!! Ojalá haya alguien que movilice a la ciudadanía, llegásemos a paralizar el país y echásemos a toda esta calaña de delincuentes de corbata, al estilo Islandia. En el fondo, tenemos lo que nos merecemos, pero no podemos perder la esperanza de que llegue algún día un cambio que nos haga decir definitivamente que como en España en ningún sitio.




domingo, 9 de febrero de 2014

COMUNICÁNDONOS

Últimamente noto cómo utilizando el lenguaje de una forma u otra puede hacer que el mensaje que comunicas sea recibido por tu interlocutor como un ataque, una sugerencia, un halago o una muestra de cercanía. Después de los meses que llevo en mi nueva vida, estoy más atento a cómo lo uso y a cómo lo usan conmigo. Y saco conclusiones.

Está claro que la comunicación es aquella facultad del ser humano para transmitir lo que piensa, siente, opina o simplemente comenta, pero dependiendo de la forma en que lo hagas puede reportarte sanos beneficios o crearte enemigos por doquier. Una buena comunicación es la base de nuestras relaciones sociales y en muchos casos la garantía de éxito para la amistad, el amor, los negocios, las gestiones cotidianas o el aprendizaje. Y siendo maestro es necesario cuidarlo mucho porque cualquier palabra o frase dicha en un determinado contexto o situación puede llevarte a un malentendido sin quererlo.

No es que me haya sucedido nada malo en mi trabajo por ello ni mucho menos, sigo disfrutando de las clases con mis alumnos de 4º de Primaria y creo que ellos también, pero en el mundo adulto a veces las cosas se complican porque la gente tiene sus circunstancias vitales y cualquier mensaje comunicativo hecho sin la más mínima intención de molestar, acaba originando cataclismos.

Todo esto viene a que a las personas de mi generación nos educaron con el imperativo por delante y lo hemos asimilado en nuestro subconsciente utilizándolo por doquier. Más aún en mi caso, siendo docente, es un tiempo verbal muy empleado. Pero el uso del imperativo implica, en ciertas ocasiones, un dominio sobre el otro, una (valga la redundancia) imposición. No es lo mismo decir: "Aparta" que decir "¿podrías echarte a un lado, por favor?", al igual que tampoco es lo mismo decir "siéntate" que "¿no crees que estarías mejor sentado?".  Sé que muchas situaciones tensas que he vivido han surgido por estos fallos comunicativos. El caso es que cuando te lo dicen a ti es cuando te das cuenta del impacto que tiene en otras personas. Este mediodía lo he vivido con alguien muy querido (y no por ello le voy a dejar de hablar ni a tenérselo en cuenta porque sé que son hábitos muy difíciles de cambiar), pero ha sido la luz que me ha empujado a reflexionar y escribir esta nueva entrada.

En una época de crisis en que todo el mundo está más susceptible sobre todo por la precariedad laboral y la situación económica, cuando hay un "fallo" comunicativo de este tipo saltan chispas. Si a todo eso le sumamos nuestra educación represiva del fin de la dictadura y principios de la democracia en la que el imperativo era el tiempo verbal más utilizado, el cóctel se convierte en explosivo. El caso es que para solucionar estas situaciones el esfuerzo mental es brutal y muchas veces desistimos. Pero es necesario hacerlo. De ahí que todas las recetas que de vez en cuando aparecen en redes sociales, programas de televisión, páginas web, libros de Punset y otros nos vienen bien para mejorar nuestra educación emocional, tan en auge precisamente en estos tiempos de crisis.

Personalmente soy consciente de que en determinados momentos mi tono, mi timbre, mi forma y mi vehemencia al comunicarme pueden generar en mi interlocutor desasosiego, intranquilidad, malestar, disgusto o agresión. Nada más lejos de la realidad. La gente que me conoce sabe perfectamente que nunca hay una mala intención en lo que expreso ni en lo que quiero comunicar. Tampoco voy a ponerme medallas diciendo que soy todo ternura, pero sé que hay cosas que debo corregir, que todos debemos corregir en lo que respecta al lenguaje. Las dos palabras mágicas (por no decir más expresiones) que siempre decimos en los colegios me parece que deberíamos aplicárnoslas todos: "por favor" y "gracias" te abren no sólo puertas en todos los sitios, sino también los corazones de la gente... y las emociones. Biquiños a tod@s en estos días de temporal, ya parecemos peces de tanta lluvia, viento, olas y frío, esperemos que no duren mucho más porque se hace interminable.

domingo, 20 de octubre de 2013

BELÉN ESTEBAN Y EL "COACHING"

Sé que muchos al ver el título de la entrada ni os pararéis en leerla. Hacedlo igual, por favor. Os explico por qué. Ayer tenía la tele encendida mientras trabajo con el Mac o navego por internet. Y, cómo no, emitieron en Telecinco "Sálvame De Luxe". Llevaban varios días anunciando el regreso de Belén Esteban a las pantallas de la "telebasura", un fenómeno televisivo que en España debe ser lo que más audiencia da.  

El caso es que entre trabajo, cena y televisión, paré unos minutos a ver todo el ritual de su reaparición, capitaneado por Jorge Javier Vázquez al que no le podemos negar su don para la comunicación. Cuando Belén empezó a hablar respondiendo a las preguntas del presentador y de otros contertulios, el discurso se me hizo muy familiar y se acercaba mucho a lo que está ahora de moda entre mucha gente en España: ir a un "coach".

¿Que qué es un "coach"? Pues teóricamente es una persona que te "entrena" a nivel personal para que tu vida sea la mejor entre las mejores. Es una especie de "hada madrina" que te dice lo que realmente quieres oir en una etapa de tu vida en la que tienes un bajón emocional acentuado además por la coyuntura que se vive en el país. Hay una crisis moral, política y de valores (aunque los medios de comunicación se empeñen en hacernos creer que es económica) que afecta también a nivel individual. El individuo, la persona está en crisis y en ese momento es cuando aparecen los "coachs" y te sacan del pozo... aunque lo que en realidad hacen es ponerte en un altar y decirte lo válida que eres, lo guapa que estás, lo que puedes conseguir siempre porque "tú lo vales" y lo que te sobra en esta vida. 

Todo el discurso era tan de libro de autoayuda que no tenéis más que entrar en una de las múltiples páginas de "coaching" que hay por internet y comprobar que lo que decía Belén Esteban está en el proceder diario de muchos de estos "profesionales" de la motivación. No digo que no haya gente que no sea válida, pero sí que muchos se han subido al carro de la moda y se están aprovechando de muchos infelices, haciendo además estragos en sus respectivos entornos familiares.

"Del pasado no hablo porque está olvidado, sólo miro al futuro", "tengo casi 40 años y me queda mucho por hacer y por vivir", "la Belén Esteban (aquí puede leerse cualquier nombre y apellido) de antes no era yo, ahora sí que soy la verdadera", "a él le deseo lo mejor pero no voy a hablar nada de él porque forma parte del pasado", "mi psicoterapeuta me ha dicho que..." Frases de este estilo y otras del tipo "me he desprendido de una mochila muy pesada", "tengo que vivir mi vida sin tener en cuenta lo que piensen o digan los demás" han llegado a un punto que me taladran el cerebro por lo irreales e ineficaces que son. ¡Cuánto daño hacen! Aclaremos.

Licenciatura en Psicología: 5 años de carrera para obtener tu titulación y empezar a ejercer como psicólogo colegiado y, en cierta manera, controlado por un Colegio Médico; curso de "coach": unos cientos de horas de formación, pagar unos 6000 euros y "lanzarse al ruedo" apoyándonos en la inteligencia emocional, la psicología neurolingüística y unas pocas decenas de frases bonitas. Podría decirse que la labor profesional de un "coach" (que, REPITO, no digo que todos sean malos ni hagan mal su trabajo) puede rayar el intrusismo. Sé de buen tinta que muchos psicólogos de carrera están alerta ante esta nueva figura que campa a sus anchas en gabinetes con nombres rimbombantes o páginas web.

