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domingo, 16 de septiembre de 2018

TESIS Y ÉTICA

¿Qué estudios se supone que debería tener una persona que se dedicase a la política? En principio todo el mundo puede llegar a ser candidato o candidata a ocupar un cargo público de responsabilidad, desde una concejala de un pequeño municipio hasta un presidente del gobierno, al margen de los estudios que posean. Con la Constitución de 1978 quedó establecido que cualquier ciudadano o ciudadana mayor de 18 años es libre de presentarse y ser elegido o elegida democráticamente, al margen de su formación.

Por suerte la Constitución también estableció unas pautas en lo que se refiere a la obligatoriedad de la educación de los niños y adolescentes, derechos que fueron consolidándose según pasaban los años y con la LOGSE aprobada en 1990 España se ponía al nivel de Europa con respecto a la obligatoriedad de la escolarización hasta los 16 años. A partir de esa edad en teoría puedes acceder al mercado laboral, aunque la realidad es otra. El caso es que las personas que hoy ocupan el liderazgo de los principales partidos políticos de España tienen una edad entorno a los 40-45 años y fueron escolarizados en democracia. Como mi generación, hicimos EGB, BUP o bien la ESO y Bachillerato, algunos hicimos carrera universitaria y otros continuaron con programas de master, doctorado, etc.

Lo cierto es que ya cuando estudiaba la carrera tenía la sensación de que muchas asignaturas no tenían un nivel de exigencia muy alto. Es más, alguna asignatura de COU, como por ejemplo Filosofía, para mí fue un suplicio, a pesar de tener una profesora extraordinaria en el instituto. En Magisterio hubo de todo, asignaturas de mucho trabajo e investigación y otras que eran las típicas "marías"; y en Humanidades igual, aunque sí que es verdad que el nivel era un poco más alto. En algún caso te evaluaban con trabajos que, por aquel entonces, empezabas a hacer con el ordenador pero con pocos recursos de Internet, así que los programas anti-plagio ni existían. Ya existían, sin embargo, páginas famosas como "El rincón del vago" donde se colgaban trabajos de diferentes asignaturas y carreras y sé que "colaban" como propios al entregarlos. Confieso que jamás recurrí a webs de ese tipo porque me parecía una traición a mí mismo, es más, a mí me gusta aprender con lo que hago, así que mis trabajos eran todos cosecha propia, eso sí, con mucha consulta e investigación previa.

Así que llegados a este punto nos encontramos con que el debate de los últimos meses tiene que ver con estos trabajos de master y tesis de los políticos. Estos días se ha cuestionado la tesis que el Presidente del Gobierno Pedro Sánchez presentó en 2002 en la Universidad Camilo José Cela. Se le ha acusado de copiar párrafos del BOE, de copiar gráficos de trabajos anteriores, de escribir citas literales de autores con publicaciones... y yo digo "pues lógico". Es una tesis que tiene un desarrollo previo de investigación y si citas textualmente tus fuentes es lícito. Se ha sometido la tesis a dos programas anti plagio y uno de ellos dictamina que el 13 % es literal a otros trabajos y el otro dice que solo un 0'96 %. Las universidades consideran plagio si más del 25 % es copia sin cita, es decir, sin trabajo de reflexión no conclusiones personales. Por tanto, NO HAY PLAGIO en la tesis. 

Pero es que resulta que existen otros políticos que en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid (y supongo que en alguna más) han conseguido un master en algunos casos sin aparecer por las aulas y en otros sin trabajos que presentar. Otros incluso presumen en su currículum de ser doctorandos o tener tal o cual licenciatura. Y como hoy con Internet estamos inmersos en un "Gran Hermano" que nos controla el más mínimo movimiento, vemos que a raíz de estos casos de Pablo Casado, nuevo líder del PP, Cristina Cifuentes o Carmen Montón, se ha desatado una crisis de "titulitis" en la cual algunos perfiles on-line han pasado de ser Licenciados en Medicina a no tener acabado el Bachillerato. Y esta es la cuestión: ¿dónde está la ética en la Política?

A raíz de la llegada al poder del PSOE tras la moción de censura, los sectores más rancios de la derecha española están que trinan. Ven que sus privilegios y sus proyectos de abrir más la brecha social se van a pique y buscan por donde sea para hundir una nueva manera de hacer política que se está abriendo paso en España. Mientras esto de la tesis y los máster ocurría, con dimisión de una ministra incluída, el líder del PP no presenta NADA que avale sus estudios, al igual que el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, que ha tenido que ver como la universidad de la que afirmaba ser doctorando ha desmentido dicha información.


Pero claro, quien engaña al pueblo según ellos, es Pedro Sánchez. En el fondo lo que hay es la creencia de que ellos son los depositarios del poder y que cualquier acceso al mismo por parte de la izquierda, además no por elecciones sino por moción de censura, es ilícito. Además, como también se habló durante todo el verano de exhumar los restos de un dictador de un lugar con mantenimiento público, eso les escuece más y cuando se vota en el Congreso dicha exhumación ambos partidos se abstienen. Es decir, que no se quiere mirar al futuro, sino seguir anclados en un pasado rancio y clasista. Lo triste es que un muchacho de 38 años, que ni siquiera conoció a Franco ni vivió su dictadura parezca en sus discursos el heredero de su ideología, disfrazado de demócrata del s. XXI. Cada día que pasa su ideología regeneradora se desmonta a la misma velocidad que su curriculum mengua. Es decir, ética 0

Y en el caso de Pablo Casado, lo mismo, hay que esperar a que un juzgado le obligue a presentar cómo obtuvo sus títulos, aunque él diga que todo lo hizo legal, exige al Presidente del Gobierno que haga pública su tesis (y así lo ha hecho para acabar con esta cacería) pero su ética le dice que él no, y sus acólitos le aplauden (por acólitos entiéndase no solo las personas físicas, sino grupos mediáticos que siguen difamando a Pedro Sánchez pero protegen a sus vástagos, porque son los "elegidos").

Y digo yo, ¿realmente importa que se publique la tesis de Pedro Sánchez? Seguro que ni se imaginó que a lo mejor acaba siendo un best-seller, yo desde luego ni la voy a leer, pero será uno de los libros más consultados del año. La cuestión es que el Presidente sí ha actuado con ética, mientras los otros dos no. Y mientras ocurre esta nube de humo lanzada por esa derecha rancia, el Gobierno intenta sacar adelante medidas de regeneración, como por ejemplo este viernes en el que el Consejo de Ministros ha aprobado revertir los recortes que el gobierno del PP hizo en la educación pública.


Todo esto y otras medidas sociales no interesa que se sepan. Pero se están haciendo, poco a poco, en algo más de 100 días, y ya es bastante hacer cuando se destruyó en 6 años todo un sistema de bienestar, derechos y libertades por el gobierno neoliberal de Rajoy siguiendo la pauta de Merkel.

Y el día a día sigue, en los colegios, en los hospitales, en las tiendas, en las empresas, en los domicilios, viendo cómo unos políticos tienen ética y otros no, lo cual no deja de ser un reflejo de la misma ética que puedan tener los ciudadanos y ciudadanas. Esperemos que cuando haya elecciones los y las votantes sepan elegir, tengan MEMORIA y no retrocedamos 20 o 30 años eligiendo mal, y deseando que se elija no para nuestra sociedad y nuestro ombligo, sino para la sociedad del futuro, el ombligo de nuestros hijos y de nuestras hijas.




viernes, 25 de noviembre de 2016

LECCIÓN DE ÉTICA

Se ha muerto Rita Barberá. Así, de repente. Ha sido la muerte más mediática del año en España. Y se ha desatado de nuevo la crispación política. La noticia llegaba ayer a primera hora de la mañana. Un infarto fulminante. Además, el hecho de haber ocurrido en un hotel justo enfrente del Congreso de los Diputados le da más "miga" al asunto. Se muere como haciendo el macabro juego de hacerlo delante de su lugar de trabajo (bueno, más bien cerca porque el Senado no está pegado al Congreso), pero sí donde las cámaras de televisión la habían grabado hacía pocos días completamente abandonada por sus antiguos compañeros de partido. Las últimas 48 horas en España han sido un monográfico sobre este suceso y todo lo que le rodeaba referido a la corrupción y al juicio al que estaba sometida la difunta ex-alcaldesa de Valencia.

Todos, absolutamente todos los españoles juzgamos a Rita Barberá por todo lo que fuimos sabiendo de la trama de corrupción en el Ayuntamiento de Valencia durante sus años de alcaldesa y que os conté aquí hace un par de meses. La cuestión es que ahora el argumento que más parece avalar la causa del infarto es la presión mediática en los últimos años sobre su figura y sus acciones como alcaldesa y por la que esta misma semana la vimos ir a declarar a los juzgados entrando entre una nube de periodistas y gritos de "corruuuuuptaaaa".

