viernes, 19 de mayo de 2017

EL SUEÑO SE HA CUMPLIDO

Noche del pasado sábado 13 de mayo. 6 amigos y amigas en el salón de una casa ante una pantalla de televisión viendo lo que esperábamos desde hace nada más y nada menos que 53 años. ¡Y eso que ninguno de nosotros había nacido! Había muchas esperanzas porque las crónicas que llegaban desde Kiev y apuestas que veíamos en Internet eran totalmente positivas. Y cuando empezamos a oir constantemente el mítico "twelve points" con el nombre de PORTUGAL delante el salón irrumpía en aplausos, vivas, hurras y brazos en señal de fuerza y victoria.

Porque si hay una región no portuguesa a la que el triunfo de la representación lusa en Eurovisión le enorgullece y llega a sentirlo casi suyo, esa sin duda es Galicia. Además, cuando la representación española era tan soberanamente mala que desde hacía semanas muchos seguidores españoles (y gallegos, evidentemente) nos sentíamos más representados por Portugal y su canción que por el truño de España.

Y es que sí, Portugal lo ha logrado. Por primera vez en su historia, después de debutar en 1964, de quedar últimos varias veces, de no haber sobrepasado nunca un 6º puesto ni llegar a 100 puntos, el pasado sábado la canción de Salvador Sobral (desde ya una estrella) "Amar pelos dois" alcanzaba la vertiginosa cifra de 758 puntos y la primera victoria de nuestros vecinos en Eurovisión. Era el único país de los llamados "clásicos" que nunca había ganado y por decirlo de alguna manera, la "cenicienta" que nunca encontraba su zapato en el certamen. Y escuchar la canción, cantada íntegramente en portugués, con la interpretación de Salvador, sin fuegos artificiales ni bailes esperpénticos, solo él, su voz y su sentimiento, llevó a Portugal al limbo.



¿Qué significa este triunfo para Portugal? Pues en estos momentos muchas cosas. Nuestros vecinos, agobiados por la crisis más que en cualquier país de Europa, en este extremo de Europa tantas veces olvidados, y con esa sensación perpetua de "saudade" que solo entendemos aquí, son ahora el ejemplo a seguir. Durante el domingo y algunos días más de esta semana he seguido retransmisiones de la RTP (Radio Televisión Portuguesa) sobre esta hazaña, la llegada de Salvador y su hermana Luísa de vuelta a Lisboa, declaraciones de él, especiales... El país está tan orgulloso como si hubiesen ganado el Mundial de Fútbol o una competición de calado internacional, que en el fondo sí lo han hecho porque, que todos los países de Europa hayan puesto a Portugal entre las canciones favoritas y haya conseguido la victoria es el reconocimiento explícito de calidad y aplauso a la representación de este país y, por analogía, al país entero.

Portugal se ha puesto en el mapa de Europa por algo positivo y no por problemas económicos, por corrupción, por tragedias, etc. Y esto durará un año por lo menos, hasta que en 2018 Lisboa organice la 63ª edición del Festival, al que por supuesto acudiremos oleadas de seguidores españoles.

Pero lo que más me ha sorprendido como ciudadano de esta región del extremo europeo llamada Galicia, con "lingua de seu" es que no he conocido a nadie, y recalco, A NADIE, que no se haya sentido identificado aquí con la victoria de Portugal. Galicia y Portugal siempre han estado muy unidos, de hecho tener lenguas con raíz común y que fueron un único idioma allá por la Edad Media es una de las características básicas de ese hermanamiento e identidad comunes. Particularmente he visitado Portugal incontables veces, si no recuerdo mal la primera allá por 1985. Conozco Lisboa, Porto, Faro, Coimbra, Guimarães, Setúbal, Póvoa de Varzim y otras localidades más pequeñitas pero cercanas a Galicia como Valença do Minho, Monção, Vilanova da Cerveira. Y para un gallego estar en Portugal es estar como en casa, en algunos aspectos mucho más cercano que ir a otros lugares de España. Tenemos muchas tradiciones comunes, nos sentimos muy identificados con esa "saudade" tan nostálgica e intimista de la música de los fados, tenemos un patrimonio cultural común en muchos aspectos y, en definitiva, ese triunfo portugués es también un poco nuestro, sin lógicamente haber participado ni lo más mínimo en él... bueno sí, votando masivamente por la canción portuguesa el pasado sábado y también en la semifinal del martes.

Así pues viviremos un año muy intenso a la espera de Lisboa 2018. Las reservas de hoteles para los fines de semana de mayo han volado y cualquier noticia que nos llega de nuestros hermanos o de la actividad musical de Salvador nos alegra y la sentimos como nuestra. Y como efecto colateral podemos reprocharle a TVE su desidia, sus mentiras y desarticular sus argumentos con respecto al Festival de Eurovisión: ni se votan siempre los vecinos (Portugal solo nos tiene a nosotros), ni solo ganan canciones en inglés, ni es necesaria una inversión astronómica en puestas en escenas. Solo se necesita una buena canción, un buen intérprete y sobre todo INTERÉS por ganar, cosa que TVE no tiene, por mucho que cada año digan en programas previos. A ver si con esta victoria toman nota. 

Celebrar Eurovisión en Portugal será una oportunidad única para mostrar el país al mundo y para recibir una cantidad ingente de turistas que dejarán muchos beneficios no solo en la capital sino en otras ciudades del país. Eurovisión solo genera beneficios si se sabe gestionar bien y en eso los portugueses no van a desaprovechar la ocasión, ya han demostrado otras veces que eventos de este tipo les son muy rentables (véase EXPO 98 en Lisboa o Eurocopa de 2004).

Así que... ¡¡¡PARABÉNS PORTUGAL!!! Nos veremos en Lisboa en mayo de 2018, si no hay inconvenientes que nos lo impidan.


jueves, 4 de mayo de 2017

YA LLEGA, YA LLEGA...¡¡¡EUROVISIÓN!!!

