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miércoles, 27 de septiembre de 2017

CUATRO NIÑOS... Y UNA TRAGEDIA

A veces me pregunto cómo es posible que en un país que se supone avanzado como España ocurran cosas más propias del Tercer Mundo o de una película al estilo de "Los Santos Inocentes". No sería un mal título para comentar la noticia que a más de uno y a más de una nos ha revuelto, a pesar de que los medios no han querido esta vez buscar carroña, imagino porque no vende.

Situémonos en una pequeña población de la provincia de Huelva llamada La Zarza- Perrunal, en una comarca un tanto olvidada llamada el Andévalo. Lo que solemos llamar "España profunda". Hasta allí llegan, hace poco más de un mes, una pareja con 4 niños, tres de un matrimonio anterior de ella. Por lo que cuentan las noticias, su situación personal es lamentable: la mujer y el hombre con problemas de toxicomanía y alcoholismo, sin recursos económicos y los niños en una situación que se podría considerar poco digna para cualquier menor. Ella es originaria de allí y vuelve a una antigua casa familiar, medio en ruinas, sin luz ni agua, en la que tienen que entrar forzando la entrada y una ventana. Los vecinos la reconocen y los ayudan en primera instancia, pero no tienen donde quedarse ni cobijar a los niños. Recurren a los servicios sociales del Ayuntamiento que les concede otra vivienda con un alquiler bajo en donde se instalan hace unos días. 

Los niños acuden al colegio, uno de ellos parece que además tiene una disfuncionalidad. Y la tragedia aparece en los medios el pasado sábado. Uno de los hijos entra en la habitación de su madre y su pareja, la toca a ella y dice que está dormida y muy fría, por lo que sale a avisar al casero. Al entrar se encuentran la macabra escena de la pareja muerta y la crudeza de saber que los niños llevaban 4 días conviviendo con ellos muertos y haciéndose cargo unos de otros, lavándose, haciendo la comida, poniéndose la ropa y yendo al colegio. Parece ser que tenían orden de su madre de no entrar bajo ningún concepto en la habitación y que como ya otras veces había pasado, los niños declaran que se pasaban encerrados ella y su pareja horas "jugando a la Play". Al hacer la autopsia a los cadáveres el resultado es suicidio por sobredosis.

El enlace a las noticias de este caso los podéis leer aquí

Ni por un momento me he podido imaginar lo que habrán vivido esos niños en su vida. Por lo que dicen la prensa, había una situación de desamparo y dejadez por parte de su madre y su actual pareja, de hecho no era la primera vez que los niños se ocupaban de sí mismos porque los adultos o no estaban o estaban en unas condiciones lamentables. El padre biológico de tres de los niños había pedido ya hace tiempo la custodia de los menores, pero por lo que se ve NADIE hizo caso de esta petición y los niños vivían como vivían. Y mi reflexión es: ¿cómo es posible que en pleno s. XXI, en un país occidental, todavía haya niños que tengan una infancia como esta? Y lo que me parece más grave: ¿ninguna institución, ayuntamiento, servicios sociales de la Junta de Andalucía hizo un seguimiento de la situación de los niños? Según se sabe, venían de la capital de la provincia y ya arrastraban la situación desde hacía tiempo. 

La cuestión de fondo es que las prioridades en nuestro país no están claras. Por supuesto, en primer lugar, el BIENESTAR DE LOS NIÑOS. Dado que por medio había un caso de separación de pareja, la CUSTODIA COMPARTIDA que yo tanto reclamo a nivel nacional como punto de partida en los casos de separación y divorcio arreglarían y sacarían a la luz muchas de estas historias. En cualquier caso, es totalmente alucinante que una madre con toxicomanías y alcoholismo tenga la custodia exclusiva de sus hijos (tirón de orejas al juez o a la jueza de turno). Por otra parte, es realmente inaudito que no haya protocolos rápidos de actuación entre las instituciones escolares y los servicios sociales cuando se detectan casos como este. No es la primera vez que en colegios en los que he dado clase mis compañeros y yo hemos detectado casos similares. Recuerdo hace tres cursos tener a un niño procedente de Rumanía matriculado en mi clase y no apareció al inicio de curso. Como no estaban tampoco en el domicilio de empadronamiento, ni las fuerzas de seguridad ni los servicios sociales pudieron localizar a su familia. Pues bien, apareció después de tres meses un día de diciembre y yo no daba crédito. Me cansé de llamar a dos asistentes sociales y la respuesta final fue que como su familia era de temporeros, no podía haber un control de sus movimientos dentro del país, ya que hoy estaban recogiendo ajos en Cuenca y mañana uvas en Extremadura. Es decir, un niño de 10 años sin escolarizar tres meses, con un idioma que no es el suyo y acompañando a sus padres al campo para ganar 4 duros. ¡Un desastre de Administración!

