jueves, 23 de febrero de 2017

LAS FAMILIAS EN LA ESCUELA

Hace casi un mes que no escribo y es por falta de tiempo. Las tareas familiares y escolares me tienen copado prácticamente desde que me despierto hasta que me acuesto y hay días que solo duermo 6 horas, lo que me supone tener un cansancio acumulado inmenso. También ando vigilante en lo que respecta a la salud porque la pierna derecha en la que tuve la infección sigue a veces dando la lata. Finalmente los médicos dieron con el origen de todo, una incipiente insuficiencia venosa, concretamente en la vena safena, y aunque me han dicho que no me preocupe y que procure moverme, la mosca detrás de la oreja está y camino de los 48 años precauciones hay que tener.

De nuevo, voy a hablar de educación. Parece que cualquier cuestión educativa hoy está en boca de todos y es objeto de debate en tertulias, artículos de prensa, aparecen gurús que se proclaman salvadores en cualquier aula y todos, todos opinan mucha veces sin criterio o con afirmaciones más dignas de un plató de telebasura que de una institución como puede ser un colegio, instituto o centro de educación superior.

Desde siempre el triángulo esencial en el día a día de las aulas está compuesto por el alumnado, el profesorado y las familias. He hablado aquí muchas veces de los dos primeros y casi siempre en primera persona, así que hoy toca al otro vértice del que no he hablado tanto.

Cuando estudiaba Magisterio vi claramente que las familias deberían ser un pilar fundamental en la acción educativa. Imaginaba una participación constante y colaborativa por su parte en los colegios y con una plena confianza en la labor del profesorado. Posteriormente me llevé un gran chasco porque en la inmensa mayoría de los casos no es así, sino todo lo contrario. Hay un gran recelo a todo lo que hacemos en el colegio y sobre todo una despreocupación sobre todo aquello que supone la Educación, teniendo en algún caso experiencias bastante negativas con algunas familias en mis 26 años de docencia. Para muchos padres el horario escolar es una especie de libranza de los hijos mientras ellos trabajan (o no) y su momento de relax de lo duro que significa una crianza responsable y más en estos tiempos.

También, todo hay que decirlo, he visto como muchos compañeros y compañeras han puesto un auténtico muro a la relación con las familias, haciendo de sus aulas un fortín inaccesible y del que tienen que saber lo justo, lo estrictamente académico y poco más. Bien es cierto que los colegios no son iguales ahora que hace 26 años, pero en algunos casos esa relación bidireccional profesorado - familias falla y con ella falla todo el engranaje. Pero vayamos por partes.

Ante todo, no he venido aquí a quejarme de las familias ni mucho menos, dado que yo también soy padre y para más inri de una niña de exactamente el mismo curso que mis alumnos, 5º de Primaria. En mis últimos años ejerciendo he de afirmar con rotundidad que estoy más que satisfecho del trato que he recibido por parte de las madres y los padres de mis alumnos y alumnas y que defiendo que la relación familia - escuela debe mejorar y sobre todo entenderse.

Por norma general, una familia empieza a escolarizar a sus hijos el año que cumplen 3 años, es decir, si los "cuasi bebés" cumplen en octubre, noviembre o diciembre, entran en el colegio con 2 años, lo cual no deja de ser un crimen, a mi modo de ver. Esos primeros días de septiembre la preocupación familiar aumenta al traer a esos retoños al colegio y dejarlos en manos de unos profesionales que, de entrada, tienen la obligación de ganarse su confianza y de organizar un aula con 25 niños y niñas que lloran, se hacen pis y caca por ellos, están enfermos, se juntan con otros niños como ellos y bien podría ser la viva imagen de un caos a los que nosotros, los maestros (y sobre todo las MAESTRAS de Infantil) ponen orden mientras sus papás y mamás vienen diciendo que "es que mi niño es especial", "es que no le gusta comer plátano y le traigo un donuts", "es que ha estado vomitando toda la noche y que le des Dalsy"... ¡¡E-R-R-O-R!! En un colegio TODOS son especiales y dejan de ser "príncipes y princesas" para comenzar a convertirse en pequeños ciudadanos y a adquirir destrezas y competencias.

Es en ese momento cuando las familias deben entender que una vez traspasada la puerta del colegio los y las PROFESIONALES que estamos dentro sabemos lo que tenemos que hacer y que o confían en nosotros o mejor que dejen a su hijo en casa. Puede parecer muy drástico pero un colegio NO ES un lugar donde se "aparca" a un niño en un horario a convenir y según demanda, sino en la mayoría de los casos de 9 a 2 de la tarde, habiendo casos también de niños que son dejados a las 7:30 h. en el programa "Madrugadores", se quedan a comedor escolar y continúan con actividades extraescolares, lo cual implica que pueden recogerlo a las 6 de la tarde: nada menos que 10 horas y media sin ver a nadie de su entorno. Otro auténtico "crimen" que debería estar totalmente prohibido.

Es precisamente en la etapa Infantil donde surgen los mayores malosentendidos entre familias y profesorado, precisamente por ese proteccionismo que tanto invade nuestra sociedad y estilo de vida por el cual se propugna que a ningún niño le daba pasar nada. Pues es otro error. Un niño debe caerse, hacerse una herida, llevar un golpe, aceptar una reprimenda y sobre todo OIR UN ROTUNDO "NO". Es más que evidente que dentro de un colegio los maestros estamos para cuidar de su bienestar y partir de la base por parte de las familias que "allí dentro" van a "reprogramar" a sus vástagos e inculcarles el peor de los males, es un mal principio.

Cuando ya llevan unos años en el colegio la situación se va suavizando, lo cual no impide que de vez en cuando surjan situaciones que puedan constituir una mera anécdota o derivar en un problema más grave que pueda derivar en una denuncia o una agresión por parte de las familias a los docentes. Aquí estaríamos hablando ya de DELITOS claros y hay que partir de la base de que como profesionales tenemos unos deberes para con nuestros alumnos de protección de su privacidad y su integridad, aparte de velar por su bienestar y salud durante el tiempo que estén con nosotros. Si de nuevo una familia duda de estas premisas, entonces seguro a la larga tendremos más problemas y lo que se está viendo es que los medios de comunicación acentúan cada vez más hechos discrepantes cuando se resuelven perfectamente en la convivencia escolar, hay instrumentos más que suficientes para ello.

No voy a salir en una defensa a muerte de nuestras posiciones como profesionales porque soy el primero en reconocer que en ocasiones metemos la pata básicamente porque somos HUMANOS y no tenemos una varita mágica para en momentos de duda tomar la decisión acertada. Pero también decir que, como padres, tampoco la tenemos y nos equivocamos en la crianza de nuestros hijos, solo que aquí NO PASA NADA y nadie nos viene a decir lo que deberíamos hacer (en algunos casos se debería, desde luego, por parte de algún organismo oficial). El caso es que como tutor en los últimos años parto del hecho de que las familias tienen que tener una CONFIANZA ABSOLUTA en lo que yo hago en el aula y así se lo hago saber en las reuniones con ellos. Tal vez sea esa característica la que sirva para decir que estoy más que satisfecho y agradecido del trato que me han dado las familias en estos años. 