Yo no voy a extenderme mucho porque ya conté en el enlace que os puse antes lo que opinaba de su acción política. Para mí, tener un colegio en barracones prefabricados y entrándoles el agua aún esta misma semana a pocos metros de la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia, ya me hacen tener clara mi opinión sobre lo que debe ser prioritario y lo que no. Eso, sumado al famoso tema del blanqueo de dinero (los famosos 1000 euros del "pitufeo") que muchos ciudadanos hicieron ingresándolo en las cuentas del Partido Popular valenciano y recibiendo luego dos billetes de 500 euros, me parece más que suficiente para sonrojarse y no alardear de buena gestión.

Pero ayer todo explotó. A los pocos minutos de morir, los grupos políticos del Congreso de los Diputados acuerdan guardar un minuto de silencio en su memoria. Podemos se va del Congreso en lo que ha sido una muestra más de chabacanería y mal gusto, buscando justificaciones sin sentido a esa acción, criticada por todos, incluído los periodistas. El señor Pablo Iglesias trata de justificar lo injustificable alegando que no se puede hacer un homenaje político al símbolo de la corrupción en la sede del Parlamento cuando simplemente se trataba de un recuerdo a una persona que, nos gustase o no, era senadora, es decir, trabajaba allí. Paradójicamente, el grupo de Podemos en el Senado SÍ guarda el minuto de silencio, igual que representantes políticos de partidos tan radicales como Esquerra Republicana de Catalunya. Evidentemente, creo que ante la muerte de un ser humano hay que dejar de lado las rivalidades, políticas o personales, y mostrar un mínimo de respeto al dolor de sus familiares y amigos, algunos de los cuales estaban, por supuesto, entre los parlamentarios del Partido Popular allí presentes, entre ellos el Presidente del Gobierno Mariano Rajoy.

Durante las 4 horas de los programas de tertulia de la mañana de ayer y en las redes sociales, la acción de Podemos fue la más comentada, llegando a la conclusión de que se volvió a hablar de ellos por el circo que montan y que probablemente les causara un penalización electoral. El caso es que sus seguidores llegaron a postear comentarios que rayaban con el delito respecto a la muerte de Barberá, cosas tales como "que la quemen para que caliente a familias que sufren la pobreza energética". En fin, sin comentarios.

A continuación, las manifestaciones de pesar delante de su casa en Valencia, en el Ayuntamiento de la ciudad y en las Cortes valencianas. Como instituciones veo lógicas esas acciones, lo que ya no comprendo tanto es la reacción de la gente por una persona que, efectivamente, no se puede decir que haya sido transparente en su acción política. Nunca sabremos qué habría sentenciado el juez ante las acusaciones a las que se enfrentaba, pero desde luego todo hacía presagiar algo bastante oscuro referente al dinero público. Y ahí es donde de nuevo corroboro mi pensamiento de que en España gobiernan los políticos que son como la inmensa mayoría de nosotros: gente que no se plantea éticamente que lo que hacen no se debe hacer. Y por más que se les demuestra, lo siguen negando.

También asistimos a la visceralidad latina de muchos diputados y diputadas populares. A los pocos minutos de conocerse la noticia, muchas figuras importantes del Partido Popular empezaron a culpar a la prensa y a los canales de televisión del linchamiento al que había sido sometida la ex-alcaldesa en los últimos años y que lo ponían como origen del infarto que le causó el fallecimiento. Y aquí es donde uno no puede callarse porque es evidente que siguen sin ver la realidad del país en el que vivimos y que su mensaje cala en mucha gente. Desde el indignante comentario en directo de Celia Villalobos diciendo que "entre todos vosotros la habéis matado" hasta declaraciones de que fue "tirada a las hienas" hechas por el portavoz popular Miguel Hernando, se puede uno hacer un mapa de lo que ha significado todo este proceso. El problema es que esta gente realmente piensa así, que los medios sólo tienen que informar de lo positivo, lo bonito y lo bien que lo hacen los suyos, pero cuando hacen lo contrario son malos y buscan hacer daño. Lógicamente, si los medios descubren ilegalidades en otros partidos, como ocurrió en el PSOE de Andalucía con sus ex-presidentes o el caso reciente (que no por ser legal podemos decir que sea ético), de la venta del piso de protección oficial del senador de Podemos Ramón Espinar obteniendo un beneficio de 30000 euros cuando ni siquiera vivió en él y o obtuvo de manera poco transparente, los partidos contrarios se suman al carro del escarnio público de los afectados.

En el Partido Popular, ante la gravedad de lo que empezaba a descubrirse en Valencia, apartaron a Rita Barberá del mismo, dándole de lado muchos de sus compañeros, como bien se apreció en la apertura de la Legislatura por los Reyes el sábado pasado. Era un mujer que estuvo en lo más alto de la popularidad y se le puso el sobrenombre de "la alcaldesa de España". Y murió ignorada por sus compañeros políticos en la habitación de un hotel de Madrid, acompañada de su hermana y sobrino a los que había llamado el día anterior porque no se encontraba bien anímicamente (al parecer estaba sometida a una medicación fuertísima ante el grado de depresión que tenía por todo lo que estaba padeciendo). Las declaraciones públicas de muchos de ellos en los meses previos no dejan lugar a dudas: Rita Barberá era un problema serio para la credibilidad de los argumentos del Partido Popular y convenía desmarcarse de ella.

Y en estas horas se le ha recordado todo. Hoy la han despedido en Valencia sus compañeros más íntimos acompañando a sus familiares. Y la crispación política ha hecho que ya se empiece a plantear qué hacer con aquéllos dirigentes que estén bajo actuaciones judiciales para que no tengan que soportar toda esa presión mediática y pública. Desde luego, no tiene que ser agradable oir que te llamen "ladrón, corrupto" a grito pelado cuando entras a un juzgado a declarar o que en la pared del portal de tu vivienda escriban "Rita corrupta" como se vio ayer en los informativos. Pero he aquí la cuestión de fondo: ¿qué valores éticos tienen los que ocupan un cargo público y que actuaciones ejecutan para que el pueblo les juzgue? Sinceramente, estoy convencido que en España hay miles de "Ritas" o de "Bárcenas" que no se plantean que lo que estaban haciendo estaba MAL, sino todo lo contrario, que es lo correcto, porque además se lo avalan en las urnas cada cuatro años. Rita Barberá fue alcaldesa de Valencia con mayorías absolutas durante 24 años, de 1991 a 2015 y los argumentos que hoy oías a sus habitantes eran "puso a Valencia en el mapa del mundo", aun a costa de que los alumnos del Colegio 103 no tuviesen un lugar digno para recibir sus clases. Pero eso sí, podían ir a la Fórmula 1, visitar la Ciudad de las Artes, recibir al Papa Benedicto XVI o ver salir la Copa América. ¿Cuáles son las prioridades?

En fin, este país no cambiará por mucho que haya un cambio de partido de gobierno, los cambios son más profundos, son más de interior de cada uno. En un día que recordamos, además, a las víctimas de la violencia de género, asistimos estupefactos a ver morir niños, hombres y mujeres en el ámbito familiar víctimas de maltrato con unas cifras escalofriantes año tras año; como también los adolescentes se convierten en férreos guardianes de sus chicas, controlándolas en redes sociales, vestimenta, salidas... Asistimos como si de una macabra obra de teatro se tratase a ver vivir en bajos y soportales a ancianos que no tienen un hogar o a suicidios por desahucios. Y si en 40 años de democracia no hemos sido capaces de crear un mínimo de conciencia ciudadana, entonces no nos alarmemos de que gane Trump, de que haya Brexit, de que suba la extrema derecha en Europa. Ojalá la muerte de Rita Barberá no haya sido en vano y sea un revulsivo para cambiar determinadas cosas, pero me da que no, que hemos retrocedido de nuevo y que yo no llegaré a verlo, se necesitarán otros 40 o 50 años más para que las nuevas generaciones reaccionen. Y no, sinceramente lo creo, no es Podemos la solución, por mucho que sus proclamas y su circo gusten a muchos y estemos de acuerdo en gran parte de su diagnóstico, las soluciones las tendremos que buscar de otro modo, si no, mala herencia le dejamos a nuestros hijos y nietos. 

En fin, DEP Rita Barberá y empecemos a buscar el remedio a esta sociedad insolidaria, individualista, ciega y coja de muchos valores éticos. Más nos vale.



sábado, 29 de octubre de 2016

PELEAS CONCERTADAS

Hace pocos días se difundía por la red social del momento, el Whats App, una pelea de unos adolescentes en un espacio pegado a la muralla de Lugo. El lugar es un pequeño lugar de paseo por el interior del casco antiguo de la ciudad pero un poquito alejado de lo que son las plazas del centro y que es más visible desde el adarve del monumento.

El caso es que la pelea fue anunciada entre los jóvenes lucenses de los institutos de la ciudad y parece ser que no era la primera vez. Se convoca porque hay dos que se quieren zoscar y el resto va de espectadores sin intervenir, es más, llegan incluso a jalear y reirse de alguno de ellos. La situación parece que se remonta a cinco meses atrás y ha provocado un escándalo inmenso, ya que las imágenes se han difundido, gracias a la inmediatez de los móviles, en segundos por toda España y medio mundo. Pero lo que más ha generado debate no fue la difusión de la violencia, aunque fuese acordada por los contrincantes, sino que toda la chavalada lo consideró normal.