Lo malo de todo esto es cuando alguien sigue al pie de la letra lo que le puede decir uno de estos oportunistas y se destroza a sí mismo, a su entorno familiar, a sus amigos más íntimos... en aras de buscar su "plenitud" como persona en una realidad que es la que es, por mucho que la queramos maquillar con palabras bonitas y frases alentadoras. Me decía un familiar cercano que en el mundo empresarial la labor de "coaching" se lleva haciendo desde hace años para conseguir la motivación de un equipo, de cara a conseguir unos objetivos y unos beneficios. Pero que cuando su empresa les mandaba dos o tres días a un hotel para este tipo de actividades y en medio de un gran grupo en el que tenías que poner buena cara al compañero "hijoputa" que te clava el puñal en el trabajo diario a la mínima de cambio, le hervía la sangre y lo único que le apetecía en vez de darle un "abrazo de energía" es darle un buen puñetazo y partirle la nariz.

Yo espero que a la Esteban le vaya bien en su vida a partir de ahora, aunque lo dudo. Sigue siendo "carnaza" para el telespectador ávido de morbo y pendiente más de las veces que su vecino sale o entra de su casa y con quién que de los que tiene dentro de su propia casa. El problema es que en este país hay muchas (y muchos) "Belenes Esteban" que se creen que con unas pocas sesiones de "coaching", rompiendo su pasado y apartando de sus vidas a aquellos que de verdad les importan, serán felices porque "descargan su mochila, siguen su camino, dejan sus propias huellas", etc., etc. ¿Cómo se puede no cometer los mismos fallos en el futuro si no miramos al pasado? ¡Cuántas veces se ha dicho que una sociedad NO DEBE OLVIDAR SU PASADO SI NO QUIERE TENER LOS MISMOS FALLOS EN EL FUTURO! Pues lo mismo le digo yo a las personas: no podemos desprendernos de nuestro pasado, desde luego no de golpe ni así como así, porque en tu pasado (y en tu presente) hay gente que está ahí, apoyándote continuamente aunque no se diga y mucha gente además que depende y está pendiente de ti, de tus actos y de tu comportamiento en la vida (sobre todo los niños). Si les fallamos como personas porque "tenemos que hacer nuestra vida, al margen de lo que piensen" poco favor les haremos.

Y siento si alguien (algún "coach") se ofende por esto, pero la realidad es la que es. A una persona que lleva 4 años en paro no se le puede "vender" que "abra la ventana cada mañana, respire el aire del nuevo día y salga a la calle con una sonrisa y muy motivada, porque eres un ser único que puedes conseguir lo que te propones" porque seguramente tenga familia que alimentar e hipoteca que pagar religiosamente.  "Coaching" sí, pero con los pies en la tierra y no con alas de Ícaro para volar, que el sol   las derrite y caer desde las alturas tiene que ser doloroso, muy doloroso o incluso, mortal. Besos.


miércoles, 20 de febrero de 2013

Aurelia y el bombero

Parece el título de un cuento de esos que lees a tus hijos pequeños cuando se van a la cama. Pero no, no es un cuento, es la realidad de España. Historias como esta se están repitiendo día a día en todas las localidades del país, pero esta ocurre en A Coruña y la noticia está siendo titular en todos los informativos esta semana.

Aurelia es una anciana de 85 años que por retrasarse en el pago del alquiler dos meses está pendiente de una orden de desahucio en una vivienda del centro de la ciudad. Los ciudadanos están haciendo guardia día y noche delante del portal de su casa para impedir que la echen de su domicilio, obstaculizando la entrada a policías, funcionarios judiciales, etc. No estamos hablando de una familia que no puede pagar su hipoteca y el banco se queda con la vivienda. Se trata de un alquiler de 185 € que parece ser retrasó un par de veces pero que ya lo ha regularizado y aún así la quieren echar. El pasado lunes se requirió a un equipo de bomberos de A Coruña para que cortasen la cadena con la que la plataforma "Stop Desahucios" cerró el portal de acceso a las viviendas. Uno de los bomberos se acercó a la puerta, le hablaron desde dentro dos integrantes del colectivo, le pasaron un pasquín de la plataforma y el bombero, lo cogió, lo alzó en sus manos mostrándoselo a todos los presentes y dijo que él no rompía la cadena, que se negaba y se fue al camión. El aplauso y los gritos de "Sí se puede" atronaron en la calle y tanto Aurelia como el anónimo bombero son en esta semana los héroes de la ciudad y un símbolo para muchos en España.

No he oído a nadie entrevistado en los informativos de televisión que recriminase la acción del bombero. El apoyo a estas acciones por parte de los ciudadanos es total. Mientras la policía se dedica a aporrear y zarandear a ciudadanos que defienden a una anciana de 85 años, incluídos entre ellos parlamentarios elegidos democráticamente, le gente se suicida, se prende fuego o se sigue encadenando para hacer visible que ya estamos hartos no, lo siguiente. Que nadie responde por nosotros, que los políticos y las leyes permiten que un sinvergüenza como Bárcenas esté acusado de sacar del país 22 millones de euros, se vaya a esquiar a Canadá y a su vuelta en el aeropuerto nos mande a todos, literalmente y con perdón, a tomar por culo. 

Hoy comienza el debate sobre el estado de la nación. No creo que haga mucha falta porque ya todos sabemos cómo está el país. Lo que queremos son soluciones ya. Que igual que aprueban en pocos días una amnistía fiscal para todo "chorizo" que se precie, aceleren leyes que impidan los desahucios, que generen empleo o que una familia pueda optar a una ayuda de subsistencia básica. El irreal "estado del bienestar" en el que nos decían que estábamos es una entelequia. Sigue habiendo ERES (Orizonia, Iberia), concursos de acreedores (Reyal Urbis) pero los ricos son cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres porque su dinero va para los delincuentes que evaden capitales o se van a esquiar. ¿Quién nos arregla este panorama? ¿No hay un colectivo ciudadano que se una y que pueda sacar a flote el país? ¿O es que realmente estamos tan metidos en la mierda (de nuevo con perdón) que nadie en Europa ya nos hace caso y nos dejan a la deriva hasta que finalmente nos vayamos a pique? 

Llevamos años en esta situación y sin visos de mejorar, no hay un horizonte claro a corto plazo, no hay esperanza de que los jóvenes tengan trabajo, de que la educación y la sanidad mejore. Y lo único que se hace desde la derecha es criticar a los artistas que alzaron su protesta en la gala de los Premios Goya, como si lo que contaron fuese mentira, vaya. ¡Señores, que la gente se está prendiendo fuego porque están desesperados, que se suicidan porque los echan de casa, que hay niños que buscan comida en las papeleras de los colegios! ¿Hace falta decir más?

Y nosotros, los de a pie, los que tenemos trabajo y vivimos en nuestra zona de confort, ¿a qué esperamos para unirnos al bombero, a Aurelia o a todos aquellos que se manifiestan ante una de estas injusticias? ¿por qué tardamos tanto en reaccionar? Hoy he visto a primera hora que el primer ministro de Bulgaria dimite porque los ciudadanos están en las calles desde hace 10 días protestando por los altos precios de la luz y la calefacción. Lo han conseguido. ¿Espabilamos o qué?


sábado, 5 de enero de 2013

POR ENCIMA DE NUESTRAS POSIBILIDADES

Bueno, primera entrada de 2013. A punto de llegar los Reyes Magos y en poco más de 24 horas de regreso en Holanda, es lo que toca. Como todos los días, una de las primeras cosas que hago después de desayunar es actualizarme informativamente con las últimas (o primeras) noticias del día. Para ello siempre acudo a la web de "La Voz de Galicia", que aunque no es una publicación demasiado imparcial, es el periódico de A Coruña y 3º de España en tirada. Además, el periódico entraba en mi casa cuando era pequeño todos los días y yo lo leía, aunque sólo fueran las páginas de la cartelera, pero el hábito de hojearlo (con "h") lo adquirí.

Hoy aparece una noticia que, de nuevo, nos lleva a la crisis. Pero esta vez a confirmar aquello de que "vivíamos por encima de nuestras posibilidades". No quiero decir que con el contenido de la noticia todos los que ahora están en situación precaria lo hayan hecho ni mucho menos, pero podríamos decir que es el ejemplo de cómo la gente se "disparó" en sus gastos en época de bonanza y ahora no saben renunciar a ciertos lujos. Sin embargo, yo quiero abrir un debate moral sobre el tema porque una cosa es la caridad anónima y otra muy diferente la caridad controlada y la que llamamos para "lavar la conciencia", muy habitual en la sociedad española. 

