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domingo, 23 de junio de 2019

DEFENDIENDO LO IRRACIONAL

Han pasado muchas cosas estos días, aunque con la vorágine de final de curso el blog está bastante desangelado. Hoy quería hablar de algunos acontecimientos que han ocurrido tanto a nivel nacional como internacional y que dan que pensar. Lo cierto es que la gente se acostumbra a oír y ver cosas que ya nos parecen normales cuando realmente son de una justificación tan irracional como absurda, incluso diría que delictiva. Intentaré explicarme.

El día a día nos mete en una vorágine de querer hacer cosas en cada momento sin pararnos a pensar unos segundos del beneficio no solo ya para nosotros sino para los demás de lo que estamos haciendo. Y determinados actos que hace unos años nos parecían escandalosos, hoy los avalamos como normales. No solo nosotros, sino también los medios de comunicación y, por ende, la sociedad en general. Por suerte, siempre hay alguien o algo que nos hace plantearnos el dilema y poner los pies en la tierra y decir "NO, ESTO NO ES ASÍ". Aunque a veces surgen personas con comentarios o actitudes que nos lo cuestionan. Empecemos por algún caso concreto.



Niña de 10 años. Como en su colegio se fomenta y se trabaja con las TIC's, el profesorado proyecta vídeos alojados en Youtube como instrumento didáctico o se emplean herramientas digitales para mejorar el aprendizaje, se introduce la robótica, hay un blog de aula, en fin, la tecnología es un recurso de enseñanza más, pues dicha niña llega a su casa y se crea un canal de Youtube. Y desde su habitación muestra a todo el planeta su espacio más íntimo con sus muñecas, sus muebles, sus libros, su ropa... ¿Normal? En teoría sí porque no pasa nada, luego resulta que si a esta niña alguien le sigue por la calle porque le gustan sus vídeos y ella se siente famosa por ello y ese alguien pasa de ser un simple admirador a algo más serio, entonces empezamos a preocuparnos. Y ojo, que no digo que esté bien o mal lo que ha hecho, simplemente que reflexionamos de por qué ocurren determinadas cosas.



Sigo. Pasemos ahora a algo más mediático. Hace más o menos un mes, precisamente en Holanda, una muchacha de 17 años murió porque solicitó la eutanasia debido a que ya con 12 había sido violada en "una fiesta infantil" (???) y posteriormente a los 14 de nuevo abusaron de ella otros varones. Como no ha podido superar el trauma, a los 16 pidió, siguiendo la ley de su país, el derecho a morir, y se le ha concedido. Sin más. Y aquí sí juzgo. Se supone que un país que pretende ser emblema del progreso y bienestar de sus habitantes, debería legislar con ese objetivo. Si su gobierno no es capaz de que, a través de los servicios sociales o del sistema de salud, una adolescente no pueda superar ese trauma (indiscutible), entonces... ¿tiramos la toalla? Sé que esa decisión generó debate en Holanda, pero lo que a mí me alucina es que un hecho así se NORMALICE. 17 años. Nada ni nadie consiguieron que esta muchacha saliese adelante, en uno de los países más avanzados del mundo... o eso nos quieren hacer ver.

Y ahora llegamos a Españistán. No voy a negar que estoy muy contento. Y algunos dirán que es porque comienza el verano y las vacaciones. Pues no. Estoy muy contento (y lo pondré en letra más grande) 

PORQUE 5 CROMAÑONES QUE VIOLARON 10 VECES ANAL, VAGINAL Y BUCALMENTE EN UN PORTAL DE PAMPLONA A UNA MUCHACHA DE 18 AÑOS HAN SIDO CONDENADOS A 15 AÑOS DE CÁRCEL.

