sábado, 28 de febrero de 2015

MARKETING PARA EL CONSUMO

Es interesante analizar cómo las grandes empresas organizan sus campañas de marketing para captar clientes y atraer a los consumidores. Y nosotros, los consumidores, acabamos cayendo en sus garras, sin contemplaciones. En mi caso, y debido al control estricto de gastos que debo hacer para poder subsistir, he vuelto a mirar ofertas de alimentación de los más variados supermercados e hipermercados.

De todos es conocido al red que tenemos en A Coruña de estos establecimientos: unos cuantos hipermercados con una publicidad muy agresiva sobre todo en los buzones (3 x 2, -70% en la 2ª unidad, precios sin IVA...), una densa red de supermercados de la cadena gallega por excelencia y algunos más de otras cadenas que gen eran una buena competencia. Mi rutina de compras se centran en ir una vez al mes o cada dos meses a uno de esos grandes hipermercados de los cuales tengo una tarjeta de fidelización y de pago. Como cobré ayer mismo, pues ayer mismo por la tarde allá me voy, después de mirar un folleto que ¡oh, casualidad! cayó en el buzón esa misma mañana, en el que el gran reclamo era el 3 x 2.

Marco los productos en el folleto para no pasarme ni un pelo (cosa que ellos ya se encargan de que NUNCA consigas) y empiezo la ruta con el carro y con mi hija de acompañante. Realmente voy cogiendo lo que preciso y creo que a mayores sólo cogí una tarrina de queso para untar sin lactosa porque me pareció un producto novedoso y que me apetecía probar y el precio no se disparaba con el mismo producto clásico. En esa oferta se incluían croquetas congeladas y yogur tipo "griego". Después de la compra, llego a caja y siempre, SIEMPRE, reviso el ticket. Al instante compruebo que dos de esas ofertas de 3 x 2 no me las hacen, precisamente los productos que os reseñé.

Voy a caja central y me dicen que las croquetas hay dos de 2'60 y 1 de 2,70 que NO entra en la promoción, que es mejor que las devuelva y las vuelva a comprar. El envase es exactamente igual, la misma marca, pero una era de un sabor y otra era de otro y ese no entraba. ¡¡Mecachis, que mala vista tengo!! ¿O será que las ponen juntas en la parte más baja de la nevera congeladora para que las cojas aposta?

Lo mismo pasa con los yogures. Resulta que entraban en la oferta los de una marca concreta (la digo porque me da la gana, Nestlé), pero no los de la otra (evidentemente, Danone). Y yo le digo a la dependienta, "pues yo he cogido los tres de la misma marca". ¡Oh, craso error! Resulta que no, que cogí uno de Nestlé y dos de Danone, pero por fuera hay muy pocas diferencias entre ellos y, por supuesto, están juntos también en la nevera. Jueguen ustedes a "Busque las diferencias":


Aquí Danone


Aquí Nestlé

Total, que me hace la devolución de los 6 artículos y el importe eran más de 11 euros. De haber entrado en la oferta, hubiese pagado exactamente 7,42 euros, lo que implica un ahorro de unos 4 euros. Al mismo tiempo me informa que, a continuación, puedo volver a entrar y coger los artículos correctos y volver a pasar por caja.

Pero ahí fui yo un poco más listo. Al pagar, y por tener la tarjeta de fidelización, con el ticket te salen una serie de descuentos que son aplicables a partir de una fecha. En concreto, me dieron un ticket de descuento de 5 euros (al gastar más de 40) y otros dos con descuentos del 25% en un par de productos. Entonces pensé: "bueno, como tendré que volver al hipermercado a coger otras cosas, cuando vuelva compro los yogures y las croquetas y me aprovecho del descuento del 3 x 2 más los 5 de descuento adicionales". Y creo que tomé una decisión importante. Algunos dirán: "hombre, con lo que gastas en la gasolina del coche, ya no te compensa". Bueno, de mi casa al hipermercado hay poca distancia, no para ir andando y volver cargado con bolsas, pero teniendo en cuenta que si, además, echo gasolina al coche puedo ahorrarme hasta un 8 %, pues el tema compensa.

El caso es que aún así volví a revisar el ticket en casa y por una promoción que me ofertaron dentro del supermercado también de 3 x 2, no me hicieron el descuento al pasar por caja. En ese caso no era plan de volver con los productos al hiper, ya que la diferencia era mínima (poco más de un euro), pero adonde quiero llegar es a ser consumidores responsables. Se puede ahorrar, y mucho, comprando en un hiper/super u otro. De hecho, últimamente llegan a casa descuentos en cupones, ofertas por usar la tarjeta de tal banco y otras cosas más. Está claro que muchas veces es para fomentar el consumo y para que "piques", es decir, para incitarte a comprar algo que en realidad no necesitas, pero en otras ocasiones la oferta o el descuento en cuestión compensa. En una ocasión, hace pocas semanas, en una compra que hice en unos grandes almacenes por todos conocidos, logré rebajar el precio de dos prendas de ropa que costaban 99,90 euros a menos de 46, entre ofertas, usos de tarjetas y una tarjeta descuento que poseía de 20 euros. Ya sé que, a pesar de todo, el comercio gana (y así tiene que ser), pero es responsabilidad nuestra saber consumir. Recuerdo hace unos años, en una de mis vacaciones estando en Holanda cuando volvía a casa, una conversación que tuve con el director de mi sucursal bancaria, de la entidad financiera más solvente del país. Como allí tengo mi hipoteca, en unas condiciones bastante buenas (a día de hoy está a menos del 1%) y por aquel entonces la cuenta era sólo para eso, ya que el dinero que ingresaba por el trabajo en el exterior lo derivábamos a una cuenta de ahorro con un tipo de interés más alto, el director llegó a decirme que "es que contigo el banco está perdiendo dinero" por hacer esa derivación. No le contesté con un "pues te j****" porque me considero bastante educado, pero en los tiempos que corren mi dinero (o la parte que pueda, al menos) lo manejo yo.

