sábado, 31 de mayo de 2014

¡¡¡FORZA DEPOR!!!

Hoy es un día especial en A Coruña. Luce un sol primaveral, hay una temperatura más que agradable y disfrutaremos en pocas horas de un hecho histórico... o eso pensamos todos. Ya sé que todas las ciudades vibran con su equipo de fútbol local, pero si hay una ciudad que tiene una identificación al 100 % con su equipo esa es, sin duda, A Coruña.

No es que sea yo muy futbolero, nunca lo fui y supongo que esto tendrá que ver con la característica de mi personalidad de ir un poco contracorriente, separado del "rebaño". Supongo que influye también el hecho de que nunca destaqué en el tema deportivo porque tampoco me interesó, pero siendo coruñés días como hoy estás contagiado del entusiasmo y la ilusión que se respira en cada calle de esta ciudad. Cientos de ventanas con la bandera blaquiazul, los autobuses con bufandas en su parabrisas con la leyenda "Forza Depor", la gente vestida con las camisetas deportistas, la fuente de Cuatro Caminos (nuestra fuente de celebraciones) preparada para el acontecimientos, los comercios y tiendas con globos azules y blancos, banderas y todo tipo de artículos de merchandising para apoyar esa ilusión y reflejar esa unión de todos los deportistas, en fin, de todos los coruñeses.

Hoy no hay distinción de clases en Coruña, desde el potentado empresario de la zona "VIP" de la ciudad hasta el más humilde obrero de un barrio periférico; el abuelo de 80 años, con los niños de 3, la vendedora de pescado de cualquier mercado municipal (en especial las de la Plaza de Lugo), el policía, la frutera, el dependiente de Zara, los empleados de los grandes almacenes, médicos de los hospitales, todos, todos, hoy tenemos dos palabras que resumen muy bien lo que es sentirse coruñés: FORZA DEPOR.

El Deportivo de A Coruña, nuestro centenario equipo de fútbol, está a solo un punto de ascender a 1ª División. Le basta con empatar hoy en Riazor para celebrarlo y nadie duda de que se conseguirá, aunque disgustos parecidos ya hemos tenido en los últimos años. Nadie olvidará aquel fatídico penalti de Djukic en el último minuto del último partido de la Liga que nos dejó sin ganarla hace ya 20 años, pero hubo Copa del Rey al año siguiente y liga en el 2000. A Coruña vibró como nunca y la ciudad se unió para festejarlo.

No se entiende A Coruña sin el Depor, solo los que somos de aquí y lo hemos "mamado" como se suele decir, podemos explicar los sentimientos que provoca esa conjunción entre la ciudad y su equipo. Da igual que esté en 1ª División o en 2ª, siempre existirá ese matrimonio inquebrantable entre las dos realidades, haciendo que una no se pueda entender sin la otra. Entiendo que muchos lectores me diréis lo mismo con respecto a vuestra ciudad y vuestro equipo, pero esa simbiosis entre Deportivo y A Coruña es digna de estudio. Hay otros factores que fortalecen esa unión, cuestiones antropológicas que no voy a detallar aquí porque ni soy un erudito ni muchos me creerían, pero solo viviendo en esta ciudad uno se da cuenta perfectamente porque hasta se respira. Los coruñeses que me lean sabrán que A Coruña puede ser definida en muchas palabras, pero Depor, Estrella Galicia, Monte Alto, Cantones, María Pita, Hércules y vocabulario específico como "pasantía", "plas", "garimba" junto con otras expresiones que forman parte de esa jerga propia que no va más allá de Puente Pasaje (nuestro peculiar "koruño", con "k"), es nuestra razón de ser. Si algo me ha dicho cuando regresé de Holanda que ya estaba en casa sin duda fue oír por la calle ese deje al hablar cuando escuchas un "buaaaahhh, neno", único e irrepetible, aparte de ser totalmente imposible de hacer perfectamente a otro ciudadano gallego o español. 

Pues nada, a partir de las 19:00 h sabremos que pasa con este día histórico. No nos merecemos sufrir, merecemos ya llegar a 1ª División por la puerta grande y una vez allí no bajar la guardia. Todos en el Depor saben que afición como la de aquí no existe en ningún lado, incansables al desánimo y siempre apoyando, así que yo hoy también estaré orgulloso de ser coruñés porque nuestro equipo volverá a Primera... aunque sea poco futbolero. ¡¡¡FORZA DEPOR!!!


lunes, 26 de mayo de 2014

UNOS PUEDEN Y OTROS LO INTENTAMOS

Acabamos de vivir una jornada electoral a nivel europeo. En España, los resultados han tenido alguna sorpresa y los primeros comentarios en las tertulias televisivas destacan dos titulares: el fin del bipartidismo y la irrupción de partidos que han atraído votantes desencantados de la situación de crisis actual. Cuando hablo de crisis no hablo de crisis económica, sino de crisis moral, de valores, del hartazgo de los políticos de toda la vida. 

