domingo, 17 de octubre de 2010

CORUS

No se trata de una película ni estoy de nuevo estudiando latín. Podemos decir que es la palabra que tiene la culpa de que yo esté aquí. "Corus" es el nombre de la factoría que se encuentra aquí y que atrajo a miles de inmigrantes españoles en los años 60 y 70. Ocupa hectáreas y hectáreas de terreno en la margen derecha del Nordzeekanaal.

Hoy cogí la bici para buscar un contenedor de papel cercano a casa (para echar los cartones de las cajas de la mudanza, no vaya a ser que me deporten por comportamiento incívico) y seguí. Llegué a Corus y es INMENSO. No sé si se puede comparar con alguna fábrica gallega, tal vez la Alúmina de San Cibrao, pero impresiona ver sus estructuras, edificios, chimeneas... Y eso que no lo vi todo, pero hay una ruta de ciclismo desde Beverwijk que atraviesa el canal bordeando la fábrica. Sé que recorrí bastante y no acabé de verlo. Os dejo un pequeño video.


video

Hace pocos días la fábrica fue comprada por el gigante indio "Tata", no sé si acabarán haciendo coches o qué, pero los altos hornos ahí están, las chimeneas siguen echando humo.

Y ya que estamos con el sector industrial creo que es de ley hacer un homenaje a los protagonistas de la semana: los mineros de Chile. Desde luego estuve pendiente del rescate, ¿quién no?, y por supuesto ha sido una gran lección de humildad, compañerismo y sobre todo para relativizar los problemas. Así que aquellos que empiecen con "¡Qué horror! Me quedé sin saldo en el móvil!" o "Estas zapatillas no son de marca, yo quiero las de 100 euros" quedarán descartados de mi lista de personas interesantes. Ahora les toca la segunda parte, no caer en el pozo de la fama, que puede ser más peligroso en algunos casos, pero por lo menos que les sirva para mejorar económicamente y en su calidad de vida. Se lo merecen.



(Imagen extraída de http://www.abc.com.py/)

1 comentario:

  1. Mi padre también fué uno de esos atraídos por Holanda, pero no fue en Corus. El estubo en Amsterdam trabajando para Draka, fabricando cable.

    Un saludo Alfonso.

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