La noticia es la siguiente: Una familia pobre gasta un donativo en percebes e ibéricos

Como leéis, ocurrió en Sada, una villa marinera a 18 km de Coruña. Quiero resaltar que esto sólo lo hizo una familia de las 62 que recibieron la ayuda social, pero también quiero hacer notar la inquina del periodista que redacta la noticia, ya reflejada en el titular: la palabra "pobre" creo que sobra y, en todo caso, utilizar otro adjetivo.

A lo que voy es a dos cosas. Desde luego que la familia no ha tenido reparos en gastar esa ayuda en lo que mucha gente ha comido en las fiestas de Navidad cuando, a lo mejor (no lo sabemos), tiene deudas pendientes más importantes. En todo caso, es su elección una vez ha recibido el dinero. ¿O es que el donativo viene con unas "condiciones de uso" en el que se obliga a gastarlo en facturas pendientes de luz, agua, gas, etc.; alimentos básicos como leche, arroz, patatas... o ropa? ¿Qué pasaría si se hubiesen ido a una tienda de ropa de marca y se hubiesen comprado prendas de alto valor? Un buen par de zapatos de hombre tranquilamente pueden tranquilamente pasar de 120 euros, un abrigo para el frío, 150-200, etc. La redacción de la noticia está encaminada a juzgar como incorrecta esa actitud de la familia, es decir, ha sido el periodista el que se ha convertido en juez de una conducta que podemos calificar de reprobable.

El caso es que la gente, de entrada, no aprueba esa conducta pero ¿somos nosotros los que tenemos que decidir en qué se gasta el donativo una familia con dificultades económicas? ¿O es que las listas de los servicios sociales de los ayuntamientos están llenas de gente a las que realmente no les hace falta esa ayuda? Si es así, revisen. Porque no es la primera vez que en nuestras conversaciones cotidianas sobre la crisis hemos dicho que la gente gastaba "por encima de sus posibilidades" y eso está comprobado. Cuando entrabas en época de bonanza en una vivienda de una familia con un sueldo mileurista, no te encajaba ver ropa de marca en sus hijos, una televisión en cada habitación o móviles de última generación para cada miembro de la misma, aparte de un coche tuneado para el jovencito de turno. Llegó la crisis, llegaron los recortes, la gente en el paro y ese ritmo de vida hubo que frenarlo, o más bien, llevarlo a la UCI después del batacazo que se dieron al quedarse con un sueldo más precario o directamente en el paro. Tal vez sea el caso de esta familia, no lo sé, pero desde luego ya tenemos debate moral abierto. ¿Qué se debe comprar o pagar con un donativo social? ¿Vale pagar la factura del móvil o la de Internet? ¿La gasolina del coche? ¿Los regalos de Reyes? o, ¿por qué no? ¿Los percebes y los ibéricos de la cena de Nochebuena...? Ahí queda.


viernes, 28 de diciembre de 2012

Sentirte en casa

Una vez llegados a casa y pasados los primeros días de vacaciones, la mente parece que necesita alimentarse y recuerdo: "¡Ey!, que tengo que actualizar el blog". Entro, leo a Pelocha y me da la idea de por dónde empezar. El reportaje al que hace referencia lo vi en Holanda y esa sensación de sentirte a disgusto porque tu país se va a pique y nadie lo salva, aparte de la imagen que está creando en Europa, es desoladora. Muchas veces me pregunto, "pero ¿qué puedo hacer yo para aportar algo a este desastre?" y no encuentro respuesta. Seguro que las hay, pero esa sensación de buscar tu salvación y no preocuparte por el interés general gana en tus pensamientos. No se trata de ayudar al que no puede, de aportar donativos o comida a las ONG's de ayuda social, sino de buscar soluciones para que no haya que recurrir a esas acciones. Parece que nos hace falta dar al Banco de Alimentos o a la Cocina Económica para ayudar y sentirnos bien, pero seguro que en la puerta de al lado de tu casa hay una familia que de buena gana te acompañaría en tu mesa de Navidad o Fin de Año. Recuerdo toda aquella movilización del 15-M que se quedó en nada, no surgió nada práctico de aquellas asambleas y acampadas y yo, personalmente, espero que vuelva a surgir algo así, espontáneo pero realista, que sea el ciudadano quién tome la iniciativa para acabar con este anquilosamiento político que tenemos desde ya hace mucho tiempo y que no surgió ahora con la crisis. ¡Y eso que nos quieren quitar Educación para la Ciudadanía del currículo escolar (no vaya a ser que eduquemos a personas que piensan)!

Hay detalles que no se le escapan a uno. Comenté en el blog de Pelocha lo del buffet en el restaurante asiático de este mediodía a 9'95 €, comiendo todo lo que te apetezca. Pero hago aquí la observación que la gente no escogía las ensaladas o los platos típicos de wok. No. Por ese precio, ¿quién no va a coger langostinos, navajas, almejas... para que nos los hagan a la plancha? Porque seguro que muchos los comieron en Nochebuena, pero aún así hay que amortizar los 9'95 €. Os puedo asegurar que yo me harté, pero fui un poco a lo menos común como comer algo de sashimi y un wok de verduras y setas, con fruta en el postre.

Mientras, los días transcurren sin novedad. Disfrutar de los críos, compartir con los amigos, alguna que otra compra y poco más. Tiempo espléndido para la época del año en que estamos, no sé si será augurio de frío en las próximas semanas, pero sé que en Holanda están más o menos igual, cuando salí el sábado para coger el avión eran las 4'30 de la madrugada y os aseguro que no hacía nada de frío. Por cierto, los vuelos fueron muy bien, pero os anuncio que Iberia, sumida en la crisis, deja de volar a Amsterdam el 10 de enero. No puedo llegar a entender cómo una compañía aérea con el prestigio que tiene puede caer en picado en pocos años tras su fusión con British Airways. Así que para el próximo viaje ya estoy mirando alternativas porque ya no tendré garantizado el enlace con Coruña con la misma compañía a unos horarios normales. Los buscadores de Internet me han llegado a dar el itinerario Amsterdam-Helsinki-Madrid-A Coruña en un viaje de 11 horas: para echarse a llorar.

Y lo primero que hice al llegar a Coruña, después de comer y jugar un poco con los críos, fui ir a ver el mar. Necesitaba oler y sentir la brisa marina en Riazor, así que cogimos los cuatro y nos fuimos a pasear por la playa bajo el sol invernal de un sábado. Tocamos el agua y no estaba fría, un hombre se atrevió a darse un chapuzón y un par de personas paseaban con sus perros por la playa. Eso fue un buen aterrizaje y sentirte en casa, disfrutando de lo que realmente echas de menos de tu ciudad. No hay crisis que nos pueda quitar esos momentos.



lunes, 29 de octubre de 2012

La recompensa de volver a casa

Ya pasaron las vacaciones y de nuevo estoy en Holanda. Con esto del cambio de hora y la llegada de la oscuridad empieza el período más duro del curso, aunque todo siempre tiene su lado positivo. La verdad es que fueron unas vacaciones un poco estresantes, papá en el hospital, visitas a los profesores de los niños, subir y bajar al colegio y al instituto, alguna compra, y no demasiado tiempo para disfrutar de los amigos.

Nunca pensé que contaría tanto el tiempo para regresar a casa, porque sí, mi casa es Coruña, digamos que Amsterdam es una situación temporal en mi vida profesional que tiene un punto y final. Hoy una de las primeras cosas que hice fue contar las semanas en el calendario hasta Navidad y quedan 8. Dentro de dos recibo compañía porque un familiar se viene a Holanda a buscar trabajo agobiado por la crisis, de la que siempre hay que hablar aunque uno no quiera. Así que si los que me leen en Holanda saben de algo, me lo comuniquen, está dispuesto a trabajar en lo que sea aunque esta persona tiene una buena formación en la rama de imagen y sonido, electrónica, informática, etc. 