Durante el día de hoy he estado de interventor del partido político en el que milito en una mesa electoral en mi barrio. No me da miedo decirlo ni agachar la cabeza por ello, soy militante del PSOE desde hace unos años por muchas razones, incluso de historia familiar. Tampoco voy a empezar este "post" como si aquí no hubiese pasado nada, está claro que mi partido no ha obtenido buenos resultados a nivel global, pero sí empezamos a ver la luz a nivel local. En mi mesa electoral había 1004 electores. Se llegó a la cifra de 458 votantes, lo cual no es nada despreciable para unas elecciones europeas. Había otras mesas en el colegio electoral, mucho interventor del PP, alguno del BNG y representantes políticos de dos candidaturas nuevas: VOX y PODEMOS.

La cordialidad, el sacar adelante un trabajo de 13 horas sin que hubiese contratiempos, fue algo a destacar. Buena relación entre todos, miembros de las mesas e interventores. Como el día dio para charlar en momentos de pocos votantes, yo estuve hablando un rato con los de las dos nuevas candidaturas reseñadas. El representante de VOX se mostró distante, un tanto esquivo y sin dar muchas explicaciones; sin embargo, el representante de PODEMOS me explicó quienes eran, que objetivos e ilusiones tenían y tuvimos una relación bastante más fluída que con el primero. Interventores del PP, del BNG, del PSOE, colaborábamos en un trabajo de ayuda a los miembros de las mesas y facilitándonos la tarea entre todos, lo que no deja de demostrar que, en las distancias cortas, la normalidad democrática entre los dos grandes partidos y la ciudadanía de a pie tiene mucho que decir a los cargos de las ejecutivas regionales o nacionales.

Me llamó la atención una cosa a medida que iba avanzando la tarde: el número de electores jóvenes que llegaban a votar era más habitual de lo normal. Pandillas de veinteañeros se acercaban juntos a votar, alguno incluso lesionado y en muletas, lo cual me hizo reafirmarme en el hecho de que la juventud de nuestro país está concienciada y preparada. Lógicamente e históricamente, la afluencia de este sector de la población te da esperanzas, ya que la otra cara de la moneda es cuando ves que llegan ancianos que casi no pueden ni andar, ayudados de sus familiares y con el voto más que condicionado. 

A las 8 comienza el escrutinio. Y ya en las primeras papeletas nos damos cuenta de que algo está surgiendo y que tiene visos de llegar muy alto. En paralelo a las dos candidaturas del bipartidismo aparece una nueva formación que casi les alcanza, una formación de izquierdas y que su programa ha calado en la juventud universitaria de España: PODEMOS llega a ser la tercera fuerza política en mi mesa electoral siendo la gran sorpresa de la jornada y la revolución en todos los informativos. Mi consuelo: el PSOE ganó en mi mesa electoral con 20 votos más que PODEMOS y 9 más que el PP. Salí satisfecho del trabajo hecho y de mis ideas políticas, que seguro coinciden también con muchas de la nueva formación.

A lo largo de la noche vamos viendo los resultados obtenidos en toda España: datos malos para el PSOE y el PP y más que óptimos para las candidaturas que ya tenemos que dejar de llamar "minoritarias" porque se han plantado en Estrasburgo. Lo que sí queda claro es que España lleva a Europa un mensaje de IZQUIERDAS, dejando atrás incluso nacionalismos extremos excepto en Cataluña, donde los partidarios de la independencia son los claros ganadores. 

La conclusión, aún sin analizar los datos a fondo, es que gana la ciudadanía, gana el descontento de la gente de a pie y el bofetón y el tirón de orejas a la "casta" política está claro: hay que buscar otras vías para legislar, para gobernar y para mantener el estado de bienestar. Los ricos tendrán que ser ya menos ricos y los pobres empezar a poder salir adelante, recuperando las libertades y los derechos que nos han quitado los gobiernos de derechas. Me alegro por ese soplo de aire fresco que supone el avance de PODEMOS y porque la voz de España en Europa no será sólo la de la derecha rancia. La contrapartida la vemos en países que consideramos el referente, como Francia, donde la ultraderecha es el partido vencedor. A uno que ha vivido en Holanda y ha reflexionado sobre lo que hay por ahí arriba, no deja de sorprenderme al mismo tiempo que me espanta, lo cual demuestra y certifica que las mentes pensantes están en el Sur de nuestro continente y no en esa utopía que nos quieren hacer creer que son los estados del Norte. Grecia ha dado otro ejemplo de giro a la izquierda con la victoria de SYRIZA, así que espero que Merkel y sus acólitos saquen sus cuadernos de notas y empiecen a escuchar a los ciudadanos. A lo mejor es que resulta que esa solidaridad europea, ese "paneuropeísmo" nos lo han querido vender como si fuera el no va más y en Alemania, Holanda, Austria o Dinamarca lo que quieren es "colonizar" el sur. Pues acaban de toparse con un "NO PASARÁN".

Mientras, en nuestra coqueta agrupación local socialista, nos vamos conformando con ganar en un distrito, en un barrio y en remontar, pasito a pasito de aquí al futuro. Claro que se hará una lectura crítica de los resultados a nivel nacional, pero no se construye una victoria de golpe y porrazo. Hemos tocado fondo ya hace unos años aquí, en A Coruña, pero ya vemos luz al final del túnel y gracias, precisamente, a la labor de los que estamos (yo menos de lo que me gustaría) a pie de calle o a pie de urna.

