sábado, 18 de mayo de 2019

¿VOLVEREMOS A HOLANDA?

La pregunta tiene su miga. Seguramente alguno se pensará que después de todo lo explicado aquí sobre los Países Bajos y mi experiencia de tres años allá, no ha sido suficiente para mí. Tranquilos. No se trata de eso. A estas alturas del año, siendo mediados de mayo y sin escribir en el blog desde hace más de un mes, falta el artículo clásico de todos los años por estas fechas: EUROVISIÓN.

Me he retrasado, lo sé. Pero llego a tiempo. Esta noche se celebra la 63ª edición del Festival de la Canción de Eurovisión en Tel Aviv (Israel), país que siempre que celebra algo se convierte en polémica política por el conflicto palestino (ha habido intentos de boicot pero la música y el espectáculo prevalece). Por tanto, estamos inmersos en la semana eurovisiva y los pasados martes y jueves se han celebrado las dos semifinales previas. La primera, muy mala, dicen que la peor de la historia, donde han pasado canciones que no merecen estar en la final y probablemente se hayan quedado sin su billete a la final de hoy canciones muy extravagantes como la de Portugal; y la segunda, una semifinal donde prácticamente todas las canciones deberían estar en la final y la competencia fue durísima. El sentido común se impuso y pasaron las 10 canciones que yo deseaba y entre las cuales probablemente está la ganadora esta noche. Vamos a analizarlas un poco.

En los últimos años estamos viendo que las votaciones del público son las que suelen decidir la canción ganadora del Festival. Desde la implantación del nuevo sistema de votación en 2016 hemos tenido tres vencedoras muy diferentes: Ucrania con Jamala y "1944", una canción con un claro contenido político pero muy emotiva; Portugal con la joya "Amar pelos dois", que tuvo un reconocimiento unánime de jurados profesionales y público; e Israel con "Toy" de Netta, aupada al primer puesto por el voto del público ya que el jurado se lo había otorgado a Austria y al cantante Cesar Sampson. Este año es la edición más abierta de los últimos tiempos y nadie se atreve a predecir qué va a ocurrir esta noche, aunque lógicamente hay serias favoritas. Dependerá todo de esa actuación de tres minutos y de cómo los y las votantes marquen en su móvil por la canción que elijan.

Comencemos por SUIZA, un país que ha ganado dos veces, la última con Celine Dión allá por 1988. Los helvéticos han traído el ritmo a Tel Aviv de la mano de un muchacho llamado Luca Hänni que nos pone a bailar a todos con una rítmica canción llamada "She got me".


A continuación tenemos la sorprendente puesta en escena de AUSTRALIA, que actuará en el puesto 25 y si los televidentes no están muy cansados serán la canción que más recuerden a la hora de votar. La canción se llama "Zero gravity" y su cantante Kate Miller-Heidke, con voz de soprano y dos coristas parecen literalmente suspendidas en el aire. Sin duda, la más espectacular. ¿Qué ocurriría si ganase Australia? Existe una norma que, de ocurrir, el festival del año siguiente debe celebrarse en Europa y hay dos ciudades que parece ser tendrían interés en organizarlo, Berlín y...¡¡¡BARCELONA!!! Veremos a ver qué ocurre.


RUSIA siempre está ahí y, a pesar de las sospechas de cierta "mafia" que compra votos o tiene actuaciones oscuras tras bambalinas, lo cierto es que este año uno de sus cantantes más renombrados, Sergey Lazarev, que ya representó al país en 2016 y quedó a las puertas de ganar, se la juega de nuevo con "Scream", otra puesta en escena y otra voz que son soberbias.


Nos quedamos aún por el Este y tenemos a AZERBAIYÁN que no ha dejado indiferente a nadie. La presencia en escena de dos brazos robóticos que complementan la actuación de Chingiz y su canción "Truth" es también muy llamativa. Él, además, canta bien, es un tema moderno que tal vez nos suene por su ritmo y su dinámica, pero ya hace 8 años este país caucásico sorprendió llevándose el triunfo con una canción mucho más mediocre, así que podría ser que de nuevo gane en 2019.


Y llegamos a la propuesta más controvertida de este año, ISLANDIA, "Hatrid mun sigra" del grupo Hatari. Literalmente la traducción del título es "El odio prevalecerá" y es una crítica al capitalismo y al ascenso de las ideologías totalitarias en Europa. Se les quería prohibir la entrada en Israel por su estética bondage y satánica y la puesta en escena es de lo más transgresor de los últimos años. Yo no creo que gane porque no pienso que los jurados nacionales le hayan puntuano excesivamente alto, pero el público suele votar a lo que realmente es diferente y este año los islandeses se llevan la palma.


