sábado, 19 de marzo de 2016

EDUCACIÓN VS. HUMILLACIÓN

Hace pocos días unas imágenes dieron la vuelta al mundo por algo que consideramos denigrante. Y no deja de ser habitual ver situaciones como la ocurrida en las distintas redes sociales o informativos de televisión cuando el fútbol está por medio. Me refiero a la actitud de unos hinchas del equipo holandés del PSV Eindhoven que en pleno centro de Madrid y en las horas previas al partido, tuvieron la brillante idea de, tomando unas cervezas en una terraza, lanzar unas monedas a unas mendigas que andaban pidiendo limosna, aparte de humillarlas haciéndoles realizar una serie de ejercicios para obtener más dinero como flexiones o quemando billetes delante de sus ojos mientras ellas se desesperaban por cogerlos.



Los comentarios en todos los medios fueron de censura ante semejantes hechos y de perplejidad ante una actitud de prepotencia por parte de los hinchas holandeses. Y yo, como habitante durante tres años del país de las bicis y pudiendo opinar un poco sobre el carácter de sus habitantes, el hecho me sorprendió por denigrante, vergonzoso y hasta diría obsceno, pero no por quién lo realiza. Intentaré explicarme, aunque mi amiga Pelocha luego me dé brasa, pero es mi visión de lo que vi allí y de este hecho en particular.

Cuando yo me fui a Holanda fui con una imagen del país creada por esa visión que nos dan los medios y la información que obtienes de leer, reportajes, etc. Holanda, país con un estado de bienestar elevado, con un desarrollo de los derechos y libertades individuales muy elevado, tolerante, pionero en legislar temas polémicos como la eutanasia, la venta de marihuana en los "coffee shops", el matrimonio homosexual, etc. Y con un sistema educativo que supones mejor que el nuestro. Pues bien, en poco más de un año esos mitos se vinieron abajo porque los motivos que llevan a legislar esos temas no son ni altruistas ni mucho menos por una causa social. Porque, si así fuera, no veríamos estos hechos en su población.

Desde que empecé a escribir este blog siempre he dicho que Holanda tiene muchas cosas buenas... pero también tengo cierto empeño en desmitificar todo aquéllo que nos transmiten sobre el país como que es "más de lo más". Y vista la actitud de los hinchas de Eindhoven cada vez se me confirman más mis teorías y el resultado de mi observación durante los tres años de residencia en los Países Bajos.

No voy a decir que un hecho como este no pueda estar protagonizado por gente española aquí o en otro país porque gente gilipollas (y no me corto en calificarlos así) la hay en todos los países y culturas. Pero creo que esto va más allá. Resulta si cabe más grave cuando Holanda "vende" al exterior el grado de educación alta que tienen sus habitantes, su estado de bienestar, etc. Es esa soberbia que emanan por todos los poros de su piel y que en el día a día también manifiestan en pequeños detalles, no solo con el extranjero o el considerado por ellos "inferior", sino también con aquellos de su país a los que consideran de menor cultura, clase social o nivel económico. Holanda es una sociedad muy clasista, individualista y segregadora, y estos "valores" se van inculcando desde la más pequeña infancia a través del sistema educativo que efectivamente es clasista, individualizada y segregadora, obsesionada por el resultado final y por la competitividad, la rentabilidad y el mercantilismo, como buenos comerciantes que fueron siempre.

Y los que no estén dentro de ese sistema o no lo acepten, son simplemente diferentes y no merecen ni atención ni respeto, porque es ir contra el ADN común holandés desde tiempos inmemoriales. Por supuesto, cuando ese sistema además se va limitando por factores externos, tales como una crisis económica que les ha recortado calidad de vida y sobre todo, potencial económico, van a por ellos "a saco". Yo recuerdo que una persona llegó a decirme estando allí que los culpables de que ellos estén mal eran los miles de funcionarios de los países "del Sur", como yo, razonamiento que no dejaba de tener ciertos tintes de xenofobia al asociar su descenso en bienestar con españoles, portugueses, griegos, rumanos, etc.

¿Qué es exactamente lo que me indigna de esas imágenes? Que se sienten invencibles y con poder para humillar a quién sea, sin plantearse éticamente lo que están haciendo ni cuestionando  si está bien o mal. En los primeros segundos se ve en una de las mesas de la terraza a un adolescente, casi un niño, que imagino habrá venido con su padre y ni se inmutan y mucho menos el padre saca de allí al hijo ni se cuestiona el ejemplo que está viendo. Y repito, no digo que algo así no pueda ocurrir aquí, también se ven situaciones en estadios de fútbol que son prácticamente un delito, como agresiones a árbitros en partidos de niños, insultos, etc. ¿Realmente es el fútbol el que genera esto o es la educación de cada uno? Me resisto a creer que un deporte genere esto, aunque si detesto el fútbol es precisamente por esa hipocresía en la que también se sustenta, gracias a patrocinadores, presidentes instigadores de la violencia o, simplemente, el dinero, que al final es el que manda en estas cosas. Ese endiosamiento de los jugadores estrella por parte de toda la sociedad, a los que los niños ven como verdaderos ídolos, contribuye después a que pasen estas cosas.

En definitiva, más xenofobia que sigue invadiendo Europa a pasos agigantados. En Holanda, el partido de extrema derecha de Wilders lidera las encuestas de intención de voto; en Francia ya vemos el avance de Marine Le Pen; en Alemania también ha crecido abrumadoramente la extrema derecha; tenemos a Amanecer Dorado en Grecia, a Orban en Hungría... Y vemos cómo a los que huyen de las guerras en Oriente Medio les cerramos las puertas en Grecia y Macedonia, dejándolos a su suerte entre el barro y el frío, en campos de refugiados sin lo más elemental para una vida digna. Siguen ahogándose en el Mediterráneo, siguen recibiendo palizas en las fronteras, clavándose los alambres de espino, pariendo las mujeres en tiendas de campaña de veraneo y en condiciones insalubres, muriendo de hambre y frío... A mí me sigue hirviendo la sangre porque EUROPA NO HACE NADA, solo empeora la situación.