Enhorabuena a los vencedores, consuelo a los vencidos, pero ilusión, mucha ilusión por seguir adelante y por mejorar nuestra Europa empezando en la mesa electoral de mi barrio. A fin de cuentas, Europa siempre será de sus ciudadanos, que somos los que le damos vida y no de los que ni siquiera saben dónde situar Eslovaquia (por ejemplo) y están ocupando un puesto en el Parlamento Europeo. Mira, al final a algunos de los que ocupan esos puestos no les vendría mal, por ejemplo (lo digo con cierta ironía) disfrutar como yo de mi querida Eurovisión, por algo se empieza a ser europeo.



viernes, 9 de mayo de 2014

EUROVISIÓN 2014

Como todos los años cuando llega mayo, regresa Eurovisión y como sabéis, uno que sigue el Festival desde que era niño, no puede dejar de hacer su reseña. El año pasado lo disfruté en directo en Malmö y en 2011 en Düsseldorf, con nuestra querida Lucía Pérez representando a España. Este año el Festival se celebra en Copenhague y tanto el pasado martes como ayer jueves tuvieron lugar las dos semifinales previas a la gran final de mañana sábado 10.

Toca seguirlo desde casa, no está la economía para coger vuelos, pagar hotel y vivir unos cuantos días en Dinamarca, además ya el año pasado me alojé en la capital danesa y crucé a Malmö por el impresionante puente de Oresünd para asistir a la gala final. Sé que hay muchos detractores del Festival, que dicen que las canciones son de muy baja calidad, pero después de casi 60 años de historia aseguro y confirmo que, entre muchas que son olvidables, hay verdaderas joyas y artistas de una calidad excepcional.

Este año también, por supuesto, y uno que tiene ciertos gustos musicales va a hacer su selección. 37 países participan entre las dos semifinales y la final del sábado, de los cuales ya se han eliminado 11, dejando para la final a 26. De los eliminados destacaría cuatro que podrían estar en la final por sus propios méritos, pero tanto los jurados profesionales como el televoto los han dejado fuera: Bélgica, Estonia, Portugal (que la queremos por afinidad) e Israel, con Mei Finegold,  a mi modo de ver injustamente relegada.

En la final encontraremos de todo: canciones que olvidaremos el mismo domingo, otras con mucho ritmo, baladas, rock, pop y algunas que para mi gusto dejarán huella no sólo entre los "eurofans" sino a más personas. Las puestas en escena, efectos visuales y demás circos pueden empujar un poco a una canción hacia los puestos altos; asimismo los tan hablados "politiqueos" entre bloques de países también pueden subir uno o dos puestos la clasificación de un país, pero está más que demostrado que un país gana porque lo votan la mayoría de los países participantes, al margen de que los medios de comunicación se empeñen en decirnos que todo está amañado, que es injusto y que habría que cambiar el sistema de puntuación. El caso es que, desde el año 2001, no se ha repetido ningún país ganador y los ha habido tanto del Norte como del Sur, del Este como del Oeste: Estonia, Letonia, Turquía, Ucrania, Grecia, Finlandia, Serbia, Rusia, Noruega, Alemania, Azerbaiyán, Suecia y Dinamarca.

El hecho de haber una puntuación determinada al 50% por un jurado profesional y por el televoto, hace que este segmento el voto de los inmigrantes sorprenda a las puntuaciones otorgadas por cada país. En los últimos años los países del Este (incluídos los del Cáucaso) obtienen altas calificaciones de jurados como los de Francia, Bélgica, Países Bajos o Alemania. Es normal, dada la cantidad de población inmigrante de esos países que viven allí. Hasta hace bien poco, España daba sus puntuaciones más altas a Rumanía, lo que explica el argumento anterior por pura lógica. Además, los países más recientes en Eurovisión hacen lo indecible para gustar en Europa de cara a su conocimiento e integración en nuestro entorno económico, como fue el caso de la victoria de Azerbaiyán en 2011. Además, en cada país las afinidades culturales y musicales son más que evidentes y cada año asistimos al intercambio de votos entre diversas regiones de Europa: los países nórdicos, los bálticos, los que conforman la ex-Yugoslavia, los de la antigua URSS, Reino Unido e Irlanda, Portugal y España, Grecia y Chipre, Suiza y Austria o Bélgica y Holanda. Por lo que ver el Festival también es un pequeño repaso a la situación política europea del año en cuestión.

Pero paso a la música, que en definitiva es lo que importa. A pesar de que hoy las tres galas constituyen un espectáculo televisivo de primer orden, lo bonito de seguir el Festival es descubrir nuevos intérpretes de calidad, emocionarte con una melodía o canción de cualquier país y, en definitiva, entretenerte. Podría deciros nombres de artistas completamente desconocidos en España que hacen una música espectacular, mayoritariamente en su idioma y que transmiten algo. No se trata de ponerme en plan enciclopedia eurovisiva, pero sí desde luego confirmar que el festival forma parte de mi vida y de cómo soy, integrado en mi día a día y que a mí, personalmente, me aporta mucho.