Así que ya sabéis, a buscar ofertas, promociones, "outlets" y demás gangas, que no está el bolsillo para dispendios, a pesar de que, por lo que me cuentan, hay cosas que siguen sorprendiendo. Me han contado que para celebrar una Primera Comunión en julio había que pedir sitio en un restaurante... ¡¡en noviembre del año pasado!! Y que a estas alturas ya está difícil la cosa. En fin, será que los billetes de 500 siguen circulando sin control.



domingo, 22 de febrero de 2015

NÚMERO 16

Un honor. Un gran honor. Desde ayer pertenezco a un grupo de gente ilusionada, trabajadora, humilde, carismática, entregada... que queremos dar un cambio a nuestra ciudad, A Coruña. A nadie se le escapa ya mi posicionamiento político. Desde el año 2007 soy militante del PSOE por muchos motivos, pero entre ellos hay un origen familiar que se remonta a los tiempos de la II República. En mi casa siempre se respiró un ambiente de respeto, de tolerancia, de valores éticos y humanos que te hacen escoger una opción política desde que tienes madurez para decidir tu voto en unas elecciones. Padres y abuelos, de una manera muy discreta, sincera y callada, te van transmitiendo un modo de vida en el que las personas tienen unos derechos y libertades que hay que defender y respetar. Y cuando tú aprendes Historia y tienes ya poder de decisión, la semilla germina y pasas a primera línea a defender esos valores que tienen cabida dentro de este partido político.

Desde que vine de Holanda empecé a implicarme más en la acción socialista en mi ciudad. En la Casa del Pueblo fui acogido por militantes de base y por los cargos orgánicos de una manera cálida, tolerante, respetuosa. Hubo una persona que para mí fue fundamental y es la que hoy encabeza la candidatura municipal en la ciudad: Mar Barcón. Desde el primer momento siempre tuvo palabras agradables hacia mí, hacia mi trabajo, hacia mi profesión. Eso hizo que me "enganchara" más a este proyecto. Un abrazo, una mano en el hombro, un "gracias" reiterado y continuo por dar mi tiempo a desarrollar unas ideas y ser un militante activo en la ciudad. Eso lo ha hecho ella desde que me afilié al partido. En los últimos meses viví asambleas con más compañeros y compañeras militantes, debates, votaciones, visitas decisivas de los candidatos a las que fueron las primarias nacionales y que ganó el actual Secretario General del partido, Pedro Sánchez. Y Mar siempre estuvo ahí, pendiente de mí con un mensaje, una llamada de teléfono, unas palabras alentadoras. Hace pocos días me propuso ir en la candidatura municipal y con mucho orgullo, recordando a mis abuelos socialistas represaliados en la Guerra Civil, dije que sí. Porque creo en su proyecto político y creo que mi ciudad, nuestra ciudad, necesita volver a respirar el ambiente socialista, de políticas locales hechas para todos los ciudadanos y ciudadanas y no para unos pocos, de defensa de esos derechos y libertades que durante muchos años no hubo en este país y por los que luego muchos llegaron a dar su vida cuando la democracia quería llegar a España.

Y con ella encabezando una lista excepcional, compuesta por mujeres y hombres de todos los estratos sociales y de todos los sectores económicos, con amplia formación, preparados y sobre todo, dispuestos a servir a los ciudadanos, nos hemos lanzado a esa carrera que terminará el 24 de mayo en las elecciones municipales, de las que esperamos, por supuesto, ganar. Ganar con los votos de las coruñesas y los coruñeses que quieren volver a tener lo que el gobierno municipal actual nos ha quitado: servicios de bienestar esenciales en cada barrio, en cada colectivo, en toda la ciudad.

Ayer y hoy hemos vivido la presentación de la candidatura y la foto oficial de la misma que os pongo aquí. Un equipo de personas honestas, trabajadoras, con mucha ilusión y siempre, siempre, con una sonrisa en la cara. No es un camino fácil, lo sabemos, pero también sé que pondremos todo nuestro empeño y nuestro esfuerzo para conseguir ese objetivo: recuperar la alcaldía socialista para esta gran ciudad que es A Coruña y que tenga por primera vez una mujer al frente: Mar.


Yo voy en el puesto nº 16 de una candidatura de 27 (¡¡+4!!). Una candidatura fresca, renovada, actual, paritaria, alegre, optimista. No me quedan adjetivos para calificarla porque esperemos que la gente de la ciudad lo pueda comprobar por sí misma. Ya hemos hecho algunas acciones previas visitando comercios y oyendo las quejas y peticiones de los pequeños comerciantes, denunciando abandono en los barrios o tala de árboles indiscriminada por el gobierno del PP, reuniéndonos con todo tipo de colectivos vecinales y sociales de la ciudad, apoyando al deporte, a la cultura, a la infancia, a la Universidad, a los colectivos de discapacidad, a los mayores, al colectivo LGTB, a la inmigración... en definitiva A LA IGUALDAD

Nos quedan tres meses para el primer examen de la ciudadanía, las urnas. Y a pesar de haber estado muchas veces ayudando en los días de las elecciones en las mesas electorales, esto implica un compromiso a mayores al que accedo con mucha motivación. Todo el equipo que formamos la candidatura remaremos en la misma dirección para conseguirlo y sé que nos dejaremos la piel en ello porque A Coruña y sus ciudadanos merecen YA un cambio que avalaremos con nuestras propuestas para el empleo, la movilidad, la educación, la sanidad, la cultura, los servicios sociales, el urbanismo, la seguridad, el turismo, el deporte... En fin, que allá vamos y que aquellos coruñeses y coruñesas que lean este blog, nos apoyen porque será en su beneficio, en el beneficio de toda la ciudad. Gracias a todos, gracias Mar.





lunes, 16 de febrero de 2015

DE SUIZA, SUS BANCOS Y FALCIANI

Esta semana ha salido a la luz la llamada "lista Falciani". Resulta que un joven informático del banco HSBC descargó las bases de datos de grandes cuentas de ese banco y ahora las saca a la luz. Entonces, el escándalo está servido, ya que en el paradigma de la neutralidad y del secretismo que es Suiza, todos quedan por los suelos y encumbran a este hombre a la categoría de héroe al estilo Robin Hood.

Cuando nos dicen "Suiza" todos pensamos en montañas, relojes, chocolate, vacas... y bancos. Un país situado en el centro de Europa y que siempre se ha declarado neutral. El caso es que a mí me parece, una vez más, un claro ejemplo de hipocresía. Lo que parece el paraíso en la tierra, donde la gente opina abiertamente sobre un tema al ser convocados a referendos cada poco tiempo, resulta que en cuanto cuestionas su sistema, ya no es todo color de rosa.