Yo no quiero esta Europa. Ni la que vi en Holanda ni la que veo en los caminos de Centroeuropa en busca de un futuro mejor. Sé que la educación es lo único que puede hacer que las generaciones futuras sean aún más solidarias que nosotros (los que lo somos). Y también sé que nuestro sistema educativo está por encima de otros en esto, en la educación en valores, en la solidaridad, en la integración, en la aceptación de las diferencias. Y yo lo que veo es que en Lesbos quién está ayudando a rescatar de las aguas a los refugiados son españoles y ciudadanos de la isla, no veo precisamente a muchos holandeses que estarán más preocupados de sus próximas vacaciones en Grecia, para mas inri, o de alcanzar la excelencia académica de sus vástagos. 

En fin, que hay que criticar, y mucho, estas actitudes, incansablemente, ocurran en la Plaza Mayor de Madrid o en el más pequeño de los pueblos de cualquier país europeo. ¿Quemaríamos adrede en España un refugio de personas inmigrantes? ¿Marcaríamos sus puertas de rojo? ¿Lanzaríamos monedas a unas mendigas burlándonos de ellas? Sinceramente no lo creo, como tampoco dejaríamos sin atender a aquel que lo necesite por urgencia vital o que llegue a nuestras costas en una patera. Esa solidaridad sí va en nuestros genes, y muchos hechos así lo demuestran, por algo somos de los primeros países en voluntariado o, por ejemplo, el líder en transplantes a nivel mundial.

Y para terminar, entre 1943 y 2016 han pasado muchas cosas para aprender que la exclusión y el desprecio no tienen lugar en nuestra sociedad, pero hay colectivos o países que parece lo han olvidado. Fijaos en la imagen y reflexionad un poco, arriba 1943 con los nazis deteniendo a los judíos y exterminándolos en los campos de concentración; a bajo 2016, en cualquier campo de refugiados en Grecia o los Balcanes. Aquí lo dejo.






domingo, 13 de marzo de 2016

¡DEPRISA, DEPRISA! - ¡DESPACIO, DESPACIO!

Poco que contar. Los días y semanas pasan en la más habitual de las rutinas. Trabajo, hijos, familia, un poco de ocio. Pendientes en España de esa aritmética post-electoral para ver si se forma gobierno o no, a casi ya 3 meses de la celebración de las elecciones. Todo muy "del Sur", que dirían en Europa. Lecturas de todo tipo, experiencias en clase, mucho facebook y whats app (¿qué hacíamos antes de que existieran las redes sociales?), invierno que se acaba sin demasiado frío y pensando ya en las inminentes vacaciones de Semana Santa y un poco ya en las del verano,

El tiempo pasa y no perdona. No es una frase hecha, es la realidad. Ves que tus mayores se hacen más mayores, con sus achaques y dolencias, y empiezas a ser consciente de que no son inmortales y cualquier día te dan la tristeza de irse y piensas "¿cómo estaré (y sobre todo, cómo seré) cuando yo sea anciano?". Y por otra parte ves también que los hijos crecen, que empiezan a tomar sus pequeñas decisiones y a plantearse cosas en una sociedad cada vez más complicada. El otro día esperando en un semáforo había un grupo de jóvenes en torno a 22-24 años, con aspecto universitario y por unos instantes me transporté a mi época de universitario (aunque yo con esa edad ya andaba por León estrenándome como "profe"). ¡Cómo hemos cambiado!, pensé en ese momento. Ahora es todo más momentáneo, más de vivir el presente sin preocuparse dónde van a caer, con quién van a formar una vida (o no formarla) y nos volvemos más "provisionales" para todo, si me entendéis la expresión.

Recuerdo que precisamente estando dando clase en Ponferrada una compañera que acababa de regresar de Estados Unidos donde había ido para dar clases de español en un programa del Ministerio de Educación, me explicaba cómo entendían la vida los americanos: "allí todo es provisional: tienes un coche provisional, una casa provisional, un trabajo provisional y hasta una familia provisional". No existe esa cultura de "trabajo para toda la vida, casa para toda la vida y familia para toda la vida". La individualidad imperaba como valor positivo y de reafirmación de la personalidad de cada individuo, valga la redundancia. Y yo, que en estas cosas siempre fui un poco clásico, o bastante, me costaba entenderlo y aún ahora me resulta algo negativo, algo que nunca quise vivir y que por circunstancias parece que vamos abocados de cabeza a ello.

Y también, como ya comenté alguna vez aquí, vivimos en la cultura de la inmediatez, avalada por la existencia de Internet y las prisas de esta sociedad. Si quiero comprar un vuelo, por ejemplo, y plantarme en Londres a cenar, lo tengo a un par de clics desde mi pantalla de ordenador; necesito que vengan a arreglar la lavadora porque vertía agua y lo necesito YA, no pueden decirme que tardarán una semana. Incluso en clase, los chavales te preguntan algo o te plantean un problema y la solución tiene que ser inmediata, sin tiempo a reflexionar. Es curioso, pero cuando les hago algún examen a mi grupo, que generalmente tienen entre 8 o 10 preguntas y entre que se colocan, reparto, etc., les quedan 40 minutos de tiempo (las clases son de 50 minutos). Pues la mayoría a los 20 minutos han acabado, entonces aparece mi respuesta mágica: "¡repasa!", y se oye un resoplido y al minuto te dicen "¡ya repasé!". Creo que alguien con dos dedos de frente que haga políticas educativas debería plantearse introducir yoga en el currículo y técnicas de relajación "slow" porque estamos creando futuros ciudadanos y ciudadanas alienados.