Bueno, venga, vamos ya a 2014. Como os decía, 26 países veremos en la gala del sábado y entre los favoritos (míos y del público en general) se encuentran: Armenia, Suecia, Países Bajos, Reino Unido, Austria, Rumanía, Hungría, España e Italia. Que gane un país distinto de estos sería una auténtica sorpresa, aunque esta edición es una de las más abiertas de los últimos años. Los expertos y las apuestas dan como ganadora desde hace semanas nada más y nada menos que a ARMENIA, con una canción que va "in crescendo" y que mezcla componentes electrónicos en una balada clásica. Su cantante, llamado Aram MP3, así como la delegación del país caucásico tienen ganas de llevarse por primera vez el premio y hay muchos factores que pueden hacerlo posible. A mí personalmente no me gusta nada la canción, pero los datos están ahí y tal vez en 2015 haya que ir a Yerevan (es la capital de Armenia, para aquellos que no lo tengan muy claro).

Se dice también que, debido a que el año que viene se llega a la 60ª edición, tendría que ganar un país que tenga suficiente capacidad económica, hotelera y con buenas infraestructuras para celebrarlo. Con esas características, estaríamos hablando de Suecia, Reino Unido, Austria, Países Bajos y en menor medida, España e Italia. De estos seis yo destacaría la canción de los segundos lectores de mi blog por número de visitas, es decir, Países Bajos. Es un dúo mixto con una canción muy intimista y que recuerda en muchos aspectos a alguna melodía de Police. Os dejo el vídeo porque esta SÍ que me gusta mucho.


Sería genial volver a Amsterdam en 2015 para ver Eurovisión, por lo menos no me perdería por la ciudad!! Y espero que alguien me aloje porque los precios de los alquileres subirán un montón!!!

En cuanto a ESPAÑA también tiene muchas papeletas para ganar, aunque siendo objetivos lo veo más difícil. Nuestra representante, Ruth Lorenzo, canta muy bien, lleva una canción con la mitad de la letra en inglés, es conocida en países como Reino Unido ya que participó allí en "Factor X" y tiene presencia en el escenario. La puesta en escena en los ensayos es efectista ya que simula la lluvia sobre la que está inspirada la canción, "Dancing in the rain". Ya veremos a ver qué pasa, desde luego la expectación este año es mayor que en 2013 y similar a la que hubo con Pastora Soler o el famoso año de Rosa de Operación Triunfo.

Suecia siempre es candidata a obtener un buen resultado por el interés que ponen en representar bien al país. Las galas internas para escoger a su representante en Eurovisión, el famoso "Melodifestivalen", son los programas más vistos en el país de Ikea en todo el año, alcanzando su final el 80% de share. Sus más preciados artistas desean estar en esa final y no olvidemos que a Suecia le debemos el mayor éxito eurovisivo de la historia: ABBA y su "Waterloo". Sanna Nielssen y su "Undo" van a quedar bien, pero dudo que volvamos a cruzar el puente de Oresünd.

Austria puede dar la campanada después de 48 años gracias a la llamada "mujer barbuda", Conchita Wurst. Este transexual con barba, con buena voz y una puesta en escena da película de James Bond, atrae muchos votos especialmente de la comunidad gay, tan integrada en el Festival, y puede que Viena u otra ciudad austríaca acojan el festival en 2015.

A mí también me gusta mucho la canción de Italia, íntegra en italiano y con la ganadora de San Remo, Emma Marrone. Italia siempre fue muy menospreciada en la historia de Eurovisión, pero grandes figuras conocidas en España pasaron por el certamen: Domenico Modugno y el ya internacional "Volare", Nicola de Bari, Massimo Ranieri, Al-Bano y Romina Power, Mia Martini, Matia Bazar, Umberto Tozzi y el fantástico Franco Battiato con la joya "I treni di Tozeur" que oímos en España en los 80 y que nunca cansa. Tiene difícil ganar porque la música italiana está muy circunscrita al Mediterráneo y no cala en Europa, pero nunca se sabe.

Por último, dos países con dos canciones muy distintas entre sí pero que tienen opciones: Hungría, con una canción contra el maltrato titulada "Running" y Rumanía con un dúo que repite, Paula Seling & Ovi (ya fueron terceros en 2010) y que tienen una conjunción de voces espectacular, llevando una canción muy rítmica y con toques electrónicos y discotequeros. Rumanía también lleva años "currándoselo" para ganar y podrían dar la sorpresa.

¿Mi favorita? Desde luego, ESPAÑA, pero si tuviera que elegir alguna otra me quedo con Países Bajos. Curioso que los dos países que centran este blog puedan estar compitiendo por el triunfo final. El sábado a medianoche lo sabremos... y si resulta ganador otro, pues da igual, lo importante es disfrutar de la música y de la unión de Europa a través de ella. Si gana un país que no conozco, siempre será una oportunidad para visitarlo en 2015. ¡¡SUERTE, RUTH!!


lunes, 28 de abril de 2014

CUANDO ME EMOCIONO

Aquel que me conozca sabe que soy de lágrima fácil. Nunca encontré una explicación a las lloreras que me dan por cualquier cosa que al simple mortal le podría provocar risa o simplemente una alegría solidaria y compartida. Hoy he tenido una sensación de emoción ante un evento que quise haber vivido pero no pude hacerlo y que ocurrió en A Coruña.

Desde hace unas semanas se ha anunciado por toda la ciudad una maratón. Creo que es la primera vez que se celebra aquí y ya desde ayer había cierto ambientillo por las calles. Observaba que había gente con ropa deportiva paseando, con un perfil muy claro de corredores de fondo (o corredoras). Las calles estaban siendo preparadas para la carrera y en los carteles de tráfico anunciaban durante toda la semana que habría cortes de tráfico en el centro por este motivo.