Y mientras yo veo que la rutina sigue, tanto aquí como allí, y que es lo mejor para llevar una vida organizada, aunque a veces nos aburra. La llegada fue a pocas horas de las elecciones gallegas que dieron alguna sorpresa. Ganó el PP, pero a pesar de subir en escaños ha perdido votos, lo que la gente no acaba de entender. Está claro que el sistema no funciona, se beneficia al más votado aunque sólo lo voten un 20 o 30% de la población. Por otro lado el ascenso de AGE, liderada por el histórico Beiras y con la promesa de Yolanda Díaz, es un revulsivo en la política gallega. El descalabro del PSOE y el BNG traerá consecuencias que, por otra parte, son necesarias.

Hizo un tiempo espectacular, calor y sol hasta 24º. El sábado empezó a cambiar y ya estamos todos abrigados hasta las orejas. Estamos en un episodio de frío, aquí en Holanda esta semana no pasaremos de 12º, un poco la garganta ya vino afectada así que hay que empezar a cuidarse. Pero no es tanto el frío lo que no me gusta, es un engorro la lluvia, ir con el paraguas, no poder sacar la bici (no, yo lloviendo no voy en bici, aunque aquí podríais ver toda una moda para ciclistas en días de lluvia) y mojarte. Eso hace que la sensación de frío sea mayor.

En cuanto a los vuelos, cada día estoy más harto de los enlaces de Iberia. A la ida tuve que correr por toda la terminal 4 para coger el enlace a Coruña porque parece que aparcar el vuelo de Amsterdam en una punta y salir el de Coruña de la otra es práctica común, si a eso le sumamos 20 minutos de retraso volando por encima de Barajas es desesperante. Llegué, sofocado y tosiendo, pero la maleta evidentemente no llegó, así que tuve que volver por la noche al aeropuerto para cogerla. No hay nada como los aeropuertos "de bolsillo" como el de Coruña, todo es más rápido que los monstruos de Schiphol o Barajas, a pesar de estar bien organizados. Eso sí, desde Amsterdam con menos espacio en el avión para tus piernas por operar Iberia Express y los vuelos a o desde Coruña una gozada. ¡Que a nadie se le ocurra decir que nos cierran el aeropuerto de Alvedro porque le salto a la yugular!

Pero una cosa que estoy aprendiendo de toda esta aventura en el exterior con todas las situaciones que se crean es algo que nadie me quitará ya nunca. No puedo saber si la decisión que tomé hace ya más de dos años fue algo que tenía que ocurrir. Yo creo que sí, a pesar de dejar la familia en España. Sigo convencido de que mi familia aquí no estaría a gusto por muchos motivos. Lo que sí sé es que a mí, personalmente, me dará cosas positivas, aunque se pasen momentos malos y se haga también cuesta arriba en ocasiones. Y profesionalmente lo mismo. Muchas veces ya he comentado en este blog que sólo conociendo otras alternativas y opciones puedes juzgar lo que tienes en España y ya he dicho que tenemos muchas cosas buenas, especialmente en educación, a pesar de los índices de fracaso escolar, informes "PISA" y demás. Lo que se nota en nuestro país es una especie de complejo por parecernos a Europa que tenemos que sacarnos de encima. Europa tiene muchas cosas buenas, pero también España las tiene y no debemos perder nuestra idiosincracia por parecernos a Holanda, Alemania o Dinamarca, simplemente cada país, cada cultura aporta cosas y de eso es de lo que sacaré provecho.

Estos días le decía a mi hijo que, en el futuro, ojalá nunca tenga que separarse de su familia (si la llega a tener) por obligación, porque es muy duro no poder abrazarlos, darles un beso, compartir, jugar, o simplemente comer juntos en una mesa. Esa es la rutina que aborrecemos pero que es realmente la que nos llena cada día a nivel personal. Yo estoy aquí voluntariamente, y tiene que ser positivo en el balance final para todos; pero esto también es una actitud de nosotros mismos ante las adversidades: buscar siempre lo positivo aunque la vida te dé algún revés. Desde luego eso hace crecer a uno como persona y sé que, al regreso, se verán las cosas con otra perspectiva, valorando más las pequeñas cosas de la vida y lo que has conseguido en tu trayectoria vital hasta ahora. 

Eso sí, me gustaría que mis hijos salgan del "nido" cuando ellos lo demanden, siempre pensamos en programas como "Erasmus" o viajes por Interrail, definitivamente eso nunca puede hacer daño porque da conocimiento de otras realidades diferentes a la tuya y hace que al final seamos más tolerantes con el otro, con lo diferente a ti. Recuerdo que en COU tuve que leer un libro fundamental de la Literatura Gallega llamado "Arredor de si" de Ramón Otero Pedrayo. Pues un poco es lo que estoy viviendo yo. El protagonista del libro dejó Galicia en busca de algo más, recorrió España y Europa para al final volver a Galicia donde encontró realmente lo que quería, su identidad. Esa será la recompensa que, en cierta medida, ya estoy disfrutando cada vez que vuelvo a casa y nadie me la va a quitar.



miércoles, 26 de septiembre de 2012

25 de septiembre

Me cuesta mucho ver las imágenes de las manifestaciones de ayer en Madrid delante del Congreso de los Diputados. Ver cómo gente pacífica, de todas las edades se manifiestan porque están (estamos) hartos de oir mentiras, de ver cómo sigue subiendo el paro, de que los jóvenes formados de España emigren porque no hay una oportunidad para ellos, de que nadie sabe cómo sacarnos de esta crisis... Pero más me indigna que el Gobierno de España piense que son personas anti-sistema y delincuentes, cuando había jóvenes, gente de mediana edad y ancianos. Rajoy más preocupado por la foto con Obama que por los problemas del país, que no tiene ni idea de cómo solucionar, igual que la mayoría de los ministros. Recortes y más recortes, rescates autonómicos, dinero a la banca... y la gente que no tiene derecho ni a prestación de desempleo, ni social y ahora ya ni sanitaria.

La sensación que transmiten las imágenes y noticias que llegan de España es de tener un país al borde del estallido total; y la imagen que hay de España por Europa es exactamente esa, que es cuestión de semanas o días. En todos los aspectos de la vida se palpa el pesimismo: en sanidad, en educación, en servicios sociales, en pensiones. Por eso el 25 de septiembre creo que seré el inicio de un nuevo movimiento de protesta que tiene que cuajar de una vez por todas. Me entristece ver a los policías pegando a la gente como si viviésemos en un país de la "primavera árabe", como si la gente estuviese pidiendo libertad o que caiga un dictador. Pero al mismo tiempo reflexionas sobre el tipo de democracia que tenemos y que la realidad nos dice que no es la ideal, que esta clase política no es la que queremos y que no vemos alternativas. En un mes hay elecciones en Galicia y prácticamente podríamos pasar sin hacerlas, ya sabemos los resultados de antemano.

¿Nos merecemos esto como ciudadanos? ¿Hacia dónde vamos? Pesimismo, desesperación, angustia... no son palabras que levanten el ánimo de la gente. Pero desde luego los movimientos como el 25-S deben seguir, debemos seguir protestando en la calle, en las redes sociales, en donde sea. Hay que hacerse oir por todos los lados para que los políticos reaccionen y se dejen de tonterías y recortes innecesarios. Hoy tres países europeos, Holanda, Alemania y Finlandia han advertido a España que el rescate no es la solución. Pero mientras la gente se va, la gente joven, y ese sentimiento de desesperación está generando unos comportamientos en las personas que nos van a pasar factura en el futuro.

Yo sólo espero que se empiece a ver una luz al final de túnel, que el camino tortuoso parece no acabar nunca y que los ciudadanos reaccionemos definitivamente. Pero claro, no somos Islandia, que con 300000 habitantes dejó las cosas claras a su clase política y a sus bancos. Somos un país de 47 millones de habitantes, con muchas culturas diferentes, muchas veces poco solidarios entre nosotros mismos. Confío en que surja alguien o algo que una (que no sea un iluminado, claro) y estoy convencido de que se logrará y mejoraremos, lentamente, pero saldremos adelante.



viernes, 10 de agosto de 2012

ASALTO A SUPERMERCADOS

Observo atónito como el SAT (Sindicato Andaluz de Trabajadores) se autoproclaman los herederos de Robin Hood y se dedican a asaltar supermercados de la empresa Mercadona en los pueblos andaluces. Las imágenes salieron ayer en el Telediario nacional y, la verdad, dicen muy poco positivo de este grupo de trabajadores que se enfrentan y empujan a otros trabajadores como ellos, se ve claramente cómo increpan y empujan a las cajeras de Mercadona.