Tal vez sea por eso también que la sensación de que el tiempo va más rápido la tenga más interiorizada. Y cuando soy consciente y me digo "¡siéntate y relaja la mente!" no puedo pasar más de 10 minutos sentado sin hacer nada, enseguida necesito encender la televisión o recuerdo que hay que sacar la comida de mañana del congelador para prepararla más tarde o que es necesario pasar el aspirador en las habitaciones porque hace una semana (o más) que no lo has hecho.

Este año cumplo 25 años de trabajo. Hace pocos días me sorprendí a mí mismo leyendo una información sindical sobre las jubilaciones, si es que para cuando toque jubilarse aún existe la pensión estatal. Automáticamente regreso a la realidad y digo "¡pero si aún soy muy joven!", pero no, no lo soy tanto. Jóvenes son los que vi en el semáforo o las pandillas que salen a las 2 del instituto cuando yo subo para mi casa andando o los que se van de botellón. Estoy convencido que ya he vivido más de la mitad de mi vida y no me quejo de lo que he hecho, pero también tengo la sensación en determinados momentos que la tenía que haber aprovechado mejor, quizás por ese frenesí en el que vivimos constantemente y que nos empuja a hacer más cosas, comprar más artículos innecesarios, leer no sé cuántos libros al año, tomar 5 raciones de frutas y verduras al día, lavarse los dientes tres veces, dormir mínimo de 8 horas, hacer deporte dos o tres veces por semana como mínimo, acudir a una clase de pintura, yoga, pilates, manualidades o filosofía oriental; y todo eso compaginado con las actividades de tus hijos (yo no tenía a su edad), comprar alimentos para llenar la despensa, tener la ropa limpia y planchada, limpiar la casa - incluyendo ventanas, cortinas, alfombras, electrodomésticos... - actualizar tus perfiles sociales en la red, ir a tal acto de tu asociación, partido político, club o grupo. Creo que mejor empezamos a valorar lo de la filosofía "slow" que nos vendrá a todos muy bien. Fíjate que lo están haciendo los políticos españoles con lo de formar gobierno, así que ¡cómo no vamos a poder nosotros!

Hace un día espléndido, así que empiezo hoy, me voy a pasear y disfrutar del sol y del paisaje. Pásenlo bien.



miércoles, 24 de febrero de 2016

24 DE FEBREIRO, DÍA DE ROSALÍA

Dende hai uns anos o día de hoxe recordamos á nosa poeta con máis sona fóra da nosa terra, Rosalía de Castro. Nas escolas se propón unha actividade concreta e moitas delas sempre fan algún acto ou actividade en clase en recordo dela. Rosalía sempre estivo presente na miña vida, non só a nivel de estudos, senón tamén ao ter Padrón como unha das vilas onde viviu e onde se recorda de xeito cotiá. Cando vivimos alí, a imaxe e a obra rosaliana estaban presentes ata no máis pequeno detalle, tendo en conta que ademais alí está a súa casa-museo, xusto enfronte da estación do tren.

Para aqueles visitantes que non sodes galegos contareivos que para entender un pouquiño máis Galicia e aos galegos hai que ler algo de Rosalía de Castro e analisar un pouco a súa obra, preferentemente a poesía, escrita sobre todo en galego e recollida en dous poemarios chamados "Cantares Gallegos", de carácter máis tradicional e folclórico, recollendo nel moitos costumes e maneiras de vivir da xente galega; e "Follas Novas", un poemario máis intimista, máis centrado no seu sentir e na reivindicación social, por exemplo, da igualdade da muller, da emigración ou do asoballamento dos galegos. Non tivo unha vida fácil e, por riba, una enfermidade levouna moi pronto, aos 48 anos, sendo soterrada primeiro no cemiterio de Adina, en Iria Flavia, e posteriormente os seus restos foron trasladados ao Panteón de Galegos Ilustres en San Domingos de Bonaval, en Compostela, onde é recordada continuamente por xente anónima que deposita unha flor na súa tumba. Rosalía é Galicia e Galicia non se pode entender sen Rosalía.

De feito, cando aínda na ditadura os intelectuais galegos mantiñan a nosa lingua viva a pesares das prohibicións, a creación do Día das Letras Galegas comezou para conmemorar o centenario da publicación de "Cantares Gallegos", o 17 de maio de 1963. Dende esa data ininterrumpidamente, celebramos nese día a nosa Festa da Lingua, sendo día festivo dende hai xa uns anos e recordando cada ano a un escritor ou escritora ilustre no noso idioma. En 2016 o homenaxado é o poeta da Terra Chá, Manuel María.

Pois ben, a nosa escola non podería ser menos e grazas aos compañeiros do Departamento de Orientación, compartimos un deses poemas de Rosalía musicado por Amancio Prada (ben saben moitos que aquel disco do cantautor berciano é mítico na nosa cultura) e interpretado pola Real Filharmonía de Galicia, o famoso "Adiós ríos, adiós fontes", pero adaptado a persoas con disfuncionalidade, xa que está elaborado con pictogramas. Déixovos aquí o vídeo para que disfrutedes del e para que moitos lectores non galegos teñades a curiosidade de coñecernos un pouco máis. Tamén sei que a algúns que están fóra lles gustará, porque entenden do que fala e porque emociona oilo cando estás lonxe. A saudade que tanto cantou Rosalía sentímola todos os galegos e todas as galegas cando lemos ou oimos este poema ou outros da nosa poeta. Velaí vai.