No estuve en la ciudad desde primeras horas de la mañana ni accedí a Internet. Cuando llegué a casa, en "La Voz de Galicia" publicaron las fotos de la carrera... y ahí llegó mi emoción.

Yo creo que jamás podré correr una maratón ni siquiera 1000 metros sin "botar os folgos" como decimos por aquí. Por eso ver a gente de todas las edades que llegan a la meta, gente incluso con disfuncionalidades físicas, entrar de la mano de tus hijos que te están esperando o mirar al cielo para ofrecérselo a alguien que está allá arriba observándote, tiene que ser algo único para una persona. Yo he sentido emociones así en ocasiones muy contadas. La más clara, cuando vi nacer a mis hijos, momento único que me llevo yo siempre en mi bolsillo y que su madre no pudo disfrutar cómo yo lo hice; también cuando entré de peregrino en la Plaza de la Quintana de Compostela después de 35 días de caminata desde Francia por el Camino de Santiago. Recuerdo perfectamente ese momento y cómo me preparé para ello. Son logros que uno consigue y que hacen que te sientas único en el planeta, pleno, feliz, realizado e importante en el mundo.

Por eso, cuando hoy vi las fotos de la carrera, no puedo tener más palabras que las de admiración por todos esas personas que de un modo "amateur" se han propuesto la meta de acabar. Daba igual el tiempo, lo importante era el objetivo personal. Me hubiese encantado estar en las calles de Coruña animándoles porque me emocionaría mucho. Desde luego, el año que viene no falto si se repite. 

Mientras, seguiré emocionándome porque eso significará que estoy VIVO, que siento, que amo, que río, que lloro, que me cabreo y que disfruto. Cualquier detalle o acontecimiento que genere alegría en la gente o un profundo dolor, me emociona y lloro. Por poner dos ejemplos antagónicos claros, lloro de contento viendo a la gente que le toca el "Gordo" de Navidad, por ejemplo; pero también lloro cuando una tragedia sacude a alguien o algo cercano a ti, como el día fatídico del accidente de tren de Santiago en julio pasado.

Mis hijos también me hacen llorar cuando me abrazan y me expresan lo que sienten, cuando me miman y también cuando me "exprimen" y me someten a pruebas de "stress", que lo hacen. Me hicieron llorar mis alumnos de Ordes cuando acabé allí en 2010, al igual que la última reunión con las familias de mis alumnos de Amsterdam en junio de 2013. Lloraré, sin dudarlo, cuando despida a mis alumnos de 4º de este año, a pesar de que los veré a menudo por el barrio. Pero es que yo soy así y no puedo (ni quiero) evitarlo. Básicamente porque mostrarse tal cual es es demostrar al mundo y a sí mismo que seguimos VIVOS, a pesar de las zancadillas y tropiezos que esta puta vida te va poniendo.

Curiosamente, me puse a escribir este "post" justo después de ver las fotos de la maratón y de leer el blog de Paquito y contestarle (en ese orden). Sentí la necesidad de hacerlo sin demora para no dejar ir la inspiración. Con gente como Paquito, como Pelocha, como Gloria, como muchos más... el mundo se mueve y las ideas fluyen. Y para mí es importante porque me enriquece, así que, como le decía a Paquito en mi respuesta, no me arrepiento de NADA de lo que hice en mi vida porque si me equivoqué, que seguro que sí en muchos casos, aprendí de los errores y cuando acerté, disfruté de mis elecciones y de mis metas, igual que hoy los atletas de la maratón. Y seguirá siendo así, for ever.


(Foto extraída de "La Voz de Galicia", maratón Atlántica42)

viernes, 18 de abril de 2014

HOMBRE RICO, HOMBRE POBRE

Hace pocos días se publicó en el diario de cabecera líder en Galicia, La Voz de Galicia, un titular para reflexionar. Cada español gana 1900 euros menos por la crisis mientras cada alemán gana 3600 euros más. Esto nos da la idea de cómo fue esto de la crisis de la que no salimos ni a tiros aunque nos hagan creer que sí. Alemania sigue siendo el referente económico europeo, mientras los países "periféricos2 de Europa seguimos en el grupo de los "PIGS = Portugal, Ireland, Greece, Spain" (qué acrónimo tan poco acertado).

En el día a día en España eso se nota. Sin embargo, sigue fluyendo la corrupción, el dinero negro, los desfalcos y demás correrías públicas y privadas, especialmente en la banca. El ciudadano de a pie tiene menos dinero, menos ingresos y con las manos libres los empresarios para hacer de la clase trabajadora una nueva clase social llena de obreros viviendo en circunstancias parecidas a las de la esclavitud. Cuando yo vivía en Holanda comprobaba cómo, pagándome mi sueldo el Estado Español, vivía cómodamente, sin apuros económicos y permitiéndome ciertos caprichos como alguna compra extraordinaria o algún pequeño viaje que fui relatando en este blog. Ahora no es así, y menos desde mi nueva situación de divorciado.