Y nos queda una, la que justifica todo este post. La que hasta estos momentos ha estado siempre en los primeros puestos de las apuestas de pago. Es precisamente PAÍSES BAJOS, con el tema "Arcade" de Duncan Laurence. Y es la más discreta con respecto a todas las anteriores. Duncan está solo en el escenario con un teclado y canta una canción sobria que habla de un amor fracasado ("Loving you is a losing game"). Holanda ha ganado 4 veces Eurovisión pero no lo hace desde 1975. Hace 5 años rozó el triunfo por detrás de Conchita Wurst con "Calm after the storm", una de mis canciones favoritas de Eurovisión, y este año muchos están esperando que termine la edición de hoy para buscar hoteles en Amsterdam o Rotterdam, porque no creo que el festival de 2020 se celebrase en otra ciudad diferente en caso de ganar Holanda. Y bueno, me imagino los precios que supondría para un eurofán viajar a los Países Bajos en plena semana eurovisiva, habrá que ahorrar más de la cuenta porque sería un motivo más que suficiente para volver en plan turista por allí.


Cualquier país que pueda alcanzar el triunfo y no sean estos sería una auténtica sorpresa. Pero Suecia, Noruega, Dinamarca, Albania, Italia y Macedonia del Norte llevan también unas propuestas estupendas por voz, puesta en escena, interpretación. De estos seis al que más veo con posibilidades es al representante italiano Mahmood con "Soldi" que incluso tiene un fragmento de la canción cantado en árabe porque él es de familia inmigrante y de origen musulmán

¿Y qué decir de España? Pues que Miki actuará de último y no lo hace mal, desde luego mejor que en los últimos dos años quedaremos, la puesta en escena es fresca, él canta bien y moverá a todo el estadio como cierre del Festival. ¿Ganar? Vamos, imposible. No porque no lo merezca, pero es que las propuestas que he explicado aquí son más que todo lo que puede aportar "La Venda", que seguramente ya se ha ganado el título de Canción del Verano en España y ya suena en muchas verbenas interpretada por diferentes orquestas. TVE parece que empieza a poner algo de empeño e interés por hacer bien las cosas, pero costará volver a ver un triunfo de España a corto plazo. Os dejo un vídeo de uno de los ensayos en Tel Aviv donde el público se vuelca con Miki y los bailarines, no cabe duda que el trabajo ha sido bueno y solo queda esperar a esta noche.


En fin, otro año más, y van 9 desde 2011 en el que pude contaros mi primera experiencia en directo en Düsseldorf hasta hoy. De nuevo todo el planeta estará pendiente de Eurovisión, será trending topic en las redes esta noche y seguiremos disfrutando con amigos, con familia y con quien queramos del mayor espectáculo musical del mundo. ¡¡LET THE EUROVISION SONG CONTEST 2019 BEGIN!!



sábado, 13 de abril de 2019

DISCIPLINA POSITIVA

Si una persona lleva casi 28 años metida en las aulas, obtiene una madurez profesional que la experiencia le ha ido dando en el trato con el alumnado junto con aquello  que supuestamente estudió en su carrera universitaria para dedicarse a la docencia. Bien es verdad el dicho de que la experiencia es un grado y que no se sabe bien cómo es un trabajo hasta que ponemos todo el empeño en hacerlo bien. Muchas veces he comentado en este blog que soy maestro por vocación, que desde pequeñito lo tuve claro y que en absoluto me arrepiento. Y compadezco a aquellos y aquellas que están en un colegio o instituto por obligación. Mi hija me comenta que tiene una profesora en el instituto que "es una amargada" y que no disfruta con lo que hace. Puede ser que pase una mala racha, pero lo que sí está claro es que si no te gusta ponerte al frente de una clase, deberían indicarte la puerta de salida, no solo por el bien del alumnado sino por el tuyo propio.

A pesar de esos casi 28 años, siempre he tenido ganas de aprender y de actualizarme. Tengo un estilo en mis clases que tanto alumnos como familias agradecen (también lo he narrado aquí), me considero exigente con los contenidos pero también flexible y lo cierto es que hace poco tiempo descubrí algo que venía haciendo en mis clases yo creo que desde que empecé a dar clase en Ciñera de Gordón o incluso antes, en alguna clase particular que daba a algún chaval para sacarme unas pesetas.

Este curso mi centro solicitó, por mediación de la directora, una formación en Disciplina Positiva. Así que un buen puñado de compañeras y los dos compañeros que somos en el claustro acordamos hacer un curso de formación del profesorado por la red de formación de la Consellería de Educación. A principios de enero tuvimos tres charlas impartidas por una profesional certificada en esta temática,  Mónica, una compañera de un colegio de un pueblo cercano a Coruña. Cuál sería mi sorpresa que a medida que se desarrollaba la charla mi frase resumen acabó siendo "por fin le pongo nombre a lo que venía haciendo en clase desde hace años". Me enteré que mis técnicas y mi manera de pensar se basaban en una forma de entender la relación profesor-alumnos que se llama DISCIPLINA POSITIVA y que ya había sido formulada hace casi un siglo por el psicólogo Alfred Adler y desarrollada posteriormente sobre todo en Estados Unidos. Tal fue el impacto que le pedí a la compañera cómo se podía profundizar en el tema y me dijo que en poco más de un mes la Positive Discipline Association haría un taller intensivo de certificación oficial en A Coruña. Me mandó la información y, a pesar del alto coste económico por solo dos días (385 €), lo hice. Y no voy a decir que mi vida cambió, sino que realmente encontré aún más mi hueco. Pero también conocí a personas maravillosas que buscábamos otra manera de hacer las cosas y el grupo que salió de aquellos 16 y 17 de marzo ya forman parte de mi vida, sobre todo por la conexión que hubo durante las horas de aprendizaje, vivencias y emociones. Solo puedo dar las GRACIAS a todas ellas (¡¡y a él, solo éramos dos chicos!!). Aquí me veis en plena explicación "águila" (ya os contaré un poco quién es camaleón, tortuga, león o águila)