Viene esto a cuento de lo mismo que puse en el post anterior y de la laxitud que tiene la sociedad ante determinadas actitudes que no se deben consentir por la carga ética que conlleva. ¿Podríamos considerar estas peleas como apología de la violencia o simplemente como un entretenimiento entre adolescentes que, una vez efectuado el espectáculo, se dan la mano y se marchan tan amigos? La cuestión es que desde hace 20-25 años estamos asistiendo a una educación en la que no hay ningún cuestionamiento moral de los comportamientos de los niños y estamos en la era del "todo vale". Y no, no vale todo.

Yo asisto todos los días a escenas en el ámbito escolar en las que cuestionas un comportamiento de un chaval o chavala y te miran con una cara de "¿por qué me riñes, es que no puedo hacer eso?". Y evidentemente, si adviertes o riñes es que NO lo puedes hacer. Os cuento una situación muy rutinaria para que se entienda más a dónde quiero llegar.

Un alumno de Primaria (de 6 a 12 años) pasa 5 horas en un colegio. Entran a las 9 de la mañana, tienen 3 sesiones de 50 minutos, un recreo de 25, hora de lectura 20 minutos y otras dos sesiones de 50 minutos, llegando a las 14:00 h y yéndose para su casa. Durante ese periodo no están continuamente en clase porque van a Ed. Física, Música, etc. Pues en los últimos años me encuentro conque hay chavales que te piden para ir al baño a los 10 minutos de entrar en el colegio.

- Profe, ¿puedo ir al baño?
- No, acabas de llegar de casa
- Es que no me aguanto...
- No, te he dicho que no, ya irás en un cambio de clase o en el recreo.

Pero antes de otros 10 minutos vuelven a la carga y la siguiente pregunta es

- ¿Pero por qué no puedo ir?
- ¡Porque no! Ya te he dicho que acabas de llegar y que irás más tarde

Y no se admite el NO como respuesta ni se entiende que hay unas normas que cumplir y un ritmo en clase que no permite que uno salga, luego otro, etc.

Lo trascendental del asunto es que ellos no entienden esa norma, igual que no entienden que no pueden traer un móvil a clase, que no se pueden tirar papeles al suelo o que no pueden pelearse y difundirlo por las redes. He observado también el uso del lenguaje que hacen y siendo niños de 9 años utilizan una jerga más cercana a la que podemos usar los adultos que a una propia de esta época infantil. Oir un "taco" en un niño o niña de esta edad te hace saltar la alarma porque te buscas tú con 9 años y que ni se te ocurriera soltar un "joder" porque el tortazo o castigo que te caía te hacía sentir tal vergüenza que los que íbamos a colegios de curas hasta lo confesábamos.

Y hoy parece que el tarado eres tú, que riñes sin que ellos lo entiendan, te miran con una cara como diciendo "¿pero tú quién eres para decirme a mí que no puedo ir al baño?". Pues no es el primer día que les echo el típico sermón y les digo.

- Mirad, los maestros os dejamos opinar, podemos llegar a debatir un tema, acordar un calendario de exámenes... pero quien tiene la última palabra somos NOSOTROS. Así que nada de protestar ante una decisión que yo o cualquiera de mis compañeros adopte en clase porque no tenéis derecho a cuestionarla. Tenéis derechos, por supuesto, pero también estáis OBLIGADOS a cumplir unas normas y unos deberes, os gusten o no. Porque igual que yo puedo ir a una cafetería y tomarme una caña, vosotros no podéis ni pedirla, os tomáis un zumo o como mucho una Coca Cola. Y así con todo lo que nosotros digamos, que puede ser consensuado, pero no impuesto por vosotros.

Y realmente es lo que más me indigna porque te das cuenta que esas conductas y comportamientos no los aprenden en en colegio. Tampoco digo que sea responsabilidad de sus familias, porque yo también consiento a mis hijos o les dejo opinar en casa y adquirir coherencia en sus conductas, pero es que lo ves en la sociedad, como lo del incivismo del post anterior. No hay una consecuencia punitiva ni una sanción, pero tampoco hay una responsabilidad en la vida colectiva, quizás por el individualismo en el que vivimos que nos desconecta cada vez más del movimiento común.

Así pues, una pelea al estilo youtube no deja de ser un suceso más que debemos reprobar, pero también reflexionar sobre las causas que derivan en hechos así. Traigo a la mente la situación que conté aquí de los hooligans de Eindhoven en la Plaza Mayor de Madrid con unas mendigas de origen rumano. Pues en el fondo es lo mismo, es esa sensación de impunidad y empoderamiento en el que nos hemos instalado y que para nosotros es incuestionable y que no entren en el territorio de mis creencias. Quizás lo que tememos es que nos saquen de nuestra zona de confort y no sepamos afrontar los asuntos difíciles de la relación social, pero yo creo que es más que necesario y sobre todo, educarlo desde pequeños porque la vida no es de color de rosa.


(fotografía extraída de La Voz de Galicia)

domingo, 31 de enero de 2016

VIAJE A TRANSNISTRIA

Si aquellos que leen mi blog esperan encontrar en esta entrada una nueva aventura viajera, van desencaminados. Nadie me ha ofrecido una plaza de profesor en esta o aquella ciudad del mundo y mucho menos me he presentado a algún examen para obtenerla. Pero la curiosidad por saber y por aprender (actitud que nunca debemos perder a lo largo de la vida) me hizo llegar hace un tiempo a una web en la cual se hablaba de este lugar, que estoy convencido que muy poca gente sabrá dónde está. ¿Y por qué hablo ahora de él? Porque mi primera lectura de 2016 tiene esta curiosa región como marco espacial, así que también es una manera de viajar. Os cuento un poco porque si pensáis que es el destino turístico del momento no vais muy bien encaminados.

Transnistria pertenece oficialmente a la República de Moldavia. Digo oficialmente porque "de facto" los habitantes de este territorio pasan olímpicamente de todo lo que tenga que ver con su país. Según la wikipedia, Transnistria es una "unidad territorial autónoma con un estatus jurídico especial". De hecho se le denomina "República Moldava Pridnestroviana" y sus habitantes votaron en referéndum hace unos años que no querían saber nada de Moldavia y que se vinculaban por completo a Rusia; existen un Parlamento, un ejército, una bandera, una moneda y en sus calles lo que se ve es una "Unión Soviética" trasnochada y atemporal, un lugar anclado en el tiempo.

Transnistria ocupa una franja estrecha de territorio al este de Moldavia, en la frontera con Ucrania, de unos 400 km de longitud, prácticamente al cruzar el río Dniéster (de ahí su nombre), siendo su capital una ciudad de 200.000 habitantes llamada Tiraspol. Por lo que he leído no es una ciudad de fácil acceso ni tampoco que sea segura para un extranjero por diferentes circunstancias. De hecho, si alguien entra en Transnistria y durante su estancia tiene algún problema, su situación para salir del territorio se complicaría porque Moldavia "pasa" de tomar medidas allí y el territorio no ha sido reconocido por ningún país del mundo, sólo por otras repúblicas secesionistas de la antigua URSS, como Abjasia, Nagorno-Karabaj u Osetia del Norte (ale, sitúenlas ustedes). En un blog interesantísimo de una empedernida viajera nos habla de este hecho que sitúa a cualquier turista en una situación de alegalidad total ante cualquier contratiempo.

¿Cómo se ha llegado a esta situación curiosa al mismo tiempo que enrevesada? Pues aquí entra en juego la lectura de mi primer libro de 2016 titulado "Educación siberiana" de Nikolái Lilin. En él se cuenta cómo, durante la época de Stalin, a este territorio fueron deportados una gran cantidad enorme de habitantes de Siberia, muchos de ellos dedicados al crimen y la delincuencia y con sus propios códigos de conducta, comportamiento y particular ética. El libro, advierto, no es apto para aquellas mentes moralmente formadas, pero desde un punto de vista antropológico es magistral. De hecho, en su contraportada los críticos advierten que "Para leer este libro hay que estar dispuesto a olvidar las definiciones del bien y del mal tal como las conocemos (Roberto Saviano). Su autor era un miembro de un clan criminal siberiano, los urcas, que fueron deportados a Transnistria. Durante su infancia y adolescencia fue criado bajo el código moral y de conducta de este clan criminal, al margen de cualquier ley clásica tal como la conocemos, pero no cuestionable desde el punto de vista tradicional, étnico o antropológico. Sus enemigos eran, principalmente, las fuerzas de seguridad oficiales, los policías, aunque tampoco dejaban de serlo otros clanes y grupos humanos y sociales que conformaban los barrios de Bender, la segunda ciudad de Transnistria donde se desarrollan los hechos y donde nació el autor. He descubierto también mientras escribía esta entrada que hay una película de 2013 basada en el libro, interpretada por John Malkovich (le pega bastante su físico con el protagonista del libro, la verdad).