Evidentemente no tengo duda de que conocéis el caso del que hablo. Pero aún así, en estos 3 años desde que ocurrieron los hechos durante los Sanfermines de 2016, hemos tenido que ver cómo estos 5 individuos (por llamarles algo) andaban a sus anchas por Sevilla alardeando de lo que habían hecho, por lo que grababan y difundían por redes sociales con la mayor impunidad del mundo. Y lo que es peor aún, que la mayoría de su entorno, su abogado y hasta algún político de ultraderecha del Parlamento andaluz cuestionen estos hechos. Hemos oído de todo, incluso a uno de ellos llorar durante el juicio que "está contra los violadores porque a su novia la violaron con 14 años" y sin embargo él mismo no es capaz de entender que hizo exactamente igual en un portal de Pamplona.
La sentencia del Tribunal Supremo se dictó este pasado viernes, con una orden de detención inmediata de los 5 individuos. En estos tres años hemos salido a la calle para manifestar que aquellos hechos no eran abuso, eran violación; salimos en defensa de una muchacha que podría ser nuestra hermana, nuestra hija, nuestra sobrina... en definitiva, cualquiera mujer de nuestro país. Pero también hemos oído declaraciones vomitivas tanto de su abogado defensor, de su entorno, de parlamentarios de Vox (hay que decir el partido político, evidentemente) en este tono:

- "La relación más segura entre un hombre y una mujer será únicamente a través de la prostitución" (Francisco Serrano, parlamentario de Vox en Andalucía)

- "Seguirá habiendo cinco inocentes en prisión" (Agustín Martínez Becerra, abogado defensor de los 5 condenados).

Y lo que ellos ven NORMAL y transmiten a todos aquellos y aquellas que también lo ven así, es lo que califico como irracional, indefensible, alucinante o simplemente, y en su lenguaje, para darles de comer aparte. Evidentemente los hechos están ahí y cada persona tiene que sacar su conclusión. Se ha recurrido mucho al tema de que ha sido un juicio mediático fomentado y jaleado por la "ideología radical feminista". Y que incluso muchos políticos cuestionaron la primera sentencia de la Audiencia de Navarra y aplaudieron la del Tribunal Supremo. En fin, como para no alegrarse.

El caso es que de entre las miles de respuestas de felicidad que han salido estos días, me quedo con una que encontré en facebook y que publico aquí literalmente. Pertenece a una chica de Burgos llamada Carlota que tiene un blog donde expone, como yo, sus ideas y sus aportaciones desde una óptica personal (corto y pego)

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Les hemos visto drogarse, vacilar con la pistola reglamentaria de uno de ellos, robar gafas en una tienda, sobar entre varios a una chica que está inconsciente y decir en el juicio que la chica de San Fermín seguramente no les habría denunciado "si la hubieran invitado después a una cervecita". Les hemos escuchado hablar de burundaga porque "luego quieren violar todos", llamar "juerga bestial" a la noche de su hazaña y compartir orgullosos su trato habitual a las mujeres. Hemos visto a su abogado llegar a límites vomitivos, repugnantes e inmorales, defendiendo a sus clientes durante horas en televisión. Porque una cosa es hacer tu trabajo y otra cosa es que creer realmente que una violación grupal es "sexo en un ambiente de jolgorio", como defendió uno de los profesionales de la justicia que pedía su absolución. Hemos visto cómo páginas web repletas de machirulos publicaban la identidad de la víctima, riéndose de su físico, insultándola y mofándose de lo ocurrido. Hemos visto cómo los vídeos de la agresión sexual eran los más buscados en páginas porno. Hemos visto cómo gran parte de la sociedad creía su versión y los defendía alegando que son buenos hijos. Alguno de ellos, incluso trabajador. Además de atractivo. "Estos chicos no necesitan violar a nadie". Hemos visto cómo la novia de uno de ellos se quedaba embarazada durante un vis a vis. Hemos visto cómo alguna de esas novias, refiriéndose a la víctima, decía que "a cada cerda le llega su San Martín". Hemos visto cómo la joven era investigada por un detective privado, criminalizándola por llevar una vida "normal". Por seguir estudiando, quedando con sus amigas y publicando fotos en sus redes sociales. Señalándola por no vestirse de luto y no quedarse encerrada en casa. Hemos visto cómo los medios de comunicación ponían el foco en ella, llegando a analizar cuáles pueden ser las diferencias entre hacer una felación obligada y hacerla por gusto. Y lo hemos visto en nuestro país, en pleno siglo XXI.