En las tutorías individuales que mantengo con ellos no solo este curso, sino también los anteriores, tengo que decir que he tenido que decir varias veces MUCHAS GRACIAS porque las familias me manifiestan su total confianza y su agrado con mi trabajo con sus hijos. Creo que no olvidar eso, que yo ENSEÑO, CUIDO y QUIERO a sus hijos es esencial para que la relación familia - escuela funcione. Puedo presumir, y lo hago, de tener amigos que han sido padres o madres de mis alumnos y con los que sigo manteniendo trato en algunos casos más de 20 años después. Actualmente muchos de los papás y las mamás de mi grupo de alumnos tienen más o menos mi edad y la conexión de intereses es mayor, teniendo en cuenta que ellos también comprenden que yo soy padre de una niña de la misma edad que sus hijos y que en poco más de un año y medio compartirán aula en el instituto del barrio. 

Por todo ello quería escribir este post. Es necesario y urgente que las familias ENTREN en los colegios. No se trata de que haya representantes en los Consejos Escolares o en las ANPAS, sino de que participen activamente de lo que allí hacemos, lógicamente sin cuestionar lo que por nuestra capacitación profesional hacemos. Para mí sería un auténtico lujo poder contar en las aulas con los padres y las madres, pero también sé que en el momento en que entrasen en mi clase la "magia" que tengo con mis alumnos desaparecería, y eso lo comprenden perfectamente. Aún así, a los que me lean, a lo largo de estos años he podido comprobar una cosa: que sé que mis alumnos me quieren por cómo los trato y por lo que les enseño, pero también que para ellos sois sus modelos y que os quieren mucho, mucho más que a mí y que os respetan más que a nadie, os lo garantizo. Y así debe ser. Y para mí es un lujo recibir halagos, cómo no, pero también es un lujo comprobar el amor que os profesan en las cosas que cuentan, en cómo hablan de vosotros y lo mucho que significáis para ellos. Pero ese es el regalo que solo yo vivo allí dentro durante 5 horas todos los días (jejeje) y es un placer compartirlo con vosotros, papás y mamás, a los que os pido que sigáis confiando en los maestros y maestras que os aseguro que solo queremos LO MEJOR para nuestros alumnos y alumnas, aunque a veces podamos equivocarnos. Así que GRACIAS de nuevo y a continuar mejorando, todos, por el bien de los futuros ciudadanos de este país, por su EDUCACIÓN.




miércoles, 25 de enero de 2017

LO QUE DEJAMOS A NUESTROS HIJOS

En los últimos días he leído en los "muros" de varios amigos y amigas de facebook noticias y comentarios como los siguientes:

- "Voy a hacer un ingreso en efectivo en Bankia y me cobran 5'50 €!!"

- "Mi madre está en lista de espera para una operación desde hace tres años. Me encadeno a las puertas del centro de salud porque esto es inasumible" (el bueno del hombre consigue en poco más de dos días que su madre tenga la cita el día 31 de este mes)

- "En la fábrica están echando a gente con muchos años de experiencia y sustituyéndola por gente más joven porque les sale más económico a la empresa pagarles a los recién llegados y tienen más ayudas y beneficios"

- "Las compañías eléctricas, en plena ola de frío, aumentan el precio de la luz a máximos históricos en enero"

- "Los refugiados en Belgrado viviendo en barracones abandonados a -14º, con mucho frío y nieve, aseándose con agua caliente calentada en bidones de hierro al aire libre"

etc., etc.

Todo esto con las primeras medidas del sr. Trump (por llamarlo de alguna manera) al que todo el mundo define como "un presidente salido de Gran Hermano": fuera la reforma sanitaria de Obama, oculta a la prensa, empiezan las gestiones para construir el muro en la frontera de México.

Todo esto sumado a actuaciones individuales de famosos y otros elementos que se dedican a insultar y denigrar, incluso en los momentos más tristes para una familia, a personas que se mueren y se identifican con una determinada ideología o modo de ver la vida. Estos días ha muerto una mujer joven, conocida y admirada en muchas facetas, como era Bimba Bosé, sobrina de Miguel Bosé. Comentarios de twiteer denigrándola y festejando su muerte por un cáncer malvado están siendo investigados por la Fiscalía por si constituyen delito de odio o faltas, entre ellos alguno realizado por alguien que se hace llamar periodista.

Las redes sociales se han convertido en muchos casos en el escaparate "low cost" de las pasiones y pensamientos más primarios de las personas. Desde fotos de torturadores de animales hasta el youtuber con coeficiente intelectual bajo mínimos que le proponen dar unas galletas rellenas con pasta de dientes a un sin techo y él, por aceptar el reto, lo hace, lo cuelga en su canal, recibe críticas y luego se disculpa dándose cuenta de que "me pasé". No, bonito, no te pasaste, fuiste muy consciente de lo que hacías y sabías que estaba mal, así que ahora no vale el "perdón" por figurar y preservar los ingresos por las visitas a tu canal. 

Es evidente que no todo vale y que, si hay delito, la Justicia tiene que intervenir con contundencia. Pero lo realmente preocupante es lo que dejamos para los que vienen detrás. Creo que ya lo comenté una vez, parece que me hago viejo porque cada año que pasa veo que tenemos a los jóvenes metidos en una burbuja en la que no permitimos que les pase nada. Si dicen "me duele..." automáticamente tienen a 4 ó 5 adultos a su disposición para médicos, urgencias, medicinas...; si dicen "quiero" o "tengo que..." otros 5 están cumpliendo sus deseos y rompiéndose la cabeza por satisfacerlos. Hoy me he encontrado a un niño de 2º de Primaria (7 años) diciéndome que tenía 3 móviles, uno ya roto. Sí, habéis leído bien: 7 AÑOS y 3 MÓVILES, con los que hacía fotos "y las mando a mi familia". Pero si no es el móvil es una "tablet", una consola, un casco de realidad virtual o el no sé qué. Entiendo que estamos en la era digital y que son nativos digitales, pero ¿de verdad que las familias de estos menores son conscientes de lo que están haciendo?

Hace unos meses una buena amiga me decía que a algunas familias habría que prohibirles criar hijos porque son monstruos para mañana. Supongo que exageraba su afirmación pero el contenido de la misma está claro. Los niños campan a sus anchas en territorios de adultos y éstos lo ven NORMAL. Hacer un par de días también, en mi clase, estaba advirtiendo a un alumno de lo que estaba haciendo mal y tenía una sonrisa en la cara, lo cambio de sitio y sigue con la sonrisa... la verdad es que llego a pensar si es una burla o si realmente es "me da igual lo que me digas porque yo voy a seguir haciendo y pensando lo mismo porque mis padres me protegen".

