viernes, 25 de noviembre de 2016

LECCIÓN DE ÉTICA

Se ha muerto Rita Barberá. Así, de repente. Ha sido la muerte más mediática del año en España. Y se ha desatado de nuevo la crispación política. La noticia llegaba ayer a primera hora de la mañana. Un infarto fulminante. Además, el hecho de haber ocurrido en un hotel justo enfrente del Congreso de los Diputados le da más "miga" al asunto. Se muere como haciendo el macabro juego de hacerlo delante de su lugar de trabajo (bueno, más bien cerca porque el Senado no está pegado al Congreso), pero sí donde las cámaras de televisión la habían grabado hacía pocos días completamente abandonada por sus antiguos compañeros de partido. Las últimas 48 horas en España han sido un monográfico sobre este suceso y todo lo que le rodeaba referido a la corrupción y al juicio al que estaba sometida la difunta ex-alcaldesa de Valencia.

Todos, absolutamente todos los españoles juzgamos a Rita Barberá por todo lo que fuimos sabiendo de la trama de corrupción en el Ayuntamiento de Valencia durante sus años de alcaldesa y que os conté aquí hace un par de meses. La cuestión es que ahora el argumento que más parece avalar la causa del infarto es la presión mediática en los últimos años sobre su figura y sus acciones como alcaldesa y por la que esta misma semana la vimos ir a declarar a los juzgados entrando entre una nube de periodistas y gritos de "corruuuuuptaaaa".

Yo no voy a extenderme mucho porque ya conté en el enlace que os puse antes lo que opinaba de su acción política. Para mí, tener un colegio en barracones prefabricados y entrándoles el agua aún esta misma semana a pocos metros de la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia, ya me hacen tener clara mi opinión sobre lo que debe ser prioritario y lo que no. Eso, sumado al famoso tema del blanqueo de dinero (los famosos 1000 euros del "pitufeo") que muchos ciudadanos hicieron ingresándolo en las cuentas del Partido Popular valenciano y recibiendo luego dos billetes de 500 euros, me parece más que suficiente para sonrojarse y no alardear de buena gestión.

Pero ayer todo explotó. A los pocos minutos de morir, los grupos políticos del Congreso de los Diputados acuerdan guardar un minuto de silencio en su memoria. Podemos se va del Congreso en lo que ha sido una muestra más de chabacanería y mal gusto, buscando justificaciones sin sentido a esa acción, criticada por todos, incluído los periodistas. El señor Pablo Iglesias trata de justificar lo injustificable alegando que no se puede hacer un homenaje político al símbolo de la corrupción en la sede del Parlamento cuando simplemente se trataba de un recuerdo a una persona que, nos gustase o no, era senadora, es decir, trabajaba allí. Paradójicamente, el grupo de Podemos en el Senado SÍ guarda el minuto de silencio, igual que representantes políticos de partidos tan radicales como Esquerra Republicana de Catalunya. Evidentemente, creo que ante la muerte de un ser humano hay que dejar de lado las rivalidades, políticas o personales, y mostrar un mínimo de respeto al dolor de sus familiares y amigos, algunos de los cuales estaban, por supuesto, entre los parlamentarios del Partido Popular allí presentes, entre ellos el Presidente del Gobierno Mariano Rajoy.

Durante las 4 horas de los programas de tertulia de la mañana de ayer y en las redes sociales, la acción de Podemos fue la más comentada, llegando a la conclusión de que se volvió a hablar de ellos por el circo que montan y que probablemente les causara un penalización electoral. El caso es que sus seguidores llegaron a postear comentarios que rayaban con el delito respecto a la muerte de Barberá, cosas tales como "que la quemen para que caliente a familias que sufren la pobreza energética". En fin, sin comentarios.

A continuación, las manifestaciones de pesar delante de su casa en Valencia, en el Ayuntamiento de la ciudad y en las Cortes valencianas. Como instituciones veo lógicas esas acciones, lo que ya no comprendo tanto es la reacción de la gente por una persona que, efectivamente, no se puede decir que haya sido transparente en su acción política. Nunca sabremos qué habría sentenciado el juez ante las acusaciones a las que se enfrentaba, pero desde luego todo hacía presagiar algo bastante oscuro referente al dinero público. Y ahí es donde de nuevo corroboro mi pensamiento de que en España gobiernan los políticos que son como la inmensa mayoría de nosotros: gente que no se plantea éticamente que lo que hacen no se debe hacer. Y por más que se les demuestra, lo siguen negando.

También asistimos a la visceralidad latina de muchos diputados y diputadas populares. A los pocos minutos de conocerse la noticia, muchas figuras importantes del Partido Popular empezaron a culpar a la prensa y a los canales de televisión del linchamiento al que había sido sometida la ex-alcaldesa en los últimos años y que lo ponían como origen del infarto que le causó el fallecimiento. Y aquí es donde uno no puede callarse porque es evidente que siguen sin ver la realidad del país en el que vivimos y que su mensaje cala en mucha gente. Desde el indignante comentario en directo de Celia Villalobos diciendo que "entre todos vosotros la habéis matado" hasta declaraciones de que fue "tirada a las hienas" hechas por el portavoz popular Miguel Hernando, se puede uno hacer un mapa de lo que ha significado todo este proceso. El problema es que esta gente realmente piensa así, que los medios sólo tienen que informar de lo positivo, lo bonito y lo bien que lo hacen los suyos, pero cuando hacen lo contrario son malos y buscan hacer daño. Lógicamente, si los medios descubren ilegalidades en otros partidos, como ocurrió en el PSOE de Andalucía con sus ex-presidentes o el caso reciente (que no por ser legal podemos decir que sea ético), de la venta del piso de protección oficial del senador de Podemos Ramón Espinar obteniendo un beneficio de 30000 euros cuando ni siquiera vivió en él y o obtuvo de manera poco transparente, los partidos contrarios se suman al carro del escarnio público de los afectados.

En el Partido Popular, ante la gravedad de lo que empezaba a descubrirse en Valencia, apartaron a Rita Barberá del mismo, dándole de lado muchos de sus compañeros, como bien se apreció en la apertura de la Legislatura por los Reyes el sábado pasado. Era un mujer que estuvo en lo más alto de la popularidad y se le puso el sobrenombre de "la alcaldesa de España". Y murió ignorada por sus compañeros políticos en la habitación de un hotel de Madrid, acompañada de su hermana y sobrino a los que había llamado el día anterior porque no se encontraba bien anímicamente (al parecer estaba sometida a una medicación fuertísima ante el grado de depresión que tenía por todo lo que estaba padeciendo). Las declaraciones públicas de muchos de ellos en los meses previos no dejan lugar a dudas: Rita Barberá era un problema serio para la credibilidad de los argumentos del Partido Popular y convenía desmarcarse de ella.