Parece ser que una de las características de calidad de los bancos suizos es el secreto bancario: no pueden dar información de los propietarios de sus cuentas a nadie, me imagino que sólo se haría en caso de investigación judicial. Y al parecer pueden abrir cuentas a quien sea porque el dinero estará a buen recaudo, de ahí la fama de este país al que siempre se ha tenido de referencia en casos de evasión de capitales.

Pero adonde yo quiero llegar es a la dimensión ética de las fortunas allí depositadas. A raíz de la publicación por este ex-empleado del banco de la famosa lista, aparecen personalidades de 200 países, por ejemplo, en España aparecían el piloto de Fórmula 1 Fernando Alonso y el fallecido banquero Emilio Botín, entre otros. Artistas de cine, cantantes famosos, deportistas, políticos, mandatarios, personalidades relevantes de la cultura, la ciencia... en fin, todo una retahíla de gente famosa que hace que se cuestione su honorabilidad o su picardía y se sospeche de su honradez en la tributación en su país de origen. Siendo el banco una empresa destinada a hacer negocio, pues no pone pegas cuando llega determinada fortuna a sus arcas. Sin embargo, la cosa cambia cuando aparecen nombres vinculados a dictaduras, traficantes de armas, narcotraficantes y supongo que otros perfiles de personajes ligados a la delincuencia internacional y potencialmente peligrosos.  ¿Qué ocurriría si en vez de ser Suiza ese "paraíso bancario" fuera España y aquí tuviésemos cuentas de gente con órdenes de busca y captura internacional o dedicada a negocios turbios que generan delincuencia, víctimas civiles o guerras significativas?

Personalmente opino que a estos bancos suizos todo les vale. En el país de la educación, la responsabilidad, el bienestar, nadie cuestiona que su riqueza venga de las cloacas más oscuras del planeta. Que un país se declare neutral y al margen de tratados internacionales de tipo económico, militar o político pero luego tenga en las cuentas de sus bancos fortunas de la gente que trafica, mata, extorsiona o defrauda a mí me parece, sinceramente, una gran mentira, una gran hipocresía. 

Estoy seguro que a Fernando Alonso, por poner un ejemplo, no le ha hecho ni pizca de gracia que se sepa que parte de su fortuna está en los Alpes. Entonces es que realmente es consciente de que tiene una doble moral para tomar sus decisiones económicas. El caso es, ¿qué haríamos nosotros? Imaginemos que nos toca un gran premio de la lotería y sabemos que en España nos va a quitar Hacienda un 20%. ¿Tendríamos la tentación de ingresarlo en un banco suizo para no tener que pagar?

Evidentemente la cosa es más grave cuando los titulares de esas cuentas son personajes de la vida pública que han robado dinero de las arcas de un ayuntamiento o de una comunidad autónoma o de cualquier institución pública. Suiza abre las puertas de sus bancos a estos ladrones sin cuestionar de dónde procede el dinero que se ingresa. Claramente, lo que han hecho algunos políticos españoles con el dinero público llevándolo a Suiza está mal, es corrupción, pero la actitud del banco, ¿no es también cuestionable? ¿No son en cierta manera cómplices de esa corrupción? Yo creo que sí.

Y mientras, el susodicho Falciani, como dije al principio, encumbrado a héroe o catapultado al infierno. El tiempo dirá si lo ha hecho por interés personal o por denunciar malas prácticas, a mí me da que su protagonismo quiere, pero la polémica durará algún tiempo más y tendremos un "Falcianileaks" o similar. Pues nada, a esperar.


lunes, 9 de febrero de 2015

¡A POR EL VOTO!

Ya estamos en el año del cambio. O por lo menos eso es lo que dicen la mayoría de los políticos de este país. Tras la irrupción de Podemos en todos los saraos políticos, las aguas andan revueltas en tertulias, empresas de estudios de opinión, ejecutivas de partidos y demás intríngulis de poder. Hace pocos días, una cena "secreta" entre dos pesos pesados del PSOE (Bono y Zapatero) con el líder de Podemos, Pablo Iglesias, servían para poner en tela de juicio el liderazgo del Secretario General de los socialistas, Pedro Sánchez, aunque luego quedó más que claro tras las declaraciones de Bono en un programa de televisión. La cuestión es que a este hombre lo hemos escogido los militantes de base y parece que a alguno de los históricos del partido le sale urticaria cuando la masa decide. Pues por el momento es lo que toca. Las encuestas le dan a nuestro partido cada vez menos votos, pero sin embargo Pedro Sánchez es el político más valorado de España.

No está mejor el Partido Popular, embarrado hasta las cejas con todos los casos de corrupción habidos y por haber. Aún así, las encuestas le siguen dando ganador de las elecciones, en algo que tiene que resultar incomprensible para el ciudadano medio europeo y que pone a los españolitos como ciudadanos de costumbres y sin demasiadas luces para razonar políticamente. El PP saca pecho de todo esto hablando de que la economía ya empieza a notar la recuperación de la crisis. ¿Dónde? porque los datos del paro aumentaron en enero y esas subidas que tanto prometieron en pensiones y sueldos se han traducido en bajadas de cotización al IRPF y aumento 0. Es para enmarcar leer una carta en el periódico de una jubilada que ha visto cómo su pensión se incrementaba en 0,84 € (sí, sí, leen bien, 84 céntimos) en el primer mes del año. El PP huele a podrido por los cuatro costados, teniendo que salir el ex-presidente Aznar en el congreso del partido (¡virgencita, virgencita, que me quede como estoy!) diciendo que ahí está él, para lo que haga falta. ¡¡Temblad, españoles!!

Tenemos en estos momentos a Podemos crecido al máximo después de la victoria del "hermano griego" de Syriza. Grecia ha sido cabecera en todos los informativos europeos por la patada en el culo a Merkel, la "troika" y demás gerifaltes económicos del continente. En dos semanas alguna medida adoptada por el nuevo gobierno griego ha chocado tanto que no se prodigan que digamos en actuaciones de izquierda: un gobierno sin mujeres y una alianza con un partido de derecha nacionalista. Bueno, habrá que darles los 100 días de prueba a ver cómo evolucionan. El caso es que los líderes de nuestra rama populista están ya también salpicados de cierta desconfianza: Monedero con sospechas de fraude fiscal y algunos otros con actuaciones cuanto menos, dudosas. A nivel local la organización de esta nueva alternativa política está teniendo bastantes problemas porque muchos simpatizantes quieren alcanzar cotas de poder sin saber realmente a qué se exponen. En A Coruña se llegaron a formar hasta 4 corrientes y en Lugo tuvieron que sacar del partido a uno que era falangista y que quería traer a todos a raya. En fin, una mezcolanza que puede ser bastante peligrosa de cara a acceder a las instituciones.