Otro año más. Y van 7 que comento el Festival de canciones más importante del mundo. Desde que en 2011, año especial para mí en lo que se refiere a este evento (podéis leerlo aquí y en otros post de la época), es ya una tradición comentar en el blog la edición de cada año. Y vamos ya por la 62ª, que este año nos lleva por tierras de Ucrania, concretamente a Kiev, su capital, que acoge las galas por segunda vez en su historia.

Una edición difícil, marcada por muchas polémicas y que en las últimas semanas ha traído de cabeza a los responsables de la Unión Europea de Radiodifusión (UER) por el enfrentamiento no solo político sino también bélico en la zona este del país entre Rusia y Ucrania. Por desgracia, las tensiones entre los dos países se han trasladado al festival y el gobierno de Ucrania prohibió la entrada en el país de la representante rusa por haber apoyado la incorporación de la peninsula de Crimea a Rusia en 2014. Pero los rusos fueron muy listos quedando como víctimas de esta situación cuando lo que hicieron fue provocar bastante durante todo el año por el despecho ante la victoria ucraniana en 2016 frente a su estrella Sergey Lazarev, quedando éste 3º por detrás de Australia. Además, los rusos quisieron enviar a una intérprete disfuncional, Yulia Samoylova, para que en caso de veto los ucranianos quedasen más en evidencia, pero éstos fueron tajantes y ni con la intervención de los responsables de la UER de permitir que no acudiese a Kiev y actuase desde un plató de la televisión estatal rusa dieron el brazo a torcer. Así las cosas, Rusia acabó retirándose del certamen hace unas pocas semanas amenazando incluso con no acudir en otras ediciones. Es su primera ausencia desde el año 2000 y se notará en el reparto de votos final por el peso que este país tiene entre sus antiguos países satélites.

Polémicas aparte, la edición de este año se caracteriza por ser de bastantes baladas. No hay grandes novedades en cuanto a los estilos musicales y por zonas geográficas las canciones suelen seguir sus cánones. Para mí hay una clara favorita a ganar y estoy convencido que así será, pero ya sabemos que Eurovisión es una caja de sorpresas y con el cambio de sistema de votación el año pasado que le dio el triunfo a Ucrania todo puede pasar. Además los directos a veces difieren bastante de los que llevamos oyendo varios meses desde que se escogió la primera canción allá por diciembre y que tradicionalmente corresponde a Albania, por lo que eso hace que la intriga y la emoción duren hasta el último minuto de programa.

Ante todo diré que para mí este año ESPAÑA no participa. Después del "tongo" que vivimos con la elección del representante español en una gala llamada "Objetivo Eurovisión" allá por febrero y que debido a la repercusión que tuvo semejante fraude llegó incluso hasta el Parlamento para esclarecer los hechos, mi desprecio hacia los responsables de esa elección, los directivos de RTVE y en consecuencia a nuestro representante, es total. De todos es sabido que todo el proceso llevado a cabo por RTVE es un paripé, que no les interesa ganar por no tener que celebrarlo al año siguiente y que para muchos altos cargos estos días de mayo suponen unas vacaciones pagadas por todos en la ciudad de Europa que alberga el Festival, sin importarles NADA quien represente a nuestro país y la calidad de la canción. Así que, bye España, hasta 2018.

Por suerte hacia el Oeste tenemos un país maravilloso que ha tenido muy mala suerte en Eurovisión. PORTUGAL nunca ha pasado de un sexto puesto, siendo un país que ha llevado canciones extraordinarias que a los gallegos nos "entran" más por aquello de la afinidad lingüística y cultural pero en Europa no son apreciadas. Sin embargo, este año nuestros vecinos podrían sorprender y llevarse su primer triunfo con una de las canciones más bellas de toda la historia del Festival, por supuesto cantada en portugués con una sensibilidad enternecedora. Su cantante, Salvador Sobral, es un joven intérprete que ganó la preselección en su país, el tradicional Festival da Canção, a pesar de padecer una enfermedad complicada y de tener problemas graves tanto físicos como psíquicos. Sabemos que Salvador está a la espera de un transplante de corazón y que llegará a Kiev solo para las galas, haciendo los ensayos previos su hermana, compositora de la canción.

¿Y qué decir de esta balada? Pues hay que oirla y sentirla, y si los jurados y el público logran enamorarse de esta melodía y de la interpretación de Salvador, en 2018 estaré contándoos todo esto desde Lisboa. Os dejo aquí el vídeo de "Amar pelos dois" para que opinéis y juzguéis. Por cierto, supongo que será fácilmente entendible, pero si no es así pedid ayuda!!!



De los países nórdicos yo me quedo con la balada de FINLANDIA, "Blackbird" cantada por Norma John, aunque ya sabemos que Suecia en esto de Eurovisión son los subcampeones y cada año se trabajan su participación al máximo, así que Robin Bengtsson con su "I can't go on" al más puro estilo sueco quiere llevarse de nuevo el triunfo y empatar a victorias con Irlanda (7 veces).

En los países de la antigua órbita rusa destacan ARMENIA con su "Fly with me" cantada por Artsvik y ESTONIA, que podía ser la sorpresa escondida y conseguir su segundo triunfo con "Verona" de Kooit Toome (repetidor en Eurovisión ya que acudió en 1998 a Birminghan, cuando ganó Dana International) y Laura, integrante del grupo Vanilla Ninja que representó a Suiza en 2005 precisamente en Kiev, aunque es del país báltico.

En los Balcanes, nada destacable, a no ser la extravagancia del representante de Montenegro, Slavko Kalezic que cantará sin dejar indiferente a nadie una canción discotequera llamada "Space". Australia, en su tercera participación y después de quedar 2ª el año pasada, siendo la más votada del jurado, no parece que vaya a sorprender, pero seguro que garantizará una actuación de calidad porque el interés por demostrar su potencial está ahí. Y de los países llamados clásicos se le está dando mucho bombo a Bélgica con una joven de 17 años llamada Blanche que canta una canción muy moderna llamada "City lights" pero que puede ser el "bluf" de este año.

Pero la gran favorita y que está arrasando en apuestas, visionados de youtube, merchandising, redes sociales, etc., y que tiene a su país totalmente volcado con su representante y su canción, es ITALIA. No ha dejado indiferente a nadie y prácticamente todos los clubes de fans europeos le dan su "12 points". La verdad es que FRANCESCO GABBANI y su "Occidentali's Karma" puede convertirse el próximo sábado 13 en un auténtico bombazo a nivel internacional.