Y en estas horas se le ha recordado todo. Hoy la han despedido en Valencia sus compañeros más íntimos acompañando a sus familiares. Y la crispación política ha hecho que ya se empiece a plantear qué hacer con aquéllos dirigentes que estén bajo actuaciones judiciales para que no tengan que soportar toda esa presión mediática y pública. Desde luego, no tiene que ser agradable oir que te llamen "ladrón, corrupto" a grito pelado cuando entras a un juzgado a declarar o que en la pared del portal de tu vivienda escriban "Rita corrupta" como se vio ayer en los informativos. Pero he aquí la cuestión de fondo: ¿qué valores éticos tienen los que ocupan un cargo público y que actuaciones ejecutan para que el pueblo les juzgue? Sinceramente, estoy convencido que en España hay miles de "Ritas" o de "Bárcenas" que no se plantean que lo que estaban haciendo estaba MAL, sino todo lo contrario, que es lo correcto, porque además se lo avalan en las urnas cada cuatro años. Rita Barberá fue alcaldesa de Valencia con mayorías absolutas durante 24 años, de 1991 a 2015 y los argumentos que hoy oías a sus habitantes eran "puso a Valencia en el mapa del mundo", aun a costa de que los alumnos del Colegio 103 no tuviesen un lugar digno para recibir sus clases. Pero eso sí, podían ir a la Fórmula 1, visitar la Ciudad de las Artes, recibir al Papa Benedicto XVI o ver salir la Copa América. ¿Cuáles son las prioridades?

En fin, este país no cambiará por mucho que haya un cambio de partido de gobierno, los cambios son más profundos, son más de interior de cada uno. En un día que recordamos, además, a las víctimas de la violencia de género, asistimos estupefactos a ver morir niños, hombres y mujeres en el ámbito familiar víctimas de maltrato con unas cifras escalofriantes año tras año; como también los adolescentes se convierten en férreos guardianes de sus chicas, controlándolas en redes sociales, vestimenta, salidas... Asistimos como si de una macabra obra de teatro se tratase a ver vivir en bajos y soportales a ancianos que no tienen un hogar o a suicidios por desahucios. Y si en 40 años de democracia no hemos sido capaces de crear un mínimo de conciencia ciudadana, entonces no nos alarmemos de que gane Trump, de que haya Brexit, de que suba la extrema derecha en Europa. Ojalá la muerte de Rita Barberá no haya sido en vano y sea un revulsivo para cambiar determinadas cosas, pero me da que no, que hemos retrocedido de nuevo y que yo no llegaré a verlo, se necesitarán otros 40 o 50 años más para que las nuevas generaciones reaccionen. Y no, sinceramente lo creo, no es Podemos la solución, por mucho que sus proclamas y su circo gusten a muchos y estemos de acuerdo en gran parte de su diagnóstico, las soluciones las tendremos que buscar de otro modo, si no, mala herencia le dejamos a nuestros hijos y nietos. 

En fin, DEP Rita Barberá y empecemos a buscar el remedio a esta sociedad insolidaria, individualista, ciega y coja de muchos valores éticos. Más nos vale.



martes, 22 de noviembre de 2016

BAJA

Pues sí, creo que en muchos años no cogí una baja. Más bien, me la dio la doctora porque yo no la quería. El caso es que me resulta una situación extraña. Si no recuerdo mal cogí dos bajas en mi vida y en una me reincorporé antes y por procesos gripales: una en Ponferrada, 5 días y otra en Catoira, que me dieron 10 días y al sexto me reincorporé. Pero esta tenía que ser sí o sí, muy a mi pesar.

Cualquiera que lea estas líneas dirá, "bueno, no os quejéis que los funcionarios no os jugáis el puesto". Sin embargo para mí es frustrante no poder ir a trabajar porque es más que patente que disfruto con lo que hago. El caso es que la situación es la siguiente.

Hace unos 12 días notaba una sobrecarga en la pierna derecha a la altura del gemelo. Si apretaba el músculo me dolí un poco, pero lo achacaba al ejercicio en la piscina, ya que procuro ir a nadar dos o tres veces por semana, precisamente por recomendación del traumatólogo para esa pierna y en particular la rodilla. El jueves día 10 se lo comenté a mi padre y me echó un poco del archiconocido Trombocid. Ya el masaje que me iba dando con la pomada me dolía más, pero bueno, dejé actuar. A lo largo de la tarde el dolor fue "in crescendo" pero era soportable. El viernes 11 fui a trabajar y a lo largo de la mañana notaba que me costaba mantenerme en pie y que cuando me sentaba, al levantarme el dolor era muy agudo. Además, veía que la pierna se iba hinchando por horas. Esa tarde tenía guardia, pero no pude ir y me largué a Urgencias.

El médico cuando vio mi pierna se asustó un poco, me dijo que tenía que hacerme un análisis para descartar trombos y otras patologías, dejándome una vía puesta por si tenían que darme medicación intravenosa. Ahí empecé un poco a preocuparme. El caso es que después de tres horas me comunican que no hay trombo, que puedo ir para casa pero de trabajar nada en 7 días, ya que me diagnostican celulitis infecciosa. Antibiótico, antiinflamatorio y pierna en alto en reposo. Llegar a casa ya me costó y bueno, pues a relajarse. El sábado y el domingo estuve prácticamente inmóvil porque el dolor al ponerme de pie era insoportable, como si me clavaran cuchillos en la parte baja de la pierna. 

El lunes tenía seguimiento en mi médico de cabecera. Allá me voy y me confirma el diagnóstico. Esa semana estuvieron mis hijos conmigo y el reposo fue menor, ya que había que atenderlos. Seguía con la medicación, menos dolor pero la inflamación no bajaba mucho. De lunes a jueves estuve sin ir a trabajar, pero el viernes fui porque no podía estar más días de permiso. Aguanté más o menos bien y por la tarde volvía al médico para seguimiento. Según me vio la pierna simplemente dijo "te voy a dar la baja porque así no puedes trabajar". Todavía estaba muy hinchada y vio conveniente cambiar el antibiótico. Y en esas estamos, aburrido en casa, sin hacer grandes esfuerzos ni estar de pie, con los trabajos caseros a medio hacer. Todavía hay una zona de la pierna hinchada y dolorida, el caso es que no saben decirme el origen de esta dolencia: una picadura, un virus, cualquier cosa que entró en la epidermis y creo esa inflamación, que hay que vigilar porque es latosa y hay que curarla bien.