Por último, la ya casi extinta Izquierda Unida ha sido quién ha pagado el pato de toda la división de la izquierda. Su líder nacional, un joven de 31 años que prometía, no parece afianzarse en una estructura que tiene grietas por otro asunto sospechoso de corrupción de la líder madrileña, que acabó dejando el partido y parece arrimarse a Podemos (siendo además la pareja sentimental de su líder). Yo creo que al final IU acabará absorbida por Podemos y dios dirá.

El caso es que estamos en un año con cuatro citas electorales: elecciones anticipadas en Andalucía; elecciones municipales y autonómicas en mayo, elecciones anticipadas en Cataluña en septiembre y elecciones generales en noviembre. Desde luego que las cosas cambiarán porque lo que está claro es que no habrá mayorías absolutas salvo casos puntuales y serán necesarios muchos pactos y mucho consenso.  Los pequeños partidos como UPyD, Ciudadanos o los partidos nacionalistas y regionalistas pueden ser en muchos casos las pretendidas "novias" que faciliten (o no) la gobernabilidad en ayuntamientos, autonomías y tal vez el país.

En mi caso, afiliado al PSOE como muchos sabéis, estoy apoyando a la candidata a alcaldesa de mi ciudad. Con varios compañeros y compañeras estamos visitando al pequeño comercio, denunciando con acciones simbólicas el deterioro de los barrios de la ciudad o la tala de árboles indiscriminada que ha hecho en la legislatura el gobierno del PP, aparte de dar a conocer a todos los ciudadanos el programa que hemos elaborado. Es muy sorprendente comprobar cuando te pones a hablar con los vecinos o los comerciantes que todavía hay mucha gente desconfiada, que les cuesta expresar sus ideas y proposiciones políticas, gente que te apoya y gente enfadada (y con razón) que acaban diciéndote "todos son iguales".  A mí esa frase me mata porque cuando pienso en la época en que mis abuelos fueron represaliados por sus ideas de izquierda y que el partido que está en el gobierno de la nación, de la comunidad autónoma y de la ciudad no haya nunca condenado ni manifestado su oposición pública a la dictadura franquista, pues qué queréis que os diga, iguales no somos. El único partido democrático que no ha pasado una transición en España es el Partido Popular, ya que muchos de sus dirigentes estaban en estructuras orgánicas del anterior régimen y no sufrieron ningún tipo de represalia política por sus ideas. Es el paradigma de partido demócrata cristiano que, a mi modo de ver, debería evolucionar un poco. De hecho su cabeza más visible, el presidente del Gobierno, es de lejos la persona de más edad al frente de uno de los grandes partidos de España cuando lo que sí se palpa en al ambiente político es que tenemos que meternos de lleno en una nueva etapa democrática que encabecemos los que tenemos 40- 50 años y que no votamos la Constitución de 1978. El rey Juan Carlos accedió al trono cuando tenía 37 años, hoy el rey Felipe VI tiene ya 47 y acaba de ocupar el trono; Suárez, artífice de la transición, tenía 44 años cuando llegó a Presidente del Gobierno; Felipe González tenía 41...

Y sí, claro que hay diferencias entre un partido y otro, aunque muchos se empeñen en etiquetar al PP y al PSOE como iguales. ¡Ni de lejos! La forma de enfocar las cosas y de entender los derechos y libertades individuales son desde luego muy diferentes: la defensa de lo público que defiende el PSOE en los servicios fundamentales (educación, sanidad, asistencia social...) frente a la privatización que abandera el PP, con toda la filosofía que subyace detrás y que es muy difícil de explicar en un post, pero que se entiende. Como oí decir a un compañero de partido que se presentó a las primarias en la agrupación local de mi partido, si pactaría con el PP si llegase a la alcaldía, la respuesta fue clara: 

- "Hombre, podemos ponernos de acuerdo en cosas banales como de qué color ponemos las farolas o las papeleras de la ciudad, pero nunca en un pacto de gobierno porque nuestro ideario es completamente contrapuesto". 

Es totalmente cierto. En este país parece que está prohibido pactar, cuando debería ser lo habitual para facilitar la gobernabilidad, lógicamente cuando no se renuncie al itinerario fundamental de la ideología de cada partido. En la transición hubo pactos de fuerzas más antagónicas que las que hay ahora y la Historia demostró que fue lo correcto y necesario para el momento que se vivía entonces. 40 años después es otro momento que requerirá consensos más que necesarios porque otras amenazas acechan desde fuera del país, recordad lo que publiqué tras las matanzas de París. (Nota: es difícil ser más explícito con el contenido de este párrafo, pero podría serlo. Que cada lector lea un poco entre líneas).

En fin, que toca captar votos de donde sea porque la disputa electoral estará muy reñida. No hay un ganador claro de ninguna de las elecciones y las encuestas cambian de un día para otro. Pero... ¡atención! Escojamos con cabeciña, pensando no sólo en 4 años sino en que muchas de las cosas que se hagan por el partido que gane afectará al futuro de nuestros hijos, a su educación, a su empleo, a sus derechos y prestaciones, así como al del resto de los ciudadanos en mayor o menor medida. Desde luego que 2015 será intenso políticamente hablando, a ver si para febrero de 2016 hago un post que recuerde lo que puse hoy y contando la situación que estemos viviendo. El poder lo tenemos con nuestro voto, así que pensémonoslo bien.





miércoles, 21 de enero de 2015

¡¡HÁGASE LA LUZ!! (O COMO DESQUICIAR CON LAS EMPRESAS ELÉCTRICAS ESPAÑOLAS) - ¡¡ACTUALIZADO!!