Por todo esto, no puedo estar más de acuerdo con una carta que una profesora andaluza leyó en el claustro de su instituto y se ha hecho viral porque es la pura realidad de lo que nos encontramos en el aula. Y con esto no quiero decir que TODOS sean así ni mucho menos, yo estoy encantado con los de mi clase y con sus familias, pero también reflexiono sobre determinadas conductas que implican a terceros y que ni los tienen en cuenta: son el "primero yo" y si me sale bien, después "los demás", pero SIEMPRE "primero yo". ¿Y luego nos extrañamos de que gane Trump?

La carta de la profesora la podéis leer AQUÍ

Yo espero que mis hijos y algunos de mis alumnos y alumnas lleguen, ante todo, a ser personas con criterio para elegir y decidir su futuro, comprometidos con la sociedad y con las otras personas, y después desarrollen su felicidad con un trabajo que les satisfaga, una pareja / familia que les quiera y un entorno que sea, al menos, más humano que el que estamos a vivir en estos últimos años. No dejaré de empeñarme tanto en mi casa como en el aula para conseguirlo.



domingo, 15 de enero de 2017

CATALUÑA Y SU INDEPENDENCIA

Me gustaría que los lectores catalanes opinasen en esta entrada y expusiesen sus argumentos sobre el tema de la independencia. Porque creo que es necesario para el resto de los habitantes del Estado Español. Es que acabo de ver al portavoz de Esquerra Republicana de Catalunya en el Congreso de los Diputados, su señoría Gabriel Rufián, en "La Sexta Noche" y en vez de aclararme cosas, me ha liado más. Utiliza mucho la expresión "España padece de miopía con la cuestión catalana" y creo que es verdad, pero ante las declaraciones de este diputado independentista catalán mi mente se hace más lío. 

Para ponernos un poco en contexto, los discursos del sr. Rufián no han dejado indiferente a nadie. Sus alocuciones en el Congreso son repetidas en todos los informativos, programas de tertulia y demás, acusándole muchas veces de ser demasiado insultante. Lo cierto es que hace un uso del lenguaje excepcional, con mucho sarcasmo y dardo envenenado (como cuando en la sesión de investidura de Rajoy al partido en el que milito le llamó "PSOE Iscariote", una vez se supo que se iban a abstener, no exento de razón, desde mi punto de vista), pero no sé yo si esta estrategia le acarreará más perjuicio que beneficio para su objetivo de llegar a conseguir una República Catalana. Pero vamos por partes.

Gabriel Rufián y con él todos los partidos que conforman la posición independentista en Cataluña, defienden que en el momento actual Cataluña está en un proceso extraordinario que lleve a la desconexión con el Estado Español y a la proclamación de la independencia del territorio una vez sometida a referendum y avalada por los votantes catalanes. En ese proceso extraordinario da igual la ideología que tengas, seas de izquierda o derecha, por lo cual su partido (ERC) no tiene ningún problema en caminar junto a otros partidos sobre los que pesan asuntos turbios de corrupción, como la extinta Convergencia i Unió y el ex-presidente de Cataluña, Jordi Pujol, acusado de llevarse dinero de procedencia dudosa a Andorra. Todo por la independencia porque según sus palabras "en mi ADN son republicano y de izquierdas, por lo tanto entra en esa condición defender la voluntad de los pueblos a decidir su futuro" (no es literal la cita, pero es lo que yo he entendido de sus intervenciones ante los periodistas en el citado programa).

Bien, hasta aquí yo lo puedo compartir, es decir, si vota Escocia o Quebec puede votar también Cataluña. No hay problema, que voten los ciudadanos y ciudadanas catalanes si quieren la independencia. Pero luego ya me empiezo a perder un poco. No sé si tal vez es su actitud un tanto soberbia (a pesar de afirmar su origen humilde y de decir que sus abuelos llegaron desde Andalucía a Cataluña en las décadas finales del franquismo) o una actitud un poco a la defensiva ante las preguntas incisivas de los periodistas, dicho sea de paso buscando desmontar todo su razonamiento independentista, que me genera cierto rechazo. El caso es que por lo que sé, no se podría hacer ese referéndum porque va en contra de la Constitución, ya que la soberanía de España es nacional, es decir, tendríamos que decidir TODOS los ciudadanos españoles si queremos que Cataluña se independice o no, cosa que es irrealizable porque el resultado estaría claro. Con esto he de decir también que no estoy de acuerdo, que si Cataluña quiere la independencia solo deben votar los ciudadanos catalanes, como es lógico. 

Entonces, por lo que he escuchado en los últimos años, una posible independencia de Cataluña supondría una serie de beneficios para el nuevo país y también de perjucios, al igual que para el resto de territorios que conforman el Estado Español. Por lo de pronto, la Unión Europea ya informó al gobierno catalán hace unos años que, en caso de independizarse, no pertenecerían a la UE, sino que tendrían que empezar las negociaciones de un proceso de adhesión como hicieron los demás países. Eso, evidentemente, trae unas consecuencias económicas para todos, no sólo para Cataluña, de las que me gustaría saber más, pero sin partidismos.

A nivel de movilidad, y mientras no formase parte de la UE, para entrar en Cataluña entiendo que tendríamos que tener un pasaporte; pero los catalanes imagino no perderían la nacionalidad española porque nacieron en un país llamado España al cual ya no pertenecen y tendrían doble nacionalidad (un poco como cuando se independizan las colonias y sus ciudadanos lo son del nuevo país y de la antigua metrópoli). Es decir, si cojo un avión en A Coruña con destino a Barcelona, al llegar a la terminal iría al control de pasaportes porque entro en un país no UE y no "espacio Schengen" mientras no se firmen los convenios correspondientes. Algo así como viajar a Ucrania, Serbia, Marruecos o Turquía, entiendo yo.

Todas las competiciones deportivas en las que haya deportistas catalanes formarán una nueva delegación, por ejemplo, en los Juegos Olímpicos, ganando medallas (si es el caso) para el nuevo país. Y en las competiciones que existan hoy a nivel del Estado Español, los equipos catalanes no podrían participar porque son de otro estado. Entonces, el Barça no jugaría la Liga de Fútbol con el Real Madrid, el Depor o el Sevilla, sino con el Girona, el Reus, el Sabadell o el Gimnástic; igualmente pasaría con la ACB, la Liga ASOBAL y demás. 

