Después de casi una semana aquí empiezan las reuniones familiares. Ha pasado la lotería con más pena que gloria y hoy es Nochebuena. En Holanda no hay una gran celebración hoy, sino mañana. Sólo son festivos el día de Navidad y el día siguiente, así como Año Nuevo. De hecho en alguna provincia hasta HOY han tenido clase normal, no es mi caso. Volveré el día 3 si la nieve lo permite y puede aterrizar mi avión, pero para eso aún quedan muchos días.
Estoy felicitando a muchos con una frase que encontré en un periódico holandés, eso que dice "PRETTIGE KERTSDAGEN EN EEN VOORPOEDIG 2011". Tengo que averiguar que significa "voorpoedig" porque no sé yo si estaré diciéndolo de forma correcta, pero todo el mundo entiende el mensaje que quiero transmitir.
Estos días son de compras, lucecitas, villancicos, comidas... No puedes deshacerte del ambiente navideño. A mi me gusta pero siempre y cuando haya armonía entre la familia y se puedan reunir sin discusiones ni enfrentamientos. La ilusión de los niños por los Reyes Magos, el frío, las uvas, el cava o la sidra, el turrón, la lotería, etc. ¿Qué pasaría si un año decidiésemos vivir sin Navidad? El otro día leí en un periódico que el origen de la fiesta estaba en el imperio persa, en un culto al dios Mitra que el cristianismo adaptó. Si es que al final todas las culturas tienen una simbología similar, no deja de ser una celebración de inicio del invierno y de que el sol empieza de nuevo a subir desde el hemisferio sur al hemisferio norte, alargando los días. Pero es increíble cómo se llega a culturizar algo, hasta dónde se puede llegar.
Y como estamos en los últimos días del año 2010 habrá que ir haciendo balance. Recuerdo el 11 de enero cuando llegamos al colegio a Ordes y las aulas estaban heladas, dando clase con el abrigo puesto mientras la calefacción empezaba a calentar. Luego el desarrollo del curso, el examen para el exterior en Madrid el día de San Isidro, la excursión con mis alumnos de 6º también a Madrid y el 15 de junio, el día que cambió mis perspectivas laborales cuando me entero que marcho a Holanda. ¡¡Menudo año!!
Gracias a dios (¿dios con minúscula aquí?) hay salud y se puede seguir con esta aventura. Por ahora compensa y me siento muy querido por todos los que me leéis y siento cierta expectación conmigo por esta experiencia. Mientras las cosas en la familia vayan bien, no hay de qué lamentarse, no es una emigración forzosa ni una búsqueda de trabajo en condiciones precarias, como les digo a muchos peor están los que se pasan 6 meses en un barco en Namibia pescando merluzas y hoy con las comunicaciones e Internet las distancias son realmente insignificantes.
Seguiremos adelante y actualizando el blog. FELIZ NAVIDAD