El vídeo lleva más de 107 millones de reproducciones en youtube y ya es la canción más oída de Eurovisión de la historia en esa web de vídeos (bien es verdad que hablamos desde hace unos 20 años que existirá youtube). La RAI se ha volcado con la promoción de la canción y país que pisa Francesco para cantar y bailar con su "mono" es una locura. Lo cierto es que tanto él como la canción crean un buen rollo que no es difícil decir que es la ganadora a priori. Hay ya parodias, bailes de grupo, actuaciones escolares, cambios de letra... "Occidentali's Karma" es una crítica al modo de vida occidental, pendiente de las nuevas tecnologías, de la banalidad, pero con un toque de humor extraordinario y eso, un buen rollo total. Ya ganó el conocidísimo Festival de San Remo, así que un triunfo en Eurovisión convertirán a esta canción en un himno y un éxito mundial. Os dejo el vídeo y ya me diréis también vuestra opinión.



En poco más de una semana tendremos un nuevo ganador o una nueva ganadora para el palmarés. Y lo que digo siempre. Cualquier canción que no esté aquí citada y llegue a puestos altos será una auténtica sorpresa. Mis votos, por supuesto, salvo desastres de última hora, irán para Italia y Portugal, deseando que sea uno de los dos países quien gane esta edición. Además, tendríamos cerca el destino de la sede de 2018, por lo que tendríamos que empezar a ahorrar para poder volver a vivir las emociones que genera este evento. Así que nada, hagan sus apuestas y ya nos veremos por aquí después del 13. ¡¡A DISFRUTAR!!

martes, 25 de abril de 2017

REDESCUBRIENDO FERROL

De vez en cuando este blog toma un rumbo turístico. Durante mi estancia en Holanda aquí hablé de Berlín, de Luxemburgo, de Cracovia y de muchas ciudades holandesas. Y hoy voy a hablar de una ciudad a la que azares de la vida me ha devuelto a visitarla: Ferrol

Para empezar, decir que siempre llevó un "apellido" en el topónimo que la estigmatizó por estar muy vinculado a la dictadura española. Que el lugar de nacimiento de una persona marque por su trayectoria vital toda la idiosincracia de esa ciudad es completamente injusto. Ferrol ha sido por ello la ciudad olvidada de Galicia. Porque sí, es una ciudad, más de 68.000 habitantes según el censo de 2016 pero que, con su área de influencia, llega a más de 150.000.

Tuve una relación con Ferrol de 3 años cuando hice mi segunda carrera universitaria, la Licenciatura en Humanidades, de 1997 a 2000. por aquel entonces, la Universidade de A Coruña empezaba a descentralizar sus titulaciones y algunas se impartían en Ferrol, acondicionando antiguos edificios militares y creando un pequeño campus centrado básicamente en el barrio de Esteiro, que sirvió también para revitalizarlo ya que Ferrol pasaba por un momento de crisis económica inmensa debido a la reconversión industrial.

Porque Ferrol siempre ha tenido dos mundos bastante contrapuestos. Por un lado, el militar, ya que es una de las tres sedes de la Armada Española debido a la privilegiada situación de su puerto; y por el otro la industria naval, con astilleros asentados aquí desde el s. XVIII, instalaciones que fueron las que dieron riqueza y auge a la antigua villa marinera. El mundo castrense frente al mundo obrero, lo que también marcó el día a día en la ciudad, obligados a convivir y con ideas sobre el mundo y la vida bastante enfrentadas.

La fisonomía urbanística de Ferrol refleja perfectamente esta dualidad. El centro de la ciudad es uno de los primeros barrios diseñado racionalmente ya que sus calles son paralelas y perpendiculares. En este barrio de A Magdalena se asentaron las familias de importante potencial económico y los militares. Así es que hoy guarda un patrimonio arquitectónico único, con muchos edificios modernistas que constituyen una de las rutas más exquisitas que hay en la ciudad, de hecho aspira a ser declarado algún día Patrimonio de la Humanidad. Y cercano a esta barrio está una de las joyas de Ferrol: el Arsenal Militar, que hace pocos días tuve el privilegio de conocer por medio de una visita guiada con un grupo de turistas. Entrar en el Arsenal solo se puede hacer con el consentimiento de la Armada por motivos de seguridad, pero solicitándolo a través de una visita guiada es sencillo, aparte de aportar información histórica relevante.

Pero en estas recientes vacaciones de Semana Santa, Ferrol acapara muchas visitas de Galicia debido precisamente a las procesiones vinculadas a esta celebración religiosa. La Semana Santa de Ferrol está declarada de Interés Turístico Internacional y, si bien ya tenía conocimiento de la importancia de la misma, nunca había acudido, aun a pesar de estar a menos de 50 km de A Coruña, así que este año me informé y allá fui. El Viernes Santo es uno de los días grandes de la semana y la verdad es que los 4 pasos que pude ver y su procesión por las calles del centro hasta su "encuentro" en la Plaza de Amboage es muy emotivo. En Ferrol la Semana Santa se vive mucho y no tiene nada que envidiar a las procesiones de Andalucía, Valladolid o Murcia. Muy recomendable.

Por si fuera poco descubrí también un lugar que merece ser visto y si podéis disfrutar del mismo con una visita guiada teatralizada, ambientada en el s. XVIII, pues mejor. Se trata de una de las fortalezas que protegían la entrada de la ría de ataques enemigos, el castillo de San Felipe, situado en un punto privilegiado y que, a pesar de tener zonas un poco descuidadas por parte de sus responsables (el Concello de Ferrol), la visita y el entorno mereció la pena incuestionablemente. ¡Con cargas de fusilería y todo!, que te hacen meterte de lleno en la historia militar no solo de Ferrol sino de España.

Además de las visitas mencionadas, se pueden visitar también las instalaciones industriales de los astilleros, tanto en Ferrol como en el vecino Fene, lugar emblemático del movimiento obrero en Galicia. Seguramente consiga visitar estos lugares próximamente porque, aparte de merecerlo, también es bueno conocer y difundir el patrimonio que tienes cerca de casa y que muchas veces ignoras o desconoces.