Me parece pasarse. No apruebo estos asaltos, máxime cuando dudo de que la comida llegue a aquéllos que realmente lo necesitan. Y además porque el empresario dueño de Mercadona es uno de los jefes más valorados y que mejor trata a sus empleados en el país. Durante las vacaciones en Murcia conocimos a una pareja que tenía dos críos y ella trabajaba en Mercadona y el era funcionario del grupo D en un hospital público. Hablamos de los trabajos, la crisis, etc. La chica nos llegó a afirmar que ella estaba cobrando unos 1000 euros netos por trabajar en Mercadona en un ambiente grato y con unas condiciones de trabajo y de ventajas para el trabajador que no tenía su marido siendo funcionario. Yo ya conocía la política de empresa de este empresario, por eso a la cadena de supermercados le tengo bastante simpatía.

Además, volviendo al caso de los asaltos, si este "sindicato" le hubiese pedido al sr. Roig comida para los ma´s dsfavorecidos estoy seguro que no tendría ningún problema en dársela. Pero de ahí a entrar como delincuentes y no como benefactores en las tiendas me parece que se traspasan muchas fronteras. Dudo de la bondad de este grupo de trabajadores y espero que no sigan con sus acciones que se veían claramente intimidatorias y coaccionantes ante las empleadas del supermercado.

No quiero con esto dar a entender que la gente pueda pasar hambre, ni mucho menos. Desde luego los que participaban en los asaltos no parecían llevar varios días sin comer. Bastante triste es ver a personas en las calles españolas buscando comida en los contenedores. Pero tampoco se trata de saquear y menos con malos modos y por la fuerza. Hay otras formas y la solidaridad no pasa por la delincuencia para alimentar a la población. En definitiva, creo que el SAT se ha pasado tres pueblos.

La crisis nos hace sacar lo peor de cada uno de nosotros y lo que es más grave, enfrentarnos con nuestros iguales. Si estos que se dicen llamar representantes de los trabajadores tratan así a las trabajadoras de los supermercados, me parece que nos estamos equivocando bastante. Esperemos que no empeoren  las cosas y rectifiquen, yo desde luego no creo que sea esta la solución.


(Foto extraída de El Mundo)


viernes, 27 de julio de 2012

PODEMOS (eso espero)

Hemos estado 10 días fuera de casa, de vacaciones con los niños en la playa, en el Mediterráneo. Este año visitamos la costa de Murcia, con base en San Pedro del Pinatar, localidad en donde vive una buena amiga que nos cuidó y nos trató como huéspedes de honor (¡¡¡besos, Esther!!!). Paseamos también por Cartagena, por Murcia capital y por los pueblos turísticos del Mar Menor. Calor a tope pero noches de verano con esa brisa que añoras en Galicia y que te permite estar a la orilla del mar a las 12 de la noche sin ningún tipo de chaqueta. En fin, una gozada, la postal típica del verano. Desde luego que le debemos mucho al turismo para que nuestro país vaya adelante, aunque ahora estemos como estamos, lo notábamos incluso en el hotel que nos alojamos, un 4 estrellas de lo mejorcito pero con personal escaso que hacía que sus servicios no fueran en algunos casos de la calidad esperada en un hotel de esa categoría. 

El caso es que cuando visitas estos lugares del Mediterráneo ves más palpable la situación de crisis que estamos viviendo. Los carteles de "se vende" o "se alquila" a pie de playa proliferaban en todos los paseos marítimos. Pero es que esa especulación creada por los avariciosos políticos y empresarios de turno es la que nos ha hecho llegar a donde estamos. Los precios seguirán bajando, pero a día de hoy es posible comprar por menos de 100.000 euros un apartamento de dos habitaciones pegado al mar. Impensable hace más o menos 3 años.

Y en esas nos enteramos que los gobiernos de la Comunidad Valenciana y de la Región de Murcia piden "rescate" al gobierno de España. Y el ciudadano de a pie se queda con cara de "póker" cuando sabe que esos gobiernos regionales son los que nos han llevado a la situación actual, haciendo promociones inmobiliarias imposibles, vergonzosas y aberrantes. Aprovechando la distancia, fuimos a Valencia, a visitar el famoso Oceanográfico. Desde luego que la visita merece la pena, aún pagando precios que se pueden considerar elevados para una familia de tipo medio español. El caso es que cuando entras en la tercera ciudad de España y llegas al complejo de la Ciudad de las Artes y las Ciencias te asombran las dimensiones. Los edificios son espectaculares pero claro, te surge de inmediato la pregunta: ¿es necesario semejante proyecto en una ciudad de este tamaño? Desde luego que a nivel turístico atrae gente, pero se necesitarán vender muchas entradas para rentabilizarlo. La visita fue cómoda, sin agobios, muy entretenida y hay que decir que el proyecto es espectacular por su contenido, pero claro, ¿era necesario hacerlo así? Porque la otra cara de la moneda es que, si se puede visitar sin agobios un domingo de julio, implica que no va tanta gente como se esperaba. Algo no encaja en todo esto.

En otro orden de cosas, los próximos días volveremos a olvidarnos un poco de la crisis con una nueva ración de "pan y circo". Hoy comienzan los Juegos Olímpicos de Londres y todos estaremos pendientes de nuestros atletas y de las grandes estrellas del deporte mundial, esperando records y actuaciones estelares. Dada la cercanía de Londres con Amsterdam estuve mirando la posibilidad de coger un vuelo y plantarnos en el anillo olímpico. Mi gozo en un pozo: los precios son desorbitados en las entradas deportivas y alojamiento, por lo que pasar 3 días en estas fechas 4 personas en la capital británica tranquilamente te puedes gastar unos 4000 o 5000 euros. Seguro que en algunas competiciones no habrá entradas y veremos mucha gente de todos los países, y de España también... ¿quién dijo crisis?

Buscamos ser positivos para ir recuperando poco a poco. Se oyen augurios catastróficos: que España volverá a la peseta, que perderemos nuestros ahorros, que habrá más pobreza, que Europa se acaba... Sigo pensando que los políticos de un país son el reflejo de la gente que lo habita (o lo que es lo mismo, tenemos lo que nos merecemos). El pueblo es soberano y puede cambiar la situación. Lo han hecho en los países árabes con regímenes dictatoriales, ¿cómo no lo vamos a hacer en democracia? Así que espero que la gente reaccione, que salga a la calle y que sea capaz de acabar con este sistema putrefacto. Si no lo logramos significará que le damos la razón a los que nos gobiernan, es decir, que nuestros políticos no son más que un reflejo de lo que cada uno de nosotros es en su vida diaria pero multiplicado por 100 o por 1000. Y éticamente es tan deplorable el hecho de despilfarrar millones de euros en "ciudades de..." como en facturar la chapuza de turno sin IVA con el fontanero del barrio o pagarle al constructor de tu piso dinero "B" para no declarar a Hacienda. Cuando votamos y echamos la papeleta en la urna eligiendo al político de turno que sabemos que es corrupto, ¿no somos nosotros un poco también corruptos por hacerlo? Hay alternativas y tenemos que buscarlas para salir adelante, seguro que lo haremos porque España (los españoles) tiene (tenemos) potencial, creatividad y capacidad para hacerlo, sin depender de toda esta estirpe de corruptos y buscando alternativas. Como nuestra "Roja"... ¡¡PO-DE-MOS!!

Bueno, y os dejo con una foto personal de las vacaciones sacada en el paseo marítimo de Valencia, en plena playa de la Malvarrosa; no todo van a ser fotos negativas. Besos a tod@s (Pelocha, espero que estés ya recuperada, ¡¡ánimo!!)


jueves, 12 de julio de 2012

De recortes, mineros y protestas

Otro día negro más en esta vorágine en la que está envuelta España. Los mineros (por cierto, algunos fueron alumnos míos en Ciñera de Gordón) llegan a Madrid y se unen a ellos miles de ciudadanos. El gobierno dice que "sólo" 10000, pero las imágenes de los informativos dan fe de que son más. Mientras eso ocurre, Rajoy anuncia más recortes en la clase media y trabajadora de España: nosotros, los funcionarios, una paga extra menos; los parados, menos prestación a partir del 6º mes de desempleo; subida del IVA en tres puntos... Nos exprimen y todos tenemos la sensación de salir y unirnos a los mineros en una gran marea ciudadana en contra de estos políticos que no tienen ni idea de cómo tirar hacia adelante. ¿Por qué no lo hacemos? ¿Por qué nos quedamos con los brazos cruzados y resignados? ¿Qué pasó con todos aquellos que hace poco más de un año se juntaron en Sol en el movimiento 15-M, dónde están?