Lo que voy a contar será largo, así que paciencia. Pero real. Y desquicia. Lo que sólo se puede considerar como "typical spanish" o lo que es lo mismo, "chapuza a la española". Se trata, básicamente, de contratar los servicios de una empresa eléctrica y cambiarse a otra después de un año. De verdad que es digno de mandarlo a un periódico o llamar a una cadena de televisión y que me hagan un reportaje porque a día de hoy sólo falta un pequeño trámite por acabar una particular peripecia. Vamos allá.

Todo empezó en el momento de alquilar el piso en el que vivo actualmente. Como es normal, yo quise poner los contratos de servicios a mi nombre, en este caso electricidad, agua y teléfonos/televisión/internet. Los dos últimos, sin problemas, pero el primero es el que da origen a esta peculiar historia.

El dueño de mi piso me facilitó la última factura de la luz de la anterior inquilina para que arreglase yo el cambio de titularidad. La empresa que lo tenía era GAS NATURAL UNIÓN FENOSA (comercializadora libre). En este punto hago la primera clase teórica:

OBJETIVO: Distinguir entre tres empresas con el mismo nombre: distribuidora, comercializadora libre y comercializadora de último recurso.

Hace pocos años, el mercado eléctrico se liberalizó en España, pudiendo los usuarios escoger la comercializadora que deseasen, al igual que se hizo con la telefonía, etc. En Galicia, la empresa de toda la vida era Unión Fenosa, comprada hace también pocos años por Gas Natural. Fijaos si tenía arraigo en la región que hasta teníamos un título nobiliario con el nombre de una empresa: CONDESA DE FENOSA (Doña Carmela Arias y Díaz de Rábago). Pero volvamos al meollo y no nos distraigamos, sino el post durará horas leerlo.

Pues bien, Unión Fenosa fue la que instaló la infraestructura en la mayor parte de Galicia, al mismo tiempo que daba servicio a todos, por tanto, es la propietaria de los cables, de las estaciones eléctricas, centrales hidroeléctricas, etc. Con la liberalización, la empresa continuó también como distribuidora, pero lógicamente pudo dar el salto a toda España bajo el nombre de GAS NATURAL UNIÓN FENOSA (comercializadora libre), dándose la opción de que los usuarios que no optasen por el cambio a otra comercializadora libre, quedasen sin hacer nada en GAS NATURAL UNIÓN FENOSA (comercializadora de último recurso).

Pues bien, la factura que yo recibí era de la comercializadora libre, pero no lo pone en ningún lado, simplemente pone GAS NATURAL SERVICIOS (SDG) en letra pequeña y en un logo bien grande GAS NATURAL FENOSA.

Llamé al teléfono de atención al cliente para comunicar que quiero cambiar la titularidad. Esto ocurrió en julio de 2013. Empiezan los problemas. Doy los datos que vienen en la factura (incluídos DNI y nombre de la anterior titular, lo que supongo incurriría en saltarme la Ley de Protección de Datos, pero no había otra manera de hacerlo) y me dicen que ese contrato tiene pendiente de pago una factura de... ¡¡más de 600 euros!! y que si quiero ponerlo a mi nombre debo yo hacerme cargo de ella. ¿¿¿¡¡¡CÓMOOOO!!!??? Evidentemente, informo al dueño de mi vivienda de la situación y después de acudir a la sede de la empresa en A Coruña tuvo que pagar, sí o sí, esa factura. Una vez hecho eso procedo al cambio de titularidad (a esas alturas llevo ya como 15 llamadas en días distintos a la compañía para arreglar el asunto) y cuando se produce me dicen si quiero contratar otros "servicios complementarios". Pregunto cuáles son y me empiezan a recitar una retahíla de ofertas de contratación, servicios a mayores y demás que cuestan dinero y les pregunto si puedo quitar servicios, ya que en la factura aparece contratado un "ServiElectric Xpress" que dicen es para una reparación eléctrica de urgencia. Me dicen que ese servicio se puede renovar o cancelar de año en año y éste había sido renovado automáticamente en junio, un mes antes... ¡¡cachiiis!!

Total, que tengo mi luz y mi servicio y cada dos meses llegan las facturas. A medida que se acerca y se desarrollan los meses de invierno, las facturas suben y las que llega de octubre a diciembre me ponen alerta: 220,97 euros, continuando con 209,59 y 175,86. Me parecían exageradas, pero ante el uso de la calefacción pensé que eran más que reales. Ahora os explicaré que no era así.

En mayo de 2014 se publica un artículo en La voz de Galicia de las ventajas de la comercializadora de último recurso frente a las comercializadoras libres. Como en esos meses se hablaba mucho en los medios de las subidas en la factura de la luz y de los cambios que se preveían, la opinión pública estaba muy sensible ante ese hecho. Así que después de leer el artículo y analizar concienzudamente mis facturas de la luz, me entero que soy usuario de la comercializadora libre, entonces decido cambiarme a la de último recurso.

Por lo que a finales de ese mes, mayo, llamo al teléfono de GAS NATURAL UNIÓN FENOSA (comercializadora de último recurso) para hacerme cliente de ellos y darme de baja de GAS NATURAL UNIÓN FENOSA (comercializadora libre). ¿Vais entendiendo la incongruencia?

El alta en la compañía de último recurso se hizo por teléfono y leyéndome el contrato entero!!!, en una conversación que tranquilamente duró más de 30 minutos:

-"¿Acepta usted la cesión de los datos, tatatá, tatatá...?"
- Sí, acepto
- "¿Da usted el consentimiento en este acto para usar su número de cuenta bancaria para la domiciliación de los recbos, tatatá, tatatá...?" 
- Claro, qué remedio...

Me pareció algo surrealista, pero bueno, en fin, el cambio estaba hecho. Automáticamente llamé a la comercializadora libre para darme de baja, diciéndome que emitirían una factura final y "c'est fini". Pues ahí empieza la segunda parte de esta odisea

OBJETIVO: Reclamar una factura astronómica a una empresa de la que ya no eres cliente.