No olvidemos jamás que estamos contentas, y con razón, porque al fin se ha hecho justicia con estos individuos. Pero ya es triste que aún tengamos que alegrarnos porque a una violación se le llame violación. Valoremos los avances y no decaigamos en una lucha que es diaria. Una lucha que, desgraciadamente, sigue siendo necesaria.


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Así que nada, encantado de la vida de que se haya hecho justicia. Y desde aquí a ver si vamos haciendo las cosas más racionales y dejamos de "normalizar" tanto, que a veces esto empieza por pequeñas cosas a las que no le damos importancia y luego tenemos situaciones como esta. y a los jóvenes que puedan leer este blog... deciros que tener sexo con una mujer es algo más que "echar un polvo" en una noche loca, es sentir, respetar, dialogar, percibir y sobre todo, AMAR. Recordad siempre que #NoEsNo y vividlo con la persona que améis.




viernes, 29 de junio de 2018

DOS ACCIONES DE CARA Y CRUZ

No se trata de una bebida, no tengo sed; ni de un número de un musical, no estaba el tiempo para fiestas. El Mediterráneo, ahora que llega el verano, vuelve a ser noticia, y no precisamente por las vacaciones. Si hace ya un par de años nos partía el alma la foto de Aylán muerto en una playa de Grecia, son de nuevo ahora las oleadas de inmigrantes los que nos vuelven a remover la conciencia. Y el barco Aquarius se ha convertido en un símbolo de la política inmigratoria de Europa, dando una lección de iniciativa y solidaridad el nuevo gobierno de España.

La noticia ya se sabe: España permite atracar en el puerto de Valencia a un barco sobrecargado de inmigrantes que los gobiernos de Italia y Malta se negaron a acoger. En Italia, por cierto, conocimos a un nuevo personaje al cual no vamos a calificar encarnando las conductas más xenófobas de esa Europa que no nos gusta, Matteo Salvini, ministro de Interior de un enésimo gobierno populista y extravagante del país de la pizza. Un hombre joven que no se corta un pelo al decir que hay que echar a los gitanos de su país y que a los que son italianos "habrá que soportarlos y mantenerlos aquí", pero al que tampoco le escuece la boca al hablar de "carne humana" que viene de África y que no quieren en su país. Peligroso no, lo siguiente. Ante esto, Pedro Sánchez abrió las puertas de España a las más de 600 personas, entre ellas 123 niños de los cuales algunos venían solos, sin ningún familiar, para que llegase el barco a puerto y fuesen acogidos como una cuestión de humanidad. Mujeres que habían sido obligadas a casarse con 14 años, violadas, torturadas, maltratadas en algún caso hasta abortar y hombres que habían sido tratados como esclavos y que vivieron atrocidades dignas de cualquier película de la Alemania nazi. Pues aún hay países que dicen NO a los derechos humanos dentro de Europa, con discursos como el del muchacho este italiano.

También dentro de España salieron políticos de derechas diciendo "a ver quién viene en ese barco", pero fue la presidenta del Congreso, Ana Pastor, la que elegante y magistralmente dijo ante las cámaras que "todo lo que sea para ayudar a las personas está bien hecho" la que hizo callar a muchos de sus compañeros cavernarios. Y así, hace ahora cerca de dos semanas, el Aquarius llegó a Valencia junto a dos barcos más que se utilizaron para que el primero no llegase sobrecargado de gente, en lo que constituyó una llamada de alerta a toda Europa ante el drama que continúa en el cementerio mediterráneo. En definitiva, BRAVO por la iniciativa del gobierno socialista de España y particularmente del Presidente del Gobierno y ahora a actuar, porque desde Marruecos llegan pateras y lanchas neumáticas repletas de personas en más número que los inmigrantes que llegaron a Valencia; estamos de nuevo ante otra oleada de inmigración a la que Europa debe dar respuesta porque está moralmente obligada.

He llegado a oír comentarios de calle del estilo "a ver dónde los metemos porque en Coruña no caben", a lo que yo he llegado a contestar "¡pues en Soria, que está despoblándose!" porque me parece tercermundista que haya gente que se niegue a socorrer y a acoger a personas que han salido de un infierno y a las que hay que prestar ayuda SÍ o SÍ. Y no valen los argumentos de "nos quitan los pocos trabajos que hay, se les da sanidad gratuita sin cotizar nada..." como si no tuvieran derecho a una vida digna que en sus países no la tienen. Es cierto que el problema hay que atajarlo en su origen, pero una vez que se tiran al mar en una lancha de juguete, hay que ayudarles y protegerles, sin discusión. ¿Alguien puede estar observando impasible escenas como esta?