Es curioso que durante mis tres años de estudiante aquí, pocas veces disfruté de la ciudad ya que la facultad no estaba en el centro y no residía en la ciudad, sino que los primeros años solo iba a los exámenes y el último me desplazaba todos los días desde A Coruña. Hay mucho empeño por revitalizarla ya que la crisis industrial de los 80 hizo que mucha gente marchase de la ciudad y el paulatino desmantelamiento de instalaciones de Defensa después de la profesionalización del Ejército Español también supuso un decrecimiento de la población. Ves negocios cerrados, locales vacíos, casas sin mantenimiento y, queramos o no, es necesaria una inversión enorme para que una ciudad o comarca vuelva a tener auge. Tal vez el turismo pueda ser ese revulsivo para la ciudad porque su entorno natural es espectacular y la calidad de los servicios empieza a destacar. Estando en el castillo vi salir un crucero que hizo escala en Ferrol y su salida por la estrecha bocana de la ría es una imagen espectacular, acompañada de las salvas que disparaban los actores disfrazados de soldados desde la batería.

En fin, que recomiendo visitar Ferrol y su comarca, que lo tenemos aquí al lado y que hoy se llega enseguida por carretera y autopista. Por decir algo a mejorar, es imprescindible una renovación de los accesos por ferrocarril ya que una distancia tan corta desde A Coruña no se puede hacer en una hora y media en tren. Además, desde Ferrol parte una de las antiguas líneas de vía estrecha que comunica todo el norte de España llegando a Donosti, pero eso sí, con una calma digna del s. XIX porque hay tramos en los que los trenes van a 30 km/h.

¡No lo dudéis! Apuntad FERROL en vuestros destinos potenciales para unas minivacaciones porque seguro que no os defraudará y si no... ¡me llamáis a mí que os lo enseño!



viernes, 7 de abril de 2017

ROMPAMOS BARRERAS POR EL AUTISMO

El pasado día 2 se celebró el Día Mundial del Autismo. Nuestro colegio de A Coruña, el CEIP "Anxo da Garda", conmemora desde hace tres años esta fecha debido a que tenemos varios alumnos con TEA (Transtorno del Espectro Autista), que incluyen no sólo al transtorno autista propiamente dicho sino también al Síndrome de Asperger o al transtorno generalizado del desarrollo.

Este curso 2016-17 soy tutor de 5º de Primaria y uno de mis alumnos es autista. No acude a nuestro centro permanentemente, solo los jueves y los viernes, ya que los otros tres días tiene un régimen de escolarización combinada con un centro especializado de la Asociación ASPANAES. Un niño integrado en nuestro colegio desde que empezó su escolarización y que sus compañeros quieren y se comportan con él como uno más.

Por este motivo, todos los cursos recibimos a los compañeros de ASPANAES de nuestro alumno en el centro y a sus profesoras para realizar una jornada de convivencia y pasar unas horas juntos; a mayores este curso, y a raíz de una actividad de la propuesta educativa del Concello de A Coruña, se emitió desde nuestro colegio un programa de radio de la Cadena Ser íntegramente dedicado al autismo en el que fueron protagonistas mis alumnos de 5º así como otras personas especialistas que fueron invitadas a participar en una mesa-debate sobre este transtorno y que me gustaría compartir con vosotros:


En el programa mis alumnos entrevistaron a la directora de ASPANAES y posteriormente las personas invitadas celebraron el debate conducido por la locutora y en el que intervenimos desde profesores del colegio (yo incluído), un padre de un niño con TEA y profesionales de la salud y docentes universitarios especializados en investigación sobre este tema.

El día a día en mi colegio con alumnos de estas características está dirigido por conseguir comunicarse con ellos, por lo que el uso de los pictogramas está tan introducido en las aulas que para nosotros ya es un código de lenguaje más. Tanto los especialistas de Pedagogía Terapéutica como de Audición y Lenguaje, orientadora, auxiliar de educación y tutores nos vemos inmersos en esta dinámica, siempre con el apoyo y la ayuda que también nos proporciona ASPANAES. Y particularmente siento que trabajamos metódicamente y con resultados más que loables, a pesar de ser yo uno de los más profanos en la materia. El blog "AnxoPictogramas", al que podéis acceder en el menú de la izquierda o en el enlace superior en su canal de Youtube, sirve también para mostrar un trabajo más lúdico con canciones y poemas adaptados al lenguaje de los pictogramas y que seguro otros centros también utilizan.

La verdad es que estamos sorprendidos por la repercusión que ha tenido la emisión del programa de radio especialmente en las redes sociales, y hemos comprobado que este año los medios de comunicación le han dado más difusión a este tipo de transtornos con iniciativas diversas en muchas ciudades de España. Nosotros hemos aportado nuestro granito de arena y esperamos que sirva para concienciar sobre estos alumnos y que podamos avanzar en su inclusión en la sociedad.





miércoles, 29 de marzo de 2017

#YoConPedro

Pues ya está. La carrera hacia la Secretaría General del PSOE ha arrancado. Bien es cierto que esto no se tenía que haber producido, pero los hechos que llevaron a ella son bien conocidos. He titulado esta entrada con el hastag de uno de los candidatos, el mío, el que yo apoyo y al que he apoyado desde que decidió presentarse la primera vez, Pedro Sánchez Pérez-Castejón. Desde hace tres años estoy convencido de su valía, a pesar de tener todo en contra: los medios de comunicación (uno de los grandes poderes que mandan en nuestro país y en todo el mundo), los grandes empresarios y, paradójicamente, los nombres más "ilustres" de nuestro partido.