Y mientras los balones se echan fuera de los tejados: NADIE es culpable de nada, pero 4 menores han estado viviendo en una situación de claro riesgo. Ahora el padre se ha hecho cargo de los cuatro y aún la Junta de Andalucía tiene que decidir si quedan a su cargo o en un centro de acogida... ¿desvaríamos o qué? ¿Entonces cuando su madre se metía de todo no tenían que valorar la acogida o es que primaba más favorecer a la mujer que a los niños?

En resumidas cuentas, una tragedia. Me gustaría saber qué pasará en el futuro con estos niños. Sobre todo si vivirán con afecto, con cariño, con comprensión, si llegarán a olvidar estos días y si saldrán adelante. Estoy convencido que sí porque la necesidad les ha hecho aprender cosas que a otros niños de su edad que tienen todo les hubiese pasado. Suerte para ellos y para los que ostentan puestos de decisión en estos asuntos, una llamada de atención para que no vuelva a haber ni un caso más en el que los menores sean perjudicados por las malas decisiones de sus padres (madre en este caso y q.e.p.d.)



sábado, 29 de julio de 2017

NI MALTRATO NI SECUESTRO

Vaya por delante la siguiente declaración: soy FEMINISTA, entendido el feminismo como 


Ideología que defiende que las mujeres deben tener los mismos derechos que los hombres (Diccionario de la Real Academia Española)


Y en una sociedad avanzada como pretende ser la española (y digo "pretende" con todo el sentido que conlleva) es un objetivo honorable para alcanzar que todos sus ciudadanos lleguen a ser feministas. Por lo tanto, el feminismo no es lo contrario del machismo que es entendido como


Actitud de prepotencia de los varones respecto de las mujeres (misma fuente).


En España se vivía en una sociedad machista en la dictadura y que ha dejado una impronta sobre todo en generaciones de gente mayor y aún durante muchos años en democracia se inculcaban determinados valores y actitudes machistas en la educación y en la vida cotidiana

Es evidente que todavía hay muchos restos de machismo y en nuestro país el mayor problema son las muertes de mujeres a manos de sus parejas o ex-parejas en una lacra que no parece que descienda en número de víctimas. En los últimos años todos los gobiernos han luchado contra este terror y hace pocos días se han aprobado 200 medidas para avnazar en la lucha contra la violencia machista protegiendo a las mujeres.

Existe una Ley Integral contra la Violencia de Género aprobada por el gobierno socialista de Zapatero que es el referente para combatir estas agresiones. Hay mucha sensibilización entre diversos colectivos y asociaciones, entre el profesorado, en los medios de comunicación, etcétera, y todos hemos visto por ejemplo este mismo año y por la grabación de unas cámaras de seguridad cómo un hombre en Alicante arrastra de los pelos en el portal de su domicilio a su pareja cuando llega al interior del mismo, en unas escenas que ponen (nunca mejor dicho) los pelos de punta. No creo que haya NADIE que no vea en eso un maltrato y evidentemente ese "personaje", por llamarlo de alguna forma, fue detenido y encarcelado.

Sin embargo hace pocos días ha saltado a los medios el caso de Juana Rivas, una madre separada de su pareja y con dos hijos, que se ha negado a devolver a los menores a su padre en el período de vacaciones que le corresponde, alegando que es un maltratador y que sus hijos corren riesgo con él, aparte de decir que su hijo "no quiere estar con su padre". Automáticamente los medios de comunicación, asociaciones de mujeres, instituciones y prácticamente todo el país se ha puesto del lado de la madre que aparece como una mujer aterrorizada por el hecho de ver a sus hijos con su ex-pareja, para más inri residente en Cerdeña (Italia). Y ha tomado la decisión de desaparecer con sus hijos y no entregarlos en el punto de encuentro de Granada, generando una ola de solidaridad sin igual en las redes sociales con el lema #JuanaEstaEnMiCasa.