El caso es que yo achaco esto a algo que tiene que ver con la piscina porque hace unos 22 años, cuando estaba en Tapia, a raíz de ir a nadar me diagnosticaron un herpes interno en el hombro y el dolor era similar, de hecho tuve que medicarme también.

Pero volvamos al tema administrativo. Resulta que como consecuencia de la crisis, cuando un funcionario coge una baja sufre un recorte en su salario. Yo no tenía ni idea de la cuantía del descuento y me informé. Parece ser que los tres primeros días el descuento es de un 50 % y de ahí a la finalización de la baja un 25 %. Si hubiese un ingreso o una operación, no habría descuento. Así que allá para diciembre, con la extra, el sueldo caerá según me han dicho unos 300 euros, algo que será preocupantemente asumible. Y siguiendo con la situación administrativa resulta que la Consellería de Educación solo cubre una baja de profesorado si es de al menos 15 días, por lo que mis alumnos no tendrían un profesor fijo en ese período si la baja es menor. Así que somos nosotros los que les decimos a los médicos que nos den una baja mínima de 15 días para que cubran el puesto de trabajo y, al menos, alguien pueda ganar un dinero. Realmente me parece surrealista. Y si yo estuviese recuperado antes de los 15 días podría pedir el alta voluntaria, pero claro, eso implica que la persona que me sustituye no cobraría los días restantes. Vamos, todo muy bien organizado.

Y todo eso con el tinglado que supone dejar de ver a 24 chavales y chavalas, no dar continuidad a una programación hecha regularmente a medida que avanza el curso y con el fin del primer trimestre a las puertas, aparte de no poder llevar a cabo determinadas actividades o proyectos que están de mi mano. En fin, transtorno para todos.

Me dicen que lo vea desde un punto de vista positivo. Pues sí. Documentales de animalitos, viajes, concursos y series "b" me salen ya por las orejas. Mis padres, pendientes de mí cuando deberían estar más pendientes de ellos mismos y nosotros también de ellos. Y para colmo, hoy mi hermano me comunica que la bicicleta que usaba en Holanda y que "heredó" mi sobrino cuando volví... ¡¡se la han robado del portal!! Ha denunciado el robo ante la Guardia Civil y ojalá aparezca más por el valor sentimental que por el económico, aunque había costado nuevecita más de 400 euros con el seguro y los accesorios... ¡¡¡MI BABIECA!!!

Y el mundo sigue, ha ganado Trump (Paquito explica muy bien por qué), la bolsa en EE. UU. inexplicablemente sube, el mundo está sonrojado por un tipo que dice que tiene libertad para cogerle el c*** a las mujeres, en Europa elementos como Wilders o Le Pen se están frotando las manos y yo creo que en pocos años al rubiales americano le da por pulsar un botón rojo y sanseacabó. Así que mejor disfrutar de lo que la vida nos va dando, que aparte de hostias (perdónenme ustedes ser tan explícito) algo tendrá de bueno. El tutor de mi hijo, por ejemplo, me ha dicho hoy que parece que está espabilando y mejorando en los estudios, así que habrá que quedarse con eso. Y mi hija mañana va a hablar en el Concello de A Coruña delante del alcalde y otros miembros de la corporación sobre los derechos de la infancia. Al final es lo que nos llevamos en el bolsillo. Y esperemos que de aquí a final de mes no tengamos otras novedades, que dentro de lo que cabe siga habiendo una rutina que nos haga creer que somos felices, si no ya se encargará El Corte Inglés de recordarnos que estamos a las puertas de la Navidad donde todos somos felices, hay paz y amor, etcétera, etcétera. En fin, no comment. Sigan bien.


martes, 1 de noviembre de 2016

HILLARY CLINTON VS. DONALD TRUMP

Queda una semana. Y en estos días arderán los sondeos sobre quién ganará las elecciones en Estados Unidos. Me muestro escéptico ante el resultado sobre todo después del "Brexit". Evidentemente por muchas razones es más positivo que gane Hillary, pero viendo que en los países más ¿avanzados? del mundo están ascendiendo políticos tan mediocres como Trump... ¿qué podemos esperar?

Pensamos que de los EE. UU. nos llega lo mejor, que todo lo que suene a América es recomendable para nuestras vidas y positivo para Europa. Y viendo a personajes que representan el sentir de media población de aquel país, pues mejor es construir un búnker con provisiones necesarias ante la posibilidad que gane un degenerado misógino, xenófobo y populista como el Sr. Trump, si es que se le puede calificar de señor.

Y nosotros, los españolitos de andar por la calle, que siempre pensamos que Mr. Marshall es el referente, llegamos a preguntarnos cómo un hombre con esas características puede obtener más de la mitad de los votos en las elecciones de aquel país. Más de 100 millones de personas de la primera potencia mundial son potenciales votantes de un ser que considera a las mujeres inferiores a los hombres, a los latinos una amenaza para su país y que quiere construir un muro en la frontera con México al estilo del Telón de Acero y disparar, sin ningún tipo de cuestionamiento ético ni moral, a todo aquel que se atreva a traspasarlo. ¿De verdad que los electores y las electoras de Estados Unidos prefieren votar a este ser antes que a una MUJER preparada y con mucha experiencia de gobierno en el país, mucho más tolerante y por supuesto, con una perspectiva más conciliadora que este energúmeno?

Cuando miro el listado de visitantes por las banderas de mi blog, veo que Estados Unidos es el segundo o tercer país en visitas. Sé que hay muchos hablantes de español allí y que probablemente alguno lea lo que aquí escribo (y Google me lo controla); pues espero que el próximo 8 de noviembre impere la cordura y los votos vayan para Hillary Clinton. Y no voy a entrar en el tema del simbolismo de que sea por primera vez una mujer la que llegue a la Casa Blanca, igual que en su momento Obama fue el primer hombre negro que llegó a la Presidencia en el país, sino que se trata también de la estabilidad mundial. No me imagino a Trump llegando de visita a España y pidiendo mujeres, toros, sangría, paella y viendo a los gobernantes que tenemos saludándole, no sé qué harían el Rey o Rajoy ante semejante personaje, por protocolo e intereses supongo que "achantar", pero desde luego la papeleta daría más que un quebradero de cabeza a los encargados de la organización de la visita.