Nunca fue el deseado, ni la persona en la que esos "ilustres" confiaban. No. Más bien era un comodín para facilitar el ascenso de la candidata oficial, la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz. Pero eso no fue lo que nos dijeron a los militantes de base. Cuando allá por el verano de 2014 se celebraron otras elecciones primarias entre tres candidatos, el más votado fue él, frente a las opciones de Eduardo Madina y de José Antonio Pérez Tapias. Yo llevaba de vuelta en España escasamente un año y empezaba a interesarme e implicarme más en mi agrupación local del partido. Por aquel entonces se celebraron pequeños mítines de los tres candidatos en la Casa del Pueblo de A Coruña y allí escuché por primera vez a Pedro Sánchez, también a Eduardo Madina y a un representante de la candidatura de Pérez Tapias. He de decir que lo que dijo Pedro desde un primer momento me convenció, no así Madina, y que también me gustó mucho el proyecto de Pérez Tapias. Además, Pedro Sánchez era también el "preferido" por la ejecutiva local del partido.

Se celebraron las primarias, salió elegido por la mayoría de los militantes y ratificado posteriormente como Secretario General en el congreso correspondiente. Y de ahí a televisiones, prensa, debates, etc. Pronto empezamos a comprender sus ideas y, aunque no exento de errores, como todo el mundo, siguió siendo mi candidato ideal para liderar el PSOE y para llegar a ser Presidente del Gobierno. 

Al mismo tiempo, algunas voces empezaron a cuestionar su discurso. Una de sus frases más repetidas en cualquier aparición televisiva era "no me va a temblar el pulso para echar a los corruptos de mi partido". Ahí algunos y algunas empezaron a verlo como alguien del que debían tener cautela... no fuera a ser. Llegan las primeras elecciones y ya con algunas voces del partido críticas con su discurso,  los resultados atomizados por la aparición de otras dos fuerzas políticas que acababan con el bipartidismo, el PSOE obtiene 90 escaños, siendo el segundo partido más votado.

Ante la negativa de Rajoy a ser candidato a la investidura como Presidente del Gobierno, Pedro dice SÍ a la proposición del rey Felipe VI y trata de formar gobierno. Claro está que hay que buscar apoyos y después de haberlo escuchado ya varias veces por aquel entonces, tanto en campaña electoral como en televisión, estoy más que convencido que su elección era un gobierno de coalición con Podemos, o al menos con su apoyo. Pero también estoy convencido de que la consigna clara de los altos cargos y personalidades del partido, encarnados en la figura de la recién renovada Presidenta de Andalucía, Susana Díaz, la orden fue "con Podemos NO, con Ciudadanos sí, como hice yo".

Mientras, Rajoy veía los toros desde la barrera, viendo cómo el partido empezaba a destrozarse por el empeño de aquellos dirigentes que no entendían la voluntad de las urnas: PACTO. Así pues, empeñados en mantener un "status quo" de estabilidad y tranquilidad que daba el bipartidismo, vivíamos en un escenario propio del s. XIX, con una alternancia en el poder de los dos partidos mayoritarios.

Pero no, amigos, no estamos en el s. XIX, estamos en el XXI y las cosas han cambiado. Sobre todo han cambiado desde la transición y la llegada del socialismo a España allá por 1982 hasta ahora, 2017. 35 años de diferencia que han cambiado nuestra sociedad, nuestra manera de vivir, de enfrentarnos a los problemas cotidianos, nuestras relaciones económicas, sociales, laborales, territoriales... Por decirlo de una manera más simple, nos hemos modernizado de una manera espectacular, aunque también es cierto que es una modernización material y en muchos casos no mental, porque esos procesos son más lentos, pero ni España es la misma que en 1982 ni nosotros lo somos. 

Volviendo a los hechos de después de las elecciones de diciembre de 2015, el gobierno progresista y de izquierdas no fue posible. ¿Culpables? Bueno, hubo un gran culpable, que fue el líder de Podemos, Pablo Iglesias, que tentó al juego de querer hundir al PSOE jugando al posible "sorpasso", negándose una y otra vez a llegar a un acuerdo con Pedro Sánchez y Albert Rivera para un gobierno que echara a la derecha del poder. Pero echando la vista atrás no fue el único culpable. Desde las comunidades autónomas gobernadas por socialistas, curiosamente en muchos casos con el apoyo de Podemos (Extremadura o Castilla-La Mancha) sus líderes tajantemente se negaron a un pacto estatal del PSOE con Podemos. ¿Seguían instrucciones? Todos los indicios apuntan que sí, que las órdenes llegaban desde más al sur, desde Andalucía y desde su líder Susana Díaz y sus antiguos "padrinos" políticos, claramente enganchados a unos aparatos de poder que les suponen un bienestar y tranquilidad personal y vital que no les dan otras opciones. Se empezaba a trabajar en la conjura que pocos meses después ocurrió.

En ese panorama llegamos a las segundas elecciones en junio de 2016. Pablo Iglesias juega y pierde, aceptando de mal grado la derrota; el PP obtiene más escaños y el PSOE pierde 5, 3 de ellos en Andalucía, quedándose con 85. No hay prácticamente opción de un gobierno alternativo a Rajoy. Si antes era difícil, ahora lo era más. Pero tampoco lo hay del PP, con lo cual todas las miradas van hacia el PSOE y particularmente hacia Pedro Sánchez. En las primeras semanas del verano se veía más o menos claro que antes de unas terceras elecciones habría que facilitar que Rajoy fuese presidente de alguna manera. Yo mismo vi esa opción como la menos dolorosa para nuestro partido. Pero Pedro Sánchez no renunció al NO. Los casos de corrupción en el Partido Popular no doblegaron su postura y todo se precipitó después de las elecciones en Galicia. El PSOE no conseguía arrebatar a Feijoo la presidencia de la Xunta y de ahí al aciago Comité Federal del 1 de octubre fueron horas. Pero su destitución fue entendida como una traición de aquellos compañeros y compañeras que no querían perder sus privilegios y Pedro Sánchez se convierte en el paradigma de la honradez y de la coherencia como nunca antes tuvo el partido. Renuncia también a su escaño en el Congreso en una comparecencia en la que su emoción nos embargó a todos y el drama de la abstención del PSOE para que vuelva a gobernar la derecha se consuma. El electorado socialista no entiende nada y el grito de "NO ES NO" se convierte en una seña de identidad de los partidarios de Pedro.