Disciplina Positiva se basa en varios aspectos. El fundamental es en el trato con RESPETO al alumnado, sin humillarlo ni despreciarlo, mirándole de tú a tú pero siendo siempre el adulto el líder, el que dirige esa relación, lógicamente. Elimina el castigo que tanto gusta a los seguidores del conductismo y que impregna todavía muchas aulas de nuestros centros (nunca fui amigo de ellos y mucho menos de los temidos "partes"). Y hay una frase demoledora de una de sus teóricos que es:

¿A QUIÉN SE LE OCURRIÓ LA BRILLANTE IDEA DE QUE PARA QUE UN NIÑO HAGA ALGO BIEN PRIMERO TIENE QUE SENTIRSE MAL? (JANE NELSEN)

El comportamiento visible de un niño es solo la punta del ICEBERG y hay que tratar e intentar llegar a lo que está por debajo del nivel del "agua", porque es lo que generalmente condiciona no solo su comportamiento sino también su aprendizaje. Por medio de dinámicas grupales fuimos conociendo más aspectos fáciles de aplicar en el aula y que yo ahora ya he adoptado para siempre. Educar con FIRMEZA y CARIÑO es algo que ya venía haciendo desde hace tiempo, bien es verdad que alguna vez pude considerarme "blandito" y cedí ante determinados lloros o caras tristes, pero bueno, ahora también aprendí a no ceder sin dejar de ser cariñoso.

A raíz del curso de certificación que hice, pertenezco a una oleada de docentes que estamos oficialmente certificados para impartir charlas y formación a otros maestros de Disciplina Positiva. Lo cierto es que es un mundo, para mí por ahora llevadero, pero sé que seguiré leyendo y mejorando en la aplicación de estas técnicas con las cuales siempre me sentí feliz en mis clases y sobre todo, hice sentir bien a mis alumnos y alumnas y a sus familias. Y fijaos, no hay nada que no esté inventado. Alfred Adler puso las bases allá por los años 20 del siglo pasado, pero luego la II Guerra Mundial lo llevó a Estados Unidos (imaginaos la situación: era judío en Austria) y allí, gracias a sus seguidores como Rudolf Dreykurs o la citada Jane Nelsen, hoy tenemos una red que como bien decía la entrenadora que vino a impartir la certificación, "de raritos" que hacemos las cosas de otra manera.

Así que ya sabéis. Aquí me tenéis para informaros de cómo aplicar Disciplina Positiva no solo en el aula, sino también en casa y, por supuesto, en la vida. Es un cambio de paradigma y, aunque donde más me cuesta es en casa, intentaré seguir en la brecha hasta que llegue la hora de jubilarme, pero mientras mucho ALIENTO y mucho error, porque los ERRORES son las mejores oportunidades para aprender ;)






viernes, 22 de marzo de 2019

MANUAL DE RESISTENCIA

Sí, lo he leído, y no me arrepiento. A pesar de que ha sido criticado por activa y por pasiva (más bien por aquellos que no lo soportan, especialmente los periodistas más reaccionarios de nuestro panorama comunicativo tan banal), Pedro Sánchez ha escrito un libro en el que narra su trayectoria desde que fue elegido por primera vez Secretario General del PSOE. 4 años que ha desgranado no solo lo político sino también lo humano y sus pensamientos acerca de muchos temas de actualidad, políticos, sociales, económicos y, en general, de la situación de España y de Europa en los últimos años.

La verdad es que, al margen de las anécdotas, me ha parecido un libro interesante. Me gusta el estilo que tiene y la narración de los hechos y, sobre todo, la visión que él da de cómo se pueden ir desarrollando las cosas a nivel europeo en los próximos años. Precisamente esas miras más allá de nuestras fronteras pirenaicas es lo que más me ha gustado. El actual Presidente del Gobierno de nuestro país, (esperando lógicamente por mi parte que lo siga siendo después de las elecciones inminentes en poco más de un mes) tiene una visión europeísta absoluta. Y sí, no podemos descolgarnos del carro de Europa ahora que los populismos más ultraderechistas renacen no solo en España sino en toda Europa. La verdad, da un poco de miedo ese auge. Ayer mismo en las elecciones al Senado holandés la ultraderecha ha sido la fuerza más votada y debemos aprender de estas decisiones que no benefician en nada a nadie. ¿Nos estamos volviendo locos?