Armas, tatuajes, peleas, crímenes, alcohol, religión, pero también honor, responsabilidad, respeto a los ancianos, jerarquía. Y sobre todo, un código moral incomprensible para nuestra cultura occidental pero respetable entre ellos. Diréis que interés tengo en leer historias como la de este libro. Pues la verdad me atraen todos los procesos de cambio de regímenes relacionados con el fin del comunismo, la desintegración de Yugoslavia y todo ese ingente mundo que constituyó la Unión Soviética y que nos es tan desconocido. Y trato de establecer algún tipo de nexo o similitud entre situaciones que vivimos en España o en otro lugar de "nuestra" Europa (entendedme a qué me refiero con esto). Y no fue un libro que buscase, sino que a veces llega a ti por azares del destino. Suelo ir a la biblioteca del barrio con una lista de libros que quiero leer y que casi siempre están prestados, así que me lanzo directamente a la estantería de novela y allí estaba éste, leyendo la reseña de la contraportada leí "Transnistria" y ya me cazó.

En definitiva, que no creo que llegue a visitar Transnistria a lo largo de mi vida, aunque no será porque no me apetezca por la curiosidad sobre esta situación, sino porque mi integridad podría correr un serio peligro. Pero tras leer el libro puedo hacerme una idea de cómo es su modo de vida y cómo transcurren allí las semanas, los meses y los años. No deja también de ser una forma distinta de viajar y de aprender, que de eso se trata.





sábado, 5 de diciembre de 2015

¿LIBERTAD DE EXPRESIÓN?

Hoy ha sido un día extraño. Es viernes, inicio de puente festivo y mola. Los niños están conmigo y han tenido una tarde un poco especial, G. ha ido a un cumple de una amiga y M. primero a pasantía y después a casa de un amigo. Estamos a punto de evaluar a los alumnos este primer trimestre y hay trabajo de fin de semana. Una escapadita el domingo a Padrón, algún acto de campaña electoral (que ya estamos en pleno ajetreo de cara a ese 20-D que parece como un antes y un después, una segunda transición), algún adelanto de compras navideñas y descanso activo.

Pero volviendo a lo del día "extraño" siento a veces que ocurren cosas que me hacen reflexionar y no siempre de una manera que muchos llaman "políticamente correcta". Y no me refiero a nada que tenga que ver con elecciones ni partido ni nada, sino a la vida misma. El hecho que originó esta reflexión hoy fue trágico, pero ocurrió aquí al lado de casa. Volví tarde del inicio de la campaña electoral, me conecté a internet y entre las últimas noticias aparecía un suicidio de un maltratador que a punto estuvo de llevarse por delante la vida de su ex pareja pero que gracias a la intervención de los vecinos ella y el anciano al que cuidaba se salvaron, ya que el maltratador se tiró por la ventana de un cuarto piso al verse acorralado por la policía. Aquí os dejo el enlace a la noticia

En un país que mata cada año a cerca de 50 mujeres y que tiene una Ley Integral contra la Violencia de Género, y me expreso así porque aunque los ejecutores son hombres, una situación que se lleva repitiendo en los últimos años sin parecer que decrezca tiene que inducir a pensar que algo está mal en esa ley o que no se está aplicando como se debería. En el caso de ayer todos los protocolos actuaron correctamente porque el hombre tenía una orden de alejamiento de la mujer y al acercarse a ella, se activaron los avisos a las Fuerzas de Seguridad que enseguida se personaron en el domicilio donde ocurrieron los hechos y también por la ayuda de los vecinos, la mujer logró salvarse porque además él tuvo el arrebato de tirarse por la ventana. Hoy en el barrio no se hablaba de otra cosa, primero con el cotilleo de saber si era algún vecino y las circunstancias que propiciaron ese desenlace. Parece ser que ninguno de los dos eran vecinos, sino que ella trabajaba aquí cuidando de noche al señor mayor y el potencial asesino la esperó en el entorno de ese domicilio. A continuación la gente pasó a comentar el alivio que supuso saber que ella se salvó, lógicamente (y yo también); sin embargo, en un momento en que iba en el coche y comentaban la noticia por la radio yo pensé en él, en el maltratador suicida. 

Sé que a lo mejor lo que expreso no gusta, pero yo reflexioné sobre ello y sentí cierta inquietud y hasta pena por determinados comentarios de desprecio hacia él. Sentí que nadie se acordó de él. Entiendo que nos congratulemos de haber salvado a una persona, pero si ante eso guardamos rencor y odio hacia el maltratador, sin tratar de entender por qué llega a esa situación, creo que no es ético. Un maltratador lo es porque ha tenido una vida dura y difícil en su entorno, tal vez también una infancia como maltratado y una gestión emocional errónea, ninguna capacidad de empatía y, en definitiva, un fracaso en su desarrollo como persona. Con esto no los justifico, que nadie me entienda mal, pero es la misma sensación que se puede tener ante alguien que comete un hecho delictivo grave y que sin embargo, tiene gente que entiende que lo haya podido ejecutar. Nada justifica que una persona mate a otra, repito, NADA; sin embargo en determinados crímenes ha habido opiniones para todos los gustos, incluso justificando la acción por parte del asesino o asesina en determinados sectores. Y sin llegar a crímenes pero sí a delitos, es como por ejemplo cuando alguien expresa en alto ante una violación la asquerosa frase de "bueno, es que ella también vestía muy provocativa" y se consiente ese comentario por parte de amplios sectores de la sociedad, lo cual, insisto, me parece repugnante.

Yo no he leído la Ley Integral contra la Violencia de Género, pero en los últimos meses y ante la periodicidad de los crímenes contra las mujeres, me he enterado de dos cosas que también son para reflexionar. La primera es que parece ser que existe un estudio de un sindicato muy conocido en España que demuestra que, ante manifestaciones de recuerdo de las víctimas (como la ocurrida el 7 de noviembre a nivel nacional en Madrid) o campañas de sensibilización en los medios, aumenta el número de casos de violencia de género contra la mujer. Este año también ocurrió y posteriormente a esa fecha hubo varias muertes de mujeres a manos de sus parejas o ex parejas. Y la segunda cosa es que existen también casos de violencia de mujeres contra hombres, no tanto con resultado de muerte (alguno sí lo ha habido), pero resulta que no se incluyen como delitos dentro de esa ley, sino que se sigue llamando "violencia doméstica" y no se aplican los protocolos de protección especificados en esa Ley Integral. Hace pocos días me comentaba un conocido que, ante un caso de separación o divorcio, por ejemplo, en el que es la mujer la que toma la decisión de hacerlo, en muchos casos el hombre está completamente desamparado por ley y su vida posterior es un auténtico infierno en lo que respecta a su situación económica por la cantidad de gastos a los que tiene que hacer frente mientras su ex pareja queda en una situación más que acomodada. Esa sensación de estar completamente anulado en temas referidos a sus hijos, a su independencia económica, llegando a producirse una grave alteración de su personalidad, sería fácilmente desencadenante de episodios de violencia de género. Hace pocos días se publicaron dos casos en la prensa regional en el que efectivamente dos hombres quedaron prácticamente en la calle, uno por una denuncia falsa de su hija y otro porque su mujer, ante un accidente grave de él, logró usurparle todos sus bienes y vivía básicamente de la caridad. Yo no puedo entender cómo la Justicia puede permitir situaciones como estas en España, pero hablando con amigos y amigas expertos me han confirmado que, por desgracia, así es.

En mi caso tengo que decir que tengo vivencias y situaciones en las que siento claramente esa desigualdad e injusticia en mis carnes, aunque en otros aspectos no, porque también conozco casos de personas cercanas que han sido (y en algunos casos siguen siendo) auténticos calvarios de juzgados, sentencias, gastos y demás, con las consecuencias que se derivan sobre todo para los hijos e hijas. Y ojo, no digo que también existan casos en la que la situación sea al revés, que sea el hombre quien deja en la calle a la mujer (alguno personal también conozco), pero el sentimiento general que percibo en muchas conversaciones en las que además me implico también por mi situación de divorciado "express", es que actualmente la sociedad no comprende una situación de privilegio de la mujer en este tipo de situaciones, sino de igualdad.

Titulé el post con una pregunta porque expresar esto me hacía medir mucho lo que digo y sobre todo cómo lo digo. Pero sí, hay determinados momentos desde que estoy divorciado en los que siento que no puedo expresarme libremente en este tema, que cualquier cosa que diga podría ser utilizada en mi contra. Ayer, un compañero se acercó a mí y me lo comentó muy en voz baja con la misma sensación "no poder decir lo que siente porque se pueden herir ciertas sensibilidades". Por eso digo que hoy ha sido un día extraño. Porque me he planteado cosas que cuestionan determinadas políticas y acciones sociales que están asentadas y que pueden crear malos entendidos, enemistades o incluso reproches cargados de rabia. Creo en la IGUALDAD, en todos los aspectos de la vida, pero recalco, en TODOS (...) Y este paréntesis es porque tenía algo escrito y lo borré porque sé que no se va a entender lo que quiero expresar.