Lo que sí sabemos todos es que tenemos la sensación de que se está beneficiando al ladrón, a las grandes fortunas, a los que nos metieron en esta crisis y que no se les castiga, sino que los perjudicados somos los ciudadanos de a pie, desde los funcionarios (que también "curramos" como el panadero, el minero, el comercial o la peluquera) hasta el que está en la cola del paro. En todas las secciones de opinión de los periódicos y foros de Internet se clama por una serie de medidas que a todos nos parecen lógicas menos a los políticos: reducir los municipios y toda su administración (¿cómo es posible mantener municipios de 400 habitantes?), acabar con las diputaciones, hacer que los cargos políticos como mucho sean de dos legislaturas para que nadie se "vicie" en el poder, que paguen a Hacienda los que más tienen y no aquellos que por tener dos pagadores de menos de 800 euros al mes se vean obligados a pagar mientras el que gana 100000 euros ¡le devuelven! No podemos tener una clase política que tenga como oficio ese, pasar de un cargo a otro desde que salió de la EGB (en algún caso ni eso). ¿Se pueden seguir haciendo las cosas tan mal?

Vivimos el sopor eufórico de la Eurocopa, cantando lo de "somos los tri-campeoooooones" y vemos que hay gente que sigue gastando sin límite. Estos días en Pamplona se mueve mucho dinero por los Sanfermines y hoy escuchaba en un informativo que unos chicos de unos 30 años hacían estos días 160 km de ida y otros de vuelta para estar a las 8 de la mañana en los encierros, correr, coger de nuevo el coche y llegar a tiempo al trabajo, TODOS LOS DÍAS (???!!!). ¿Realmente hay crisis y necesitamos dinero de Europa? Y esto es sólo una anécdota, ya que en cualquier pueblo o ciudad de España ves también despilfarro en fiestas de todo tipo, viajes, etc., en el ciudadano de a pie. Si lo pensamos fríamente no hay mucha diferencia entre los electores y los elegidos.

Pero el caso es que la situación económica es nefasta. Hay gente que pasa hambre, que espera en los contenedores de basura de los supermercados a que se tire la comida que caduca ese día o al siguiente, los comedores sociales a rebosar y los desahucios continúan. Mientras, la banca sigue enriqueciéndose, al pueblo le das "la Roja" y todos contentos. Estamos completamente anestesiados y alienados y sólo espero que haya una chispa que lo haga explotar todo y eche al pueblo a la calle, a cortar las carreteras del país y a manifestarse en los bancos.

Oí a Rajoy esta mañana en el Congreso decir que "nos dan dinero para pagar la Educación, los sueldos de los funcionarios, las prestaciones a los desempleados y la Sanidad". Es vergonzoso que un presidente del Gobierno y líder de un partido en el que muchos de sus cargos electos despilfarraron el dinero en sus comunidades autónomas o municipios tenga que dar ese mensaje a una ciudadanía que está harta de sostener a esta ralea de gente. Y los argumentos desde hace meses son los mismos: los ciudadanos, los funcionarios, los currantes, los desempleados... NO SOMOS LOS CULPABLES DE ESTA CRISIS, sino esa misma ralea que nos sigue gobernando en el país, en cada comunidad autónoma y en cada municipio.

En el BOE del 30 de junio se publicaron los Presupuestos Generales del Estado. Sería interesante que todo el mundo echase un vistazo al "tocho" de más de 500 páginas. Yo tengo curiosidad por saber un dato: cuánto de nuestro dinero va para financiar a los clubes de fútbol que deben millones a Hacienda, que no pagan a sus jugadores y a los que todo el mundo adora, mientras las personas con dependencia están en sus casas sin recibir la más mínima ayuda. Sé que estos argumentos pueden sonar a demagogia, pero es que yo, desde mi perspectiva de ciudadano, siento que algo hay que hacer, que nos tenemos que enterar y movilizar para que este país salga adelante, porque los españoles somos muy inteligentes, más que nuestros políticos y si nos dejasen los escaños a 350 ciudadanos, los mismos que diputados, estoy convencido de que se solucionaba todo en pocas semanas. Porque somos creativos, pensamos (a pesar de que nos quieren hacer tontos) y buscamos soluciones a los problemas reales, tenemos soluciones para la productividad y no haría falta ni defraudar, ni emigrar, ni robar, ni mentir, y seguro que después disfrutaríamos más de la vida. Por el bien de todos, espero que reaccionemos porque si no, no llegamos ni a las uvas... ni aunque tuviéramos la extra de Navidad.

Y la foto, para los mineros, rodeados de nosotros, los ciudadanos, a su llegada a Madrid. A toda Ciñera (siempre en mi recuerdo) y al resto de las cuencas mineras, ¡ánimo!



sábado, 9 de junio de 2012

¡¡¡AL RESCATEEEE...!!!

Pues ¡hala!, ya está. Se acabaron las especulaciones. A los bancos españoles les va a dar Europa 100.000 millones de euros. Eso sí, todos tranquilos que aquí no pasa nada, no somos Grecia ni Irlanda ni Portugal, ¡faltaría más! Al final los que han robado el dinero obtienen una recompensa y los que estamos currando nos quedamos viendo a "la Roja" que esperemos nos dé alegrías.

Echemos la vista atrás. Hace 7 meses hubo elecciones generales y el PP obtuvo la mayoría absoluta porque prometían salvar al país. Toda la culpa era de Zapatero y del PSOE. Para el ciudadano de a pie la idea es que aquellos que manejan el dinero, los grandes banqueros y las grandes fortunas, se van de rositas mientras los demás tenemos que sufrir las penalidades de reducción de sueldo, paro, penurias y en casos muy extremos escasez. Me comentaba hace unos días un papá de unos alumnos que en su pueblo de Cataluña los niños en los colegios dejaban de asistir al comedor porque no había abundancia de comidas y se llevaban su fiambrera de casa para no pasar hambre. Sí, sí, HAMBRE. En las redes sociales empiezan a circular algunos dibujos y parodias con el título "apadrine a un español" y yo no sé si tendrá que ver, pero este año hemos tenido un aumento de alumnos de cara al curso que viene y uno de los motivos es que la gente vuelve a emigrar, con sus hijos. También se ha abierto una convocatoria de profesorado interino en nuestra Agrupación y hemos recibido 4 cajas con más de 50 solicitudes llenas de méritos, currículos y diplomas que tenemos que baremar. Son pequeños datos, pero significativos.

Por otra parte, estoy oyendo que los países europeos que más condiciones querían imponer a España por ese préstamo a la banca eran Finlandia y Holanda. ¡Cómo no, si para este país todo lo que signifique dar sin pedir nada a cambio debe ser pecado! Esa consideración de que somos de segunda para ellos se acentuará más, como si a ellos les hayan ido bien las cosas. No digo que en muchos aspectos de gestión son fenomenales, pero yo creo que no hay que traspasar determinados límites, ya que mercantilizarlo todo me parece extremo, como siempre he mantenido aquí, especialmente la Sanidad y la Educación. Lo que más valoro de nuestro país es esa red que formamos con nuestros vecinos cercanos, en el edificio, en el barrio, aún perviven muchos aspectos de ayuda mutua y solidaridad. Yo eso aquí no lo veo, o por lo menos no de una manera altruista. Y España tendrá un 25 % de paro y habrá gente que lo esté pasando muy mal, pero seguro que tienen cerca a alguien que les ayude. Esa red de solidaridad y protección es algo de lo que nos tenemos que sentir orgullosos.

Pero claro, puedo entender que un europeo típico piense: "es que los españoles siempre están de fiesta,¿dónde están sus problemas?", ya que al mismo tiempo que nos rescatan sale en el Telediario que más de 8000 españoles se han desplazado a Polonia para los partidos de la Eurocopa, nadie se priva de las vacaciones y si a nosotros nos propusiesen un referéndum como en Suiza para aprobar si queremos 6 semanas de vacaciones tengo clarísimo el resultado de la votación, un "sí" abrumador.