A raíz de esto, puse un comentario en mi muro de facebook con unas reflexiones de un juez ante la decisión de la madre, explicando legalmente lo que supone el secuestro de sus hijos. Porque sí, es un secuestro, aunque haya gente que mantenga un "yo haría lo mismo" en un caso similar con sus hijos. Ese post en mi muro ha generado un intenso debate entre todos y todas los que allí han comentado, dando la impresión de que efectivamente se posicionan del lado de la madre y que el padre es un maltratador.

En las últimas horas cada vez aparecen más voces haciendo ver la versión del padre, primero las declaraciones de su abogado en un programa de televisión, artículos de psicólogas y todo tipo de opiniones defendiendo el derecho del padre de ver a sus hijos a los que, parece ser, su madre PROHÍBE hacerlo desde hace un año. Además, parece ser que todo el proceso judicial de separación y supuesto maltrato (pongo "supuesto" porque parece ser que el padre aceptó la acusación de maltrato como pacto para poder ver a sus hijos) se desarrolló en Italia, por lo que los juzgados españoles no tienen jurisdicción en el tema, aunque existe una ley europea que garantiza ante todo el bienestar de los menores.


Enlace al vídeo de Antena 3

Yo desde que salió el tema en los medios me "olió" mal. No sé quién tiene la razón ni los pormenores del caso, pero lo que sí sé es que casos como este debe haber miles por toda Europa y no salen en los medios. Es más, creo que precisamente eso, el mediatizar situaciones familiares que inmiscuyen a menores es totalmente perjudicial no solo para ellos sino también para la lucha contra la violencia de género. No se sabe dónde están Juana ni los niños a la hora de escribir este post, lo cual está claro que incumple una sentencia judicial. Lo que ocurre es que los que defienden a Juana opinan que ellos también la incumplirían si realmente están seguros de que sus hijos corren peligro con su padre, es decir, se cree sin ningún tipo de cuestionamiento la postura de la mujer y se pone un cartel de "maltratador" automáticamente al padre como si fueran nuestros vecinos conocidos de toda la vida. Entonces, si cada uno cumple lo sentenciado por los jueces como le viene en gana, ¿qué valor se le da a la Justicia?

En el hilo de esa publicación en facebook que hice los comentarios defendiendo la postura de Juana Rivas e intentando convencerme de que ha hecho bien y el equivocado soy yo, han sido mayoría. Y yo lo siento, pero no voy a cambiar de opinión. Sigo pensando que flaco favor está haciendo esta campaña por la violencia de género y sobre todo por el bienestar de los menores, porque quien más quien menos vivimos día a día situaciones (yo como profe varias a lo largo de mi carrera) en las que podemos cuestionar el bienestar que tienen dentro de sus familias determinados niños y niñas y no precisamente con padres separados o divorciados, sino más bien todo lo contrario. Lo que sí me indigna es que con casos como este y su mediatización, España sigue siendo ese país que "pretende" ser, como decía más arriba. A la mayoría de los españoles de a pie les gusta verse en el "meollo" de la cuestión, en seguir el llamamiento de un individuo o individua ante cualquier causa que consideremos justa y de "desenvainar la espada" para luchar contra los gigantes, cuales quijotes manchegos. Y yo sinceramente no. No lo vi claro y no lo hice. Que seguro me pillan en otra situación y, enfervorizado por la masa, me uno también en cualquier momento a un acto así, pero es que no sé por qué (bueno, sí lo sé) seguimos siendo tan de "reality show".


No me pongo ni del lado del padre ni del lado de la madre, básicamente porque ni los conozco ni tengo la información suficiente como para posicionarme. Pero sí me pongo del lado de los jueces que han dicho, nada más y nada menos que cuatro, que no ven peligro en que los niños estén con su padre en vacaciones. ¿Se equivocan los cuatro? ¿Se equivocan los psicólogos o psicólogas que han valorado a esos niños? En este otro enlace aparece un artículo de una psicóloga gallega con respecto a este caso.