Yo de entrada estoy a favor de que cada pueblo pueda decidir su forma de estado y con quién quiere estar o no estar, si quieren ser república, monarquía, califato o lo que les dé la gana. Y también creo que, como ciudadano de una comunidad con una identidad propia, hay mucha desinformación con respecto al independentismo y al nacionalismo. El sr. Rufián manifiesta que él no es nacionalista, sino independentista. Entiendo que se sienta catalán, que no le digan nada tradiciones de otros lugares de España o de Europa y que se exprese en su lengua, faltaría más. Pero lo que no entiendo es qué consiguen con todo esto. ¿Más dinero, organizar mejor sus recursos, que se les reconozca internacionalmente...? Es que llega un momento en que uno se pregunta ¿y ahora qué? 

Imaginemos que hay ese referéndum y que gana el SÍ a la independencia. ¿Va a cambiar mi vida aquí en este "recuncho" de Europa? Supongo que no, salvo si viajo a Cataluña que tendré que llevar pasaporte. Un país más en el continente como podrían ser Escocia, Flandes, Laponia, Vojvodina o Crimea. Perfecto. Habría (espero) un proceso pacífico de desconexión con el Estado Español y empezaría a rodar este nuevo país. Pero, ¿y si ganase el NO? Porque le han preguntado al sr. Rufián qué haría en ese caso y su respuesta no ha sido clara: si dejaría la política, si abandonaría su proyecto independentista. Evidentemente si una persona cree que la independencia de su territorio es lo mejor, seguirá trabajando por ella pase lo que pase, y eso es lo que manifestó, pero, ¿cómo lo haría? La Historia está llena de procesos de independencia no pacíficos que él manifestó no deseables, pero llegado el caso... ¿qué confianza tengo de que no sea así?

Y además supongo que en un caso de independencia no vale ganar por un voto, una opción u otra. Entiendo que la respuesta popular debería ser abrumadoramente mayoritaria, mínimo un 60% por una de las dos opciones porque sino estamos ante una sociedad fracturada y entonces sí que podrían surgir  incidentes, siendo además como somos los españoles, tan latinos y dados más al guantazo que al razonamiento.

Por lo tanto, pido encarecidamente que opinen aquellos que defienden la independencia con total seguridad y decisión y también los que no la defienden, pero sin partidismos ni rencores ni nada. Estoy harto de campañas absurdas que incitan al odio hacia todo "lo catalán", como lo de no comprar cava en Navidad y similares que me parecen de una altura intelectual bajo cero. Yo seguiré comprando cava cuando lo necesite siendo Cataluña independiente o no, igual que compro queso "Gouda" o pasta italiana. La verdad es que después de la entrevista a Gabriel Rufián me he quedado más cerca del "NO" que del "SÍ", paradójicamente, porque no acabo de creerme todo lo que dice y sobre todo cómo lo dice. Habla como si los demás fuéramos inferiores intelectualmente por no ser independentistas, lo que ocurre es que yo también soy de izquierdas y, como habréis podido comprobar, por supuesto que defiendo la autodeterminación de los pueblos; pero es que su modo de hablar, su construcción del discurso ha hecho que no simpatice con esa independencia añorada por él. En definitiva, no me convence y creo que su estrategia, junto con la de otros partidos independentistas catalanes, les está perjudicando. A ELLOS. A mí no, que seguiré viviendo en Galicia y no me costará trabajo llevar mi pasaporte cuando viaje a Barcelona, pero insisto, su estrategia de convencer a los no catalanes pienso que no la enfocan bien. 

Pues nada, una vez más, que mis amigos y amigas catalanes (y los que no lo son también) opinen, a ver si veo un poco de luz en este tema.


domingo, 8 de enero de 2017

LA VISITA DE RIGOR

¿Pensáis que voy a hablar de los Reyes Magos? Pues no, no toca. Además, no he tenido Reyes. Bueno, sí, en la última extracción de la Lotería del Niño sale el primer premio terminado en 54 y yo tenía un décimo terminado en 54, así que 120 €. Lo único (y no está mal) que he tenido de regalo, aunque si hay suerte el 2017 puede ser un año interesante, ya se verá que solo llevamos 8 días.

Pero volvamos al título de la primera entrada de este año en el blog: LA VISITA DE RIGOR. Seguro que pensáis que he tenido que ir a ver a una tía-abuela que está muy mayor y que es un poco cascarrabias, o al padre de una amiga que pregunta por mí cada año desde que estuvimos en la Universidad. Pues tampoco. La visita de rigor es la que te hace temblar, te pone los ojos vidriosos y sientes que ardes: LA GRIPE

Y no la he cogido yo, por suerte. Estamos en plena epidemia de gripe en Galicia y parece ser que es muy virulenta porque no ha habido un frío severo y el buen tiempo agudiza los efectos del virus, aun estando vacunados. La han pillado mis padres y más gente mayor que conozco en el barrio. Desde el día 30 están los pobres metidos en casa y sin verlos por temor a que nos contagien, así que el día de Nochevieja la cena la hicimos la familia de mi hermano y mis hijos y yo en mi casa, cocinando mi cuñada y yo desde las 6 de la tarde un menú que ni en los mejores restaurantes:

- Embutidos ibéricos
- Canapés de salmón
- Pinchos de lasaña de berenjenas con queso de cabra
- Foundee a los tres quesos en bollo de pan gallego
- Carne asada a nuestro estilo
- Postres de Navidad y Tarta "de la abuela"
- Uvas de la suerte sin pepitas

Vinos Ribera del Duero, refrescos y sidra

¿Quién da más? La cena salió de vicio, os lo aseguro. Eso sí, a las 23:59 conectamos por Skype con el hogar paternal para tomar las uvas todos juntos, la verdad es que fue una entrada de año curiosa porque los viejiños amantados en el salón de su casa y nosotros aquí con toda la juventud de la familia, pero unidos, que es lo importante.

La cuestión es que la maldita gripe está colapsando los hospitales gallegos. La población en Galicia es tan mayor que al mínimo contratiempo de este tipo hay que acudir a Urgencias porque si hay un riesgo añadido puede haber problemas graves o incluso morirse (ya ha pasado con 4 personas, parece ser). El caso es que hace poco también tuve que ir a Urgencias con mi padre, aunque no por gripe, y no puedo dejar aparcado mi curiosidad observadora de todo lo que allí acontece mientras tratan a los pacientes. De entrada decir que un 10 por los profesionales de la Sanidad pública gallega, que atienden haciendo más de lo que se espera de ellos, a pesar de los recortes. Pero claro, cuando llegas a este servicio de uno de los hospitales de referencia de España como es el CHUAC (Complexo Hospitalario Universitario de A Coruña) a las 19:15 de un lunes de diciembre, derivado desde el PAC (Punto de Atención Continuada) que tienen asignado mis padres y ves las causas por las que realmente la gente acude a Urgencias, empiezas a darle a la masa gris y dices "no podemos seguir con esta gestión, esto es más que inviable". 