Al margen de mi afiliación política y de mi querencia en concreto por la figura de Pedro Sánchez, me gustó mucho la reflexión que hace de que nuestro panorama político ha cambiado desde hace 4 o 5 años. No podemos seguir legislando como en el s. XX para ciudadanos y ciudadanas del s. XXI. Y quien no entienda que estamos inmersos en una coyuntura de cambio, pues tendrá que hacérselo mirar. Mientras en el Reino Unido hay una auténtica tormenta por la fecha del "Brexit" (que no beneficia a nadie), en América las carnavaladas de Trump al Norte y Bolsonaro al Sur no pintan un panorama halagüeño. Estamos inmersos en un cambio de paradigma donde habrá que replantearse poco a poco cómo manejamos la participación democrática de las personas, el sistema parlamentario y, en definitiva, cómo gestionamos las políticas sociales para todos y todas.

Se le criticará por muchas cosas y no digo que haya tomado decisiones que sorprendan o parezcan de perogrullo, pero no lo son ante el auge precisamente de los populismos mas terroríficos. Pero lo que más me irrita es que, desde otros partidos, no sean capaces de valorar cuestiones de estado como las ha expresado él en el libro. Por ejemplo, la situación de Cataluña. Jamás ha defendido que se pueda hacer un referéndum de autodeterminación, pero sí una premisa que desde pequeños nos han ido inculcando para llevar a cabo ahora, que somos la generación de la madurez y que tenemos a cargo, por ejemplo, la educación de las generaciones futuras: EL DIÁLOGO. Y parece que por Europa dialogar lo llevan un poco mal. Es paradójico que en las escuelas se hable de enseñar a resolver conflictos a través de la negociación entre iguales y el diálogo cuando mucha gente luego abraza los postulados más totalitarios de partidos que se presentan como abanderados (nunca mejor dicho) de la salvaguarda de un país y lo único a lo que aspiran es a dividir la sociedad por la violencia, la crispación y el odio.

El 28 de abril tenemos elecciones generales. Dicen que Europa nos mira como laboratorio, que lo que ocurra aquí será decisivo en muchos procesos electorales posteriores en otros países. Yo diría que el ejemplo está todavía más al Oeste, en nuestros vecinos portugueses que llevan con un gobierno de coalición de izquierdas varios años y el bienestar de Portugal ha aumentado considerablemente en todos los aspectos: económico, sanitario, educativo... Pero claro, Portugal tiene una población de poco más de 10 millones de personas, está en un extremo de Europa y ha pasado desapercibida, a pesar de que para Galicia es el país hermano en el cual nos deberíamos mirar constantemente. Así que Europa prefiere tomar como referencia los resultados de España porque influirá mayormente. Y aquí tenemos una derecha atomizada con unos líderes que son de todo menos patriotas, a pesar de manifestarse con banderas y exhibirlas no para unir, sino para enfrentar. Nadie sabe lo que puede ocurrir ni cómo se distribuirán los 350 asientos del Congreso, lo que sí se sabe es que volverán los fantasmas del fascismo ocupando escaños que pueden ser determinantes para formar cualquier tipo de gobierno, o bien progresista de cara al s. XXI o bien volver al s. XX retrocediendo décadas en bienestar, igualdad, descentralización, derechos y libertades.

Manual de resistencia no será un libro que muchos recuerden, pero yo lo he leído con atención porque sé que pueden ocurrir muchas de las cosas que en él se narran, esperando que sean soluciones de progreso y no de retroceso. También, cómo no, Pedro Sánchez recuerda sus acciones durante el conflicto de Bosnia-Herzegovina, siendo capaz de sentarse y hacer dialogar a líderes tan enfrentados como fueron los serbios, croatas y bosnios después de las matanzas terribles que todos conocemos y que tantas veces conté aquí. Él recuerda aquella experiencia como un gran aprendizaje sobre todo de diálogo, y se logró. ¿Cómo no vamos a lograrlo en España?

Pero para conseguir esos avances por supuesto es necesario VOTAR, llenar las urnas de votos que reflejen la voluntad de las españolas y los españoles. Lo que salga de ahí será otro panorama que esperemos sea esperanzador para todos, no solo para unos pocos. Nos jugamos no solo nuestro futuro, sino el de nuestras hijas y nuestros hijos y las generaciones futuras, así que como decimos en Galicia... "sentidiño"




jueves, 21 de febrero de 2019

PRIMAVERA ELECTORAL

Pues nada, que volveremos a tener un período amplio de elecciones. Después de la disolución de las Cortes tendremos en abril elecciones generales en España y después en mayo europeas, locales y en 13 comunidades autónomas, elecciones autonómicas. Y votar nunca debería cansar o hartar a la población, pero a veces oyes comentarios en la calle que te causan cierto abatimiento. Mucha gente no ve el valor de votar en estos tiempos, básicamente por el fin del bipartidismo y por tener muchos partidos políticos donde elegir, aunque se concentren los votos en unos pocos.

Pero básicamente lo que se nota en la calle es que la gente quiere hechos inmediatos. Que no soportan esperar a que legislativamente se aprueben medidas en el Parlamento, con sus trámites y sus alegaciones. Y esto me parece muy peligroso porque es lo que hace surgir los populismos. Aparecen falsos profetas con caretas de políticos diciendo que en poco tiempo van a acabar con los problemas que tiene un país.