Comentario de Pilar Enjamio sobre el caso Juana Rivas

En definitiva, ¿qué tenemos? Una madre secuestrando a dos hijos, desaparecida y mal aconsejada para hacer algo que le puede traer consecuencias legales; un padre que no puede ver ni comunicarse con sus hijos y con un sambenito de maltratador; unos medios de comunicación buscando "carnaza" para subir la audiencia; unas instituciones haciendo declaraciones fuera de tiesto y sin saber los pormenores del caso; una sociedad judicializando y posicionándose a mi modo de ver de manera poco imparcial; y, en definitiva, una España que quiere avanzar contra la violencia machista y no puede porque no sabe cómo hay que enfocar determinados asuntos. El resultado: las cifras de muertas no bajan, la igualdad de género brilla por su ausencia, la crispación entre mujeres ultrafeministas aumenta y genera tensiones con los ciudadanos que quieren situaciones de igual a igual, pero seguimos enrocados en el mismo bucle. Soluciones las tenemos todos, yo tengo las mías, pero como aquí cada uno o cada una quiere una ley "a la carta" pues no solucionamos nada. Ojalá en pocos días sepamos más y se resuelva la situación de una manera digna. A estas alturas ya lo dudo.





lunes, 30 de mayo de 2016

CUSTODIA COMPARTIDA

Tengo una sensación extraña. En mi ya no tan nueva situación de padre divorciado y con hijos, entras en un mundo que hace tres años ni te planteabas. Tu vida cambia de la noche a la mañana, tus proyectos se caen como un castillo de naipes y tu corazón (literalmente) se quiebra y queda herido con una brecha que nunca cicatrizará.

Cuando allá por mayo de 2013 dejé reflejado en este blog el giro radical que tomó mi vida sin buscarlo, que me hizo regresar a España de manera precipitada por estar al lado de mis hijos, comencé una particular lucha conmigo mismo para asimilar la nueva situación no sólo mía, sino también de ellos y de todo el entorno familiar y de amigos que nos rodea. Los primeros meses fueron realmente los peores que pasé en mi vida porque no entendía nada, buscaba respuestas y no las encontraba, estaba irascible, lábil (adjetivo que indica un estado de lloro contínuo por pena), con los niveles de ansiedad muy por encima de la media y sobre todo descentrado en la vida. Unas sensaciones muy difíciles de explicar.

Todo esto mezclado con unas obligaciones legales que, a pesar de ser firmadas por mí en un estado de alienación inmenso, tienes que acatar porque no sabes las consecuencias que puede tener si las incumples. Pasan los meses, la vida se asienta en la rutina de nuevo, el trabajo, los fines de semana alternos con mis hijos, vacaciones, etc. Y acabas asumiendo que entras en un mundo nuevo, con una serie de circunstancias que poco tienen que ver con la vida anterior.

En esa dinámica empiezas a recibir información sobre los aspectos legales en cuanto a la relación con tus hijos. Lo primero que recibes es un "bofetón" de realidad cuando de tu nómina desaparecen las dos personas que más quieres en este mundo, precisamente ellos. Ya no eres el ciudadano de antes, sino que pasas a ser legalmente un individuo sin hijos a efectos fiscales y de cotización. Pero la realidad es que tienes que vivir en un piso alquilado de tres habitaciones porque una es para mí, otra es para el niño y otra es para la niña, en aquellos momentos con 12 y 7 años ya no es plan que duerman en el mismo espacio pensando además en los años que siguen y sus etapas evolutivas.

A continuación Hacienda te dice que no puedes desgravar por ellos, que a pesar de que pasan contigo más de 120 días al año, no es suficiente porque la guarda y custodia se le ha otorgado a su madre, al igual que la vivienda familiar, y debes ayudar a su manutención con una pensión de alimentos. Total que de la noche a la mañana te encuentras con tres gastos fijos al mes que te dejan la nómina el día 2 con la cantidad imprescidible para poder sobrevivir: pensión de alimentos, parte de la hipoteca y alquiler de tu nueva vivienda, ya que a pesar de poder vivir con mis padres, siento que después de 22 años trabajando independiente es humillante tener que volver a ocupar aquella habitación que tenías de adolescente en una vivienda social de 80 m2, a la que además tendrían que ir mis hijos los fines de semana que estuviesen conmigo y las vacaciones. Impensable.

Pero aún así tenía dos opciones: o amargarme la vida y lamentarme por la situación o buscar soluciones. Y es habitual en mí optar por la segunda. A mayores, tu mente tiene que luchar con el hecho de no querer tener rencor hacia la otra parte, de tratar de entender la decisión que adoptó y de aprender a convivir con su circunstancia porque, a pesar de no convivir juntos ni vernos todos los días, hay dos hijos en común que necesitan un referente constante y unas decisiones sobre su educación y desarrollo que tienen que ser firmes y acordadas mutuamente. Ha sido generalmente así, pero no siempre.