Después del trauma y de la gran brecha que se abre en el partido, la sensación generalizada entre los militantes de base es la de traición por parte de compañeros al Secretario General electo. A las pocas horas de dejar todos sus cargos, Pedro Sánchez concede una entrevista televisada a Jordi Évole donde deja bien claras cuáles son sus ideas e intenciones en un ejercicio de sinceridad sin precedentes y en una clara oposición a aquéllos que lo derrocaron. No se trata de que haya que unirse a Podemos sí o sí, sino de que si no queremos seguir el mismo camino que los partidos socialistas europeos hay que avanzar con lo que nos pide la sociedad. Y desde luego ese mensaje de avance no lo da Susana Díaz, anclada en su poder territorial y en una concepción de la política excesivamente servil y clientelar.

No me considero un visionario, pero sí tengo clara mi opción. Me entristece que muchos dirigentes y militantes de mi partido no vean que es necesario ese avance en nuestras políticas socialdemócratas y que Pedro Sánchez encarna ese espíritu de renovación, no Susana Díaz. Y seguramente en su mandato en Andalucía haya hecho políticas socialistas, pero no ve más allá. Espero que las nuevas primarias del PSOE sean limpias porque la traición de octubre ha tenido consecuencias menos visibles para todo el partido, que es la desconfianza que han generado los dirigentes históricos y los líderes regionales entre la militancia de base. Sin embargo, Pedro Sánchez en su propuesta nos ha devuelto la ilusión, nos demuestra transparencia, diálogo y sobre todo PROGRESO, avance acorde los tiempos que vivimos.

Con un partido defenestrado, dirigido con una gestora cuestionada por muchos, con dudas sobre su imparcialidad y sobre todo, con su preferencia hacia la candidata de Andalucía, además de estar encantada la derecha con la elección (ayer fue portada de los periódicos más reaccionarios del país, como ABC o La Razón), sólo pido como militante DE BASE y claramente posicionado a favor de la candidatura de Pedro Sánchez que el proceso sea LIMPIO, que no se vuelva a producir un bochorno como el del 1 de octubre, que se permita el uso de cualquier Casa del Pueblo de cualquier rincón de España al candidato o candidata que lo desee para informar y participar de este proceso sin trampas. Pedro dice muy claro que sus enemigos no están en el PSOE, sino en la derecha. A ver si el clima de crispación que existe se rebaja un poquito y se cede, porque lo que se percibe y lo que se publica es que no, que "tiene que salir Susana elegida sí o sí" y cualquier escenario que no cumpla esto es el apocalipsis. 

Dicen que escribo bien. Yo creo que no. Porque si escribiese bien tendría los suficientes recursos para hacer comprender a muchas personas que solo Pedro Sánchez puede encarrilar al PSOE en el s. XXI. Me cuesta mucho expresar POR QUÉ lo tengo tan claro sin herir sensibilidades, sin caer en la descalificación del otro. Solo veo que, si Pedro no fuese el elegido, me gustaría que fuese Patxi López. Pero Susana Díaz no. Ella no puede encarnar un nuevo proyecto socialista para España porque   se queda anquilosado en el pasado. Como dije antes, no soy visionario, pero es lo que siento y lo que me dice mi razón. #SiEsSI, sí al cambio, en todos los aspectos. Y tiene que llegar porque si no llega, tendremos derecha hasta el 2100.

En apenas dos meses lo sabremos. Mientras, oiremos de todo y para todos, el partido seguirá en una lucha interna que, de no resolverse, tenderá a una escisión. Cada uno ha hecho su composición de lugar y actuaremos en consecuencia. Arderán las redes sociales, leeremos reproches, descalificaciones y pocos elogios, pero dicen que cuando uno está convencido de lo que cree y de lo que desea, tiene que poner todo su empeño en ello. Pues eso. #YoConPedro



domingo, 12 de marzo de 2017

FAMILIA NUMEROSA

Mi abuela paterna era hija de un matrimonio que tuvo 14 hijos; mi abuela materna eran 9 hermanos, al igual que mi abuelo materno... Esas cifras de hijos eran habituales en matrimonios de finales del s. XIX y principios del XX, sobre todo en el rural de Galicia y en muchos lugares de España. También es verdad que algunos miembros de esa prole morían pocos días o semanas después de nacer o en sus primeros años de vida. Situaciones económicas de las diferentes regiones o países hicieron que muchos de ellos y ellas emigraran y nunca más se supiera de los que un ¿buen? día marchaban de su casa con una maleta. En mi familia hay algún caso.

En España, la Guerra Civil segó la vida también de muchos de estos hijos e hijas jóvenes, muchos de estos muertos están en cunetas sin identificar y sus familias jamás recibieron sus restos. En la posguerra el número de descendientes de un matrimonio aún se mantenía alto aunque ya empezaba a bajar, mi padre por ejemplo fueron 6 hermanos (uno muerto al poco de nacer) y mi madre es hija única. Con la incorporación de la mujer al mercado laboral y la revolución sexual que introdujo los métodos anticonceptivos (en España, como no, siempre tarde, mal y arrastro) el número de hijos cayó drásticamente. Ya en mi generación y en ambiente urbano era muy raro tener algún compañero o compañera que fueran 4 hermanos o más. El envejecimiento de la población en España y especialmente en Galicia se ha tornado un gran problema. Igualmente, muchas parejas o personas a nivel individual deciden tener solamente uno o dos hijos, de tal forma que hoy está considerada familia numerosa aquel núcleo familiar que tenga 3 menores a cargo, 2 en el caso de que uno tenga valorada una disfuncionalidad.

Y esto se nota en los colegios también. Un día se me ocurrió preguntar en mi clase quienes eran hijos únicos y curiosamente la mayoría lo eran. Por eso cuando aparecen noticias como la que os voy a contar y dio origen a este post, me pongo a pensar un poquito.


He esperado unos días para publicar el post porque me quise enterar un poco de la historia de esta familia. Tengo el recorte del periódico local de A Coruña, pero poniéndolo en Google aparece la noticia en todos los periódicos de España y en las webs de organizaciones de claro carácter católico o ultracatólico, algún partido político minoritario y hasta un reportaje que se les hizo en un conocido programa de la televisión pública

Esta familia tuvo 18 hijos, el mayor de 25 y el más pequeño de 7. Echando cuentas la madre fue a embarazo por año. Pero esto no es lo que me ha llamado más la atención, sino el hecho de que varios de esos chavales han nacido con una cardiopatía congénita y tres de ellos murieron, por lo que los médicos recomendaron a la familia que no tuviesen más hijos, a lo que el matrimonio hizo oídos sordos y continuó con su idea, formar una gran familia.