Estamos en el inicio de la campaña de la declaración de la renta en España. Nuestra observadora Agencia Tributaria nos tiene controlados como si viviésemos en un "reality" al estilo de "Gran Hermano" o "El show de Truman". En mi caso, a pesar de ser funcionario, los datos que tienen de nosotros sirven para poco a la hora de declarar. Y si aún por encima cambias tu estado civil, parece como si automáticamente empezases a ser un paria tributario y te vuelvas mico a la hora de hacer la maldita declaración. 

Los datos que he solicitado a Hacienda dicen lo que he ganado en 2013, lo que he aportado de mi hipoteca, las aportaciones en forma de donaciones a ONG's o similares, los intereses bancarios, etc. pero curiosamente desaparecen mis hijos, nada pone del alquiler de mi vivienda de padre divorciado, los pagos al sindicato o partido político, la pensión de alimentos que le paso a mis hijos, etc. En visita a la Delegación de Hacienda poco más que recibes la contestación de "búscate la vida" para tributar. Eso sí, ay de ti como lo hagas mal porque te expones a ser visitado por un inspector y la correspondiente multa. Y mi sentimiento dice: yo siempre he tributado a Hacienda sin margen de maniobra, básicamente por mi condición de funcionario, pero para este ejercicio fiscal hubo un momento en que me entraron ganas de no hacer la declaración y que me visite el temido inspector y decirle "mire, Sr. X, aquí tiene todo lo que ingresé y mi nueva situación personal es esta. Haga usted la declaración, dígame lo que tendré que pagar o lo que me tienen que devolver y tan amigos". Pues no. Si se me ocurre hacer esto, estoy comprando boletos para ser un defraudador fiscal y tener colgado el sambenito de mal ciudadano. Ahí queda eso. Eso sí, mientras, los "blesas, bárcenas" y otros personajes de igual calaña riéndose de todos nosotros y haciendo que este país tenga más ciudadanos por metro cuadrado de toda Europa buscando comida en los contenedores o la segunda tasa más alta de niños en situación de pobreza detrás de Rumanía.

En contrapartida, el rubicundo alemán puede coger un vuelo de Air Berlin por poco menos de 100 euros y posarse al sol de Mallorca en dos horitas desde Düsseldorf, Hamburgo, Munich o Frankfurt, aprovechando además para invertir en una casita, ahora que los precios han bajado, de cara a vivir medio año en nuestro país pero tributando en Alemania porque le sale más rentable y censado aquí para poder acceder a nuestro sistema sanitario y operarse sin coste alguno. Vamos, un chollo. Eso sí, nada de sanidad al inmigrante que queda clavado en las vallas de Ceuta o Melilla, no vaya a ser que nos invadan y perdamos nuestra "identidad" cultural, al margen de prevenirnos de infinidad de virus que puedan traer desde lo más profundo de África y nos alteren nuestra salud y modo de vida. 

Eso sí, Alemania dice que "por favor, no más españoles a trabajar aquí, y si vienen en seis meses curando, si no, de vuelta a casita" ¿Es eso el "espacio común" e-u-r-o-p-e-o de trabajo, la libre circulación de trabajadores dentro de las fronteras europeas? No sé, o yo no entiendo o algo falla. recuerdo hace unos cuatro años, antes de irme yo a Holanda, un comerciante del barrio donde vivo  me dijo hablando de la crisis la siguiente sentencia: "Alemania perdió una guerra y ahora quiere ganarla con otros métodos". Pues me da que se está cumpliendo su contundente afirmación. Y que conste, no tengo nada en contra de los alemanes ni mucho menos, pero si hay más poder adquisitivo en cualquier alemán de clase media, ¿a costa de quién es? Creo que la respuesta os la tenéis que dar vosotros mismos.

En cuanto a mí, haré todo lo posible para que Hacienda me devuelva como todos los años o, en el peor de los casos, que tenga que pagar lo menos posible. Haciendo cálculos en el programa informático que te descargas a tu ordenador pero que falla a cada momento (claro, los buenos informáticos se han tenido que ir del país y trabajan en Alemania, Holanda, Suecia o Australia y aquí están los parientes más cercanos de los jefecillos de turno) me sale a pagar casi 1100 euros, nada para una economía de un divorciado que según ellos no tiene hijos, no pasa pensión de alimentos y vive en casa de alguien porque no paga alquiler, al margen de los gastos que tenga para comer, vestirse, echar gasolina al coche o pagar otros impuestos municipales. Un auténtico sinvivir.

¿Cómo no vamos a crear la cultura del fraude, de la picaresca, del todo para mí y nada para el Estado? He escuchado que gente que ganaba 900 euros al mes con dos pagadores, han tenido que pagar más de 1000 euros anuales a Hacienda y sin margen de degradación. También me han contado de nóminas falsas, con una cantidad neta a cobrar pero que el empresario le descuenta 25 ó 50 euros porque "todos tenemos que hacer esfuerzos con la crisis". ¿Se puede llegar a ser tan miserable?