Y todo esto mezclado con opiniones de allegados y familia sobre la situación y sobre todo, buscando alternativas razonables para cambiarla. En esas empiezas a ver noticias y artículos sobre la custodia compartida, opción que ya sabes que existe pero que en muchos casos está poco aplicada por los jueces y las juezas españoles debido a diferentes casuísticas. La verdad es que, siendo además un militante de un partido político, estas cuestiones las analizas más, recabas opiniones de compañeros, de otros partidos y el hecho de estar inmersos en diferentes convocatorias electorales hace que salga a la palestra en varias ocasiones. Las redes sociales también informan (no siempre ayudan) sobre el tema porque cada divorcio es un mundo, hay un marco legal pero luego la situación de cada pareja que rompe es diferente y debe ser tratada con el máximo respeto y profesionalidad adaptando la ley general al particular de cada familia. Pero una cosa está por encima de todo: EL INTERÉS DEL MENOR O MENORES que sufren esa ruptura de sus padres y que necesitan una estabilidad física y emocional que les ayude a superar el trance sin consecuencias negativas a nivel académico o personal.

He de decir que, por mi trabajo, tuve la inmensa fortuna de obtener plaza de maestro en los dos colegios del barrio, al volver de Amsterdam un curso de forma provisional en el mismo colegio al que acude mi hija y al año siguiente ya de forma definitiva en el otro colegio del barrio. No podía imaginar al volver de forma tan excepcional e imprevista lo que podría ocurrir, la casuística podría ser desfavorable y obtener plaza lejos de A Coruña, ni siquiera mi anterior destino en Ordes estaba asegurado porque al marcharte al exterior pierdes la plaza definitiva que tenías asignada.

Viviendo entonces en una rutina que se desarrolla en poco más de un radio de 200 metros, y gracias a encontrar a la persona que me orientó profesional y legalmente (no voy a compartir su nombre, pero ella sabe perfectamente que ha sido decisiva su labor y que mi agradecimiento y amistad lo tendrá por muchos años) sobre la posibilidad de solicitar una modificación de medidas sobre la guardia y custodia de mis hijos enfocada hacia la custodia compartida, después de mucho pensarlo y sobre todo de vencer el miedo a hacerlo, en octubre del año pasado decidí afrontarlo y recurrir a la Justicia para ver si me concedían lo que yo (y muchas más personas) vieron como lo más justo para mis hijos y para mí.

Por supuesto, a las primeras personas a las que se lo planteé fue a aquellos sobre los que incidiría la decisión judicial, es decir, mis hijos. A pesar de haber pasado muchos trances a nivel laboral y a afrontar situaciones difíciles, esto no dejaba de ser una importante prueba. La cuestión básica es que tenían que entender que no era una lucha contra nadie y mucho menos contra su madre, ya que en una decisión de este tipo el beneficio para uno implica un cierto perjuicio para la otra parte. Y esa lucha mi mente la sigue teniendo porque muy pocas veces he tenido que tomar una decisión que me beneficie a mí pero perjudique a alguien, siendo además ese alguien la persona que compartió tu vida más de 17 años y que, a pesar de lo ocurrido, sigue siendo alguien muy importante para ti y evidentemente para mis hijos: su madre. Y la verdad todo fue planteado y resuelto en pocos minutos, a pesar sobre todo de la edad de mi hija, 9 años en aquel momento. La capacidad de asombrar de los niños nunca dejará de sorprendernos a los adultos. Fue precisamente ella quién lo vio claro, dio la respuesta más racional y sencilla y dio el asunto por zanjado: "sí" rotundo; mi hijo de 15 años planteó alguna cuestión a mayores, más pensada, pero tampoco se opuso, a pesar de que su respuesta también me sorprendió: "¿por qué no lo pensasteis cuando empezó todo?". Yo sí lo había pensado, pero el hecho de estar en Amsterdam y no saber donde "aterrizaría" al regresar no facilitaría las cosas.