La cuestión es que, después de lo visto en el Reino Unido, de lo que vemos con los refugiados en diferentes países de Europa, lo nuestro es una mera anécdota. Y la máxima de que tenemos los políticos que nos merecemos acaba cumpliéndose en la mayoría de países del mundo. Entonces, ¿de verdad que nadie se para a reflexionar un poquito? ¿O es que nos da todo igual y estamos a pocos meses de que el que puede llegar a ser el político más importante del planeta le dé al botón rojo y nos vayamos todos a tomar por saco?

Como yo de la naturaleza humana ya espero cualquier cosa, acabaré poniéndole alguna vela a un santo para que nos libre del demonio de Trump, porque de verdad que estoy intranquilo por la elección. Espero que, como decimos en Galicia, los americanos demuestren un poco de "cabesiña" y el martes que viene no volvamos a llevarnos las manos a la cabeza ante los resultados. Si gana Trump, preparémonos para lo peor a nivel económico y social (sí, más aún); si gana Hillary podremos de momento respirar tranquilos y mantener nuestro "status quo" actual. Así que nada, queda evidente mi elección como imagino de la mayoría de españoles que, por muy recalcitrantes que sean en algunos casos, ven que el histrionismo y el peligro de este señor es más que considerable para la estabilidad mundial. Peeeeeero, mantengámonos alerta, porque algunos aún aquí dirán que una mujer es incapaz de llevar las riendas de un país tan todopoderoso como los EE. UU. Y viendo quién defiende al magnate (Clint Eastwood como representante de la Asociación Nacional del Rifle, por ejemplo) podemos echarnos a temblar. 

Pues nada, crucemos los dedos, cerremos los ojos y tapemos los oídos a todo lo que llegue de América en esta semana y... que gane LA MEJOR, es decir, Hillary Clinton.



sábado, 29 de octubre de 2016

PELEAS CONCERTADAS

Hace pocos días se difundía por la red social del momento, el Whats App, una pelea de unos adolescentes en un espacio pegado a la muralla de Lugo. El lugar es un pequeño lugar de paseo por el interior del casco antiguo de la ciudad pero un poquito alejado de lo que son las plazas del centro y que es más visible desde el adarve del monumento.

El caso es que la pelea fue anunciada entre los jóvenes lucenses de los institutos de la ciudad y parece ser que no era la primera vez. Se convoca porque hay dos que se quieren zoscar y el resto va de espectadores sin intervenir, es más, llegan incluso a jalear y reirse de alguno de ellos. La situación parece que se remonta a cinco meses atrás y ha provocado un escándalo inmenso, ya que las imágenes se han difundido, gracias a la inmediatez de los móviles, en segundos por toda España y medio mundo. Pero lo que más ha generado debate no fue la difusión de la violencia, aunque fuese acordada por los contrincantes, sino que toda la chavalada lo consideró normal.

Viene esto a cuento de lo mismo que puse en el post anterior y de la laxitud que tiene la sociedad ante determinadas actitudes que no se deben consentir por la carga ética que conlleva. ¿Podríamos considerar estas peleas como apología de la violencia o simplemente como un entretenimiento entre adolescentes que, una vez efectuado el espectáculo, se dan la mano y se marchan tan amigos? La cuestión es que desde hace 20-25 años estamos asistiendo a una educación en la que no hay ningún cuestionamiento moral de los comportamientos de los niños y estamos en la era del "todo vale". Y no, no vale todo.

Yo asisto todos los días a escenas en el ámbito escolar en las que cuestionas un comportamiento de un chaval o chavala y te miran con una cara de "¿por qué me riñes, es que no puedo hacer eso?". Y evidentemente, si adviertes o riñes es que NO lo puedes hacer. Os cuento una situación muy rutinaria para que se entienda más a dónde quiero llegar.

Un alumno de Primaria (de 6 a 12 años) pasa 5 horas en un colegio. Entran a las 9 de la mañana, tienen 3 sesiones de 50 minutos, un recreo de 25, hora de lectura 20 minutos y otras dos sesiones de 50 minutos, llegando a las 14:00 h y yéndose para su casa. Durante ese periodo no están continuamente en clase porque van a Ed. Física, Música, etc. Pues en los últimos años me encuentro conque hay chavales que te piden para ir al baño a los 10 minutos de entrar en el colegio.

- Profe, ¿puedo ir al baño?
- No, acabas de llegar de casa
- Es que no me aguanto...
- No, te he dicho que no, ya irás en un cambio de clase o en el recreo.

Pero antes de otros 10 minutos vuelven a la carga y la siguiente pregunta es

- ¿Pero por qué no puedo ir?
- ¡Porque no! Ya te he dicho que acabas de llegar y que irás más tarde

Y no se admite el NO como respuesta ni se entiende que hay unas normas que cumplir y un ritmo en clase que no permite que uno salga, luego otro, etc.

Lo trascendental del asunto es que ellos no entienden esa norma, igual que no entienden que no pueden traer un móvil a clase, que no se pueden tirar papeles al suelo o que no pueden pelearse y difundirlo por las redes. He observado también el uso del lenguaje que hacen y siendo niños de 9 años utilizan una jerga más cercana a la que podemos usar los adultos que a una propia de esta época infantil. Oir un "taco" en un niño o niña de esta edad te hace saltar la alarma porque te buscas tú con 9 años y que ni se te ocurriera soltar un "joder" porque el tortazo o castigo que te caía te hacía sentir tal vergüenza que los que íbamos a colegios de curas hasta lo confesábamos.

Y hoy parece que el tarado eres tú, que riñes sin que ellos lo entiendan, te miran con una cara como diciendo "¿pero tú quién eres para decirme a mí que no puedo ir al baño?". Pues no es el primer día que les echo el típico sermón y les digo.