El CHUAC atiende a una población de más de 500.000 personas en un área que coge bastantes municipios limítrofes de A Coruña y comarcas vecinas. Puede venir gente a Urgencias desde más de 60 km de la ciudad. Pero lo que hace que se colapse el servicio es que, por ejemplo, si una persona tiene una torcedura en los PAC de referencia comarcales no hay servicio de radiología y tienen que venir a Coruña, con todo lo que eso supone. Se atienden además urgencias oftalmológicas, de psiquiatría y no se cuentan las pediátricas que acuden directamente al Hospital Materno Infantil. Total, que la sala de espera de los acompañantes estaba a rebosar porque claro, mínimo vienen dos personas por paciente, ya es raro que venga una sola, y puede haber hasta tres o cuatro... ¡o más! Así que el ambiente era irrespirable y tranquilamente había, en las 5 horas que estuve con mi padre, más de 60 pacientes siendo atendidos. Una auténtica locura, eso sin contar los que ya habían ingresado en horas previas.

¿Cómo se sostiene económicamente todo esto? Cada vez que recuerdo que en Holanda ir a Urgencias estaba casi que prohibido a no ser que te estuvieses muriendo y aún así con la tarjeta de crédito en la boca o no te atendían, veo que desde luego prefiero nuestro sistema sanitario, sobre todo por la profesionalidad de los sanitarios, pero a mi modo de ver hay cosas que cambiar. Por una radiografía de los dedos no puedes venir desde 60 kilómetros a la capital, esperar mínimo dos horas para decirte si hay algo o no, ese tipo de asistencia hay que descentralizarla. De hecho, a mi padre ya le habían hecho pruebas en su PAC (para los de Coruña, la Casa del Mar), pero como aparece como usuario de un programa de atención a pacientes con problemas coronarios que se llama "Alerta Corazón" (y que no es un programa de televisión de cartas de amor), el protocolo lo deriva, aunque las primeras pruebas den perfectas, al hospital a descartar cualquier tipo de problema. Es decir, la cadena funciona a la perfección, porque además desde la Casa del Mar al CHUAC lo llevaron en ambulancia medicalizada con un médico, una enfermera y un auxiliar, para una distancia de poco más de un kilómetro y yendo yo detrás en mi coche. Es eficiente, ¿pero es estrictamente necesario? Porque además en el hospital le hicieron más pruebas que siguieron dando perfectas, lo dejaron en observación toda la noche, le repitieron analíticas por la mañana y le hicieron una prueba de esfuerzo,   con la suerte de que estaba de turno una cardióloga que conocíamos porque era de nuestro mismo portal y la conocemos desde que nació. ¿Qué más se puede pedir?

Así fue, que por la mañana yo me fui a trabajar y mi padre quedó solito en el hospital y cuando le dieron el alta se vino para casa en el bus urbano, sí señor, ni taxi ni nada, independencia y autonomía. La verdad es que por estas cosas le envidio, yo soy más "quejica", no sé yo si cuando tenga 80 años (casi casi 81) vendrían mis hijos a recogerme o me las tendría que apañar.

En definitiva, BRAVO por nuestra Sanidad, BRAVO por sus profesionales, MAL por los gestores y REGULAR por muchos acompañantes de los pacientes que molestan más que ayudan y por cuestionar el trabajo de los sanitarios, hay que educar mucho a las personas para hacer un buen uso de los servicios públicos y no abusar de ellos, en eso sí que envidio lo que veía en Holanda, aunque ya es algo más de civismo y educación ciudadana. De todas formas, cuanto menos vayamos a Urgencias,  mejor. ¡¡Salud para todos en 2017!!


martes, 27 de diciembre de 2016

VAMOS A POR EL OCTAVO

7 años aparecen ya en el listado de la derecha del blog. 7 años de anécdotas, noticias, debates, experiencias, emociones, viajes... En pocos días empezamos 2017 y terminamos 2016 un poco desesperanzados. A nivel personal el resumen de mi año se caracterizó por obtener la custodia compartida de mis hijos, siendo esta entrada una de las más leídas en el blog. Y después de 7 meses sigo pensando exactamente lo mismo, la valoración de estos meses de convivencia en semanas alternas es totalmente positiva y, si bien es verdad que atender a dos hijos uno solo toda la carga de trabajo es para ti, no me arrepiento en absoluto y pienso que ellos también están contentos. Quedarían muchas cosas que hablar y comentar sobre la situación emocional, económica, legal que llevo, pero no quiero incidir mucho en ello ni condicionar a nadie. Es nuestra situación, completamente diferente de la que tenga otra pareja en sus circunstancias, pero lo que sí tengo claro también es que hay leyes en España que es necesario revisar y actualizar porque la sociedad va más por delante que los jueces.

A nivel político y social se ha hablado de muchas cosas. La ausencia de gobierno durante 10 meses, la repetición de elecciones en España, la ruptura en mi partido, el PSOE, a raíz de la abstención de la mayoría de sus diputados para investir como presidente a Rajoy... y a nivel mundial el "Brexit", el auge de la ultraderecha europea, el triunfo de Trump en EE. UU., la guerra de Siria, los atentados islamistas en el corazón de Europa. El mundo está cambiando y nos desconciertan ciertos acontecimientos que ni los analistas saben darles una explicación. Todo esto hace que finalizando 2016 no haya mucho optimismo para el nuevo año, incluso augurando un colapso económico que originaría una nueva crisis más brutal que la de hace 10 años y de la (dicen) nos estábamos recuperando. Yo no veo dónde.

Dentro de nuestro país seguimos a vueltas con muchos temas. Aquí hemos hablado mucho de Educación. Las infames reválidas, la odiada LOMCE, la necesidad de que nos den voz a los docentes para decir cómo se tienen que hacer las cosas, parece que tienen un punto de luz en la oscuridad en las primeras decisiones de este gobierno en la cuerda floja. Pero ha habido un tema que no deja de sacudirnos año tras año: la violencia de género. En 10 años han matado en España a más de 600 mujeres sus parejas o ex-parejas; se han emitido reportajes advirtiéndonos que en los más jóvenes repunta el machismo y las actitudes de control de los chicos hacia las chicas. Hace pocos días nos impactaron las imágenes de un maltratador en el instante en que pegaba y arrastraba a su novia en un portal de Alicante y en Galicia dos mujeres fueron asesinadas hace escasos 10 días, una de ellas muy joven y con un futuro prometedor. Se buscan las causas de estos hechos, las características socioeconómicas y culturales de las agredidas y de sus agresores y parece que nadie encuentra la fórmula mágica para acabar con esta lacra. También nos enteramos que en Europa las cifras son más alarmantes que aquí, ya que en Alemania se habla de 300 mujeres al año y los porcentajes más altos de violencia machista se dan, paradójicamente, en los países nórdicos.