Sin embargo, la actualidad nos da otra bofetada a toda la sociedad ante otra noticia que deja a uno perplejo. Y esta vez referida a nuestro sistema judicial. Hace menos de una semana la Audiencia de Navarra dejaba en libertad bajo fianza de 6000 euros a 5 individuos prehistóricos que están acusados de haber violado (que no abusado, aunque el código penal diga que fue abuso y no violación) a una joven de 18 años en las fiestas de San Fermín de Pamplona en 2016. Tal asco me produce el nombre genérico del grupo de individuos que, en recuerdo de mi desaparecida amiga Olga Patiño, luchadora feminista incansable, me niego a nombrarlos así y prefiero calificarlos como homínidos en su estado primitivo, de cerebro reptiliano y con tendencias dominantes hacia el género femenino.

Lo triste del caso es que se supone que hay que respetar las decisiones del poder judicial. Y yo lo siento pero en este caso no. No cabe en mi cabeza que haya un sector no solo de la sociedad, sino de uno de los poderes del Estado, que no mantenga a estos individuos en prisión por un acto de dominación, sumisión y VIOLACIÓN de una mujer simplemente porque jurídicamente la definición exacta de "violación" implica intimidación y dominación de la víctima y según los vídeos que grabaron ellos mismos mientras la chica tenía sexo oral con cada uno de ellos en un habitáculo de 6 m2 no fue por imposición ni forzándola, sino porque ella quiso, aparte de alardear en las horas posteriores con su grupo de amigos de Sevilla en una red social con comentarios del estilo "follándonos a una entre los cinco. Puta pasada de viaje". No, queridos amiguitos, no iban con intención de hacer eso, ¡cómo se os puede ocurrir pensarlo! Iban con la intención de dormir desde las 11 de la noche en un hotel para levantarse a las 7 de la mañana e ir a correr delante de los toros, sin más. Además, ¿qué hacía ella allí con 18 años? No era lugar para una chica de su edad, tendría que haberse quedado en Madrid con sus papás porque podría toparse con gente desalmada que lo harían daño y no, no puede ser (ironía modo on). Sencillamente, ASQUEROSO.

Y el caso es que estos 5 energúmenos, uno de ellos guardia civil y otro militar, llegan a Sevilla después de dos años y en su barrio son recibidos como héroes por parte de algunos de sus vecinos, sintiéndose si cabe más importantes por todo lo que ha supuesto este caso. En realidad, eso es lo triste. Una parte de la sociedad se dedica a defender un estilo de vida consistente en la primacía del hombre sobre la mujer y de la victimización de ésta, que sea sumisa, obediente, que dé ejemplo de virtud y moral y sin poder sentirse libre de vivir como ella decida. Y no se cortan un pelo en manifestarlo ante una cámara sus familiares y amigos diciendo que "siempre fueron unos chavales buenísimos, que no dieron ningún problema", cuando en realidad ese entorno endogámico en el que vivieron siempre mantiene esas estructuras y pensamientos patriarcales. Sencillamente, REPUGNANTE.

Pero hay esperanza. Las redes sociales no se callan, las personas en la calle tampoco, hombres y mujeres que creemos en la igualdad pensamos que #NoEsAbusoEsViolación y seremos nosotros los que pondremos a esta gente en el sitio que se merecen, no sé si en prisión o en la calle, pero espero que en su conciencia esté su castigo. Aquí, en Galicia, con motivo de una de nuestras fiestas mágicas, San Xoán, cuando el solsticio de verano llena nuestra tierra de hogueras para quemar lo malo y dejar lo bueno, en una parroquia de Redondela se acordaron de ellos y los representaron en la hoguera, no con ánimo de quemarlos cual Inquisición, pero sí de simbolizar lo que rechazamos totalmente y "espantamos" para que se lo lleven las meigas.