- Mirad, los maestros os dejamos opinar, podemos llegar a debatir un tema, acordar un calendario de exámenes... pero quien tiene la última palabra somos NOSOTROS. Así que nada de protestar ante una decisión que yo o cualquiera de mis compañeros adopte en clase porque no tenéis derecho a cuestionarla. Tenéis derechos, por supuesto, pero también estáis OBLIGADOS a cumplir unas normas y unos deberes, os gusten o no. Porque igual que yo puedo ir a una cafetería y tomarme una caña, vosotros no podéis ni pedirla, os tomáis un zumo o como mucho una Coca Cola. Y así con todo lo que nosotros digamos, que puede ser consensuado, pero no impuesto por vosotros.

Y realmente es lo que más me indigna porque te das cuenta que esas conductas y comportamientos no los aprenden en en colegio. Tampoco digo que sea responsabilidad de sus familias, porque yo también consiento a mis hijos o les dejo opinar en casa y adquirir coherencia en sus conductas, pero es que lo ves en la sociedad, como lo del incivismo del post anterior. No hay una consecuencia punitiva ni una sanción, pero tampoco hay una responsabilidad en la vida colectiva, quizás por el individualismo en el que vivimos que nos desconecta cada vez más del movimiento común.

Así pues, una pelea al estilo youtube no deja de ser un suceso más que debemos reprobar, pero también reflexionar sobre las causas que derivan en hechos así. Traigo a la mente la situación que conté aquí de los hooligans de Eindhoven en la Plaza Mayor de Madrid con unas mendigas de origen rumano. Pues en el fondo es lo mismo, es esa sensación de impunidad y empoderamiento en el que nos hemos instalado y que para nosotros es incuestionable y que no entren en el territorio de mis creencias. Quizás lo que tememos es que nos saquen de nuestra zona de confort y no sepamos afrontar los asuntos difíciles de la relación social, pero yo creo que es más que necesario y sobre todo, educarlo desde pequeños porque la vida no es de color de rosa.


(fotografía extraída de La Voz de Galicia)

sábado, 15 de octubre de 2016

PORQUE LO DIGO YO

No sé si es la edad o las experiencias que uno va acumulando en su interior, que desde hace ya unos años observo más las conductas de las personas y trato de entenderlas. También es verdad que algunas ni me molesto en hacerlo porque representan el culmen de la mala educación y de la mediocridad de quien las realiza y de éstas algunas van en aumento.

Estando en Holanda en 2012 vivimos una anécdota en Rotterdam que os conté aquí. En España no he llegado a ver aún tanto descaro, sinceramente, pero no digo que no lo haya. Lo que sí veo es una falta de civismo y de poco respeto por lo común que hay momentos que, con mi "vena" de docente, me entran ganas de dar el consabido sermón o reproche al hombre o a la mujer que realiza este tipo de conductas incívicas y me como las ganas porque puedo salir mal parado.

Y se me ocurrió escribir este post porque el otro día en el colegio un compañero en una reunión sacó el tema de saludar. Se quejaba de que los niños pasan al lado de un o una "profe" o vienen éstos a clase y no dicen "buenos días" o se despiden, no piden las cosas "por favor" o dan las "gracias". Yo no soy el que más se quejó de ese tema porque yo sí percibo que lo hacen, bien es verdad que pocos de forma espontánea y la mayoría más bien si tú has saludado previamente. No voy a entrar en el debate de que "se están perdiendo las formas, la sociedad ha cambiado mucho..." porque tenemos lo que tenemos y hay cosas contra las que no puedes competir, pero sí hacer ver al otro que su actitud es, cuanto menos, contestable.

No voy por los niños, que generalmente acaban siendo más educados que los adultos, sino precisamente por nosotros, los "mayores", los que se supone que tenemos que servir de modelo para las generaciones más jóvenes y en muchos ocasiones no lo hacemos. Y ahora os cuento el caso concreto.

A las 2 de la tarde salen cientos de niños de los dos colegios y los dos institutos que hay en el barrio. Las calles son un hervidero de chavalada, de papás, mamás, abuelos y familiares variopintos, etc. Pero también de muchos coches que aparecen como setas. Y no me refiero a coches tipo "Seat Ibiza" o similares, no, me refiero a COCHES. La siguiente foto es cualquier colegio de cualquier ciudad de España a esa hora crítica, da igual A Coruña que Valladolid o Córdoba.



El barrio en el que vivimos es un barrio en la zona alta de la ciudad, con muchas calles en cuesta. Pues bien, yo a esa hora subo andando hasta mi casa desde el colegio y allí suelo coger mi coche para ir a comer con mis padres. Al bajar por una calle que pasa por un lateral de uno de los institutos y pocos metros antes hay un supermercado, la foto del incivismo está ahí. Ni cortos ni perezosos los y las conductores tienen el coche aparcado en segunda y hasta en tercera fila mientras compran el pan en el super y pocos metros más adelante esperan a que el muchacho o muchacha salga del centro educativo y lo embarquen. Y es una calle ancha, en la que se puede aparcar en los lados y hay perfectamente dos carriles, uno de subida y otro de bajada, por el que además suele subir unbus articulado haciendo una curva imposible. Pues da igual. Ya puede subir el bus, o pasar tú con tu humilde Toyota Corolla que los (y las) que están en los coches MAL aparcados ni se inmutan, sus luces de emergencia les da venia para todo y que nadie les pite.

Os prometo que un día de estos reviento y llamo directamente a la Policía Municipal y que se harte de poner multas. Porque tener uno de esos mastodontes como el de la fotografía parece que empodera al que va dentro. La pose típica un día que no llueve es la de ventanilla bajada, antebrazo sobre la ranura de la ventanilla, gafas de sol y en muchos casos cigarrillo al canto. Y si te paras al lado de ellos (o ellas) y les haces un gesto del tipo "¿QUÉ, NOS MOVEMOS?", te miran con cara de  "¿Este gilipollas que me dice?" y con un gesto de la mano te indican que continúes o, en el peor de los casos, una buena "peineta". Es decir, que "¡De aquí no me mueve nadie!", aunque no suba el bus ni tú puedas pasar. Y ya puede tardar el muchachito o muchachita en cuestión 10 minutos porque está tonteando con el noviete o novieta de turno a escondidas de su papá o mamá, ajenos a sus flirteos pero también a los demás ciudadanos conductores a los que ni respetan y aún encima te hacen sentir culpable.