E por suposto, agradecer o traballo dos meus compañeiros, estamos metidos todos en tantas actividades que uns fan unhas cousas, outros facemos outras e eu non tiven participación neste vídeo, pero compartilo aquí é unha mostra de felicitación ante o traballo ben feito. ¡¡Só tedes que dicirnos se vos gusta!!

jueves, 11 de febrero de 2016

JUAN, ¿ME AGREGAS EN FACEBOOK?

La pregunta no tendría más importancia si yo fuese Juan y la solicitud me llega de alguien a quien conozco. El problema surge cuando Sofía le pide a Juan que le agregue después de ser atendido por él en el hospital ante un ataque de ansiedad en su instituto, adonde fue a atenderla de urgencia. Ha sido una pregunta del examen MIR: Sofía tiene 15 años y Juan es residente de 2º año. Me enteré de la polémica leyendo la noticia en el diario y al principio pensé que era una historia real; pues no. Ha sido el tema de conversación de la semana.

Pero fíjate que todavía habría que ir más allá. En la noticia se habla de que Sofía probablemente sufra acoso escolar y tenga algún transtorno alimentario, pero eso sí, tiene perfil en facebook. Y nos parece normal que una niña de 15 años lo tenga. Ahí está el quid del tema. No es que lo tenga una niña de 15 años, es que lo tienen niños de 10 y menos años, al igual que muchos tienen ya móvil con whats app y se comunican sin ningún control parental con quien quieran.

En los colegios, y ante la proliferación de las redes sociales, uso de nuevas tecnologías y demás, cada curso que pasa tenemos que centrarnos más en temas como la seguridad en Internet, habida cuenta de que trabajamos con MENORES y detectamos su uso cada vez más pronto y muchas veces sin que sus padres o tutores legales tengan conocimiento de que sus retoños abren perfiles a diestro y siniestro. La labor pedagógica de las Fuerzas de Seguridad del Estado, a través de expertos de las unidades telemáticas, suelen acudir a los centros a informar y demostrar "in situ" dónde están los peligros y qué es lo que pueden y no pueden hacer, aparte de que muchas veces los chavales incurren sin saberlo en delitos de los que son responsables, en última instancia, sus padres. El pasado viernes tuvimos la visita de un especialista de la Policía Nacional que informó a alumnos de 4º, 5º y 6º del uso responsable de las redes y de las tecnologías, recalcando que Internet es muy útil y divertido, pero que también tiene peligros que hay que saber detectar y prevenir. Y fijaos que cada vez las edades bajan. 4º de Primaria son 9 años y los incluímos en la charla porque detectamos que un alumno de esa edad se había creado un canal de Youtube con un vídeo subido por él... y a lo mejor el muchacho en cuestión (como él, miles) aún no sabe ni multiplicar.

¿Nos estamos volviendo locos, perdemos el norte o es que es lo que nos toca vivir y o bien nos adaptamos o bien nos damos contra una pared? Adaptarse, no queda otra. Estoy convencido de que esto no para, que sólo con este blog muchos datos de mi vida se han leído en medio mundo por personas totalmente desconocidas para mí y que no te queda otra que aceptarlo, no sabes quién está al otro lado de la red con programas maliciosos recogiendo todo lo que yo consulto y utilizándolo para ofrecerme tal o cual producto. Es el márketing del s. XXI (y seguro que del XXII) del que desconocemos hasta dónde llegan nuestros derechos para evitarlo o decir NO. Es la famosa letra pequeña que evitamos dando "clics" al ratón. Ya estamos enganchados y no hay salvación.

Y a continuación aparecen anuncios en facebook de las cosas que te gustan para que compres, recomendaciones de webs según tus visitas previas y cientos de aplicaciones para que juegues, des más y más datos y configures eso que llaman tu "identidad virtual". Pues vamos a imaginar todo eso con niños de 9, 10, 11 años que manejan un vocabulario que incluso a algunos docentes les deja perplejos, pero al policía que da la charla no porque sabe lo que está contando y lo que vive día a día en los colegios.

¿Responsables? De mis hijos, yo, evidentemente; pero de todo esto, como se suele decir, la sociedad. Y no camines contracorriente porque eres el "raro". Y las redes sociales tienen una característica que fomenta cada vez más la ira, la expresión obscena, maleducada y agresiva. Yo mismo me he enzarzado, sin buscarlo, en alguna discusión que seguramente no surgiría en la vida real, incluso con personas que no conozco, pero con las que compartes profesión, hobbies o ideología. Estos días también ha sido polémica en España una actuación de un grupo de titiriteros en el carnaval de Madrid, que representaron una obra para niños que no era apta para ellos porque ahorcaban a un juez,  había asesinatos y salió una pancarta con un desafortunado texto que ponía "gora Alka-Eta", que luego se explicó que era una sátira, etc., etc. La alcaldesa de Madrid pidió perdón públicamente, pero los titiriteros pasaron varios días en prisión y se armó de nuevo la polémica. Facebook y Twitter ardieron defendiéndolos o machacando más a unos y a otros y he leído comentarios de algunas personas que realmente son totalmente hitlerianos, de un lado y del otro. Y a mí esas cosas me generan mucha inquietud, ver esa agresividad en la gente expresada en un par de líneas en las redes es algo digno de analizar y reflexionar.