Allá a mediados de junio llega la susodicha factura. Al abrirla casi me da un infarto. ¡¡285,36 EUROS!!, teniendo en cuenta que correspondían a meses sin calefacción, esto es, abril, mayo y principios de junio. Empiezo a llamar al teléfono de atención al cliente y me dicen que como ya no soy cliente de ellos tengo que reclamar a mi nueva empresa... ¡¡pero es la misma, tiene el mismo nombre!! Cargado ya de un cabreo considerable, paso una tarde de llamadas entre una y otra empresa para hacer la reclamación, pasándote de una teleoperadora a otra, sin una explicación clara y aumentando el enfado, hasta que empecé a gritar a una mujer que o me arreglaban el desaguisado o me iba directamente a una oficina de atención al consumidor. Cuando ya estaba al límite, una buena mujer con un acento andaluz incuestionable me dice que vaya al contador y verifique la lectura real del mismo, para comprobar si coincide con el de la facturación. En ese momento veo que NO, a pesar que la lectura pone que es REAL. ¡¡Había más de 700 kw/h a mi favor!! Para ser exactos me facturaron 13.019 cuando el contador marcaba 12.312. Y todo esto con contadores inteligentes que, según lo que han contado, no hace falta que nadie venga a ver lo que facturan.

Comunico la nueva cantidad de consumo real y me toman nota de la reclamación y me dicen que en breve resolverán. Pasan los días y lo único que recibo son llamadas de la comercializadora de último recurso diciéndome que la reclamación se está cursando, pero que lleva más tiempo porque hay que hablar con la anterior empresa, con la comercializadora libre (???!!!) A esas alturas (estamos ya en julio) mi estupor es total, pero no desespero en el empeño de conseguir que me devuelvan dinero.

En esas fechas recibo una factura de la comercializadora libre de 4,60 euros. ¿¿Pero no había dejado de ser cliente de ellos?? Resulta que me cobran el servicio de reparación urgente de electricidad. Nueva llamada y con el consiguiente cabreo les pregunto por qué lo hacen. Respuesta:

-"Es que usted no lo dio de baja cuando canceló el contrato"

Os juro que en ese momento debí de decir de todo a la operadora, pero lo único que recuerdo fue decirle "Quiero que lo canceles ¡¡YA!!" Debí de ser gran explícito que su única respuesta fue, "Sr. González, en este instante procedemos a la cancelación definitiva del servicio "ServiElectric Xpress", ¿desea alguna cosa más?"

- ¡NO, NO DESEO NUNCA NADA MÁS CON VOSOTROS! BUENAS TARDES - y colgué

Continúo esperando la resolución de mi reclamación. Pasa casi un mes, así que decido volver a llamar y me dicen que sí aparece en sus sistemas y que sigue en curso. "¿Pero por cuánto tiempo?" 

- "Pues no le podemos decir, pero voy a poner aquí que se lleve por la vía de urgencia (???!!!) porque vemos que ya ha llamado usted varias veces". Sólo tengo algo positivo que decir de la gente que me atendió en la comercializadora de último recurso: que siempre me decían que me atendían desde Galicia y que comprendían perfectamente el problema y que seguro que se resolvía a mi favor.

Llega la primera factura de esa comercializadora y el importe es mínimo: 16,37 euros, fijándome que el consumo es 0 (lógico, no llegaba aún a los 13.019 que me habían facturado anteriormente) y que me cobraban sólo el término fijo de potencia. Siguiente factura, ídem, menos importe aún, con lo cual vuelvo a llamar y me dicen que están ajustando el importe y que se me irá haciendo "real" a medida que pase el tiempo. No me parecía ilógico, así que empecé a asimilar que lo cobrado de más estaba en un "bote" del que se me iría descontando el importe en sucesivos meses. Estamos ya en octubre y el precio empieza a subir poco a poco: 28,34 y ya en noviembre 91,29. Sin embargo tengo aún mosqueo porque la brecha es muy alta y no se ha encendido la calefacción. Entonces me fijo que las lecturas de consumo son "estimadas", por lo cual vuelvo a llamar para preguntar por qué si hay un contador inteligente no hacen lecturas reales. Pues dicen que el sistema lo hace así y que no hay obligación de hacer una lectura real (???!!!) Otro cabreo más y EXIJO que se me facture lo que realmente consumo. Que sí, que tomamos nota, etc., etc. Llega la última factura y cobran 93,98 euros, comparándola con la del año anterior en ese mes es similar, pero siguen con lectura estimada.

Total, que termina 2014. Y al poco de empezar 2015 recibo una factura de 135,25 euros y pensé: "¡Vaya, la calefacción se ha usado de más!" Pero en esto que me fijo bien en la factura y noto cosas raras:

OBJETIVO: Identificar de qué empresa es la factura que recibo y lo que me están facturando.

La empresa es la comercializadora libre!!!, la que di de baja en junio; el período de facturación, de abril a junio de 2014; la lectura del contador, real y el letra MUY PEQUEÑA pone que esa factura "rectifica la anterior de 18 de junio de 2014". Diferencia: 150,11 euros a mi favor!!! Salto de contento porque me siento GANADOR!!! Y miro cada día en la cuenta del banco esperando el ansiado ingreso, máxime cuando recibo una llamada de la empresa que me comunica que efectivamente se facturó de más y que me corresponde el abono de la diferencia. ¡¡¡YUPIIII!!! El que la sigue la consigue...

Pero no acabó ahí la cosa. Estamos ya en esta semana, concretamente el lunes. Abro el buzón de mi vivienda y me encuentro... ¡¡6 facturas de luz!! Las abro una a una, me aseguro de que son de la comercializadora de último recurso y al instante deduzco que son las rectificaciones de todas las facturas con esa empresa, desde que me di de alta. Entonces empiezo a temblar, porque sabiendo como actúan estas empresas, son capaces de volver a cobrármelas y luego ingresarme todo el dinero que me deberían. Así que nueva llamada (sí, me contestan en Galicia) y aparte de preguntarles cómo harán el reembolso que me deben, les indico que las facturas no se corresponden con la realidad por una razón muy sencilla: durante el mes de agosto, en el cual estuve fuera de casa más de 15 días, el importe es de 71,12, mientras en julio es de 47,59 y en septiembre 57,41, meses en los que estuve en casa todos los días. La respuesta que obtengo es que, a pesar de que ponga real, me dicen que los importes son "ajustados y repartidos" para que no haya mucho desfase. Conclusión: CHAPUZA TOTAL.