Esa filosofía del "¡pero si no pasa nada, es solo un momentito!" termina desquiciándome. Pero no ya por la acción en sí, sino por la impunidad y por el empoderamiento que se le da a la gente al no ver el "castigo" ante la conducta insolidaria. Son tantos los días que lo veo que uno ya se llega a cuestionar si realmente la gente evoluciona mentalmente en este país y sinceramente en los últimos años veo que no, que las personas acaban teniendo una mentalidad de extremos: te encuentras a los que son educados y cívicos al 100 % (o más incluso), los menos, todo hay que decirlo; y te encuentras a los que la educación y el civismo no va con ellos, que sus derechos son más importantes que los derechos de todos y que "quién eres tú para decirme a mí que quite el coche". Y no sólo con el tema coches, sino en otras circunstancias de la rutina de la vida.

Comentaba hoy con una compañera socialista los avatares del juicio de la trama Gürtel, en el que no me voy a extender. Pero ves que en el fondo de la mente, en los atavismos que todo grupo humano tiene, los españoles debemos de tener muy interiorizado el tema de arreglar los problemas por la vía "clientelar", como indiqué hace unos días. Pues todo ese entramado de pensamientos y hábitos de conducta cobran sentido luego con los casos de corrupción y cuando se dice "tenemos los políticos que nos merecemos" es totalmente cierto pero lo más grave, consentido por una mayoría de la población que no se manifiesta cuando puede hacerlo sencillamente con su voto. Oí esta misma noche en las noticias que la salida a bolsa de Bankia en 2011 fue una auténtica estafa de la que advirtieron desde el Banco de España. En 2012 la entidad fue rescatada y los españoles estamos pagando 22.000 MILLONES DE EUROS de nuestros impuestos para sanearla. Rato fue detenido, será juzgado pero la gente no reacciona, CONSIENTE que las cosas sean así y manifiestan en las redes sociales su rabia, enfado y agresividad ante la noticia falsa de que Gerard Piqué cortó las mangas de la camiseta de la selección española de fútbol ante la intuición que, con ello, cortaba también la bandera de España, dado el sentir catalanista que tiene este jugador. Se comprobó que la camiseta no llevaba bandera alguna, pero la gente ya solo por la posibilidad de que hubiese ocurrido se indignó de tal forma como no lo hacen con Bankia, Gürtel, recortes en Sanidad y Educación, pensiones... ¿De verdad que alguien entiende algo? ¿Realmente en nuestras conductas tenemos interiorizado que las cosas "tienen que ser así" y no habrá campaña ni acción educativa que pueda modificar esos hábitos y hacer que las personas sean más críticas con todo?

Pues sinceramente a estas alturas yo creo que no lo veré. Que tendrán que pasar algunas generaciones más para que los ciudadanos del futuro cuestionen al vecino y le afeen aquellas conductas que son contrarias a la convivencia, desde aparcar el coche en triple fila, apoyar gobiernos corruptos o defraudar al fisco. Yo trabajo día a día para ello y a veces me pregunto si algo consigo cuando la mayor preocupación de un niño de 10-11-12 años cuando salimos de excursión o hacemos una actividad complementaria en el colegio es "si podemos llevar el móvil". Da igual adónde los lleves o la actividad que hagas, lo "vital" es el móvil. Pero bueno, no desespero ni tiro la toalla, seguiré empecinado en mis principios y luchando contra lo que considero incivismo total y falta de educación, para eso me pagan.



domingo, 9 de octubre de 2016

GRAN HERMANO EN FERRAZ

He dejado pasar una semana para asentar las cosas y comentar lo que vivimos el 1 de octubre en la sede federal del PSOE en la calle Ferraz de Madrid. Sinceramente, poco más puedo aportar a lo que las televisiones os han mostrado y la sensación de vivir en un estado "Gran Hermano" fue completa el pasado sábado. Desde el miércoles cuando estalla la "bomba" con las declaraciones de Felipe González fueron tres días de navajazos al más puro estilo goyesco que se recuerda. Se comenta que fue la peor crisis del partido en democracia y que ha quedado marcado y dividido para siempre. No es de extrañar porque después de lo vivido se ve claramente que el PSOE tiene que definir su posición en el panorama político de España, y no es una cuestión baladí.

40 años de democracia son muchos para la historia de un partido político, máxime si eres el referente de la izquierda en el país. Y después de gobernar muchos años y de tener ahora una alternativa más a la izquierda, la posición "clásica" hay que redefinirla. Lo cierto es que el espectáculo que se montó dentro de la sede del partido y fuera del mismo fue digno de república bananera, con respeto hacia esos países.

Antes de que alguien pregunte, voy a posicionarme claramente: yo defiendo a Pedro Sánchez. Por supuesto que en dos años un político que accede a un cargo como el suyo puede tener errores, y en este caso no podemos decir que hayan sido excesivamente graves porque no ha accedido a gobernar. Para mí representa el pensamiento de una generación nueva, de MI generación, aquellos que ya nos educamos en democracia, alejados de muchos paradigmas que había de los que ahora tienen 70 u 80 años. Y aunque los medios de comunicación se han empeñado en enfocar esto como una "guerra de bandos" entre sus partidarios y los llamados de la "vieja guardia" (entre los que se encuentran los llamados "barones y baronesa", así como los ex-presidentes socialistas), yo creo que el tema es más profundo que eso.

Los militantes de base vivimos toda esta coyuntura como una traición de unos sobre otros y esas heridas ya están hechas y tardarán en curarse, si se curan. Yo he visto a compañeros y compañeras llorar por la situación creada y por insultos entre unos y otros, lo que ha sido carnaza para los otros partidos mayoritarios y para los canales de televisión, que solo suben audiencia con la telebasura. La sensación que saqué después de estos días es que fuimos tratados como eso, un "show" de telebasura donde el que más gritaba más razón tenía. Y ver imágenes de personas con carteles de "No al PP", "Susana golpista, fuera de la lista" o "Pedro, estamos contigo" eran más dignos de la final de Gran Hermano que de un partido político. El pueblo quiere vivir todo en directo y si se le da, pues allá van. Hay una foto de "El País" publicada el domingo pasado que resume muy bien ese "marujeo" que se vivió en la calle Ferraz como si fuera un plató de televisión, acompañado de paella que fue cocinada por un local de hostelería cercano. En fin, romería popular con carnaza, typical Spanish.