No quiero hablar de partidos políticos. Además, los que me leen ya saben de mi preferencia política y puedo entender que aburra. Y no quiero convertir el blog en un blog político. Pero la actualidad está ahí y el 28 de abril, día de las elecciones generales, España se juega mucho. Básicamente, se juega entrar de lleno en el s. XXI y no retroceder décadas y yo espero que de esto se den cuenta las ciudadanas y los ciudadanos que tenemos derecho a votar. Además, serán las primeras elecciones donde votarán personas nacidas ya en este siglo, entre ellas mi hijo mayor, y básicamente hay que pensar en ellos. Y yo me desanimo porque oyes a gente de 70 u 80 años (por suerte no a todos) hablar con frases del tipo "no sirve para nada", "hay que IMPONER mano dura", "España no puede hundirse", "todos son iguales"... Y no, no lo son, pero eso lo tiene que ver cada uno y cada una.

Y nos esperan semanas de campañas electorales. Hasta que acabe el curso y empiece el verano estaremos inmersos en muchos vaivenes políticos. Y pocas personas se aventuran a augurar resultados. Lo más triste es que los radicalismos extremos irrumpen ya en España, copiados de un modo burdo y simplón de la misma ola que recorre Europa, y también es triste que haya gente igual de simple intelectualmente que cree esas proclamas que en la mayor parte de los casos recortan derechos, libertades e imponen una única visión del mundo. Y no. La España del s. XXI es una España diversa, abierta, tolerante, multicultural, FELIZ... y se acercan unas nubes que pueden volverla muy gris. 

Y personalmente, como militante de un partido político, a veces siento vergüenza cuando veo a nuestros representantes en el Parlamento utilizar el insulto y la descalificación del contrario como instrumento de captación de votos. He aprendido no ya como militante sino como persona, a no despreciar ni a humillar. Es verdad que en la arena política se puede atacar con argumentos, pero es que la dialéctica política se ha convertido en una sarta de mentiras que a mí personalmente me ofenden. No quiero entrar en este juego de descalificaciones, tengo mi visión de las cosas y mi opinión sobre esos líderes políticos. Por supuesto, defiendo mi postura muchas veces con vehemencia, sabe alguien bien cómo me expreso..., pero ni de lejos me gustaría insultar a un rival, como tampoco me gustaría que me insultaran a mí, y lo cierto es que las formas se están perdiendo y los actos pueden pasar a ser más graves cuando determinadas fuerzas políticas arengan a hacerlo. 

He notado odio, entre amigos, entre vecinos, entre compañeros... Y los españoles estamos muy por encima de todo eso, fomentado desde la clase política. Oír que a una mujer que se presenta a una alcaldía le llaman "piojosa" por su opción política, comentarios denigrantes también hacia las mujeres que rezuman un machismo asqueroso, seguir insultando a gente que tiene una orientación sexual no heterosexual, etc., me parece que nos hace retroceder como sociedad varias décadas. Hemos avanzado mucho, pero tenemos que seguir haciéndolo no ya por nosotros, sino por los jóvenes del s. XXI, que nos tienen como modelos y tenemos que ser ejemplo a seguir. Ojalá decidamos bien y no nos lo echen en cara cuando pasen 20 o 30 años, es su futuro.



domingo, 27 de enero de 2019

13 DÍAS EN TOTALÁN

Un nuevo nombre se ha sumado a la infausta lista de localidades marcadas por una tragedia. En España oír nombres como Alcásser, Biescas, Puerto Hurraco, Ortuella y ahora Totalán, entre otras, supone vincularlos a un hecho dramático, bien sea un crimen, un desastre natural o, en este caso, un desgraciado accidente. En todo el país y fuera de nuestras fronteras la tragedia de Julen ha marcado la escaleta de los informativos desde el pasado domingo día 13. Un pequeñín de 2 años se caía por un pozo de 25 cm. de diámetro en una finca familiar hasta una profundidad de 70 m., y con un tapón de piedra y rocas por encima. El operativo de rescate ha durado 13 días en una localidad desconocida hasta ahora de la provincia de Málaga. Y en él han intervenido, directa o indirectamente, toda España, representada por equipos de rescate de élite de la Guardia Civil, Protección Civil, Bomberos y la Brigada de Salvamento de la empresa HUNOSA en Asturias, los mineros que se han convertido en los héroes más visibles de esta tragedia. Mientras, todo el país en vilo, haciendo de este rescate la noticia del mes, algunos con la esperanza de sacar al niño vivo después de 13 días, pero la realidad a las pocas horas empezaba a ser cruda y la parte racional de nuestro cerebro decía que era imposible, sin comer, sin beber y seguramente sin oxígeno para respirar.