Y el 25 de mayo, elecciones europeas. La verdad, tal y como están las cosas y lo tontos que somos en este país, somos capaces de refrendar estas políticas económicas. Yo espero que aparezca un político que nos garantice una buena gestión, respete los derechos ciudadanos y nos vuelva a poner en el tren de los ganadores porque así vamos de mal en peor, pero visto lo visto, espero cualquier cosa. ¡¡Espabilemos, que nos comen!! Ojalá haya alguien que movilice a la ciudadanía, llegásemos a paralizar el país y echásemos a toda esta calaña de delincuentes de corbata, al estilo Islandia. En el fondo, tenemos lo que nos merecemos, pero no podemos perder la esperanza de que llegue algún día un cambio que nos haga decir definitivamente que como en España en ningún sitio.




domingo, 6 de abril de 2014

LA SOLEDAD

Está a punto de hacer un año desde mi giro obligado de 180º. Algunos os preguntaréis si he cambiado o si la situación me ha cambiado. Supongo que sí porque pasar por una situación tan traumática como la que he vivido no puede dejar a una persona igual que antes. Pero durante este año he comprobado quién está ahí y quién no y desde luego los del "no" excusan de acercarse a mi vida porque los echaré a patadas.

Sin embargo hay días aún de "montaña rusa". No voy a decir que estoy como en abril de 2013, por suerte y por tenacidad estoy mejor, aunque de vez en cuando aparece el "bajón" y vuelves a retroceder un poquito en este camino de la vida que desde luego no está surcado de rosas.

A nivel laboral no me pueden ir mejor las cosas. Ya he obtenido de nuevo destino definitivo como maestro y de nuevo al lado de casa, en otro colegio del barrio, como muchos habéis visto en Facebook, esa nueva ventana en la que hay muchas cosas que sobran y en la que mucha gente expone su vida sin el más mínimo reparo. Yo cuelgo muchas cosas en mi "muro" pero nada que tenga que ocultarse o no saberse, de hecho aunque muchos no lo crean, yo cuento muchas cosas pero lo más íntimo siempre me lo guardo para mí y los míos, al igual que aquí en el blog.

Pero siempre hay una cosa que me preocupa y sobre todo a medida que vamos creciendo y llegamos a la mitad de la vida: la soledad. Yo nunca me consideré una persona solitaria, es más, me gusta mucho compartir y tener a alguien cerca a quien contarle con plena confianza mis dudas, mis temores, mis éxitos y compartir, en definitiva, todo lo que me pasa. Sin embargo también me doy cuenta que durante varias etapas de mi vida, estando soltero o casado, viví muchas veces solo. Cuando estaba en Holanda tenía siempre en mi cartera un papel en inglés para que avisasen a alguien en caso de una emergencia en la calle, que perdiese el conocimiento o algo así. En ese papel los datos de mis dos "ángeles de la guarda" holandeses, Manolo y Marisol, eran para informar a los que me atendieran en un momento grave. El temor a veces surgía cuando me acostaba en mis casas de Beverwijk o Amsterdam y pensaba "¿y si me pasa algo de noche?". Lógicamente, tarde o temprano se darían cuenta de mi ausencia, pero es esa sensación de soledad que sentía la que me generaba en ciertos momentos ansiedad o stress, acentuado por el hecho de vivir en un país que no era el mío, con otros códigos de comportamiento o hábitos de conducta.

Viví solo también 5 años desde que aprobé las oposiciones hasta que me casé. Y estando casado hubo tres momentos, además de la estancia en Holanda, en los que estuve separado de mi familia por motivos laborables de mi ex-mujer u otras circunstancias. Aunque tenía mucha gente pendiente de mí, igual que de mi familia, la soledad la lleva uno por dentro y los sentimientos que genera provocan muchas veces angustia. 

Ahora vuelvo a estar solo, rodeado de amigos y familia, eso sí, pero duermo solo y paso muchas horas en el salón de mi casa sin poder compartir con nadie lo que siento o lo que vivo. Hay momentos  en que me encuentro bien, que es necesario por pura higiene mental, pero curiosamente y a pesar de la imagen que doy, odio vivir solo. Es posible que no sea fácil convivir conmigo porque tantos momentos de soledad hacen que crees tus hábitos vitales, tus manías y, en fin, tu estilo de vida. pero yo sinceramente creo que no, que me amoldo sin problemas a la gente, en viajes, en salidas, en la convivencia diaria... Eso sí,  mientras respeten mis tareas, mis hobbies, mis hábitos. Sé que convivir no es fácil, pero creo que somos las propias personas las que lo hacemos difícil. Se trata de respetar y ser respetado y yo en muchos casos no me he sentido respetado por gente con la que conviví en determinados momentos de mi vida. Recuerdo, por ejemplo, un curso de música que hice en Hungría en 1999. Éramos un grupo de españoles y de estudiantes de once países que compartíamos muchos momentos juntos, pero lógicamente los españoles estábamos más unidos. Había dos personas en ese grupo que no congeniaba con ellas. Es normal que en un grupo grande no todo el mundo se lleve bien y se viva en un mundo "happy flower", pero analicé muchas veces aquellas vivencias y sinceramente creo que esas dos personas no enganchaban bien con el grupo. Recuerdo que un día discrepé un poco con una de ellas y le pareció fatal, me lo echó en cara, pero realmente fue porque no respetaba mi punto de vista sobre una situación que vivimos allí.