Yo aquí empiezo mi reflexión. El padre se ha muerto de un cáncer fulminante con 56 años. La madre había escrito un libro hace tres años sobre la experiencia de formar y vivir en una familia numerosa. Hace escasamente año y medio recibieron el premio Familia Numerosa Europea del Año... ¿y ahora qué?

Desde luego el dolor por la pérdida de este hombre tiene que ser inmenso entre sus hijos y yo no voy a cuestionarlo, pero, ¿de verdad se plantearon seriamente alguna vez la trascendencia de la decisión que tomaron cuando empezaron a formar su familia y sobre todo, a desoir los consejos de los médicos? Porque tener encima la espada de Damocles de una enfermedad crónica como tienen algunos de sus hijos y vivir el sufrimiento de perder a tres, ¿es realmente consciente? En alguno de los artículos que leí, su fundamento tiene una fuerte convicción religiosa. No soy yo quién para criticar la fé de alguien, pero igual que un juez en algunos casos obliga a hacer una transfusión de sangre a un menor de otra religión al que sus padres se niegan a tratar médicamente, ¿qué pasaría si en un futuro uno de estos hijos se "rebela" contra su madre (su padre evidentemente ya no) y sus hermanos porque está padeciendo una enfermedad crónica que le puede matar?

Siento mucho la pérdida de este hombre, sobre todo porque pienso en sus hijos que se han quedado sin uno de sus referentes fundamentales, pero me asombra que ningún medio de comunicación o tribunal hable del grado de responsabilidad o irresponsabilidad que tenía este matrimonio con su decisión. Porque ahora queda una mujer sola con 15 hijos, imagino que un presupuesto para sacarlos adelante mermado y... bueno, en fin, no sé, yo no me imagino verme en una situación así y desde luego es una excepción importante a lo que hoy es el cánon de familia y de crianza de los hijos.

Solo espero que en unos pocos años tengamos alguna noticia de cómo les va en la vida a este clan y que se dé una información veraz y objetiva de su día a día porque si ya dos hijos agotan con sus actividades, situaciones vitales, enfermedades y problemas, llevar el control de 15 tiene que ser una dedicación exclusiva. Les deseo toda la suerte del mundo en esta nueva etapa sin su padre y ojalá podamos saber de ellos, como dije, en pocos años.


jueves, 23 de febrero de 2017

LAS FAMILIAS EN LA ESCUELA

Hace casi un mes que no escribo y es por falta de tiempo. Las tareas familiares y escolares me tienen copado prácticamente desde que me despierto hasta que me acuesto y hay días que solo duermo 6 horas, lo que me supone tener un cansancio acumulado inmenso. También ando vigilante en lo que respecta a la salud porque la pierna derecha en la que tuve la infección sigue a veces dando la lata. Finalmente los médicos dieron con el origen de todo, una incipiente insuficiencia venosa, concretamente en la vena safena, y aunque me han dicho que no me preocupe y que procure moverme, la mosca detrás de la oreja está y camino de los 48 años precauciones hay que tener.

De nuevo, voy a hablar de educación. Parece que cualquier cuestión educativa hoy está en boca de todos y es objeto de debate en tertulias, artículos de prensa, aparecen gurús que se proclaman salvadores en cualquier aula y todos, todos opinan mucha veces sin criterio o con afirmaciones más dignas de un plató de telebasura que de una institución como puede ser un colegio, instituto o centro de educación superior.

Desde siempre el triángulo esencial en el día a día de las aulas está compuesto por el alumnado, el profesorado y las familias. He hablado aquí muchas veces de los dos primeros y casi siempre en primera persona, así que hoy toca al otro vértice del que no he hablado tanto.

Cuando estudiaba Magisterio vi claramente que las familias deberían ser un pilar fundamental en la acción educativa. Imaginaba una participación constante y colaborativa por su parte en los colegios y con una plena confianza en la labor del profesorado. Posteriormente me llevé un gran chasco porque en la inmensa mayoría de los casos no es así, sino todo lo contrario. Hay un gran recelo a todo lo que hacemos en el colegio y sobre todo una despreocupación sobre todo aquello que supone la Educación, teniendo en algún caso experiencias bastante negativas con algunas familias en mis 26 años de docencia. Para muchos padres el horario escolar es una especie de libranza de los hijos mientras ellos trabajan (o no) y su momento de relax de lo duro que significa una crianza responsable y más en estos tiempos.

También, todo hay que decirlo, he visto como muchos compañeros y compañeras han puesto un auténtico muro a la relación con las familias, haciendo de sus aulas un fortín inaccesible y del que tienen que saber lo justo, lo estrictamente académico y poco más. Bien es cierto que los colegios no son iguales ahora que hace 26 años, pero en algunos casos esa relación bidireccional profesorado - familias falla y con ella falla todo el engranaje. Pero vayamos por partes.

Ante todo, no he venido aquí a quejarme de las familias ni mucho menos, dado que yo también soy padre y para más inri de una niña de exactamente el mismo curso que mis alumnos, 5º de Primaria. En mis últimos años ejerciendo he de afirmar con rotundidad que estoy más que satisfecho del trato que he recibido por parte de las madres y los padres de mis alumnos y alumnas y que defiendo que la relación familia - escuela debe mejorar y sobre todo entenderse.