¿Qué sacamos de positivo de esta historia? Que España ante un desastre o tragedia, se une; que la solidaridad es nuestra carta de presentación en todo el mundo, que cualquiera de nosotros y nosotras pondríamos nuestro grano de arena para que este niño pudiese haber salido con vida de aquel pozo. 300 personas formaron el operativo de rescate en aquella localidad, cuyos vecinos y vecinas se encargaron de acoger, dar de comer, alentar, prestar incluso sus domicilios para que los profesionales no se sintiesen solos ni sin apoyo humano, que en situaciones como esta es si cabe lo que más se necesita. Las redes sociales y los medios de comunicación no han escatimado elogios para todo el operativo, en especial a los mineros que excavaron los últimos tramos para llegar al lugar donde se encontraba el niño, con el lema que tienen en su duro trabajo en las minas asturianas de "ningún minero se queda en la mina". Y yo me sumo también a los elogios de la labor de todos y todas que han contribuido a que esto se pudiese hacer, sintiéndome más que orgulloso de lo que nuestro país puede hacer por una vida en casos extremos. Enhorabuena y GRACIAS a todos ellos.

Pero también hay un lado negativo en esta historia. Al margen del drama que supone que la víctima sea un niño de 2 años, que sus padres ya hubiesen perdido a otro hijo de 3 hace un año y medio, llegamos a lo más oscuro del asunto. La sucesión de hechos que terminaron con Julen en el fondo de un pozo, aislado por un tapón de piedras y tierra, y el tratamiento del dolor y el sufrimiento de su familia por parte de los medios y por algún personaje que sobraba en esta historia, vinculado también a otro de los dramas que hizo llorar a España, es un asunto que habrá que tratar y esclarecer. El pozo, en principio, parece que no era legal. Que al no hallarse agua el pocero lo tapó con unas piedras, pero en la Junta de Andalucía no existe ningún registro de esa excavación; que este hombre afirma que el dejó el pozo tapado y sin embargo el dueño de la finca dice que han removido las piedras. El origen del tapón que aisló al niño y junto con el golpe fue lo que le condenó a una muerte horrible, está en investigación judicial y bajo secreto de sumario. Es decir, estamos en un país de extremos que alaba a los que hacen grandes acciones y por otro lado, tenemos una España de improvisación, de piratería, de mentiras y contradicciones, de "sálvese quien pueda" ante un problema y de que "la pelota la tienes tú". El dicho de que "tiene que pasar una tragedia para que se tomen medidas" se vuelve a cumplir y se ha generado una urgencia en detectar pozos abandonados o grandes socavones en todos los ayuntamientos de España para que sean debidamente clausurados y señalizados.

El resultado: un niño muerto, atrapado 13 días en un angosto hueco de 25 cm de diámetro, a 70 metros bajo tierra. Una obra de ingeniería civil titánica, removiendo tierras, haciendo un pozo paralelo, enfrentándose a un relieve incierto pero que no dejaba de complicar las cosas. Una sociedad unida ante el drama, solidaridad, cariño, empatía, emoción... Hemos vivido un "Gran Hermano" del dolor y estoy convencido que ni los mineros, ni los bomberos, ni los agentes de la Guardia Civil, ni las autoridades que daban la cara por las decisiones que se tomaban, ingenieros, bomberos, trabajadores de cualquier empresa que dedicaron sus esfuerzos a rescatar a Julen y también los vecinos y las vecinas de Totalán, no serán las mismas personas. Estoy convencido que han creado unos vínculos que difícilmente se romperán y aún durante unas semanas tendrán momentos de llorar en silencio, de bajón emocional, de ansiedad, de dormir mal. Nos ha afectado a todos, como cualquiera de los sucesos que ocurrieron en las localidades que cité al principio del post y que seguro que los que lo leen saben perfectamente cuáles fueron. Las desgracias, la muerte, forma parte también de la vida, de los avatares que pasamos en este mundo y que necesitamos saber encajarlos y gestionarlos perfectamente para poder seguir adelante. Desde luego, no lo deseo a nadie, ni me quiero poner en la piel de ese padre y esa madre que un domingo de reunión familiar acabaron viviendo por segunda vez una tragedia que ya no olvidarán nunca, que ya no olvidaremos nunca. DEP Julen.







sábado, 19 de enero de 2019

7 MUJERES Y 1 NIÑA

Han pasado 19 días de 2019. Y las cifras no pueden ser más aterradoras: 7 mujeres asesinadas por hombres y una niña asesinada por su madre. Una sociedad que se precie de ser feminista no puede permitirse esto. Y a pesar de que estamos en un momento político muy revuelto por la irrupción de la ultraderecha, a la que no pienso hacerle ninguna publicidad citando su nombre, los valores democráticos están claros: tolerancia, respeto, igualdad, diversidad, diálogo. Evidentemente la ultraderecha no entiende estas palabras, por lo que manifiesta cada vez que abren la boca, así que lo mejor que se puede hacer es ignorarlos estando alerta a todos sus movimientos y reaccionando en las calles, como han hecho los colectivos feministas esta semana bajo el lema #NiUnPasoAtras para no retroceder en derechos y libertades conseguidos en más de 40 años de lucha desde que acabó la dictadura en España.