Así que nada, yo no agrego a menores en facebook, algún alumno me lo ha pedido y les dije que no, a pesar de que sí tengo ex-alumnos que aún no son mayores de edad, pero con 16/17 años ya los ves "con sentidiño" por lo que publican, a veces de un calado intelectual importante. Así que a aquellos papás y a aquellas mamás que me leáis un consejo: CONTROLAD LO QUE HACEN VUESTROS HIJOS Y VUESTRAS HIJAS EN LAS REDES, es cuestión de minutos tener una mínima supervisión y esa prevención pactada con ellos y ellas os puede salvar de algún que otro disgusto. Y aún así, no estamos libres (yo el primero) de que ocurra algo con ellos, esperemos que no y que el sentido común impere y usemos internet como fuente de conocimiento, consumo y ocio, que nos facilita mucho la vida a mucha gente.



domingo, 31 de enero de 2016

VIAJE A TRANSNISTRIA

Si aquellos que leen mi blog esperan encontrar en esta entrada una nueva aventura viajera, van desencaminados. Nadie me ha ofrecido una plaza de profesor en esta o aquella ciudad del mundo y mucho menos me he presentado a algún examen para obtenerla. Pero la curiosidad por saber y por aprender (actitud que nunca debemos perder a lo largo de la vida) me hizo llegar hace un tiempo a una web en la cual se hablaba de este lugar, que estoy convencido que muy poca gente sabrá dónde está. ¿Y por qué hablo ahora de él? Porque mi primera lectura de 2016 tiene esta curiosa región como marco espacial, así que también es una manera de viajar. Os cuento un poco porque si pensáis que es el destino turístico del momento no vais muy bien encaminados.

Transnistria pertenece oficialmente a la República de Moldavia. Digo oficialmente porque "de facto" los habitantes de este territorio pasan olímpicamente de todo lo que tenga que ver con su país. Según la wikipedia, Transnistria es una "unidad territorial autónoma con un estatus jurídico especial". De hecho se le denomina "República Moldava Pridnestroviana" y sus habitantes votaron en referéndum hace unos años que no querían saber nada de Moldavia y que se vinculaban por completo a Rusia; existen un Parlamento, un ejército, una bandera, una moneda y en sus calles lo que se ve es una "Unión Soviética" trasnochada y atemporal, un lugar anclado en el tiempo.

Transnistria ocupa una franja estrecha de territorio al este de Moldavia, en la frontera con Ucrania, de unos 400 km de longitud, prácticamente al cruzar el río Dniéster (de ahí su nombre), siendo su capital una ciudad de 200.000 habitantes llamada Tiraspol. Por lo que he leído no es una ciudad de fácil acceso ni tampoco que sea segura para un extranjero por diferentes circunstancias. De hecho, si alguien entra en Transnistria y durante su estancia tiene algún problema, su situación para salir del territorio se complicaría porque Moldavia "pasa" de tomar medidas allí y el territorio no ha sido reconocido por ningún país del mundo, sólo por otras repúblicas secesionistas de la antigua URSS, como Abjasia, Nagorno-Karabaj u Osetia del Norte (ale, sitúenlas ustedes). En un blog interesantísimo de una empedernida viajera nos habla de este hecho que sitúa a cualquier turista en una situación de alegalidad total ante cualquier contratiempo.

¿Cómo se ha llegado a esta situación curiosa al mismo tiempo que enrevesada? Pues aquí entra en juego la lectura de mi primer libro de 2016 titulado "Educación siberiana" de Nikolái Lilin. En él se cuenta cómo, durante la época de Stalin, a este territorio fueron deportados una gran cantidad enorme de habitantes de Siberia, muchos de ellos dedicados al crimen y la delincuencia y con sus propios códigos de conducta, comportamiento y particular ética. El libro, advierto, no es apto para aquellas mentes moralmente formadas, pero desde un punto de vista antropológico es magistral. De hecho, en su contraportada los críticos advierten que "Para leer este libro hay que estar dispuesto a olvidar las definiciones del bien y del mal tal como las conocemos (Roberto Saviano). Su autor era un miembro de un clan criminal siberiano, los urcas, que fueron deportados a Transnistria. Durante su infancia y adolescencia fue criado bajo el código moral y de conducta de este clan criminal, al margen de cualquier ley clásica tal como la conocemos, pero no cuestionable desde el punto de vista tradicional, étnico o antropológico. Sus enemigos eran, principalmente, las fuerzas de seguridad oficiales, los policías, aunque tampoco dejaban de serlo otros clanes y grupos humanos y sociales que conformaban los barrios de Bender, la segunda ciudad de Transnistria donde se desarrollan los hechos y donde nació el autor. He descubierto también mientras escribía esta entrada que hay una película de 2013 basada en el libro, interpretada por John Malkovich (le pega bastante su físico con el protagonista del libro, la verdad).

Armas, tatuajes, peleas, crímenes, alcohol, religión, pero también honor, responsabilidad, respeto a los ancianos, jerarquía. Y sobre todo, un código moral incomprensible para nuestra cultura occidental pero respetable entre ellos. Diréis que interés tengo en leer historias como la de este libro. Pues la verdad me atraen todos los procesos de cambio de regímenes relacionados con el fin del comunismo, la desintegración de Yugoslavia y todo ese ingente mundo que constituyó la Unión Soviética y que nos es tan desconocido. Y trato de establecer algún tipo de nexo o similitud entre situaciones que vivimos en España o en otro lugar de "nuestra" Europa (entendedme a qué me refiero con esto). Y no fue un libro que buscase, sino que a veces llega a ti por azares del destino. Suelo ir a la biblioteca del barrio con una lista de libros que quiero leer y que casi siempre están prestados, así que me lanzo directamente a la estantería de novela y allí estaba éste, leyendo la reseña de la contraportada leí "Transnistria" y ya me cazó.