Así, entramos en el verano de 2018. Una de cal y otra de arena. Cara y cruz, el ying y el yang. Ojalá no haya noticias ni situaciones desagradables hasta septiembre, pero bueno, la vida es esto y con lo que venga hay que bregar. Y, recordatorio importante, hoy hace 5 años que regresé de Holanda... ¡cuántas cosas han pasado! Por el momento, aquí seguiremos. 

sábado, 29 de julio de 2017

NI MALTRATO NI SECUESTRO

Vaya por delante la siguiente declaración: soy FEMINISTA, entendido el feminismo como 


Ideología que defiende que las mujeres deben tener los mismos derechos que los hombres (Diccionario de la Real Academia Española)


Y en una sociedad avanzada como pretende ser la española (y digo "pretende" con todo el sentido que conlleva) es un objetivo honorable para alcanzar que todos sus ciudadanos lleguen a ser feministas. Por lo tanto, el feminismo no es lo contrario del machismo que es entendido como


Actitud de prepotencia de los varones respecto de las mujeres (misma fuente).


En España se vivía en una sociedad machista en la dictadura y que ha dejado una impronta sobre todo en generaciones de gente mayor y aún durante muchos años en democracia se inculcaban determinados valores y actitudes machistas en la educación y en la vida cotidiana

Es evidente que todavía hay muchos restos de machismo y en nuestro país el mayor problema son las muertes de mujeres a manos de sus parejas o ex-parejas en una lacra que no parece que descienda en número de víctimas. En los últimos años todos los gobiernos han luchado contra este terror y hace pocos días se han aprobado 200 medidas para avnazar en la lucha contra la violencia machista protegiendo a las mujeres.

Existe una Ley Integral contra la Violencia de Género aprobada por el gobierno socialista de Zapatero que es el referente para combatir estas agresiones. Hay mucha sensibilización entre diversos colectivos y asociaciones, entre el profesorado, en los medios de comunicación, etcétera, y todos hemos visto por ejemplo este mismo año y por la grabación de unas cámaras de seguridad cómo un hombre en Alicante arrastra de los pelos en el portal de su domicilio a su pareja cuando llega al interior del mismo, en unas escenas que ponen (nunca mejor dicho) los pelos de punta. No creo que haya NADIE que no vea en eso un maltrato y evidentemente ese "personaje", por llamarlo de alguna forma, fue detenido y encarcelado.

Sin embargo hace pocos días ha saltado a los medios el caso de Juana Rivas, una madre separada de su pareja y con dos hijos, que se ha negado a devolver a los menores a su padre en el período de vacaciones que le corresponde, alegando que es un maltratador y que sus hijos corren riesgo con él, aparte de decir que su hijo "no quiere estar con su padre". Automáticamente los medios de comunicación, asociaciones de mujeres, instituciones y prácticamente todo el país se ha puesto del lado de la madre que aparece como una mujer aterrorizada por el hecho de ver a sus hijos con su ex-pareja, para más inri residente en Cerdeña (Italia). Y ha tomado la decisión de desaparecer con sus hijos y no entregarlos en el punto de encuentro de Granada, generando una ola de solidaridad sin igual en las redes sociales con el lema #JuanaEstaEnMiCasa.

A raíz de esto, puse un comentario en mi muro de facebook con unas reflexiones de un juez ante la decisión de la madre, explicando legalmente lo que supone el secuestro de sus hijos. Porque sí, es un secuestro, aunque haya gente que mantenga un "yo haría lo mismo" en un caso similar con sus hijos. Ese post en mi muro ha generado un intenso debate entre todos y todas los que allí han comentado, dando la impresión de que efectivamente se posicionan del lado de la madre y que el padre es un maltratador.

En las últimas horas cada vez aparecen más voces haciendo ver la versión del padre, primero las declaraciones de su abogado en un programa de televisión, artículos de psicólogas y todo tipo de opiniones defendiendo el derecho del padre de ver a sus hijos a los que, parece ser, su madre PROHÍBE hacerlo desde hace un año. Además, parece ser que todo el proceso judicial de separación y supuesto maltrato (pongo "supuesto" porque parece ser que el padre aceptó la acusación de maltrato como pacto para poder ver a sus hijos) se desarrolló en Italia, por lo que los juzgados españoles no tienen jurisdicción en el tema, aunque existe una ley europea que garantiza ante todo el bienestar de los menores.