Hace pocas semanas conocí a una persona especial con la que también tuve esa sensación. Yo le exponía mi opinión o punto de vista sobre algo que esa persona comentaba y muchas veces le parecía mal si no coincidía con el suyo. Y saqué conclusiones: mucha gente dice que prefieren que les digan las opiniones a la cara, que no se digan cosas por detrás, pero yo creo que precisamente es esa gente la que no está preparada para oír algo que va en contra de lo que realmente han pensado. Y ojo, a mí eso también me pasa, no voy a decir que me guste, pero a veces es mejor quedarse callado antes que provocar un cataclismo en la otra persona por ser "demasiado" sincero.

Diréis que tiene que ver todo esto con el título del post. Pues básicamente pienso que la gente que acaba viviendo sola mucho tiempo, acaban por no tolerar al otro, por ser muy exigente con los que llegan a su vida y por no acceder a la tolerancia, al entender la postura del otro. Yo espero que este momento de soledad que vivo acabe pronto, porque sé que puedo vivir perfectamente con alguien compartiéndolo todo, lo mío y lo de ella. No sé cuándo surgirá el amor de nuevo (si surge algún día), pero sí sé que no tendré problema en adaptarme como lo he hecho siempre y esperando de la otra persona la misma empatía (otra vez la palabra mágica) hacia mí. No es fácil, pero tampoco es imposible. El tiempo lo dirá. Os dejo con una imagen que lleva una frase muy bonita y que, en fin, ahí queda para reflexionar un poco.


viernes, 28 de marzo de 2014

MÁS CINE, POR FAVOR

He hablado de libros, he hablado de música, pero creo que nunca he hablado de cine. El caso es que últimamente he ido tantas veces al cine como en los últimos ¿10 años? Bien es verdad que cuando es un estreno y en sábado es un atraco ir al cine, sobre todo si vas con los niños y quieren palomitas, refrescos, etc., y la película es de animación o superhéroes hecha para conseguir "pasta rápida" o ponernos "pastelitos" con las princesas y los animalitos. Pero cuando vas entre semana o aprovechando alguna oferta (como la del supermercado más conocido de Galicia que con un vale puedes ir por 4'90 €), pues la cosa se pone interesante.

Os voy a citar las películas que he visto en las últimas semanas, espero no olvidarme de alguna:

- "La vida secreta de Walter Mitty"
- "El médico"
- "Robocop"
- "The Monument's Men"
- "Her"
- "Ocho apellidos vascos"

Y algunas otras anteriores, como una divertidísima película italiana y otra pasadísima película coreana, al más puro estilo "intenso" (ver post anterior a este).

De las seis indicadas arriba son prescindibles dos, "Robocop" y "The Monument's Men", que tiene una trama basada en hechos reales pero está más filmada para mostrar las guapuras de George Clooney o Matt Damon. Las otras cuatro tienen características que pueden gustar a todos. El "boom" de las últimas semanas en España es "Ocho apellidos vascos", película española que está batiendo récords de taquilla y que te hace pasar una hora y media de risas explotando los tópicos de Euskadi, sus gentes y el contraste con los andaluces. Me imagino algo así entre Holanda y España, el típico holandés que viene buscando paella, toros y flamenco y se planta en Galicia, por ejemplo: fliparía. ¡Cuánta diversidad tenemos en este país nuestro y no queremos entender (o no nos da la gana)!

De las otras tres creo que la mejor es "Her". Una película que te hace reflexionar sobre a dónde llegaremos con la tecnología. Y no parece que ocurra dentro de muchas décadas. Cuando estamos asistiendo al desarrollo de la impresión en 3D - por cierto, hoy los informativos aquí comentaban la noticia del implante de un cráneo hecho en impresora 3D a una paciente holandesa en el Hospital de Utrecht -, la película nos abre al mundo de los sentimientos y las emociones de las personas; de cómo se puede llegar a despersonalizar de tal manera una relación afectiva entre dos (o más bien entre uno y un microchip) y de cuán necesario es el contacto físico entre dos personas para amarse, quererse, compartir...

Las otras dos películas también me gustaron mucho. "El médico" es la adaptación de un libro de Noah Gordon ambientado allá por el año 1000 en Inglaterra y Medio Oriente; "La vida secreta de Walter Mitty" también es muy emotiva y con situaciones que pueden recordar a "Forrest Gump" pero que también tiene su trama y un final un tanto insospechado.

Llevaba muchos años sin disfrutar del cine. El hecho de tener a los niños y criarlos no nos hacía tener tiempo para poder ir a ver un estreno y cuando empezaron a crecer, Disney, Pixar y demás productoras de animación se convirtieron en nuestras opciones. Siempre recordaré la primera vez que mi hijo fue al cine, creo que con tres añitos lo llevamos a ver "Buscando a Nemo" y fue para los tres impactante el cambio en los conceptos de animación a los que estábamos acostumbrados, así como la historia que se narraba. Ahora vuelvo al cine y, a pesar de que el bombardeo de anuncios al principio es interminable, las horas ante la pantalla se pasan sin querer, en casa no me pongo a ver una película porque siempre busco otras cosas que hacer al mismo tiempo y en el cine, al menos, estás acompañado y puedes comentar lo que está ocurriendo. Pero eso sí, que no suban los precios, que no nos atraquen con 3 entradas con palomitas por 35 euros y que el cine español siga subiendo peldaños, que se lo merecen todos. Así que más cine, por favor... pero barato.