¿Qué falla? Pues sinceramente no creo que seamos los españoles, sino las leyes que nos rigen. No creo que nadie en su sano juicio al ver las imágenes del maltratador de Alicante que cité en el párrafo anterior no sienta repugnancia ante ese individuo. Y sin embargo, tampoco esos mismos que sentimos repugnancia podríamos decir que no llegarían a una situación extrema de violencia contra su pareja o ex-pareja ante determinados hechos. A mi modo de ver, falla precisamente la propia ley, que junto con la ley de divorcio y otras relacionadas, convierten directamente al hombre en delincuente y a la mujer en víctima, aunque la realidad diaria sea la contraria. Hoy mismo se publicaba en las redes sociales el caso de una hombre asturiano que después de ¡¡18 años!! logra una orden de alejamiento de su ex-mujer que ha llegado incluso a quemar tres veces el negocio de la pareja actual del varón. Podéis leerlo aquí. 

La polémica está servida porque cada vez surgen más casos de hombres realmente perjudicados por una situación de divorcio y que, por vergüenza o humillación, no denuncian su situación. Y el caso es que la violencia de género, con todo lo que conlleva, solo se aplica a los casos de violencia contra la mujer por el mero hecho de serlo; mientras que al contrario no sería violencia de género y se aplicarían otras leyes en caso de juicio. La prueba está en el caso que acabo de citar, 18 años para conseguir una sentencia. Existen también artículos que hablan de 30 hombres muertos a manos de sus parejas femeninas o a consecuencia del maltrato posterior a un divorcio, originando el suicidio del varón. No interesa políticamente, ya que las organizaciones feministas han tenido una lucha de décadas para conseguir visibilizar a la mujer, a lo femenino, en todos los campos de la vida: laboral, educativo, social, económico. Por supuesto que es necesaria esa visión y seguro que nadie se opone a ella, pero creo que el error está en el enfoque, ya que el mensaje que queda es el de la imposición y no el de la IGUALDAD. Por ejemplo, esa imposición se ve en el uso del lenguaje. El uso para todas las frases del masculino y del femenino acaba haciéndose ridículo, llegando incluso a que la Real Academia Española a través de alguno de sus miembros, llegue a convertirse en diana de las flechas de muchas mujeres que les tachan de misóginos y machistas. Creo que esas acusaciones agrias poco favor hacen a la lucha por la visión femenina de la sociedad y mucho menos por la igualdad.

No quiero enrollarme más con este tema, también he hablado de él en el blog este año y a veces con cierta polémica. Pero ahí está la cuestión. Si algo genera polémica es que los puntos de vista probablemente sean los dos correctos, por lo que se necesita llegar a una "entente cordiale" que, sinceramente, a día de hoy sobre este tema no existe en la sociedad. Se quiere transmitir un mensaje de visibilidad de lo femenino pero los destinatarios reciben otro que incluso se podría decir se convierte en un "boomerang" con efectos impredecibles o más negativos

CORRUPCIÓN. También ha sido tema estrella en el blog. Y desgraciadamente ha originado muertes, siendo la de Rita Barberá la que más ha dado que hablar y más nos hizo reflexionar. España sigue siendo un país corrupto, pero ya es algo atávico o endémico porque a pesar de ello, cuando se va a votar, se oficializan esas prácticas al elegir a nuestros representantes. El contraste que supone para mí esta característica de nuestra sociedad con lo que ocurre en otras sociedades europeas nos hace dignos de análisis, a veces incluso de mofa por parte de nuestros vecinos. Pero yo sigo diciendo que no tenemos nada que envidiarles y sí mucho que enseñarles.

Y ya que salieron las muertes, ha sido un año bastante triste para la música y la cultura. Ayer mismo, y como si una broma macabra de la vida, se nos iba el intérprete del archiconocido "Last Christmas", George Michael, que se muere precisamente el día de Navidad. Pero se ha muerto Leonard Cohen, Prince, David Bowie, Juan Gabriel. Y entre las personalidades mundiales más relevantes, con sus luces y sus sombras, Fidel.


Ha habido libros, no sólo el ambientado en Transnistria, sino muchos más. Los Balcanes siguen siendo un tema que me engancha, a veces ya es para analizarme, porque estoy acabando el año leyendo "La rosa escondida" de Reyes Monforte que en su primera parte es completamente espeluznante, no recomendable para mentes muy sensibles. Solo un consejo: si no soportáis ver o leer lo que hicieron los nazis en los campos de concentración y exterminio, ni empecéis este libro, ya que los hechos que narra de los primeros días de la guerra en Bosnia en 1992 y la limpieza étnica llevada a cabo por los paramilitares serbios, especialmente crueles con las mujeres bosnias, os hará dejar el libro y cambiarlo por otro. Insisto, no apto para personas muy impresionables.

¿Qué le pedimos a 2017? ¿Qué pasará en el mundo? Comenzará la "era Trump" y mejor será prepararnos para lo peor, no me da buenos augurios. En varios países de Europa habrá elecciones y se  da por hecho que la extrema derecha aumentará en votos o incluso podría gobernar en Francia u Holanda. La semana pasada nos acostamos con un nuevo atentado terrorista islámico esta vez en Berlín. El nivel de alerta en toda Europa es extremo porque esta lotería macabra puede caer en cualquier ciudad, durante cualquier acontecimiento que genere una aglomeración. En España, parece que la actividad política arranca, pero presagio una incertidumbre absoluta. Y para colmo, ese nuevo colapso económico que nos hará más pobres si llega a producirse. Así que mejor nos dejan como estamos, avanzando "paseniñamente". 

Particularmente primero pido salud, para que esta pierna que me hizo estar de baja esté al 100 % porque aún no lo está, y que no aparezcan nuevas dolencias más graves ni para mí ni para mis hijos. Los mayores, queramos o no, tienen sus achaques y los disgustos estarán a la orden del día, es ley de vida, así que pido que al menos no tengamos problemas de salud serios o graves con mis hijos. Y mentiría si no pidiese también dinero y amor, como la famosa canción. Pero en el apartado económico me conformaría con que nos pagasen lo que nos deben y nos diesen un aumento por reconocimiento profesional. ¿No hay que pagar bien a los maestros para que el sistema educativo tenga índices similares a los del norte de Europa? Pues eso. En cuanto al amor, si surge será bienvenido, y si no surge (porque es verdad que no se busca por mucho que nos empeñemos), aprender a vivir con uno mismo, que sinceramente nos viene muy bien por autoconocimiento. La vida es la que nos ocurre, no la que planificamos, y lo que venga hay que tener estrategias para afrontarlo, sea positivo o negativo. Es lo bonito de vivir, el disfrute del día a día y salir adelante con las adversidades que aparecen, aunque bien es verdad que a nadie amarga un dulce. 