Estas señoras esperando sentadas en un banco con las pancartas, las bolsas de "El Corte Inglés", descalzas con los pies encima de las sandalias como si estuvieran en una barbacoa en el campo, y pendientes de cualquier movimiento en la puerta de la sede socialista, es claramente la representación de esa España que, como decía Arturo Pérez-Reverte hace un par de semanas en un artículo suyo sobre estos individuos españoles "cómo no los vas a querer". Les han puesto el plató de "Sálvame" a unas pocas estaciones de metro de su casa y allí se plantaron desde primera hora de la mañana para increpar a cualquiera que ellas veían que eran del llamado "sector crítico", cosa bastante subjetiva ya que llegaron a insultar a partidarios de Sánchez cuando entraban al Comité Federal del PSOE y eran arrinconados por los micrófonos de televisión.

Total, que después del bochorno toca recomponerse. Y no es cuestión de una gestora ni de si este es de Pedro o este es de Susana. Es mucho más complejo. Es DEFINIR claramente la posición del PSOE en todas las cuestiones referidas al bienestar, a la organización del Estado, a la reforma de la Constitución... ardua tarea y de mucho debate porque en este partido hay muchos militantes que se consideran más centristas y otros más a la izquierda, y ponernos de acuerdo en temas trascendentales no es fácil. Lo que es evidente es la marcha de votantes a Podemos porque representan más "izquierda" y los de mi generación somos más partidarios que los que ya tienen 70 años que, simplemente por el paso del tiempo, se van haciendo más "conservadores". Pero en estos 20 días que quedan para que no haya nuevas elecciones, que no olviden que "NO es NO" y que Rajoy no debe seguir siendo el Presidente del Gobierno de España por todo lo que representa, el líder de un partido organizado de manera corrupta y que, de una forma u otra, también le llegará su "San Martiño", como decimos en Galicia. Al tiempo.

martes, 27 de septiembre de 2016

NO PAÍS DOS PITUFOS

Non é un día de celebracións, aínda que para algúns si. É difícil explicar o que realmente sucedeu onte en Galicia tras a xornada electoral. Aínda que todos sabiamos que o PP ía gañar as eleccións, sempre quedaba a esperanza de que non chegase á maioría abosluta. Pero chegou. E non por primeira vez e seguramente non pola última. A pesares de todos os mítines e de utilizar as redes sociais para denunciar a política continua de recortes nos servizos públicos, o candidato á Xunta de Galicia do Partido Popular acadou a maioría absoluta dun xeito rotundo. E a representación gráfica dese trunfo é un mapa da nosa terra que podería acompañar un avance da próxima aventura dos Pitufos:




Moita xente doutras comunidades autónomas ou doutros países do mundo preguntaránse cómo é posible. Eu tamén. Só 10 concellos dun total de 314 votaron maioritariamente a outros dous partidos, 9 ao PSdG-PSOE e 1 á Marea Atlántica. A poboación destes concellos é unha procentaxe baixísima no total galego, así que non hai análise en contra que valga.

O terrible disto é que preguntas e non coñeces a ninguén que diga "eu votei ao PP". Coñezo xente que si o fixo, pero xente convencida do seu voto e das súas crenzas que están orgullosos de pertencer ou votar ao PP. Son admirables porque ten que ser moi difícil aguantar todo o que se lles di da corrupción, dos recortes, da soberbia, do caciquismo... pero non desisten. 

Xa nos tempos que gañaba Fraga en Galicia preguntábame por qué. Daquela aínda estaba moi recente a morte de Franco e a democracia ía paseniño, así que as redes caciquís no rural funcionaban sen descanso. O discurso do medo imperaba e as urnas enchíanse de votos a Alianza Popular e posteriormente ao Partido Popular. ¿Cómo se podía combater iso? Coa educación da xente, pouco a pouco e co paso dos anos as cousas irían cambiando.

Tivemos unha luz cando o PSdG-PSOE e o BNG puideron gobernar durante 4 anos, no chamado bipartito, entre 2005 e 2009, pero a ilusión morreu cando a continuación o actual candidato Alberto Núñez Feijóo, conseguía de novo o trunfo para o Partido Popular e dende aquela revalidou dúas maiorías absolutas máis, a última onte. Despois de cavilar moitos anos, teño feita a miña análise, que pode ser certa ou non, pero é o que penso do que vivín e do que vexo no día a día nas rúas da miña cidade e nas vilas ás que adoito ir.

En Galicia hai un terzo da poboación que non vota. É moi raro chegar ao 70%, a participación quédase sempre en torno a un 60 / 65 % ou incluso menos. Moita poboación é rural e espallada, e aínda que parece que o seu control é máis difícil, pois a realidade é que non é así. A xente do rural galego ten un xeito de pensar baseado nunhas crenzas e estruturas bastante ancoradas por determinadas circunstancias históricas e sociais que Galicia viviu dende sempre, hai que darse de conta que somos o extremo occidental de Europa e fin da terra coñecida ata moi entrada a Idade Moderna. O que si acontece é que tiveron pouco acceso a estudos e cultura, moita xente emigrou durante os séculos XIX e XX e a súa economía baseábase na subsistencia, con todo o que iso implica. Tratábase de manter á familia e ás veces aos achegados e para iso había que conseguir un traballo que dese cartos, aínda que fose lonxe do país, de aí a emigración. Arxentina, Cuba, Venezuela, Uruguai e posteriormente Alemaña, Bélxica, Francia e sobre todo Suíza, foron os países con maior presenza de galegos. En moitos casos, sobre todo os americanos, quedaron alá, pero no resto a maioría voltaron cando fixeron o seu particular "peto" para ser ben vistos nas súas vilas e aldeas e ter unha posición económica por riba dos seus conveciños. Iso si, un gran coche, unha gran casa e, se cadra, un pequeno negocio (xeralmente unha cafetería) para seguir facendo cartos unha vez voltasen. Isto, en certo xeito, acercábaos ás estruturas de poder, pero non accedían a el, só acababan converténdose en novos "pións" das estruturas establecidas, que servían tamén para resolver aqueles asuntos para os que estas persoas non se sentían seguras, especialmente os relacionados coa burocracia, á que consideraban para xente "estudada". 

Continuouse así cunha estrutura de redes clientelares que chegan aos tempos das prácticas caciquís dos ss. XIX e XX. No rural isto segue a ser moi frecuente porque ademáis o Estado dispón dos organismos administrativos perfectos para iso: as deputacións provinciais, imprescindibles nun territorio de pequenos concellos aos que hai que dar unha serie de servizos básicos. Diredes vós, "a que vén todo este rollo?" Pois vén a que outro 33 % dos votos en Galicia débense a este sistema clientelar, similar ao que pode haber noutras rexións de España ou de Europa. 