Algunas personas pensarán que lo que he relatado aquí es machista. Yo no me siento así nunca. Bueno, siempre he sido una persona que he atendido a razones, que me pliego a una explicación coherente y razonada sobre cualquier tema y cambio de parecer sin rencor ni obcecación con mis ideas. Alguna vez he vivido situaciones con alguna mujer que enarbola la bandera del feminismo y me ha echado en cara, por ejemplo, que no le dejé pasar primera al abrir una puerta o que no la ayudé con unas bolsas o en una tarea. Hace poco tiempo me acusaron de entrar yo primero en un restaurante en el que previamente había hecho una reserva para avisar que habíamos llegado y la mujer que entró detrás de mí me lo echó en cara, siendo una feminista de pro. ¿En qué quedamos? Si no lo hago y le cedo el paso a lo mejor también me lo echaba en cara... O regalar un ramo de flores y espetarme un "¡qué regalo tan machista!" Yo a una contestación así le llamo mala educación y creo que la mujer que contesta así ante un regalo hecho con cariño por parte de un hombre, no merece de éste la más mínima atención, por el desprecio que demuestra hacia él.

En conclusión, que hay mucho camino que recorrer, pero desde la perspectiva de la IGUALDAD. Leo en facebook cada día muchos comentarios machistas, incluso escritos por mujeres; tampoco me gustan. Pero desde abajo, desde la infancia, el camino a recorrer es duro y a veces difícil porque desterrar hábitos y actitudes muchas veces adquiridos de manera inconsciente cuesta, y a veces las leyes quieren ir tanto por delante que se pasan y no ayudan, o incluso llegan a producir el efecto contrario, un retroceso. Pensemos, reflexionemos y busquemos soluciones prácticas que frenen las muertes y lleguemos a esa sociedad igualitaria de género.



lunes, 16 de febrero de 2015

DE SUIZA, SUS BANCOS Y FALCIANI

Esta semana ha salido a la luz la llamada "lista Falciani". Resulta que un joven informático del banco HSBC descargó las bases de datos de grandes cuentas de ese banco y ahora las saca a la luz. Entonces, el escándalo está servido, ya que en el paradigma de la neutralidad y del secretismo que es Suiza, todos quedan por los suelos y encumbran a este hombre a la categoría de héroe al estilo Robin Hood.

Cuando nos dicen "Suiza" todos pensamos en montañas, relojes, chocolate, vacas... y bancos. Un país situado en el centro de Europa y que siempre se ha declarado neutral. El caso es que a mí me parece, una vez más, un claro ejemplo de hipocresía. Lo que parece el paraíso en la tierra, donde la gente opina abiertamente sobre un tema al ser convocados a referendos cada poco tiempo, resulta que en cuanto cuestionas su sistema, ya no es todo color de rosa.

Parece ser que una de las características de calidad de los bancos suizos es el secreto bancario: no pueden dar información de los propietarios de sus cuentas a nadie, me imagino que sólo se haría en caso de investigación judicial. Y al parecer pueden abrir cuentas a quien sea porque el dinero estará a buen recaudo, de ahí la fama de este país al que siempre se ha tenido de referencia en casos de evasión de capitales.

Pero adonde yo quiero llegar es a la dimensión ética de las fortunas allí depositadas. A raíz de la publicación por este ex-empleado del banco de la famosa lista, aparecen personalidades de 200 países, por ejemplo, en España aparecían el piloto de Fórmula 1 Fernando Alonso y el fallecido banquero Emilio Botín, entre otros. Artistas de cine, cantantes famosos, deportistas, políticos, mandatarios, personalidades relevantes de la cultura, la ciencia... en fin, todo una retahíla de gente famosa que hace que se cuestione su honorabilidad o su picardía y se sospeche de su honradez en la tributación en su país de origen. Siendo el banco una empresa destinada a hacer negocio, pues no pone pegas cuando llega determinada fortuna a sus arcas. Sin embargo, la cosa cambia cuando aparecen nombres vinculados a dictaduras, traficantes de armas, narcotraficantes y supongo que otros perfiles de personajes ligados a la delincuencia internacional y potencialmente peligrosos.  ¿Qué ocurriría si en vez de ser Suiza ese "paraíso bancario" fuera España y aquí tuviésemos cuentas de gente con órdenes de busca y captura internacional o dedicada a negocios turbios que generan delincuencia, víctimas civiles o guerras significativas?

Personalmente opino que a estos bancos suizos todo les vale. En el país de la educación, la responsabilidad, el bienestar, nadie cuestiona que su riqueza venga de las cloacas más oscuras del planeta. Que un país se declare neutral y al margen de tratados internacionales de tipo económico, militar o político pero luego tenga en las cuentas de sus bancos fortunas de la gente que trafica, mata, extorsiona o defrauda a mí me parece, sinceramente, una gran mentira, una gran hipocresía. 

Estoy seguro que a Fernando Alonso, por poner un ejemplo, no le ha hecho ni pizca de gracia que se sepa que parte de su fortuna está en los Alpes. Entonces es que realmente es consciente de que tiene una doble moral para tomar sus decisiones económicas. El caso es, ¿qué haríamos nosotros? Imaginemos que nos toca un gran premio de la lotería y sabemos que en España nos va a quitar Hacienda un 20%. ¿Tendríamos la tentación de ingresarlo en un banco suizo para no tener que pagar?

Evidentemente la cosa es más grave cuando los titulares de esas cuentas son personajes de la vida pública que han robado dinero de las arcas de un ayuntamiento o de una comunidad autónoma o de cualquier institución pública. Suiza abre las puertas de sus bancos a estos ladrones sin cuestionar de dónde procede el dinero que se ingresa. Claramente, lo que han hecho algunos políticos españoles con el dinero público llevándolo a Suiza está mal, es corrupción, pero la actitud del banco, ¿no es también cuestionable? ¿No son en cierta manera cómplices de esa corrupción? Yo creo que sí.

Y mientras, el susodicho Falciani, como dije al principio, encumbrado a héroe o catapultado al infierno. El tiempo dirá si lo ha hecho por interés personal o por denunciar malas prácticas, a mí me da que su protagonismo quiere, pero la polémica durará algún tiempo más y tendremos un "Falcianileaks" o similar. Pues nada, a esperar.


lunes, 30 de septiembre de 2013

HAMBRE

No lo he podido evitar. Nos tiene que revolver la conciencia a todos ver lo que llevo viendo desde hace tres meses desde la ventana de mi casa. A última hora de la noche y antes de irme a dormir, he cogido la costumbre de tomar una infusión y fumar un cigarro (esto ya sé que no está bien) con la ventana entreabierta. En verano entraba fresquito y se estaba de maravilla. Pero muchas veces en ese momento de relax los ojos no podían dejar de ver esa escena que tanto se oye y que sí, es cierta. Hay hambre en España y gente buscando en los contenedores algo que echarse a la boca.

Hay dos contenedores de basura justo enfrente de una franquicia de panadería. Y ya no puedo contar las veces que he visto a gente buscando llenar su estómago. Hoy también. Y no pude permanecer oculto, así que llamé al muchacho joven que estaba hurgando y le dije: "acércate al portal "x" que te bajo algo de comer". Precisamente había comprado ayer una empanada en ese comercio y había sobrado un cuarto después de una pequeña cena familiar. Bajé al portal y se lo di. El chico era joven, por su acento no era español pero su "Dios le bendiga, señor", me llegó al alma. Es superior a mí, no puedo permanecer impasible ante tanta miseria. Ya no hay que ayudar a niños de África o de la India a que no pasen hambre, el hambre está en nuestras calles y esas imágenes de la gente hurgando en los contenedores o haciendo cola en los mismos de las puertas de los supermercados es denigrante.

¿De verdad no se puede hacer nada más? Los bancos de alimentos no dan a basto ante tanta miseria, así que yo hoy hice lo que la conciencia me dijo en ese momento. Fue impulsivo, pero no me arrepiento y la verdad, siento que, a pesar de que hay personas que me pueden calificar de "malo", no me veo así.

Pedir a los políticos que reaccionen es en vano. Así que mi llamamiento va a ti, lector - lectora, que podemos hacer algo por alguien todos los días sin salir de casa ni acudir a grandes manifestaciones. Ese muchacho espero que hoy duerma con el estómago un poco más lleno y a ser posible encuentre más gente que le ayude. Me despedí de él con un "no rebusques en los contenedores, que hay mucha porquería. Y suerte". ¿Qué más podría haberle dicho? Aunque sí que podría haber hecho más por él. Ahora, mientras escribo, pienso si tendrá familia, si tenía que salir de noche a buscar algo para alimentar  a su prole, si la tiene. ¡Qué triste y qué injusticia ver que mientras se llevan sobres con miles de euros a paraísos fiscales la gente en España pasa HAMBRE!


lunes, 25 de marzo de 2013

Primero, yo; y después, yo también

Fin de semana de turismo para acompañar a una amiga de una compañera que ha venido a visitarla y enseñarle los lugares más importantes del país, comer los típicos platos de la mediocre y monótona gastronomía holandesa y seguir pasando mucho frío. Viento del norte que trae unas temperaturas gélidas con un par de grados por encima de 0, aunque la sensación térmica es de -Xº. Mejor no pensarlo.