¿Pensáis que ya acabó la aventura? NO. Ayer mismo entro en mi cuenta para comprobar si hay abonos. Pues resulta que me encuentro dos abonos a mi favor y luego los descuentos por los importes reales de esas facturas. Echo cuentas y ni rastro de los 150,11 que me deben aún. Entonces caigo en la cuenta: tendré que llamar a la comercializadora libre que fue la que me facturó el importe desorbitado. Y sí, después de comentar que no tengo ya contrato, me piden mi nombre y DNI y me dicen "es que estábamos a la espera de que nos confirmase si su número de cuenta sigue siendo el mismo para hacerle el abono". Resoplo porque mi inteligencia no me da para más, no puedo entender en manos de qué ineptos están nuestras empresas. Les confirmo mi cuenta, acabo la conversación y aún después de unas tres horas me vuelven a llamar para decirme que a la mayor brevedad me ingresarán ese importe.

Como véis, este periplo de un año y medio tiene todavía pendiente la guinda final, que según esa última conversación telefónica se producirá "en un plazo de 7 a 10 días" cuando vea en mi cuenta el dinero. La historia ha dado de sí, digna de un documental, ¿o no? Quisiera como dedicatoria recordar a Arturo Pérez-Reverte que hace pocos días publicaba uno de sus geniales artículos con el título "El pato maqueto" en el que esta situación de "Españistán" es un claro reflejo de lo que yo os acabo de contar. Para mí sería un honor que Reverte leyese mi historia, pero como no creo que ocurra quise compartirla con vosotros para que, como siempre, opinéis y os hagáis una idea de cómo están las cosas. Punto final.



ACTUALIZACIÓN: Hoy, 27 de enero de 2015, HE COBRADO los 150'11€ que me debían. Por fin he tenido la sensación de haber ganado una pequeña batalla. Moraleja: "o que non chora, non mama".

lunes, 19 de enero de 2015

FRANCISCO

Hace ya casi dos años publiqué en el blog esta entrada: Habemus Papam. En ella hablaba de la renovación que se esperaba con la labor de Francisco y a día de hoy no podemos decir que este hombre no se haya convertido ya en todo un referente que promete mucha renovación.

Sus declaraciones no dejan a nadie indiferente. Lo acusan de todo: de salidas de tono, de ser incorrecto, de "destapar" toda la mierda del Vaticano... pero se está metiendo a la gente en el bolsillo. En cierto modo, es un papa un poco "Podemos" porque dice lo que la gente quiere oír referente al catolicismo, pero lo de hoy ya ha sido total.

Ha salido en todos los informativos que, en el avión de regreso de su viaje a Filipinas, ha dicho que "para ser un buen católico no hace falta tener hijos como conejos: paternidad responsable". Se habla de que está a un paso de defender los anticonceptivos. Yo más bien lo que veo es un ataque a la línea de flotación del Opus Dei, que son aquellos que tenían el poder en el Vaticano desde Juan Pablo II y que son a los que hay que purgar.

A mí me gusta lo que dice, aunque también genere polémica. Creo que no ha habido un papa que hable tan claro en muchas décadas, un papa mucho más liberal y abierto al s. XXI , que es lo que se le pide. Defiende que cada uno puede tener su dios, que los homosexuales tienen cabida en el seno de la Iglesia y que nadie puede cuestionar su amor, Dios también los quiere; condena todo tipo de abusos a menores dentro de la Iglesia y espera que "rueden cabezas"... Mucha gente dice que se lo cargarán, que no durará mucho porque está rompiendo muchos tabúes intocables yo diría en siglos, pero es lo que toca.

Lo que quisiera que vosotros, lectores, reflexionarais un poco, es algo que va más allá de este papa pero que enlaza con el post anterior, el de los atentados yihadistas en París. Todo se originó porque en el semanario satírico "Charlie Hebdo" se publicaron unas caricaturas de Mahoma que los musulmanes consideraron una ofensa. Yo creo que la libertad de expresión que tenemos en Occidente no puede ir en contra de las creencias de otras culturas del mundo, aunque con esto no quiero decir que la reacción de matar a 20 personas sea tolerable ni mucho menos. Pero démosle la vuelta al caso. Imaginemos que en un país musulmán libre hubiese una publicación que en su portada apareciese una imagen de un obispo (ya no digo de Jesucristo) teniendo sexo con un menor. ¿Eso no ofendería a muchas personas en nuestra cultura? Y partiendo de la base de que los abusos a menores han sido constantes en la Iglesia católica y está demostrado, como hizo también el papa Francisco llamando personalmente al teléfono de una víctima de Granada que denunció su particular calvario cuando era niño enviándole una carta personal al pontífice. El tema es peliagudo y lo que a los ojos de Occidente determinadas conductas y castigos del Islam son auténticas atrocidades, las mismas cosas estábamos haciendo nosotros hace 5 siglos en nombre de la fé, en nombre de Dios. En definitiva la cuestión es: ¿hasta dónde llega nuestra libertad de expresión? Por lo menos hasta el momento en que no ofendes al otro, sea de la cultura o de la religión que sea.

Yo recuerdo hace unos años manifestaciones y atentados contra cines en España porque proyectaban la película "La última tentación de Cristo". En esa película la "ofensa" que argumentaban los ultracatólicos era que Jesucristo, en sus últimos suspiros en el momento de la crucifixión, tuvo el sentimiento y el deseo de AMAR a María Magdalena, de formar una familia con ella y tener hijos. La que se lió fue parda. Yo fui a ver la película al cine pero bueno, con cierto temor a que algún loco le diese por prender fuego al cine o tirar un artefacto casero, pero pensemos en si hay o no diferencias con las ofensas al Islam, porque la realidad es que sus practicantes sí se sienten ofendidos con las viñetas en cuestión. ¡Ojo! Pero no para vengarse matando a 17 personas inocentes, injustificable totalmente.

Concluyendo, la religión no deja de ser de nuevo lo que más muerte genera. A los pocos días de los atentados de París se da a conocer que en Nigeria están secuestrando y matando, en nombre de Alá,  miles de personas y utilizando "niñas-bomba" de 10 años como suicidas. No tengo palabras para esto, mi mente no puede llegar a entender cómo un ser humano puede llegar a tal nivel de alienación. Y atención, Occidente no mueve ficha...