En fin, a ver qué sale entonces de ese rescate y veremos si dentro de un año nuestra economía está mejor, esperemos que los bancos y aquellos que se han quedado con el dinero del ladrillo no vuelvan a enriquecerse y procuren que el a prado tenga trabajo y las familias puedan vivir con los mínimos de dignidad, pero que también aprendan a no vivir por encima de sus posibilidades, no volvamos a tropezar dos veces en la misma piedra.





jueves, 31 de mayo de 2012

¿Qué pasa con Bankia?

Crisis, prima de riesgo, bonos a 10 años, rescate, nacionalización, preferentes... Nos estamos haciendo expertos en economía, o eso creemos, porque yo sigo igual. Es más, cada ciudadano saca sus conclusiones y viendo los últimos días, más. La sensación en Europa es de que España tiene que cambiar y cortar. El otro día casi discutí con un holandés que vino a decirme que mi trabajo no era seguro y que los funcionarios deberían ser reducidos y que no pensasen que tienen un trabajo toda la vida. Mi única respuesta fue que la crisis no la creamos los funcionarios de Sanidad y Educación de España y que si en Holanda se cambió todo el sistema sanitario y fue a peor, España no tiene que seguir ese camino.

Pero cuando nuestro gobierno anuncia la nacionalización de Bankia y que el "chiringuito" de sus amigos de la ex-Cajamadrid y otras cajas cuesta nada menos que 19.000 millones de euros, lo primero que se me viene a la cabeza es que los recortes anunciados en Sanidad y Educación, nada menos que 10.000 millones, van para comprar un banco que no sabemos si es viable o no y que, desde luego, si está como está no es por culpa de los médicos, de los maestros, de los alumnos y de los pacientes, sino como hace pocos días decía Arguiñano, de los "gángsters" de la economía. 




La sensación que hay es de auténtico miedo. Ya he oído historias de gente que enterró su dinero y se le quedó transparente por la humedad, perdiéndolo todo; de gente que lo mete en el ladrillo, literalmente en sus agujeros. Y cuando tienes un pequeño patrimonio que has conseguido por tu esfuerzo o porque te has ido de España para un futuro mejor, pero pagas tus impuestos en España y toda tu vida está allí, ¿por qué tenemos que estar con este sinvivir de no saber cómo se levantarán los mercados mañana?

Nadie sabe cómo salir de esta crisis y eso desconcierta. Ni lo sabía Zapatero ni mucho menos Rajoy, ni Guindos ni Sarkozy ni Merkel ni Hollande. ¿Qué hacemos entonces? ¿Esperar, invertir, gastar...? Oyes que Grecia podría dejar el euro y automáticamente al volver el dracma la crisis se agudizaría. Ni pensemos en que vuelva el florín, el marco, el franco o la peseta. Que no cunda el pánico.

Así que no nos queda más que aguantarnos o hacer como los islandeses: salir a la calle con cacerolas y no permitir ni un euro más para los bancos. Ellos son los que crearon la crisis y no la tenemos que pagar los ciudadanos, que visto lo visto somos más inteligentes que los banqueros, economistas y políticos. Claro que los islandeses son 300.000 habitantes y nosotros 47 millones. ¿Nos pondríamos todos de acuerdo? Seguramente no, aunque ahora que se acerca la Eurocopa y volvemos a tener a "la Roja" como favorita, la gente se olvidará, gastará dinero, se irá a Polonia y se llenarán los bares con todos unidos siguiendo al equipo nacional. Pan y circo, aunque sería genial que algunos de nuestros "gladiadores" futbolistas diera el toque de trompeta para una revolución, entonces sí que los seguiríamos todos y a lo mejor salíamos de esta. Aguardemos, entonces, y paciencia.



lunes, 23 de abril de 2012

HOLANDA SE ECHA A TEMBLAR

Hay mucho que contar y no sé cómo abordarlo. Esta "disneylandia" particular adornada con tulipanes pasa malos momentos. Este fin de semana, y a 7 días de la fiesta más multitudinaria del país, el destino les tuerce su fortuna y les hace poner, nuevamente, los pies en la tierra, explotando su particular burbuja. Vayamos por partes.

Un fin de semana normal en mi vida aquí pasa por el descanso después de toda una semana de viajes patrocinados por NS (Nationale Spoorwegen, o lo que es lo mismo, la RENFE holandesa), algún paseíllo con visita a un museo o atracción de importancia en Amsterdam u otras ciudades, algún café con amigos, adelantar trabajo o terminar lo pendiente y alguna compra, entre ellas la de nuestro periódico "El País" que venden en varios puntos de la ciudad. Hoy venía cargadito de noticias de aquí.

Como ya sabréis, ayer hubo un accidente ferroviario en Amsterdam: 125 heridos, 13 de ellos críticos. Ya tenemos al país en estado de "esto no puede pasar aquí y menos en Amsterdam". El caso es que un Intercity y un Sprinter (palabras más que habituales en mis conversaciones en holandés con los trabajadores de la NS) chocaron frontalmente entre la Estación Central y la de Sloterdijk, de la que ya hablé aquí alguna vez. Si el choque llega a ser en una de las rectas de este país en su inmensa campiña o en una hora punta, no lo cuentan. Consecuencias: todas las comunicaciones desde Amsterdam en estado de caos y curiosamente existe la sensación de que "se veía venir" porque últimamente las quejas de los usuarios en el entorno de Amsterdam, Schiphol, Zaandam... eran constantes y se publicaban en los periódicos. De trasfondo, parece ser, los recortes. ¡Sí, sí, han oído bien: AQUÍ TAMBIÉN HAY CRISIS!

El caso es que yo soy usuario de esa linea tres veces a la semana: en los famosos Sprinter viajo lunes, jueves y viernes en la misma ruta que el tren accidentado (Amsterdam - Uitgeest), así que uno de los heridos podría ser yo. Mejor no pensarlo.

Segunda noticia publicada en "El País": "El Gobierno holandés cae al perder el apoyo de la extrema derecha". Porque sí, queridos lectores, la llave de la gobernabilidad del considerado paraíso europeo la tiene la extrema derecha, el llamado "Partido de la Libertad" de Geert Wilders (del que no pienso poner ni una foto para no darle más protagonismo), un político que piensa como muchos de los nuestros pero que además lo dice públicamente: "soy xenófobo y quiero que los musulmanes se vayan de Holanda". No se lo pierdan, es la segunda fuerza nacional. Pues bien, Wilders se ha negado a apoyar las medidas impuestas por la UE de reducir el déficit al 3% con expresiones como "las exigencias de Bruselas son una tontería. Al cuerno con ellas. El paro solo subiría y no puedo defender ante mis votantes que los pensionistas perderán poder adquisitivo", eso, justo los pensionistas que se van a operar al sistema de salud español. El Primer Ministro Mark Rutte parece que ya ha informado a la reina Beatriz de la situación, así que a ver cómo se llega al día 30, el "Koninginendag"

Y hoy nuestro periódico nos deleita con una carta al director de una española residente en Amsterdam que  se ceba con su país de acogida y critica las medidas de Rajoy. No sé si se podrá enlazar de alguna manera,  pero intentaré explicároslo porque me puso una sonrisa de oreja a oreja mientras degustaba un delicioso "koffie verkeerd met een cheesecake". Dice esta mujer que en Holanda "se pagan un 40 % de impuestos pero que te tienes que contratar un seguro de salud obligatorio en el momento en que empiezas a trabajar de un mínimo de 100 euros mensuales. Si quieres mayor cobertura, pagas más. Si no eres de la UE o no tienes seguro y vas a urgencias pagas 400 euros". Continúa explicando que quien tiene más dinero tiene mejor asistencia sanitaria, lo que le parece totalmente injusto, "ya que la salud es un derecho humano universal sin condición alguna" (¡¡BRAVO, Marta del Campo, a ver si se enteran por aquí!!).