Mientras seguir observando. El que viene a hacer turismo se sorprende de muchas cosas y te pregunta. Y uno que lleva aquí ya más de dos años y medio no puede reprimir su vena crítica con Tulipandia (gracias por el nombre, Pelocha) y sacarle punta a todo. Esta semana he vivido situaciones de lo que podemos llamar "choque cultural" aunque yo ya comenté alguna vez que para mí es auténtica hipocresía y mala educación. Por ejemplo, comprobar el carácter tan individualista y competitivo que tiene esta sociedad, inculcado desde niños en las aulas. Nunca verá a un niño defender a otro en el aula, sino acusarlo, y además con saña y para obtener un beneficio. Ver esas actitudes ya en niños de 9 años me parece de lo más inmoral; no se aprenden valores, no se enseña a colaborar y cooperar, se enseña a ser el mejor a costa de lo que sea, incluso del vilipendio al otro y del escarnio, de ahí que el problema del acoso escolar sea en este país muy preocupante. No voy a entrar en mucho detalle porque vivimos en las aulas situaciones en las que ves estas actitudes y sientes cierta repulsión a ellas y a cómo se educa aquí a los niños, deduciendo que todo es una farsa, una pantalla de cara a la galería, porque un niño puede estar dándote la mano al entrar o al salir como signo de respeto, pero en realidad "te la clava" por  detrás y se queda tan ancho porque además le aplaude el sistema.

Y esa actitud de "yo por encima de todas las cosas" es lo que impera en esta sociedad. De ahí que planteamientos éticos ante determinadas conductas, dilemas o situaciones ni se plantean porque es mejor que no se vean. Hoy con esta amiga que vino a visitar a mi compañera hablábamos de cómo este país funciona, y realmente a mí me cuesta creer que vaya hacia adelante porque, o bien se aprovechan de ti sin que te enteres, o bien son muy listos; y lo segundo no, así que se aprovechan de ti y de todo aquel que pisa estas tierras. El ejemplo más claro: los "coffee-shops". Una artimaña legal que pernite vender la mercancía, pero no comprarla. Entonces, ¿por dónde entra? Por lo que ellos llaman "zwarte door". Fuera del país la imagen es de que existe una tolerancia total y Holanda es el modelo a seguir para la legalización del "cannabis". Cuando hace poco más de un año se empezó a oir que se prohibía la venta a ciudadanos no holandeses y que se pediría identificación en los "coffee" saltaron las alarmas porque se acababan los ingresos del "turismo de la marihuana". Al final la ley entró en vigor en todo el país EXCEPTO en Amsterdam, porque si lo hubiesen hecho la economía del país vinculada a este sector, bajaría en ingresos. Es decir: se ilegaliza en ciudades más pequeñas y sin casi turismo, pero en la capital ni de coña, no vaya a ser que entremos en crisis ante la falta de este turismo que nos da tantos "euritos".

Siempre he dicho en este blog que Holanda tiene muchas cosas buenas, pero hay algo general que para mí la hunde: el "todo vale" con tal de obtener dinero. El carácter comerciante que siempre distinguió a este pueblo es algo que ni se cuestiona y que creo que ya lo llevan en los genes. En los otros blogs que tengo enlazados os han contado cómo en la vida diaria la "cultura de emprendedor" te empapa, desde las promociones para niños del Albert Heijn (la gran cadena de supermercados holandeses) hasta el "sableo" que supone la tarjeta de transporte, la tan conocida por vosotros (eso espero) "ov-chipkaart". La mecánica es simple: subes al transporte púbico urbano y te quito de la tarjetita 4 euros. Y si no te acuerdas de hacer "check-out" al salir, me he quedado con tus 4 euros. Si lo haces correctamente, te cobraré el importe necesario. Son millones de euros al día los que se marcan en los lectores de tarjetas de toda Holanda, de los que un tanto por ciento fijo quedarán automáticamente "robados" de los bolsillos de todos. 

El comercio es lo que da beneficio, lo que echa al país a andar. Y eso se mama desde pequeños, inculcando valores de "lucha por ser el mejor a costa de lo que sea", así que la solidaridad, el compañerismo, la cooperación, la ética, quedan a un lado si voy a obtener dinero. Verdaderamente da un poco de miedo vivir en una sociedad así. Se están llevando al extremo temas muy delicados referidos incluso a la vida de las personas y el problema es que la gente no se los cuestiona, les parece normal. Hace pocos días acabé de leer un libro ambientado en los Balcanes (¡cómo no!) en el que había referencias a la matanza de Srebrenica, cuyo máximo responsable, el general serbio Mladic, está bajo la custodia del Tribunal Internacional de La Haya, acusado del mayor genocidio cometido en Europa desde la II Guerra Mundial. Curiosamente al frente del destacamento de Naciones Unidas en Bosnia aquellos días estaba un militar holandés y se dice que los soldados de este país allí destinados aquel verano de 1995 poco hicieron por evitar la masacre, "no iba con ellos". Prefiero no pensarlo mucho porque esa indiferencia ante el sufrimiento del otro, la falta de empatía ante la desgracia del que está enfrente de ti la ves día a día en las calles, oficinas, comercios, de las ciudades de Holanda. 

Y esto me hace ver que, para estas cosas, "los del Sur" como a veces nos tratan con cierto desprecio, tenemos más valores morales que aquí. Para acabar el post de manera positiva comentaré un detalle que viví el otro día en el tranvía al volver de Inglés para casa. Me senté en la parte de atrás y a mi lado y delante de mí iban una pandilla de jóvenes italianos (lo sé por el idioma que hablaban) que parecían recién llegados porque iban con maletas. Se subió una pareja de ancianos y automáticamente dos de ellos, un chico y una chica, les cedieron el asiento. Los ancianos se quedaron muy sorprendidos y les dijeron que, de verdad, no hacía falta. Pero ellos insistieron que, por favor, se sentaran, que por cortesía y EDUCACIÓN les cedían el asiento. Los ancianos terminaron accediendo, no sin cierta perplejidad porque yo estoy seguro que muy pocos holandeses tendrían ese gesto con ellos. La cara de sorpresa que se les quedó fue muy reveladora, y parecía como que estaban muy azorados por lo que los jóvenes les propusieron. Simplemente es, repito, EDUCACIÓN y buenos modales, algo de lo que suelen carecer en general por estas latitudes, llamándole a esa costumbre tan poco cortés como es el decir las cosas directamente (o a veces no tanto, eso dará para otro post), "carácter holandés". No es carácter, es mala educación, simplemente.


domingo, 10 de marzo de 2013

Más sobre educación, qué bien se hace en España


Me he levantado en este día gris de finales de invierno, han caído unos pocos copos de nieve que han teñido los tejados de blanco pero no las calles. Después de desayunar y de las tareas básicas de limpieza en casa, he leído este magnífico "post" de Nabelsha que me ha alegrado el día, por favor, que nadie deje de leerlo porque confirma lo que muchas veces os he comentado aquí del trato al niño con necesidades educativas específicas.

"Educación de necesidades educativas específicas en Holanda"

Ahora sí que hay que salir en defensa del maestro de la escuela pública española, del trato que damos a los niños y de la labor que hacemos con los niños diferentes y con los niños sin dificultades. No podemos perder eso, no podemos dejar que los tópicos sobre un país nos bajen la moral, España tiene muchas cualidades positivas en la educación y no se puede llegar a la mercantilización de la misma como ocurre aquí en Holanda y mucho menos con la discapacidad.

La verdad es que el blog de Nabelsha me ha alegrado hoy el día porque siento un orgullo muy fuerte por lo que hago como docente y por toda mi carrera profesional y la de mis compañeros en los distintos colegios en los que he estado. Estoy viviendo en una sociedad completamente hipócrita, que da una imagen de país avanzado en bienestar social cuando lo que los mantiene a flote (nunca mejor dicho) es su carácter comercial en todos los aspectos, traspasando en muchas ocasiones la barrera de lo humano. ¿Hasta qué punto lo que cuenta Nabelsha no es ir contra los derechos básicos de un niño? 

Nunca, NUNCA, repito en mayúsculas, aceptaré una mercantilización de la educación como existe aquí y menos con la discapacidad. El ejemplo de escuela integradora que tenemos en España es ejemplar y deberíamos exportarlo y hacérselo ver a toda esa Europa que envidiamos pero que también tiene mucho que aprender de ese vecino del Sur al que muchas veces desprecian.  Una vez más se confirma que España tiene cosas muy buenas, pero no tenemos gestores que sean capaces de mostrarlas adecuadamente en el exterior y defenderlas. Espero que las cosas cambien porque podemos hacer muchas cosas que nos pongan de una vez por todas en nuestro sitio preferente dentro de Europa, del que nunca deberíamos haber salido.



jueves, 10 de enero de 2013

ÉTICA


Ya inmerso de nuevo en la rutina después de toda la parafernalia navideña, se vuelve a retomar los hábitos de comidas, desplazamientos, horarios... Hoy es miércoles, toca clase en Amsterdam y el viaje en tranvía hasta el nuevo colegio dura unos cuantos minutos. Y me dió de nuevo por comparar y pensar en lo distintos que somos culturalmente. Ayer en un informativo se decía que cada vez era más grande la brecha económica entre el Norte y el Sur de Europa. Pero no sólo económica, también mental.