Enlace al vídeo de Antena 3

Yo desde que salió el tema en los medios me "olió" mal. No sé quién tiene la razón ni los pormenores del caso, pero lo que sí sé es que casos como este debe haber miles por toda Europa y no salen en los medios. Es más, creo que precisamente eso, el mediatizar situaciones familiares que inmiscuyen a menores es totalmente perjudicial no solo para ellos sino también para la lucha contra la violencia de género. No se sabe dónde están Juana ni los niños a la hora de escribir este post, lo cual está claro que incumple una sentencia judicial. Lo que ocurre es que los que defienden a Juana opinan que ellos también la incumplirían si realmente están seguros de que sus hijos corren peligro con su padre, es decir, se cree sin ningún tipo de cuestionamiento la postura de la mujer y se pone un cartel de "maltratador" automáticamente al padre como si fueran nuestros vecinos conocidos de toda la vida. Entonces, si cada uno cumple lo sentenciado por los jueces como le viene en gana, ¿qué valor se le da a la Justicia?

En el hilo de esa publicación en facebook que hice los comentarios defendiendo la postura de Juana Rivas e intentando convencerme de que ha hecho bien y el equivocado soy yo, han sido mayoría. Y yo lo siento, pero no voy a cambiar de opinión. Sigo pensando que flaco favor está haciendo esta campaña por la violencia de género y sobre todo por el bienestar de los menores, porque quien más quien menos vivimos día a día situaciones (yo como profe varias a lo largo de mi carrera) en las que podemos cuestionar el bienestar que tienen dentro de sus familias determinados niños y niñas y no precisamente con padres separados o divorciados, sino más bien todo lo contrario. Lo que sí me indigna es que con casos como este y su mediatización, España sigue siendo ese país que "pretende" ser, como decía más arriba. A la mayoría de los españoles de a pie les gusta verse en el "meollo" de la cuestión, en seguir el llamamiento de un individuo o individua ante cualquier causa que consideremos justa y de "desenvainar la espada" para luchar contra los gigantes, cuales quijotes manchegos. Y yo sinceramente no. No lo vi claro y no lo hice. Que seguro me pillan en otra situación y, enfervorizado por la masa, me uno también en cualquier momento a un acto así, pero es que no sé por qué (bueno, sí lo sé) seguimos siendo tan de "reality show".


No me pongo ni del lado del padre ni del lado de la madre, básicamente porque ni los conozco ni tengo la información suficiente como para posicionarme. Pero sí me pongo del lado de los jueces que han dicho, nada más y nada menos que cuatro, que no ven peligro en que los niños estén con su padre en vacaciones. ¿Se equivocan los cuatro? ¿Se equivocan los psicólogos o psicólogas que han valorado a esos niños? En este otro enlace aparece un artículo de una psicóloga gallega con respecto a este caso.


Comentario de Pilar Enjamio sobre el caso Juana Rivas

En definitiva, ¿qué tenemos? Una madre secuestrando a dos hijos, desaparecida y mal aconsejada para hacer algo que le puede traer consecuencias legales; un padre que no puede ver ni comunicarse con sus hijos y con un sambenito de maltratador; unos medios de comunicación buscando "carnaza" para subir la audiencia; unas instituciones haciendo declaraciones fuera de tiesto y sin saber los pormenores del caso; una sociedad judicializando y posicionándose a mi modo de ver de manera poco imparcial; y, en definitiva, una España que quiere avanzar contra la violencia machista y no puede porque no sabe cómo hay que enfocar determinados asuntos. El resultado: las cifras de muertas no bajan, la igualdad de género brilla por su ausencia, la crispación entre mujeres ultrafeministas aumenta y genera tensiones con los ciudadanos que quieren situaciones de igual a igual, pero seguimos enrocados en el mismo bucle. Soluciones las tenemos todos, yo tengo las mías, pero como aquí cada uno o cada una quiere una ley "a la carta" pues no solucionamos nada. Ojalá en pocos días sepamos más y se resuelva la situación de una manera digna. A estas alturas ya lo dudo.