Por norma general, una familia empieza a escolarizar a sus hijos el año que cumplen 3 años, es decir, si los "cuasi bebés" cumplen en octubre, noviembre o diciembre, entran en el colegio con 2 años, lo cual no deja de ser un crimen, a mi modo de ver. Esos primeros días de septiembre la preocupación familiar aumenta al traer a esos retoños al colegio y dejarlos en manos de unos profesionales que, de entrada, tienen la obligación de ganarse su confianza y de organizar un aula con 25 niños y niñas que lloran, se hacen pis y caca por ellos, están enfermos, se juntan con otros niños como ellos y bien podría ser la viva imagen de un caos a los que nosotros, los maestros (y sobre todo las MAESTRAS de Infantil) ponen orden mientras sus papás y mamás vienen diciendo que "es que mi niño es especial", "es que no le gusta comer plátano y le traigo un donuts", "es que ha estado vomitando toda la noche y que le des Dalsy"... ¡¡E-R-R-O-R!! En un colegio TODOS son especiales y dejan de ser "príncipes y princesas" para comenzar a convertirse en pequeños ciudadanos y a adquirir destrezas y competencias.

Es en ese momento cuando las familias deben entender que una vez traspasada la puerta del colegio los y las PROFESIONALES que estamos dentro sabemos lo que tenemos que hacer y que o confían en nosotros o mejor que dejen a su hijo en casa. Puede parecer muy drástico pero un colegio NO ES un lugar donde se "aparca" a un niño en un horario a convenir y según demanda, sino en la mayoría de los casos de 9 a 2 de la tarde, habiendo casos también de niños que son dejados a las 7:30 h. en el programa "Madrugadores", se quedan a comedor escolar y continúan con actividades extraescolares, lo cual implica que pueden recogerlo a las 6 de la tarde: nada menos que 10 horas y media sin ver a nadie de su entorno. Otro auténtico "crimen" que debería estar totalmente prohibido.

Es precisamente en la etapa Infantil donde surgen los mayores malosentendidos entre familias y profesorado, precisamente por ese proteccionismo que tanto invade nuestra sociedad y estilo de vida por el cual se propugna que a ningún niño le daba pasar nada. Pues es otro error. Un niño debe caerse, hacerse una herida, llevar un golpe, aceptar una reprimenda y sobre todo OIR UN ROTUNDO "NO". Es más que evidente que dentro de un colegio los maestros estamos para cuidar de su bienestar y partir de la base por parte de las familias que "allí dentro" van a "reprogramar" a sus vástagos e inculcarles el peor de los males, es un mal principio.

Cuando ya llevan unos años en el colegio la situación se va suavizando, lo cual no impide que de vez en cuando surjan situaciones que puedan constituir una mera anécdota o derivar en un problema más grave que pueda derivar en una denuncia o una agresión por parte de las familias a los docentes. Aquí estaríamos hablando ya de DELITOS claros y hay que partir de la base de que como profesionales tenemos unos deberes para con nuestros alumnos de protección de su privacidad y su integridad, aparte de velar por su bienestar y salud durante el tiempo que estén con nosotros. Si de nuevo una familia duda de estas premisas, entonces seguro a la larga tendremos más problemas y lo que se está viendo es que los medios de comunicación acentúan cada vez más hechos discrepantes cuando se resuelven perfectamente en la convivencia escolar, hay instrumentos más que suficientes para ello.

No voy a salir en una defensa a muerte de nuestras posiciones como profesionales porque soy el primero en reconocer que en ocasiones metemos la pata básicamente porque somos HUMANOS y no tenemos una varita mágica para en momentos de duda tomar la decisión acertada. Pero también decir que, como padres, tampoco la tenemos y nos equivocamos en la crianza de nuestros hijos, solo que aquí NO PASA NADA y nadie nos viene a decir lo que deberíamos hacer (en algunos casos se debería, desde luego, por parte de algún organismo oficial). El caso es que como tutor en los últimos años parto del hecho de que las familias tienen que tener una CONFIANZA ABSOLUTA en lo que yo hago en el aula y así se lo hago saber en las reuniones con ellos. Tal vez sea esa característica la que sirva para decir que estoy más que satisfecho y agradecido del trato que me han dado las familias en estos años. 

En las tutorías individuales que mantengo con ellos no solo este curso, sino también los anteriores, tengo que decir que he tenido que decir varias veces MUCHAS GRACIAS porque las familias me manifiestan su total confianza y su agrado con mi trabajo con sus hijos. Creo que no olvidar eso, que yo ENSEÑO, CUIDO y QUIERO a sus hijos es esencial para que la relación familia - escuela funcione. Puedo presumir, y lo hago, de tener amigos que han sido padres o madres de mis alumnos y con los que sigo manteniendo trato en algunos casos más de 20 años después. Actualmente muchos de los papás y las mamás de mi grupo de alumnos tienen más o menos mi edad y la conexión de intereses es mayor, teniendo en cuenta que ellos también comprenden que yo soy padre de una niña de la misma edad que sus hijos y que en poco más de un año y medio compartirán aula en el instituto del barrio. 

Por todo ello quería escribir este post. Es necesario y urgente que las familias ENTREN en los colegios. No se trata de que haya representantes en los Consejos Escolares o en las ANPAS, sino de que participen activamente de lo que allí hacemos, lógicamente sin cuestionar lo que por nuestra capacitación profesional hacemos. Para mí sería un auténtico lujo poder contar en las aulas con los padres y las madres, pero también sé que en el momento en que entrasen en mi clase la "magia" que tengo con mis alumnos desaparecería, y eso lo comprenden perfectamente. Aún así, a los que me lean, a lo largo de estos años he podido comprobar una cosa: que sé que mis alumnos me quieren por cómo los trato y por lo que les enseño, pero también que para ellos sois sus modelos y que os quieren mucho, mucho más que a mí y que os respetan más que a nadie, os lo garantizo. Y así debe ser. Y para mí es un lujo recibir halagos, cómo no, pero también es un lujo comprobar el amor que os profesan en las cosas que cuentan, en cómo hablan de vosotros y lo mucho que significáis para ellos. Pero ese es el regalo que solo yo vivo allí dentro durante 5 horas todos los días (jejeje) y es un placer compartirlo con vosotros, papás y mamás, a los que os pido que sigáis confiando en los maestros y maestras que os aseguro que solo queremos LO MEJOR para nuestros alumnos y alumnas, aunque a veces podamos equivocarnos. Así que GRACIAS de nuevo y a continuar mejorando, todos, por el bien de los futuros ciudadanos de este país, por su EDUCACIÓN.