Y mientras en España y países del entorno, preparando actos para celebrar el Día Mundial de la Paz, que se celebra el 30 de enero para recordar el día del asesinato de Gandhi. Si levantara la cabeza no creería lo que ve: muerte, barbarie, tensión y poco diálogo intercultural. A ver si este Francisco nos da una sorpresa y se convierte en un nuevo icono mundial de la PAZ en pocos años.


sábado, 10 de enero de 2015

20 MUERTOS

No se puede decir que 2015 haya empezado demasiado bien. No llevamos ni diez días y los últimos tres han sido una pesadilla para Francia y sus habitantes, para el mundo entero. De nuevo los ataques terroristas similares al 11-S de Nueva York, al 11-M de Madrid o a los de Londres han dejado consternado a medio mundo. Esta vez ha sido París y el ataque se ha llegado a ver prácticamente en directo. La ejecución por parte de un terrorista de un policía herido tumbado en una calle de París será una de las recordadas de los muchos ataques terroristas que ha habido en las últimas décadas, a pesar de que alguien diga que es todo un montaje (???!!!)

El terror extremista vinculado a la religión ha vuelto. Y de nuevo viene del Islam, llegando a producirse una islamofobia que es difícil ya de remediar. A los pocos minutos de la matanza de los periodistas de París y de los policías empecé a ver en Facebook y whats app mensajes de "hay que matar y acabar con todos los musulmanes". El caso es que eso es lo que piensa mucha gente que está harta de ver ciudades occidentales llenas de personas que no son nativas del país y en muchos casos con vestimentas típicas de la religión islámica y que generan mucha desconfianza. Siempre recordaré un día en hora punta en la estación de Utrecht ver a una mujer completamente vestida de negro y a la que sólo se le podían ver los ojos y a unos metros de distancia a su marido (supongo) con una barba también muy característica de su cultura, un turbante... y la sensación de inseguridad que me produjo porque su imagen era tal la de una "viuda negra" a punto de inmolarse en nombre de Alá o del que sea. ¡Qué difícil es entender determinadas ideologías!

¿Cómo se pude llegar a tal grado de "comedura de tarro" que tienen estas personas de conductas y pensamientos tan extremistas? Y cuando ves que adolescentes de Austria, de Holanda... dejan todo en su mundo para ir a "servir" al Estado Islámico, a "Boko Haram", a Al Qaeda... convencidas de que lo que hacen es lo correcto, te preguntas: ¿qué estamos haciendo mal? ¿cómo puede ocurrir algo así? Ejecuciones de periodistas occidentales degollándolos "on-line" al más puro estilo medieval, secuestros de niñas y adolescentes en sus propios países, torturas, violaciones... ¿en nombre de Alá? No creo que Alá esté contento con esto.

La condena unánime por parte de todo aquel que se considere racional llegó a París desde todos los lugares del mundo. Pero el problema está ahí. Sigue habiendo gente fanática, apoyada por otra gente detrás, que está dispuesta a inmolarse llevándose por delante a 10, 100 o 1000 personas sin ningún tipo de remordimiento. Y pueden estar viviendo en el piso al lado del tuyo o compartir con ellos vecindario. Yo no creo que sea un problema de permisividad de las leyes occidentales ni de leyes migratorias. Simplemente el problema lo tiene quien piensa así. He conocido gente musulmana, creyentes de su religión pero integradas totalmente en la sociedad en la que viven y que incluso dan más ejemplo que muchos de nosotros en determinadas situaciones. Recuerdo al padre de un alumno mío de Amsterdam que me comentó que él había venido a Galicia como voluntario cuando fue la tragedia del "Prestige". Se habían organizado varios en su trabajo en Holanda, cogieron un vuelo y se plantaron en la Costa da Morte a recogernos el chapapote, mientras muchos en los pueblos se frotaban las manos por el negocio que se avecinaba.

No es fácil tener sentimientos de odio o desconfianza ante el Islam después de los muertos de estos días en París, pero tenemos que ser racionales y no caer en lo fácil, en decir que "yo los mataba a todos" porque eso genera más violencia. El caso es que Occidente, en muchos casos, también ha cometido atrocidades en países árabes sólo por dinero, ¿o es que la guerra de Irak no se hizo por petróleo? ¿Por qué, por ejemplo, no se entra "a saco" en Corea del Norte cuando se ve y se sabe que la población está pasando graves penurias en un régimen completamente hermético, dictatorial y sanguinario? Porque no interesa económicamente, no hay petróleo y allá ellos. Es la doble moral de Occidente, la misma que dejó que en los Balcanes, por ejemplo, se matasen a diestro y siniestro entre ellos en los 90 porque no interesaba económicamente... En fin, qué triste.

Lo que está claro es que el impacto social y moral que genera esto en la población es total. Después de ver los aviones chocando contra las Torres Gemelas o los trenes destrozados de Madrid las cosas cambian. Ver las imágenes prácticamente en directo te deja una sensación de perplejidad y de "no puede ser" que te revuelve el pensamiento. Lo mismo ocurrirá con la ejecución del policía de París que, paradójicamente, era también musulmán. Lo triste es que me da que tendremos más episodios de estos en lo sucesivo porque hay esa voluntad de inculcar ideas integristas en un sector radical musulmán y que llegan a pedir "Guerra Santa" contra Occidente. Y sinceramente veo difícil negociar con aquellos que no atienden a razones, que sólo atienden a una fe y tienen el cerebro totalmente anulado por una idea totalmente errónea pero de la que están completamente convencidos.

¿Alguien puede dar una solución o nos encaminamos realmente a una nueva confrontación mundial? ¿El equilibrio geopolítico ya no pasa por la dualidad Este - Oeste como fue en los 70 y 80 y estamos ante un Norte - Sur, un norte democrático y aconfesional frente a un sur dictatorial e islamista? En el fondo no deja de ser una manifestación más de un fanatismo religioso que también tuvimos en España, en Francia, en Holanda, en Portugal... cuando íbamos colonizando tierras nuevas allá por los siglos XV ó XVI, matando a diestro y siniestro "en nombre de Dios", con el terrorífico Tribunal de la Inquisición que torturó, ejecutó y quemó en las hogueras como hacen hoy en muchos países islámicos  ahorcando homosexuales, lapidando adúlteras, tapando a las mujeres con burkas o degollando periodistas occidentales. Como tengan que pasar aún cinco siglos, lo llevamos claro en Occidente.

En fin, el único consuelo es solidarizarse con los periodistas asesinados por la libertad de expresión, con sus familias y las de los policías y las de los rehenes y sólo cabe tener cordura para que esto no vuelva a ocurrir.