En definitiva, que no creo que llegue a visitar Transnistria a lo largo de mi vida, aunque no será porque no me apetezca por la curiosidad sobre esta situación, sino porque mi integridad podría correr un serio peligro. Pero tras leer el libro puedo hacerme una idea de cómo es su modo de vida y cómo transcurren allí las semanas, los meses y los años. No deja también de ser una forma distinta de viajar y de aprender, que de eso se trata.





domingo, 24 de enero de 2016

TRANQUILOS, ESTÁ TODO PREVISTO

Llevamos poco más de 48 horas en estado ojiplático en España. Lo que pase en nuestro país a nivel político es para hacérnoslo mirar. Tal vez sea ese carácter latino que tenemos que no nos deja pensar con raciocinio o esa característica de "yo me muero, pero mato antes". Es la primera vez que ocurre en nuestra jovencita democracia de 40 años que vivimos algo así y en Europa deben estar flipando. Vamos al tema.

Resulta que tras las elecciones del 20 de diciembre ya sabemos todos que estamos en una panorama bastante ingobernable. Como marca la Constitución, el Rey empezó la ronda de entrevistas con los portavoces de cada formación política en las Cortes, en teoría todos candidatos a la Presidencia del Gobierno, pero en realidad la mente de todos estaba en dos, Mariano Rajoy y Pedro Sánchez. El caso es que ayer por la mañana recibe a Pablo Iglesias y luego al líder del PSOE. En Zarzuela éste se entera de que Iglesias le ofrece un pacto de gobierno, postulándose él como vicepresidente y 4 de su equipo de ministros. Cuando Pedro Sánchez da su rueda de prensa, impecable, agradece el gesto de Iglesias y propone 8 medidas políticas para sentarse y hablar de ellas, pero recalcando que el que tiene el derecho constitucional de ser investido es el líder del partido más votado, en este momento Mariano Rajoy.

Pues bien, por la tarde el Rey recibe a éste último y en pocos minutos convoca al Presidente del Congreso, lo que empieza a inquietar a los medios de comunicación y a las fuerzas políticas. El notición se hace público y las cadenas de televisión suspenden parte de su programación para dar el avance informativo allá por las 8 de la tarde: Rajoy declina someterse a la investidura. 

El revuelo fue total. Sin embargo, sus palabras en la rueda de prensa vuelven a ser ambiguas, como hizo en toda su legislatura: no me someto a la investidura en el Congreso pero no me retiro como candidato.  En pocas horas empiezan a sucederse opiniones, teletipos, entrevistas, declaraciones... La pelota está ahora en el tejado del PSOE y de su líder y desde el partido se hace un comunicado insistiendo en la obligación de Rajoy de pasar por la investidura y de que, si hay un pacto con Podemos, será sin ninguna imposición de este partido, solo con políticas y diálogo.

Total que lo que ven los medios es que Pedro Sánchez está acorralado, que la jugada de Iglesias hizo que Rajoy declinase y que éste fue más listo para ganar tiempo, para que Sánchez se retrate y desde el interior del partido cuestionen sus políticas de acercamiento a Podemos. Dependiendo de qué artículos leas, de quién opine o de los comentarios en redes sociales, hay que hacerse una composición de lugar para tener un criterio propio y opinar "con sentidiño". Y de todas esas opiniones me quedo con la que titula el post: todo es teatro y desde hace tiempo el pacto está servido. Lo explica el periodista Antón Losada en este vídeo:




En todas estas horas he tenido debates por whats app, he leído muchas opiniones en facebook y twitter, he leído artículos de opinión de diferentes periódicos y hasta he estado pendiente del programa de tertulia política de referencia hoy en España, "La Sexta Noche"; se ha dicho de todo y han opinado todos, desde los políticos más rancios de la derecha española hasta ex-presidentes socialistas, el propio Pablo Iglesias, militantes de base y la panadera del barrio, votante de izquierdas "de toda la vida" y que ya está harta de tanto postureo de unos y de otros porque no llega a fin de mes, su hijo está trabajando en un Starbucks en Dublín, paga las medicinas de sus padres, hay meses que apaga las luces y se acuesta antes para que no suba el recibo de la luz y le cuesta pagar las cuotas de autónomos porque son de las más altas de Europa (es ficticio... o no). El caso es que, igual que cuando vemos un partido de fútbol, todos los españoles y las españolas hemos opinado hoy como si fuéramos el entrenador responsable, es decir, queremos que pase lo que más nos "mole": pacto de PSOE con Podemos; pacto de PSOE con Ciudadanos; que Pedro Sánchez sea presidente pero que no apoye a Podemos; que Rajoy pacte con el PSOE y con Ciudadanos; que nada de nada con los de la independencia de Cataluña; que se repitan las elecciones...

¿Y yo? ¿Yo qué opino? Pues yo intento leer lo que la panadera del barrio y los más de 25 millones de votantes el pasado 20 de diciembre dijimos en las urnas a pesar de que el PP y Mariano Rajoy no se enteren: CAMBIO. Un cambio que ponga las políticas al servicio de los ciudadanos y no de los partidos o de sus políticos. Y personalmente lo que he visto en estas 48 horas en muchos políticos, incluídos algunos de mi partido, es no permitir ese cambio. Ven conspiraciones en contra del partido, ven "humillación" del PSOE por parte de Podemos, chantaje, trampa de Rajoy... Por supuesto, la situación no es fácil para Pedro Sánchez, pero de ahí a que esto frene lo que en realidad se demanda (insisto, CAMBIO) y por otra trampa en el juego de unos o de otros nos aboquen a unas nuevas elecciones es para salir a la calle y encadenarse en cuanto edificio público haya hasta que se pongan de acuerdo para que mi panadera pueda resolver los problemas que cité arriba. Además, a Pedro Sánchez lo elegimos muchos militantes de base como nuestro Secretario General. Evidentemente, no es un ser omnipotente ni pertenece a un partido que fomente los liderazgos unipersonales, centrados más en un personaje visible y que engancha, como lo pueden ser Podemos o Ciudadanos, pero es el que debe tomar la última decisión después de haber oído todas las posturas y de recoger las propuestas del tan esperado "pacto de izquierdas".