En España tenemos muy arraigadas situaciones vitales que aquí causan estupor. Para mí es fundamental  el sentimiento de pertenencia familiar, el famoso "nido" en el que están los jóvenes de nuestro país hasta los 30 o incluso ahora hasta los 40 años: las croquetas que sube mamá a casa, el "venid a comer el domingo", los regalos de pijamas, camisetas, calzoncillos y calcetines en Reyes... Sabes que están ahí y que están cerca. Es curioso en mi caso, por ejemplo, que con 20 años anhelaba marcharme pronto de casa para vivir independiente, como acabo comprando un piso a unos 500 metros de donde viven mis padres y me crié. No sólo la familia te da ese sentimiento, también el entorno cercano de vecinos, barrio, algo que aquí echo mucho en falta y que me parece muy necesario para el equilibrio emocional de cualquier persona. Es lo que podemos llamar arraigo. Conozco a muchas personas de mi entorno cercano que se acomodarían perfectamente a este estilo de vida, anónima (aunque no tanto) e individualista.

Pero esto es el carácter latino frente al germánico. Y todo eso se alarga en otras muchas situaciones vitales, colectivas o no. Volviendo a lo de pensar que decía al principio, se me vino a la cabeza los años en que estudié Ética en el instituto. Por aquel entonces (mediados de los 80) era un revulsivo en la educación española, todavía muy anclada a los dogmas católicos que se seguían (y siguen) enseñando en las aulas. Y la imagen que tenemos en España de países como Holanda es que los valores éticos de las personas son muy altos y que los debates éticos van más allá de los que planteamos en España o, simplemente, ni se plantean. Cuando ves que en España temas como las redes clientelares de los políticos (léase caciquismo) empiezan a salir a la palestra ahora, a pesar de que todo el mundo las conoce desde hace décadas, aquí ni se escuchan porque el nivel de indignación social que tendría un asunto de "amiguismo" pondría al político en cuestión a la altura del más miserable. Existe esa concepción de que lo público es de todos y se hace con el esfuerzo de todos (léase impuestos) y por eso se censuran los episodios de malversación de fondos públicos. Por eso, cuando aquí se reciben y se emiten por televisión reportajes sobre la situación económica de España, con despilfarros como el aeropuerto de Castellón, la Ciudad de las Artes de Valencia, los AVE que paran en estaciones desérticas o prebendas a políticos, amigos de turno y demás, poco menos que nos tratan como "europeos de segunda" y se quedan ojipláticos.

Con esto no quiero decir que todo este sistema sea mejor, en general, que el nuestro. Ya comenté aquí que hay cosas de todo esto que no me convencen; no cuestiono que sean mejor o peor que lo que conocemos en España, pero sí éticamente cuestionable. Y a lo mejor ese debate ético no se podría dar en España porque no estamos suficientemente preparados para ello. Aquí, ante un tema que en España provocaría un enfrentamiento político y social, simplemente ni se o cuestionan, se actúa y listo, muchas veces a mi modo de ver sin valorar realmente las consecuencias. Por ejemplo, un tema que puede ser banal, pero a mi no me convencerán jamás de ello. Ya comenté que en el transporte público de este país  los animales de compañía pueden acceder sin problemas, en el tren pagando pero en el tranvía no; o poder estar dentro de un restaurante pululando por el salón de comidas. Sinceramente, hay momentos en que creo que se cuida más a los animales que a los niños, por ejemplo, y eso es algo que no voy a aceptar nunca. Tal vez de ahí venga también esa cultura del "desarraigo" que se inculca a los niños. Da la impresión de que hay que llenarles de objetos tecnológicos, moda, caprichos para que estén tranquilos, lleguen pronto a los 18 años y se vayan de casa, mientras se quedan con su perro o gato porque no da problemas ni estorba. ¿Qué tal un beso, un abrazo, un arrumaco a tus hijos de vez en cuando, sugiero?

Pero valoro mucho ese tema de saber qué se hace con el dinero que pago en mis impuestos, y no se puede malgastar en cosas como hacen "los del Sur". Entonces cuantas más cosas podamos mercantilizar, mejor, porque habrá una mejor gestión de los recursos económicos públicos: sanidad mercantilizada, educación mercantilizada... Entonces, ahí es donde nos surge a nosotros el debate ético, a ellos no. Hoy he visto un video, con mucho humor pero basado en la realidad, de dos hispanas que viven aquí y escenificaban cómo hay que hacer cuando tienes que acudir a un médico. Por cierto, he puesto enlace a su página web en los links de la derecha, no la dejéis de visitar.



Entonces cuando vemos nuestro sistema público de salud (que nos quieren mercantilizar) tenemos que congratularnos. El caso es que hay situaciones de abuso del mismo, cuando colapsamos Urgencias porque "me duele un dedo" y ahí es donde sale a la luz nuestro carácter latino. Como pagamos por él con lo que se cotiza a la Seguridad Social, nos creemos con el derecho a usarlo con abuso y así hemos llegado a donde hemos llegado, a punto de que todo quiebre... o se mercantilice.

No sé si con este "post" se me ha ido la olla, pero yo me quedo con la posibilidad, al menos, de cuestionar éticamente lo que veo aquí y lo que veo en España y emitir mi juicio sobre un hecho. Y hay hechos de aquí que no me gustan, al igual que en España, y espero que haya alguien que se mueva y provoque cambios para bien y por el bien de todos.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

PRAGMATISMO

Dice Paquito que en este país son pragmáticos. Y la verdad es que ha dado en el clavo.  Dejaos de darle vueltas al carácter "tulipán" con palabras como "liberales", "permisivos", "tolerantes, etc., la palabra que define al 100% el carácter de este pueblo y de esta cultura es su pragmatismo. Y eso se traduce en cualquier asunto de su día a día, tomando a veces decisiones que, en muchos casos, nos sorprenden porque tenemos un bagaje adquirido de valores éticos o morales que nos frenan en muchos casos a la hora de hacer lo mismo en países como el nuestro, influenciados desde hace décadas por nuestro devenir histórico y las normas predominantes.

Ejemplos: ya he comentado muchas anécdotas en este blog, llegando incluso a asumir que el "choque cultural" es lo que nos genera esa sorpresa ante determinadas conductas; pero sigamos exponiendo más casos. El sábado pasado nos invitaron a una merienda-cena en casa de una buena amiga en Purmerend, una reunión de españoles que formamos una pandilla muy bien avenida, matrimonios jóvenes en mucho caso mixtos pero con sus parejas holandesas muy "españolizadas" por decirlo de una manera que todos entenderéis. Curiosamente, he retomado mis clases de holandés de una manera más informal, y ayer teníamos que hablar de lo que habíamos hecho el fin de semana (uso del pasado en tiempo perfecto, pero eso es otra cuestión). Yo comenté que había estado en una fiesta y a raíz de eso el "profe" nos enseñó el protocolo "pre" y "post" al evento. Es de rigor avisar a los vecinos que vas a hacer una fiesta, no vaya a ser que con la música o simplemente el ruido de las conversaciones te avisen a la policía y te encuentres en un problema. Pero también es procedente al día siguiente a la fiesta ofrecer a tus vecinos algo de lo que haya sobrado de comer (dulces, algún plato típico, etc.). Si por el hecho de no ser holandés y no avisar te encuentras con la mala cara de tus vecinos o una denuncia, no te sorprendas. Ellos pueden hacer el ruido que quieran durante sus fiestas, sus vecinos estarán avisados, y tú no vas a llamar a la policía a no ser que haya ya un escándalo total, que no suele pasar. 

La cuestión es que la anfitriona de la fiesta hizo el aviso previo y hoy, que nos volvimos a encontrar porque trajo al niño a las clases en Amsterdam, nos contó que les ofreció el domingo pastelitos que sobraron y trozos de empanada, así que todo el proceso quedó corroborado.

Este caso no deja de ser una anécdota alegre, pero hay cosas que ya nos pueden remover los principios éticos de cada uno. En todo caso, después de la reflexión que hagas y la opción por la que optes en el dilema, sin entrar a valorar que sea bueno o malo, siempre sacarás en conclusión que vivir una realidad muy diferente a la tuya te da perspectiva (esto también se lo he copiado a Paquito) y puede cambiar la manera de afrontar las situaciones que te surjan. Vamos a ver si soy capaz de revolveros un poquito la conciencia.