Me pareció elegante informar de la decisión a mi ex-mujer y le escribí un correo electrónico, dándole la oportunidad de juntarnos, hablarlo y llevarlo de la mejor manera posible. He de decir que no tuve respuesta a ese correo, pero sí que su trato hacia mí mejoró bastante en los meses sucesivos, lo cual no me mitigaba el nerviosismo al 100% pero sí me hizo llevar la vida más tranquilo. Sé que a algunos puede parecerles que todavía hay mucha dependencia de esa relación. La respuesta es totalmente sincera: sí, la hay, pero dará para otro post.

Y a pesar de que la Justicia tiene fama de ir lenta en nuestro país, llegamos a finales de marzo cuando desde el despacho de abogados me comunican que el juicio se celebraría el 4 de mayo. Esas últimas semanas me preparararon mis dos abogadas para el momento, recalcándoles que no quería ningún tipo de enfrentamiento ni de situación tensa, que se enfocase todo en positivo y en base a mi situación  profesional y de domicilio. Me informaron que el juzgado al que asignaron mi caso no era especialmente fácil para estas demandas (en A Coruña hay dos Juzgados de Familia), pero que no había nada negativo ni contraproducente en mi situación para que no se aprobase esa modalidad de custodia. Pero siempre me recalcaron que lo fundamental sería la declaración de los niños ante la jueza y su bienestar posterior. Y ESO ES LO QUE QUIERO DESTACAR porque leyendo o escuchando casos que te cuentan, ves que en muchos de ellos el móvil es otro: egoísmo de una de las partes, rencor, venganza, dinero... nada más contraproducente para esos menores que tienen a los dos adultos que les han dado la vida verlos enfrentados y en constante guerra.

Así pues, llegó el día señalado y, no sin cierta ansiedad y tensión, voy al juzgado con mis abogadas y la procuradora, allí me encuentro a mi ex-mujer con su abogado y su procuradora y a mis hijos. La jueza encargada de la demanda habla a puerta cerrada con ellos y a continuación entramos a juicio. He de decir que fue rápido, sin enfrentamientos, cordial y positivo, lo cual me tranquilizó bastante y me hizo sentir satisfecho de la decisión tomada. Y valorando cómo se desarrolló, además de preguntar posteriormente a mis hijos cómo fue esa charla con la jueza, vi más cerca conseguir la custodia compartida. Mis abogadas me felicitaron por mis respuestas ante la jueza, la fiscal y el abogado de mi ex-mujer, sólo quedaba esperar el tiempo indefinido hasta la publicación de la sentencia. ¿Días, semanas, meses?

Pronto llegó y por eso escribo este post. Desde el pasado miércoles a última hora de la tarde me fue comunicada que SE APRUEBA mi demanda y se me otorga la CUSTODIA COMPARTIDA de mis hijos con efectos inmediatos, en períodos semanales (tal y como demandaron ellos). Sentía la necesidad de escribirlo, pero no por euforia ni por celebración de algo que para mí y para mis hijos es muy positivo, sino porque tal y como yo pensé desde un primer momento y tal y como respondió mi hija a la jueza ante la pregunta de qué le parecía pasar los mismos días al año con papá y con mamá, su contestación fue: "ES QUE ES LO MÁS JUSTO". No dejará nunca de sorprendernos lo pragmáticos que son los niños ante cosas que los adultos les damos mil vueltas.

Y esa custodia empieza hoy, día 30 de mayo. No voy a negar que estoy feliz, aunque estaría más feliz si estos hechos no se hubiesen producido y viviéramos los cuatro juntos como siempre, y quiero afrontar esta nueva etapa de forma más positiva para mí. Era algo que sentía que debía hacer y que no podía demorar mucho tiempo, ya que los niños van creciendo y cumpliendo años. Y el hecho de obtener este beneficio me quita una losa de encima y ver que la vida puede mejorar en unos pocos meses. Pero lo que más siento es que VUELVO A SER UN PADRE DE PRIMERA, ya tengo el mismo poder de decisión en las cuestiones referentes a mis hijos que tenía cuando estaba casado y eso me sube la autoestima, que estaba bastante dañada desde que surgió el "tsunami" del divorcio.

Concluyendo: es posible, se puede conseguir, pasito a pasito, enfrentando las situaciones con cordura y en positivo. No sé si seré un ejemplo para otros padres en la misma situación, pero me enorgullecería bastante saber que alguien que lea este post pueda llegar a la misma satisfacción que en estos momentos tengo yo. ¡¡ÁNIMO!! Y hacia adelante.