Lo que está claro es que nadie en el Parlamento quiere al PP y mucho menos a Rajoy, a ver si sus líderes se enteran de ello y este señor se va, porque estoy convencido que el Partido Popular tiene gente de más valía que él para ser un/una posible candidato/candidata en unas nuevas hipotéticas elecciones. Aunque después de ser un partido tan corrupto y en esta semana imputado incluso por una jueza, no veo ético que pueda llegar a gobernar, es más, lo considero "indecente", igual que le dijo nuestro Secretario General a Rajoy en un debate electoral y corrieron ríos de tinta y metros de celuloide.

Y parecerá una tontería estar pendiente de todo este panorama, pero no lo es. Paquito sé que me reñirá por hablar de nuevo de política, pero en este país que está pendiente de renovación y derogaciones de leyes restrictivas de derechos, como la tan odiada LOMCE, lo que ocurra en pocos días puede ser muy importante. Curiosamente a mis alumnos de 6º les he tenido que contar todo lo referente a la historia española del s. XX y del XXI, es decir, llegamos a las últimas elecciones con los nuevos contenidos de Historia que hay que impartir, y todo el proceso de la Transición y los gobiernos democráticos coincidió antes de Navidad. A la vuelta de vacaciones les dije que estábamos viviendo la Historia en directo y que cualquier gobierno que se pudiese formar tendría a corto plazo consecuencias para ellos, ya que debido a la LOMCE tienen que pasar en mayo la tan cuestionada "reválida" de 6º y si se llega a derogar a tiempo probablemente no la harán.

Así que a partir del lunes, parece ser, el Rey vuelve a entrevistarse con todos y tendrá que decidir quién es el candidato que se someterá a la investidura de Presidente del Gobierno. Yo lógicamente espero que sea Pedro Sánchez, pero visto lo visto a lo mejor hasta tenemos más sorpresas. Espero y deseo que lo que dice Antón Losada en el vídeo sea cierto y que, aunque tampoco sean formas, ya esté todo previsto y pactado. A lo mejor aquel voto nulo el otro día en el Congreso eligiendo como presidente del mismo "al niño de Bescansa" también tiene que ver en toda esta farándula, pero que se tomen un poco las cosas en serio porque la panadera de mi barrio, mis alumnos, yo y los 45 millones de españoles queremos políticas de bienestar YA, mucha gente no puede esperar.





domingo, 17 de enero de 2016

CERRANDO CÍRCULOS

Hay teorías por ahí que dicen que en la vida hay que ir cerrando círculos. Cuando ya media vida tuya ha pasado (ojalá se cumpla la otra media) hay muchos momentos de reflexión personal, dados también por la madurez de los años y de las experiencias vitales. Empiezas un proyecto y lo acabas, quedándote con lo bueno de él aunque haya fracasado y tirando lo malo; etapas más largas como en mi caso la estancia en Holanda, está prácticamente cerrada, aunque me queda algo por hacer: volver a Amsterdam unos días y cerrar, definitivamente; otras etapas se pueden constituir cuando vives en un lugar y te cambias de domicilio, vendes un piso y compras otro en distinta localidad, etc.

Hay otros círculos más amplios en el tiempo, más vitales. Para algunos, la etapa de la adolescencia-juventud parece que se prolonga muchos años; la etapa estudiantil, en la Secundaria, en la universidad; círculos sentimentales, esa novia que te dura 5 años y que luego todo se esfuma; o ese matrimonio que se termina después de x tiempo. Este círculo, en mi caso, no está cerrado y no lo estará nunca porque quedan unos hijos como vínculo, multitud de objetos y recuerdos que acompañarán hasta el final.

Pero si cabe los más importantes son los círculos que creamos en torno a nuestra personalidad, a lo que realmente nos forma como personas y que generalmente tienen que ver con una o varias personas que lo formaron. Yo llevaba con un círculo abierto desde hace 23 años y hoy, casualidades de la vida, empieza a cerrarse en positivo. Tiene que ver con uno de los pueblos donde di clase, allá entre 1993 y 1997, Tapia de Casariego. Allí conocí a muchas personas, compañeros, alumnos, familias, vecinos... Fueron años de risas, de fiestas, de trabajo, pero también de conformación de una manera de ser en la que tuvieron que ver muchas experiencias allí vividas.

Llegué a Tapia el tercer curso de mi carrera laboral y fue mi primer destino definitivo, con 23 años. Un joven Alfonso, con muchas ganas de trabajar como ahora (eso no lo he perdido), se instala en este precioso pueblo de la costa occidental asturiana, el cual por aquel entonces estaba bastante alejado en tiempo y comunicaciones del centro de Asturias, siendo más fácil y rápido llegar por ejemplo a Lugo o A Coruña que al mismo Oviedo. Aquel septiembre recalamos en un colegio una buena hornada de maestros y maestras jóvenes, cada uno con su especialidad, que supuso un revulsivo no solo en la dinámica del centro sino también en la vida rutinaria del pueblo. Un pueblo como Tapia, que vive del turismo veraniego, tenía en estos maestros nuevos clientes para los pisos de alquiler, para sus locales de hostelería, para en definitiva convivir e integrarse en él. Todavía alguno de aquellos maestros sigue allí, en aquel colegio; otros estuvimos unos pocos años porque en realidad para alguien de Asturias era una especie de exilio al estar a 140 km de la capital, haciendo imposible el ir y venir a sus domicilios todos los días. 