Pero la cuestión es que las cifras están ahí y la violencia sigue matando. 7 mujeres asesinadas, en principio 6 por sus parejas o ex-parejas y una más que aún está en investigación. Da igual. El caso es que les han quitado la vida por ser MUJERES. Mujeres de poco más de 20 años en algún caso y en otro una nonagenaria maltratada por su marido en una residencia de ancianos de León y que luego falleció en el hospital. Los datos concretos de cada caso llegan a tal punto de morbo y son tan macabros que asaltan miles de preguntas y cuestiones al margen del hecho en sí de acabar con la vida de un ser humano. Y en el caso de la niña asesinada por su madre ella también se intentó suicidar ingiriendo medicamentos, pero fue salvada por los servicios sanitarios. ¿Y qué hacemos? ¿Seguimos concentrándonos en las plazas de ciudades y pueblos con lazos violetas, con velas, gritando slóganes (a veces inadecuados) o vamos al meollo del asunto?

A raíz de estos hechos hace pocos días una tertuliana de televisión decía que si en nuestro país un grupo terrorista matase a alguien cada semana o cada tres días, sería insostenible como sociedad. La comparación me pareció acertada porque realmente en lo que llevamos de año han matado a una mujer cada 2 días prácticamente y enero va camino de ser el PEOR mes desde que se hacen estadísticas de violencia contra la mujer. Lo cual lleva a pensar varias cosas: en primer lugar que las leyes que tenemos no funcionan adecuadamente y lo que es peor aún, que las medidas de prevención tampoco. ¿Qué tiene que pasar más para que reaccionemos DE VERDAD?

El caso es que aparte de esto saltan noticias tremendas de acoso, asaltos frustados y todos con un componente claramente machista y sexual. Ayer mismo, en A Coruña, se pudo detener a un acosador de chicas que tenía en jaque no solo a las fuerzas de seguridad sino también a todas las familias con hijas menores. Y desde luego no dudo de que se haya buscado a este hombre, que se investigara su modus operandi y que simplemente, por el valor de otra víctima en el momento del ataque, hayan podido cogerlo. ¿Qué pasa en la sociedad para que un varón de 37, 24, o incluso menores (también se ha sabido que dos chavales de 12 años... ¡¡¡12!!!, quisieron atacar a una compañera en un parque de Madrid) tengan tal conducta?

Un varón digamos de 50 años para arriba o menos edad incluso, es evidente que ha tenido una educación machista en la que, en el mejor de los casos, ha sabido revertir hacia una actitud vital en la que la igualdad entre ambos géneros es su patrón de vida, y lógicamente la mayoría de la sociedad española vive en esta dinámica. Pero el problema surge cuando se nos encienden los valores más primitivos y reptilianos en nuestro cerebro y nos llevan a cometer un acto tan atroz como matar. ¿Qué desencadena todo esto? En definitiva, ¿QUÉ SE ESTÁ HACIENDO MAL?

Porque luego te enteras de casos en que la tortilla se da la vuelta. Se habla también de denuncias falsas y se vuelve a la guerra de números entre los colectivos feministas y tertulianos que apuntan a cifras altas. Esta semana he sabido un caso de una persona conocida que en su proceso de divorcio ha pasado por un calvario con su ex-mujer por las condiciones del convenio y de la custodia de su hija. Y al mismo tiempo recibo por whats app una imagen de un amigo con una diapositiva de una presentación pública de un colectivo feminista andaluz en el cual directamente se afirma que todos los varones que hemos luchado por la custodia compartida somos maltratadores. Os la expongo aquí y valorad vosotros y vosotras mismos.



Es decir, yo que he solicitado la custodia compartida de mis hijos, cuando debería ser algo que POR LEY tendría que ser el punto de partida en un caso de ruptura sentimental para salvaguardar el interés de los menores, leo esto y pienso que este colectivo malagueño me está llamando maltratador porque estoy ejerciendo violencia de género. No sé si este colectivo feminista recibió alguna ayuda pública, es probable, pero si las cosas van por este camino yo sigo diciendo que no van bien.

Es intolerable que un hombre mate a una mujer, insostenible social y políticamente. Y todas las personas debemos luchar contra esto y buscar que no ocurra más veces. Es también intolerable que un hombre acose, asalte, viole a una chica, una mujer con el único propósito de satisfacer sus más bajos instintos cromañones. ¿Y esta diapositiva no es también intolerable? La reacción de algún hombre ante esto la conozco y no va precisamente asaltando, violando o matando mujeres. A lo mejor deberíamos empezar a escuchar a la sociedad, a las personas como colectivo sobre lo que piensan realmente y legislar. No al revés. Si cabe, el error está ahí, y en nuestras manos está corregirlo.

domingo, 6 de enero de 2019

AÑO NUEVO Y CARGADITO DE TENSIÓN

No en mi caso. Un año más, han pasado estas fiestas consumistas que cada vez empiezan antes con productos en los supermercados, iluminación en las calles, anuncios de colonias y simulacros de paz, amor, felicidad y buenas vibraciones. Nada más lejos de la realidad, aunque hay que mantener un poco la tradición... ¡un poco, no nos pasemos!