Hoy ha aparecido en "La Voz de Galicia" que Holanda tiene uno de los 10 mejores sistemas educativos del mundo mientras España se sitúa en el puesto 29. Automáticamente empiezo a cuestionar este ránking por todo lo que os he expuesto sobre lo que pienso de este sistema educativo. ¿Qué parámetros se tienen en cuenta? Si sólo son los resultados académicos es evidente que un sistema que selecciona a sus alumnos a loas 11-12 años lógicamente debe tener unos resultados excelentes. Pero, ¿qué hay del horario de trabajo del profesorado, que es mayor que en España? ¿Qué hay de la integración de niños con necesidades educativas específicas, circunstancia inexistente en este sistema educativo y de la que en España nos tenemos que sentir más que orgullosos? ¿Qué hay de las ratios de alumnos por aula/profesor? ¿Qué hay del concepto de enseñanza pública tal y como se entiende en España? ¿O qué hay de la igualdad de oportunidades? Bien es cierto que nuestro sistema educativo está sufriendo muchos recortes y se está minando la calidad educativa, pero ¿qué pasaría si de repente nos dijeran que los niños discapacitados van a ir a centros especiales y separados del resto de los niños? ¿O que al grupo de tu hijo/a pase de 25 a 30 alumnos bajo un solo profesor, sin ningún tipo de educación por parte de un especialista (Música, Ed. Física, Inglés...)? Yo espero que no lleguemos a esa situación. Nuestro sistema educativo puede tener muchas cosas que mejorar, pero desde luego es un sistema igualitario y universal para todos los niños entre 3 y 16 años, sea cual sea su capacidad de aprendizaje, algo de lo que no pueden presumir por ejemplo aquí.

Pasemos a la salud: usted pague 100 euros de seguro básico y luego nosotros decidiremos si le atendemos o no. Si se quiere automedicar, puede comprar jarabes para la tos, analgésicos, antiinflamatorios, diuréticos, etc. ¡¡en el supermercado!! ¡Y no se le ocurra venir a urgencias con su hijo por una fiebre de 39º! Por cierto, si usted recibe asistencia de especialista, a final de año no le reembolsaremos el dinero que le corresponde por no hacer uso del sistema sanitario (??!!) Seguro que más de uno piensa en estos momentos que en España se abusa del sistema, en algunos casos sí, por supuesto, pero ningún profesional de la medicina te crea el dilema de que estás gastando y de que no te van a curar o atender, te tratan en tu dolencia de la manera más humana y profesional posible. Sólo hay una palabra para definir esto: calidad.

El lunes en Wormerveer encontré un gran cartel dentro del colegio con fotos de niños (9, 10, 11 años) usando el móvil y unos consejos en holandés sobre su uso cuando estás en clase. Se da por hecho que a esa edad los niños tienen móvil (léase Blackberry, lo mínimo) así que hay que educarles en su uso responsable, eso sí, con carteles patrocinados por una de los operadores móviles del país. Esto vendría a ser "si no puedes con el enemigo, únete a él".

Podría seguir, pero no se trata de aburrir. Pero para que el título de esta entrada tenga sentido, os invito a que echéis un vistazo a otra noticia referida a Holanda  (¡PINCHAD EN EL ENLACE, POR FAVOR!) que salió hace un par de semanas también en el periódico y que yo ni me atreví a relatar aquí. Prefiero que la leáis y que cada uno se plantee su dilema. Como veréis, pragmatismo llevado al extremo, aunque en este caso más que cuestionable.




viernes, 8 de junio de 2012

SIEMPRE CON EDUCACIÓN

Ya quedan pocos días para el inicio de la Eurocopa y también para el inicio de las vacaciones de verano. Entre los preparativos del campeonato y el papeleo de fin de curso (más esto que lo primero) van pasando los días y las horas con un tiempo atmosférico extraño. Hace dos semanas estábamos a más de 25º. Estos días la mínima fácilmente es menos de 5º y algún día la máxima no ha sobrepasado los 11º. Llueve con frecuencia y hay esa sensación de pesadez y agotamiento, no sé bien si por todo el cansancio acumulado del curso o por las circunstancias meteorológicas.

Los holandeses siguen adornando sus calles de naranja, banderines con la enseña nacional y hasta en la prensa el "orgullo naranja" se expresa con innumerables reclamos. Los supermercados, bazares y todo tipo de tiendas hacen sus ofertas "naranja" y los jugadores de su selección son los grandes héroes nacionales. Curiosamente hoy los vi visitando Auschwitz en los mismos escenarios en los que estuve yo hace menos de un mes. Sneijder, Robben, Affelay y demás alineación son sus héroes. Yo, de verdad, cada día me preocupa más un nuevo cruce con nuestra "Roja", flota en el ambiente esa sensación de que todas las selecciones irán a por España, ya no parece que Alemania dé tanto miedo. Y la verdad es que yo no soy un gran amante del fútbol, como sabéis, pero en estos casos el patriotismo me puede, es inevitable. Así que ya me veo con nuestra bandera en algún local donde se vean los partidos de la selección para animar como el que más y poder pasear por las calles de Amsterdam con ella restregándosela (es un decir) a los holandeses en sus narices. 

Y no lo digo por fastidiar, pero es que en este país que se cree el ombligo del mundo, a veces es necesario decirles: "¡Eh! Que aquí también estamos nosotros, que somos visibles". Porque una de las cosas que más me molesta es que presuman de educados y cuando creen que nadie los ve, cometan los más insospechados actos de lo que consideramos mala educación, en España y en Zimbabwe, por ejemplo.

Las dos últimas que viví son de libro. El domingo hacía un día de perros, de esos con mantita en frente del sofá. Pero yo necesito airearme un par de horas y con la excusa de comprar "El País" me voy andando hasta el centro, me tomo un café, leo el periódico y observo. Volvía andando ya para casa cuando en uno de los múltiples aparcamientos de bicicletas estaba una chica joven con su móvil oyendo música dispuesta a coger su bici y una señora de unos 55-60 años también dispuesta a arrancar con la suya después de salir de un supermercado de hacer unas compras. Yo sólo oí un "crash" y vi a la señora caída en el suelo con su bici, creo que resbaló al subir o algo así. La chica no estaba ni a un metro de distancia, miró para ella pero no hizo el más mínimo gesto de ayudarla, sólo un señor que la vió bajó las tres escaleras del supermercado y la ayudó. Es el claro ejemplo de la desnaturalización de esta sociedad y de lo individualista que es.

El otro caso fue esperando el tren en la estación de Amstel. Era martes alrededor de las 2 y cuarto de la tarde. En el andén suele haber gente de toda edad esperando los trenes para ir hacia el este del país, especialmente al entorno de Utrecht. La imagen es típica: jóvenes con móvil escuchando música aislados del mundo real, ejecutivos de portátil, gente de mediana edad que vuelve a casa tras el trabajo, otros leyendo la prensa gratuita... y por supuesto el holandés de barriga cervecera con su pequeña mochila a la espalda que está de espaldas a ti, tú vas caminando hacia un sitio despejado del andén o buscando un banco, el tío echa un sonoro eructo se para y ve que estás a dos metros de él y ni se inmuta, mira para ti como diciendo "es algo natural" y tú le devuelves la mirada como diciéndole "pero mira que eres CERDO". Esa hipocresía, esa dualidad es que no la soporto en este país. El comentario de mi amigo bloguero Paquito en el post de Bankia de hace unos días lo dice todo. Cuando te sueltan esos puñales para herirte es cuando deseas que la "Roja" (o cualquier otra selección) les dé otro gran bofetón que los ponga en la tierra.

La EDUCACIÓN (con mayúsculas) empieza con los hábitos sencillos de los buenos modales. Subir al tranvía o al autobús y decir "goedemorgen, goedemiddag", despedirse con un "tot ziens, dag" y un "dank u wel" ó "alsublieft" me parece lo más sencillo y básico de las buenas formas. Después, una sonrisa en la cara ayuda mucho, pero sobre todo reconocer que te equivocas y que has metido la pata es ya de nota. El día que encontré los 100 euros lo primero que me sorprendió fue que la policía me dijo que "si no aparece su dueño en un año, el dinero es suyo", yo creo que les di la impresión de ser un bicho raro por devolverlo, pero me quedé muy a gusto y con la conciencia tranquila.

En la Agrupación hemos vivido situaciones con empresas de aquí de querer literalmente estafarnos, supongo que por el desconocimiento del idioma. No hay nada más rastrero. El día que el banco nos cobró más de 200 euros por pedirles un saldo de cuenta a día 31 de agosto de 2011 y que aún encima lo hicieron mal por hacérnoslo al mismo día del año 2010, fue algo más que denunciable. Pues como esas varias de otras empresas de las que tenemos que echar mano, lo cual no dice mucho de los valores morales de esta gente. Pero yo tengo un principio: no te hacen daño si tú no quieres que te lo hagan. Si alguien saca un beneficio utilizando a los demás y abusando de ellos es que no merece la pena relacionarte con esa persona. Podrán ganar, pero lo harán de una manera sucia, así que veremos qué ocurre este mes con el fútbol. Saludos.