Yo pasaba muchos fines de semana en Tapia y no venía a Coruña. Era un lugar tranquilo y se vivía muy bien. La gente nos conocía, nos acogió con cariño acostumbrados a convivir con lo más variopinto del veraneo, así que no era difícil hacer amigos entre las gentes de allí, aunque siempre con la dualidad del que se crió en una ciudad y del que siempre vivió en el pueblo. Tapia es un lugar además muy frecuentado en verano por personas famosas y conocidas, recuerdo que en esa época recibimos la visita en el colegio del mismísimo Ministro de Educación (en aquellas fechas Gustavo Suárez Pertierra, de mi partido, por cierto) porque tenía una importante vinculación con el instituto de la localidad, ya que en su biblioteca él había estudiado hacía ya también unos años sus oposiciones.

En Tapia hice buenos amigos, no sólo entre mis compañeros, sino también entre el alumnado y sus familias. Cuando llegué allí daba Música a todo el colegio, por aquel entonces de 1º de Primaria a 8º de EGB, que aún existía. Tenía alumnos de 5 a 15 años, adolescentes a los que sólo les llevaba 8, podían ser perfectamente mis hermanos. Y como yo siempre tuve el don de conectar con ellos, recuerdo aquellos 8º de EGB con tanta "hormona", que eran la primera vez que tenían clase de Música, enseñándoles a tocar flauta e instrumentos de placa, a bailar o los rudimentos del lenguaje musical. Fue impactante la primera clase de Música que recibieron, con el "We will rock you" de Queen para hacer percusión corporal, sus caras no daban crédito al aporrear el suelo 34 chavales y chavalas con sus pies y dando palmas. Además, si salías un viernes o un sábado a tomarte algo por la noche, allá te los encontrabas en la discoteca o en los "pubs" del puerto y siempre había muy buena relación con ellos. En mayo tres compañeros más y yo nos los llevamos a Mallorca de viaje de estudios y hubo días que volvíamos al hotel a las 3 de la madrugada, contándome los muchachos y las muchachas sus "ligues" y amores y yo convirtiéndome muchas veces en su confidente.

Con dos familias de estos muchachos tuve una relación más estrecha: iba a su casa a tomar un café, algunas veces a cenar o comer y entablamos una relación de amistad muy estrecha. Tanto fue así que estando en Tapia también fue época para mí de una relación sentimental un tanto complicada y posteriormente de la que acabaría siendo mi mujer, aunque ninguna de las dos era de allí. Estos amigos conocieron a ambas parejas y de hecho vinieron a mi boda a Coruña, siendo para mí un honor y un orgullo poder decir que a mi casamiento vinieron alumnos y ex-alumnos míos.

A pesar de lo allí vivido, que fue muy intenso por muchos motivos y porque, como dije, fueron experiencias que iban modelando mi forma de ser y actuar ante la vida y el mundo, con uno de esos amigos tuve un final complicado. Llegamos literalemente a dejarnos de hablar por hechos que vistos en perspectiva no tienen una justificación convincente. No sabría decir con exactitud qué fue lo que provocó ese enfrentamiento, aunque la inmadurez, la inseguridad y sobre todo una mala gestión de determinados hechos y emociones, provocaron que cuando salí de allí de vuelta ya a Galicia, no tuviese una reconciliación ni una charla con una de esas familias y en concreto con ese amigo que significó mucho para mí y yo mucho para él.

¿Y todo este rollo por qué? Pues porque ese círculo quedó abierto, esa herida nunca cicatrizó, pero hoy empieza a hacerlo. Hace unos meses y gracias de nuevo a las redes sociales (a partir de ahora tendré que dedicar el 16 de enero a San Facebook), localicé a ese amigo que ya tiene hoy 37 años. Encontré su perfil por el "post" que hizo otro amigo de aquí sobre un club de remo de la zona, adonde yo lo llevaba muchos días a entrenar. Y entre las fotos del club lo localicé. No voy a mentir que dudé si solicitarle amistad o no, eran casi 20 años sin contacto y nunca sabes cómo puede reaccionar una persona ante un reencuentro con alguien que desapareció de su vida bruscamente y de malas maneras, no lo voy a negar. Malos entendidos, desconfianzas... hicieron que nos distanciáramos y fue doloroso.  Pero no tenía nada que perder. Podía contestarme o no, podía hacerlo bloqueando su perfil para mí o ignorándome, pero no lo hizo y en menos de una hora estábamos hablando por teléfono como si no hubieran pasado 20 años; volvimos automáticamente a conectar, a querer saber el uno del otro y a querer contarnos estos 20 años, que han dado para mucho, para él y para mí. Y lo bonito de esto es que sientes que lo que vivimos allí creó una semilla, un poso, porque él también tuvo siempre la esperanza de encontrarme alguna vez. 

Os puedo asegurar que me emocioné mucho, que sentí que el círculo empezaba a cerrarse y que esa amistad se retomará y es probable que pronto, ya que por su trabajo (casualidades de la vida) viene a Coruña con bastante frecuencia y ya hemos quedado para vernos y charlar, charlar mucho y de muchas cosas. La vida da muchas vueltas y no es una frase hecha, pero yo creo que las cosas cuando ocurren pasan por algo, desde luego el origen y evolución de este blog así lo ha demostrado. Siempre se saca algo positivo ante un hecho, aunque sea el más terrible que te ocurra, aunque la experiencia sea mala. Y desde luego lo que se aprende es que la vida son dos días y que no vale la pena tener conflictos entre tus personas queridas y mucho menos alargarlos en el tiempo. Y todo esto básicamente por una cosa: porque al final tú te sientes mejor y puedes enorgullecerte de ello.

Hoy el día empezó bien, por otros motivos, y terminó mejor porque sé que este reencuentro será muy positivo para mí en muchos aspectos. Os iré contando.