Sinceramente, a mí lo que más me gusta es lo que comentaba en el anterior post, el sorteo de Navidad de la Lotería. Porque me gusta ver a la gente llorando y abrazándose de alegría, contagiarnos de esa felicidad (que en algunos casos acaba en ruina a los pocos años) y además porque es el primer día de las vacaciones. Es curioso porque me pasan más lentos los días de diciembre que los días de enero, una vez que comemos las uvas (que es la otra celebración que me gusta) los días hasta que comienzan las clases, generalmente el día 8, vuelan.

Por lo demás, todo sigue el guión. Cenas y comidas en familia, inocentadas el día 28, los regalos de Reyes. Año tras año sin novedades, aunque cada vez las Navidades son más mediáticas. En la Puerta del Sol de Madrid no solo se comen las uvas a las 23:59 h del día 31 de diciembre, sino también en los ensayos desde el día anterior, estando la plaza a rebosar de gente y con controles de seguridad en sus accesos para que ningún loco o loca le dé por hacer una barbaridad. Y en el momento álgido las cadenas de televisión compiten con la pareja de presentadores más "cool" del momento para rascar audiencia, aunque desde hace unos años el traje de Cristina Pedroche es de lo que se habla en muchas mesas de Nochevieja en los minutos previos.

Si el año termina con resúmenes de las noticias más destacadas y estadísticas a cada cual más dura o macabra, entre ellas la triste realidad de la violencia de género, el nuevo año siempre comienza con propósitos para cumplir: que si aprendo inglés, que si voy al gimnasio, que si dejo de fumar. La tríada clásica regresa. Es curioso porque nadie se propone contribuir a hacer felices a los demás o ser más solidarios. En una semana ninguno de esos propósitos sirven para nada porque ya se han olvidado. Se sigue fumando, el gimnasio se usa para hacerse selfies y el inglés... cantando "Europe's living a celebration" llega.  En política también se hacen propósitos y este año viene cargadito de tensión. Se esperan elecciones municipales, europeas y en algunas comunidades autonómicas. Algunos políticos no hacen más que reclamar también al Presidente del Gobierno elecciones generales porque no consideran que su gobierno sea legítimo y están más deseosos del sillón que de favorecer a los ciudadanos y a las ciudadanas. El caso es que, si se convocasen el mismo día TODAS las convocatorias electorales, en algunas comunidades autónomas habría hasta 6 urnas con 6 papeletes diferentes que tendría que llevar cada elector, ya que en Canarias y Baleares también se eligen los cabildos insulares. Total, que los miembros que les tocase mesa electoral se quedarían contando y recontando votos hasta las navidades de este recién estrenado 2019, así que dejemos al Gobierno gobernar y tranquilitos.

Pero no, hay algunos partidos que disfrutan generando tensión, incendiando en televisión y en las redes, provocando enfrentamientos y sobre todo, degenerando la política de verdad en un patio de vecinos con enfrentamientos verbales dignos de cualquier reality-show o programa de telebasura. Ayer mismo se difundió un vídeo por parte del Partido Popular en el cual un niño leía una carta a los Reyes Magos en la que se deseaba la muerte de Pedro Sánchez. Es verdad que a los pocos minutos el Partido Popular retiró el vídeo y pidió disculpas, pero si este es el nivel político de un partido que aspira a gobernar en democracia, por favor, recíclense.


Y además este partido está en Andalucía "haciéndole la rosca" a la ultraderecha, empezando ya a cambiar determinados conceptos y cediendo en aspectos incuestionables como la violencia de género.  Solo por sillones. Mientras, 2019 se estrena con medidas aprobadas por el gobierno central que benefician a todas las personas, la mayor subida del salario mínimo interprofesional que se hizo en democracia, una leve mejora en la asistencia a las personas autónomas, también una subida en las pensiones y esperando poder aprobar unos presupuestos que significarán continuar con la senda social de progreso que empezó en junio con la moción de censura que quitó del poder al corrupto Partido Popular y al ya desaparecido Mariano Rajoy. 

Y sí, en todos los partidos hay gente muy válida y gente muy mediocre, pero si yo quiero vivir en un país que se considere europeo y con unos mínimos de bienestar social, no puedo pensar que solo eso va a depender de un partido político. Va a depender de TODOS ellos y en España el mayor problema está en que los partidos de derechas no acaban de dar el paso definitivo para convertirse en una derecha moderna. Yo sugiero a todos aquellos que lleguen aquí y se definan de derechas que lean este artículo donde un joven Borja Sémper, dirigente popular vasco, refleja esa involución que se necesita en el Partido Popular. Cuando haya elecciones generales espero que la gente, todos nosotros y todas nosotras que tenemos que ir a votar más que nunca, sepamos elegir y veamos que no se puede retroceder, que es necesario mirar hacia adelante y reflejarnos en lo bueno que tiene Europa, no en lo malo que nos trae el populismo de extremos, especialmente el de derechas que ya ha aterrizado en España. Para mí el ejemplo más cercano está en Portugal, que ha avanzado en los últimos años muchísimo y ya ha devuelto todo el dinero que se le dio por el rescate financiero. A lo mejor tenemos más que aprender de nuestros vecinos, están ahí, a 180 km de casa. No desaprovechemos su influencia y aprendamos. FELIZ 2019!!