Pues nada, FELIZ 2017, aquí continuaremos si hay lectores, pero por favor, comentad un poco que siempre es un buen "feedback"!!!


lunes, 19 de diciembre de 2016

ALEPO

Asi, de entrada, todos identificamos este nombre. Pero poco sabíamos de esta ciudad siria antes de la guerra civil que azota el país desde hace 5 años. Esta semana la ciudad ha sido tomada por las fuerzas gubernamentales de Bachar Al Asad con la ayuda siempre omnipresente de Rusia en los últimos meses mientras Europa miraba, una vez más, hacia otro lado.

Alepo es la principal ciudad de Siria, con mayor población que su capital, Damasco. Más de 2.300.000 personas viven en su núcleo y en su entorno metropolitano. Es la ciudad económica por excelencia del país... o más bien habrá que decir "era" porque viendo las imágenes que llegan gracias sobre todo a las redes sociales la han convertido en una ciudad fantasma, completamente destruída y  con la población diezmada.

Y parece que el conflicto de Siria nos importa un bledo, es algo que ocurre más allá del Mediterráneo, en uno de esos países árabes con una dictadura disfrazada de democracia y que, en fin, "que se maten entre ellos". Pero es necesario empatizar, pensar sólo por unos instantes que estaríamos hablando, haciendo un símil, de nuestra Barcelona y que ha quedado arrasada: sin Sagrada Familia, sin Parque Güell o sin los edificios de Gaudí. Pero sobre todo, con miles de civiles masacrados. Hemos visto que se han bombardeado hospitales infantiles, que grupos de voluntarios llamados "cascos blancos" se quedaron en la ciudad para facilitar toda ayuda humanitaria que pudiesen. Y hemos visto bombardeos en lugares que podrían ser Las Ramblas, el mercado de la Boquería, la Plaza de Catalunya, la Diagonal... ¿Queréis más comparaciones?


Las imágenes del vídeo (podéis "entrar" en 360º moviendo el ratón) estremecen y las crónicas que llegan de las personas que aún siguen allí nos auguran un nuevo genocidio. Se habla de que civiles que apoyaban a los opositores al régimen se entregan rendidos e instantáneamente son fusilados, incluídos niños. Si aún estamos descubriendo lo que significó para la guerra de Bosnia la toma de Srebrenica y la masacre posterior de civiles, pensemos que lo mismo puede ocurrir en Alepo y tiene todos los visos que así sea. Y mientras, el alcalde de la ciudad pide en Europa "acciones REALES y no palabras", Europa mira hacia otro lado.

Hace 8 años, en Irlanda, durante un curso de inglés, había conocido a un chico sirio que estaba en mi grupo. Durante las clases hablábamos frecuentemente y recuerdo que me animó a estudiar árabe porque me abría las puertas de 22 países en donde es idioma oficial. No mantuvimos el contacto, pero era un chaval que tenía aspiraciones de futuro, creo recordar que estudiaba medicina y tenía un expediente fantástico. Hoy tal vez esté muerto, pero estos días me he acordado mucho de él. Si vive, ¿dónde estará, qué pensará, ejercerá su profesión, tendrá cerca a su familia...? Desde luego ajeno al drama no puede estar, todo esto en caso de que siga con vida.

Acabando 2016 y a punto de celebrar en el mundo cristiano la Navidad mi recuerdo es para los ciudadanos sirios, muchos de ellos refugiados a los que no dejamos entrar en Europa, o bien los dejamos ahogarse en el Mediterráneo; otros están allí, en ese infierno y con un futuro más que incierto. Viendo las imágenes reconstruir no solo la ciudad sino el país entero supondrá muchos años de esfuerzo, un negocio para determinadas empresas de "países amigos" y esperemos que cambios en sus políticas, aunque viendo las circunstancias de la toma de esta ciudad pocas esperanzas hay.

En fin, triste final de 2016 en Siria. Un recuerdo para todos aquellos que ya no están y un NO OLVIDEMOS a los que aún sobreviven


viernes, 25 de noviembre de 2016

LECCIÓN DE ÉTICA

Se ha muerto Rita Barberá. Así, de repente. Ha sido la muerte más mediática del año en España. Y se ha desatado de nuevo la crispación política. La noticia llegaba ayer a primera hora de la mañana. Un infarto fulminante. Además, el hecho de haber ocurrido en un hotel justo enfrente del Congreso de los Diputados le da más "miga" al asunto. Se muere como haciendo el macabro juego de hacerlo delante de su lugar de trabajo (bueno, más bien cerca porque el Senado no está pegado al Congreso), pero sí donde las cámaras de televisión la habían grabado hacía pocos días completamente abandonada por sus antiguos compañeros de partido. Las últimas 48 horas en España han sido un monográfico sobre este suceso y todo lo que le rodeaba referido a la corrupción y al juicio al que estaba sometida la difunta ex-alcaldesa de Valencia.

Todos, absolutamente todos los españoles juzgamos a Rita Barberá por todo lo que fuimos sabiendo de la trama de corrupción en el Ayuntamiento de Valencia durante sus años de alcaldesa y que os conté aquí hace un par de meses. La cuestión es que ahora el argumento que más parece avalar la causa del infarto es la presión mediática en los últimos años sobre su figura y sus acciones como alcaldesa y por la que esta misma semana la vimos ir a declarar a los juzgados entrando entre una nube de periodistas y gritos de "corruuuuuptaaaa".

Yo no voy a extenderme mucho porque ya conté en el enlace que os puse antes lo que opinaba de su acción política. Para mí, tener un colegio en barracones prefabricados y entrándoles el agua aún esta misma semana a pocos metros de la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia, ya me hacen tener clara mi opinión sobre lo que debe ser prioritario y lo que no. Eso, sumado al famoso tema del blanqueo de dinero (los famosos 1000 euros del "pitufeo") que muchos ciudadanos hicieron ingresándolo en las cuentas del Partido Popular valenciano y recibiendo luego dos billetes de 500 euros, me parece más que suficiente para sonrojarse y no alardear de buena gestión.

Pero ayer todo explotó. A los pocos minutos de morir, los grupos políticos del Congreso de los Diputados acuerdan guardar un minuto de silencio en su memoria. Podemos se va del Congreso en lo que ha sido una muestra más de chabacanería y mal gusto, buscando justificaciones sin sentido a esa acción, criticada por todos, incluído los periodistas. El señor Pablo Iglesias trata de justificar lo injustificable alegando que no se puede hacer un homenaje político al símbolo de la corrupción en la sede del Parlamento cuando simplemente se trataba de un recuerdo a una persona que, nos gustase o no, era senadora, es decir, trabajaba allí. Paradójicamente, el grupo de Podemos en el Senado SÍ guarda el minuto de silencio, igual que representantes políticos de partidos tan radicales como Esquerra Republicana de Catalunya. Evidentemente, creo que ante la muerte de un ser humano hay que dejar de lado las rivalidades, políticas o personales, y mostrar un mínimo de respeto al dolor de sus familiares y amigos, algunos de los cuales estaban, por supuesto, entre los parlamentarios del Partido Popular allí presentes, entre ellos el Presidente del Gobierno Mariano Rajoy.