Marta sigue su relato hablando de una experiencia personal. Comenta que ha ido al médico para saber si se tiene que operar y lo primero que le preguntan es sobre su cuenta bancaria y cito textualmente la respuesta del doctor: "Puedes ir al especialista pero al final de año no se te devolverán los 200 euros que se devuelven cuando no vas. Tú decides, pero el fisio también hay que pagarlo". Así es, señores, el "bienestar" de este país.

La carta remata de manera magistral cuando Marta dice: "En un buen sistema sanitario aquellos que tengan más deben financiar a aquellos que tienen menos. Y no se trata de bondad ni caridad, se trata de justicia. Porque no olvidemos nunca que vivimos en sociedad, en comunidad, sin la cual el desarrollo y la calidad de vida de cada individuo serían inviables. Es decir, que el que tiene mucho tiene mucho no solo por sí mismo, SINO PORQUE EL RESTO DE LA SOCIEDAD LE HA AYUDADO A ELLO" (¡¡Nuevamente, bravo!!)

El colofón es magistral, de los de enmarcar: "El sistema sanitario español es (mejor dicho, era) envidiable, con muchísimas cosas que mejorar, pero al menos JUSTO. Un sistema donde cualquier SER HUMANO (...) podía ser atendido sin temor alguno. Yo esta tarde por un momento he pensado en el dinero más que en mi salud". (Marta del Campo Milan, Amsterdam - Países Bajos)

Creo que el contenido de esta carta resume muy bien lo que es este país y lo que yo llevo diciendo desde pocos meses después de llegar aquí. Me entran ganas de decirle a todos "¡Españoles, luchad por lo vuestro y por lo de todos, pero no dejéis el país en manos de ineptos que quieren copiar a Europa cuando Europa lo que quiere es beneficiarse de nosotros y exprimirnos!"

Aquí os dejo el enlace, lo he encontrado: Carta del Marta del Campo

Y mientras, hay que darle algún gustillo al cuerpo. Este sábado se celebró en Amsterdam la 4ª edición del "Eurovision in Concert" y allí estaba yo, claro, con mi compañera de trabajo Mª José para ver de cerca y apoyar a nuestra representante de este año, Pastora Soler. Gran voz, gran intérprete, buena canción y una sala con más de 1300 personas que la aplaudieron a rabiar, más que a muchos de otros 22 artistas de otros países que irán este año al Festival a Bakú (Azerbaiyán). Al salir tuvimos la suerte de encontrarnos con ella y de hacernos una foto. Lo pasamos muy bien y es una pena que Bakú esté tan lejos porque recordando el año pasado en Düsseldorf... Si este año bajamos del Top 10 será una gran injusticia, pero siempre hay que pensar en ganar, claro, con el permiso de TVE, que para nuestro país es la que corta el bacalao. Seguiremos informando desde las planicies tulipaneras.





miércoles, 18 de abril de 2012

A Dios rogando y con el mazo dando (ACTUALIZADO)

Si se entera Mumba, la elefantita del zoo de Amsterdam, lo que estuvo haciendo nuestro rey Juan Carlos allá por las tierras de donde salieron sus antepasados, probablemente cuando llegasen españoles a verla les torcería la cara. El caso es que la "travesura" de nuestro rey también ha tenido eco en la prensa holandesa. Los periódicos gratuitos que suelo hojear (y a veces leer un poquito entendiéndolos) de viaje en los trenes holandeses, reflejaban así la noticia:

SPITS: "Olifantenjacht Carlos valt verkeerd" (la cacería de elefantes de Carlos salió mal); "Spaanse koning breekt heup op twee plaatsen" (el rey de España se rompe la cadera por dos sitios). En el cuerpo de la noticia se hace referencia al 96 % de los ciudadanos que respondieron "MAL" a la encuesta on-line que hizo El Mundo preguntando si estuvo bien el viaje en momentos de crisis, a las intervenciones de Cayo Lara y al accidente anterior de Froilán.

METRO: "Olifantenschade voor Spaanse Juan Carlos" (daños por el elefante para Juan Carlos) "De Spaanse koning Juan Carlos probeert zijn imago te herstellen na een omstreden jachtpartij" (El rey Juan Carlos intenta recuperar su imagen después de una polémica cacería). Curiosamente este diario sigue a El País citando que el viaje costó 40000 euros y las declaraciones del socialista madrileño Tomás Gómez sobre las responsabilidades del rey y su teórica abdicación en el príncipe Felipe.

Está claro que al rey lo hemos "pillado". Si no llega a pasar nada, nadie se entera de que fue a Botswana, lo cual induce a pensar que no es la primera vez que hace algo así. Evidentemente lo que más duele no es el ¡hecho de la cacería, sino lo engañados que nos sentimos todos los españoles en estos momentos de dura crisis, máxime cuando Juan Carlos ha declarado públicamente "que no duermo por las noches pensando en el paro juvenil" o sus palabras a los empresarios de que "hay que arrimar el hombro". Hay un refrán español que sirve perfectamente para estas situaciones, igual que cuando la Iglesia predica la pobreza, habla del hambre en el mundo y luego vemos el lujo del Vaticano o las comilonas de obispos, cardenales y demás, sin contar detalles más escabrosos que todos conocemos: "A Dios rogando y con el mazo dando".

No seré yo quien defienda la actuación del rey, a pesar de valorar su importancia histórica en la transición democrática española. Y tampoco seré el que salga en defensa de un régimen republicano, la verdad es que me da igual que haya uno u otro siempre y cuando el Jefe del Estado sea un representante excepcional para nuestro país, porque si pensamos en lo que hay por Europa pues tenemos también de todo (por ejemplo, el "amigo" Sarkozy). Es más, yo estoy convencido de que, si hubiera mañana mismo un referéndum en España para decidir entre monarquía y república ganaría la monarquía, además sería en el contexto político actual bastante impredecible la postura de los partidos políticos en relación al modelo de estado, y creo que especialmente en el PSOE, que se vería en una disyuntiva difícil a la hora de escoger dado su apoyo a la monarquía en todos estos años a pesar de tener una clara tendencia republicana desde su fundación. El caso de IU estaría más que claro y el del PP también, así que una campaña electoral defendiendo uno u otro régimen de estado sería un debate interesante. 

La Casa Real ha publicado recientemente y a raíz del "escándalo Urdangarín" sus cuentas. Básicamente lo que se pide es transparencia y yo creo que es necesaria para que su imagen no se ennegrezca más. Pero también hay que decir que hace poco tiempo también se han dado a conocer los costes de las casas reales europeas por no recuerdo qué publicación europea y la española es la más barata mientras que la holandesa es la más cara, se sabe que la princesa Máxima no viste precisamente de Zara.

En fin, críticas por todos los lados y más que unánimes para la cacería. Yo os dejo aquí la aportación de un investigador español en su blog y que me llegó a través de facebook (¡¡gracias Sonia!!). Deberíamos leerla todos porque resume al 100 % lo que sentimos todos los españolitos de a pie en las circunstancias actuales. Pero ojo, que nadie se confunda y vuelvo a lo de siempre, no somos los únicos en Europa que estamos así, también por aquí arriba se cuecen habas y mi consejo es "cuando las barbas de tu vecino veas cortar..." ¡Qué refranero me he levantado hoy!




Y para no repetir imágenes que todos hemos visto, la de hoy es un chiste, con todo el respeto, que ilustra perfectamente la noticia. Hay que llevar la vida siempre con una sonrisa. Hasta pronto.




ACTUALIZACIÓN: He llegado a casa y he visto las imágenes del Rey pidiendo disculpas. Ya se califica como uno de sus peores momentos como monarca. Personalmente creo que, aunque es algo muy estudiado por cómo lo dice y dónde lo dice (escenografía), era más que necesario hacerlo y que espero sirva de precedente par laos políticos que JAMÁS piden perdón por robar al Estado y siguen siendo aplaudidos por muchos. Ahora es la conciencia de cada ciudadano perdonar o no, pero creo que siempre hay que hacerlo desde el respeto a lo que representa, porque se ven comentarios en las opiniones de la prensa y en las redes sociales que dejan mucho que desear y nos dan una idea de la ralea (Paquito, te copio la palabra) que también vive y convive entre nosotros. Sin respeto entre los integrantes de una sociedad, desde el Rey hasta el sin techo que vive en un cajero automático no podemos ni seguir adelante ni mucho menos salir de la crisis.