Cando empecei a saber que isto era así, alá polos tempos do instituto, a min fervíame o sangue, incluso nas clases de Ética plantexábannos o dilema moral desta práctica. Tamén os partidos de esquerda daqueles primeiros anos denunciaban en todas as eleccións o "carrexo" de votantes por parte do partido que ten instaurado este sistema en Galicia, o PP. Co paso do tempo e con estudos posteriores xa con 30 anos, aprendín que isto forma parte de moitas culturas polo que expliquei antes. En España non é sempre o mesmo partido o que leva a cabo esta práctica que é difícilmente combatible. En Euskadi, o PNV; en Cataluña, a antiga CiU; en Andalucía, o PSOE... Polo tanto, a existencia de voto "cautivo" e non reflexivo axuda a conseguir estes resultados. Por iso non é difícil ver durante a xornada electoral como as monxas dos asilos de anciáns levan a todos os seus usuarios a votar sen saber estes a quen votan; igualmente en moitos concellos rurais e mesmo na cidade (eu véxoo no meu colexio electoral) o encargado disposto polo partido é o que controla durante todo o tempo de votación quen vai votar e quen non, incluso axuda a aqueles que non teñen medios para acercarse ao colexio electoral. Asegúrovos que onte vin entrar no mesmo como nunca vira moita máis xente impedida, en cadeira de rodas ou con muletas que noutras convocatorias anteriores, incluso un votante chegou a caer e foi enseguida axudado polos interventores do partido para que se levantase e votase.

Ademáis este "voto cautivo" convértese na peaxe que moitas persoas acaban pagando porque o político de turno lles arranxou un favor a cambio do voto. Parece algo incrible no século XXI, pero é así. Persoas que despois de 40 anos de democracia avalan unhas prácticas clientelares sen cuestionarse se están ben ou mal, simplemente conseguiron para os seus o que buscaban, que pode ser un posto de traballo nunha empresa dun amigo do político, arranxar o papeleo dunha pensión vitalicia, colocar a un fillo ou filla nun posto importante na Deputación despois de ter estudado unha carreira, conseguir a licencia para a construcción dunha casa ou chamizo anexo e que non contribúa no IBI. Cando vivín en Padrón coñecín xente que mo contaba sen rubor e o admitían e eu non podía nin comprendelo nin aceptalo, pero cheguei a buscarlle un sentido. Cal é? Pois simplemente a inseguridade e a incultura da xente, pero sobre todo o primeiro. Ante un asunto vital que require un longo camiño burocrático, as persoas buscan a maneira de "atallar" ese camiño por medio deste intermediario a cambio do seu voto nalgúns casos de por vida e incluíndo a fillos, noras, pais, netos... O trasfondo disto é que para min non é aceptable, pero para moita xente si, tanto o político como a persoa axudada, porque os dous obteñen beneficios. O político cre firmemente que está a facer unha boa acción e o cidadán considera que o seu voto é o xeito de pagarlle. Para min é, simplemente, corrupción, pero que é a nivel legal difícilmente demostrable.

E nos queda o outro 33 % dos votos, o que eu chamo voto libre, o voto da xente que non ten presións para escoller por calquera opción política segundo as súas crenzas. Lóxicamente, aquí tamén van votos para o Partido Popular, que representa á dereita española, de forte sentido católico, conservadora, clasista, defensora da iniciativa privada frente á pública e moi pragmática. A nivel de comunicación hai que recoñecer que son de 10, a súa campaña a nivel de slogan e grafismo foi sen dúbida a mellor e a nivel de partido tamén sen dúbida foi o máis unido en torno ao líder. Os medios de comunicación maioritarios tamén están controlados por eles, así que só podería producirse un miragre onte. E non, para un non crente, é difícil que pase. A división da esquerda, o descoñecemento dos e das candidatas e candidatos, intereses máis a nivel de partido que a nivel de comunidade autónoma fixeron o resto. Se houbo un partido que se pode dicir trunfador despois do PP, ese foi o BNG, que acadou 6 escanos de 75 cunha candidata fiable, un proxecto veraz e unha consistencia, tendo un rival novo moi forte como é En Marea, a confluencia galega de Podemos que conseguiu pasar en votos ao PSdG-PSOE e empatar en escanos, como calificaron algúns periodistas na radio, "sorpasiño".

En definitiva, 4 anos máis de goberno de dereitas en Galicia, recortando en servizos esenciais como sanidade e educación, cunha poboación envellecida (a taxa máis alta de Europa) porque os xoves emigran, salarios moi baixos con respecto á media nacional e non digamos á europea, traballos precarios e sen oportunidades de promoción para recén licenciados, mulleres e parados de longa duración; falta de emprendemento en sectores básicos da nosa economía como o gandeiro, pesqueiro ou lácteo; unha promoción do turismo mellorable, listas de espera, incendios, aulas pechadas, colexios nos que chove dentro das aulas, falta de mestres... O panorama é desolador, pero un 47,5% dos votos quixeron isto, a pesares de que un terzo deles é cautivo. Existirá momento en que se acabe con esta democracia clientelar da que disfrutamos en España? A min entristéceme moito que sexamos así, que a xente non se pare a pensar por uns minutos a forza que ten un voto. Somos para analisar antropolóxicamente, seguro que algún estudante de calquera recuncho de Europa desfrutaría facendo aquí a súa tese porque abofé que somos peculiares.

Pero, como me dixo hoxe un bó amigo, maior, votante socialista dende sempre e por dentro todo un filósofo galego... "Alfonso, el sol sale todos los días". Aí queda iso, déanlle voltas, saquen as súas conclusións e escriban. Se cadra é mellor así (eu estou convencido que non), pero seguro que moitos deses votantes do rural hoxe son exactamente igual de felices que foron onte, sen saber sequera a que partido votaron aínda que teñan que agardar por unha consulta dun especialista 7, 8, 9 meses ou pagar 8 euros por cada sesión de quimioterapia na sanidade pública, sachando na súa hortiña e recollendo aos netos que saen dunha escola xélida e con falta de mestres, construida ao lado dun monte incendiado no pasado verán. Isto é Galicia, disfrútena se nos visitan, serán sempre benvidos.