Durante las 4 horas de los programas de tertulia de la mañana de ayer y en las redes sociales, la acción de Podemos fue la más comentada, llegando a la conclusión de que se volvió a hablar de ellos por el circo que montan y que probablemente les causara un penalización electoral. El caso es que sus seguidores llegaron a postear comentarios que rayaban con el delito respecto a la muerte de Barberá, cosas tales como "que la quemen para que caliente a familias que sufren la pobreza energética". En fin, sin comentarios.

A continuación, las manifestaciones de pesar delante de su casa en Valencia, en el Ayuntamiento de la ciudad y en las Cortes valencianas. Como instituciones veo lógicas esas acciones, lo que ya no comprendo tanto es la reacción de la gente por una persona que, efectivamente, no se puede decir que haya sido transparente en su acción política. Nunca sabremos qué habría sentenciado el juez ante las acusaciones a las que se enfrentaba, pero desde luego todo hacía presagiar algo bastante oscuro referente al dinero público. Y ahí es donde de nuevo corroboro mi pensamiento de que en España gobiernan los políticos que son como la inmensa mayoría de nosotros: gente que no se plantea éticamente que lo que hacen no se debe hacer. Y por más que se les demuestra, lo siguen negando.

También asistimos a la visceralidad latina de muchos diputados y diputadas populares. A los pocos minutos de conocerse la noticia, muchas figuras importantes del Partido Popular empezaron a culpar a la prensa y a los canales de televisión del linchamiento al que había sido sometida la ex-alcaldesa en los últimos años y que lo ponían como origen del infarto que le causó el fallecimiento. Y aquí es donde uno no puede callarse porque es evidente que siguen sin ver la realidad del país en el que vivimos y que su mensaje cala en mucha gente. Desde el indignante comentario en directo de Celia Villalobos diciendo que "entre todos vosotros la habéis matado" hasta declaraciones de que fue "tirada a las hienas" hechas por el portavoz popular Miguel Hernando, se puede uno hacer un mapa de lo que ha significado todo este proceso. El problema es que esta gente realmente piensa así, que los medios sólo tienen que informar de lo positivo, lo bonito y lo bien que lo hacen los suyos, pero cuando hacen lo contrario son malos y buscan hacer daño. Lógicamente, si los medios descubren ilegalidades en otros partidos, como ocurrió en el PSOE de Andalucía con sus ex-presidentes o el caso reciente (que no por ser legal podemos decir que sea ético), de la venta del piso de protección oficial del senador de Podemos Ramón Espinar obteniendo un beneficio de 30000 euros cuando ni siquiera vivió en él y o obtuvo de manera poco transparente, los partidos contrarios se suman al carro del escarnio público de los afectados.

En el Partido Popular, ante la gravedad de lo que empezaba a descubrirse en Valencia, apartaron a Rita Barberá del mismo, dándole de lado muchos de sus compañeros, como bien se apreció en la apertura de la Legislatura por los Reyes el sábado pasado. Era un mujer que estuvo en lo más alto de la popularidad y se le puso el sobrenombre de "la alcaldesa de España". Y murió ignorada por sus compañeros políticos en la habitación de un hotel de Madrid, acompañada de su hermana y sobrino a los que había llamado el día anterior porque no se encontraba bien anímicamente (al parecer estaba sometida a una medicación fuertísima ante el grado de depresión que tenía por todo lo que estaba padeciendo). Las declaraciones públicas de muchos de ellos en los meses previos no dejan lugar a dudas: Rita Barberá era un problema serio para la credibilidad de los argumentos del Partido Popular y convenía desmarcarse de ella.

Y en estas horas se le ha recordado todo. Hoy la han despedido en Valencia sus compañeros más íntimos acompañando a sus familiares. Y la crispación política ha hecho que ya se empiece a plantear qué hacer con aquéllos dirigentes que estén bajo actuaciones judiciales para que no tengan que soportar toda esa presión mediática y pública. Desde luego, no tiene que ser agradable oir que te llamen "ladrón, corrupto" a grito pelado cuando entras a un juzgado a declarar o que en la pared del portal de tu vivienda escriban "Rita corrupta" como se vio ayer en los informativos. Pero he aquí la cuestión de fondo: ¿qué valores éticos tienen los que ocupan un cargo público y que actuaciones ejecutan para que el pueblo les juzgue? Sinceramente, estoy convencido que en España hay miles de "Ritas" o de "Bárcenas" que no se plantean que lo que estaban haciendo estaba MAL, sino todo lo contrario, que es lo correcto, porque además se lo avalan en las urnas cada cuatro años. Rita Barberá fue alcaldesa de Valencia con mayorías absolutas durante 24 años, de 1991 a 2015 y los argumentos que hoy oías a sus habitantes eran "puso a Valencia en el mapa del mundo", aun a costa de que los alumnos del Colegio 103 no tuviesen un lugar digno para recibir sus clases. Pero eso sí, podían ir a la Fórmula 1, visitar la Ciudad de las Artes, recibir al Papa Benedicto XVI o ver salir la Copa América. ¿Cuáles son las prioridades?

En fin, este país no cambiará por mucho que haya un cambio de partido de gobierno, los cambios son más profundos, son más de interior de cada uno. En un día que recordamos, además, a las víctimas de la violencia de género, asistimos estupefactos a ver morir niños, hombres y mujeres en el ámbito familiar víctimas de maltrato con unas cifras escalofriantes año tras año; como también los adolescentes se convierten en férreos guardianes de sus chicas, controlándolas en redes sociales, vestimenta, salidas... Asistimos como si de una macabra obra de teatro se tratase a ver vivir en bajos y soportales a ancianos que no tienen un hogar o a suicidios por desahucios. Y si en 40 años de democracia no hemos sido capaces de crear un mínimo de conciencia ciudadana, entonces no nos alarmemos de que gane Trump, de que haya Brexit, de que suba la extrema derecha en Europa. Ojalá la muerte de Rita Barberá no haya sido en vano y sea un revulsivo para cambiar determinadas cosas, pero me da que no, que hemos retrocedido de nuevo y que yo no llegaré a verlo, se necesitarán otros 40 o 50 años más para que las nuevas generaciones reaccionen. Y no, sinceramente lo creo, no es Podemos la solución, por mucho que sus proclamas y su circo gusten a muchos y estemos de acuerdo en gran parte de su diagnóstico, las soluciones las tendremos que buscar de otro modo, si no, mala herencia le dejamos a nuestros hijos y nietos. 

En fin, DEP Rita Barberá y empecemos a buscar el remedio a esta sociedad insolidaria, individualista, ciega y coja de muchos valores éticos. Más nos vale.